CARTA 14 - TEMPERANCE

"Desequilibrio y conflicto sin mesura, guiados por impulsos se apoderan del control que tienes sobre ti mismo. Más vale poner los pies en la tierra antes de saltar sin pensar al agua"

LA BÚSQUEDA DE LA TEMPLANZA

PASADO 1853

Son las 2 en punto de la madrugada, el coleccionista ajusta el relicario en su cuello, el único ruido perceptible es el viento moviendo las hojas de los árboles, Jimin se encuentra en el último piso del edificio frente a la exposición de relojes. Desde que llegó ha esperado que los guardias abandonen el lugar, y las últimas personas que se encuentran caminando en estos rumbos desaparecen en la oscuridad de la noche.

En el tiempo que lleva aquí, ha contado el número de invitados, la entrada está protegida por dos hombres grandes. La seguridad es tan antigua como las cosas que ahí yacen, a excepción de ese nuevo reloj, y a pesar de ser un nuevo lanzamiento, los policías a cargo de las entradas se retiraron sin dar mayor importancia, por lo que no será problema robarlo.

Abre la cerradura sigilosamente; al principio el seudónimo que le dieron en los diarios le pareció ofensivo, pero Alley Cat no está tan alejado de la realidad, sus pasos elegantes y silenciosos pueden compararse con los de un gato. Llega sin problemas a la estantería destinada a la exposición y se sorprende de encontrarla completamente vacía.

Todas las piezas se agotaron en la preventa, su plan original se ve frustrado, pero no se rinde fácilmente, ese tipo de tienda siempre tiene un registro de compra y venta piensa mientras busca en los cajones detrás del mostrador, cualquiera que haya comprado al menos una pieza de la colección debe estar registrado.

Después de su ardua búsqueda, por fin encuentra la lista de compradores y su adrenalina se dispara; junto a los nombres se encuentra la dirección de venta del artículo - Maldita sea, el reloj nunca estuvo aquí - Park se dispone a abandonar el lugar dejando todo como lo encontró cuando el ruido de varios carruajes envuelve el recinto, la policía bloquea puertas y ventanas. Para este momento la única salida que tiene es el techo del edificio, llegar ahí es ahora lo más apremiante.

El sonido de las botas de los oficiales envía a Jimin a un estado de alerta máxima, las luces se encienden y agradece haber colocado una máscara sobre su rostro ahora que la oscuridad no lo protege, años de entrenamiento en danza le dan un poco de ventaja en la carrera al techo, pero los minutos ganados no servirán mucho más ahora que llegó si no descubre cómo bajar. Bloquea la entrada con el respaldo de una silla, a su lado hay otras dos y una escalera de metal que ni en sueños le ayudaría a llegar al piso - Debí pensar mejor esto, ¡antes de encerrarme en el maldito techo rodeado de policías! - Suena un fuerte golpe en la puerta y sabe que todo acabó, tiene dos opciones: saltar o dejarse atrapar, por lo menos la primera opción le asegura una muerte rápida; se acerca peligrosamente a la orilla del frente para ver como alrededor de 8 policías le apuntan con armas de fuego - ¡Carajo! ¿Dónde está la maldita magia ahora?.

x: ¡Deja de esconderte, solo empeoras tu caso!.

Y la magia regresa, o eso piensa Jimin, no hay forma de salir, pero si llega al techo del edificio de la derecha podrá bajar antes de que los oficiales tengan tiempo de reubicarse, toma la vieja escalera oxidada y hace un puente improvisado, apenas toca la escalera el otro lado, el coleccionista sube, siente el frío inundar su cuerpo mientras el viento revuelve su cabello; bajo sus pies, la inestable estructura tiembla y mantener el equilibrio no es sencillo en estas condiciones, mucho menos con la máscara bloqueando parte de su vista, así que la retira de su rostro mientras avanza, escucha la puerta ceder ante los golpes - solo un par de pasos más - piensa.

X:¡Alto! Deténganlo

El policía se apresura a llegar a la figura que huye y Jimin siente el soporte debajo de sus pies abandonarlo, suelta la máscara y estira los brazos buscando algo a lo que aferrarse.

x: Dicen que los gatos caen de pie.

