CARTA 18 - THE MOON
**El siguiente capítulo presenta contenido que podría resultar fuerte y crudo. Por favor, mantener la discreción, objetividad y madurez al leerlo.
Si eres sensible, sufres de depresión o ansiedad, toma en cuenta que se hará referencia a una escena que puede resultar desencadenante. **
"Si bien la luz de la luna ilumina, no lo hace con plenitud y lo que con ella podemos ver no es más que una percepción engañosa de lo que en realidad está frente a nosotros"
ECLIPSE DE LUNA
PRESENTE 2022
Los pasos se sintieron lentos a pesar de que corrí a toda velocidad, solo debía llegar al hospital St. John y preguntar en qué piso estaba Namjoon. Al llegar, miré abajo, mi pantalón estaba lleno de sangre por la herida que me hice al caer de la bicicleta.
Jin: Por favor, necesito saber en qué piso se encuentra Kim Namjoon - dije a la primera persona con uniforme que vi.
X: ¿Es usted familiar? - preguntó un joven detrás del mostrador mientras ingresaba el nombre en su computadora.
Jin: Soy un amigo.
X: Lo siento, solo puedo dar información a sus familiares.
Jin: Solo me tiene a mí, necesito verlo, debe ayudarme - mi voz desesperada pareció asustar al enfermero.
X: … Permítame, veré qué se puede hacer.
El chico se levantó y otra enfermera se acercó a mí y con un fuerte grito - ¡AHÍ ESTÁ!, debe acompañarme, no puede seguir más con la pierna así.
Jin: No puedo, estoy esperando información de…
X2: La información permanecerá intacta, debemos detener la hemorragia…
Las palabras que salieron de su boca comenzaron a distorsionarse, mi vista se nubló, en un respiro mis párpados se cerraron y mis piernas temblaron dejando caer mi cuerpo sobre el piso. Al despertar vi una luz blanca demasiado brillante, estaba recostado sobre una cama con sábanas azules, con aparatos conectados a mí, intenté levantarme y vi un vendaje enorme en mi pierna manchado de rojo, la anestesia no era necesaria, pero sé que la utilizaron por que no podía moverme con facilidad.
Junto a mi cama había un buró con mis pertenencias, el celular no es mi mejor herramienta, pero puedo hacer magia con él cuando es necesario, así que ingresé al registro de los pacientes y encontré su ingreso - "Kim Namjoon, masculino de 28 años" - había datos de cómo fue encontrado y rescatado de entre los escombros, pero no tenía tiempo para leer todo eso, Nam es fuerte en cualquier situación, pero sabía que no quería estar solo, rodeado de gente con buenas intenciones pero no siempre con los mejores métodos para hacer sentir a alguien cómodo, por lo menos no en mi experiencia, y sí que tengo experiencia con los hospitales.
Al final del expediente estaban los datos referentes a su estado después del ingreso al hospital, pero una malhumorada señorita me arrebató el teléfono.
X: ¿Me puedes decir tu nombre?
Jin: Kim Seokjin, tengo 30 años, estoy en el hospital St. John, buscaba a mi amigo cuando la pérdida de sangre me llevó a colapsar en la recepción, ¿saltemos esta parte quiere? - yo también estaba malhumorado - Ya me siento mejor, ¿puede darme información sobre Kim Namjoon? ingresó hace un par de horas entre los heridos de la explosión.
La chica me miró por un momento con la ceja alzada antes de llamar a otra de bata blanca, le dijo algo que no logré escuchar y se retiró. La doctora Bang Michin como decía su gafete, parecía no haber descansado en días, su traje blanco estaba manchado por algunas gotas de sangre que seguramente no sabía que tenía.
Jin: Buenas tardes doctora Bang, la herida me la hice con la bicicleta, no durante el accidente, tengo insensibilidad congénita al dolor por eso no me percaté de la magnitud, pero en verdad me siento mejor y me urge saber dónde está Namjoon.
Michin: Me puedes llamar por mi nombre, tenemos la misma edad ¿puedo llamarte Seokjin?
Jin: Solo dígame Jin. Verá… Joon es mi hermano menor, nuestros padres me matarán si saben que lo dejé solo en el hospital…
Michin: Jin, sabemos que no eres pariente de Kim Namjoon, pero eres su contacto de emergencia, no hace falta mentir. Tu pierna sufrió un gran daño, el gastrocnemio casi se desprende, pero por suerte no se dañó el tendón, vas a necesitar terapia para recuperar el movimiento por completo.
