¡¡BUEEEEEEEEEENAS BUENAS BUENAS!!

¿Cómo están mis queridos lectores? ¿Qué tal están? ¿Me extrañaron?

Como pueden darse cuenta, aquí les traigo el cuarto capítulo del fic que prometí actualizar hace como un mes y algo más, pero antes de que saquen las antorchas dejenme decirles algo...

¡¡JAMÁS ME ATRAPARÁN PERRAS!!

.

.

.

Okya, dejando las huevadas para otro momento, les debo una disculpa por la demora de este y de mis otros trabajos (están en proceso de escritura los otros fics, se los juro por Dieguito Maradona) pero tuve una pequeña crísis existencial por culpa de la universidad y estuve a nada de dejar los fics alv.

Pero descuiden, ya la supere (creo) y voy a empezar a escribir otra vez aprovechando las vacaciones de invierno y la falta de clases virtuales.

Bueno, mejor me callo ya y los dejo con el capítulo, espero que lo disfruten y que dejen sus comentarios.


Domingo 17 de Marzo de 2019. Mount Justice, New England, 21:25 PM

Lo único que pasaba por la mente de Issei Hyodo en aquel instante eran tetas.

De todos los tamaños, formas y colores, las tetas eran todo lo que el Sekiryuutei podía visualizar en aquel momento, pero sobre todo visualizaba el par que sus manos acariciaban inconscientemente en ese mismo instante.

Eran grandes, bastante más que sus manos, probablemente copa C o quizás incluso D y eran espectacularmente firmes al tacto. Si debiera hacer una comparación Issei diría que eran similares a las de Xenovia, firmes, grandes y sexys pero sin perder suavidad. En un momento de iluminación, Issei Hyodo finalmente supo que los había encontrado...

Finalmente los había encontrado...

Los Pechos Perfectos estaban en sus manos, literal y metafóricamente hablando.

Saliendo de su mundo de ensueño, la dueña de esos gloriosos pechos se encontraba inconsciente en aquel momento sobre el cuerpo de Issei con su cara enterrada en el cuello de él y su cabello, de color rojo anaranjado como el fuego, a la altura del rostro del japonés cubriéndole la mayor parte de su campo de visión e impidiéndole ver más de la chica.

Unos quejidos le indicaron al superhéroe que la chica estaba despertando, por lo que rápidamente quitó las manos del pecho de ella y trató de sentarse, quedando en una posición menos comprometedora.

Issei esperaba que fuese una chica guapa, pero cuando vio su rostro se quedó con la boca abierta. Poseía rasgos finos, su piel estaba bronceada y su expresión era tranquila en aquel momento dotándola de una hermosura incluso mayor.

Issei no pudo evitar compararla con Rias o Akeno, las dos chicas más atractivas que conocía, pero aquella muchacha poseía una belleza más exótica que ellas y sus rasgos le resultaban incluso más atractivos. No fue hasta que abrió los ojos que Issei sintió que algo estaba fuera de lugar.

La chica seguía siendo hermosa, pero sin un solo color en sus ojos más allá del verde esmeralda. No contaba con pupilas, escleróticas o iris, tan solo eran por completo verdes y una extraña luz salía de ellos iluminándole el rostro, lo que le recordaba en cierto modo a los ojos de esmeraldas que poseía el casco de su armadura.

Antes de que Issei pudiera decir o hacer algo, la chica (que vale decir que era bastante más alta que él, le llevaba por lo menos unos 20 centímetros) cambió su expresión confundida a una de ira y lo empujó, mandándolo volando muchos metros hacia atrás como si fuera un muñeco de trapo, terminando por estrellarse contra el muro rompeolas de la playa y dejando un cráter de tamaño considerable. Era oficial, la chica no era normal.

Cuando Issei se recuperó de la sorpresa y del golpe, se encontró con que la chica, que ahora que veía bien no tenía la piel bronceada sino que era color naranja, flotaba unos metros por encima del suelo mientras sus ojos soltaban relámpagos verdes y sus manos se cubrían de energía igualmente verde mientras su cabello ondeaba tras ella como si fueran auténticas llamaradas.

