¡Saludos queridos lectores!
Sinceramente temo que no podré ir en tiempo con las historias, pero seguiré intentándolo, lo prometo. Por ahora los dejo con la segunda parte.
Esta parte no corresponde a ningún día del calendario, pero explicaré el por qué de la división después del final de la historia. Sin más, los dejo, no sin antes decir que dedico esta parte a Lixy-chan, que quería ver a Sasuke sufrir
Ninguno de los dos jóvenes estaba contento, especialmente con la insinuación de que se quedarían así largo tiempo, pero Sasuke le hizo una señal a Karin para que volvieran juntos y poder hablar. Empero, al entrar al pasillo principal para ir hacia las habitaciones que tenían, se encontraron con Sakura y Naruto. Karin pudo haberle advertido a Uchiha de esto, pero ella tenía demasiadas cosas en la cabeza que no prestó atención.
Cuando los cuatro se encontraron, Naruto y Sakura no se dieron cuenta de quiénes eran ellos, pero les llamó la atención, que el par los mirara con sorpresa. Claro, Sasuke intentó huir antes de que se dieran cuenta, pero cuando haló a Karin para llevarla dentro de una de las habitaciones para que ella tampoco fuera descubierta, Haruno los detuvo.
—Buenas tardes. ¿Están aquí para ver a alguien?
—Si, ya sabemos dónde está —respondió Sasuke abriendo la puerta halando a Karin, pero Sakura notó que no había nadie adentro.
—No pueden estar aquí a menos que estén internados. No es hora de visitas —regañó la chica cerrándoles la habitación.
—Se ven familiares —comentó Naruto— Pero estoy seguro que recordaría a una chica tan bonita —decía pensativo mirando a Sasuke, quién estaba a punto de gritarle que no fuera estúpido— ¿Cómo te llamas?
—¡Ni se te ocurra coquetearle! —exclamó Karin abrazando a Sasuke y para ese momento, Sakura ya se había dado cuenta del parecido, pero aún no estaba segura si se lo estaba imaginando o era verdad lo que su mente le gritaba— ¡Es mío!
—¡No le estoy coqueteando! ¡Además, ya tengo novia! —se defendió Naruto— Pero es que los dos me parecen tan familiares… ¿Cómo se llaman?
—Vámonos —insistió Sasuke a la pelirroja y la tomó de la muñeca esperando encontrar otro sitio donde esconderse antes de que sus amigos se dieran cuenta.
—¿Sasuke-kun? —se oyó la voz de Sakura que apenas podía creerlo y aunque Sasuke quiso correr, Naruto se había interpuesto.
—Si, se parece a Sasuke, pero es obvio que no puede ser él, ella es una chica —aseguró Naruto mirando el pecho del aludido y sin darse cuenta que Sakura estaba pálida— Además, Sasuke no sería tan bonito ni tan "grande" si fuera chica.
—¡Que dejes de mirar! —exclamó Karin soltándole un golpe a Naruto que seguía mirando el pecho del azabache.
—¿Qué fue lo que pasó? —Sakura al fin pudo preguntar y Sasuke supo que ya no había escapatoria.
—No sabemos. Antier despertamos en estas formas —respondió Karin— Vinimos a Konoha por ayuda con Tsunade-sama.
—¿Qué les ha dicho? ¿Cuánto tiempo se quedarán así? —siguió Sakura preguntando con alarma.
—Está investigando cómo revertirlo —respondió Sasuke sin querer dar detalles. Ni él ni Karin querían pensar demasiado sobre cuánto tiempo podrían quedarse así.
—Todo estará bien. Mi maestra es excelente y seguramente encontrará un antídoto pronto —aseguró Sakura— Yo misma le ayudaré y todo será más rápido. Te lo prometo Sasuke-kun, no te quedarás así.
—Me gustaría ayudar, pero…
—¡¿Sasuke?! —Naruto gritó escandalosamente antes de vomitar.
Cuando Naruto al fin quedó con el estómago vacío y le asignaron una cama para ponerle suero después de la deshidratación que eso le condujo, Karin y Sasuke les platicaron a ambos lo que les había ocurrido y todo por lo que habían pasado antes de encontrarse.
