Disclaimer: Inuyasha y los personajes no me pertenecen, son propiedad de la Gran Rumiko Takahashi. Pero la historia es 100% mía de mi pequeña mente, por lo que tendréis suerte y no os comeréis ningún spoiler.

A petición de mi querida Fuentes Rodriguez dejo las canciones antes del episodio.

Lykke Li- Sex money feelings die

Shel, Gareth Dunlop – Hold on


9. LINAJE

Familía: Conjunto de ascendientes, descendientes y demás personas relacionadas entre sí por parentesco de sangre o legal.


Sicilia, 12 de agosto, 6 de la tarde

-Simplemente. Déjalo pasar, no te centres en ella – me decía Sango, sin despegar la vista del portátil mientras seguía tecleando y al mismo momento balanceaba las piernas dentro del agua.

-Es fácil decirlo, pero no es a ti quien pillaron en una situación "comprometida" – le dije suspirando fuertemente – además no creo que Inuyasha por eso no se me haya acercado, es el hombre con mas inmoral que he conocido -dije mientras miraba el cielo italiano "cuanto lo echaba de menos", haciendo que mi pelo se meciera detrás mío, mientras estaba sentada como Sango al borde de la piscina delantera de la casa remojando los pies, por que hacia un calor de mil demonios. Ella llevaba un bikini de dos piezas negros sencillos, mientras el mío era amarillo

-Bueno madre no es una persona que se sorprenda demasiado con la vida de Inuyasha ya que siempre esta al tanto de sus aventuras, mas bien creo que es algo que ella lo ha empujado a hacer – me dijo mientras levantaba la mirada como yo hacia el cielo suspirando – madre es complicada

-Ya no se que hacer Sango, yo no le he hecho nada, tendrías que haber visto su mirada de odio hacia mi… no soy ella – dijo en un susurro cansada de los desplantes de su familia.

Si su familia, había conocido en tan poco tiempo a la familia de Inuyasha que sentía que todo iba tan rápido y mal.

Conocí a la madre de Inuyasha el día de mi cumpleaños y no había sido en una situación especialmente bonita, que por ese lado podía entender su odio hacia mi ya que no todos los días encuentras a una mujer inclinada de rodillas delante de tu hijo haciéndole una felación "porque todo me pasa a mi" …

- ¿Y mi regalo? – me pregunto mientras estaba sentada encima de el, con piernas abiertas una a cada lado de sus piernas, mientras el deslizaba sus manos por mi espalda hasta llegar mi trasero

-Eso tendría preguntártelo yo – le dije mientras le daba un suave beso – es mi cumpleaños, y no me has dado nada – le dije haciendo un leve puchero

-Que yo sepa no tengo ninguna obligación – me dijo mientras me acercaba mas a el – además eres tu la que me tiene que conquistar – me dijo con su típica sonrisa ladina.

Había pasado toda la mañana hasta el mediodía comiendo con mis amigos celebrando mi cumpleaños, ya que les dije que la noche la tendría comprometida, porque Sango quería tener una cena entre los cuatro, en casa, pero como soy una persona que le gusta que todos disfruten invite a todo el personal, así que estábamos mas de 15 en casa celebrando y riendo mientras escuchaba sus anécdotas. Sota explicándome aventuras ficticias, que me daban a entender que leía mucho o que detrás de ese enorme cuerpo había un hombre fantasioso, aunque lo que explicaba, de una manera cualquier se cree la guerra entre demonios y humanos.

Luego seguía viendo a Enjû reprochando a Inuyahsa que no se comiera todo con lo que le había costado hacer la cena y a el echándome la culpa porque lo tenia gordo. No era cierto, seguía siendo el mismo adonis griego que había conocido el primer día, sin una pizca de grasa, pero puede que en parte tuviera razón. Desde el día de la presentación había hecho todo lo posible para estar tiempo con el de una o otra manera. Seguía cada preparándole la comida, solo que ahora lo obligaba a que se la llevara a la empresa y comiera todo, que no por nada me levantaba temprano.

Cada día que llegaba por la noche, no dejaba que entrara a casa, porque cogíamos el coche y nos íbamos a dar una vuelta a comer cualquier cosa fuera mientras yo le explicaba mi día y con cuenta gotas, había conseguido que el me explicara algunas cosas, lo hacia reír de las cosas que me pasaban, porque sorpresa era un imán para la mala suerte y cada día me surgía una anécdota diferente. Después volvíamos a casa y veíamos cualquier cosa en la televisión de casa y luego la cosa subía de tono, pero nunca acabamos porque el se iba como siempre dejándome siempre encendida.

