La motocicleta de Lelouch y Rivalz llegaron por fin a la Academia Ashford después de escapar de aquel caos que había sucedido en la Bahía de Tokio. Lelouch aún no podía dejar de reflexionar sobre los acontecimientos que ocurrieron hace media hora.
Primero, desde que salieron de una casa tras ganar una partida de ajedrez con un hombre rico, él y su compañero vieron mediante la gran pantalla las imágenes de un 'volcán' submarino en medio de la Bahía de Tokio. Al joven estudiante ojo púrpura le pareció muy anómalo este fenómeno en pocos aspectos y había decidido ir a investigar incitando a Rivalz a que lo llevara a la bahía para verlo con sus propios ojos.
Una vez que llegaron, de repente, la erupción se había detenido haciendo que la columna de vapor desapareciera. Pero de repente, emergió una gigantesca estructura serpentina en forma de cola de lo que parecía ser; una gigantesca forma de vida desconocida. Poco después, la misteriosa criatura se dirigió hacia la orilla donde pisó tierra arrastrándose por sus patas traseras, provocando un gran caos en la ciudad peor que cualquier ataque terrorista. No supo el número de víctimas, pero el daño había sido catastrófico con un gran número de casas aplastadas y un pequeño edificio derribado.
Fue así como después de un tiempo indefinido en tierra firme la criatura había empezado a mutar hasta convertirse en una criatura aún más grande teniendo forma de tiranosaurio. No mucho después el ejército había llegado para acabar con la criatura de una vez, pero justo cuando iban a abrir fuego, de repente el monstruo salió huyendo repentinamente hacia la bahía donde se sumergió en el agua, y no se supo nada más. Después de todo, los 2 estudiantes habían decidido regresar a la academia y ver como estaban los demás allí. Lelouch sabía que probablemente Shirley y los demás debieron haber visto lo que sucedió a través de las noticias, y solo podía pensar en lo preocupadas que estarán hoy. Pero su mayor temor fue que su hermana también se enterara de esto.
No paso mucho tiempo cuando ambos estudiantes estuvieron a las puertas de la academia y Rivalz fue el primero en abrir las puertas.
"¡Ya hemos vuelto!"
"¡LULU!" No mucho después, un borrón avanzó hacia Lelouch a gran velocidad. Fue una suerte que Rivalz hubiera considerado oportuno apartarse en ese momento, ya que dicho borrón se envolvió alrededor del ex príncipe.
"Shirley..." Dijo Lelouch el nombre de su amiga un poco aturdido por su actitud.
Ella lo miró con ojos casi llorosos. "¡Lulu! ¿Dónde has estado? Pensé que..." Ella hizo una pausa, se echó hacia atrás, luego lo soltó, con la cara escarlata. "¡Yo… lo siento! ¡No sé por qué hice eso!"
El adolescente oji púrpura apenas dijo algo al respeto. No pudo culparla ya que se había enterado de lo ocurrido y también sabía que él y Rivalz habían ido hacia ese lugar media hora antes de que ocurriera.
"Está bien, de verdad." dijo Lelouch con una sonrisa fugaz, ocultando la punzada de preocupación que sentía.
"Si habéis terminado con vuestra pequeña escena de Romeo y Julieta, nos gustaría saber que lo que estabais haciendo allí." Al escuchar la nueva voz femenina, Lelouch y Rivalz miraron más adelante para ver a 2 nuevas chicas acercándose.
Una era la dueña de la voz, siendo Milly Ashford, nieta del director de la academia y presidenta del Consejo estudiantil. Ella es una joven adolescente de 17 años con un aspecto increíblemente atractiva. Ella tiene el pelo rubio hasta los hombros, la piel clara, ojos azules y una figura curvilínea. Ella es descrita como una chica bastante juguetona y bromista que a menudo se burla de sus amigos sobre cosas al azar; como la incapacidad de Shirley para expresar abiertamente sus verdaderos sentimientos hacia Lelouch.
Su compañera de al lado es Nina Einstein, una joven de 16 años y miembro del Consejo estudiantil, ella luce con un cabello verde oscuro estando increíblemente corto, junto con dos largas trenzas que se alinean hacia abajo y sobre sus hombros. Ella también usa anteojos redondos sobre sus ojos índigo.
Exteriormente, ella es una chica muy tímida y callada, pero lo compensa con un gran intelecto sobre la física por lo que es extremadamente inteligente. La razón de su forma de ser era debido a un trauma infantil siendo acosada por Elevens.
"¡Señora presidenta!" Exclamó Rivalz con alegría al ver a su "objeto de interés secreto."
La primera en hablar fue Milly deteniéndose con los brazos cruzados bajo sus bustos y mirando agudamente a los 2 recién llegados. "Como podéis ver, nadie en esta academia se a perdido lo que a ocurrido allí afuera, y sabemos que vosotros dos estuvisteis en aquel lugar, ¿verdad?"
Ninguno pudo negar eso. La mayoría de los estudiantes sabían a donde iba el afamado Rey Negro en las tardes libres cuando no tenía nada que hacer. Ir de apuestas en la ciudad, más concretamente a Kawasaki, y ya era mala suerte de que se encontraran en un mal momento como este para ir allí.
"No fue culpa mía, pres." Trató Rivalz de excusarse con nerviosismo por la mirada penetrante de la encantadora rubia. "Nosotros ya íbamos a regresar aquí cuando escuchamos la noticia de la bahía, y por alguna extraña razón, Lelouch decidió ir allí para echar un vistazo y yo le llevé."
Las chicas se quedaron heladas con los ojos bien abiertos en shock al oír eso. ¿Lelouch y Rivalz se habían acercado a la bahía?