Llevaba lo que parecía un traje de baño muy ajustado a su sexy figura (que fácilmente era un 90-60-90, aunque tendría que consultarle a Motohama al respecto), el cual era de color morado con detalles en blanco y una gema verde en su pecho, unas botas ajustadas hasta la mitad del muslo con el mismo patrón de colores y guantes sin dedos largos hasta los codos, que iban también a juego con el conjunto y llevaban gemas verdes en los dorsos de ambas manos.

Lentamente se aproximó a donde él estaba sin bajar la guardia y lo señaló con una mano radiante de energía verde mientras le comenzaba a gritar en un idioma que no reconocía.

- D-disculpa? No comprendo ni una palabra de lo que me dices – Fue lo que le dijo Issei en respuesta mientras mantenía las manos en alto, no sabía lo que fuera capaz de hacer esa chica con la energía en sus manos, pero no quería averiguarlo poniéndola de malas.

La hica flotante siguió gritándole cosas que no comprendía en aquel extraño idioma, pero el castaño tan solo se quedó callado y pensativo, pues claramente no servía de nada intentar comunicarse con ella. Era extraño para él que su "Lengua de Plata" (una habilidad propia de los demonios como él) no le permitiese comprender un idioma pero pronto llegó a la conclusión de que, teniendo en cuenta el idioma extraño, su ropa, su color de piel tan peculiar y aquellos ojos, que quizás la chica no era de la Tierra.

Era extraño pero no por eso imposible, conocía a unos cuantos alienígenas y ellos eran bastante agradables. Con algo de suerte aquella chica también lo sería.

Quizás debería haber llegado a esa conclusión un poco más rápido, porque cuando volvió su atención a la realidad notó como dos nuevos "meteoritos" estaban empezando a caer a unos pocos kilómetros de la ciudad, ocasionando que la chica dijera algo claramente furiosa y rápidamente saliera volando en la dirección a donde aquellas cosas habían caído mientras sus puños emitían más energía verde y dejaba a un confundido Issei Hyodo atrás.

El japonés se quedó congelado unos instantes, preguntándose qué debería hacer.

La respuesta llegó a él en forma de una lejana explosión que iluminó de color verde el cielo nocturno

Issei se sacudió la sorpresa y prontamente desplegó sus alas para seguirla.

- ¡Ddraig, dame el traje! ¡Parece que tenemos problemas!! – mientras volaba, el Sekiryuutei invocó la Boosted Gear y exigió su disfraz de héroe, el cual almacenaba en su interior en caso de necesitarlo de improviso. No pasó un instante antes de que la esmeralda del guantelete comenzara a brillar y la luz lo recubriera para que luego de apagarse lo revelara a él vestido con su traje temático de dragón oriental. Era de lo más práctico que pudiera ponérselo automáticamente con ayuda de Ddraig y su magia.

Issei se sintió mucho más cómodo cuando la tela súper resistente del traje lo cubrió y el antifaz le tapó el rostro escondiendo su identidad. Ir a una posible pelea en ropa de gimnasia no habría sido lo mejor, aunque después de esto debería lavar el traje, él apestaba a sudor luego del entrenamiento de Superboy y, para su mala suerte, su súper traje también era súper absorbente.

- [En otra situación me quejaría porque me trates como si fuera un asistente virtual, pero mejor lo dejaré para cuando no estés tan ocupado] – fue el comentario del dragón que Issei ignoró al ver más explosiones en el bosque que rodeaba Happy Harbour, justo en el mismo lugar donde habían caído los meteoritos y hacia donde se había dirigido la chica extraterrestre – [¿Algún plan en mente? ¿Llamarás refuerzos?]

- Creo poder con esto por mi cuenta, con algo de suerte podré razonar con ella luego de detener lo que sea que haya aterrizado por allá – La negativa de pedir apoyo de Issei no fue bien recibida por Ddraig.

- [No seas imprudente Socio, no conocemos las capacidades ni las intenciones de esa chica ni de lo que sea que haya caído ahora, un poco de ayuda podría evitar que te pateen el trasero o peor]

- Está bien, está bien. Llamaré refuerzos si las cosas se complican demasiado – cedió finalmente Issei – pero deja que me encargue primero, si veo que no puedo con esto llamaré a Superboy y al resto.

Aquella respuesta pareció satisfacer a Ddraig por lo que, cargando un Boost que prontamente dirigió hacia sus alas, el castaño aceleró su vuelo y en cuestión de pocos minutos se encontró sobrevolando un campo de batalla en toda regla.

