Cuarto Capitulo.
Pensamiento.
"Flashback."
Otro Idioma.
Canto.
My Hero Academia pertenece Kohei Horikoshi.
Estaba corriendo.
- ¡Corre! -
No sabia por cuanto tiempo.
- ¡Sigue corriendo! -
Ni la distancia recorrida.
- ¡No dejes de correr! -
Pero eso no importaba.
- ¡Solo corre! -
Ni el tiempo ni la distancia existían aquí.
- ¡CORRE! -
Solo espinas.
- ¡No te detengas! -
Zarzas y Espinas.
- ¡No mires atrás! -
Desgarrando tu piel.
- ¡Basta!-
Derramando tu sangre.
- ¡Suéltame! -
Destrozando tu alma.
- ¡Dejame solo! -
Sabias donde estabas.
- ¡Yo no pertenezco aquí! -
No sabias porque.
- ¡NO QUIERO ESTAR AQUÍ! -
Pero algo era seguro.
- ...no… -
El Seto está vivo.
- ...nonononononononoNoNoNoNoNoNoNoNoNoNoNoNONONONONONONONONO...-
Y no te dejará escapar.
- ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! -
- ¡NO! -
Gritó Izuku, para luego mirar sus alrededores y darse cuenta de que estaba en su habitación. Un póster con la imagen de All Might sonriendo lo llenó de tranquilidad.
- Una pesadilla… Solo una pesadilla. - se dijo a si mismo, mientras su respiración se normalizaba.
Entrando en el baño y lavándose la cara, Izuku se miró en el espejo, viendo el rostro que le había pertenecido durante casi un año.
- Maldita sea… Si ya han sido… No, no. No pienses así. Recuerda lo que te dijo Tsuko, estas cosas no se superan así sin más. - Izuku mostró una ligera sonrisa. - Las cosas siempre mejoran. -
- Otra pesadilla. - afirmó Tsuko, al encontrarse con su amigo fuera de su casa.
- ¿...Se me nota mucho en la cara? - preguntó Izuku.
- No, pero lo presentía. - le respondió Tsuko. - ¿Espinas? ¿Como siempre? -
- ...Si. - Midoriya suspiró. - Tu… ¿Crees que eso pueda llegar a pasar? -
- Los Perdidos tienen visiones proféticas, pero los sueños suelen ser recuerdos de su tiempo con sus Guardianes. - explicó Tsuko. - Ten en cuenta que la precognición nunca es fiable al 100%, incluso la que se basa en métodos mágicos, y quien crea lo contrario es un completo idiota. -
- Pero en las historias las profecías siempre se hacen realidad... - señaló Izuku.
- ...Solo porque los que escucharon la profecía decidieron actuar en consecuencia haciendo algo estúpido. - le respondió Tsuko. - Mira, intenta no pensar en eso por ahora, ¿de acuerdo? Recuerda que tienes clase con All Might está tarde. -
- Si… - respondió Izuku, con mayor animo.
- ...Ya hablaremos esta tarde. - continuó Tsuko. - Iremos al Karaoke para tener privacidad y hablar sobre lo que sé… -
- Si… Espera, acabas de decir de lo que "sabes", no de lo que "sabemos". Eso significa que sabes algo de lo que no yo, pero teniendo en cuenta que tenemos el mismo conocimiento significa que lo averiguaste en el lapso de tiempo que no estuve contigo. Y como estuviste conmigo entrenando por la tarde, tendrías que haberlo descubierto cuando fuiste a hablar con esos dos después de clase. Así que alguno de los dos sabe sobre el mundo sobrenatural y supongo que tendría que saber que soy. Y como no llegue a encontrarme con la chica dorada, supongo que tendría que ser Hatake-san. ¿Pero como…? - los ojos de Izuku se abrieron con entendimiento. - ¡El Pin, después del examen! ¡Ese Pin me dolió al tocarlo, lo que significa que tiene que ser un tipo de amuleto anti-seres mágicos! ¿Que tipo de amuleto será…? -
Tsuko solo contempló con sorpresa la diatriba de murmullos que Izuku acababa de realizar.
- Hierro meteórico. - respondió Tsuko.
- Oh, ¿entonces acerté? - preguntó Izuku.
- ¿Te he dicho alguna vez lo aterradora que es tu capacidad de análisis? - continuó Tsuko.
- Unas 13 veces en lo que va de año. - le respondió Izuku. - ¿Como fue esa reunión de todos modos? -
- Pues Lysbeth es bastante agradable, deberías intentar conocerla. Aunque no sabe nada sobre el asunto. - contó Tsuko. - En cuanto Keito… su familia está muy involucrada en el mundillo y, el mismo me ha dicho que te han investigado a ti y a tu familia. También le conté sobre el Cirujano. -
- ¿¡Qué?! -
- ¡Mira! Él entiende y está de nuestro lado, pero tiene poco margen de maniobra ya que tu tutora es su tía y tanto ella como el director Nezu saben lo que eres. - le respondió Tsuko entre susurros.
- ¿¡El director también sabe?! -
- El sabe muchas cosas. - le respondió Tsuko. Los ojos de Izuku se llenaron de incertidumbre. - Keito se ofreció a acercarse a ti de forma suave, así que dudo que los profesores intenten ir directamente hacia ti hasta que él se los diga. Nos reuniremos esta tarde y coordinaremos mejor las cosas. Su familia podrían ayudarnos con lo de las pesadillas. -
- ¿...Confiás tanto él? Incluso ya lo llamas de su primer nombre. - cuestionó Izuku.
- Entre nosotros hay una conexión más profunda de lo que yo imaginaba, se que puedo confiar en él. Tienes mi palabra de que nos ayudara. - le contestó Tsuko, con decisión.
- Está bien, confió en ti. - afirmó Izuku, mientras ambos seguían su camino hacia UA.
A la hora del almuerzo los típicos grupos ya se habían juntado para pasar el rato y hablar de como les había ido el día.
El grupo de Izuku, Tsuko, Iida y Uraraka buscaban una mesa cuando se encontraron tanto con el grupos de Keito, Tsuyu y Hitoshi como el de Lysbeth, Momo y Kyoka.
- ¡Oh, hola! - saludó Lysbeth.
- ¿Buscando sitio? - preguntó Keito.
- Si, ¿nos sentamos juntos? - preguntó Tsuko.
Entonces el grupo de nuevo fueron juntos a buscar mesas para sentar.
- ¿Hebert-san no está con ustedes? - preguntó Iida al grupo de Lysbeth.
- No, dijo que quería comer hoy con los otros estudiantes de intercambio de América que entraron con ella. - le respondió Kyoka.
- Hay unas mesas por ahí. - indicó Tsuyu.
Mientras el grupo caminaba hacia el camino indicado por Tsuyu hablando entre sí, captaron la atención de cierto dúo de rubios.
- ¡Hey! ¿¡Que diablos hacen?/¿Pero que estoy viendo? ¡Confraternizar con el enemigo! -
- Mierda. - musitaron cinco de los presentes.
- Bakugo/Monoma. - saludaron Izuku y Hitoshi, aunque su tono no era agradable.
- ¿¡Que hacen con estos extras de la otra clase?! - vociferó Bakugo.
- ¿Pero que hacen con estos pusilánimes de la clase A? - interrogó Monoma.
Ambos rubios se miraron el uno al otro, el primero con rabia y el segundo con condescendencia.
- ¿¡Quien te crees que eres, maldito extra?! - exclamó Bakugo, con su típica furia.
- ¿Extra, yo? Típica presunción de la clase 1-A. - le respondió Monoma.
Los dos rubios comenzaron a discutir para la irritación de una parte del grupo y la incredulidad de la otra.
- Discúlpenos. - Iida decidió dar la iniciativa y hablar con ellos. - Pero creo que están interrumpiendo nuestro tiempo de comer, ¿podrían…? -
- ¡Tu no te metas, cuatro ojos! - le replicó Bakugo.
Tsuko, dando una respiración profunda, dejó su bandeja en una de las mesas donde iban a sentarse y se acercó al dúo.
- Ustedes dos… - dijo el chico conejo, atrayendo la atención de ambos, Bakugo con ira y Monoma con burla.
Ambos se tensaron al ver la mirada de muerte que les estaba dando Tsuko.
- LÁRGUENSE. - ordenó con una voz firme pero cargada de furia y promesas de dolor.
Soltando un pequeño y agudo grito, Monoma se alejó con rapidez. En cambio, Bakugo se quedó un rato más, con Tsuko mirándolo con mayor intensidad hasta que cedió y se fue molesto, aunque viendo al grupo de reojo.
- Detesto cuando los idiotas se meten donde no les llaman. - comentó Tsuko mientras se sentaba y acomodaba su almuerzo frente suya.
- ¿Como hiciste eso? - preguntó Hitoshi.
- La familia de Tsuko sabe transmitir un montón de emociones con la mirada, especialmente cuando se enojan. - Fue Izuku el que respondió. - Una vez, su madre miró tan feo a un tipo que hacia problemas en su gimnasio que el idiota se desmayó. -
- Sabiendo quien es su madre, realmente no sorprende. - continuó Hitoshi.
- Así que ustedes también tienen un rubio repelente. - continuó Lysbeth. - No sé que tiene Monoma en contra de la clase 1-A, pero supongo que es por no estar en ella. Él ladrá mucho, pero en realidad no muerde. Oh, soy Lysbeth Sekion, por cierto. -
- Ochako Uraraka. Y si, se llama Bakugo y estoy segura que si muerde. - le contestó Uraraka.
- ¡Uraraka! No puedes hablar así de un compañero de clase. - replicó Iida, aunque fue ignorado.
- Del Frasco de Nitroglicerina es esperable, pero tengan en cuenta que no sé si tiene sus vacunas al día así que tengan cuidado. - agregó Tsuko, de forma burlona, provocando incredulidad en Iida y gracia en los demás.
- ¿No le llamaste así también, Keito? En la Prueba de Quirks. - indicó Tsuyu, con un dedo en su mentón.
- Supongo que las grandes mentes piensan igual. - comentó Keito.
- ¿Por que lo llamas así de todas formas? Aparte de lo obvio, claro. - cuestionó Kyoka.
- Bakugo desde niño siempre ha sido admirado y ovacionado por tener un buen Quirk. Eso lo volvió arrogante y prepotente, lo que combinado con su naturaleza agresiva y explosiva le dio su actitud horrible actual. - explicó Izuku. - Siempre se le dio vía libre para burlarse y abusar de los demás, y nadie se atrevía a encararlo. -
- Entonces aparecí yo, que no solo nunca se tragó su mierda ni la de los que lo apoyaban, si no que era superior en todos los sentidos y se lo demostró de la forma más directa posible. E intentos de recuperar su "lugar en lo alto" no faltaron, su complejo de inferioridad no permitió otra cosa. Tras varias derrotas de su parte, le dije claramente que nunca tendría mi respeto y hasta que eso sucediera nunca lo llamaría por su nombre. Y de ahí el apodo. - continuó Tsuko.