Tres oficiales asoman las narices buscando un cuerpo en el piso entre los edificios - ¡Parece que tienen razón! - grita Jimin desde un balcón un piso debajo de ellos en el edificio de enfrente, y procede a correr. No hay disparos de inmediato, lo que facilita su llegada a las escaleras de emergencia, pero al pisar la calle es recibido por una bala que roza su mano.

Un grito estridente llena la calle, el dolor no se compara con un disparo que impacta correctamente, pero para alguien que jamás se vio expuesto a estas experiencias se siente como la muerte, aun así, llega a su carruaje, desata su caballo lo más rápido que le permite el uso de una sola mano y galopa rumbo a su casa. Pareciera que los oficiales desistieron en la persecución, el amanecer llegó hace ya un tiempo y las calles comienzan a activarse. Deja el caballo junto a otros atados a un carruaje, envuelve un pañuelo alrededor de la herida en su mano y sigue su camino, como si no hubiera pasado la noche huyendo de la policía.

La puerta de su mansión es abierta por su ama de llaves que luce alterada - Señor Park, no pensé que llegaría tan temprano, ¿Está mejor su amigo?

Jimin: Somun noona, ¿Qué hablamos de recibirme con preguntas y no con un café?, él está bien, solo tuvo un ataque de pánico o algo así.

La dama le permite adentrarse en la mansión y le entrega un periódico donde aparece en primera plana una fotografía que los muestra a él y a Suga en el escenario, fue tomada mientras recogía el relicario, antes del fiasco que fue el robo.

Jimin: No pensé que fuera nada grave… yo en realidad no me quedé para asegurarme que estuviera bien, tenía prisa.

Soomun: Dicen que se quedó sordo, se había comportado raro, seguramente estaba enfermo y no lo informó, qué lástima es un muchacho muy guapo y tan joven.

Jimin: No puede ser cierto, Yoongi estaba perfectamente cuando vino para que le diera el… - La puerta de la mansión es golpeada con fuerza varias veces.

Soomun: ¿Espera a alguien señor?

X: ¡Park Jimin, abre la puerta ahora mismo si no quieres que la derribe!

Soomun: ¡¿Cómo se atreve a exigir cosas cuando se presenta sin aviso en la casa de alguien más?¡

X: Tenemos rodeada la casa, ¡esta vez no te salvará ningún truco Alley Cat!

Jimin se lleva las manos a la cara, en su euforia después de salvarse de la caída olvidó que ya no tenía puesta la máscara en plena luz del día, Soomun pregunta a qué se refiere el hombre en la puerta, pero no llega a los oídos de Park que ya está en las bóvedas, de pie frente al espacio destinado para el reloj.

Contempla su magnífica colección, y piensa como estará por siempre incompleta, igual que la sinfonía de Min Yoongi, un sollozo escapa de sus labios y lágrimas adornan sus mejillas ¿El pianista falló el final porque se quedó sordo, así nada más?, ambos estuvieron tan cerca, pero como una maldición todo se fue al demonio… una… maldición.

Estaba tan absorto en sus pensamientos que ni siquiera notó a Soomun gritando, o a los oficiales irrumpiendo en su casa, toma de su cuello el relicario y con manos firmes lo envía al suelo.

Como una idea tardía se gira en el agarre de los hombres para gritar - Soomun, cierra las bóvedas, que nadie las abra hasta que regrese - siente un fuerte golpe en la nuca y todo se vuelve negro.

PASADO 1853 (Mansión Min)

Tae: ¡No lo repetiré, sí tengo un plan, es solo que no está saliendo como me gustaría!

Encontrar a Min Yoongi no fue difícil y a pesar de que se debatió durante días y posibles futuros si debía ir tras él o Park Jimin, al final tomó la decisión equivocada. Lo menos que pudo hacer fue acompañarlo a la mansión Min y escribir detalladamente qué efecto tiene el relicario sobre quienes lo portan y cómo su amigo está en peligro. Ahora, mientras espera a que procese la historia debe encontrar una manera de llegar a tiempo con Jimin.

La mirada de Yoongi permanece pegada a sus manos, el sentimiento de derrota que llegó en su camerino no lo abandona ni un momento, no mientras lee la historia de Taehyung y se da cuenta de que su sueño esta arruinado, además se percata de que invitar a su casa al extraño que lo ayudó fue una decisión meramente impulsiva. Antes el muchacho parecía entender que no escuchaba, pero ahora está hablando sin parar y él no sabe si espera una respuesta de su parte.