La chica pelirroja de antes ahora se encontraba combatiendo contra lo que parecían ser robots similares a cangrejos flotantes del tamaño de osos adultos, a los cuales disparaba ráfagas de energía verde que dañaban enormemente a las máquinas, pero que poco podían hacer contra la gran cantidad que la rodeaban y que además parecían repararse por su cuenta de los daños que recibían. Lentamente aquellas cosas estaban abrumando a la muchacha mientras le disparaban con lásers rojos. No tenía dudas en que no tardarían en derrotarla.

Sin dudarlo un instante, Issei promocionó a [Rook, se impulsó hacia uno de los robots y lo aplastó como si fuera de papel gracias a su superfuerza sumada a la gravedad.

- Lo siento ¿llegué tarde a la fiesta? – dijo cuando salió de entre los restos de la máquina y vio la expresión de sorpresa de la chica, quien prontamente volvió a concentrarse en los robots al notar que no se habían detenido en su ataque. Issei murmuró que no era buen momento para bromear y fue a apoyarla, deteniendo a los robots que la atacaban por la espalda a base de puñetazos. No parecía que él les importase demasiado, claramente su único objetivo era atacar a la chica, y eso no podía permitirlo. No podía dejar que los pechos perfectos fueran destruidos o algo peor por aquellas máquinas.

La pelirroja, por su parte, mantenía a raya a su mitad de los robots con los rayos que emitía desde sus puños y ojos, dañándolos gravemente y destruyendo a algunos. Por desgracia no parecía que pudieran seguir así por mucho tiempo, pues los robots (o quizás fuese más apropiado llamarlos drones) no parecían tener fin y eventualmente se verían abrumados por la cantidad.

- ¿Alguna idea para detener esto? – La respuesta que le dio la pelirroja fueron más palabras incomprensibles y gruñidos – Debí suponerlo.

Así siguieron por varios minutos más, enfrentando y destruyendo a algunos robots, pero lentamente eran obligados a retroceder hasta quedar casi espalda contra espalda. Issei ni siquiera contaba con la posibilidad de pedir refuerzos, pues las máquinas eran tantas y eran tan peligrosas que si se distraía por un instante seguramente sería rebanado por las garras y sierras de los drones o dejado como colador por sus lásers, y siendo honesto prefería evitar darle más partes de su cuerpo a Ddraig para que sanaran más rápido. En aquel momento sí que le hubiera gustado haber llamado por refuerzos antes de entrar a la batalla.

- [Te lo dije] – gruñó Ddraig desde la gema de la sacred gear luego de que Issei hubiera destruido a otro dron de un puñetazo – [¿Qué harás ahora?]

- Creo que tengo una idea, pero en cuanto lo haga necesito que contactes con cualquiera del equipo – le informó Issei antes de comenzar a forzar los [Boost] que le daba su Longinus, lo que le arrancó un grito de dolor por la imprudencia que realizó, eso sin duda le iba a doler en la mañana – Diez serán suficientes... ¡Ahora Ddraig!

Tras decir eso, Issei tomó en sus manos a uno de los robots que tenía más cerca y lo lanzó contra el resto que se acercaban a él, con lo que ganó tiempo para voltearse y tocar la espalda de la chica con su guantelete.

- [TRANSFER] – fue lo que vociferó la voz de Ddraig para luego exclamar - [RESET] -

La agotada pelirroja súbitamente se irguió en toda su altura y, acumulando todo el poder que había recibido del castaño, lo disparó en una gigantesca ráfaga, volatilizando hasta el último átomo de aquellos robots que había en el campo de batalla dando un giro sobre sí misma, trazando un circulo de pura destrucción color esmeralda (que por poco volatilizó también a Issei) para luego aterrizar otra vez, visiblemente agotada.

Mientras tanto, Issei cayó de rodillas al suelo con el cuerpo doliéndole horrores y la gema del guantelete parpadeando mientras la sacred gear se reiniciaba. Había forzado a la Boosted Gear a darle diez aumentos de golpe sin estar en Balance Breaker y sobrepasado su límite actual de 7 Boost simultáneos. La Sacred Gear estaría unos minutos fuera de servicio por esto.

- Menos mal... que resultó... - murmuró el castaño mientras se ponía de pie con un quejido de dolor y miraba hacia el cielo con cansancio.