- ¿Por que lo antagonizas tanto? ¿No seria mejor ignorarlo? - preguntó Momo.
- A estas alturas es un juego. Si se queja, yo ganó. Y él lo sabe y nunca podría aceptar la derrota. - le respondió Tsuko.
- ¿No dijiste que ya lo derrotaste varias veces? - preguntó Hitoshi.
- Cerca de 565 más o menos, 235 contra Izuku y el jamas ha aceptado ninguna de ellas. - le respondió Tsuko.
- Tiene determinación, eso es seguro. - señaló Tsuyu.
- Creo que es la única cualidad positiva que tiene. - comentó Tsuko, de forma distraída. - Un alma llena de Determinación… y muy mala leche. -
- Entendí esa referencia. - indicó Lysbeth.
- Un momento, creo que dijiste que buscaba pelear con ustedes todos los días... - recordó Uraraka.
- Si, y no era sutil en lo absoluto. - le respondió Izuku.
- ¿Nadie intento detenerlos? - preguntó Iida. - Algún profesor tendría que darse cuenta. -
- ¿Los profesores de Aldera? Pfff, esos tipos tenían tantas posibilidades de controlar a Bakugo como de intentar encontrar empleo actualmente. - le respondió Tsuko. - La única persona que puede mantenerlo más o menos a raya es su madre Mitsuki, y el Frasco de Nitroglicerina es lo suficientemente inteligente como para no hacer estupideces frente a su mamá. -
- ¿Que quieres decir con que no encontraran empleo fácilmente? - preguntó Kyoka.
- Solo digamos que les deje a esos inútiles ahora desempleados un regalo de graduación que nunca nadie olvidara. - le respondió Tsuko, riéndose de forma ominosa.
Mientras el grupo en general miraron al chico conejo con incomodidad y algo de miedo, Izuku terminó cruzando miradas con Keito. El chico planta no dijo nada, solo hizo un gesto de entendimiento con la cabeza.
Izuku soltó el aliento que contenía de forma inconsciente. Ahora más tranquilo, decidió relajarse y pensar con emoción en su clase más esperada.
- Si bien es algo precipitado, el consejo de alumnos comenzaran a hacer sus reuniones pronto, por lo que tendremos que elegir a un delegado y sub-delegado de clase. - explicó Vlad King a la clase 1-B.
Por supuesto, esto resultó en un escenario predecible, con un griterío de voces clamando por atención con solo una cosa como objetivo: Presentarse como candidato para delegado.
Afortunadamente, esto no duró mucho, por que el sonido de un cuerno de aire se impuso sobre el resto del barullo.
- Muchas gracias, Sekion. - agradeció Vlad King.
- El placer es mio. - respondió Lysbeth, haciendo desaparecer el instrumento.
- Dios santísimo, ¿ustedes van en serio? - cuestionó Tsuko. - ¿Por que están todos empeñados en ser delegado? Ni que fuera para tanto… -
- ¿Y por que no? ¡Ser delegado es genial! - le respondió Komori.
- Si, tener que ir a reuniones por la tarde que se pueden prolongar por horas, organizar cosas que ni siquiera van a interesarte y estar obligado a lidiar y discutir con gente que puede llegar a odiarte y cuyo odio será reciprocó… Si, eso es genial. - concluyó Tsuko, de forma sarcástica.
- ...Como que ya no tengo ganas de ser delegado. - comentó Tsuburaba.
- Lo que pasa es que eres un vago sin clase que no puede lidiar con responsabilidades serias. - le respondió Monoma al chico conejo.
- Sabes, Monoma, hay una cosa que la mayoría de las personas tienen y disfrutan sin querer desperdiciarla en cosas que no le importan. Se llama vida, ¿has intentado disfrutarla? ¿O es que no tienes una propia? - cuestionó Tsuko, de forma burlona. El rubio le iba a responder, pero fue interrumpido.
- ¡Basaka, deja de antagonizar a la gente! ¡Y Monoma, no le respondas! - ordenó Kendo. - De todos modos, este griterío no nos lleva a ningún lado. -
- Ella tiene razón, el hecho de que ninguno de ustedes haya dado una propuesta seria indica lo poco aptos que sois para el puesto. - agregó Hitoshi.
- Como si tu fueras un buen candidato. - se burló Tokage.
- Para ser Estudiante de Recomendación, al menos soy mejor que tú. - le respondió Hitoshi.
- ¿¡COMO T…?! - La cara de Tokage se puso en blanco, demostrando haber caído bajo los efectos del Lavado de Cerebro.
- ¿Dejaras algún día de hacer que Tokage te odie? - cuestionó Honenuki.
- Cuando deje de ser divertido, o sea, nunca. - le respondió el de pelo morado.
- Solo hay una forma de resolver esto de forma justa, realizaremos una votación y los dos que reciban más votos serán delegado y sub-delegado. - explicó Kendo. - ¿Suena bien para todos? -
- No ha pasado tanto tiempo como para que haya confianza entre nosotros. Terminaremos votandonos a nosotros mismos. - observó Awase.
- ¡Lo que significa que los que obtengan más votos ya habrán conseguido la confianza de sus compañeros! - exclamó Yoarashi.
- Para mi, es aceptable. - aclaró Vlad King. - Que cada uno coja un papel y elija a su candidato. -
Cuando todos terminaron de escribir, Kendo procedió a recoger los papeles y hacer un recuento de votos, quedando tal que así:
Itsuka Kendo. 6
Lysbeth Sekion 4
Yosetsu Awase. 1
Manga Fukidashi. 1
Juzo Honenuki. 1
Neito Monoma. 1
Hanta Sero. 1
Jurota Shishida. 1
Tetsutetsu Tetsutetsu. 1
Setsuna Tokage. 1
Kosei Tsuburaba. 1
Polly Tsunotori. 1
Tsuko Basaka: 0
Kojiro Bondo. 0
Nagi Hagakure: 0
Kinoko Komori. 0
Hitoshi Shinso: 0
Ibara Shiozaki 0
Reiko Yanagi. 0
Inasa Yoarashi: 0
- ¿¡No votaron por mí?! -
- Solo un voto… -
- Era predecible. -
- ¡Felicidades a las dos! - felicitó Komori.
- Está decidido. Kendo será la delegada y Sekion la sub-delegada. - concluyó Vlad King. - Sus deberes son ayudarme a organizar la clase y sus actividades, y mantener el orden. Para una clase de héroes, esta no es una responsabilidad pequeña, y espero que todos ustedes cumplan y las ayuden en sus deberes siempre que sea posible. - se dirigió hacia las dos chicas. - ¿Algo que decir? -
- Muchas gracias por su apoyo. - agradeció Kendo. - Prometo esforzarme. -
- ¡Igualmente! - agregó Lysbeth. - Como sub-delegada, ¡no dejare que su voto se desperdicie! -
- De acuerdo, entonces… - Vlad King reanudó la clase mientras las chicas volvían a sus asientos. - Pasemos a otros temas… -
- Me preguntó como lo estará pasando Izuku… - pensó Tsuko,
Siendo UA una academia para héroes, uno podría olvidar que los alumnos de las Clases de Héroes tienen asignaturas más mundanas como cualquier otra escuela: Matemáticas, literatura, ingles…
Por supuesto, las clases más esperadas para ellos eran las de la tarde: Las clases de Estudios Heroicos. Especialmente si sabían quien era el maestro.
- ¡ESTOY AQUÍ! ¡Usando la puerta como una persona normal! -
Un hombre imponente, alto y musculoso, con pelo rubio corto con dos largos mechones sobresaliendo de su cabeza hacia arriba y ligeramente hacia los lados, vistiendo con un traje de héroe ajustado principalmente de color azul con detalles de colores rojo, blanco y amarillo, con una capa azul, entraba en tranquilamente por la puerta del aula. Su aspecto en general recordaba al de un personaje de comic americano de súper héroes de la vieja escuela.
Era el único e indiscutible Héroe Número 1, All Might.
- ¡Está aquí! - exclamó Izuku, casi estallando de la emoción.
- ¡All Might! -
- ¡No puedo creerlo! ¡All Might en serio nos va a dar clases! -
- ¡Ese traje es el diseño de la Edad de Plata! -
- ¡Estudios Heroicos! ¡En esta clase construiremos la base de los fundamentos heroicos a través de varias pruebas! - explicó All Might. - ¡Y empezaremos directamente con esto! ¡Las Pruebas de Batalla! -
- ¿¡Pruebas de Batalla?! -
- ¡Y para esto hemos preparado el equipo de acuerdo a sus solicitudes enviadas para que se adapten a sus Quirks! - exclamó All Might. A su orden, de la pared del aula salieron unos paneles con maletas numeradas.
- ¡Nuestros Disfraces de Héroe! -
Los alumnos prácticamente se abalanzaron contra los paneles, recogiendo cada uno sus respectivas maletas.
- ¡Cámbiense y prepárense para ello! ¡Todo el mundo vaya a la pista Beta! ¡Los trajes que lleven al campo de batalla son de vital importancia, jóvenes! ¡Y no lo olviden, a partir de ahora, son oficialmente héroes! -
Izuku examinó su nuevo disfraz, mientras caminaba tras el resto de sus compañeros hacia la zona de combate.
Era un mono de color verde esmeralda con detalles en blanco que llegaba hasta sus rodillas, dejando al descubierto sus piernas de madera, con una rodilleras especiales como protección extra. La parte superior de su cuerpo estaba recubierta con unas hombreras de armadura de placas hecha de madera, con detalles de zarzas espinosas como decoración, que llegaba hasta la parte superior de su abdomen, el cual mostraba el dibujo de la silueta frontal de la cabeza de un ciervo en color blanco. Entre las hombreras y el abdomen, había una pequeña placa con el dibujo de la cabeza de un conejo en color amarillo. Ademas, usaba un cinturón y unos guantes largos con diseños parecidos a los de All Might. Un protector bucal con diseño de sonrisa colgaba alrededor de su cuello.
- ¡Oh, Izuku! ¡Bonito traje! - felicitó Uraraka.
- Gracias, Uraraka… -agradeció Izuku, mientras se giraba para verla. - ¡Whoa! -
El disfraz de Uraraka consistía en un un traje ajustado de cuerpo entero de color negro y blanco, con detalles en rosa pálido. Llevaba muñequeras circulares, botas anchas que llegaban hasta la rodilla, un cinturón y un casco con visor trasparente.
- Creo que debí haber dibujado mi traje mejor, se suponía que se parecía más al de Thirteen… - explicó Uraraka, con algo de vergüenza. - Quedó más ajustado de lo que quería. -
- ¡No! Quiero decir… Te queda muy bien. - alabó Izuku, igual de nervioso.