Después de la cena, de los regalos, donde Sango me había dado una Tablet para que pueda tomar apuntes fácilmente, Enjû me había dado un delantal de cocina que ella misma había hecho, Miroku unos airpods y los muchachos me habían dado un conjunto de vestidos, muy bonitos, seguro con la ayuda de Sango, porque no los veía en una tienda buscando ropa, o puede que me equivoque. Se habían retirado todos quedándome con Inuyasha.

Así que me encontraba como una gatita remilgada encima de las piernas de el, friccionado suavemente nuestras partes intimas.

-Se puede saber donde se ha visto que todos tengan regalo menos el cumpleañero – le dije dándole besos por su cuello. No se que tenia este hombre que sacaba mi lado mas pervertido

-Para pequeña – decía mientras para el ritmo de mis caderas

-¿Por? – pregunte mientras levantaba mi mirada

Me devolvió la mirada con tal intensidad que me tuve que quedar quieta esperando que iba hacer. Pero tan solo poso su palma de la mano en mi mejilla y me acerco a sus labios y me separo suavemente mientras aun tenia mi labio inferior entre sus dientes, soltándolo en el ultimo momento, y ya con ese acto ya estaba húmeda.

-Perdona, por lo de hace unos días – dijo. Vale hola, ahora ya estaba delirando

-…. – me quedé en silencio – que? – solo pude formular esa palabra procesando la última frase dicha por el.

-El día de la discusión pague contigo algo que no tenia que haber hecho. Ya esta. Dicho. – dijo apresuradamente que tuve volver a procesar la frase

Me abalance a besarlo, y cuando necesite oxigeno me separe de el

-Es el mejor regalo que me podías dar – dije casi con lágrimas en los ojos.

-Ese no era mi regalo – dijo el sonrojado - y por Dios no seas una dramática

-Para mi si, que Inuyasha Taisho pida perdón es el mejor regalo que le puedes dar a uno – le dije riendo – pero ahora en serio, si me has pedido perdón puede que…

-Kagome, para no sigas, si te pido perdón es porque estas ayudando a la empresa y nada mas, no crees nada romántico alrededor de esta disculpa, te vuelo a repetir que jamás sentiré amor, esto es solo una mera atracción. – me dijo molesto – además eres una cría insoportable de verdad te cr…

-Por dios cállate ya Taisho – le dije – si yo soy insoportable no se que eres tu –

-El hombre del cual dices que estas enamorada – me dijo, note cuales eran sus intenciones, que me molestara, que lo enviara a la mierda y le diera esa brecha para poder decirme "eres igual que todas"

-Exacto, eres el hombre del que digo que estoy enamorada – dije volviéndome a acercar a el moviendo mis caderas creando esa dulce fricción – y ahora quiero mi regalo

-Que regalo … - me dijo mientras agarraba de nuevo mi trasero

-Shhh solo siente – dije

Como decía no se que tenia este hombre que me volvía loca en todos los sentidos, pero hoy tenia la necesidad de demostrárselo más, siempre era el quien comenzaba todo y me hacia ver las estrellas y nunca me dejaba que lo tocara, pues esta noche cambiaria. Volví a mi punto inicial su garganta "que bien huele" con Inuyasha descubría cada día una cosa nueva referida al sexo, y es que tan solo con oler su aroma me ponía a mil, volví a alzar mi cara para volver a besarlo, mientras veía como se quería interponer y quitarme del mando, moví mas mis caderas para ya sentir su miembro duro como un mástil. Nunca había hecho anda parecido, pero quería probarlo. Antes de que volviera a agarrarme, salí de encima de el y me puse de rodillas, subí mis manos por sus piernas mientras escuchaba sus jadeos pesados intentado controlarse

-Kagome no juegues conmigo – me dijo haciendo el intento de apartar mis manos de sus piernas

-´-Calla Taisho – le dije – cierra los ojos, por hoy se tu mi regalo – le dije mientras conectábamos nuestras miradas y no se que hice que me hizo caso y aparto sus manos y cerro los ojos echando atrás la cabeza en el respaldo del sofá donde lo vi por primera vez.

Mis manos temblaban, era tan solo una principiante no sabia si lo haría bien, pero me di valor a mi misma, necesitaba que el notara lo mucho que también lo necesitaba y lo que hacia en mi.