—Es muy extraño. Podría pensar incluso que es magia —comentó Sakura pensativa, a la vez que preocupada.
—¿Cómo puede ser Sasuke esa chica tan bonita? —bufaba Naruto y Karin se interponía entre él y su novio.
—Deja de hacer drama. No hiciste tanto escándalo cuando supiste que Haku era un chico —regañó Sakura, pues alguna vez Naruto terminó contándole al respecto.
—¡No es lo mismo! ¡Yo jamás admitiré que Sasuke pueda ser bonita! —Naruto gritoneaba.
—¡Pero es así! —respondió Sakura.
—¡Pero ese idiota tuvo pensamientos sucios! —chilló Karin y a Sasuke casi le da el mismo impulso de asco que tuvo Naruto al oírla. Lo único que se lo evitó, fue que su novia siguió gritando al rubio— Aunque no sé qué pasó por tu mente, sé que…
—¡¿Qué diría Hinata si se entera?! —regañó Haruno a su amigo a punto de lanzarle un golpe.
—¡No! ¡No le digan a Hinata-chan, por favor! —suplicaba el rubio.
—Si vuelvo a percibir tu chakra excitado mientras ves a Sasuke…
—¿Podemos cambiar de tema? —suplicó Sasuke, quien, si no vomitaba, en cualquier momento le reventaría la vena de la sien.
—Si, mejor cambiemos de tema —Sakura apoyó la idea para luego ponerse seria— ¿Hacia dónde se dirigían?
—Queríamos discutir sobre nuestra estadía en Konoha —respondió Sasuke sin ahondar.
—Puedes quedarte en mi casa Sasuke-kun. Ahora que… bueno, por la situación, no creo que mis papás se opongan —decía entusiasmada— Bueno, sólo no les digamos que eres tú y no habrá ningún inconveniente. Además será difícil explicarles por…
—¡Quítate cualquier idea que tengas en esa mente sucia! —exclamó Karin queriendo atacar a Naruto que formó ideas cuando Sakura habló de invitar a la versión femenina de Sasuke a su casa, pero el azabache la detuvo sosteniéndola— ¡Y tampoco te hagas la santa, Haruno!
—La decisión de nuestra estadía la tomarán los ancianos, pero si es posible, solicitaremos vivir juntos —respondió Sasuke que no quería ni enterarse de lo que estaba pasando por la mente de sus amigos.
—¿Ustedes… dos juntos? ¿A solas? —preguntó Sakura.
No, nadie en Konoha sabía, además de Shikamaru, que ellos se habían hecho novios. Es decir, apenas llevaban poco más de tres meses y aunque en el bimestre pasado Sasuke fue a Konoha y seguramente Sakura habría intentado acercársele, en aquella ocasión ella y Naruto estaban fuera de la aldea con una misión, así que no era de extrañar que le sorprendiera esa declaración.
—Nos sentiremos muy incómodos en casa de cualquiera con estos cuerpos —contestó Karin entendiendo que ella aún no sabía nada y que le había dolido saber del tema. Si bien no le agradaba tanto ocultar eso, esperaba que Sasuke se encargara de darle la noticia— También estamos aprendiendo a vivir con ellos y…
Sasuke tomó la mano de Karin, algo que la tomó desprevenida mientras a Sakura se le iba el habla al notarlo.
—Nos será más sencillo apoyarnos entre nosotros. Además llevamos tiempo viviendo juntos.
—Si… ya veo —contestó Sakura tratando de no echarse a llorar, pues aunque de antemano la pelirosa sabía que ellos vivían juntos con Orochimaru y los otros dos miembros de su antiguo equipo, ella entendió a la perfección lo que él intentaba decirle— ¿Saben? Tengo que hablar con mi maestra —se levantó de la silla caminando torpemente a la puerta— La ayudaré con esto.
—¡Sakura-chan! —llamó Naruto cuando la chica salió de la habitación apresuradamente, pues él aún no se daba cuenta de lo que ocurría, al menos Karin y Sasuke ni siquiera intentaron detenerla porque entendían que no se sentía bien— ¿Qué le… ?
—¡Naruto-kun! —Hinata había entrado preocupada, pues en el camino Sakura le había dicho que el rubio estaba en esa habitación.