Jin: ¡¿Maldición es que todos aquí están sordos?! - puede ser que perdiera los estribos, pero la situación fue estresante - ¡no me importa un demonio mi pierna!, exijo que me diga dónde está Nam - mi intento de levantarme de la cama y forcejear para librarme de la doctora Bang terminó por hacerlos sedarme para contenerme, supongo que no fue un buen precedente para todo lo que pasó después.
Cuando desperté no había nadie conmigo, con la poca fuerza que tenía caminé hacia la puerta apoyándome del tripie que sostenía el suero, no sabía exactamente a dónde ir, pero si nadie pensaba decirme algo sobre Nam, yo mismo lo encontraría. Así que abrí la puerta y miré a ambos lados del pasillo, todos estaban tan ocupados con los recién llegados del accidente que nadie se percató cuando salí.
Me di cuenta de que estaba cerca del ala de urgencias cuando escuché los gritos desesperados de una madre buscando a su hijo, recuerdo que pretendí ignorarla hasta que la escuché decir - "Estaba en el laboratorio de desarrollo de medicamentos, no me han dicho nada de él en horas, entienda por favor, es mi hijo, necesito saber si está bien" - Entonces me detuve para escuchar, si estaban en el mismo lugar entonces habrán sacado a Namjoon junto a él, solo necesitaba que dijeran dónde se encontraba.
Lo que el chico respondió no logré entenderlo completamente, pero supe que no era bueno por la reacción de la dama, su expresión se tornó oscura, sostuvo la mano del hombre a su lado y lo acercó a ella.
X: Debe decirme algo más, eso no es suficiente, lo han tenido en cuidados intensivos todo este tiempo, pero ¿estará bien?
Creí haber dado en el blanco así que me escabullí de nuevo, robé una bata que algún doctor abandonó en la recepción y caminé hasta la unidad de cuidados intensivos, no podía creer lo que veía, demasiadas personas, todas con heridas graves rodeadas de aparatos, conectados a tanques de oxígeno, la habitación estaba repleta y comenzaban a llevar a los otros a cuartos separados.
Pero algo llamó mi atención, enfermeros, doctoras y doctores, todos rodeaban a una sola persona a pesar de tener tantos pacientes, así que aproveché la oportunidad para recorrer las otras camas en busca de mi mejor amigo. En la primera había una chica, no mucho mayor que yo, tenía todo el cuerpo vendado así que necesité ver la ficha que colgaba de su cama para saberlo, a ella la habían encontrado en la escalera entre el segundo y tercer piso, me dio escalofríos imaginar lo devastadora que fue la explosión para alcanzarla.
En las siguientes camas había un grupo de investigadores que encontraron en la entrada del auditorio en que Namjoon dio la conferencia, pero extrañamente él no estaba ahí, cuando lo llamé solo logré escuchar mi nombre antes de la explosión, aun así, pude percibir la voz agitada de Joon, supuse que aunque hubiera corrido debía estar en ese mismo cuarto, así que continué mi recorrido. Mi corazón se aceleraba mientras leía las fichas de otros pacientes, y por fin, dos camas antes de llegar al final del pasillo lo vi, su piel morena lograba escapar un poco entre las vendas que rodeaban sus brazos, su cabeza y rostro estaban totalmente vendados, y su ficha, aunque no decía su nombre, explicaba que había sufrido una contusión.
Tomé su mano entré las mías y solo pude decir - Te encontré Nam, por fin te encontré, todo estará bien - miré de arriba a abajo su cuerpo, todo parecía estar en orden fuera de las quemaduras y claramente la contusión, pero en un par de meses todo volvería a la normalidad. Después de un rato decidí dejarlo descansar y volver a mi cuarto; al salir, la doctora Bang se encontraba en la puerta, no me reprendió, simplemente se limitó a escoltarme hasta el cuarto en que estaba cuando desperté, se sentó en la silla de ruedas que estaba a lado de la cama y soltó un suspiro.
Dra. Bang: Jin, sé lo que hacías ahí, debo decirte algo…
Jin: ¿No crees que es tarde para eso? - sus ojos se abrieron como platos - lo busqué yo mismo y lo encontré, no es necesario que me des la información en este punto.
Dra. Bang: Pero Jin…
Jin: No, no necesito tu ayuda, una vez que Nam se recupere de la contusión yo me haré cargo de los dos como lo he hecho todo este tiempo, nunca necesitamos ayuda de alguien más y no tiene por qué ser diferente esta vez.