Mineta, cuyo traje de héroe consistía en una camiseta, unos pantalones, botas largas y un antifaz de color purpura con dibujos de vides verdes, juntos con unos guantes largos, un chaleco y una capa de estampado de piel de leopardo, observaba la escena, pero en especial a Uraraka, para luego decir con el pulgar en alto:
- ¡Que viva el curso de héroes! -
Izuku no pudo evitar sorprenderse ante su descaro.
No muy lejos de ahí, Keito revisaba su propio traje, que consistía en una camiseta, un abrigo de manga larga, unos pantalones y unas botas en distintos tonos de verde. Alrededor del cuello y del borde inferior de la camiseta brotaban un masa de zarzas con espinas y largas lianas espinosas que actuaban a modo de collarín y cola del abrigo respectivamente.
- Tengo que decir que mamá se lució con esto. - alabó el chico planta.
- Tu traje es muy imponente. - comentó Tsuyu, cuyo disfraz consistía en un traje de cuerpo completo de color verde brillante con dos lineas negras verticales con detalles en amarillo, unos guantes de color canela con grandes hebillas y unas botas negras con diseño en V de color amarillo que llegaban hasta sus muslos que terminaban en aletas palmeadas como las de una rana. Llevaba una correa alrededor de sus hombros, un cinturón, ambos de color canela decorados con círculos verdes, junto con una diadema del mismo color con gafas incorporadas de lentes verde oscuro.
- Gracias, es exactamente lo que quería transmitir. - agradeció Keito. - Y dejame decirte que el tuyo te queda muy bien, es definitivamente tu estilo. -
La chica rana sonrió ligeramente en respuesta.
- Esa es una sonrisa por la que estoy dispuesto a matar. - pensó Keito.
- ¡Veamos de que están hechos, jóvenes! - exclamó All Might. - ¡Me agrada el estilo de todos! ¡Muy geniales! -
- ¡Sensei! Con respecto al escenario que vamos a utilizar, ¿no es la ciudad del examen de admisión? - cuestionó Iida, cuyo traje de héroe se componía de un traje de cuerpo entero de color negro recubierto con varias piezas de armadura de color plateado pálido de diseño robotico y un casco que cubría por completo su cabeza.
- ¿Es es Iida? Esa armadura se ve genial. - pensó Izuku.
- ¡Precisamente! ¡Esta prueba de batalla será en interior! - respondió All Might. - Usualmente, las peleas y eliminación de villanos se realizan al aire libre pero las estadísticas indican lo contrario, sucediendo las actividades criminales bajo techo en la mayoría de casos. -
- Arrestos, asaltos, tratos del mercado negro… - continuó All Might. - En una sociedad saturada de héroes, ¡los villanos inteligentes se esconden en las sombras! -
- ¡Para esta prueba se separaran en dos grupos, Héroes y Villanos! ¡Para una pelea de dos contra dos! - explicó All Might.
- ¿No tendremos un entrenamiento previo? - preguntó Tsuyu.
- ¡No será necesario! ¡Este será su entrenamiento! - explicó All Might. - ¡Está vez no habrán robots a los cuales destruir sin más! -
- Entonces, ¿como determinaremos quien gana y quien pierde? - preguntó Momo, cuyo disfraz consistía en una camiseta ajustada sin mangas con una abertura vertical cerrada y unos shorts ajustados, ambos de color rojo con detalles en blanco. Llevaba un cinturón con compartimientos de color crema y una capa roja que le llegaba hasta las rodillas.
- ¿Está bien si solo los mandamos a volar? - preguntó Bakugo, con su disfraz consistiendo en una camiseta sin mangas, negra y ajustada, con una X naranja en el medio formando un escote en pico, y unos pantalones negros holgados con rodilleras metálicas y unas botas de combate negras y de suela y botones de color naranja. Llevaba un collarín metálico con tres agujeros en los extremos alrededor de su cuello, un cinturón con granadas, una mascara irregular negra con bordes en forma de llamarada que sobresalen a ambos lados de su cabeza y un par de guanteletes grandes y largos con forma de granada.
- Si no separamos en grupos, ¿cual sería la mejor forma de hacerlo? - preguntó Iida.
- ¿No se me ve genial esta capa? - preguntó Yuga Aoyama, un chico de aspecto afeminado, de piel clara, ojos índigo resplandecientes y pelo rubio, cuyo disfraz consistía en una traje de cuerpo entero y pantalones holgados de color negro azulado revestido con una armadura de caballero medieval con un cinturón cuya hebilla tenia un lente integrado, haciendo juego con las rodilleras y hombreras de aspecto idéntico. Llevaba una visera con forma de alas de color rojo cubriendo sus ojos y una larga capa color índigo.
- ¡Hmm! ¡No puedo escucharlo lo que dicen si hablan todos al mismo tiempo! - exclamó All Might, para luego girarse y sacar de forma discreta un papel donde tenia todo anotado. - ¡Para este entrenamiento, tendremos algunos "Villanos" cuidando un arma nuclear que ellos intentan detonar! ¡Los Héroes deben detener su nefasto plan antes de que sea demasiado tarde! ¡Si los Héroes capturan a los Villanos o alcanzan el arma nuclear antes de que el tiempo acabe, ganan! ¡Si los Villanos logran mantener el arma nuclear todo el tiempo o si capturan a los Héroes, ganan! -
- ¡Cada equipo tendrá transistores inalámbricos para comunicarse entre ellos y estas cintas especiales con las que atar a su oponente, con lo cual se consideraran "capturados"! -
Tras esta explicación, All Might sacó una caja con la palabra "Lotería" impresa en ella.
- ¡Sus compañeros de equipo y oponentes serán escogidos por lotería! -
- ¡¿En verdad lo haremos así?! - cuestionó Iida.
- Bueno, los profesionales a menudo se ven forzados a hacer equipos con otros héroes que no conocen bien, así que es una buena forma de aprender a organizarse con poco tiempo y tener que improvisar de ser necesario. - indicó Izuku.
- ¡Precisamente! ¡Muchas gracias por la explicación, joven Midoriya! -
- ¡Ya veo! ¡Perdón por interrumpir! - se disculpó Iida.
- ¡Comencemos entonces! -
All Might procedió a organizar los grupos, que terminaron de la siguiente manera:
Equipo A: Izuku Midoriya y Ochako Uraraka.
Equipo B: Kyoka Jiro y Denki Kaminari.
Equipo C: Mezo Shoji y Fumikage Tokoyami.
Equipo D: Katsuki Bakugo y Tenya Iida.
Equipo E: Yuga Aoyama y Mashirao Ojiro.
Equipo F: Minoru Mineta y Mina Ashido.
Equipo G: Rikido Sato y Eijiro Kirishima.
Equipo H: Keito Hatake y Tsuyu Asui.
Equipo I: Taylor Hebert y Tohru Hagakure.
Equipo J: Momo Yaoyorozu y Shouto Todoroki.
- ¡Me alegra que estemos en el mismo equipo! - exclamó Uraraka, alegremente.
- ¡A-A mí también! - le contestó Izuku. - ¡Controlate, hombre! -
- Espero trabajar bien contigo. - le dijo Tsuyu a Keito.
- Será un placer. - le respondió el chico planta.
All Might entonces procedió a traer dos cajas, una que ponía Héroes y la otra Villanos.
- ¡Y las parejas que compitan en el primer combate serán las siguientes! -
El Héroe número 1 procedió a sacar una bola de su respectiva caja, la bola de la caja de los héroes era la A, mientras que la de los villanos era la D.
- ¡El Equipo A serán los Héroes, mientras el Equipo D serán los Villanos! -
La mitad de ambas parejas no pudieron evitar sorprenderse por tal resultado.
- ¡Este escenario comienza con los villanos dentro del edificio! - explicó All Might. - ¡Tras diez minutos los Héroes tendrán permitido entrar dentro! ¡Los demás seremos capaces de ver lo que pasa gracias a las cámaras de vigilancia! ¡Esto permitirá a los jóvenes Iida y Bakugo meterse en el papel de los villanos! ¡Es un ejercicio practico de entrenamiento, así que vayan sin temor! Por supuesto, intervendré en caso de que las cosas se salgan de control. -
En el piso más alto del edificio, en una amplia habitación llena de pilares, Iida y Bakugo esperaban el inicio del ejercicio, el primero inspeccionando la bomba y el segundo concentrado cerca de la entrada.
- Incluso siendo un ejercicio de entrenamiento, me duele un poco ser un villano. - comentó Iida. - Aunque solo tenemos que defender esta cosa. -
Todo esto fue ignorado por Bakugo, quien tenia una sonrisa maníaca en su rostro.
- ¡Maldito Nerd! Estás a punto de conocer tu lugar. - afirmó Bakugo. Iida fijó su atención en él mientras fruncía el sueño.
- Tú solo vas a cargar sin más contra Midoriya, ¿verdad? -
Mientras tanto, en la entrada del edificio, Izuku y Uraraka analizaban el mapa del mismo antes de empezar el ejercicio.
- De acuerdo, creo que lo tengo memorizado. - afirmó Uraraka. - ¿Que hay de tí, Izuku…? - La chica se dio cuenta que Izuku miraba al piso superior de forma impasible. - ¿Izuku, estás bien? -
- ...No sabría decirte. Me sienta mal tener que pelear con Iida, pero Bakugo… - la mirada de Izuku se endureció. - Estoy seguro que irá directamente hacia mí. -
- Él… realmente te odia. - observó Uraraka.
- Sabes, hubo un tiempo en el que lo admire, ¿y como no hacerlo? Salvo por su personalidad, era el mejor en todo comparado con los demás. - explicó Izuku. - Tsuko y sus padres me hicieron ver la realidad. Mientras Tsuko nunca le ha mostrado respeto, yo solo lo superé y comencé a ignorarlo. De alguna forma eso fue peor para su retorcido razonamiento. Siempre nos odio a los dos, pero yo especialmente fui una afrenta personal. Las cosas no mejoraron cuando mi Quirk se manifestó recientemente. -
- ¿Tu Quirk? -
- Fui diagnosticado sin Quirk durante años, fue una de las cosas por las que Bakugo comenzó a molestarme, incluso si eramos buenos amigos antes de eso. - continuó Izuku. - Mi Quirk… Su aparición no fue… agradable… Pero eso no le importó, solo empeoró las cosas. Para él era irreal que alguien sin Quirk pudiera vencerlo tantas veces, pero cuando apareció mi Quirk, pensó que nunca lo había usado antes, lo que significa que siempre lo menosprecie. Bakugo odiara a los que lo odian, pero si cree que lo menosprecias o los ignoras como yo hice… -
- ...Ese es un comportamiento estúpido. -
- ...Si, lo es… Siento parlotear por cosas que no te incumben ni al ejercicio. -
- ¡No es verdad! Somos un equipo, ¿cierto? -
- Tienes razón. Escucha, Bakugo intentara destruirme, pero podemos sacarle partido a eso. Él no sabe que puedo detectarlo. Yo lo distraeré, mientras tu vas a por la bomba. No creo que te represente un problema, ¿no? En cualquier caso, iré a ayudarte cuando termine. -
- ¡Puedes contar conmigo! - exclamó Uraraka. - Pero, ¿no te odiara más si lo vences? -
- Oh, créeme, si las cosas van bien, no será una simple derrota. -
Cuando el ejercicio empezó, All Might y el resto de la clase observaron su desarrollo desde la sala de monitores.
