Carta 1 - THE MAGICIAN

"Las flores no necesitan cambiar de lugar para florecer. Poder, originalidad, concentración. ¿Lo que veo en ti? destreza, habilidad, inteligencia y esfuerzo, no necesitas más" BE THE MAGICIAN

PASADO 1853

Los bloqueos son lo peor que le puede pasar a un artista, sobre todo a uno en apuros como lo es Min Yoongi, practicar con la sinfónica para muchos músicos representa el triunfo máximo, pero las últimas semanas para él se sintieron como una maldición.

El director le pidió hacer los arreglos de piano para el siguiente concierto con solo un mes de anticipación y aunque muchos lo llaman "un genio musical" lo duda bastante después de dos semanas sin ningún avance; así se encontró a sí mismo caminando sin rumbo frente a varios escaparates en un intento de encontrar la inspiración, pero solo logró que le dolieran los tobillos y ensuciar sus zapatos favoritos, cuando está por darse vuelta y regresar a su mansión escucha algo, es como si la melodía con los arreglos se estuviera reproduciendo a solo unos metros de distancia, la tonada lo atrapa en una especie de trance que lo mueve dentro de una tienda de antigüedades hasta estar de pie frente a una vitrina al fondo.

Yoongi: ¿Cuál de estas es la joya musical? - Pregunta al tendero que ya se acerca al ver un posible cliente.

X: Me temo que ninguna es musical señor, las piezas que ve sin embargo son únicas, fueron recuperadas de un naufragio de hace 200 años - camina proclamando el mismo diálogo que da a cada persona que pregunta.

Yoongi: Podría jurar que escuche una melodía proveniente de ese relicario, seguramente es solo mi mente jugándome una mala broma.

X: ¿Le gustaría verlo fuera de la vitrina?, por supuesto si desea comprarlo tendrá que llevar la colección completa.

Yoongi: De ningún modo, mi interés en el relicario fue porque pensé que era musical, si no lo es no me interesan ni esa joya ni la colección, disculpe por hacerlo perder su tiempo, buena tarde.

El tendero no insiste más y regresa a su puesto tras el mostrador, Yoongi está a nada de cruzar la puerta cuando escucha la melodía nuevamente, quizás por fin obtuvo la inspiración que le falta, así que corre a su residencia. Una vez frente a su piano logra plasmar los arreglos para la introducción y la exposición antes de caer nuevamente en su bloqueo, la inspiración vino tan rápido como se fue.

Min Yoongi es supersticioso, en realidad todos en la familia Min lo son, se dice que la riqueza de la que gozan es producto nada menos que de la suerte, un ancestro suyo había dedicado su vida a ser marinero por aquellos tiempos en que la piratería era tema de diario, pero aceptó el Edicto de Perdón tras verse involucrado en una batalla que casi le cuesta la vida, aunque pudieran ser simples rumores de la gente; después de eso dejó a su único hijo todas sus riquezas y murió repentinamente.

La familia Min multiplicó con creces ese dinero, gracias a eso Yoongi tuvo la oportunidad de dedicar su tiempo a la música, podía componer obras completas en un par de días pero justo cuando se le dejó una tarea importante cayó en un bloqueo creativo; el poco avance surgió después de estar frente a ese relicario que musical o no claramente le traía suerte, además no es como si no pudiera comprar la colección con tal de tener esa pieza tan oportuna, pero está cansado y prefiere tomar una siesta en este momento que recorrer las calles nuevamente, el relicario puede esperar, además la colección es muy insignificante para preocuparse por que alguien mas se interese en comprarla.

Al día siguiente Min Yoongi sale del ensayo con mucho apuro, conseguirá el relicario y con suerte terminará los arreglos de la sonata antes del concierto de esta noche, además un poco de inspiración es justo lo que necesita para el preludio de "La traviata" y así Giuseppe Verdi le tendrá que ceder la dirección musical de la ópera completa. Camina tan deprisa que ni se percata cuando llega a la vieja tienda, sin embargo, su emoción desaparece al notar la ausencia de la música que lo había atraído apenas un día atrás.

Yoongi: Buenas tardes, pasé por aquí ayer preguntando por el relicario que estaba en esa vitrina, me interesa comprar toda la colección.

X: Me temo que ya fue vendida.

Yoongi: Si la recupera y me la vende a mi le pagaré el doble

El tendero abre los ojos como platos y comienza a buscar en su registro - Quisiera ayudarte pero el muchacho que se llevó tus piezas no dejó su nombre, además lo que pagó por la colección es una cantidad considerable que no creo que pudieras superar - dice con cierto desdén.

Yoongi mira con furia al tendero y sale dando un portazo, tiene que buscar otra manera, otra fuente de inspiración, quiere saber que aún tiene talento y por eso dará todo de sí en el concierto. Su camino se alarga más de lo esperado cuando su carruaje se atasca en un charco de lodo del que no saldrá con facilidad. Llega por fin al teatro, su jefe parece molesto pero no hay tiempo para un sermón así que sólo le explica que tuvieron que inventar una excusa para cubrir su retraso y abre paso a Min.

El reflector encendido apunta al centro del escenario donde se encuentra el piano, Yoongi hace una reverencia ante el público que tras su acción guarda total silencio, acomoda sus partituras y levanta levemente su mano indicando que está listo para iniciar. Tal como se prometió, pone su mayor esfuerzo, el público está de pie aplaudiendo; entre todo el ruido Min puede distinguir la melodía del relicario, intenta ignorar la bulla de la gente y pone toda su atención en el melifluo sonido, pero antes de poder averiguar su origen este se desvanece.