- [La ayuda está en camino] – le informó Ddraig – [Eres un idiota compañero, eso podría haberte desmayado y habrías estado jodido antes de que nadie pudiera llegar a ayudarte]

- Por suerte no pasó, porque todavía tenemos que arreglar este asunto con ella. Al menos ya no quedan más robo...- El castaño se interrumpió cuando vio como un nuevo meteorito, más grande que los anteriores, se acercaba al mismo lugar donde estaban ellos – ¡Oh mierda! ¡¡Cuidado!!

De un salto, el japonés pudo empujar a la chica fuera del camino y ambos salieron rodando a unos pocos metros del lugar cuando una nueva máquina cayó justo donde ellos habían estado parados hacía unos segundos levantando una nube de polvo enorme.

- Ugh, ésta definitivamente no es mi semana... - se quejó el castaño mientras se levantaba de encima de la chica y observaba la nube de polvo que cubría al nuevo enemigo, acción que ella emuló al tiempo que se ponía en guardia – Espero que solo la cápsula sea gigante...

Ni bien dijo esto, una pata del tamaño de Issei (quien murmuró algo muy parecido a "yo y mi bocota") salió de la nube de polvo y se clavó en el suelo. Otras tres extremidades mecánicas la siguieron unos segundos después y pronto un enorme robot con forma vagamente humanoide se levantó cinco metros por encima de ellos dos.

- [Mira el lado bueno, por lo menos solo es uno] – El comentario de Ddraig no sirvió para aligerar el ambiente.

- Mejor dejemos de tentar a la suerte Anciano.

Optando por atacar primero, Issei corrió hacia una de las piernas delanteras del robot, pero incluso con su fuerza solo pudo dejar una pequeña abolladura antes de recibir un golpe de uno de los brazos del robot, lo que lo envió de espaldas contra un árbol y lo dejó aturdido.

La pelirroja rápidamente se elevó y comenzó a bombardear al enorme androide con bolas de energía en la cabeza, pero estaba tan cansada que estas apenas dañaban a la máquina gigante.

Todos esos robots anteriores la habían dejado agotada, sin contar con todo por lo que parecía haber pasado antes de chocar contra la Tierra y contra el propio Issei.

Issei volvió a salir de entre los escombros y volvió a la carga, decidiendo promocionar a [Bishop] y utilizando esta vez su aliento de fuego a la máxima potencia de la que era capaz de producir en ese estado para intentar derretir la unión entre el torso y las patas del robot, pero de nuevo fue inútil al ver como los pocos daños que produjo su ataque eran reparados en un instante.

Aquella cosa claramente estaba pensada para aguantar mucho más daño del que ellos podían causarle en aquel momento y él no podía contar con la Boosted Gear hasta dentro de otros cinco minutos.

Desgraciadamente, el gigantesco robot decidió que no tenían 5 minutos.

- ¡¡KYAA!! – disparando lo que parecían ser esposas hechas de energía, el robot atrapó los brazos y las piernas de la pelirroja y le dieron un choque eléctrico que terminó desmayándola, haciendo que ella cayera estrepitosamente contra el suelo.

Una vez que la amenaza de la chica fue neutralizada, el gigante mecánico centro sus "ojos" rojos en el agotado Sekiryuutei, quien tragó duro al ver como un enorme cañón se desplegaba desde su pecho y le apuntaba directamente mientras la luz roja del proyectil de plasma se comenzaba a hacer más y más grande lentamente.

- Ddraig, fuerza el reinicio de la Boosted Gear, dame cinco cargas y no dejes que se vuelva a apagar hasta que este desgraciado deje de existir –

- [Pero Socio, eso podría...]

- Ya lidiaré con las consecuencias en mi cuerpo mañana, ahora mismo prefiero que ella y yo salgamos vivos de esta situación, un poco más de dolor no será nada.