Suelta un suspiro pesado y escribe en una libreta - No escucho nada de lo que dices y me estás alterando ¿Puedes dejarme solo? - se lo pone frente a la cara esperando que se despida y lo deje, pero en su lugar, el mago continua su discurso inaudible.

Tae: ¡Ahora lo estamos asustando! - Toma la libreta y comienza a garabatear - Disculpa Yoongi, estoy teniendo una conversación con mi amigo muerto, a veces hago eso cuando las cosas se salen de control - Mira el papel y lo raya frenéticamente - Lamento alterarte, a veces cuando estoy muy molesto hablo conmigo mismo - Sí, eso es mucho menos aterrador.

Hoseok: Esa es la verdad, no estás hablando conmigo bobo, soy solo una alucinación, así que técnicamente hablas contigo mismo.

Tae: Pues será mejor que cierre la boca antes que me eche de su casa, no tenemos idea de donde está Park, con suerte tiró el relicario durante la conmoción hace unas horas.

Hoseok: Es poco probable, admite que lo perdiste.

Suga agita la libreta frente a su rostro de nuevo - La historia del relicario y lo que le pasó a tu amigo es triste, pero no puedo ayudarte, Jimin no mencionó cuál es su objetivo final, podrías buscarlo en su casa, ahí guarda su colección.

Hoseok: Por lo menos es inteligente, no como Ban-yeog, y tiene esa adorable sonrisa.

Tae: ¿Puedes aportar algo o callarte de una vez?

El pianista frunce el ceño y escribe rápidamente - No tienes que ser grosero, puedo leer un poco los labios y técnicamente no estoy hablando.

Taehyung se cubre el rostro intentando encontrar las palabras para escribir que no está siendo grosero con Suga sino con Hoseok, cuando siente la atracción del relicario, ese cosquilleo que tuvo cuando por fin alguien lo sacó del naufragio, cuando Yoongi lo observó en la tienda y cuando Jimin lo compró. Arrebata la libreta de las blancas manos del músico - Tienes razón, lo mejor será que me apresure ¿estarás bien solo?

Hoseok: Vete y deja al pobre hombre lamentarse cómodamente en su mansión.

Tae: No te sientes como my hope en este momento, ¿sabes?

Yoongi lo piensa un momento antes de conducir a Tae a la puerta de entrada, son casi las dos y hace frío afuera pero justo ahora anhela un poco de soledad, el extraño puede arreglárselas solo y no es de mucha ayuda ya que sigue conmocionado debido a que está completamente sordo.

Tae: Gracias, prometo informarte de inmediato si encuentro a Park. - Min cierra la puerta detrás de él.

Hoseok: No puede oírte, básicamente te ignoró, ¿dónde está Jimin?

Tae: Puedo ver un edificio grande que no reconozco, lo mejor será llegar a su casa como sugirió Yoongi, le explicaré lo que está pasando y todo terminará.

Hoseok: Sencillo, como hablar con el pianista en su camerino antes del concierto o lanzar un hechizo para conectar tu alma con una pieza de metal o cuando sencillamente maldijiste a tu mejor amigo.

Tae: No te recuerdo así de pesimista.

Hoseok: Tu memoria está fallando, ¿pasaron unos 200 años?

Tae: 216 en un par de semanas, pero no llegaré a ver eso, apenas Jimin se quite de encima esa cosa, la destrozaré para que no quede ni rastro de que existió, quitaré el sello del frasco y regresaré las piedras y flores al campo al que pertenecen. Entonces visitaré nuestra vieja casa y tomaré una larga siesta mientras espero el fin.

Hoseok: Y en tu magnífico plan, ¿Qué pasa con Suga?

Tae: Jimin lo apoyará, estaban destinados a ser amigos maldición o no, además, puede seguir siendo pianista, si Beethoven pudo él también lo logrará.

Jimin se está moviendo, el mago se detiene en medio de la calle para perderse en la visión del elegante ladrón entrando a la tienda - ¡¿Por qué nada puede salir de acuerdo al plan?!