Bueno chicas, eme aquí nuevamente con EL AMOR EN LA PIEL.
Capitulo 16.
-Anthony estas bien? – preguntaba Archie preocupado
-Claro que si amigo, no viste lo que paso?,- dijo sonriente aunque si estaba mas que dolido
-Parece que lo tomaste muy bien – dijo Stear observándolo detenidamente
-De que otra forma puedo tomarlo? Que mas podía hacer? – Anthony estaba muy dolido, el, realmente estaba enamorado, pero estaba seguro que no quería darse por vencido, conocía a Terry solo esa cuestión de tiempo para que eso acabara
-Lo sentimos amigo, pero estamos contigo para lo que necesites
-Gracias Stear, pero por ahora solo quiero estar solo – le dio un abrazo y se despidió de todos, Regresando una vez mas al colegio
Archie y Stear regresaron por sus chicas y vieron su cara de preocupación
-No pasa nada chicas, Anthony quiere estar solo, pero si me siento mal por el – dijo al fin Archie
-Como no, yo también estoy preocupada, Anthony es una buena persona pero se que Candy no le mintió de ningún modo, ella le dijo que no lo amaba – dijo Annie
-Lo sabemos pequeña – Archie llego a su lado, - solo espero que todo salga bien y esa felicidad realmente sea autentica – aun dudaba que Terry estuviera enamorado como decía, pero también conocía lo conocía y sabía que algo dentro del inglés había cambiado.
-bueno pecosa, estamos aquí, realmente pensé que me dirías que no – dijo Terry sonriendo de par en par, estaba mas que feliz, estaba volando en una nube.
-Creeme yo también, me dolió ver la expresión de Anthony, estás seguro de lo que dijiste?
-Pecosa te confensé que me gustabas que es lo que no te queda claro?
-Como se que realmente eres sincero, lo que escuche con Archie… - se orillo para poder detener el auto
-Candy admito que antes fuiste para mi una diversión, pero con el tiempo todo fue cambiando, eres divertida, amable, bailas increíble y en la cama eres exquisita, pero sobretodo, me siento tranquilo cuando estamos juntos, siento que puedo hacer todo lo que me proponga
-Terry…
-Candy solo una oportunidad te pido, solo una, déjame demostrarte que todo se puede, que todo en nosotros puede funcionar que realmente me gustas no solo para tener relaciones sino también te quiero como compañera de mi vida – la miraba fijamente, Terry esperaba convencer a Candy, aunque ella aun tenía sus dudas pero quería creerle, necesitaba creerle.
-Te di una oportunidad y no funcionó, ya no quiero caer en tus juegos, y Anthony es una persona noble que lo único que hace es hacerme sentir bien
-Esto se te hace un juego? – las palabras de la rubia le estaban calando en lo mas profundo de su interior
-No, lo siento, a lo que me refiero es… que - Candy no estaba segura de lo que quería decir, pero tenia miedo, tenia miedo que no pudiera aguantar el ritmo de Terry, sabía que había estado con mas de una mujer, en cambio ella, se entrego a el por primera vez y eso la tenía en desventaja.- tengo miedo
-Candy, por un momento confía en mi, no haré nada para lastimarte, solo deseo que estes conmigo y nada mas.
-Tengo miedo Terry, no me malinterpretes, me gustas y mucho, desde la primera vez que estuvimos juntos
-Tu primera vez con un hombre – Terry dijo eso sin pensar, volteo a ver a la rubia, temeroso pero pudo notar que se ruborizaba, cosa que le parecía encantador.
-Como te diste cuenta? – dijo la rubia
-Al principio parecías inexperta y estabas nerviosa, lo dude por un momento y al dia siguiente lo confirme con la mancha de sangre en tu sabana
-Cállate – se tapo los oídos y Terry comenzó a reir.
-Calma Candy, no te preocupes al contrario, me alaga ser el primero
-Terry si no dejas de hablar del tema, te romperé los huesos uno por uno – Candy trato de sonar amenazadora
-Pero en la cama sale? – la miro travieso
-Terry cállate! – le dio un golpe muy fuerte en el brazo
Anthony llego a su cuarto, tomó la foto de Candy que tenía en el su mesa de noche, esta sonreía y sus ojos verdes lucían tal cual como los de su madre
-Candy, solo es cuestión de tiempo, pronto estaremos juntos – sacó el celular de su bolsillo y comenzó a marcar un numero – hola su, como estas?... pensé que tal vez podríamos ir a tomar un café –sonrió un poco – perfecto, paso por ti, adiós –
-Tia abuela, pronto veremos a Candy, la extraño mucho – dijo Albert mientras se recargaba en la silla de su escritorio
-Se nota querido, y hablando de Candy… Albert ya es tiempo que Candy deje la academia de baile, se ha perfeccionado en todo lo que ha pedido, es hora que tome lugar en las empresas de la familia que tenga una familia
-Su familia somos nosotros tía – miro a la tía Abuela algo disgustado
-Sabes a lo que me refiero Albert – no miraba a Albert a la cara ya que estaba entretenida con una revista – Sabes quien esta pidiéndome su mano?