Comencé a desabrochar su cinturón y abrí la cremallera, pedí que alzara un poco las caderas para bajarle los pantalones y con ellos los calzoncillos y mientras los bajaba mi mirada volvía donde estaba su gran miembro ansioso "por mi". Trague saliva y me quede maravillada. Podía ver las venas latiendo como pidiendo atención y como sus testículos estaban tensos. Mis manos lo rodearon e intentaron abarcar todo su grosor, así que como había leído en los libros, comencé a crear un ritmo de subida y bajada sin tocar el glande. Le di besos en sus testículos mientras no paraba de bombardear con mas fuerza su miembro, desde abajo lo podía ver sudando, rendido al placer, y me sentí tan poderosa de ver como Inuyasha estaba así por mi, que no pude mas y rodeé con mi boca su glande y comencé hacer círculos diminutos con la lengua sobre el, y fui bajando y subiendo ayudándome con las manos.

Lo único que sentía en la sala, era calor, mucho calor, y los jadeos de mi amado. Estaba para comérselo "buen kag tienes todo su pene en tu boca" no sabia que quería pero necesitaba escucharlo gemir, cerré los ojos y comencé a saborearlo, tenia un sabor muy extraño, muy agridulce, pero perfecto para mi, fui mas rápido, y en un momento sentí como su mano se dirigía atrás de mi cabeza dándome las direcciones correctas, abrí los ojos y nuestras miradas conectaron, mientras sentía que me embestía mas fuerte la boca, y como se agitaba mas y soltaba un largo gemido, dejándome sentir toda su esencia. Después de un largo tiempo sin quitar nuestras miradas de uno de el otro, mientras aun tragaba su semen y escuchando sus ahogados jadeos, vi como abría la boca y miraba a dirección de la puerta

-Vas a quedarte mirando madre – dijo

¿"Madre" que? Mire hacia donde estaba mirando el y casi me atraganto con la semilla que había derramado dentro de mi boca Inuyasha, cuando vi una figura esbelta en el rellano mirándonos ¿"se puede saber que mierda esta pasando?

Quise recolocarme la ropa y tapar con mi cuerpo el desnudo de Inuyasha, pero la mano de Inuyasha no se apartaba de mi cabeza y no me dejaba moverme del sitio, entre sus piernas.

-Cuando me dijeron que se parecía a la zorra de tu exprometida no puede dar crédito, y ahora doy por afirmado que es igual que ella en todos los sentidos – dijo esa mujer mirándome con odio.

-Dime que haces aquí – dijo Inuyasha aun conmigo en medio de sus rodillas mientras – Madre

"Madre" acaba de decir madre, dios que he hecho para merecer esto. La mujer impresionante que estaba de pie delante de nosotros, con una gabardina negra y unos zapatos de tacones, con el pelo negro recogido en un moño alto, dejando ver sus ojos azules, era la madre de Inuaysha. Me quiero morir ya.

-Te espero en el despacho – dijo mientras se daba la vuelta, no sin antes dirigirme otra mirada de desprecio

Cuando se fue sentía unas ganas de llorar, como podía ser que me pillara la madre de Inuaysha haciéndole un oral.

-KAGOME – escuche a lo lejos mientras de golpe sentía mi culo en el suelo – levántate y vete a dormir

-Eso es lo único que vas decir, tu madre me acaba de pilar haciendo … esto – dije histérica moviendo las manos sin sentido, mientras lo seguía mirando desde el suelo y veía como el se recolocaba la ropa - que impresión tendrá de mi

-No te creas importante me ha visto con otras mujeres haciendo cosas peores – me dijo mirándome de nuevo con esa misma mirada de desprecio- vete a dormir y no molestes.

Y sin darme tiempo a enviarlo a la mismísima mierda, se fue dejándome tirada en el comedor, sola.

Y de allí de nuevo habíamos vuelto al punto de salida, no se que le habrá dicho su madre, pero desde el día siguiente no me dirigió la palabra y ya no lo volví a ver por casa, lo único que se llevo fue la comida… y a las horas me entere por Sango que tenia que arreglar la maleta, que me venia con ellos a pasar las vacaciones en Sicilia. Yo contenta porque pisaría mi tierra de nuevo después de mucho tiempo, pero triste y muy enfadada porque no había vuelto a tener acercamiento con Inuyasha en todo el recorrido ni el avión ni en la casa.

Sango me había presentado a su otro hermano completamente diferente a ella, pero tan parecido físicamente a Inuyasha, se llamaba Seshomaru, era el mayor, tenia el pelo largo y los ojos dorados, pero era tan frio y escueto que no sabia como estaba casado con Rin, que era mas pequeña que yo de estatura, tenia el pelo castaño y los ojos marrones, pero era muy risueña, con quien quería también lo tenia que decir, porque no se porque razón los dos no me hacia caso y me trataban horrible. En resumen, todos en esa casa pasaban de mi, me miraban mal y los únicos con quien hablaba era con Sango, Mieroku, Enju y Sota… nadie mas.