PASADO 1638

¡IDIOTA! - se repite Taehyung mientas camina rumbo al puerto - Jung Hoseok es un maldito idiota - podía soportar que las personas lo llamaran estafador y charlatan, pero que su mejor amigo dudara de él dolió.

Desde que tiene memoria lo han llamado raro, excéntrico, loco, entre muchas cosas no necesariamente agradables, por eso decidió permanecer solo, aprender sobre el arte de la prestidigitación para usar mejor sus dones y ofrecer sus habilidades únicamente a quienes pagan por ellas, pero con Hobi se sentía en casa.

Cuando conoció al marinero tenía apenas 15 años, sus posesiones consistían en unos naipes (robados de un par de piratas lo suficientemente ebrios como para notarlo), una baraja de tarot gastada (el único recuerdo que pudo rescatar de su abuela) y la ropa que traía puesta; Hoseok en cambio estaba ganando fama entre los corsarios por ser un gran estratega, más que un comandante fue el segundo al mando en el ARMY´s Gates.

Se cruzaron en una taberna mientras Tae desfalcaba a quien quisiera jugar a las cartas con él, Hobi observó su juego por un par de horas - No sé cómo pero claramente hiciste trampa - Dijo bajo para que solo Taehyung escuchara, lo tomó por el brazo y lo llevó a un rincón más alejado.

Hobi: Explica ¿Qué hiciste para predecir sus movimientos?

Tae: Fue suerte supongo ¿Quieres jugar?

Hobi: No me estás entendiendo, dime cómo lo lograste o esa suerte la necesitarás para seguir vivo mañana, la mitad del oro que te llevas lo conseguí a costa de muchas vidas y ¿crees que te dejaré solo tomarlo?

Tae: Aunque te lo dijera no me creerías.

Hobi: Pruébame.

Tae: Puedo ver el futuro con las cartas, tenía un plan bien elaborado mucho antes de que ellos hicieran su jugada - dijo con un movimiento de hombros - el oro está mejor conmigo, ese par no sobrevivirá esta semana y sería un desperdicio.

Hoseok lo miró como si quisiera descifrar algo en su expresión, el niño frente a él era apenas un par de años menor seguramente, pero no parecía tener ni un poco de temor a lo que le pudiera pasar por engañar a esas personas tan descaradamente, consideró si estaba loco o simplemente era brillante; por la actitud despreocupada con la que decía que podía ver el futuro, seguramente varios le creerían ciegamente, se echó a reír y lo tomó por los hombros guiándolo a una mesa.

Hobi: Me agradas, pero que no se te suba a la cabeza me agrada todo el mundo, quiero que me leas las cartas, dime ¿Seré capitán en el futuro? si aciertas te daré una parte de cada botín que obtenga los próximos 10 años.

Tae extendió las cartas, tres para el pasado, tres para el presente y tres para el futuro, la mano de cartas para Hoseok era excelente y al mismo Tae le gustaría que su futuro se viera la mitad de bien - Serás capitán antes de tocar puerto la próxima vez que viajes y será fruto de tu esfuerzo durante el viaje - dijo extendiendo la carta del mago.

Hobi: Si eso es cierto entonces ven al puerto dentro de dos meses, tendrás lo que te prometí...

El corte en la mano de Taehyung punzó y lo hizo volver a la realidad, había estado perdido en sus pensamientos por mucho tiempo, a lo lejos puede distinguir la popa del ARMY´s Gates, espera que Hoseok no haya sido tan terco como para dejar el relicario, está molesto, pero aún se preocupa por su amigo, la suerte que vió reflejada en el futuro de Hobi no es algo que pueda ser tomado a la ligera. Se pone de píe mirando al horizonte, es momento de regresar a casa, el desorden que dejó más temprano no se va a limpiar solo.

Lo primero que busca al ingresar al lugar es el relicario, al no encontrarlo se alegra de saber que Hoseok no había pasado por alto su advertencia. Siente curiosidad por repasar una vez más las cartas de su amigo así que las coloca sobre la mesa, pero hay algo diferente, algo ha cambiado, lo siente y sabe que no es un buen augurio.

La felicidad antes reflejada en su mirada desaparece expresando ahora una total desesperación - ¡¿Qué hice?! - lanza todas las cartas fuera de la mesa, sus ojos se llenan de lágrimas y un nudo aprisiona su garganta.

El dolor en su mano aumenta hasta hacerse insoportable, desde la marca roja que dejó la navaja de Hoseok se desprenden líneas negras que asemejan espinas, extendidas a lo largo de su palma y por su muñeca. Está completamente horrorizado, había leído sobre ellas no mucho tiempo atrás en alguno de sus viejos libros, sabe que la marca no aparece a menos que se utilice la magia para propósitos siniestros - ¡la marca de la magia negra!... no puede ser posible. -

La verdad lo golpea en forma de dolor, la mano con la que sostuvo fuertemente el relicario durante la discusión está aún sangrante, las palabras en el libro fueron claras, "intención, decreto y un sacrificio de sangre", sin darse cuenta había cimentado el destino del que intentó salvar a Hobi.

Su dolor se vuelve más profundo, no puede respirar bien, siente una punzada en el pecho que se expande hasta sus pulmones haciendo difícil tomar aunque sea una pequeña cantidad de aire, sus manos empiezan a temblar, siente que no tiene control sobre sí mismo y el solo pensar en lo que ha hecho provoca que salgan y salgan lágrimas de sus ojos, no sabe cómo deshacerse de la culpa y ansiedad que lo aquejan pero quiere dejar que todo pase, piensa que lo merece, merece estar sufriendo porque hará sufrir a la única persona que lo ha tratado bien desde el inicio.