—Nosotros tenemos que arreglar nuestra estadía aquí —Sasuke se levantó de la silla en la que había estado y soltó la mano de Karin para avanzar a la puerta.
—Los veremos luego —Karin se levantó apresurada para seguir al azabache sin darle tiempo a Hinata de decir nada, pues así como con Sakura, le fue difícil asimilar lo que su mente le decía sobre esos dos "extraños".
El par finalmente pudo llegar a la habitación sin interrupciones y lo primero que Sasuke hizo al saber que la puerta estaba cerrada, fue tocarse la espalda dolorida y después los senos.
—¿Qué haces? —preguntó Karin en pánico.
—No empieces. Sólo me duelen —bufó Sasuke que no entendía cómo las mujeres podían andar por ahí con algo tan molesto como si nada.
—Te dije que no te pusieras las vendas tan apretadas y tampoco es bueno que las tengas todo el día. Al menos quítatelas para dormir para que descanse tu cuerpo. Los senos son muy sensibles, por eso te he dicho que no seas tan brusco cuando los amasas y sobre todo pueden llegar a doler durante… —Karin, inquieta, miró a Sasuke, quien al ver su expresión, esperaba que terminara la frase— También es normal que te duela la espalda. Una mujer normal se acostumbra al peso de su busto lentamente conforme le crece, a ti te salieron de la nada de ese tamaño, así que no me extraña tu malestar, yo aún me siento incómoda con el peso extra en el pantalón.
—Debes tener cuidado con eso cuando te sientes —advirtió Sasuke, quien no entró en detalles y tampoco quiso ahondar en aquello en lo que Karin desvió el tema. Fuera lo que fuera que ella no quiso decirle, esperaba recuperar su cuerpo lo antes posible.
—¿Qué era de lo que querías hablar? —preguntó Karin que tampoco quiso ahondar.
—Dudo que los ancianos aprueben que ayudes en la investigación incluso con lo mínimo, pero podemos intentar ayudar si nos permiten una casa para nosotros —explicaba Sasuke— Usaremos las pruebas médicas y quizá podamos convencer a Sakura de compartirnos información de las investigaciones que Tsunade haga.
—Ya había considerado eso, pero aún si lograra obtener copias completas de esas investigaciones, me será difícil encontrar una solución si no tengo cómo hacer exámenes, pruebas y experimentos por mi propia cuenta.
—Creo que Tsunade, Sakura y Shikamaru pueden hacer esa parte por ti. Ralentizará tu investigación, pero estoy seguro que te será más sencillo descifrar esto que a ellos —comentó Sasuke y la pregunta del por qué él pensaba eso, se vio reflejada en el rostro de Karin— No quise mencionarlo en Oto, pero también sospecho que esto es obra de Orochimaru. Él tiene una forma retorcida de ver las cosas y el tiempo que llevas trabajando para él hará que sea más sencillo descifrar esto.
—¿Me estás llamando retorcida? —replicó Karin ofendida.
—Personas como Sakura ni siquiera podrían considerar la experimentación humana. No creo que siquiera le hubiese pasado por la mente usar condiciones de un pez en humanos para algo como esto.
—De acuerdo, soy retorcida, pero ¿Por qué piensas que esto fue culpa de Orochimaru-sama?
—Porque es muy poco probable que alguien se hubiese escabullido por la guarida sin que nadie lo notara, no había rastros de que alguien hubiese estado allí y aún si alguien pudiera hacer tal hazaña, no tendría mucho sentido hacerlo sólo para hacer esto.
—Si lo pienso de esa manera, parece tener sentido… Orochimaru-sama es el único que ha sabido evadir mi habilidad con respuestas ambiguas. No al cien por ciento, pero si esto es obra suya, quizá ya tenía planeado el cómo reaccionar —comentó enojada— Pero si realmente fue él ¿por qué lo hizo sólo con nosotros y justo cuando tenías que ir a Konoha? Está poniendo en riesgo los acuerdos que tenemos con la aldea por… esto. ¿Cuál es su fin?
