CARTA 10 - WHEEL OF FORTUNE

En la rueda de la fortuna cada final es un comienzo, la suerte siempre está girando, cambiando a quién favorece, a veces es una fortuna no ser el afortunado.

GET A RIDE IN THE WHEEL OF FORTUNE

PASADO 1638

Las finas fibras del cordel se sueltan una a una cargando el peso de los capitanes hasta romperse por completo dando un último balance que los lleva a caer en la cubierta del ARMY'S gates. Ambos se ponen de pie buscando con prontitud sus afiladas espadas. Min es el primero en tomarla, la empuña y sin esperar que el contrario se aliste, mueve su brazo con viveza y lanza un primer golpe que no logra acercar a Hoseok.

Se encuentran frente a frente, retándose con miradas y palabras, haciendo crecer la cólera dentro de ellos, el baile de sus pies sobre la húmeda madera del navío es raudo como el vuelo de las gaviotas, se deslizan ágilmente entre las cuerdas sin perder de vista los ojos del otro, sus respiraciones están agitadas y se puede sentir solo una gota de miedo entre ellos.

Hobi: ¡Vamos Min!, no sabes cuánto esperé este momento

Min: Las cosas no tenían por qué ponerse así, ya había un trato Jung, ¡respeta el maldito acuerdo y acabemos con esto!.

Hobi: A la mierda el trato Min, los dos sabemos que ninguno lo iba a respetar de cualquier manera así que deja de parlotear y ven aquí sanguijuela.

El ceño fruncido de Min se acentúa aún más al oír esas palabras y sin dudar un segundo, lanza otro golpe con la espada lista para apuñalar el pecho de Hoseok, pero esta se encuentra con la madera cuando Hobi se lanza a un lado en un movimiento limpio, asegurándose de esquivarla mientras conecta su propia arma contra la piel expuesta en el tobillo del otro capitán. Ban-yeog suelta un quejido apenas perceptible a pesar del dolor punzante en su pierna y vuelve a la batalla.

Min lanza un golpe rápido conectando con la mandíbula de Hobi, enviándolo unos pasos atrás, pero antes de que pueda pensar en el siguiente movimiento siente como el piso bajo sus pies se desliza repentinamente, dejándolo de rodillas, la distracción le vale un corte profundo justo bajo la ceja y siente la espada de Hobi rasgar el hombro de su saco más cerca de su cuello de lo que le gustaría.

Hobi: ¡Te buscaste esto tú mismo Min! ese tesoro siempre fue mío - la bota de Hobi da un golpe tajante contra la espalda del capitán

Min: No juegues sucio Jung, espada contra espada o no ganarás de forma justa lo que pides.

Hobi: Eres en verdad idiota si crees por un momento que confío en tu palabra sobre lo que es justo o no.

Uno de los marinos del Avery puede ver la pelea entre los capitanes, sabe que el destino de quien lucha contra Hobi es poco favorable cuando su mirada dice más que sus propias palabras, logra con rudeza zafarse del agarre de otro del ARMY'S gates, le lanza una mirada de complicidad a su capitán y se abalanza contra Hoseok para tomarlo por la espalda, el peso del hombre hace que Hobi pierda el equilibrio y retroceda seis pasos torpemente dando a Min tiempo suficiente para tomar de vuelta su espada.

Hobi recobra su postura con las rodillas levemente curvadas y con un único golpe bastante acertado, logra que el muchacho pierda el aire y lo suelte, mira de reojo al capitán y el tripulante a su izquierda listos para abalanzarse sobre él, toma una cuerda del piso velozmente y la lanza hacia Min como distracción para atacar al otro, su espada cruza tres veces el cuerpo del marino, la primera en el costado derecho, la segunda atraviesa las costillas hasta llegar al corazón y la última hace un gran corte en la garganta del hombre.

Aun siendo objetivo primordial el uno del otro, se ven interpuestos en su camino navegantes contrarios que se dirigen hacia ellos evitando la continuidad de su lucha; Min contra tres marinos del ARMY's gates y Hobi peleando con otros dos del Avery. Las manos ocupadas de Hobi bailan a la par de la marea, cada estruendo de cañón parece darle más fuerza y con soltura logra tirar a un hombre por la borda.