Por eso me encontraba en la parte delantera con Sango mientras ella redactaba un informe para la empresa.

-Yo se que no eres ella, pero estoy segura que madre le dijo algo que lo afecto, siempre hace eso, culpa a Inuyasha que se separara de papa… - me dijo

-Pero ella dijo que me parecía físicamente, ¿me parezco a esa mujer? – le pregunte triste

-Bueno ella también tenia el pelo negro, pero el suyo era liso y los ojos también eran oscuros y su piel era mas pálida, yo no creo que te parezcas a ella, pero madre cualquiera con esa característica es esa mujer – dijo con un suspiro al final - si cualquiera te molesta no dudes en decirme

Simplemente asentí, cuando vi una sombra salir del agua

-Vamos Sanguito deja el portátil y metete al agua – le dijo Miroku desde dentro esta – que luego vamos al centro y no tendremos tiempo de nada

-Espera amor, que acabe este y estoy contigo – dijo retomando el tecleo

-Kag, he visto el idiota de Inuyasha detrás de la casa en la otra piscina – me dijo Miroku

-A mi que me importa que haga ese estúpido – dije enfadada

-Haha tienes razón, pero te digo por si quieres remojarlo un poco – me dijo con una sonrisilla

"Remojarlo" … me quede pensando, puede que si tenga que remojar a ese tonto para que se entere bien quien era yo.

-Todo bien Kag – me preguntó Sango sin despegar la visa del portátil

-Si tranquila, te dejo, luego nos vemos – dije mientras me levantaba apresuradamente y me ponía el pareo

"Ahora vera ese tonto" fui directa caminado por la casa para ir a la puerta trasera que llevaba la piscina trasera, pero antes de llegar a la puerta una mano me cogió por el brazo, y me aparto del camino

-Se puede saber, que te pasa – dije mirando quien me había apartado, no era mas ni menos que Seshoamaru

-Quería tener una oportunidad de tener una charla privada contigo y he visto el momento justo ahora

-No puede ser en otro momento, yo no tengo ganas de hablar contigo, además estas muy cerca para mantener una conversación – le dije un poco irritada, de sentirlo cerca mío

-Las mujeres siempre me quieren cerca, no pensaba que te molestaría mi presencia – me dijo casi apretándome a la pared

-Estas casado, déjame ir. – le dije enfadada- si no quieres que grité

-Grita y a ver quien te escucha, Inuyasha, no creo, no lo he visto muy a labor de hablar contigo, además por lo que escuche según tu estas enamorada de el, no le hará gracia verte cerca mío

-Que quieres de mi – le dije

-Nada simplemente ver si me puedo divertir contigo, y ver que lo que Inuyasha vio en ti, para dejarte estar en su casa y entrar en nuestras vidas

-Yo no quiero entrar en vuestras vidas, solamente en la vida de Inuyasha, ahora aléjate de mi si no quieres que se lo diga a tu esposa, que vas acosando jovencitas – le dije

-Menudo carácter señorita, puede que me gustes, te ofreceré mas que mi hermano si te conviertes en mi puta, eres igual que ella, puede que así vea lo que vio padre…

No lo deje acabar por que mi puño fue contra su cara

-Di otra palabra y te juro que no parare a hasta romperé tu estúpida cara – no se como le dije eso ni donde había sacado todo el coraje, vi como se apartaba mas de mi y me veía con furia

-Eres una zorra, que busca a multimillonarios

No aguante mas, golpee la pared que tenia al lado y lo miro con toda la rabia que tenia acumulada

-Aléjate de mi Seshomaru, - le dije, y por un momento vi sorpresa en sus ojos. Iba a seguir hablando, pero otra sombra salió, era Rin su esposa.

