Carta 4 - THE EMPEROR
"El poder nace del saber, no basta con el conocimiento si no es aplicado, convicción y fuerza son necesarias si quieres lograr tus metas" HEIL THE EMPEROR
PASADO 2019
Los vuelos internacionales tienen muchas desventajas, los costos son más altos, dependen de las condiciones climáticas y la oferta de espacio es reducida, sin mencionar el impacto ambiental, pero su familia y Jin insistieron en que recibiera el premio personalmente. Los discursos lo ponen ansioso, aunque todos dicen que tiene un don natural para hablar frente a las grandes audiencias, recuerda bien el primer discurso que dió sobre su investigación cuando aún estaba por terminar su doctorado, su mamá y Jin lloraron por 15 minutos después de eso.
El golpe llega antes que el saludo y sus maletas cuidadosamente acomodadas a su alrededor salen disparadas en todas direcciones mientras se acopla al abrazo girando a Jin en el aire.
Nam: ¡Hey! yo también te extrañé, pero ten cuidado, podrías darte un golpe… ¡¿QUÉ DEMONIOS TE PASÓ EN EL BRAZO?!
Jin: Un pequeño accidente, te lo explico más tarde durante la cena, no te preocupes no es como si doliera de todos modos - Jin sonríe y toma algunas de las cosas esparcidas en el piso.
Namjoon toma el resto de las maletas y se dirigen al estacionamiento en una conversación casual donde su participación consiste en asentir o negar cada vez que Jin pregunta algo, al llegar al auto sube al asiento de pasajero y su mirada no puede desviarse mucho tiempo del brazo magullado de su amigo.
Jin: De verdad no es algo por lo que debas preocuparte Nam, en cuanto noté el golpe acudí al médico.
Nam: Está bien, solo me hubiera gustado estar aquí.
Jin: ¿Y hacer qué, exactamente? atraparme antes de que chocara con el piso o evitar que saliera del apartamento.
Nam: Entonces te caíste de algún lugar alto en el trabajo.
Jin: No es el punto, ya discutimos esto antes, no puedes evitar que me lastime de vez en cuando como cualquier persona normal, basta con que me ayudes a darme cuenta cuando algo causó demasiado daño.
Cuando conoció a Jin pensó que el chico mayor tenía problemas en casa o alguien lo acosaba en la escuela, siempre tenía un nuevo conjunto de moretones, labios rotos, o rasguños que se veían realmente dolorosos, así que decidió pasar más tiempo a su lado, no se atrevía a preguntar por su situación hasta que se toparon de frente en un pasillo y torpemente derramó café hirviendo en su brazo. Namjoon se asustó mucho ese día cuando Jin en lugar de gritar ignoró completamente la quemadura y se apresuró a limpiar el desorden, en la enfermería le explicó sobre la insensibilidad congénita al dolor.
Como otros niños Nam soñaba con ser un super héroe que salvara al mundo y a sus 17 descubrir que no podía salvar a su amigo fue un golpe duro a su confianza, todos dijeron que no había nada más por hacer, pero él quería una forma más eficiente de ayudar que tratar rasguños y quemaduras, eligió dedicarse a la química con la esperanza de encontrar una cura.
El resto del viaje al apartamento pasa en silencio, Jin tiene razón y no debería molestarse cuando aparece con un rasguño, pero cada vez que sucede le recuerda que no importa cuántos premios obtenga, la investigación aún no es suficiente para un tratamiento sin el equipo necesario para implementarla; eso podría cambiar pronto si la junta directiva del hospital decide financiar el protocolo experimental de terapia génica. -Yo invito la cena esta noche, además te tengo un regalo - La voz de Jin lo saca de sus pensamientos.
El aroma de la comida inunda toda la sala, la mesa está puesta y el ambiente hogareño le recuerda quién cuida a quien; con una sonrisa completa que deja ver sus hoyuelos y toma asiento mientras Jin corre a sacar una pequeña caja de madera decorada con un listón rosa.