—Hacerlo en circunstancias que él no haría ayuda a quitar las sospechas de él, pero saber el fin de esto, será más complicado —respondió Sasuke— Sin embargo, no me interesan sus motivos. Lo único que quiero es volver a la normalidad y si no lo señalé como sospechoso, es porque creo que parte de su plan era que se abriera la investigación en Konoha —Karin asentía como forma de estar de acuerdo con lo que él decía— No le daremos ninguna información sobre la investigación. Aún cuando Konoha obviamente se rehusará a hacerlo, nosotros tampoco le daremos gusto.
Las últimas palabras las dijo rencoroso.
—De acuerdo, pero él buscará la forma de todos modos. Seguro tendrá de pretexto que está ayudándonos —contestó Karin para luego quedar pensativa— Cuando esto termine, tendremos que buscar sus motivos para evitar que intente hacer esto de nuevo —le advirtió a Sasuke— Le haría pagar probando un poco de su propia medicina, pero…
Un hombre que había cambiado de cuerpo y con ello, de sexo por quién sabe cuantos años, seguramente no le afectaría vivir lo que ellos estaban padeciendo.
Molestos y frustrados, Sasuke y Karin esperaron la resolución de los ancianos sobre su hogar temporal y al menos Shikamaru había sido lo bastante convincente para conseguirles que ellos aceptaran que vivieran solos. Claro, esto lo aceptaron con varias condiciones, empezando por el hecho de que ellos revisarían el lugar donde vivirían antes de que la pareja se mudara, tendría que ser un lugar cerca del hospital y tendría vigilancia con inspecciones aleatorias. Esto último representaría un problema si querían involucrarse en la investigación, pero el radar de Karin sería de mucha ayuda para este caso.
El departamento que la aldea les asignó, resultó ser bastante pequeño y muy caro, y esto último representaba un gran problema, teniendo en cuenta que ellos debían pagar el alquiler cuando prácticamente no estarían trabajando. Cuando alegaron por ello, sólo lograron conseguir una pequeña ayuda de parte de la aldea y esperaron que ni siquiera tuvieran que usar un mes entero el lugar. Sin embargo, después de tres semanas de vivir y tratar de adaptarse a esos cuerpos, seguían sin avances y su relación se veía mermada.
Vivir juntos no es una tarea sencilla para una pareja cuando recientemente se juntan y Karin siempre pensó que si alguna vez vivía con Sasuke, no sería tan complicado porque ya lo habían hecho durante años aunque en conjunto con otras personas y aunque probablemente ella tenía razón, el hecho de que sus cuerpos fueran diferentes no era parte de aquella ecuación y estaba pesando bastante a los dos.
Las discusiones que la pareja comenzó a tener, quizá también podría atribuírsele al pequeño departamento en el que debían vivir, al estrés de ver los días pasar sin pistas de su condición y la falta de interacción afectiva que tenían entre ellos porque les incomodaban esos cuerpos. Ciertamente, estas circunstancias tampoco ayudaban a que Karin pudiera concentrarse en la poca información que podía conseguir y ambos estaban a muy poco de solicitar separar su vivienda, pero un incidente rompió por completo con la cotidianeidad caótica que habían empezado a establecer.
—¡Karin! —la aludida oyó su nombre mientras intentaba concentrarse en los papeles que leía. Oír la voz de su novio, si es que aún podrían llamarse pareja, la irritó, pero decidió acudir a su llamado porque podía sentir en su chakra inquietud y no reproche. Quizá se había enfermado.
—Estoy ocupada ¿qué quieres? —bufó ella quedando afuera del baño.
Cualquiera esperaría una respuesta hablada de la pregunta, pero Sasuke abrió la puerta del baño para que Karin pudiera ver una escena, que los poco avispados atribuirían a una escena del crimen, pero que cualquier mujer identificaría como una regla abundante de una primeriza.
—Dime que esto es normal —suplicó el azabache, pues además de que sentía unos terribles dolores desde antes, motivo por el que había estado reposando en la cama antes de entrar al baño, jamás había visto tal desastre por causa de la menstruación. Es decir, sólo había observado alguna vez a Sakura con una toalla que intentaba esconder en alguna misión de adolescentes y había visto escenas similares o pequeñas manchas en la ropa de Karin en la guarida de Orochimaru cuando se reencontraron y algo similar en los años pasados, pero él podía estar seguro que una pequeña compresa no podría contener la cantidad de sangre que su ropa había absorbido.