Al darse cuenta de su error, Rivalz se tapó la boca con ambas manos a pesar de que ya era demasiado tarde para eso. Lelouch soló soltó un suspiro por el gran descuido de su compañero.
"¿Es eso cierto, Lulu?" Preguntó Shirley aún desconcertada tras un pequeño silencio al analizar la información. "¿Te acercaste a la bahía donde apareció esa cosa?"
Lelouch se sintió casi presionado al ver tantas miradas acusativas frente a él, aunque la más intensa fue de la mordaz Milly, pero tampoco pudo culparlas por ello ya que estaban preocupadas y se sintió un poco mal. No tuvo mas remedio que sincerarse.
"Es cierto. Yo insté a Rivalz a que nos acercáramos a la bahía para poder ver mejor aquel 'supuesto' volcán submarino." Comenzó Lelouch a contar su historia ganando la atención de las chicas. "veréis, mientras íbamos en camino, decidí ver un video viral hecho por la gente que estaban atrapados en el Aqua-Line y en uno de esos videos, vi que, en medio del espeso vapor, alguien estaba grabando la silueta de algo enorme moviéndose en el agua y que de pronto se había sumergido."
Milly y las demás escucharon atentamente y empezaron a pensar a lo que se refería. "Por lo que pude deducir, sospeché que allí debía de haber algo en esas aguas, como una especie de criatura marina enorme, y veo que no me equivoqué."
Lelouch continuó relatando la historia de cuando él y Rivalz llegaron al muelle cerca del aeropuerto de Haneda para ver la columna de vapor en medio del mar, su extraño cese y el surgimiento de aquella enorme cola gigante. Continuó como la extraña criatura que había visto previamente había comenzado a desplazarse adentrarse por el Rio Mion hasta finalmente salir a la superficie en el barrio de Kamata provocando el caos y pánico en la ciudad hasta finalmente llegar a Shinagawa y cambiar de forma, y todo lo demás.
Una vez que escucharon la versión de su historia, la expresión de Milly continuó tan dura como una piedra, la de Nina un poco tensa tratando de ocultar su nerviosismo, mientras que Shirley, bueno, no hizo esfuerzos para ocultar su malestar y horror por lo que había pasado. Era como una señal del fin del mundo.
"Así que vosotros dos os acercasteis allí teniendo en cuenta lo peligroso que era, ¿verdad?" Preguntó Milly mirando crípticamente a los 2. "Eso no parece muy propio de ti, Lulu."
"Lo sé, perdonad por habeos asustado. No era mi intención." Respondió el pelinegro sonando casi avergonzado. "En realidad, Rivalz y yo no nos acercamos mucho. Solo pudimos observarlo desde un mirador."
Milly continuó mirando a los 2 durante un breve momento antes de que su expresión suavizara un poco con una sonrisa. "Muy bien, pero prometedme que cada vez que ocurra algo extraño, no vayáis allí, ¿entendido?"
Lelouch no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa al ver que todo estaba arreglado. Al menos de momento…
"No te preocupe, pres. Me aseguraré de que Lelouch no se meta en líos y lo alejaré de cualquier incidente, aunque tenga que encadenarlo a mi moto y arrastrarlo devuelta aquí." Exclamó Rivalz fervientemente con un pulgar al aire.
"Oye…" Dijo Lelouch con una sonrisa nerviosa por la broma de Rivalz. El peli azul solo le dio una mirada divertida mientras que Milly soltó una pequeña carcajada y Nina trató de ocultar su rubor.
En cuanto a Shirley, apenas pudo entender lo que estaba viendo. Estos 2 chicos acababan de regresar sanos y salvos del desastre que ocurrió allí afuera dejando todo el mundo preocupado, y ellos se ríen como si nada. No es que ella no fuera una aficionada del humor, a ella le gusta sonreír y reír de vez en cuanto con sus amigos y toleraba ciertas bromas, pero también hubo veces que se tomaba ciertas cosas en serio que podrían ser perjudiciales, y solo fue gracias a Dios de que Lelouch y Rivalz escaparan vivos de aquel infierno ya que dicho infierno fue 100 veces mayor que la de cualquier ataque terrorista.
Independientemente como haya resultado todo, no pudo evitar sentirse aliviada de que Lulu haya vuelto de una sola pieza. No podía pedir más.
"Oh, por cierto." Dejando las bromas a un lado, Lelouch se volvió hacia Milly. "¿Cómo está Nunnally? ¿Ella se enteró de lo que ocurrió?" Preguntó con algo de preocupación por la posibilidad de que su hermanita también se enterara de esto y ahora mismo estaría más preocupada que nunca.
"Oh, no te preocupes." Respondió Milly tranquilamente. "Yo también había pensado en ello y fui hacia su habitación, pero cuando llegué y le pregunté, ella me respondió que no sabe nada ya que su radio se había quedado sin pilas."
Al escuchar la noticia, Lelouch no pudo evitar soltar un suspiro de alivio al ver que Nunnally no se enterara de lo ocurrido allí afuera. Por el momento…
"De cualquier forma, ella está un poco preocupada. Deberías verla."
"Sí. Muchas gracias."
Horas más tarde
Ya había llegado el anochecer y gran parte de los estudiantes y profesores se habían marchado a sus casas hace horas dejando el recinto para los residentes.
En una de las habitaciones, 2 chicas estaban esperando la llegada de un invitado.
"Me pregunto cuando vendrá Lelouch." Preguntó una joven chica de 14 años con el cabello rizado largo y castaño sentada en una silla de ruedas como si estuviera discapacitada y siempre lucía con los ojos completamente cerrados.