- ¡Miren y mediten sus propias estrategias! - ordenó All Might, con libreta y lápiz en mano para analizar el ejercicio.
Todos observaron como Uraraka usó su Quirk en ambos Héroes para ir ascendiendo el edificio desde afuera, mientras Midoriya posaba sus manos encima de las superficies de concreto del edifico.
Tras ascender hasta lo que parecía el cuarto piso Midoriya le hizo un gesto con la mano a Uraraka, tras lo cual la chica se impulsó hacia abajo al piso inferior mientras Midoriya entraba al ultimo piso por una de las ventanas, sacando su brazo por la misma con el pulgar en alto tras lo cual Uraraka desactivó su Quirk.
Uraraka, tras asegurarse de que no había nadie en los alrededores, comenzó a moverse con rapidez y sigilo hacia los pisos superiores. Mientras tanto, Midoriya se arrodilló y comenzó a palpar las distintas superficies del edificio, para luego dar un fuerte pisotón al suelo con uno de sus pies de tronco. Segundos después, se levantó y con una mano pegada a la pared, comenzó a caminar en una dirección determinada.
- ¿Se han separado ya? - cuestionó Jiro, cuyo disfraz consistía en una chaqueta de cuero negro, una camisa larga color salón con rasgaduras varias, pantalones negros, guantes blancos sin dedos y botas con equipos de sonido integrados. Se había maquillado dos pequeñas marcas rojas debajo de sus ojos.
- ¿No es algo imprudente? - se preguntó Tohru Hagakure, una chica cuyo Quirk la hacia completamente invisible, siendo solo visibles los guantes azul claro y los zapatos marrón grisáceo que llevaba como disfraz.
- ¿Vieron lo que hizo Midoriya? Parece que sabe donde ir exactamente. - indicó Denki Kaminari, un chico de ojos amarillos y pelo rubio corto con una raya oscura con forma de rayo en un mechón, cuyo disfraz de héroe consistía en una camiseta blanca y una chaqueta y pantalones negros con patrones de relámpagos en blanco. Llevaba un único auricular con una antena en su parte superior.
- Bueno, por lo que hemos visto, Midoriya tiene un Quirk que consiste en la manipulación de la tierra por lo que es posible que pueda saber la posición de un persona al sentir las vibraciones del suelo. - observó Yaoyorozu.
- Si eso es así, ¿por que Uraraka fue al piso inferior? - se cuestionó Rikido Sato, un joven muy alto y musculoso de pelo castaño puntiagudo y labios gruesos, cuyo disfraz consistía en un traje de cuerpo entero de color amarillo, con guantes, botas y un cinturón de herramientas de color blanco.
Mientras el resto discutía, Keito y Tsuyu contemplaban impasiblemente el ejercicio.
- Como terminara esto, siendo las circunstancias tan distintas. - se preguntó Keito.
Las suposiciones de Yaoyorozu eran correctas. Gracias a su Contrato con la Tierra, Izuku es capaz de sentir la posición y el movimiento de cualquier cosa a través de las vibraciones, ya sean las causados por estas o por el propio Izuku. Estas vibraciones tienen que ser lo suficientemente fuertes para que la tierra pueda transmitirlas, lo que le deja vulnerable a ser localizado por el enemigo, tanto en el primer caso como en el segundo.
Por supuesto, en este caso, es exactamente lo que Izuku pretendía.
Cuando iba a doblar una esquina, Izuku tiró su cuerpo hacia atrás justo cuando Bakugo se abalanzó contra él desde el aire con una explosión.
- ¡Maldito Deku! ¡No me esquives! - exclamó Bakugo, mientras se levantaba tras aterrizar.
- Eres tan predecible. - comentó Izuku, adquiriendo una postura de combate.
Bakugo hizo ademán de atacar con su mano izquierda, a lo que Izuku reaccionó moviéndose, para que luego Bakugo, con un sonrisa maníaca, extendiera su brazo derecho y procediera atacar.
- ¡Te tengo Deku! -
Grande fue su sorpresa cuando Izuku interceptó su ataque y lo agarró del brazo, alzando su cuerpo y lanzando contra el suelo con una llave de judo.
- Siempre atacas con la derecha, incluso cuando haces una finta. - observó Izuku.
- ¡AHORA SI ESTOY ENOJADO! - vociferó Bakugo, abalanzándose contra Izuku mientras se impulsaba con una explosión.
Dándole una patada lateral, Izuku la bloqueó con facilidad para que luego Bakugo intentara volver a atacar con su mano derecha, que Izuku esquivó agachándose y alejándose con rapidez.
Aun lleno de ira, Bakugo se giró encontrándose con Izuku encarandolo en posición de boxeo, contra quien se abalanzó para atacarle de nuevo.
- ¡MUERE! - gritó Bakugo.
Izuku lo esquivó y le dio un gancho contra el estomago, causando que retrocediera con dolor. Antes de que pudiera recuperarse, Izuku ya se había acercado a él y le dio un golpe seco en el cuello. Bakugo comenzó a desplomarse, a lo que Izuku lo sujetó y lo apoyó en el suelo, alzando sus brazos y atándolos con la cinta, para luego el concreto del piso se alzará formando cepos alrededor de sus guanteletes, pies y cintura.
Asegurándose de que sus ataduras eran firmes, Izuku frotó el lugar donde había golpeado con un gesto rápido y sin mediar palabra se retiró dirigiéndose a los pisos superiores.
Todos en la sala de vigilancia se quedaron anonadados ante lo que acababa de ocurrir.
- ¡Eso fue increíble! - la que rompió el silencio fue Mina Ashido, una chica de piel y pelo en tonos rosados con una par de cuernos delgados y con forma de gancho de color amarillo, cuyos ojos amarillos presentaban una esclerótica oscura. Llevaba un traje ceñido de cuerpo completo sin mangas de colores violeta y turquesa en patrón de camuflaje, junto con un chaleco corto sin mangas con un montón de pelaje alrededor del cuello, y una mascara blanca.
- Muy varonil. - agregó Eijiro Kirishima, un joven de pelo rojo brillante en punta, ojos rojos y dientes puntiagudos, cuyo disfraz de héroe consistía en un par de hombreras de color rojo oscuro con forma de engranaje, unos pantalones negros holgados, botas de color rojo y una media capa con el dobladillo rasgado, con un cinturón negro con una hebilla en forma de R y un protector negro que cubría el puente de su nariz, su mentón y su frente, donde sobresalía un par de cuernos.
- Bakugo ni lo tocó. - comentó Mezo Shoji, un joven muy alto y musculoso, con seis brazos conectados con pliegues y pelo gris pálido peinado hacia delante, con su disfraz de héroe consistiendo en una camiseta azul ajustada con seis marcas blancas parecidas a ojos, conectada a una mascara de color índigo que cubría gran parte de su cara salvo sus ojos, con unos pantalones holgados de color coincidente con su camiseta y un cinturón con un diseño de ojos como el de la camiseta.
- No sabia que realmente puedes dejar inconsciente a alguien de un golpe en el cuello. - cuestionó Tohru.
- No es realmente posible, solo con ciertos tipos de agarre, y pueden ser peligrosos de hacer o hasta letal si no lo hace alguien experimentado. Pero ese tipo de golpes funcionan para aturdir temporalmente a alguien. - le respondió Mashirao Ojiro, un joven de pelo rubio corto peinado hacia delante y de complexión musculosa, de ojos negros y con una cola gruesa y musculosa que terminaba en un mechón de pelo rubio. Vestía con un gi de karate con un collar parcialmente forrado de piel y botas negras. - Como ahora. -
El resto de la clase se fijó como Bakugo recuperó la conciencia, intentando liberarse en vano de las ataduras de concreto, que la cúpula que recubría sus guanteletes vibrando de forma violenta, debido a las explosiones que liberaba desde sus manos.
- ...No puedo escucharlo, pero estoy seguro que Bakugo está maldiciendo hasta 10 generaciones pasadas de la familia de Midoriya. - comentó Fumikage Tokoyami, un joven con cabeza de pájaro de plumaje oscuro cuyo disfraz consistía en una túnica negra que cubría todo su cuerpo hasta sus espinillas, revelando que usaba botas oscuras.
- ¡Bakugo! ¿Me escuchas? ¿Que pasa? - preguntó Iida. Fue respondido con explosiones y la sarta de insultos más soeces conocidos por la humanidad, y algunos conocidos por los delfines. - La pelea debe ser peor de lo que esperaba, debería haber ido con él. -
Con un suspiro, Iida desconectó su transceptor al darse cuenta que ahora estaba solo. No sabia que estaba siendo observado por Uraraka, oculta tras el umbral de un puerta. Unos pequeños golpes en una pared tras suya hicieron que se girara, encontrándose con Midoriya desde la esquina del pasillo que le hacia un gesto para se acercara y que mantuviera el silencio. La chica retrocedió para encontrase con su compañero.
- Me alegro de que lo lograras. ¿Derrotaste a Bakugo? - preguntó Uraraka.
- Algo así, está inmovilizado pero dudo que duré. - le respondió Izuku. - Tenemos que obtener la bomba antes de que se liberé. -
- ¿Pero como? -
- ¿Has escuchado algo de Iida? - preguntó Izuku.
- Intentó hablar con Bakugo, pero le colgó pareciendo frustrado. Creo que Bakugo no le dijo que perdió, tal vez piensa que los dos siguen luchando. -
- De acuerdo entonces. - Izuku se acercó al marco de la entrada, viendo la amplitud total de la habitación y la gran cantidad de pilares. - Se me acaba de ocurrir un plan, escucha… -
Con sigilo, Uraraka entró en la habitación de la bomba, yendo pilar tras pilar mientras se acercaba al centro donde estaba la misma vigilada por Iida, quien debido a sus cavilaciones no percibió su presencia.