—Bueno, cada chica tiene la regla diferente y esta tiene un color normal, así que si, debe serlo —contestó Karin tratando de contener algunas risillas, pues aun cuando ya les habían mencionado que podrían quedarse con esos cuerpos largo tiempo y que Suigetsu había hecho bromas de embarazo al respecto, a ella jamás le pasó por la mente ver esa escena.
—¿Cómo lidio con esto? —preguntaba adolorido, prácticamente estaba doblado de dolor aunque luchaba por mantenerse firme.
Sasuke conocía lo más básico del ciclo menstrual, incluídos los clichés: era algo por el que pasaban las chicas cada mes durante unos días, usaban toallas, se quejaban de dolores, se ponían hormonales y era el proceso que indicaba que podían convertirse en madres si tenían sexo. Empero, no tenía ni idea de cómo se suponía que las chicas lidiaban su día a día con eso.
Había oído que algunos hombres sabían cómo apoyar a sus parejas en esa situación, así que probablemente ellos tendrían una mejor noción de qué hacer en su lugar, pero Sasuke sólo había tenido una novia, Karin; tenían poco más de tres meses saliendo y habían empezado a tener relaciones hacía casi dos meses, algo que paró definitivamente con ese asunto del cambio de cuerpos, así que ni siquiera había tenido muchas oportunidades de "convivir" de cerca o conscientemente con esa situación. ¿Por qué le tuvo que tocar vivir eso?
—Primero debes tomar una ducha y cambiarte de ropa —contestó Karin entre risitas y Sasuke la miró con enfado, eso era algo obvio— Trata de bañarte con agua fría, eso disminuye los cólicos.
—¿Y después?
—¿Qué prefieres? ¿Toallas o tampones? —preguntó Karin tratando de contener la risa, pues después de su negativa a la histeroscopia ella conocía la respuesta.
—Lo que sea —bufó Sasuke.
—Bien, entonces iré a la farmacia mientras te bañas y cuando vuelva te explicaré el uso.
No fue precisamente grato para Sasuke enterarse que esa situación podía durar de tres a siete días, incluídos los dolores y tampoco fue agradable saber que debía estar todo el día con una compresa entre las piernas y aún así corría riesgo de mancharse si no se las ponía bien o no las cambiaba cada cierto tiempo. Había que decir que tampoco le gustó enterarse cómo funcionaban los tampones, motivo por el que decidió tajantemente no usarlos, pero Karin había insistido en hablarle del tema.
—Toma, esto es para los cólicos, si no te los quita al menos los disminuirá —Karin le llevó a la cama un vaso de agua y analgésicos y Sasuke se los tomó apresuradamente, pero mirando con enojo a su interlocutora— Es cosa de cada cuerpo, a algunas no les funciona, no es mi culpa.
—En cuánto el dolor pase, iré a exigir información de los avances. No quiero vivir con esto.
—Todas las mujeres vivimos esto de entre los doce y cuarenta años, no vas a morir —le aseguró Karin y Sasuke, aunque no lo dijo, si pensó que ella no podía entender cuánto le dolía— ¡Vamos! Has sido herido gravemente, estoy segura que los cólicos duelen menos.
—Eso…
Y si, Sasuke no podía mentir, los cólicos dolían menos que las lesiones que llegó a tener en el pasado, pero no era lo mismo. No sabía cómo explicarlo, sólo que el dolor venía de dentro y era como si quisieran desgarrarlo.
—¡Oh! ¡Casi lo olvido! Si te dan ganas de comer muchos dulces y grasas o tal vez quieras meterte en historias melosas de amor y llorar, es muy normal, eso va a depender de tus hormonas, son terriblemente problemáticas, incluso pueden llegar a afectar tu cha…
—No digas tonterías —bufó Sasuke y enseguida notó el semblante de Karin, era el mismo que tenía cuando resolvía un problema y eso le dió esperanzas— ¿Qué descubriste?
—Dime, cuando has ido a entrenar o a las misiones ¿Qué tanto has usado tu chakra?
—Poco, la mayoría de las misiones ni siquiera lo requieren y han limitado mi entrenamiento.