- [Como quieras, pero no te quejes si no puedes ni cagar del dolor por unos días] – sin decir más el dragón volvió a forzar a la Boosted Gear para que se manifestara, nuevamente, a su máxima potencia en el brazo de su portador- [BOOST] [BOOST] [BOOST] [BOOST] [BOOST]

Sin tener más tiempo para decir nada al ver como el cañón del robot parecía listo para disparar, el castaño soltó un rugido de dolor por haber forzado otra vez su Sacred Gear y manifestó una gigantesca esfera verde frente a él - Dragon... ¡¡SHOT!! – vociferó el nombre de su técnica al tiempo que le daba un puñetazo a la esfera, la cual salió impulsada hacia el enorme robot y lo engulló casi por completo para luego avanzar hacia el cielo y desvanecerse en las alturas, dejando tras de sí únicamente las patas metálicas que al no sostener ya ningún peso cayeron inertes al suelo frente a él, mientras que la Boosted Gear se desvanecía otra vez en un resplandor rojo – a ver si te reparas de eso, cabrón...

Haciendo caso omiso del cansancio y el dolor que sentía, Issei fue hasta la inconsciente chica, arrancó sus ataduras con sus manos y la levantó con las pocas fuerzas que todavía le quedaban para tratar de llevarla a un lugar más tranquilo.

Fueron pocos segundos los que pasaron antes de que la chica abriera aquellos ojos completamente verdes que poseía y, sin previo aviso para Issei, tomara su rostro entre sus manos y uniera sus labios en un beso.

Duró unos pocos segundos y, al acabar, Issei se quedó mirando atontado a la muchacha quien le sonrió y saltó de sus brazos para ponerse de pie nuevamente, haciéndolo lucir como un enano comparado con ella.

- Muchas gracias por ayudarme, me llamo Koriand'r, heredera al trono de Tamaran, y te debo la vida – fue lo que le dijo ella en un perfecto inglés, aunque con un curioso acento.

- Vaya vaya vaya, interrumpimos algo? – la voz de Superboy y las burlas de Blue Beetle a sus espaldas fueron lo que sacó a Issei del aturdimiento y lo regresaron a la realidad.

- Senpai, Jai... me... - y con el regreso a la realidad también regresó el dolor y el agotamiento en su cuerpo, por lo que no pudo evitar caer hacia adelante, oyendo casi como ruido de de fondo los gritos de preocupación de sus compañeros Outsiders mientras él se dejaba abrazar por la inconsciencia. Había sido un día muuuuuuy largo.


So...

¿Qué les pareció el capítulo?

Soy consciente de que quedó más corto de lo usual, incluso para mis estándares, pero es que no podía alargarlo más sin meter relleno innecesario y la verdad quería evitarlo en este capítulo al menos.

En fin, como pueden ver Starfire llegó a la historia y llegó para quedarse, tengo grandes planes para este fic y ella forma parte de esos mismos planes. No diré nada al respecto para evitar spoilers.

Si el capítulo les gustó no duden en votarlo y seguir la historia si leen en Wattpad o ponerla en Favoritos y Seguirla si es que están leyéndola en Fanfiction.

Sus comentarios son siempre bienvenidos y estoy más que dispuesto a responder sus dudas, porque la verdad me encanta el feedback con los lectores (aunque solo tenga dos comentarios para responder en esta plataforma y uno sea bastante desagradable)

Walker: hola bro, gracias por dejarme un Review y haber leído el fic en general, de verdad aprecio que lo hicieras y me alegra que te haya agradado lo que hice.

Hater Issei: A ver, para empezar a responder a tu review te hago una pregunta a vos...

¿Qué haces leyendo un fanfic de DxD en el que su descripción y la sección de personajes ponen que claramente Issei es el protagonista si tu nombre de usuario es Hater Issei? porque es un poco contradictorio que hayas comenzado a leerlo sabiendo quién lo protagonizaría y que después vengas a quejarte justo de eso, si no te gusta no lo leas y listo. ¿Que acaso sos de esos que se creen críticos por andar leyendo fanfics de "calidad" y creen que nos hacen un favor marcando las falencias del protagonista? porque si sos de esos desde ya te digo que te vayas, no tengo por qué soportar a un tipo que no quiere leer lo que escribo pero igual se queja.

Si tanto querés leer algún fanfic sobre Sairaorg o sobre otro personaje que no es Issei entonces buscalo o escribilo vos, porque yo no estoy obligado ni tengo intención de cumplirte tus caprichos

Es tan sencillo como esto: Soy un autor de fanfics de DxD en los que Issei es el prota, lee lo que tengo o vete al diablo.

Sin más que decir por el momento, se despide TheFlashHero

¡¡BYE BYE!!!