Nam: No tenías que comprarme nada, ya es suficiente regalo que invites la cena
Jin: Por supuesto que tenía que comprar algo… bueno en realidad no fue así
El científico toma la caja de las manos de su amigo y la abre con curiosidad deleitándose con la rareza de la pieza al interior.
Nam: ¿Así que ahora te dedicas a robar joyería?
Jin: ¡Conseguí eso porque sé que disfrutas ver cosas así en museos, y tú siempre te quejas de cómo si tuvieras mucho dinero lo gastarías en una de esas antigüedades de colección! ¿Cómo puedes llamarme ladrón? ¡además me di un buen golpe antes de que amablemente me dieran el relicario a cambio de mi excelente trabajo!
Nam: ¡Ajá! entonces te caíste en el trabajo
Jin: ¿Vas a aceptar el regalo o no?
Nam: Muchas gracias, eres el mejor, ¿listo para escuchar todos los pormenores aburridos de la convención de neurociencias?
Jin: No hay otra cosa que prefiera hacer.
Cuando ninguno está lo suficientemente sobrio como para traer más bebidas, Namjoon ayuda a Jin a entrar en su cama sin golpearse con algo y sale a limpiar la mesa, el relicario es precioso y probablemente data de hace más de 300 años, seguramente tendrá una historia interesante en internet, sin embargo, un correo nuevo del hospital en el que ha trabajado los últimos 3 años lo recibe en la pantalla de su computadora.
"Estimado Kim Namjoon,
Gracias por la mención del hospital en el reciente congreso. Con respecto a su solicitud, le comunicamos que no será posible para la dirección financiar el equipo; como usted sabe la Insensibilidad Congénita al Dolor es una enfermedad huérfana, por lo que la retribución por venta del tratamiento no es suficiente para cubrir la inversión inicial.
Le recomendamos unirse a una línea de investigación diferente ya que lo consideramos un miembro destacable en el área de neurociencias. Felicidades por su reciente reconocimiento.
Reciba un cordial saludo…"
Toda la felicidad que le trajo el regalo de Jin se la arrebatan ahora esas pocas líneas, sin el equipo no había forma de avanzar - Enfermedad huérfana - dice entre dientes.
Que solo unos pocos lo padecen no quiere decir que no es necesario un tratamiento, piensa entonces que, si más personas estuvieran enfermas, se darían cuenta de la importancia que tiene su investigación y que quizá necesita eso, más personas enfermas...
PASADO 1638
La tripulación del ARMY'S GATES parece estar trabajando mecánicamente, todos van y vienen haciendo sus labores apresuradas, el capitán ha sido muy claro con las instrucciones, los botes están preparados, el ancla ya está bien clavada en la arena y los marineros ansiosos por el botín están formados en una fila cada uno frente a su bote.
Hobi: Escúchenme bien perros sarnosos, será un camino difícil, cada uno ocupará un bote y cruzará las rocas hasta llegar a la costa.
X: Pero capitán…
Hobi: ¡SILENCIO RATA!, como dije, irá uno por bote y deberán buscar la manera de pasar esas rocas sin pérdidas, algunos de ustedes quizá mueran, pero es un riesgo que estoy dispuesto a correr - una sonrisa pícara se dibuja en su rostro y aunque pareciera una broma sacada de alguna película de comedia, Hobi lo dice muy en serio.
Tan pronto el barco se detiene, Jung pide a la tripulación comenzar el descenso - ¡Qué sonido maravilloso! - el arrastre de las cuerdas en la borda del gran navío y el choque de las barcas con el agua salada es algo de lo que Hobi jamás podría aburrirse. Los marineros se deslizan por las gruesas cuerdas que sirvieron antes de poleas y ocupa cada uno su lugar, el capitán antes de repetir la misma acción, mira hacia el Avery para asegurar que la tripulación de Min al igual que la suya ha descendido.
