CARTA 8, JUSTICE

"El concepto de justicia es algo que siempre buscamos en el mundo real, sin embargo, cada quién tiene su percepción de justicia creada bajo sus prospectos e ideas. A veces la justicia va de la mano de la conveniencia, pero entonces, ¿Qué es justo?"

EN MANOS DE LA JUSTICIA

PASADO 1853

Ese reloj de bolsillo en verdad cautivó a Jimin, aunque no puede simplemente robárselo a su pianista favorito, no podría volver a disfrutar de la magia de su música ni entrar al teatro si alguien lo descubriera, pero tiene el plan perfecto. Devuelve el reloj y cuando mira arriba se percata de la poca distancia que lo separa de Yoongi, casi de inmediato se aparta un par de pasos y sonríe.

Jimin: Me gustaría invitarte la cena como obsequio por tan maravillosa presentación.

Yoongi: Me encantaría, pero debo organizar mis partituras antes de irme.

Jimin: Eso no es impedimento, te veo en el Royal Rules, solo indica la reserva a nombre de Park Jimin - guiña un ojo y con media vuelta se marcha.

Pasan aproximadamente veinte minutos, Jimin se encuentra en una mesa al fondo del lugar en que verá a su acompañante, su nerviosismo aumenta en cada momento, está dispuesto a hacer lo que falte para conseguir ese reloj único en su clase. Cuando Min llega al lugar Jimin busca ansioso con la vista ese preciado objeto y al ubicarlo suelta una leve sonrisa.

Jimin: Creí que no vendrías, adelante, toma asiento

Yoongi: Gracias señor Park

Jimin: Llamame Jimin, no me gustan las formalidades, pero dime cómo puedo dirigirme a ti, sé que tu nombre artístico es Suga pero preferiría saber también tu nombre real

Yoongi: Claro, no sería justo si solo yo supiera el tuyo, mi nombre es Yoongi...Min Yoongi.

La velada se alarga más de lo que ambos esperaban, cualquiera que los viera diría que charlan como si fueran amigos hace ocho años, y por fin con unas copas de más, Jimin suelta el verdadero motivo de este encuentro.

Jimin: Quiero tu reloj...

Yoongi: Mmmm… ¿Qué tendré a cambio? - dice mirando fijamente el relicario que cuelga del cuello de Park

Jimin: Puedes tener lo que pidas - Una sonrisa coqueta adorna los rasgos de Jimin mientras toma la mano de Yoongi - Nada extremo por supuesto.

Min retira su mano apresuradamente ruborizandose - Un trueque me parece justo, te daré mi reloj a cambio de ese relicario.

Jimin: No puedo aceptar eso, sería tramposo de mi parte, te daré algo del mismo valor que tu reloj. Soy coleccionista, y…

Yoongi: Te tengo que detener ahí, el relicario es lo único que me interesa - Suga suspira y acomoda su chaleco dándose un momento para pensar bien sus siguientes palabras, saca un papel algo arrugado del bolsillo y se lo extiende a Jimin - sonará extraño, pero estuve buscándote por un tiempo para negociar.

Ese retrato no le hace justicia, sin duda el artista tenía una descripción vaga y estaba apresurado, Park sabe que eso no es lo que debería preocuparle del dibujo en sus manos, mira a Yoongi directo a los ojos y él sostiene su mirada.

Jimin: Sabes que tiene algo especial, no te lo daré así nada más - Ve las manos de Yoongi temblar ligeramente y la cadena dorada del precioso reloj - Admiro tu talento y eres agradable - Extiende una mano llamando al mesero que le entrega la cuenta - Piensa en una mejor oferta y reúnete conmigo en mi casa mañana por la noche - Se inclina en una reverencia corta chocando ligeramente con el pianista - Considera la cena un pago por el reloj - Dice mientras sale rápidamente del restaurante.

Yoongi está un poco confundido por las palabras del coleccionista - ¿Qué demonios quiere decir con "pago por el reloj"? - piensa buscándolo en su saco, pero solo encuentra una tarjeta con el nombre y la dirección de Park.

En cuanto a Jimin, apenas sale del restaurante se dirige a toda prisa a una calle inconcurrida; como si tuviera el tiempo contado para llegar. A lo lejos se puede divisar una pequeña luz, baja unos cuantos escalones y por fin se encuentra en el lugar en que almacena cada pieza de su colección. Todas sus joyas se encuentran en grandes contenedores ordenadas de mayor a menor valor.

Deja con cuidado el reloj del pianista, toma apresurado un antifaz negro y se pone en marcha a la exposición de Everett Millais en el museo TATE para conseguir la preciosa Ofelia que todo mundo desea comprar pero lamentablemente no está en venta. El robo de la pintura es más que fácil para Jimin, ese relicario además de brindarle suerte le dio talento, por lo que le toma solamente un par de horas conseguirla.

Después de un rato evadiendo policías y apresurado por la luz de la mañana, llega a su mansión orgulloso de haber conseguido tan preciosa obra, un par de vecinos lo miran un momento y siguen su camino sin darle mayor importancia, ya que es muy normal ver a Park llegar con cosas extravagantes en las manos, se detiene un momento frente al pórtico al ver un periódico del día.

"NOTICIAS DE ÚLTIMO MINUTO,

El ladrón más famoso del momento vuelve, esta vez se ha llevado en manos la más preciosa obra del famoso pintor Millais sin dejar rastro, sin embargo, las autoridades que ya lo han apodado "Alley cat" tienen una lista de posibles sospechosos…"

Detiene su lectura con una sonrisa nerviosa en el rostro temeroso por la atención que recibe. Piensa que ya es tiempo de poner en orden lo que ha conseguido, después de todo ya ha terminado de instalar las puertas de las bóvedas de seguridad y ha conseguido cada pieza de su interés; regresa de sus pensamientos y antes de entrar da un vistazo al aviso contiguo al que acaba de leer.