Hobi: ¡IDIOTA! - dice blasonando justo antes de recibir un fuerte golpe en la cabeza con un trozo de madera - Maldición, ven aquí cucaracha, no sabes lo que haces.

Mientras Hoseok persigue furioso al tripulante que lo golpeó, Min permanece sentado en un barril de ron viendo como los tres que fueron sobre él en un principio, ahora pelean entre sí intentando conseguir una pequeña bolsa llena de oro que les lanzó para quitarlos de su camino. - Bola de idiotas, ¡vaya tripulación Jung! - una bala de cañón colisiona con el barril haciéndolo caer en su contenido. La fuerte risa de Hoseok desde donde patea repetidamente al hombre en el piso frente a él resuena por la proa.

Hobi: ¡Esa es otra forma de ahogarse en ron Min! - Ban-yeog toma su pistola y dispara al tripulante que consiguió quedarse con la bolsa de monedas.

Min: Qué lástima ¿No era ése tu nuevo intendente? - con su bota da la vuelta al cuerpo para que el rostro quede a la vista de Hobi - muy joven, creo que tiene la misma edad que tenías cuando tu padre te subió a ese barco ¿No es cierto?

Hobi: ¡Elegiste mal tus últimas palabras imbécil!

Min: Tienes razón, es una fortuna que tenga tiempo para pensarlas mejor - levanta las manos mientras muestra su dentadura dorada y atrapa una espada lanzada por uno de sus camaradas - Espero que tengas las tuyas listas.

Hoseok apunta su arma a la cabeza de Min, la mirada del otro capitán no está sobre él si no en algo detrás de su cabeza - ¡Carajo! - se escucha un susurro de Hobi que ahora tiene un artillero del Avery apuntando el bozal de su mosquete contra su espalda.

Dos disparos se escuchan uno tras otro, el impacto es indoloro, por un momento pensarías que no dieron con su objetivo, pero cuando la sangre comienza a brotar y el shock se reduce una mínima parte, puedes darte cuenta de lo agonizante de la situación, aun así los capitanes no se inmutan y avanzan en su ataque.

Hoseok con la bala aún alojada en el hombro acribilla al artillero apuñalando su mandíbula, lanza el cuerpo a Min que sostiene fuertemente el arma con los cuatro dedos que aún le quedan, pero antes de que sus espadas se encuentren, son separados por una enorme viga de madera que cae desde su posición en la vela de foque.

Las tersas espadas cortando el viento se escuchan a la par de gritos y cañones, sin embargo, lo que impacta a cada persona aún viva en ambos barcos es un rayo potente seguido de un estruendo, dispersas gotas caen del cielo haciendo compañía a las grises nubes, Jung aprovecha la distracción de Min para saltar la viga y golpearle la cabeza con el mango de su espada. El golpe hace que el capitán se desplome, su espada se separa de su mano un momento, pero audazmente empuja con su pie aún sangrante las piernas de Hoseok derribándolo a un costado suyo.

Con dificultad Hobi toma una oxidada daga de entre su abrigo y aún en el suelo lanza una puñalada que clava directamente en la pierna de Min provocando una hemorragia casi al instante, la cantidad de heridas y sangre que tiene el capitán Ban-yeog es preocupante, cada segundo que pasa pierde un poco más su fuerza, aun así, logra levantarse del piso provocando que la sangre salga más rápido debido al esfuerzo.

Hobi: ¿Por qué sigues intentando sanguijuela?, acepta que el tesoro es mío y tal vez considere dejarte con vida - el agua escurre por su cabello y su rostro dejando gotas que desaparecen en su ropa también mojada por la fuerte lluvia.

La marea se vuelve más intensa, las nubes negras continúan soltando relámpagos y ambos barcos se mueven en demasía, pero eso no detiene la lucha entre tripulaciones, 30 marinos del Avery y 23 del ARMY's gates siguen en pie, el agotamiento los inunda, pero ninguna de las tripulaciones parece dispuesta a ceder lo que reclaman como suyo, es así que en aras de la victoria cada hombre da lo mejor de sí hasta el final y sin descanso.