-Que esta pasando aquí – dijo ella atrayendo hacia ella a Seshomaru

-Que tu esposo me estaba tirando los trastos, ahora si me disculpan me retiro – dije mientras volvía a retomar mi camino

-No ha funcionado – me pregunto Rin

-No, se ha negado – dije viendo por donde se iba y me sobaba el golpe de la mejilla "menudo derechazo"

-¿Y este agujero en la pared? – pegunto Rin

-Lo hizo ella – dije aun asimilando esa sensación extraña que me recorrió cuando me hablo al final

-Si es humana – dijo ella en susurro

-No entiendo nada, puede que la pared no sea tan buena como pensamos, pero amor estoy seguro que ella no es igual que esa mujer – dije sonriendo

-Sabia que el plan de Izayoi no funcionaria – me dijo ella acercándose a mi y poniéndose de puntillas para besarme- además si veía que hacia cualquier gesto para besarte le hubiese sacado hebra por hebra

- No hizo falta amor, no te pongas celosa – le dije mientras la rodeaba – ahora tengo que decirle a madre que no funciono su plan, pero estoy seguro que algo diferente volverá a pasarle a la familia Taisho- dije con una premonición demasiado buena de lo que vendría

-Espero que no sea nada malo amor – dijo mi hada Rin. Amaba mi esposa mas que nada al mundo, pero necesitaba igual que madre saber si esa muchacha que habían traído tan parecida a esa mujer era igual que ella (aunque Sango nos había dicho miles de veces que no eran para nada iguales), por eso me había prestado a este estúpido plan.

-Venga amor, que tengo que enseñarte algo en la habitación – le dije mientras la levantaba

-¿El que? – me pregunto picara mientras se reía


-NO ME IMPORTA, cuando vuelva quiero tener todos los informes al día, porque te juro que si veo cualquier fallo estas despedido y me va a importar una mierda tu familia – dije colgando al inepto del contable Aokiji.

Estaba que me llevaba el diablo, yo era el único que podía llevar bien mi empresa, me costo esfuerzo y sudor levantarla de nuevo, y sobretodo poder quitársela a mi padre. Mire la piscina de al lado y con el calor que hacia tenia ganas de meterme, "pero no yo ya no era así".

Y ahora no tenia tiempo para ineptos, sabia que Jinenji podía arreglárselas solo, por algo era mi segunda mano en la empresa, tenia suficiente confianza con el para dejarlo a cargo la empresa en mi ausencia, pero era demasiado flexible con los trabajadores y yo no. A mi me temían, por eso aun en ausencia física tenia que hacerme presente telefónicamente, como con el idiota de Aokiji, para que vieran que mi presencia seguía allí y que no la cagaran.

Y si no fuera suficiente con esto, también tenia la carga de Kagome. Estaba consiguiendo apartarla de mi lado, sabia que no tenia que involucrarme con ella, madre me hizo recordar muy bien del por qué.

-No entiendo que hayas metido a esa muchacha en tu casa, a una prostituta - dijo la gran Izayoi Taisho sentada delante mi escritorio, con su mirada cargada de odio hacia mi.

-No era prostituta, no se cuales fueron los sucesos por lo que estaba en ese antro, además tu y Sango no paraban de joderme la vida con que tenia que rencauzar mi conducta para que no afectara la empresa y ahora que todo va volviendo a la normalidad, vienes a soltarme esto, decídete madre – le dije hastiado de sus continuos desplantes

-Lo primero dudo que no sea prostituta por como la encontré en medio de tus piernas – el mero recuerdo hizo que mi entrepierna diera un tirón. – le dije eso a tu hermana, pero no para que te hicieran niñera de una puta. Quiero que la saques de tu casa, es igual que la zorra que metiste en nuestras vidas y que por tu culpa tu padre me dejo...

-NO fui mi culpa madre, sabes muy bien que yo estaba …

-Enamorado? - dijo cortándome la frase- no me importa, tu eres el culpable, si esa mujer nunca hubiese entrado en nuestra vida yo ahora… yo ahora… - decía perdida en sus pensamientos

-Estarías con mi padre – le dije con rabia

-SI ESTARIA CON TU PADRE – dijo ella con lagrimas en sus ojos "por Dios no"

-No se cuantas veces debo pedirte perdón – le dije

-Toda tu vida. Lo único que te pedía es que mantuvieras el nombre de la empresa que construyo tu padre sin manchas de libertinaje no que hicieras de niñera, no me importa si lo estas logrando, quiero a esa víbora fuera de tu casa y de nuestras vidas, es mas seguro que va detrás de nuestro dinero

-No cre…

-No te estoy pidiendo opinión, si no que lo hagas, no voy a volver a pasar por el mismo dolor de hace 300 años – dijo mientras se levantaba y se iba dirección a la puerta – ah, recuerda que este año nos iremos de vacaciones a Sicilia, espero que para ese día hayas solucionado todo- dijo mientras se iba dejándome con la palabra en lo boca.