- Bakugo está podrido por la naturaleza, pero eso se ajusta al ejercicio, incluso si su fijación con Midoriya es preocupante. Hmm… Siguiendo esa linea de pensamiento, debería actuar más como… un villano… - reflexionó Iida. - ¡Esto es un prueba para convertirme en un héroe esplendido y digno de llevar el nombre de la familia Iida! ¡Tengo que mentalizarme en el papel de villano! -
Iida se quedó quieto un momento, cosa que hizo tensar a Uraraka. El chico de armadura entonces dijo, con una voz muy forzada y gutural:
- ¡Ahora soy muy malo! -
- ¡ES DEMASIADO SERIO! - pensó Uraraka, intentando sofocar su risa. No lo logró.
Iida se dio cuenta de inmediato, girándose para encararla.
- ¡Así que ahí estas Uraraka! ¡Sabia que vendrías tan pronto como Bakugo atacara! - exclamó Iida, de forma dramática. - Tu Quirk hace que todo lo que toques flote, sabiendo eso… - extendiendo los brazos, mostró como todo el piso estaba reluciente al punto de brillar. - ¡Me las arreglé para contrarrestare, dando una limpieza completa al lugar! ¡Ya no tienes ningún cosa en que usar tu poder! ¡Cometiste un error en tus cálculos, "héroe"! ¡HAHAHA! -
Una gran explosión hizo sacudir el edificio entero, dejando desconcertado a Iida, confundiendolo aún más ante la serie de explosiones más pequeñas que le siguieron.
- ¿¡Qué rayos…?! ¡¿Ese es Bakugo?! ¡¿Qué es lo que está haciendo?! -
- ¡Es mi oportunidad! ¡Tenemos poco tiempo! - pensó Uraraka, tocándose sus manos con sus almohadillas de forma discreta.
Cargando de frente, Uraraka se dirigió hacia la bomba. Aunque Iida intentó interceptarla, la chica dio un gran salto, esquivándolo mientras se abalanzaba contra la bomba.
- ¿También puedes hacerte flotar a ti misma? - preguntó Iida.
- ¡Me cuesta mucho, pero es posible! - le respondió desactivando su Quirk y saltando sobre la bomba. - ¿¡Como ves mi movimiento especial?! -
Por desgracia, Uraraka no era la única con trucos bajo la manga. Usando su Quirk, Iida se movió a un velocidad vertiginosa, cogiendo la bomba y alejándose de Uraraka a una distancia considerable, provocando que la chica se cayera estrellándose contra la pared.
Tenya Iida
Quirk: Motor
¡Iida posee protuberancias en sus pantorrillas similares a los motores, que le permiten alcanzar altisimas velocidades! Estos actúan como un verdadero motor, por lo que pueden sobrecalentarse si su abusa de ellos y requieren combustible para funcionar de forma correcta.
- ¡Mientras no puedas tocarme, no eres una amenaza para mí! - exclamó Iida, dando un par de palmadas a la bomba tras de sí de forma burlona. - ¡Así que simplemente me mantendré así por el tiempo que necesite! ¡Hehehe…! -
Sus risas se cortaron cuando, al extender la mano, se dio cuenta que ya no pudo tocar la bomba.
- ¡El Equipo de Héroes gana! - exclamó All Might.
- ¿¡EH?! -
Girándose con sorpresa, Iida se encontró con Izuku quien lo miraba de forma impasible con la bomba sobre el hombro.
Desde la sala de vigilancia, todos habían observado lo que había pasado. Mientras Iida estaba distraído, Midoriya aprovechó para infiltrarse sin ser detectado mientras se mantenía lo más alejado posible del chico de lentes, para que después le siguiera Uraraka.
Así, ambos fueron moviéndose con sigilo arrinconando a Iida desde dos vías, al menos hasta que Uraraka se rio. Cuando Iida concentró toda su atención en Uraraka, Izuku aprovechó para acercarse lo más posible pero al lado contrario a donde estaba mirando Iida. Y con eso, Uraraka hizo ademán de ir directamente a por la bomba, sabiendo que Iida correría en sentido contrario de donde estaba la chica. Lo que no sabia el chico de lentes es que su acción evasiva lo puso justo en el alcance de Midoriya, quien se limitó a recoger la bomba mientras Iida no miraba.
- ¡De acuerdo, jóvenes! ¡Acudan a la sala de vigilancia para hacer un análisis del combate! - ordenó All Might, mientras por las pantallas se veía a Uraraka celebrar junto a un avergonzado Izuku, siendo contemplados por un Iida impasible.
- Tengo que decir que fue anticlimatico. - observó Ashido.
- Pero eficiente, el Equipo Héroe consiguió detener los planes de los Villanos sin daños estructurales y sin necesidad de combatir demasiado. - aclaró Momo.
- ¿Me preguntó que fueron esas explosiones de hace poco? - se preguntó Hagakure.
- Creo que Bakugo consiguió liberarse de las ataduras de Midoriya, pero no llegó a tiempo a ayudar a Iida. - comentó Jiro. - ¿Donde estará, por cierto? -
- Miren, ahí esta en el piso de abajo. - apuntó Aoyama.
Los estudiantes fijaron su atención en una pantalla que mostraba el cuarto piso del edificio, donde Bakugo se había parado con una sonrisa maníaca en el rostro, con uno de sus brazos alzado mientras apuntaba hacia el techo, más o menos donde estaban posicionados el resto de los participantes del ejercicio, divagando mientras retiraba con la otra mano el seguro del guantelete en forma de granada.
- Mierda. - maldijo Keito, dándose cuenta de que lo que Bakugo planeaba. - No estará pensando en… -
Siendo él que escuchaba las palabras del rubio, All Might se preocupó temiéndose lo peor.
- ¡Joven Bakugo, el ejercicio ha terminado! ¡Deténganse ahora mismo! - ordenó el héroe, pero fue ignorado.
Midoriya también lo percibió, porque tan pronto como Bakugo comenzó a actuar, lanzó a Uraraka contra Iida tras decirle algo, por lo que la chica usó su Quirk sobre el chico de lentes, comenzando ambos a alejarse flotando a gran velocidad mientras todos, tanto ellos como el resto de la clase, observaron como una gran explosión destruía el lugar donde el chico verde estaba parado.
Bakugo observó con placer y alegría maníaca la gran destrucción que había dejado su explosión. Los guanteletes con almacén de sudor funcionaban tal y como había esperado, destrozando prácticamente todo a su paso, dejando apenas las vigas de metal que sostenía el edificio, volatilizando el piso superior y parte del piso donde estaba.
- ¡MIDORIYA!/¡IZUKU! - gritaron Iida y Uraraka, tras ver como su amigo había sido consumido por la explosión y viendo desde el borde del destruido piso como no había rastro de él.
Ante esto, Bakugo comenzó a reírse de forma enloquecida.
- ¡SE ACABÓ, DEKU! ¡GANE! ¡POR FIN, GANE! ¡AL FIN ESTAS EN EL LUGAR DONDE CORRESPONDES! ¡ESTOY EN LA CIMA, SIEMPRE ESTUVE EN LA CIMA, Y AHORA YA LO SABES! ¡AJAJAJAJAJA! -
Poco le duraría la gracia, ya que entre que el polvo de los escombros se asentaba y su diatriba maníaca, no se dio cuenta como algo se movía a pocos metros de donde estaba.
La felicidad de Bakugo se convirtió de loco placer a inaudita sorpresa cuando vio como, alzándose de los escombros sin parecer ni siquiera dañado por la explosión, Midoriya se abalanzó contra él de un salto.
- ¡RUSHMORE SMASH! -
Con la furia de una avalancha, el chico verde le dio un brutal cabezazo al rubio explosivo, quien cayó desmayado en el acto, aun con la mirada de conmoción en su rostro, antes de caer al suelo.
- ¡Maldito estúpido! ¡Ni en estos últimos diez meses me diste un descanso! ¡¿No se te ocurrió ni por una vez que terminaría volviéndome inmune a tus explosiones con MI QUIRK!? - vociferó Midoriya, mientras se quitaba el polvo de su disfraz.
Uraraka e Iida procedieron a bajar por el agujero gracias al Quirk de la primera, acercándose a su amigo con preocupación.
- ¡Izuku! ¿¡Estás bien?! - preguntó Uraraka, mientras revisaba a Izuku.
- ¡Esto es inaudito! ¡No puedo creer que Bakugo haría algo como esto! - reprochó Iida.
- ¡Joven Midoriya! -
All Might entró por la entrada de la habitación, soltando una respiración contenida tras observar como sus alumnos – salvo Bakugo – parecían estar bien.
- ¡Jóvenes, me alegro ver… a casi todos a salvo! ¡Le ordené al joven Bakugo que se detuviera pero no me hizo caso! -
- No se preocupe, sensei, a estas alturas las explosiones de Bakugo ya no me afectan y los impactos apenas me dañan… - Midoriya luego fijó su visión en el rubio explosivo. - Yo… creo que me pasé. Estoy seguro de que le provoque una conmoción cerebral severa. -
- ¡Ejem! Ya llamé a la enfermería en caso de que hubiera heridos. Ellos se encargaran del joven Bakugo. - explicó All Might.
Mientras los robots se llevaban al inconsciente Bakugo, All Might y los tres participantes restantes se reunieron con el resto de la clase para analizar el ejercicio.
- ¡El más destacado de este ejercicio ha sido el joven Midoriya! - exclamó All Might. - ¿Alguien puede decir el porque? -
- Fue porque Midoriya estuvo en control de la situación la mayor parte del tiempo. - Momo alzó la mano para tomar la palabra. - Cuando él y Uraraka se infiltraron al ascender directamente hasta los pisos superiores usando el Quirk de la segunda, no solo se aseguró de que no hubieran enemigos en el piso al que Uraraka iba a entrar, si no que atrajo la atención de Bakugo y se aseguró de mantenerlo inmovilizado al capturarlo para que no interfiriera en el proceso de recuperar la bomba. Incluso pudo idear un plan viable sobre la marcha que no se vio afectado por el descuido de Uraraka. - continuó Momo. La mencionada chica no pudo evitar avergonzarse por ello. - Cabe destacar la buena coordinación que tuvo el equipo de Héroes. -
- En cuanto al equipo de Villanos, está clara la falta tanto de coordinación como de comunicación entre ambas partes. - continuó Momo. - Bakugo fue solo a encarar a dos enemigos sin saber bien ni su posición ni la totalidad de sus capacidades, sin mencionar que se concentró completamente en Midoriya sin fijarse en la presencia de Uraraka. -
- Iida, en cambio, se adaptó mejor a su situación como defensa, suponiendo correctamente que Bakugo iría a por Midoriya y lo mantendría a raya, y desarrollando una contra medida contra Uraraka al saber que posiblemente iría sola. - aclaró Momo. - Por desgracia, la falta de comunicación de parte de Bakugo le hizo no ser consciente de información importante, como el hecho de que la pelea entre ambos había terminado, por lo que cuando descubrió a Uraraka se concentró completamente en ella sin fijarse en sus alrededores, lo que evitó que descubriera la presencia adicional de Midoriya antes de que fuera tarde. -
- ...Eh… ¡Respuesta correcta, Joven Yaoyorozu! - exclamó All Might. - ¡Dios santo! ¡Ella lo dijo todo! ¡Esperable de un estudiante de recomendación! -
Momo solo asintió con seriedad, aunque en el interior estaba rebosante de alegría y satisfacción.