-No lo se tía
-El sr Artemis
-Pero es muy grande para Candy
-Candy no seria para el Albert, sino para su hijo –dejo la revista de lado
-Tia abuela los tiempos han cambiado no creo que Candy quiera un matrimonio arreglando, es mas ya casi no se usa
-Los Andrew siempre han arreglado sus matrimonios Albert
-Y por que del mio no se ha hecho cargo
-Sabes bien que es diferente para los hombres
-También para Candy abuela, no voy a obligarla a casarse
-No lo decides tu Albert, es un buen trato para los negocios y ella no se ha interesado en nadie así que…se casara a lo mejor y pueda seguir su ritmo de vida si asi lo desea, no tendrá que hacerse cargo de trabajar..
-Candy prometió trabajar en las empresas en cuanto estuviera lista, tía Candy siempre ha sido un espíritu libre, un matrimonio arreglado no lo consentirá
-Albert, lo único que se puede hacer es que si Candy encuentra a alguien de quien se enamore y es de buena posición y es de nuestra clase o superior autorizaran ese matrimonio de lo contrario lo veo muy difícil
-Tía… - Albert estaba atónito
-Tengo que irme, viajeremos y tengo asuntos que atender
-Espere tia que le ha dicho a el Sr Artemis de Candy
-Que si ella al cumplir los 26 años no ha encontrado a alguien… bueno fijaremos la fecha de la boda
-Tia pero si eso es dentro de 2 meses
-Roguemos por un milagro Albert – cerro la puerta atrás de ella, dejando a Albert muy desconcertado.
-Hola Su buenas noches – dijo Anthony cuando vio una chica rubia, con cabello largo, alta, de buen ver y ojos azules
-Hola Anthony me alegra verte, tiene tiempo que no nos vemos,
-Desde que terminaste con Terry recuerdas?
-Que forma tan directa de decirlo – se incomodó un poco
-Lo siento, vamos – la llevó hasta su coche y la llevo a la cafetería mas cercana, el camino fue algo silencioso, varias preguntas y respuestas monosílabas. –
-Buenas noches Sr. Puedo tomarles su orden – dijo la mesera una vez vio a Anthony y a Susana
-Susana, que quieres tomar
-Traigame un mokachino por favor
-Y a mi un tea chai por favor – le entrego las cartas – no quieres un pastel o alguna galleta Su
-No gracias – dijo Susana que se le quedaba viendo a Anthony y el también
-En un momento le traigo su pedido
-Gracias – dijo Anthony mirándola de reojo – y dime Su, como te ha ido
-Bien, despues de todo me fue bien
-Aun sigues con ese hombre? –
-No, despues que Terry nos descubrió termine con el, vendí todo y me mude de Londres
-Pero que te trae por aquí nuevamente?
-Bueno ya ha pasado tiempo desde lo que paso con Terry, no se que ha sido de el pero extrañaba mucho Londres
-Ya veo, Terry esta bien, al fin pudo salir adelante – la miraba interesado
-Ya veo… - parecía que le dolía un poco – que bueno, ya esta con alguien mas, que seguramente lo merece mas que yo
-Aquí tiene sus bebidas – llego la mesera – algo mas que le pueda servir – dejo los cafes y los observaba –
-No gracias – Anthony la miraba le sonrió y la mesera se fue – aun lo quieres?- le pregunto mientras le daba un sorbo a su tea
-Claro que si, aun cuando el pensaba otra cosa, si me enamore de el y cuando me propuso matrimonio fui la persona mas feliz del mundo, realmente fui sincera – Anthony podía ver una lagrima asomarse en la miraba de aquella rubia
-Si me imagino, pero dime Su, que ha sido de tu vida, sales con alguien?
-No, pero lo intento, estoy trabajando en un hotel como gerente y me va muy bien
-De saber que volverias como que no fue muy inteligente haber vendido todo no te parece
-Lo mismo dije yo, pero no me importa volver a empezar Anthony, pero dime, por que realmente me buscaste, no creo que sea solo para saber de mi vida no?