Mi madre era la persona perfecta para recordarme lo sucedido hace 300 años y dejarme amargado, sabia el dolor que le cause cuando deje entrar a nuestras vidas a esa zorra. La vi destrozada, la mujer cariñosa que daba su vida por sus hijos, había pasado a ser una mujer frívola sin escrúpulos e igual que yo, por suerte en eso tiempos mi hermano ya estaba casado y mi hermana también. Sabía que yo era el causante de todo lo que paso, era mi culpa, por esto quería hacerle ver que la empresa aun sin padre iba bien, pero a ella nada lo que hacia le parecía bien, nunca le parecía bien nada lo que hacia yo.

Después de ese día iba echar Kagome de la casa, pero Sango se adelanto diciendo que nos iríamos todos de viaje y no sabia como, pero había hablado con madre para que la dejara ir, ella sabia manejarla, lo sabia de buena mano que las mujeres eran unas manipuladoras.

Pero ver cada día a Kagome, hacia que me picaran las manos por cogerla del brazo y llevármela lejos para follarla, no podía apartar el recuerdo de su boca en mi polla. No voy a mentir diciendo que me había masturbado con ella en mi pensamiento, pero acababa cabreado sabiendo que la original estaba a dos habitaciones mías y no podía tocarla. Yo también tenia el mismo pensamiento que madre, Kagome era igual que esa zorra, por lo cual era otra zorra mas, pero eso no quitaba que me encendiera mas que cualquier otra mujer.

"Creo que lo mejor será derivarla a otro lugar cuando volvamos, ya no puedo tenerla cerca".

Pero en un momento mis sentidos se pusieron alertas al sentir pisadas corriendo en dirección hacia mi, cuando quise voltear escuche mi nombre con furia.

-Inuyasha – escuché la voz cabreada de Kagome y cuando me di cuenta tenia su menudo cuerpo derribándome hacia dentro de la piscina.

"Se puede saber que le pasaba ahora esta loca" intente salir a flote, y cuando saque la cabeza para gritarle cuatro cosas a esa cría, sentí sus dos manos por mis hombros volviéndome a bajar, haciendo que tragara agua, en medio del agua pude ver su cintura, cogiéndola e impulsándola lejos de mi

-Se puede saber que te pasa loca- le grite

-Eres un maldito insensible INUYASHA TASIHO – me grito ella. Podía ver como echa chispas de sus ojos y como su cuerpo se agitaba de la furia – estúpido insensible – me volvió a repetir con la voz entrecortada

-Se puede saber de hablas, eres tu la quien me ha empujado dentro de la piscina, estúpida loca – le grite también

-Por supuesto que te lance a la piscina, me llevas ignorando tres semanas imbécil, se puede saber que te pasa – me grito de nuevo

-A ti que te importa no eras nada para mi, así que déjame en paz- le dije mientras salía de la piscina, sin importarme como saldría ella – no te acerques a mi – dije suficientemente alto, mientras caminaba dirección al bosque inmenso que teníamos atrás de la casa, necesitaba alejarme de ella

-No huyas cobarde – la escuche gritar detrás mío, pero sabia que, si me volvía, no tan solo le diría sus cuatro cosas, si no que me la llevaría mi habitación y la haría mía por fin.

Seguí caminado, apresuradamente, cuando comencé a sentir otras pisadas rápidas intentando alcanzarme.

-Te he dicho que me dejes en paz – le dije alto

-Parare cuando tu pares, y hables conmigo – dijo ella muy atrás mío. "Estaba corriendo"

Seguí caminado mas rápido, sabiendo que no iba alcanzar mis pasos, y después de notar que ya no la tenia cerca, aun seguía sintiendo su latido del corazón agitado. Ya había oscurecido y esa mujer no paraba de seguirme. Me quede quieto dejando tiempo de que se volviera "es su primera vez aquí como va a volver" maldita sea esa cría. Retrocedí para ver donde se había quedado, la muy tonta.

Cuando llegué a ella la vi, sobándose el tobillo mientras buscaba con la mirada el suelo, bueno lo que podía ver con esta oscuridad

-Se puede saber porque no te has vuelto – le dije aun de pie delante ella

-Se me ha caído el colgante y cuando me iba agachar me tropecé y creo que me torcí el tobillo – dijo mirándome los ojos, viendo sus lagrimas a punto de salir "no por favor"

No le conteste y mire alrededor y no muy lejos de ella vi algo resplandeciente, y note que era el mismo colgante que siempre llevaba. Lo recogí y cuando lo sostuve en mis manos, sentí una quemazón en el cuerpo "¿¡pero que?!" hice caso omiso de la sensación y me incliné a su altura y le di el colgante.