"Dale tiempo, estoy segura de que habrá tenido un día muy duro." Respondió suavemente una mujer con rasgos japoneses vestida de sirvienta limpiadora con una sonrisa para tranquilizarla.
La joven chica lisiada y ciega asintió un poco segura antes que de pronto fijó instintivamente su cara a la puerta lo que generó una mirada confusa en la sirvienta.
Como si hubiera adivinado que esto pudiera pasar, la puerta se abrió automáticamente y Lelouch entró tranquilamente con una sonrisa en la cara. "Perdonad por la demora. Me hicieron trabajar demasiado."
"Hola, Lelouch, no importa." Respondió la niña ciega con una sonrisa alegre.
"Siempre es agradable tenerlo de vuelta, maestro." Respondió la sirvienta con una sonrisa también.
"Gracias por eso, Sayoko. Hola, Nunnally." Habló Lelouch con su sonrisa.
A parte del duro trabajo de ser la marioneta de Milly como vicepresidente y los estudios que tenía que hacer, Lelouch siempre se alegraba de tener a su hermana pequeña Nunnally Lamperouge tan cerca de él y cenar juntos como ahora, haciéndole olvidar todo lo ocurrido en el día. Sin olvidar este.
Una vez que se sentó de frente a su hermana, su criada Sayoko empezó a cocinarles ternera y en ese tiempo de espera, Lelouch aún seguía reflexionando sobre lo ocurrido en el día y su hermana no parecía saberlo. Se estaba planteando en contárselo, pero decidió no hacerlo de momento ya que no quería preocuparla ahora.
"Lelouch..." La sola voz de su hermana fue suficiente para sacarlo de su línea de pensamientos y centrarse en ella. "¿Estas bien?"
Lelouch se tensó un poco, pero recuperó de inmediato la compostura para responder. "Claro, ¿por qué lo preguntas?"
"Últimamente te he notado un poco extraño desde que llegaste por el medio día. Pareces tenso..."
Lelouch no sabía que decir. Él sabía que ser ciego tenía sus propias ventajas como se le agudizar sus otros sentidos como el oído o desarrollar un sexto sentido que le permitía casi leer las emociones de la gente.
"¿Estas bien?" Preguntó Nunnally un poco preocupada.
"C-claro, no es nada. Tuve un día realmente duro por la ciudad." Disimuló Lelouch con una sonrisa. Aun así, a Nunnally le siguió pareciendo un poco extraño la actitud de su hermano, pero no pudo seguir hablando cuando escuchó a Sayoko hablar.
"Ya está la cena lista." Llamó la doncella mientras transportaba un plato de ternera entre sus manos y lo dejo en la mesa.
"Muchas gracias, Sayoko." Agradeció Lelouch no solo por traerles la comida, también por haber interrumpido a tiempo a Nunnally. Así, ambos hermanos comenzaron a almorzar su filete cada uno mientras Lelouch aún se seguía pensando en no contarle a Nunnally sobre lo ocurrido al menos de momento. El almuerzo continuó sin interrupción hasta que se comieron los últimos restos del filete y luego Lelouch llevó a Nunnally entre sus brazos a su cama y luego la amantó.
"Muchas gracias, hermano." Agradeció alegremente.
"De nada. Sabes bien que yo siempre estaré para ti." Respondió Lelouch con un tono cariñoso. Esa era la promesa que hizo el exiliado ex príncipe hizo a su hermanita cuando su madre murió hace tiempo y siempre la protegería de cualquier cosa y le haría siempre feliz lejos de ese hombre tan odiado que una vez consideraba como padre.
Viendo que su hermana finalmente se quedara dormida, Lelouch apagó la lampara y se marchó sigilosamente del cuarto de su hermana.
Al día siguiente
Ōta – Asentamiento de Tokio
Hoy no era un día cualquiera en la que uno no se podía disfrutar. Ōta, el lugar por donde había pasado la criatura en tierra firme se había convertido en un centro de actividades en la que el ejército y unidades de rescates asistieron para buscar supervivientes.
Los restos del caos generado por la criatura aún seguían presentes en las partes urbanas del asentamiento. Una gran pila de escombros de casas aplastadas se amontonaba en las calles y varias carreteras también quedaron destrozadas como si hubieran sufrido un bombardeo aéreo. También había muchos restos de vehículos esparcidos como coches y camiones.
El gobierno colonial tuvo que responder de inmediato y enviaron ayuda a la gente que se vieron perjudicadas en el acto. Se enviaron grúas y camiones de bomberos para quitar los escombros que bloqueaban las carreteras y penetrar en el interior de las casas en busca de algún herido. También había varios oficiales patrullando e indicando a los vehículos a cada posición, y también se pudo ver un furgón militar transportando a varios civiles que el equipo había rescatado.
En medio de esto, una noticiera relataba lo que estaba ocurriendo mientras un camarógrafo lo grababa.
"Cómo pueden ver, el ejército y el equipo de rescate están colaborando para rescatar a los desafortunados que quedaron involucrados en esta tragedia. Se desconoce el número de víctimas, pero mucha gente que sobrevivieron ha perdido sus hogares y propiedades por culpa de esta catástrofe." Habló la noticiera a través de la cámara de noticias.
Academia Ashford
"Aún se desconoce que era esa criatura que había provocado todo este caos. En estos momentos, la marina había confirmado que la criatura no ha sido vista en el canal de Uraga por lo que el área de búsqueda se extendió por toda la Bahía de Tokio sin resultado alguno. También hay otro equipo de búsqueda a las afueras de la Bahía de Sagami, pero el resultado por el momento es incierto."
Tanto Lelouch como el resto de los estudiantes y compañeros estaban viendo las noticias mediante un gran televisor en una clase.
