Hola a todos, se que ha pasado mucho tiempo desde mi última actualización y no tengo excusa para explicar mi ausencia, pero aún así debo decirles que mi historia todavía no está muerta y estoy dispuesta a terminarla sin importar el que. Antes tengo que decirles que este capitulo es más largo que los anteriores y no sabría decir si los siguientes van a hacer igual de largo o puede que un poco más. De cualquier manera, disfruten.
Capitulo 9: La bruja y Geass
30/03/2022
Sayoko Shinozaki apagó la luz de la tienda donde ahora dormía Nunnally y se fue sigilosamente a otra parte. Parecía que hoy se estaban acostumbrando a este tipo de vida como refugiados a pesar de lo poco difícil que era desde un principio. Por otro lado, la situación aquí sigue igual de siempre para todos con la gran cantidad de refugiados aun viniendo a esta zona y por tanto la necesidad de traer más raciones de comida, agua, mantas y hasta un techo para poder descansar tranquilo.
El resto de los estudiantes establecidos en este sector también se habían adaptado a su estancia aquí, pero solo forzosamente. Buena parte de ellos también perdido sus hogares por la tormenta radiactiva de Gojira y a saber que más, y uno se preguntaba cuándo terminará toda esta tortura de quedarse aquí como animales enjaulados en un espacio tan reducido.
Sayoko no pudo evitar sentir lastima por ellos a pesar de que el país de esta gente conquistara su nación hace 6 años y a su gente les arrebatara su identidad y libertad. Sin bien ella podría guardar resentimiento hacia cualquier persona vil y despreciable como a cualquier britaniano que viera y su país, pero no pudo debido a que conoció a britanianos buenos que no la veían con malos ojos siendo aparte de Milly, el joven repudiado Lelouch Lamperouge y su discapacitada hermana Nunnally Lamperouge. Sin duda esos 2 hermanos fueron las mejores personas que había conocido. Lelouch fue un chico bastante respetuoso y considerado ya sea con ella y su hermana y sentía un gran respeto por él. Aunque a veces hubiera preferido que él no faltara a las clases y estuviera más tiempo con ellas en vez de salir por la ciudad para apostar en partidas de ajedrez.
La dulce e inocente Nunnally se había ganado todo su cariño y actuó de manera maternal cuidándola en ausencia de Lelouch. De hecho, a ella le interesaba todo lo relacionado con Japón incluyendo los origamis, que más tarde se había convertido en su pasatiempo favorito todas las tardes. Incluso aquí hubo papeles y una mesita para trabajar por lo que se habían entretenido muy bien haciendo origamis todas las tardes.
Sin embargo, a veces se preguntaba por cuanto tiempo iba a durar esto. Con la destrucción de buena parte del centro de Tokio, la muerte del Virrey Clovis junto a las subsiguientes sublevaciones de los residentes japoneses en sus guetos, el Área 11 se había convertido en un lugar muy difícil para vivir en estos días y a saber hasta cuanto se extenderá esta espiral de locura. Ella se detuvo un momento para darse la vuelta y observar el resto de las tiendas de refugiados a su alrededor que se extendía hasta donde alcanzaba la vista formando un gran bosque. En todas ellas se encontraban el resto de los estudiantes y profesores.
Todos los que han perdido sus hogares se encontraban en una mala situación, y no por la falta de alimentos o calor, sino que posiblemente un grupo insurgente de japoneses vengativos vengan hacia aquí para tratar de vengarse y hacer justicia por los abusos que sufrieron en estos 6 años e incluso si tenían que tomársela con esta gente indefensa.
