Lamento mucho mi tardanza espero que aún sigamos con esta historia, se que han pasado años pero este espacio me sigue encantando.
Capitulo 4:
Candy estaba perdiendo la concentración, Terry la ponía muy nerviosa, pero no quería fallar, trató de concentrase nuevamente hasta llegar a la parte donde la tomaba de la cintura y la levantó.
-Estoy seguro que podemos mejorarlo pecosa, por un momento te perdiste pero regresaste te felicito estaba a punto de quitar la música- se cruzó de brazos
-¿Así agradeces los favores?- Pregunto molesta
-No es un favor
-Cierto una ayuda mutua
-En efecto – se acerco a Candy
-Bueno, creo que por hoy terminamos ¿ no? – dijo Candy mientras bebía un poco de agua
-No, empecemos otra vez – dijo Terry mientras llegaba a el equipo de sonido – Tienes que perfeccionar el pass de Chat, es muy básico pecosa, no seas tan tosca.
Ya eran las 9 de la noche Candy estaba exhausta pero Terry quería seguir ensayando, llevar ese ritmo de entrenamiento era muy pesado aunque no tanto como cuando estás puliendo el flamenco
-Debo descansar Terry dijiste que terminaríamos a las 8:30 son 9:15
-Esta bien siéntate – ordenó, pero es que planeaba que continuarán ensayando – pensó Candy
-La presentación es muy importante para ti? – preguntó Candy con interés aunque se arrepintió inmediatamente ya que para que bailarín no es importante una presentación con cazatalentos.
-Pues porque crees que te pedí que bailarás conmigo pecosa
-Hazme el favor de no llamarme pecosa
-Bueno, acabo el descanso -se levantó
-Terry no voy hacerlo- dijo Candy de una vez, no podía hacerle eso, aun cuando le cayera mal, su deseo era bailar y ella no podía hacerlo profesionalmente, no podía tener un contrato, tenía otras responsabilidades.
-No puedes estar hablando en serio – sonó molesto- nadie le dice que no a Terry Granchester
-Pues yo Candy Andrew no voy hacerlo, te sobran las chicas seguramente encontrarás pareja pronto – comenzaban a levantar la voz, se dio media vuelta y empezó a agarrar sus cosas
Antes de poder hacer algo más Terry la volteó hacia el, donde quedaban frente a frente, sentían la respiración ambos. Terry apretó la cintura de Candy hacia el, no podía negarse que Terry era un hombre muy atractivo para cualquier mujer no por nada era el chico que todas deseaban tener y Candy no era la excepción pero eso jamás lo iba a saber. Terry se dejó hundir el espacio del cuello y hombros de Candy rozándole con la lengua el cuello dibujando una línea recta, Candy sentía que las piernas no le respondían en cualquier momento podría dejarse llevar y eso no estaba bien. Candy no era así ella se daba a respetar, a pesar de tener muchos pendientes y tuvo uno que otro novio jamás dejo que ninguno la tocara.
-Terry que haces -susurró inquieta – parece que no estas preocupado por tu descendencia- bromeó recordando los golpes que le ha dado, pero Terry solo la miro y le puso su dedo índice en los labios
-Shhhh – dijo el castaño – Crees que piensas que te soy indiferente pero no es así- deslizó una de sus manos a los muslos de la rubia, Candy correspondía al inglés con una facilidad que le daba miedo, ella sabía que no iba a ser mas que una aventura, y se olvidaría de ella como lo ha hecho con tantas otras pero que le impedía a ella disfrutar de ese momento, era una adulta, era una mujer de 25 años por Dios que tan difícil iba a ser
-Suéltame -suplicaba Candy- Terry suéltame – gritó decidida
El castaño estaba confundido a ninguna mujer se resistía a que el la tocara, se le quedo viendo a Candy.
Yo se que te gustó, esto lo deseamos los dos, démosle al cuerpo lo que pide – volvió a besarla
-Es que aún no lo entiendes verdad- dijo casi en un murmullo – este es un juego que si no se juega con cuidado te puedes quemar, no es por el acoston y sabes a lo que me refiero-lo miro a los ojos sin separarse de el, tratando de seducirlo más
Terry se dio por vencido, Candy prácticamente le dijo que ella también sentía lo mismo con solo estar cerca uno del otro, pero se conocía, sabia que si apretaba un poco mas seria como una de tantas otras.