Dra. Bang: Jin necesito que me escuches… Kim Namjoon murió de camino al hospital, los paramédicos hicieron todo lo posible pero no lo logró…
Jin: No sabes lo que dices Michin, estás confundida, acabo de ver a Nam, está en cuidados intensivos…
Dra. Bang: Jin, sé lo difícil que puede ser - ni siquiera terminó de hablar cuando la interrumpí.
Jin: BASTA, SÉ LO QUE VI Y TE LO DEMOSTRARÉ - corrí sin más hasta la unidad de cuidados intensivos seguido por la doctora Michin y dos enfermeros.
Dra. Bang: Jin detente por favor, no puedes correr así, tu pierna aún está mal.
Me abrí paso entre cualquiera que estuviera en mi camino, me detuve frente a la cama esperando que la doctora llegara, y entonces escuché una voz débil - Usted… estuvo aquí hace unos minutos ¿cierto? - supe en ese instante que algo de lo que había dicho la doctora era cierto, esa persona no era mí Joon.
X: No supe cómo decir esto cuando llegó, se veía muy feliz, pero… creo que yo no soy la persona a la que está buscando.
La doctora llegó justo a tiempo para ver la desilusión en mis ojos, no quería aceptarlo, simplemente no podía.
Dra. Bang: Jin por favor acompáñame.
Pasaron unas horas, la doctora me dijo que debía esperar a que estuviera más calmado para hablar y cuando pensó que ya era tiempo entró de nuevo al cuarto diciendo - " Ya es hora Jin, como contacto de emergencia es a ti a quien debemos acudir para esto ya que no localizamos a sus familiares, debes acompañarme a hacer el reconocimiento del cuerpo…"- en cuanto dijo eso mis brazos dejaron de responder, mis ojos se llenaron de lágrimas y podía sentir los fuertes latidos de mi corazón.
Jin: Es que usted no entiende, estuve con él cuando lo sacaron en la camilla, le quité el relicario y le dije que lo vería aquí.
Dra. Bang: Debes venir, lo lamento…
Caminamos por un estrecho pasillo, el ruido de la sala de urgencias no lograba percibirse desde ese lugar y a comparación de los cuartos cálidos, ahí se sentía frío y solitario, la doctora Michin me dejó con otro doctor en la entrada y dijo que él me explicaría. En cuanto entré, fijé mi mirada en la mesa del centro de la habitación, una manta gris cubría toda su extensión, el doctor tomó la manta y la levantó en un par de segundos que no quería que terminaran, y ahí estaba.
Dr. Ilsaeng: La identificación que encontré en su bata tiene el nombre de Kim Namjoon - comenzó a leer el expediente que tenía en manos sin ningún gramo de tacto al hablar - lo encontraron en la puerta del laboratorio, al estar tan cerca de la explosión sufrió múltiples quemaduras de tercer grado, varios órganos se dañaron con los objetos que se incrustaron en su piel y el muro que colapsó sobre él le rompió las costillas que perforaron sus pulmones. Si soy sincero, aunque el muchacho llegara al hospital no hubiera logrado sobrevivir.
En ese momento ni siquiera pude escuchar lo que dijo, sentía como si estuviera bajo el agua, su voz se escuchaba como un eco lejano, y yo… no podía apartar la mirada del cuerpo de Namjoon, sentía un nudo en la garganta y las lágrimas solo salían, no podía imaginar el dolor que estaba sintiendo cuando lo sacaron de ahí, y en vez de acompañarlo yo simplemente me fui pensando que lo salvaría, soy un idiota.
Al salir del lugar nuevamente encontré a la doctora Bang.
Dra. Bang: ¿Cómo te sientes?
Jin: Es… es que yo, de verdad no lo entiendo, se suponía que el estúpido mago evitaría esto.
Dra. Bang: ¿El mago?
Jin: Sí, el mago iba a deshacer la maldición, con el relicario que le quité a Namjoon, así no sufriría el mismo destino que el pirata. Eso debo hacer, debo ir con el mago, él arreglará todo y yo podré ir a casa con Joon, será como si nada hubiera pasado.
Dra. Bang: Debe venir conmigo señor Kim.
Jin: No lo entiende, todo es culpa del relicario… la música y Namjoon… pero si devolvemos el tesoro entonces la diosa revocará la maldición y nadie irá a la cárcel.
La doctora miró a los enfermeros que la acompañaban, les hizo una seña y ambos caminaron hacia mí, uno me detuvo con fuerza y yo intenté liberarme, pero fue inútil, el otro sacó una jeringa de su bolsillo y me inyectó el líquido transparente. Yo no paraba de hablar sobre el tesoro y el relicario y lo último que recuerdo es que me dio mucho sueño y mi vista se nubló, después desperté y estaba aquí.