"Se han contactado con tres biólogos marinos de universidades para ayudarnos a describir el origen de la criatura, pero sin éxito, uno afirmando ser un espécimen desconocido para la ciencia en la que no se sabe nada más."
Gueto de Shinjuku
Al mismo tiempo que se ponía la emisora en toda el área, también se anunciaba en los lugares menos deseados para los ciudadanos britanianos siendo los guetos donde moraban los nativos de la anterior nación ahora conocidos como Elevens tras la guerra.
En uno de esos dichos guetos, había una guarida con un ambiente oscura por la falta de luz exceptuando la de un televisor que iluminaba parte de ella, cuyos ocupantes fueron 6 personas reunidas observando detenidamente el televisor. Todos ellos eran étnicamente japoneses y formaban parte de una célula de resistencia anti-britaniana.
"Con el paralelo del monstruo en un misterio, la marina ha iniciado una búsqueda con el fin de exterminar a la amenaza y asegurarse de que no regresara a tierra firme."
Academia Ashford
"Espero que lo hagan rápido." Comentó Rivalz tras un momento de silencio. Shirley asintió en silencio mientras que Lelouch seguía mirando seriamente con los brazos cruzados, aunque mantenía la misma opinión de sus compañeros.
"En estos momentos, para honrar a las víctimas de la tragedia, nuestro Gobernador general, el príncipe Clovis quiere darnos un conmovedor discurso dirigido a toda la población del Área 11. Escuchen."
Tras esto, la imagen de la noticiera fue sustituida por la del mismo príncipe en toda su gloria, mientras mostraba una cara de herido. Su hermano siempre había tenido una adoración por la teatralidad.
"¡Para mis súbditos imperiales!" Comenzó en un tono alto para que todos lo escucharan e hizo una pausa y dar más dramaticidad a su discurso.
Tras decir la declaración, los ojos de Lelouch se estrecharon ligeramente ante la imagen del príncipe.
Gueto de Shinjuku
"Y naturalmente a los muchos Elevens que están cooperando con nosotros."
Un miembro del grupo, una joven chica pelirroja vestida de rebelde no pudo evitar apretar los dientes con disgusto ante la fachada de que los japoneses son aliados y viven en su sociedad.
En toda el Área 11
"¡Mi corazón está partido en dos!" Dijo Clovis actuando triste y desgarrado mientras colocaba una mano sobre su pecho y agachaba su cabeza de manera dramática para enfatizar su estado emocional. Luego levantó la cabeza para mirar directamente al público a través de la cámara con una expresión de cachorro lastimado.
"Se que la mayoría de vosotros estáis conmocionados por estos inesperados eventos que se recordara en la infamia. Desde hace seis años, cuando por fin habíamos alcanzado un acuerdo mutuo que nos garantizara vivir en este dominio en paz y armonía, lejos de la guerra en Europa, de repente dicha paz fue deliberadamente interrumpida por la aparición de esa extraña criatura que no solo causó estragos en nuestra ciudad, también se llevó a muchas vidas inocentes en su paso."
Luego Clovis terminó con su fachada de herido para adoptar una expresión de determinación y una fuerte resolución para que la gente la viera.
"¡Sin embargo, yo, como el Gobernador del Área 11 no voy a tolerar este desastre y ahora mismo estamos preparando una expedición de búsqueda y exterminio de la criatura y enviarla al infierno de donde pertenece! ¡No permitiremos que una pesadilla como esa quede impune y nos hagan caer en la desgracia y humillación que nos han hecho sufrir! ¡Y la razón de esto es porque nosotros somos los dueños legítimos de este dominio que muchos hombres trataron con sudor y sangre conquistar para nuestro gran y poderoso imperio, y así será siempre!"
Mucha gente ya sean de Tokio y el resto del Área 11 escucharon con atención y admiración el discurso tan apasionado de su Gobernador a través de sus televisores y emisoras de radio, y parecía que la estrategia psicológica del príncipe funcionaba en ellos.
"¡Ahora, todo el mundo alcemos nuestras condolencias a las víctimas de este desastre...!"
Academia Ashford
Tras terminar el discurso, gran parte de los espectadores ofrecieron sus condolencias con el príncipe y otros decidieron hacer lo que estaban haciendo antes. Lelouch y Rivalz eran los únicos que no oraban. Este último miró a Lelouch.
"¿No vas a hacerlo?" Preguntó con curiosidad.
"¿Y tú?" Preguntó Lelouch a cambio.
"Me parece un poco vergonzoso." Respondió con una sonrisa nerviosa.
"Así es. Incluso si lloramos, los muertos no volverán a la vida." Dijo con una sonrisa mientras la cara de su madre cruzó rápidamente su mente.
Shirley escuchó el comentario de Lelouch y parecía no gustarle lo que dijo.
"¿¡Pero como puedes decir eso!?" Espetó ella mirando a Lelouch quien parecía estar sorprendido. "Mucha gente a muerto en aquel desastre, ¿y tú te muestras insensible?"
"Vamos, Shirley." Intervino Rivalz. "Él no lo estaba diciendo en serio."
"¡Sí, pero eso no es motivo para decir algo así!" Continuó Shirley con la misma brusquedad. Justo cuando Lelouch iba a decir cualquier cosa, Milly intervino para mirar a la otra chica casi con severidad.
"Muy bien, Shirley, ya es suficiente." Dijo ella como agarraba de los hombros a la peli naranja. "Se que estas asustada por lo que ha ocurrido, pero eso no es motivo por comportarse así, ¿entiendes?"