Por un golpe de suerte, destino, maldición o una enorme ola, como quieran llamarlo… Los papeles que hasta ahora se jugaban entre capitanes se ven invertidos y la suerte que antes inundaba a Hoseok se desmorona en un abrir y cerrar de ojos. Las turbias olas que sacuden el ARMY's gates derriban al capitán Jung, al caer se da un fuerte golpe en la cabeza que le distorsiona la vista unos segundos, el otro capitán, débil también por la pérdida de sangre, valiéndose del reciente accidente saca con prisa la daga todavía enterrada en su pierna soltando un fuerte grito de dolor y en dos pasos grandes se posiciona sobre Hoseok.

Min: Creíste que ganarías pequeño ratón - dice dando una primera puñalada justo en el estómago de Hobi - creíste que tu suerte duraría por siempre ¿no? - clava una segunda puñalada en su hombro izquierdo - pobre, pobre capitán - gira la daga sin retirarla y observa la sangre avanzar sobre la tela del abrigo de Hobi.

Con dificultad y apoyándose sobre sus rodillas el capitán Ban-yeog se pone de pie y le da la espalda a Hoseok dispuesto a marcharse con el tesoro, suelta un largo suspiro ocultando a duras penas su dolor, las gotas de lluvia se fragmentan en sus botas de cuero sucias con lodo y sangre. De pronto, una mano débilmente intenta detenerlo sosteniendo su tobillo, una sonrisa de incredulidad se dibuja en los labios delgados del capitán y mira hacia el piso detrás de él - deberías seguir tu propio consejo Jung, ya deja de intentar - zafa su pie y lo pone sobre la misma mano que lo detuvo diciendo - quiero que veas todo…

Min: Escuchen bien sabandijas, aquel que quiera sobrevivir tiene 2 minutos para abordar el Avery, dejemos al gran capitán Jung pudrirse con su nave.

Hobi: Min.. - se escucha muy bajo - p-por … por favor, no quiero que Taehyung me siga esperando…

Min: Jung Hoseok, un sentimental hasta en tus últimos momentos…

Artilleros, tripulantes y navegantes se miran entre sí y observan al capitán en agonía, con pena en la mirada y también el corazón toman las pocas cuerdas que cuelgan aún y se lanzan a la cubierta del Avery sin mirar atrás - Hasta nunca, capitán - dice Min tomando la última cuerda de regreso a su nave.

De pronto es como si el tiempo se detuviera y el tiberio, de voces, gritos y cañones se desvanece, el ruido blanco de la lluvia se apodera del momento, el gran barco que imponía poder desde muy lejos ha quedado solo en ruinas, el agua comienza a inundar las bodegas de carga y parece que estuviera inmóvil aunque en realidad siga avanzando sin una tripulación para guiarlo en la tormenta. Y el más valiente capitán, que sigue luchando con su mente más que con su dolor yace recostado en lo que queda del ARMY's gates sin fuerza para enfrentar este destino.

Abrigándose en la poca energía que aún le queda, levanta la cabeza lo suficiente para sacar el relicario de su cuello, lo mira y las lágrimas que no había dejado salir hace mucho comienzan a inundar sus ojos, solo una cosa, o más bien una persona, cruza su mente en este momento. No le importa el dolor que siente por todo su cuerpo, no le importa que la fuerte tormenta se lleva un poco más de su nave con cada encuentro de las grandes olas, no le importa haberlo perdido todo, solo le importa él… su mejor amigo.

Piensa que si hubiera hecho caso de las advertencias todo habría sido distinto, que no estaría aquí a punto de morir, estaría con él bebiendo hasta perder la cordura y platicando de las cosas raras que a Taehyung le gusta hacer, estarían tirados en la alfombra robada sin preocupaciones, solo risas. Y en este momento, después de todo, su mente por fin se ve calma, y el peso de sus acciones cae de golpe sobre sus hombros, el gran charco de sangre que lo rodea pese a la lluvia se esfuma cuando el mar inunda la cubierta, una tibia lágrima recorre los pómulos de Hobi hasta fusionarse con el agua que poco a poco lo cubre, y el destino del cuál se le advirtió llega a cobrar cuentas reclamando la vida del valiente capitán.