- ¡Lysbeth tiene razón! Tengo que demostrar lo que valgo siempre. - pensó Momo.
- ¡De acuerdo entonces! Debido a los daños estructurales, el segundo combate se realizara en otro lugar. - explicó All Might. - ¡Y estos serán los equipos! -
All Might sacó las bolas de sus respectivas cajas, siendo el Equipo F, Mineta y Ashido, como los héroes, y el Equipo C, Shoji y Tokoyami, como los villanos.
El segundo ejercicio fue mucho más corto que el anterior.
El equipo de los héroes había decidido ir juntos directamente hacia la bomba, creyendo que el equipo de villanos trabajarían en equipo para protegerla. No contaban con que Tokoyami los emboscaría, usando a su Quirk Dark Shadow para arrinconarlos desde una distancia prudencial.
Mineta intentó inmovilizar a Dark Shadow con sus esferas pegajosas, pero este se limitó a desmaterializarse volviendo a Tokoyami y reaparecer después, dejando las bolas atrás y consiguiendo separar al equipo.
Ashido consiguió escapar del alcance de Tokoyami, mientras Mineta se quedaba atrás y se las arregló para mantenerlo distraído al apuntar directamente a Tokoyami y no a Dark Shadow, pero pronto cayó y fue capturado.
Mientras, Ashido consiguió llegar hasta el ultimo piso pero, al presentir como Tokoyami se acercaba, decidió hacer un asalto frontal para recuperar la bomba.
Si bien consiguió usar su ácido para impulsarse y moverse más rápido, simplemente no pudo franquear la barrera física que representaba Shoji, quien era mucho más ágil de lo que podría decir su tamaño, lo que le dio tiempo a Tokoyami a llegar y capturarla, dándole la victoria a su equipo.
- Aquí el fallo de los héroes no fue pensar en las habilidades de los villanos y presuponer que no usarían la misma estrategia anterior, que había fallado. - observó Keito, comenzando su explicación. - Shoji es muy grande y tiene la ventaja en combate cercano, ademas de representar una barrera difícilmente franqueable, pero en espacios cerrados su movilidad se vería reducida y quedaría vulnerable a ser capturado, cosa que no ocurriría en el ultimo piso donde hay más espacio. -
- En cambio, Tokoyami tiene la ventaja en espacios cerrados gracias a la mayor maniobrabilidad de su Quirk y su intangibilidad lo hace difícilmente restringible, sin mencionar que parece ser más fuerte en los espacios oscuros que en los iluminados como el piso superior. La estrategia de Shoji como el defensor y Tokoyami como el ofensor resultaba evidente, pero no por eso menos viable. -
- Otro error fue la elección de oponente. - continuó Keito. - Cuando Tokoyami los atacó y tras ver que el Quirk de Mineta era poco eficaz contra Tokoyami, debería haber sido Ashido la que se quedara a detenerlo y permitir a Mineta llegar hasta el piso superior. Si bien Ashido no tendría mejores probabilidades contra Tokoyami, Mineta si podría haber podido restringir mejor a Shoji y hacerse con la bomba antes de que Tokoyami llegara. -
El siguiente ejercicio consistió en el Equipo B, Jiro y Kaminari, como los héroes y en el Equipo E, Aoyama y Ojiro, como los villanos.
El equipo de Villanos tenia a Aoyama como el principal defensor de la bomba, mientras Ojiro iría a la ofensiva, aunque se quedó en los pisos superiores para asegurarse de llegar con su compañero cuando esté lo necesitara.
Por desgracia, gracias al Quirk de Kyoka, ella y Kaminari consiguieron evitar a Ojiro. Cuando llegaron al ultimo piso, viendo como Aoyama vigilaba la entrada en posición de ataque, ella lo distrajo con una ráfaga de sonido soltada desde los parlantes en sus botas, para que luego Kaminari aprovechara y le electrocutara, recuperando la bomba antes de que Ojiro llegara.
- Los héroes tenían la ventaja desde el principio. - explicó Izuku. - Ambos miembros del Equipo Villano tenían una movilidad más limitada que los anteriores, sin mencionar que ambos se especializan en un tipo de ataque, Aoyama en los ataques a distancia y Ojiro en el combate cercano cuerpo a cuerpo. En cambio, Jiro y Kaminari tienen ataques tanto a media como a larga distancia. -
- La estrategia de los Villanos era buena, con Aoyama atacando a la distancia para evitar que se acercaran a la bomba y Ojiro teniendo la ventaja en espacios más cerrados, pero los héroes adivinaron bien su estrategia. - continuó Izuku. - Gracias al Quirk de Jiro, pudieron mantenerse juntos y alejados de Ojiro mientras llegaban al ultimo piso, donde en conjunto lograron incapacitar a Aoyama y recuperar la bomba antes de que Ojiro volviera. -
El siguiente ejercicio tenia al Equipo I, Hebert y Hagakure, como los héroes y al Equipo G, Sato y Kirishima, como los villanos.
Taylor, cuyo disfraz consistía en un traje de cuerpo entero oscuro con varias placas protectoras de color gris con una mascara que ocultaba por completo su rostro con diseño de mandíbulas de artrópodo y lentes amarillos, la cual dejaba libre su cuero cabelludo mostrando su largo cabello negro, estaba hablando con Hagakure, antes de que esta se quitara los guantes y zapatos, quedando completamente invisible.
Mientras tanto, Kirishima y Sato se quedaron ambos protegiendo la bomba, Kirishima endureciendo sus brazos y Sato teniendo a mano una pequeña bolsa de su cinturón.
Cuando el ejercicio dio inicio, un enorme enjambre de insectos, junto con algunos roedores y pájaros pequeños, se acercaron hacia donde estaba Taylor, entrando primero parte del enjambre por la puerta y luego los pájaros ascendiendo a los pisos superiores hasta poder encontrar un entrada, mientras las roedores se iban de vuelta a sus escondites.
Lo que siguió podría decirse que fue sacado de una película de terror. Kirishima y Sato mantuvieron la posición, tensos por la posible batalla que se avecinaba, solo para que desde la entrada apareciera un enorme enjambre de bichos que se abalanzó contra ellos.
Los aspirantes a héroes lucharon lo mejor que pudieron pero entre la poca a nula visibilidad que tenían y el sonido del enjambre, simplemente no se dieron cuenta de la presencia de Hagakure ni del hecho de que el enjambre los estaba alejando de su posición defensiva.
El ejercicio terminó con la victoria de los héroes, dejando a un par de villanos sorprendidos y algo asustados pero prácticamente intactos mientras Hagakure, tras volver a ponerse los guantes y zapatos, celebraba con Taylor, cuya postura la hacia verse cohibida y hasta avergonzada.
Cuando llegaron para el análisis del ejercicio, el resto de la clase, incluso All Might, miraron a Taylor con diversos grados de sorpresa, miedo e incluso admiración, algunos intentando ser discretos mientras otros eran muy obvios.
- La Reina de la Escalada en todo su esplendor, señores. Como me alegra no ser un villano. - pensó Keito, antes de tomar la palabra.
- ...De acuerdo, voy a ser sincero y directo para que la herida duela menos. El Equipo Villano nunca tuvo una oportunidad. Kirishima y Sato tienen Quirks de mejora física, por lo que sus ataque se limitan al rango cuerpo a cuerpo. -
- Frente a alguien como Taylor, un controlador total de largo alcance, no podían hacer nada, ni contra sus insectos al ser un blanco pequeño y difícilmente alcanzable ni contra ella al mantener una distancia prudencial. Incluso si pensaron en atacar directamente al equipo Héroes, hubieran dejado desprotegida la bomba por lo que Taylor solo tendría que esquivarlos y distraerlos con sus bichos para darle tiempo a Hagakure de infiltrarse y obtener la bomba. Fue una combinación terrible para un combate, los Villanos simplemente estaban condenados a perder. -
- ...Si, gracias por su explicación joven Hatake. - agregó All Might.
Cuando Taylor y Hagakure se reincorporaron al grupo, justo al lado de Tokoyami, Dark Shadow se manifestó y se dirigió a la chica de pelo negro:
- ¡Eso fue increíble! - dijo el Quirk, antes de que Tokoyami lo agarrara de su cabeza y lo volviera al interior de su cuerpo, desviando la mirada mientras parecía avergonzado.
- ¡De acuerdo! Este es el ultimo ejercicio del día, ¡veamos el papel asignado! -
All Might procedió a sacar las ultimas bolas de las cajas, quedando el Equipo J, Yaoyorozu y Todoroki, como los héroes y el Equipo H, Hatake y Asui, como los villanos.
[…]
Tan pronto como llegaron al piso superior, Keito de forma rápida comenzó a repartir semillas y brotes por todo el lugar, especialmente alrededor de la bomba y el marco de la puerta, para luego agacharse y esconderse detrás del marco de las ventanas y colocar unas brotes en dirección donde estaban Yaoyorozu y Todoroki, de los cuales crecieron frutas parecidas a ojos.
- De acuerdo, todo está protegido por aquí. - comentó Keito.
- ¿Tienes ya un plan? - preguntó Tsuyu.
- Más o menos. Todoroki es el más fuerte, sin duda, pero puedo lidiar con él. La que me preocupa es Yaoyorozu, es la más versátil y con tiempo puede crear contra medidas para los dos. - explicó Keito, saliendo de la habitación y dejando pequeñas plantas por el pasillo. - Tenemos que comenzar a movernos. -
- ¿Tus defensas serán suficientes? - cuestionó Tsuyu mientras lo seguía.
- Deberían serlo si las necesitamos. - le respondió Keito. - No te separes de mí, tengo el presentimiento de que Todoroki hará su movimiento tan pronto como comencemos. -
Mientras la pareja se movía por el interior del edificio, más o menos por el tercer piso, All Might dio el permiso al héroes de entrar. Keito se tomó un momento para observar el exterior con sus ojos frutales, observando las firmas de calor que despedían ambos héroes, viendo como la menos intensa entraba.
- Tsuyu, súbete a mi espalda ahora. - ordenó Keito, mientras las espinas de su ropa desaparecían.
La chica obedeció, para que segundos después una gruesa capa de hielo se hiciera paso por el pasillo, cubriendo todo el lugar y congelando las piernas de Keito.
- Esto no es bueno... - comentó Tsuyu.