-Toma – dije mientras vi como ella lo agarraba anhelante

-Gracias Inuyasha – le dije mientras lo miraba, aun en medio de la oscuridad podía notar su ámbar intenso – este collar muy especial para mi, me lo dio mi abuela Kaede- le dije mientras intentaba ponérmelo.

Veía como no podía ponérselo, así que le cogí las manos y volví a sentir le misma quemazón, pero hice caso omiso y le até el collar e, su cuello de cisne. A esa altura podía oler su aroma a vainilla entremezclado con su sudor, creando una fragancia picante que hacia que mi pene diera otro tirón y recordara su sabor en mi paladar, deje caer mis brazos al lado suyo apoyándome en suelo, sintiendo su aliento en mi oreja y su latido intranquilo.

-No me apartes – escuche su voz suave, aun en la misma posición, sintiendo como suavemente apoyaba su frente en mi hombro

No conteste. Simplemente deje que el silencio se hiciera cargo.

-Sabes?, amo tu olor, tienes una mezcla de tierra fresca, no se describirlo, pero mezclado con un olor a muy hombre – me dijo aun en la misma posición.

"Has pensado en ducharte, no me gustas cuando hueles así"

-No quiero cambiarte Inuyasha – dijo- me he enamorado de ti, y tu no eres el culpable, se que eres un patán, estúpido egoísta, pero he visto al Inuyasha noble, risueño y se que tienes mas facetas que aun quiero conocer, así que déjame enseñarte que aun el amor existe – me decía

-Kagome, porque te estas haciendo esto – le dije con una calma sorprendente

-No lo se – me dijo entre sollozos, y sentí la humedad de sus lagrimas en mi hombro. Y maldita sea que me partiera un rayo en ese momento, no pude controlar mi cuerpo. La abrace. – De verdad que no se que es lo que me atrae de ti, y que es lo que me empuja a hacerte ver que el amor existe – me seguía diciendo atropelladamente

Me volví a callar. Tanto ella como yo tenia mi mente en un caos. La abrace fuertemente, porque igual que ella no sabia ese ímpetu por hacerme ver algo que no existía, yo también tenia el ímpetu de no dejarla tocar y verla en cada momento.

Sentí como me abrazaba muy fuerte, no tenia ni idea que era lo que me atraía de Inuyasha, pero de algo estaba segura, y es que no quería dejarlo sumergido en esa oscuridad que llevaba años. Lo sentí suspirar largamente, mientras yo calmaba mis sollozos y sentí como se separaba lentamente de mi, quedando cara a cara, puso sus manos alrededor de mis mejillas y con sus pulgares me daban suaves caricias quitando los rastros de lagrimas en ellos. Y en otro momento ya estaba de pie.

-Sube – me dijo cuando en medio de la oscuridad pude deslumbrar como se ponía de espaldas a mi

-¿A tu espalda? – pregunte

-Si. Sube. Te duele el tobillo – me dijo escuetamente

Le hice caso y me subí encima de su espalda, y en un momento la brisa que había puesto mi piel de gallina, estaba normal, gracias al calor que emanaba la espalda de Inuyasha. En todo el trayecto no hablamos, solo sentía su fuerte agarre en mis muslos y mis brazos alrededor de su cuello. Mientras nos acercábamos a la entrada trasera, vi como aun las luces estaban encendidas y los faroles que estaban fuera daban claridad a la parte trasera de la casa, donde estaba la piscina y el pequeño jardín al lado. Y cuando nos acercamos, nos vi en el reflejo de la puerta. Me vi detrás de Inuyasha y no se porque quise llorar nuevamente. El rostro de Inuyasha era tan sereno y se me ocurrió una idea antes de que abriera la puerta.

-Tienes tu móvil contigo – le pregunte

-Si, aunque espero que funcione, por si no te acuerdas me lanzaste a la piscina – me dijo de nuevo con su tono irritante-

-Vale lo siento, pero déjamelo un momento – le dije apresuradamente

-Te crees que porque si, te voy a dejar – pero no lo deje acabar, me puse aun en esa posición a rebuscar en sus bolsillos su móvil hasta que lo encontré y me dispuse a buscar la cámara

-Sino quieres te tiré de culo contra el suelo, me vas a devolver – pero no pude acabar la frase, cuando sentí una mano que me estrujaba las mejillas y me hacia voltear hacia la puerta, y me pude ver a mi llevándome a Kagome detrás mío sonriendo con el brazo en alto donde tenia el móvil y en un momento vi como el flash salía de el. – Has hecho una foto – le dije incrédulo

-Si, no todos los días te lleva a caballito un importante multimillonario – me dijo con burla conectado nuestras miradas a través del reflejo.