Shirley respiró hondo mientras trataba de relajarse y no dejar que la angustia la consumiera hasta el punto de caer tan bajo como estaba ahora. Luego bajó un poco la cabeza un poco avergonzada sin atreverse a decir algo.
Entretanto, Lelouch miró a la chica con algo de lástima antes de volver a fijarse en la imagen de su hermanastro.
'No importa lo mucho que te endurezcas... el mundo no va a cambiar.'
Gueto de Shinjuku
"Je, como me hubiera gustado que esa cosa se hubiera zampado a ese gilipollas para que no hubiera dicho muchas tonterías, ¿no?" Gruñó uno de los espectadores rebeldes siendo Shinichirō Tamaki mirando sentado en un sofá con disgusto a la imagen del pomposo príncipe aun orando.
Incluso si el resto de sus compañeros no respondieron al comentario de Tamaki, todos estaban de acuerdo de que aquella les hubiera hecho un gran favor en llevarse la vida del príncipe britaniano para su mayor satisfacción.
Desde que los britanianos ocuparon su otrora y orgullosa nación 6 años atrás despojándolos de su identidad, orgullo y tradiciones, muchos japoneses se sintieron insatisfechos por aquel trato y no se habían rendido cuando cada facción formó sus propias células de resistencias anti-britanianas que más tarde fueron vistos por la población britaniana como terroristas peligrosos que atentaban contra la paz del dominio cuando en realidad quisieron recuperar lo que alguna vez fueron suyo.
Por supuesto, aquello no siempre resultó ser tan fácil como creían. La mayoría de las células de resistencias lo componían por aficionados, gente que apenas tocaron y supieron manejar un arma de fuego y lo único que los motivaba era un orgullo nacionalista y patriótico por querer liberar la tierra de sus antepasados de su vil invasor.
Sin embargo, aquello no sirvió de mucho ya que estaban menos disciplinadas y organizadas a pesar de su número, y estaban dirigidas por lideres inexpertos que no saben de experiencia militar. Y la célula de resistencia local de Shinjuku liderada por un tal Naoto Kōzuki no era muy diferente.
Formado por tan solo un puñado de no más de 10 miembros liderados por un joven de veintitantos años se establecieron en medio de estas ruinas que fueron una vez uno de los barrios más grandes y prósperos de Tokio antes de la invasión britaniana, y ahora no son más que un montón de escombros en su mayoría demolidos que ahora sirve como residencia para los despojados japoneses, o oficialmente llamados Elevens.
Hasta ahora nadie había acertado un golpe devastador en el territorio enemigo, pero eso cambio cuando de repente llegó esa extraña criatura marina arrasando las calles de Ōta hasta llegar a Shinagawa. La verdad es que fue espectacular el desastre que había provocado esa cosa en tan solo poco tiempo, un tiempo que ni ellos podrían haber logrado.
"Ojalá esa cosa volviera de nuevo para que destroce su querido castillo, ¿no crees?" Dijo Tamaki en tono de broma antes de soltar una carcajada en el indiferente ambiente. Por supuesto, nadie compartió el mismo humor o entusiasmo que él mientras seguían mirando al televisor.
Puede que lo que acababa de ocurrir en territorio enemigo fuera de alguna forma satisfactoria, pero con solo eliminar un distrito no serviría de nada para provocar el caos completo en el asentamiento y mucho menos debilitar al ejército britaniano. Además, tampoco sabían que era esa cosa que había emergido de la bahía, pero estaba claro que era una criatura bastante anormal y peligrosa a la vez.
De cualquier forma, lo único que tenían que hacer es esperar lo que tenga que decir su líder en estos momentos.
Un miembro del grupo, una chica joven en su adolescencia decidió separarse del grupo y caminar hacia otra parte.
Naoto Kōzuki suspiró resignado mientras apagaba la emisora de su radio al ver que no escuchaba ninguna señal procedente de otras células de resistencias. Seguramente las líneas fueron cortadas por el avance de aquel monstruo. Hasta hoy no pudo comunicarse con otras facciones como la Alianza Yamato estacionados en Saitama por lo que ahora mismo estaban aislados. Al menos de momento, pero no se sabía por cuanto tiempo. Este fue otro de los días duros que tuvo que soportar como líder de una de las muchas resistencias anti-britanianas en el Área 11, y una de las más pequeñas también.
Desde que fundó esta pequeña facción de pocos hombres, la mayoría, gente que conocía desde el instituto como su buen amigo y optimista Kaname Ōgi, el testarudo y gruñón Shinichirō Tamaki y algunos residentes locales de Shinjuku, y se hizo cargo como líder, no lo tuvieron muy fácil debido a los pocos recursos que tenían y solo algunas armas de fuego como pistolas, pero nada más para evitar ser vistos como un puñado de aficionados con armas. Su única función era solo provocar el pánico y el desorden civil en la ciudad, pero nada para hacer frente a los militares.
No muchas facciones de resistencias esparcidas por gran parte del Área 11 disponían de armas que solo los militares podían tener y sobre todo los Knightmares. Aquellas endiabladas maquinas que permitieron la victoria de los invasores del otro lado del Pacifico y causaron un gran número de víctimas humanas fueron la perdición de su amado país y los condenaron a la esclavitud en los guetos. No se podía evitar, puesto que esas máquinas parecían ser sacadas de una novela de ciencia ficción que se hizo realidad y útil para el ejército britaniano y no tardaron mucho en adaptarlos y utilizarlos por primera vez en la invasión de Japón. Eran armas más móviles con mayor maniobrabilidad que haría que los carros de combates acorazados conocidos como tanques fueran tortugas indefensas frente a una liebre patinando y armada.