-Lo siento, para serte honesto estoy acostumbrado a que las demás chicas hagan lo que les pido, Candy yo… te ofrezco una disculpa- se alejó un poco de ella – será mejor que vayamos a descansar.
-solo una cosa más Terry– le dio un beso en la boca tan ardiente y tierno que Terry correspondió de la misma manera, Candy podía sentir la necesidad de Terry pero cuando él se quería ir por otros lares Candy inmediatamente termino él beso dejándolo aun con la boca en forma de beso, Candy pudo sentir la excitación del castaño, todo marchaba a que iba a pasar, pero ese movimiento de Candy hizo que todo se apagara, Candy sonrió al ver a Terry
-Crees que eres el único que puede jugar? – dijo Candy divertida a lo que le inglés ya no supo que responder, no se había encontrado con chica igual, normalmente con otra chica no se hubiera tomado tanto trabajo, es más no lo habrían dejado asi, dispuesto a lo que ellas apetecieran, pero Candy… Candy era diferente
Candy iba caminando a su alcoba, con una sonrisa en el rostro, no sabía comprender el sentimiento pero le gustaba, pensaba en Terry de otra manera, sigue siendo un engreído pero no le quitaba que era guapo, divertido, profesional en lo que se trata de trabajo y lo mas importante, tenia un cuerpo que hacia que lo desearas en la primera cita simplemente perfecto… pero Candy sabía una cosa, ese juego no puede durar mucho…
Terry estaba llegando a su cuarto cuando ve que alguien está recargado en el marco de su puerta
-La gatita si te tiene enganchado inglés – dijo Archie
-Que te puedo decir elegante, es hermosa y yo también, creo merecer un capricho tan bueno como lo es Candy
-¿También jugarás con ella?
-Creo que no se quien esta jugando con quien – sonrió para si mismo pero Archie se dio cuenta
-Que raro – se sacó de onda
-La veo como un reto aunque creo que pronto terminará, nadie se resiste a mis encantos – se encogió de hombros – además que baila como me gusta, y es divertida y…
-Ten cuidado, no te vayas a enamorar- le advirtió
-Eso no existe elegante, el amor no es más que un engaño con las que mareamos a las mujeres para tenerlas
-No tienes remedio inglés – se echaron a reir
Al día siguiente Candy se levantó temprano para ir a bailar tango, se dejaba llevar por la música, cada sensual movimiento era dedicado a alguien en particular, no deseaba que nadie más la viera o conociera de esa forma, cualquiera que viera como estaba bailando podría decir que era una profesional, y no creerían mal ya que lo dominaba bastante bien gracias a que desde niña tenia profesores y maestras de baile
Terminó la canción y alguien aplaudió atrás de ella.
-Que tienen ustedes los hombres para quedarse observándonos, cuando lo único que queremos es algo de privacidad – Candy estaba exhausta y enojada
-Lo siento Candy no era mi intensión, pero se me hizo de mala educación interrumpirte
-Olvídalo, como estas Anthony -Candy se secaba con una toalla el cuello
-Venía a invitarte a tomar algo en la noche, unos amigos vendrán y podrías decirle a Annie y Paty a ver si quieren venir
-¿Claro, les comento y te aviso después? – tomó su mochila y saco una botella de agua
-Claro no te interrumpo – se fue
Anthony era uno de los chicos que más quería andar con Candy, era un chico amable y tierno, y algo similar a ella tanto en gustos como en la forma de ver la vida.
En la ventana de aquella sala se encontraba el inglés viendo cómo bailaba su "capricho" como lo bautizó anoche, y no perdió detalle de nada incluso de la invitación del rubio y al parecer eso le molestó.
Continuará….
Amigos mios lamento la tardanza fueron años de ausencia pero aquí sigo, mas vivía que nunca espero y les haya gustado el capitulo prometo no tardarme tanto para publicar el siguiente cap espero sus comentarios ?