- No puedo creer que lo hiciera. - observó Keito. - Creo que ha congelado el edificio entero. -
- ...Y nos ha inmovilizado. -
- Eso cree él y vamos a aprovecharnos de ello. -
En ese momento, las piernas de Keito se engrandecieron convirtiéndose en troncos de arboles, rompiendo el hielo y liberándolo, para luego volvieran a la normalidad, aunque con las suelas de sus botas tenían clavos de madera para moverse mejor.
- ¿Tu ropa cambia como tu cuerpo…? - preguntó Tsuyu.
- Mi disfraz está hecho de fibras vegetales que yo mismo cree, conteniendo mi ADN y por eso mi Quirk lo identifica como parte de mi cuerpo, pudiendo cambiarlo como quiera y pudiendo devolverlo a su estado original. - explicó Keito, comenzando a caminar, pero haciendo el menor ruido posible. - ¿Como estas, por cierto? -
- No muy bien… El frio comienza a adormecerme… -
- Un momento. - Una espata de flor de color purpura, envolvió el cuerpo de Tsuyu, sujetándola y dejando solo su cabeza descubierta. - ¿Mejor? -
- Si, está caliente. ¿Que es? - preguntó Tsuyu.
- Col del pantano, es capaz de generar un calor corporal superior al del ambiente en unos 15 grados. Avisame si se pone muy caliente, pero ten cuidado en no rasgar la planta, libera un olor desagradable cuando se rompe. - explicó Keito mientras comenzaba a moverse. - Mantén los ojos abiertos por si nos atacan por detrás. -
- Entendido. - acordó Tsuyu, mientras se giraba.
Mientras se movía, Keito apoyaba su mano en la superficie de hielo, perforándola y haciendo crecer enredaderas que se adelantaban a su paso, usándolas para percibir la presencia del equipo de Héroes. Continuo así hasta detenerse en la mitad del pasillo antes de doblar una esquina, consiguiendo escuchar un andar tranquilo que se dirigía en su dirección.
- ¿Sabes quien es? - preguntó Tsuyu.
- Comprobemos. - le respondió Keito, mientras creaba un arbusto con más o menos su forma y tamaño y lo lanzaba hacia la esquina.
Una ráfaga de hielo salió disparada en su dirección, encasquetando el arbusto en el mismo, mientras los pasos se hicieron más rápidos.
Keito sonrió, mientras el sonido del hielo rompiéndose resonó por el lugar. La pareja de Villanos se asomó por el pasillo, viendo una figura completamente envuelta en lianas de madera, solo con un ojo gris y un lente rojo brillante descubiertos quien, al verlos, una masa de hielo intento salir de entre las lianas, solo para que estás estuvieran tan ajustadas que solo unos pocos fragmentos consiguieran sobresalir.
- Hey, Todoroki. - saludó Keito. El otro chico le respondió intentando lanzar otra ráfaga de hielo, con el mismo resultado infructuosos. - Mala idea, esas lianas están hechas de madera de coníferas de la taiga y queñoa con trazas genéticas de flores de montaña y hierbas antárticas, las plantas que viven en las condiciones más duras y frías del mundo, es imposible que el hielo les haga algo. - Todoroki se detuvo por unos segundos, abriendo los ojos con impacto. - Por supuesto, la madera mojada, o mas bien congelada, no arde nada, especialmente con las simples ascuas que usas. Así que estarás ahí por un tiempo. Ahora, si nos disculpas, tenemos que ir por Yaoyorozu. Pero, por si acaso… -
Una pared de troncos se manifestó tras Todoroki y en la entrada del pasillo por donde Keito y Tsuyu estaban, encerrando al usuario de hielo aún más.
- Ahora vamos a por Yaoyorozu. - comentó Keito, moviéndose más rápido.
- ¿Tienes alguna idea de donde está? - preguntó Tsuyu.
Keito se concentró, observando y sintiendo gracias a las plantas repartidas por el edificio a Yaoyorozu moviéndose con rapidez pero sin sigilo, dirigiéndose hacia el piso superior, mientras su andar y sus firmas de calor indicaban que estaba sujetando algo en las manos.
- Diablos. - maldijo Keito.
- ¿La has visto? - preguntó Tsuyu.
- Se dirige arriba, por delante de nosotros. - respondió Keito. - Y se está preparando. Creo que vio como nos encargamos de Todoroki. -
- ¿Crees poder detenerla? - cuestionó Tsuyu.
- Está armada y si ha hecho algún herbicida, seria contraproducente porque no la retendríamos y descubriría que sabemos su posición. - continuó Keito. - Así descubriría nuestro plan, por lo que haría un plan contra nuestro plan, por lo que tendríamos que hacer un nuevo plan contra el plan que ha planeado contra nuestro plan. -
- Eso es muy rebuscado. -
- Por eso, vamos por la ruta original: Aprovechar su paranoia. -
Momo ya había llegado al piso superior, observando con cuidado por la entrada sus alrededores, notando que no había nadie vigilando la bomba, ahora congelada y justo en el centro de la habitación. Colocadas en sus zapatos había cadenas con puás de hierro para andar mejor en el hielo y estaba empuñando una vara bo de metal como arma, llevando una pequeña bazuka en su espalda con una cinta, todo creado con su Quirk.
- No hay nadie, eso significa que ambos fueron en ofensiva, ¿pero realmente dejaron la bomba desprotegida? - Momo reflexiono las diversas posibilidades. - Hatake puede hacer crecer plantas desde su cuerpo, ¿pero puede separarlas? ¿Estas pueden crecer separadas de su cuerpo? -
El sonido de unos pasos rápidos dirigiéndose a su posición pusieron nerviosa a Momo. En realidad, Keito y Tsuyu ya habían llegado de forma discreta al final del pasillo de la entrada del piso, Keito estaba caminando en su sitio para despistar a Momo mientras la observaban desde su escondite.
- No me queda más remedio. - exclamó Momo, corriendo en dirección de la bomba.
Justo cuando se acercó, unos gruesos arboles surgieron tanto del suelo como del techo, rodeando por completo la bomba.
- ¡Lo sabia! - exclamó Momo, mientras acercaba sus manos a la abertura de su camiseta.
Un largo látigo rosa envolvió a Momo, incapacitando sus brazos y alejándola de los arboles, con unas lianas surgiendo del hielo y atando sus piernas.
Eran Keito y Tsuyu, con la chica rana habiendo usando su lengua para atrapar a Momo y luego Keito terminó de inmovilizarla con sus plantas.
- ¡Los héroes han sido capturados! ¡El Equipo Villano gana! - anunció All Might.
Tsuyu soltó a la otra chica, con las plantas de Keito reduciendo su tamaño, tanto las que atraparon a Yaoyorozu como los arboles que ocultaban la bomba.
- Buen trabajo, Tsuyu. - felicitó Keito.
- Algo tenia que hacer. - le dijo la chica rana.
- No me creo haber perdido. - comentó Momo, con un deje de tristeza. - Hubiera pensado que Todoroki los había capturado, siendo tan… brusco. -
- Hum, ese tipo debe aprender algo de sutileza, eso es seguro. - le respondió Keito. - Venga, vamos a buscarle antes de que le de un resfriado. - luego, giró su cabeza para dirigirse a Tsuyu. - ¿Quieres bajarte ya o mejor cuando salgamos? -
- ¿Puedo seguir aquí hasta que salgamos? - Tsuyu se acurrucó un poco, haciendo que Keito se tensara. - Es agradable. -
- ...Claro, como tu quieras. - Keito parecía tranquilo por fuera, pero por dentro… - Ay, dios. Ay, dios. Ay, Dios. AyDios. AyDios. AYDIOS...-
Los cuatro se reunieron con el resto de la clase, con Todoroki, cuyo disfraz consistía en una camisa, pantalones y botas de color blanco y con la mitad izquierda de su cuerpo recubierta con un material parecido al hielo, estando empapado y su estoico rostro tenia cierto rastro de molestia.
- El primer error vino de nuestra parte… - Momo fue la que tomó la palabra. - Todoroki actuó de forma precipitada y no se le ocurrió que los villanos podían zafarse de su hielo, sin mencionar que exageró con todo el asunto de congelar el edificio: Si bien pudo haber restringido a los villanos, no tuvo en cuenta que el Quirk de Keito podía tener acceso a plantas y vegetales que prosperan en bajas temperaturas, sin mencionar el hecho de que su hielo fue un buen escondite para todas las trampas que Keito había dejado con anterioridad. -
- Keito fue el más destacado, preparándose con antelación a las habilidades de Todoroki y preparando contra medidas efectivas, asegurándose de proteger a su compañera cuando está fue incapacitada. - continuó Momo. - Sin mencionar que usó los recursos que ya había preparado junto con las circunstancias para tender una trampa y forzarme a actuar sin pensar... -
- Buen análisis de tu parte, Joven Yaoyorozu. Aceptar los errores es el primer paso para la mejora. - felicitó All Might. - ¡Y buen trabajo, todos! ¡Con la excepción del joven Bakugo, nadie ha salido lesionado! ¡Para ser su primer ejercicio, todos los habéis hecho muy bien! ¡Y para los que perdieron, ya sean por las circunstancias o por malas decisiones, no se desanimen! ¡Reflexionen sobre sus errores, y mejoren cada día! Ahora, vayan a los vestidores para cambiarse y regresen a clase. -
- ¡Lo hiciste muy bien, Midoriya! - felicitó Kirishima. - ¡Fue un combate muy apasionado! -
- Huh… - Izuku se sorprendió, sin estar acostumbrado a ser felicitado por gente ajena.
- ¡Ese primer encuentro fue intenso! ¡Bakugo no pudo ni tocarte y limpiaste el piso con él! - agregó Sato. - ¡Esquivaste cada golpe como un boxeador profesional! -
- Eso es cierto, tienes un buen juego de pies y tienes agarres muy buenos. - observó Ojiro. - ¿Practicas artes marciales? -
- Eh… Si. Principalmente Boxeo, aunque también Judo, Sambo, lucha grecorromana, y algo de Taekwondo y Krav Maga. - enumeró Izuku, con simpleza.
- ¡Increíble! Y eso que tienes un muy buen Quirk. - continuó Ojiro. - Muy pocas personas con Quirks fuertes deciden practicar artes marciales. -
- Si, es decir, incluso con mi Quirk siendo tan simple, no me he enfocado mucho en mi Kickboxing. - agregó Kirishima, mientras endurecía sus brazos. - Tiendo a confiar más en mi Quirk que en la técnica, y la verdad no creo que este bien. -
- ¡Oh! Siempre puedes consultar con mi maestra. - le respondió Izuku. - Tiene un gimnasio con un curso para pelear con uso de Quirks. No es muy caro, pero incluso si no puedes pagar un curso estará dispuesta darte un consejo o dos… -
- Bah, yo no le veo la gracia. - comentó Kaminari. - Si tienes un buen Quirk, ¿es realmente necesario aprender a pelear? Podrías desarrollar tu Quirk y no tendrías que preocuparte después. -
- ¿Qué tal una prueba practica? -
- ¿Qué...?