Con solo pensar como los britanianos tuvieran esa ventaja armamentística en sus manos, hubiera deseado que ellos también tuvieran sus propios Knightmares para combatir y darles una muestra de su propia medicina.
Por desgracia solo son un grupo de aficionados de pocas personas y sin recursos militares que tienen que arreglárselas como puedan para no quedarse atrás mientras los otros siguen luchando en otras partes. La única fuerza que tienen aparte de las armas que disponen es su propio espíritu patriota independentista que los guíe y que con el tiempo se hará más fuerte para hacer una diferencia al menos y que otros se unieran a la causa. Eso es lo que al menos Naoto quiere creer.
De repente escuchó a alguien tocando la puerta desde el exterior. "Soy yo, Onii-chan." Habló una voz femenina familiar para él.
"Pasa." Respondió Naoto cuando la puerta se abrió y entró la misma joven pelirroja de antes siendo Kallen Kōzuki, hermana menor de Naoto quien estaba caminando hacia él.
"¿Han dicho algo en las comunicaciones?" Preguntó ella parándose a su lado.
"Nada aún. Ni una señal. Parece que todas las líneas han sido cortadas por el ataque de ese monstruo." Respondió con cansancio. Ella asintió un poco decepcionada.
"¿Qué ocurre?"
"Nada. Solo estaba harta de como Tamaki no paraba de elogiar a esa cosa como un dios vengador por haber matado a muchos britanianos." Respondió Kallen un poco exasperada. Naoto solo miró a su hermana con compresión. El hecho de que ese monstruo haya causado estragos por la ciudad en la que habitaban sus odiados opresores, de sin duda fue el mayor golpe hacia los britanianos para la opinión de muchos de los suyos ya que nadie había causado tanta destrucción y muerte que cualquiera de ellos. Muchos de sus compatriotas pensaron que aquello era una especie de castigo divino para vengar la conquista de la antigua tierra del Sol Naciente y a sus habitantes desagregados de su libertad y orgullo.
Sin embargo, Naoto no era tan supersticioso, y el hecho de que solo atacaba al asentamiento e ignoraba el gueto era porque estaba un poco lejos de kamata. Ellos deberían saber que incluso si Japón no fuera conquistada por los britanianos, puede que esa criatura aparecería igualmente y causaría muerte a los japoneses.
"¿Qué haremos, Onī-chan?" Preguntó Kallen haciendo que su hermano saliera de sus pensamientos para que este la mirara.
"De momento nos quedaremos tranquilos sin hacer nada mientras yo tratare de contactar con alguien, ¿de acuerdo?"
La pelirroja asintió antes de dar media vuelta y caminar fuera de la habitación, no sin antes de escuchar la voz de su hermano.
"Por cierto..." Dijo Naoto haciendo que ella se detuviera y volteara su cabeza hacia su hermano. "¿Te has planteado inscribirte en un instituto ya?"
Ella bajo un poco la cabeza en decepción. Sabía que él diría eso. Desde que se unió a la célula de la resistencia hace algún tiempo, tuvo que lidiar una doble vida como Kallen Stadfeld, hija bastarda de la familia Stadfeld junto a su madrastra, y la otra como Karen Kōzuki, su verdadera identidad como miembro de la resistencia anti-britanianos junto a su hermano. Ella tuvo dificultades para llevar ambas vidas en uno solo, y era por eso que necesitaba infiltrarse en un instituto clandestino como estudiante para mantener su identidad en secreto.
Naturalmente ella no quería pasarse por una estudiante ordinaria ni muchos menos mezclarse entre los britanianos, ya que, para ella, no eran más que unos malditos ignorantes y mimados. Lo más chocante era que esta idea fue apoyada por su hermano para que ella no se involucrara en la resistencia a pesar de que ella no quería. Kallen entendía que su hermano quería protegerla y que no se involucrara en la rebelión, sin embargo, su actitud rebelde y orgullo la impulsaba a la acción.
Volviendo su cabeza al frente, ella respondió esto. "Dentro de unos meses..."
Y con eso, ella sale de la habitación dejando solo a Naoto pensando si lo que hacía era lo correcto. Él no lo hacía por su propio bien, lo hacía por el de su madre que se había sacrificado bastante para hacer que tuviera una vida mejor, aunque ella no lo viera así. Dejando eso a un lado, él se fijó en las fotos familiares donde salían él, Kallen (niña) y su madre desde un mirador sonriendo en la cámara, y otro hecho actualmente, solo que con él sentado en una roca, Kallen con 2 latas y un amigo de Naoto, Ohgi, los 3 sonriendo al unísono.
Naoto no podía evitar sonreír al ver a estas fotos que les traían buenos recuerdos. Como desearía volver a aquella era…
Ōta
Mientras la limpieza de Ōta seguía su curso, un grupo de hombres con trajes anti-radiación pasearon por separados por la zona con sus respectivos dispositivos detector de radiación para buscar cualquier fenómeno calorífico que dejó la criatura. No hace mucho se había detectado una extraña fuente térmica de alto nivel ligado a la radiación en el mismo lugar, y por ello se enviaron un equipo de investigación para estudiar esa fuente, aunque no se encontró mucho.
Solo fue cuestión de tiempo que la alarma del detector llamó la atención de uno de los investigadores, alertándolo de que se estaba acercando a la fuente. El hombre comenzó a seguir la señal dejándose llevar con el rastreador y en cuestión de minutos el pitido de la alarma se hizo más fuerte como el hombre seguía caminando hasta que después de un instante se detuvo en seco al contemplar lo que tenía delante.
A pocos metros de él había un gran charco rojo carmesí desramado por el suelo de la carretera destrozada con pinta de ser sangre.