-Por quien me tomas Su, claro que era para saber de ti, después de todo, siempre me pareciste divertida –confesó
-Si claro, - bebió un poco de su café – y tu, que haz hecho
-Trato de hacer mi vida, pero muchas veces todo se complica
-Estas enamorado? – dijo-
-Mucho, de la chica mas hermosa del mundo
-Gracias por la parte que me toca – sonreía Susana
-No me malinterpretes tu también eres hermosa – se disculpo en seguida
-No te preocupes Anthony,
-Y dime, no haz pensado en algún momento, reconciliarte con Terry
-Temo que no me quiera ver, le temo a esos ojos que vi por ultima vez, pero si me encantaría volver con el, aunque sea solo como amigos.
-Tal vez ese momento puede ser muy próximo
-A que te refieres? – dijo Susana extrañada
-A nada en particular – si Anthony podía hacer algo tenia que irse con cuidado, no quería que pasara algo estúpido, volvió a tomar un trago de su café – solo que Londres es muy pequeño y la gente puede encontrarse con mucha facilidad.
-Si, puede ser – siguieron platicando durante horas, Anthony tenia que averiguar todo de Susana antes de hacer algo, así que se dio a la tarea hasta que sonó su celular
-Lo siento – vio quien era y se levanto de su asiento – regreso en un momento, salió de la cafetería – bueno, hola Candy…. Ahora no estoy en la escuela – oir su voz hacía que se sintiera dulcemente herido – ok… estare en tu cuarto pronto… adiós – volvió a la mesa con Susana – lo siento Su, te llevo a tu casa, tengo que irme urgentemente – llamo a la mesera y pago la cuenta, llevo a su casa a Susana – seguimos en contacto – le dio un beso en la mejilla y salió disparado para la escuela, pero a mitad del camino volvió a sonar su móvil – bueno… hola padre… gracias por tu llamada… aun sigues con esa necedad? Crei que por ser hombre podía casarme con quien quiera… tu crees que lo de la escuela de baile no es nada mas que una distracción pero es algo que me gusta hacer además me ofrecieron un contrato y no solo eso estaré en… ( su padre no lo dejo termina)… quedamos que no me haría cargo de los negocios de la familia sino hasta dentro de dos años más… quieres que la conozca? Cuando?... sabes que estoy del otro lado del mundo a menos que ella venga porque no pienso ir a Chicago… - llegó a la escuela – podemos hablar en otro momento? Tengo algo de prisa… lo pensaré padre, no prometo nada pero lo pensaré … adiós padre – cerro el coche y una sombra apareció de la oscuridad
-Buenas noches Anthony – dijo el castaño detrás de el
-Buenas noches Terry – dijo Anthony haciéndole frente
-Quisiera hablar contigo antes de que lo hagas con Candy – dijo el castaño tratando de buscar a su amigo, despues de todo, el le ayudo a superar lo de Susana y lo incluyo nuevamente para tener amigos
-Que quieres decirme Terry – el castaño se fue acercando al rubio
-Lamento mucho lo que paso, pero debes de confiar en mi cuando les dije que estaba enamorado de Candy y por supuesto eso ya lo sabías desde que te vi en la clase de teatro yo…
-Terry, no quiero hablar de eso, hasta ahora he sido una persona muy paciente, siempre haz querido demostrar que soy mejor que yo y de cierta forma no me importaba pero con Candy es otra cosa, tu le puedes dar lo que yo le ofrezco? Te casarias con ella? – lo empezó a presionar
-Anthony tranquilízate yo… – no quería ponerse difícil con su amigo, sabía su dolor
-Si realmente fueras mi amigo te hubieras alejado cuando te diste cuenta que Candy y la chica de tus ensayos eran la misma persona pero no, quisiste hacerte notar por todos los medios posibles, pero hay algo que no te queda claro, Candy no es como las otras chicas Terry, y espero de todo corazón que no la lastimes y que nada ni nadie los separe, por ella se lo merece todo lo bueno de este mundo, siempre voy a estar con ella Terry aunque sea en la banca, esperando una oportunidad con ella.
-Anthony no creo que nadie con dos dedos de frente le puede gustar que alguien le este rondando a su novia
-No tienes derecho a pedirme nada Terry eso ya lo sabes.
Anthony estaba muy enojado, y hasta ahora había sido muy paciente pero que Terry no esperaba que se iba a quedar de brazos cruzados mientras ve a la chica de sus sueños siendo feliz con alguien que tarde o temprano le iba hacer mucho daño.
-Anthony lo siento mucho – se disculpo, fue sincero realmente lo lamentaba
-Yo mas Terry, creeme. – se dio media vuelta y fue hacia el dormitorio de Candy.