—Yo ni siquiera he usado chakra desde que llegamos, el Kagura shingan no lo he usado más allá de lo cotidiano que no puedo "desactivar" y la mordida curativa tampoco la he usado —comentó ella pensativa y encajando algunas piezas— Además, los únicos que pueden discernir flujos de chakra además de mi, son los Hyuuga, pero a nadie se le ocurrió hacer ese tipo de examen porque yo no percibía nada extraño… o no lo percibía como extraño.
—¿A qué te refieres?
—Desde que cambiamos de cuerpo, he sentido nuestros chakras inquietos, pero pensé que era normal porque estábamos alterados. La inquietud siguió, pero tampoco le presté atención porque hemos estado muy alterados —respondía más como una forma de reflexión en voz alta antes de llegar a una conclusión— Si hubo un cambio en las hormonas, no sería de extrañar que en nuestro chakra también y viceversa… quizá me estoy equivocando, pero tenemos que hacer algunas pruebas —se levantó de la cama entusiasmada y miró a Sasuke esperando que la siguiera, pero él aún parecía dolorido— Vamos, Sasuke, si lo que estoy pensando es cierto, es la clave para descubrir qué nos hicieron, así será más sencillo encontrar una cura y no tendrás que seguir sufriendo con los cólicos.
—No hemos probado la mordida curativa para revertir esto —sugirió Sasuke que, de verdad no tenía ganas de levantarse y esperaba que ello fuera la solución más inmediata. Ni siquiera sabía por qué a nadie se le ocurrió hacer eso antes, pero es que ya hacía algunos años que Karin no usaba esa habilidad.
—Es mejor no intentarlo. Si lo que creo que está pasando es correcto, podría ser contraproducente —insistió Karin— Vamos, yo he ido a misiones en tu estado y no me viste quejándome, ahora sólo vamos al hospital.
—Puedes ir tú sola a informar.
—¡No! ¡Tienen que hacernos exámenes de nuevo ahora que estás menstruando! —siguió ella— Eso también aclarará mis dudas y ayudará a mi hipótesis. Vamos.
Las últimas semanas habían sido infernales, no sólo por la adaptación al cuerpo sino por las peleas que habían estado teniendo y aunque Sasuke realmente deseaba no tener que levantarse de la cama, lo hizo esperando que todo ese suplicio terminara pronto.
—¡Sasuke tuvo la regla! —llegó Karin con el chico detrás y Sakura, Tsunade y Shizune quedaron confundidas.
—¿Felicidades? —comentó Tsunade porque no sabía cuál era la relevancia del tema, es decir, los estudios mostraban niveles de hormonas femeninas en Sasuke, tenía útero y todo indicaba que estaba sano, así que era de suponerse que en ese cuerpo tendría la regla.
Por su parte, Sasuke estaba abochornado, pues aunque de antemano sabía que debían informar al respecto, no esperaba que Karin prácticamente lo gritara a la entrada del estudio dónde hacían la investigación. Al menos el analgésico parecía haber hecho efecto.
—¡Olvídense de los peces! Tengo una nueva teoría, pero necesito de su ayuda para comprobarlo —bufó Karin— Necesitamos nuevos estudios de cuerpo completo y que algún Hyuuga venga a apoyarnos.
—Explica lo que tienes en mente —pidió Tsunade.
—¡Lo haré mientras nos hacen las pruebas! ¡No perdamos tiempo, quiero salir de este cuerpo ya! —suplicó Karin y oyó un quejido por parte de Sasuke— Yo volveré a sufrir los cólicos cuando volvamos a la normalidad, no deberías quejarte.
Las mujeres vieron perplejas a la pareja, pues aunque ya habían notado ciertos cambios en su carácter y dinámica, cada vez se hacía más evidente y eso les resultaba surrealista, porque aunque sabían que Karin podía discernir el chakra, siempre parecía que la pareja podía leerse la mente mutuamente.
—Sakura, tú sigue con lo que estábamos haciendo, Shizune, ve a buscar a algún Hyuuga disponible. Yo iré a hacerles las pruebas.
—¡Sólo dejen al estúpido pez! —exclamó Karin y se dió la media vuelta halando a Sasuke por la muñeca hasta el lugar donde usualmente les hacían las pruebas.