Antes de que pudiera responder, Keito agarró a Kaminari del cuello y comenzó apretar con firmeza, pero sin presionar demasiado, y lo alzó ligeramente en el aire.
- Está es la famosa llave del sueño, usada en antaño por carteristas y ladrones para inmovilizar a victimas desprevenidas. - explicó Keito. - Si aprieto un poco más, comenzaras a perder la conciencia por falta de oxigeno y podrías morir si me excedo incluso un poco. Ponte en la situación actual, tu tienes un Quirk de electricidad, pero mi fisiología vegetal me permite convertirme en madera que es un mal conductor eléctrico, por lo que no podrías hacerme mucho daño incluso si excedes la cantidad de energía que usas para aturdir a alguien sin mi resistencia eléctrica. -
Kaminari no supo bien que responder, incluso si el agarre de Keito le dejaba hablar.
- Ahora, si supieras algo de defensa personal, sabrías que la mejor forma de liberarte de esta llave es tumbar a tu agresor, empujándolo sus piernas hacia adelante con las tuyas propias, lo que podrías hacer incluso si tuviera un cómplice que intentara inmovilizar tus piernas. - Keito soltó a Kaminari, el cual se sujeto su cuello con algo de molestia. - Ten por seguro que, por más bueno que sea tu Quirk, siempre va a ver alguien que sea un counter completo contra el que estarás indefenso, salvo que puedas defenderte sin tus habilidades innatas. Y eso sin contar a la gente que tiene Quirks anuladores. -
- ¡Eso duele! ¿Tenias que explicarlo así? - cuestionó Kaminari. - Si lo que dices es cierto, ¡podrías haberme matado! -
- No, por que yo se muy bien lo que estoy haciendo. - le respondió Keito. - Siempre es bueno tener un truco bajo la manga cuando tus habilidades no sirvan en una situación determinada, no puedes simplemente esperar que aparezca otro héroe con un Quirk más adecuado, especialmente en situaciones donde tu vida y la de otros peligra. No importa lo impresionante que sea tu Quirk, muchas veces la mejor forma de vencer a un villano es noquearlo de un golpe. - concluyó el chico vegetal, fijando de reojo su vista en Todoroki, quien pareció ignorar toda la situación.
- ¡Exacto! - exclamaron Sato y Kirishima.
- Supongo que tengo que darte la razón en eso… - Kaminari pronto esbozo una sonrisa picara. - Por cierta, ¿como fue tener tan cerca a Asui? Ustedes dos han estado revoloteando desde comienzo de curso. -
- Eso, y que la señorita Uraraka ha estado muy cerca del señor Midoriya. - Aoyama aportó su observación, de forma elegante. - ¿Habrá surgido algo entre ellos ya? -
Ambos chicos verdes se tensaron, uno pareciendo mantener la compostura mientras el otro comenzó a sonrojarse de forma salvaje.
- ¡N-No, para nada! ¡So-Solo s-somos amigos! - le respondió Izuku, con las zarzas de sus cuernos moviéndose erráticamente.
- ...Mentiría se dijera que no fue agradable. - le contestó Keito, con su voz sonando algo amortiguada. - Pero si me disculpan, tengo que ir al baño. Con permiso. -
- ¡Oh, vamos! No puedes dejarnos así, ¡da detalles! - pidió Kaminari, pero fue ignorado.
- No deberías ir exigiendo información privada de asuntos que no te conciernen. - le regaño Tokoyami.
- Lo dice el tipo que piensa que Hebert es "increíble". - le respondió Kaminari, de forma burlona.
- Su capacidad de provocar terror en sus enemigos es… - Tokoyami hizo una pausa. - …encomiable. -
- ¡A Fumi le gustaba antes, pero ahora le gusta más! - exclamó Dark Shadow, saliendo de la camisa de Tokoyami. El chico pájaro procedió a empujar a su Quirk bocazas devuelta al interior de su cuerpo, con irritación y vergüenza.
Las cosas no eran muy diferentes en el vestuario de las chicas.
- ¡Estuviste increíble, Hebert! - volvió a felicitar Hagakure, ya vestida con su uniforme completo. - ¡Arrasamos en el ejercicio y todo gracias a ti! -
- Puedes llamarme Taylor…. - le respondió la chica más alta. - Y… bueno… creo que exagere… -
- ...Si, puede. La verdad es que eso del enjambre dio un poco de miedo, y eso que solo usaste bichos. - le respondió Kyoka.
- Si crees que eso es exagerado y aterrador, deberías ver lo que puede hacer mi hermana Nagi. - le respondió Hagakure, para luego volver con Taylor. - Además, ni siquiera les hiciste algo, solo los asustaste. -
- Esa capacidad de control es realmente impresionante, Taylor. - felicitó Momo. - Y aunque pudiste haber sobre-reaccionado, no fue algo excesivo como otros ejemplos que vimos hoy… -
- Si, Todoroki si que se pasó. - continuó Asui. - Si Keito no hubiera sido mi compañero, habría sido más inútil de lo que fui. -
- ¿Como un caballero verde galante? - observó Hagakure, de forma picara.
- Yo diría más bien como un monstruo verde del pantano cuidando a la chica guapa usada como carnada para atraerlo. - le respondió Asui.
- Eso… es una comparación más adecuada. - observó Kyoka. - Y estoy segura que le encantaría.-
- Para caballero, mejor esta Midoriya. - comentó Ashido. - ¡Si hasta su disfraz encaja! -
- Ya, pero no es como si hubiera tenido que salvar Uraraka como una princesa en apuros, incluso si casi arruina su plan. - comentó Hagakure.
- Si… - dijo Uraraka de forma despreocupada, para que luego sus pensamientos se desviaran al momento en que Izuku la había salvado durante el examen de ingreso y la cargó como un princesa, provocandole un rubor intenso por toda su cara. - ...Como una princesa… - musitó, desviando la mirada para ocultar su sonrojo.
Por desgracia, eso ultimo no pasó desapercibido para Ashido, quien se limitó a mirarla con brillo en sus ojos y una sonrisa en la cara.
Finalizando sus asuntos en uno de los cubículos del baño, Minoru Mineta reflexionaba sobre unas de las cuestiones más importantes de su vida, actualizando con la información adquirida de forma más reciente: Con cual de las chicas de su clase tendría más posibilidades de ligar.
- …Queda claro que Uraraka ya esta pedida. Hagakure y Jiro tienen su encanto, pero no tienen mucho tampoco. Hebert da miedo, mucho miedo… Creo que había avispones gigantes en ese enjambre. Estoy seguro de que conseguí puntos con Ashido. Asui… También fuera de los limites, no quiero tener que enfrentarme a Hatake. - el sonido de la puerta abriéndose atrajo la atención del chico morado, notando desde la puerta apenas abierta del cubículo que se trataba de Keito. - Hablando del diablo… -
El chico vegetal se acercó con rapidez hacia los espejos del baño, siendo observado por Mineta todo el tiempo, abriendo las fauces de la venus atrapamoscas que tenia por cabeza.
Al chico de las uvas se sorprendió al ver el interior de lo que parecía ser la cabeza de Keito: Su verdadera cabeza, reflejada en el espejo, la cual estaba cubierta de rosas rojas, flores de lavanda y tulipanes rojos.
- Maldita sea, no puedo recordar ninguna formula trigonométrica ni aunque me cueste la vida y mi cerebro inconsciente se sabe el lenguaje de las flores al pie de la letra. Trabajar con la Abuelita en la floristería no valió la pena… - Keito procedió a arrancarse las flores de la cara y re-absorberlas dentro de su cuerpo.
La mandíbula de Mineta se desencajo de la impresión cuando vio el rostro revelado de Keito, él cual cuando hubo terminado su trabajo, volvió a cerrar su trampa recuperando su aspecto aterrador usual y salió del baño. Todo sin notar al testigo de su rápido actuar.
- No. Me. Jo. Das. - recalcó Mineta, sin poder deshacerse de la impresión.
El resto de las horas transcurrieron con normalidad – aunque Keito no pudo evitar sentirse más observado de lo habitual -, con los grupos de amistades formándose para dirigirse a casa.
- ¡Oh, Momo! ¿Como ha estado el ejercicio? - saludó Lysbeth, encontrándose con su amiga a la salida.
- Lysbeth… La verdad es que no muy bien. - le respondió Momo, con desgano. - Perdí mi ejercicio... -
- Oh, lo siento. ¿Quieres ir a tu teteria favorita y hablamos de ello? - sugirió Lysbeth, reconfortando a su amigo. Momo le sonrió en respuesta.
No muy lejos de ahí, otro par de amigos caminaban hablando sobre su día.
- Y entonces la atrapamos de forma conjunta. - concluyó Keito.
- ¿Dos estudiantes de recomendación juntos? Si hubieras estado en ese examen, hubieras arrasado. - afirmó Hitoshi.
- Ya te dije que realmente no la necesitaba. - le respondió Keito, fijándose en otro par de amigos que ya estaban alejando. - Oye, la tía Shirone va a quedarse más de lo previsto y necesita que le haga unas compras, así que… -
- ¿Nos vienes conmigo como ayer? Vale. - le respondió Hitoshi.
- No debería tardar mucho, nos veremos por la tarde. - continuó Keito.
- Por mi está bien. - concluyó Hitoshi, tras lo cual ambos amigos tomaron caminos separados.
Mientras Hitoshi se alejaba, Keito se dirigió de forma discreta hacia donde estaban Tsuko e Izuku hablando, con el chico conejo riéndose de forma histérica.
- Tsuko, no es gracioso. - le reprochó Izuku.
- Sabes que pedirme que no disfrute de la desgracia del Frasco de Nitroglicerina es como pedirme que deje de vivir. - le respondió Tsuku.
- Pude haberle provocado daño cerebral permanente… -
- Si todos los golpes a la cabeza que ha recibido a lo largo de los últimos cuatro años no han hecho nada, dudo mucho que este provoque algo de importancia, como que su personalidad experimente un cambio de 180 grados mientras su vocabulario se mantenga intacto haciendo que ofenda a la gente sin querer a pesar de que sea un tipo muy amable y simpático. - Tsuko reflexionó por un momento. - No sé si seria bueno o no. -
- Señores, ya han entrado en la madriguera del conejo. - Ambos chicos se tensaron ante la presencia del chico planta. - ¿Piensan profundizar más? -
- ...Ustedes se confabularon para hacer esta escena. - afirmó Izuku.
- Si. - le respondieron los otros dos de forma seca.