Hobi toma su lugar y comienza a remar, lanza un grito al intendente del Avery indicando que tome la delantera, el marinero no se pone muy feliz, pero minutos antes ha recibido la orden directa de Min de obedecer todo lo que Hoseok pida, así que con no muy buena cara da la señal al resto y toman posición frente a los botes del ARMY'S GATES.
Los botes comienzan a sacudirse con mayor brusquedad, lo que indica que pronto llegarán a la zona turbulenta, el capitán observa de lejos como el primero se vuelca y sonríe al darse cuenta de que es un contramaestre de Min, pero su sonrisa desaparece formando en su rostro una mueca retorcida al ver no mucho después cómo uno de sus marinos estrella su bote con una gran roca que hace que se hunda.
La turbulencia parece no impactar al capitán, que pese a ser de la última fila de botes en enfrentarse a las grandes rocas, esquiva cada una de ellas con gran agilidad, como si el camino realmente se estuviera abriendo para darle paso, tomando una gran ventaja entre los demás. Los remos entran rápidamente a la pesada y agitada agua, han caído al menos cinco botes dejando a quienes los dirigían suplicando por ayuda mientras se aferran a una afilada roca; un marino del Avery intenta detenerse y extiende su brazo para ayudar a otro que está en el agua, pero Hoseok le prohíbe intervenir.
Hobi: ¡DÉJALO!, si nos detenemos por cada uno perderemos más hombres y más tiempo, déjalo si no quieres morir también.
El frío viento aunado a las aguas turbulentas y los gritos de los piratas crean un ambiente tenso, el capitán tiene un único objetivo en mente y no es precisamente salvar a su tripulación. Cada que cruza una roca y mira más cerca su destino crece la voraz necesidad de tener el tesoro; Jung mira hacia atrás por instinto, su bote es el primero en verle fin a ese duro camino y su intención no es aguardar por los otros así que se apresura a llegar a la costa. De ser por él habría tomado el tesoro en cuanto llegó, pero ahora se imagina por qué Min insistió tanto en que varios hombres fueran en su búsqueda.
Hobi: ¿Dónde está ese maldito alacrán? - dice tomando furioso al primer tripulante del Avery que llega tras él a la costa
X: N..No sé señor - el chico parece despavorido, había escuchado de la mirada de furia del capitán del ARMY'S GATES pero los rumores no se comparan con lo que ve en este momento.
Hobi: Si no sabes no sirves de nada - dice y suelta una risa irónica antes de atravesar con su espada al jóven con quien discutía.
El resto de los botes arriban a la costa, uno de los navegantes no puede evitar vomitar cuando ve el cuerpo de su amigo tirado en la arena bañado en sangre, misma que aún escurre de la espada del capitán, que solo responde alzando los hombros como si restara importancia a lo recién acontecido. Su tripulación lo mira con asombro, jamás habían visto a Hoseok matar sin sentido, su mirada ha dejado de ser cálida, en este viaje ha dejado de ser la persona que era y se ha convertido en una totalmente diferente.
Hobi: ¿Quién puede de una vez responder mi pregunta?, ¿DÓNDE DEMONIOS ESTÁ MIN?
X: Capitán, debo decir algo - el intendente del Avery se aproxima a Hobi con la ropa empapada por la caída que sufrió en su bote - El capitán Ban-yeog me pidió que le entregue esto - dice mientras extiende un pedazo de pergamino.
Jung comienza a reír cuando ve el mapa trazado en el mojado papel.
X: Me parece que el tesoro no se encuentra aquí sino en la Costa de Hierro, aún debemos subir las montañas.
El capitán suelta una carcajada más y se acerca peligrosamente al marino - ¿Te parece, idiota? - se separa lo suficiente de él, empuña con fuerza su espada y antes de que el pirata frente a él pueda dar un segundo paso hacia atrás, de su garganta comienza a brotar una cascada de sangre - Uno menos.