Una vez allí, Tsunade se dedicó a hacer todas las pruebas que ya se les habían hecho desde el momento en que llegaron a Konoha, siendo las de más interés aquellas dedicadas a la revisión de las hormonas masculinas y femeninas respectivamente.
Tsunade no entendía con exactitud porque la pelirroja quería continuar con las pruebas que hasta ese momento no habían arrojado nada irregular, pero mientras las hacía, Karin fue explicando todo lo que ya le había comentado a Sasuke y sus sospechas de que el chakra y las hormonas estaban conectadas en ese problema y el por qué todos las habían pasado por alto hasta ese momento.
—Quizá tengas razón con lo del chakra, pero sigo sin entender por qué crees que tiene conexión con las hormonas —comentaba la rubia— Si tuvieran relación, habríamos encontrado al menos la irregularidad en las hormonas.
—Es que quizá lo que es normal en un cuerpo normal, no lo es en nuestros cuerpos que han cambiado —contestó Karin y la mujer pareció entenderlo a lo que se refería— Con la ayuda de los Hyuuga, podremos buscar esas irregularidades, pero quizá debamos ir a un campo de entrenamiento.
Hinata fue la que asistió al llamado y tal como Karin había señalado, sus flujos de chakra, desde su estado normal hasta usándolo en técnicas que necesitaban una mayor cantidad de chakra o un mejor control, mostraban irregularidades que no tenían que ver con sus emociones como Karin las percibía.
—Puede que incluso mi sensor esté fallando por el cambio y por eso no lo noté antes —señaló Karin con una enorme sonrisa al saber que su teoría parecía ser la indicada.
—¿Ya has pensado en una teoría de lo que pudo haber pasado? —preguntó Tsunade, pues quería saber si se le había ocurrido lo mismo que a ella.
Karin volteó a ver a Sasuke y él entendió enseguida su expresión. Ambos habían acordado no dar ningún tipo de insinuación o pista hacia Orochimaru, pues ello los pondría en aprietos a todos en Oto aún si no participaron en ese asunto. Sin embargo, era importante para ellos tener una cura, así que ambos estuvieron de acuerdo en ese cruce de miradas.
—Es bien sabido que todos empezamos como mujeres en el vientre materno porque el cromosoma Y no actúa hasta después de las seis semanas de gestación y aún así las evidencias del cuerpo femenino o masculino no son claras sino hasta después de la veinteava semana —Tsunade asintió a lo que se decía afirmando que estaba de acuerdo con la información— Existe una teoría de que el chakra puede ayudar a dar la forma del cuerpo y si lo pensamos, quizá tenga qué ver con que el chakra actúa con las hormonas como las sexuales o las de crecimiento. Si es así, entonces quiere decir que sabiendo la fórmula, podría haber una forma de cambiar el cuerpo de alguien.
—Eso requeriría de mucho estudio ¿no? —comentó Hinata, lo que, tal como Karin y Sasuke sospechaban, señalaría a Orochimaru como el autor.
—Sin mencionar que sólo alguien con tus habilidades podría percatarse del efecto del chakra y las hormonas —señaló Tsunade, pues aunque habían usado la ayuda del byakugan, esa habilidad no estaba en uso continuo como el radar de Karin, así que era más sencillo para la pelirroja darse cuenta de esos detalles.
—De acuerdo, la teoría del chakra y las hormonas es mía. Tenía una lista grande de pendientes en la guarida del sur cuando Sasuke fue a buscarme. No pude trabajar en el tema y aun cuando llevamos algunos años sin guerra, Konoha nos ha mantenido ocupados con otros asuntos así que por poco me olvido del dato —contestó Karin que entendía que se veía muy implicada en el asunto— Y ya sé las múltiples preguntas que me harán al respecto, pero ¿podemos pensar en revertir esto antes de ponerse a investigar las violaciones de los acuerdos y todo eso? Cooperaré en todo lo que me pidan, pero devuélvanme a mi cuerpo original antes.
Tsunade quedó pensativa unos instantes. Ella quería descartar la idea que Karin proponía porque si pudiera cambiarse el género con sólo manipular las hormonas sexuales podría entender que la teoría de la chica funcionara, pero aún usando hormonas se requerían de operaciones y otras cosas que no causaban cambios de un momento a otro. Sin embargo, la rubia terminó por acceder a usar esa línea de investigación, no sólo porque parecía que el asunto del pez payaso parecía una pista para llegar a la conclusión de la pelirroja, sino porque sabía lo retorcido que podría ser Orochimaru para llegar a los extremos.