"¡Venid aquí! ¡Creo que he encontrado algo!" Avisó el investigador a sus compañeros quienes no tardaron demasiado en llegar a donde estaba él y ver lo que descubrió.
"¿Qué es eso?" Preguntó otro de los investigadores al contemplar el charco.
"No lo sé, pero de ahí venía la actividad radiactiva." Respondió el primero. Los hombres continuaron viendo este descubrimiento durante un pequeño rato hasta que uno de ellos dijo que trajeran una manguera para transportar la sustancia a un laboratorio.
Así lo hicieron y transportaron el extraño liquido carmesí en unos contenedores de metal que más tarde fueron transportados en una furgoneta militar.
Academia Ashford
Estando tan tranquilo sin nadie a su alrededor, Lelouch miraba atentamente la información de lo ocurrido ayer mediante un ordenador portátil. Estaba sentado solo en la sala principal del Consejo Estudiantil donde suelen asistir a reuniones cotidianas con sus compañeros para decidir las normas que se regía en los estudiantes de la academia. Una gran mesa rectangular se extendía frente a él donde podía leer tranquilamente.
Como si los fantasmas de ayer lo estuviesen atormentando, Lelouch todavía no paraba de pensar sobre esa extraña criatura gigantesca que se aventuró en tierra causando estragos en las calles durante una media hora hasta que de repente empezó a evolucionar hasta tomar la forma de una especie de tiranosaurio de 187 pies de altura, y justo cuando el ejército iba a atacarlo, de repente la criatura empezó a huir con el rabo entre las piernas hasta llegar por donde vino, el mar.
Abriendo otra página, Lelouch continuó leyendo sobre que todavía no se había encontrado ninguna evidencia de la ubicación actual de la criatura, pero se sospechaba que se encontraría en mar abierto, seguramente en zona profunda. Tal como dijo Clovis antes, la marina ha iniciado una operación de búsqueda y exterminio de la criatura, aunque aún estaba en curso. También había visto que las imágenes que fueron grabadas durante el incidente se transmitieron por todo el mundo, y había dejado a mucha gente conmocionada tras estos acontecimientos. Mucha gente pedía a grito que era esa extraña criatura marina, mientras otros argumentaban que debía de ser una criatura prehistórica que se creía extinto. Incluso otro afirmaba que su presencia tal vez haya dado origen a ciertos famosos mitos sobre criaturas marinas como el Kraken o el Leviatán, aunque estos 2 últimos les pareció un poco absurdo.
De cualquier manera, su mera presencia atrajo la atención de muchos investigadores entre ellos criptozoólogos, quienes iniciaron un viaje hacia el Área 11 con la oportunidad de poder estudiar a la criatura más detalladamente, aunque dudaba de que el ejército se lo permitiera.
Sin embargo, esto no era lo que Lelouch buscaba. Lo único que le interesaba era saber que era exactamente ese monstruo, que hizo para que provocara esa extraña actividad en la bahía y como cambio de forma tan repentina cuando estuvo en tierra. Todo ese misterio eludía al joven y quería saber que ocurría, pero por desgracia no encontró nada de esto en su ordenador.
Dando un suspiro resignado, Lelouch estuvo a punto de desconectar su portátil hasta que de pronto sus ojos se posaron en una nueva información. Pensando que podría valer la pena, Lelouch se volvió hacia la pantalla y empezó a leer el nuevo texto.
Lo que leyó lo dejo un poco desconcertado.
'¿Se ha detectado rastro de contaminación radiactiva en el agua cerca del Puerto de Yokosuka?'
Lelouch continuó leyendo para saber más de lo sucedido y dice que hace unas 10 horas se emitió una alerta en el Asentamiento de Yokosuka de una extraña actividad radiactiva cerca de las costas de la ciudad que había matado a muchos peces.
Lelouch vio varias imágenes de fotos en la que se vio un gran número de peces muertos flotando en el agua, y unos pescadores cogiendo unos.
Al principio se pensó que había ocurrido un incidente en una central nuclear cercana pero un estudio reciente confirmo que la central nuclear no tiene nada que ver con el incidente, y solo se pudo teorizar una posibilidad.
¿Tenía algo que ver con lo de la Bahía de Tokio?
Eso era lo que Lelouch quería buscar. Aún recordaba el extraño fenómeno que ocurrió en la bahía, que estaba bastante claro que no se trataba de una erupción volcánica, sino otra cosa. Teniendo en cuenta que la contaminación radiactiva en el agua estaba en la desembocadura de la bahía por donde apareció la criatura, solo podía significar una cosa...
De repente su línea de pensamientos fue interrumpida cuando escucho que la puerta de la sala se abrió repentinamente.
"¿Lulu?"
Lelouch volteó para ver a una Shirley recién llegada poniendo una cara de inseguridad. Lelouch no sabía cómo reaccionar después de la 'pequeña' discusión que tuvieron hace unas horas, pero sabía que tal vez no vaya a hablar sobre ello.
"¿Podemos hablar?" Preguntó Shirley sonando insegura rompiendo el incomodo silencio que había.
"Oh, claro." Dijo Lelouch como desconectaba su portátil. "¿Querías algo?"
"Solo quería pedirte perdón por lo de antes." Contestó ella un poco avergonzada. "No quería gritarte de esa manera, pero estaba muy angustiada por tantas muertes que…"
"No pasa nada." Contestó Lelouch para sorpresa de Shirley. "Se que estabas asustada por lo que ocurrió ahí, yo y Rivalz también lo estábamos cuando estuvimos allí. Así que es comprensible esto."