Me reí. No se porque, pero me reí, y vi como destellos que no pude descifrar a través del espejo aparecían en sus ojos.

-Además la he puesto como fondo de bloqueo, para que tu también recuerdes el día que te rebajaste a llevar a una cría adolorida en tu espalada – dijo haciendo una patética imitación de mi voz

-Yo de ti no tentaría tu suerte, aun estas a mi merced y puede dejarte caer – le dije mientras caminaba por el pasillo en dirección a su habitación, mientras sentía como volvía a poner el móvil en mi bolsillo

-Inuyasha, espera – escuche

-No te voy a dejar caer, no quiero que Sango escuche tu grito y venga a darme la brasa – le seguí diciendo

-No, te digo espera, que no camines – me dijo dando un tirón en mi oreja

- Pero serás bruta

-Quien es – me pregunto señalando la pintura enorme que adornaba el pasillo

-¿Eh? – pregunte sin entender a que se refería.

-¿Quien es ella? - me volvió a preguntar en dirección a la pintura

-Ah –conteste viendo la dirección de su dedo

Lo que Kagome señalaba era una de las mas preciadas pinturas de mi madre y que por alguna razón también de Enjû. Se veía una mujer de pie erguida con poder, con un pelo blanco ondeado con el viento. De. Tez pálida y de ojos azules, y en su hombro un arco y en el otro brazo las flechas.

-No se demasiado de ella, solo lo que me explicaba Enjû – me dijo – Era una sacerdotisa de un linaje muy poderoso que luchaba contra los demonios para mantener la paz entre los humanos, un día se enamoro de un humano, a este lo mataron y poco después murió ella y que según sus almas están predestinadas a encontrarse, porque están atadas con el hilo rojo del destino – me dijo

-Menuda emoción al explicar la historia – le dije con un berrinche – con lo bonita que es y con lo mal que la explicas – le dije mientras sentía como retomaba los pasos

- Porque es una historia inventada, nadie la ha conocido, además si era tan poderosa porque se enamoro de un humano – le dije irritado

- Porque el amor no ve condición de nadie – me dijo muy cerca de mi oído, haciéndome estremecer recordándome que la tenia atrás mío muy pegada, con sus pechos muy pegados en mi espalda y sus muslos llenos sujetados por mis manos.

-Estas jugando con fuego – le dije mientras paraba delante de su puerta

- Creo que voy bajando – me dijo mientras sentía como se removía para que dejara de agárrala y con fastidio la deje en el suelo.

Vi como abría la puerta y dudaba

-No voy a entrar – le dije en un susurro que supe que ella me había escuchado

Se giro y me quedo mirando con sus ojos achocolatados dilatados, y la conocía bien para saber lo que iba hacer. De un impulso me beso. No era un tempano de hielo, asi que seguí su beso. Cuanto me había hecho falta besarla, la obligué abrir mas la boca y comencé una lucha entre nuestras lenguas probando quien podía aguantar mas. Gane como siempre. La separé de mi y vi sus mejillas sonrojadas

- Entra y cierra la puerta – le dije agitadamente después del beso

No me dijo nada, simplemente entro y cuando pensé que iba a cerrar la puerta, la volvió abrir

- No me apartes de nuevo, porque te juro que esta vez te ahogo en la piscina – me dijo con el ceño fruncido

-Cierra la puerta pequeña – le dije a simple contestación de su advertencia

La vi dudar, pero la cerro, y cuando sentí como ponía el cerrojo, me alivie. Puse mi frente en su puerta, aun no creyendo que estaba anteponiendo sus necesidades a las mías. Me esperaba otra noche masturbándome.


BUENAS BUENAS….

¿Que tal? ¿Como ha ido el mes? El mío horrible, lo he pasado fatal enferma con un montón de alergias sin saber a que se debe, pero por fin esta semana tengo medico y podre saber a que exactamente se debe los mini ataques que me dan cada mañana.

Pero a raíz de esto todo muy bien ¿y como estáis vosotros?

Bueno espero que el capitulo sea de vuestro agrado, es un capitulo que me ha costado un montón, pero aviso, leer atentamente que he ido dejando pistas de lo que ocurrirá mas adelante.

Muchas gracias por esperar siempre y por vuestros comentarios, empujándome a seguir escribiendo.

Recordar sois puro sol y como sabéis

Mi paga son vuestros rewievs , así que no dudéis en comentarme que os ha parecido el capitulo

Vuestra Ƭeisū