—Solucionemos esto entonces.
—Deben ser muy cuidadosas con las ondas del chakra. Van a tener que ver cómo estas cambian en conjunto con las hormonas y… ¡Ah! No quiero dejarles una tarea tan complicada a ustedes cuando yo tengo más práctica en eso —insistió Karin— ¡Exijo que se me ponga en el proyecto de investigación! ¡Lo último que Sasuke y yo necesitamos es que se tarden más de lo necesario cuando yo ya tengo las referencias!
—No creo que los ancianos lo acepten, mucho menos si les explicamos esta situación —comentó Tsunade y Karin sabía que se refería a las amplias sospechas contra Orochimaru y ahora contra ella.
—Tendrán que ser pacientes. Además, Tsunade-sama es la mejor, confíen en ella —Shizune intentaba consolarlos.
—¡Ese no es el problema! ¡He vivido toda mi vida con el Kagura shingan y me llevó más de quince años discernir el flujo del chakra en conjunto con los ciclos hormonales para darme cuenta que tenían relación! —chilló Karin— ¡No quiero esperar quince años en este cuerpo! Y eso, siendo optimistas, porque el byakugan necesitará descansar después de gastar chakra. ¡En serio no pueden hacernos esto!
—Prometo esforzarme mucho —comentó Hinata al ver la frustración de Karin, pues obviamente estaba desesperada.
—También estoy de acuerdo en que es un desperdicio de tiempo no usar la habilidad de Karin para resolver esto, pero tampoco creo que los ancianos cedan por mucho que se les diga las ventajas —continuó Tsunade— Lo mejor que podemos hacer, es permitir que sigas con tus propias investigaciones en el departamento como hasta ahora, pero te daremos algunas ventajas.
—Usted…
—Naruto va con ustedes de vez en cuando y a veces lleva a Hinata ¿no?
—Si —contestó Hinata tímidamente.
—Necesitarán muestras de una pareja que no esté en su posición como referencia, así que Naruto y Sakura que suelen visitarlos, servirán para la tarea sin levantar sospechas —explicaba Tsunade a Karin— Hinata los acompañará para poder usar su byakugan bajo tus instrucciones. Quizá no sea tan rápido como si tú nos ayudaras directamente, pero eso debería reducir el tiempo.
—Sakura no ha ido a visitarnos —comentó Karin aún cuando estaba sorprendida de que Tsunade supiera que ella tenía su propia línea de investigación.
—¿No ha ido? —preguntó Shizune sorprendida.
Sakura se había dado cuenta de que había algo más entre Sasuke y Karin y aunque se había comprometido a ayudarlos, prefirió mantenerse al margen de ellos porque le dolía la noticia. Sin embargo, Sakura no había mencionado nada a nadie por su dolor y las veces que los veía para los estudios y reportes, los trataba cordialmente.
—Hablaré con Sakura —aseguró Tsunade, pues aunque no sabía lo que pasaba, si se daba cuenta que debía haber algo que le molestaba si no quería acercarse al chico que le gustaba… aunque tuviera cuerpo de chica.
Karin notó que Sasuke intentaba disimular que estaba incómodo, y aunque pensó que era porque había sentido esa horrible sensación de cuando te baja, supo de inmediato que era porque los cólicos habían regresado.
—¿Pueden mandarme una copia de los últimos estudios? —preguntó Karin— Sasuke y yo no hemos comido, así que nos vamos.
—Iré a hablar con ustedes cuando redirija el proyecto de investigación para que sepan lo que haremos con lo que sabemos ahora —advirtió Tsunade— Hablaremos con Naruto y Sakura de esto y si es posible, mañana los visitarán. Pueden entregarle a Hinata las pistas que consigan.
Karin y Sasuke no dijeron nada sobre el por qué Sakura no los visitaba y quizá habrían mencionado algo si al menos su relación funcionara, pero después de esas semanas de vivir juntos en pelea tras pelea, tenían el acuerdo implícito de no tocar el tema hasta que esa situación se hubiese solucionado.