Pues claro que es comprensible. Lelouch sabía mejor que nunca como se sentía uno cuando presenciaba cosas tan aterradoras como la muerte misma, y él lo sabía por experiencia propia. Él vio morir a su madre frente a sus ojos a la mera edad de 9 años, y al año siguiente vio las atrocidades de la guerra cuando Britania invadió Japón. Aquella fatídica experiencia le dio una fuerte aversión hacia las guerras que lo veía como el infierno, y de hecho lo que ocurrió ayer le trajo esos recuerdos desagradables.
Aunque claro, también sentía un fuerte resentimiento hacia Britania, su país de origen, por todas las cosas malas que había hecho sobre todo como trataba a los nativos de las áreas que había conquistado (sobre todo Japón) con tanta injusticia e indiscriminación.
"Oh, entiendo." Dijo Shirley como aún se sentía desconcertada por las palabras de Lelouch. "Bueno, yo…"
"¿Querías algo?" Preguntó Lelouch aparentemente curioso. De pronto Shirley se sonrojo de vergüenza.
"P-pues veras, yo..." Balbuceó ella sin saber que decir exactamente en una situación como esta. Lelouch parecía esperar pacientemente sin entender lo que le estaba sucediendo con la chica. "¿Estas ocupado con algo ahí?"
"No. Yo ya he terminado con mi trabajo." Dijo Lelouch rápidamente con la intención de que ella no descubriera que estaba investigando sobre el incidente de ayer y no volviera a agobiarla como antes.
"Oh, ya veo." Dijo ella tras un momento de silencio. Lelouch solo siguió mirando sin comprender a donde quiso ir Shirley con esta conversación. No tardó mucho en averiguarlo cuando ella volvió a hablar.
"¿Qué tal si vamos a dar un paseo?" Preguntó Shirley rápidamente, haciendo que Lelouch parpadeara un poco seguro de lo que acababa de escuchar. "Se que no se puede salir debido al desastre de ayer, pero podríamos salir al Hotel Kawaguchi, ¿qué te parece?"
Lelouch trató de pensar en su respuesta en si deberá aceptar la oferta de su amiga. No era que le importara, solo que esta es la primera vez que le pedían a que salieran de paseo como si fuera algún tipo de 'cita'. De cualquier forma, él no era ningún grosero para rechazar algo así.
"Muy bien, si es eso lo que quieres-
"¡Oh, no, no, no!" Gritó Shirley histéricamente mientras agitaba sus manos. "Solo lo digo si te apetecía."
"La verdad es que no me importa. Después de lo que visto y trabajado tanto, supongo que no me vendría mal un paseo." Dijo Lelouch como se puso de pie con una actitud positiva. Shirley casi se había sonrojado de vergüenza nuevamente al ver que por fin lo había conseguido.
¡Iba a tener una cita con Lelouch!
"¿Cuándo quedamos?" Preguntó Lelouch a Shirley.
"¿Qué tal a las 18:00?"
"Muy bien, déjame que me prepare y vaya a avisar a Nunnally, ¿de acuerdo?"
"Vale, oh, y una cosa." Avisó Shirley mirando directamente a Lelouch. "No le digas nada de esto a Milly y a los demás, ¿de acuerdo?"
Lelouch no pudo evitar soltar unas risas por eso. "De acuerdo, no lo haré."
"Bien." Y así, Shirley salió de la sala y aún sin creer lo que había conseguido.
2 semanas más tarde
Pendragon - Sacro Imperio de Britania
Sentado en su escritorio de su despacho personal con la mente tranquila, el príncipe Schneizel El Britannia, segundo príncipe del imperio y canciller del gobierno estaba leyendo minuciosamente una fila de papeles enviados del Área 11 que son el resultado de la investigación de la sangre que encontraron en los restos destruidos que dejo tras de sí la misteriosa criatura.
Dejando a un lado los detalles, se ha concluido que la misteriosa criatura debe de tratarse de una especie de organismo mutante súper evolucionado debido a que su sangre contenía ciertos niveles de radiactividad bastante altos. Según se había especulado, era posible que la criatura mutante se alimentaba de la fisión atómica debido a que se había encontrado resto de sustento radiactivo en su sangre lo que hizo que su organismo evolucionara de tal manera. Más investigaciones se llevaron a cabo no solo en la sangre, también en la zona donde paso el monstruo donde encontraron rastros de radiactividad.
También hubo rastro de contaminación radiactiva en el agua cerca del puerto de Yokosuka procedente de la Bahía de Tokyo, presumiblemente de la criatura.
Se ha descubierto también que aquel fenómeno en la Bahía de Tokyo, cuando todos pensaban que era una actividad volcánica submarina, en realidad era que la criatura había elevado radicalmente su temperatura corporal a tal punto de poder evaporar el agua de la había. No se sabía porque pudo elevar su temperatura, pero se especula que debió de ser por las mutaciones.
Schneizel había leído estos hallazgos y no podía evitar sentirse más intrigado por la existencia de una criatura que liberaba grandes cantidades de radiación y de paso volverse más grande aun causando el caos en el Área 11. Aunque se hacían esfuerzos por localizar el paralelo de la criatura y exterminarlo de una vez, no paraba de preocuparse de que, hasta ese entonces, vuelva a mutar y ser mucho más grande para lidiar con ello.
Aparte de sus preocupaciones, el segundo príncipe no paraba de cuestionarse como puede existir un organismo así y desde cuando estuvo oculto en el mundo pasando desapercibido ante las miradas de todos. Dejando sus pensamientos aún lado, el príncipe aparto los papeles aún lado y procedió a leer los otros que aún no había leído con la esperanza de encontrar respuestas. Una vez que puso la hoja frente a sus ojos, una ceja del príncipe se arqueo al leer un nombre.
Gorō Maki…