"La empresa relojera TISSOT anuncia su inauguración y el lanzamiento de su propia marca de relojes de bolsillo en serie. Se rumora que únicamente los miembros más honorables recibirán una invitación para acudir personalmente a la exposición…"

Jimin: El primer reloj de bolsillo en serie… debería estar junto a piezas igual de codiciadas - Sabe que puede conseguirlo si hace una buena oferta, pero siente el impulso de simplemente tomarlo, es de nuevo la voz del relicario guiándolo a su objetivo - sin duda debe coronar mi colección.

PASADO 1638

Hobi: Si mis cuentas son correctas desembarcaron 57 marinos del ARMYS´gates y 60 del Avery - Dice Hobi a un artillero a su lado que asiente fervientemente sin dejar de jalar el bote - Reconozco a 43 de los míos y 44 de Min, 45 contigo muchacho… - Sube al bote y toma un remo girándose de nuevo al chico a su lado - Si sucediera algo 45 contra 43 sería una injusticia, ¿No te parece? - El marinero mira horrorizado mientras Hoseok fácilmente lo empuja al agua con el remo para dejarlo ahogándose - Así está mejor, pero aún no estamos parejos, - empuña su pistola y dispara a un navegante a su izquierda - ¡UN MARINO POR BOTE SIGUE SIENDO LA REGLA! - grita al otro hombre a bordo.

El camino de regreso al ARMYS´gates es aún más sencillo de lo que fue llegar a la playa, el mar está de su lado y llega primero al galeón, rápidamente el bote es puesto a bordo, baja de un salto riendo frenéticamente - ¡El maldito tesoro es mío! suelten las vel…

Min: ¡Es NUESTRO Jung!

Hobi: Ohhh pero miren quien honra mi barco con su presencia - Hace una reverencia ante Min - ¡la asquerosa rata de alcantarilla Min Ban-yeog! ¿Dime que fue tan importante para hacerte sacar el trasero de su silla?

Min: No lo sé amigo, quizá fue que envié 60 botes con 60 hombres por un puñado de monedas ¡Y solo me regresas 43! maldita sea, ni siquiera son los que me agradaban.

Hobi: ¡Que atropello en contra del pobre capitán Min! - Jung levanta los brazos al aire haciendo exagerados ademanes mientras se pone de pie frente al otro capitán - en realidad no pienso regresar ni un bote, -clava su índice en el pecho de Min marcando cada palabra - yo dirigí la misión y a esos inútiles, así que merezco TODO el botín.

Min: Sabes Hoseok, antes preguntaste si te pienso imbécil - Min se acerca a la borda - La verdad es que si, eres un maldito imbécil - de un salto Ban-yeog abandona el barco cayendo con gracia en un bote - ¡Te dejo la mitad de todos modos, por los viejos tiempos!

Hobi puede ver los botes de Min terminando de abordar el Avery y siente como hierve su sangre. Su grave voz resuena por todo el navío mientras prepara a sus tripulantes.

Hobi: ¡Alisten los sacres, falconetes y esmeriles!, quiero a cada hombre detrás de una cerbatana o mosquete, listos los cañones de batir en las cubiertas inferiores, traigan los más potentes a proa - Sobre afustes de carro con cuatro ruedas, los cañones desfilan frente al capitán - ¡La maldita sanguijuela del Avery piensa que puede robarnos! Si quiere nuestro botín tendrá que pelear por él - El clamor de la tripulación no tarda en llegar mientras Hoseok ríe frenético, toma el timón, alineando los barcos y acorralando a Min en su huida - ¡ABRAN FUEGO!.

Entonces se desata el infierno, el sonido ensordecedor de la madera rota por el impacto de los proyectiles y los alaridos de los heridos cayendo al agua, cubren las órdenes gritadas por contramaestres y capitanes mientras ambos barcos atacan. Jung deja al timonel para mantener la dirección del barco y camina por la cubierta como si fuera a prueba de balas, verificando el daño producido al barco enemigo por su catalejo, nota que la tripulación de Min está resistiendo y parece tener intenciones de abordarlos.

Hobi: ¡Artilleros, tomen las líneas sueltas! el resto prepárense para ser abordados - la orden se repite entre los marinos que mantienen sus posiciones de batalla - ¡VAMOS POR NUESTRO TESORO! - De ambos barcos se puede ver como hombres empuñando espadas saltan suspendidos en las cuerdas rumbo al enemigo.

Entre el humo producido por los disparos y la bruma de la mañana es apenas visible lo que sucede, cuando los navegantes del Avery abordan el ARMYS´s gates no se puede soportar el aroma a carne quemada, sangre y pólvora, mientras acero contra acero resuenan como fuertes campanadas. Hoseok se mueve con gracia en medio del caos, los movimientos firmes de su espada acaban con cuanto imbécil se le acerca intentando matarlo, llega a la proa y se da la libertad de observar el barco enemigo, para encontrarse con la mirada colérica de Min.

Como si algo lo atrajera siente la cuerda a su costado y la toma lanzándose al mismo tiempo que Ban-yeog, los barcos están tan cercanos que las líneas se enredan al converger manteniendo a los capitanes pendiendo sobre el bravo mar, pero no les podría importar menos, a pesar de la inestable situación se atacan uno al otro, Jung tiene un mejor agarre que le permite asentar golpes más certeros, pero los años como capitán le valen de algo a Min cuando da una cuchillada en la nariz de Hobi que lo ciega un momento.

Un proyectil impacta en las inmediaciones arrancando una cuerda, los capitanes se desestabilizan, sus manos resbalan y apenas pueden aferrarse a una soga que los envía disparados a la cubierta.