Sayoko entendía muy bien cómo se sentía aquella pobre gente para hacerles impulsar a cometer actos tan extremos y brutales. 6 años de intensos abusos y maltratos por parte de sus abominables ocupantes incluyendo la toma de sus ciudades los habían trastornado y haber perdido sentido de la moralidad que lo único que les dejó fue un fuerte resentimiento y ánimos de venganza de cualquier tipo contra sus verdugos y no pudieron hacer otra cosa que pensar en hacerles sentir cuando tuvieran la oportunidad el peor infierno que hayan vivido nunca. Si bien, ella pudo comprender hasta cierto punto este sentimiento, pero no significaba que simpatizaran con ellos en su forma de satisfacerse mediante la violencia extrema. Ella ya había hecho un juramento de proteger a Lelouch y a su hermana, y si es preciso, todos los alumnos de la academia que son como una segunda familia para ella. No importa qué, pero los mantendrá a salvo a todos.
Justo cuando iba a reanudar su paseo, de repente vio a la persona devota a él salir de una esquina de la tienda caminando con una... ¿caja de pizza?
'No sabía que a Lelouch-sama le gustara eso.'
Si algo sabía su criada en estos 4 años que llevaba trabajando para él y su hermana era que el joven respetuoso le gustaba tomar este tipo de aperitivos. Ni siquiera en su memoria vio al joven Lamperouge comprarse una pizza o comérsela junto a su hermana. Esto es nuevo.
Invadida por la curiosidad, Sayoko decidió acercarse hacia Lelouch.
"Disculpe, Lelouch-sama, ¿crees que está permitido que comas pizza aquí?" Preguntó sin saber si se podía comprar comida de lugares públicos a un campamento de refugiados.
Lelouch miró a la criada por un momento con una mirada cansada, pero pudo mantener la compostura. "Por suerte sí, y pude convencer a los militares para que viniera el repartidor."
La criada japonesa no parecía estar muy convencida de eso ya que no tenía ni idea de que un repartidor tuviera jurisdicción para traer comida casera a un refugio custodiado. Antes de que ella pudiera seguir preguntando, Lelouch la interrumpió a tiempo.
"¿Cómo esta Nunnally hoy?"
"Oh, ella está descansando en estos momentos. No hay que porque preocuparse." Respondió ella con una sonrisa.
"Ya veo, muchas gracias, Sayoko." Agradeció Lelouch con una sonrisa.
Ella asiente en agradecimiento antes de decirle una cosa más. "Aun así, no deberías pedir comida que no tengan nada que ver con el envío de los militares, ¿lo entiendes?"
"Lo entiendo perfectamente. No lo volveré a hacer." Respondió con una expresión de 'chico bueno'. "Será mejor que me vaya a mi tienda."
Y con eso, el joven reanudó su marcha pasando por Sayoko. Su expresión se volvió seria como si guardara un mal pensamiento mientras estaba de espaldas de la criada y continuó caminando hasta llegar a su tienda.
Tal como esperaba, lo primero que se encontró al entrar fue la causa de su malestar sentado en su cama con pinta de estar esperándolo durante un rato.
"Ya era hora de que regresaras. Me estaba empezando a pensar que te estuvieras comiendo mi pizza." Declaró la misteriosa chica de cabello verde y ojos dorados con algo de impaciencia mientras miraba con los brazos cruzados al otro adolescente.
Lelouch solo frunció un poco el ceño con desagrado. Si ya hubiera tenido suficientes problemas con Godzilla que destrozaba sus vidas y obstaculizaba por completo sus futuros planes de rebelión, esto de sin duda era otra cosa que no entendía.
Desde hacía un buen rato, mientras estaba investigando en su habitación sobre la situación de Godzilla en Tokio, de repente fue interrumpido cuando alguien aparentemente se había infiltrado en el campamento y entró en su tienda siendo esta extraña chica declarando que había venido a hacerle un contrato. Nada más verla, Lelouch la había reconocido como la chica que se había encontrado él y Rivalz cuando estaban en Tokio antes de que Godzilla desatara su tormenta radiactiva.
Los 3 se habían refugiado en el subsuelo del metro justo a tiempo antes de que esto sucediera. No intercambiaron muchas palabras desde que pasaron su estancia allí hasta que fueron rescatados por el ejército y no se habían vuelto a ver desde entonces, hasta ahora.
Nada más aparecer, Lelouch la exigió saber que quien era y por qué estaba aquí, solo para que ella le replicara que estaba hambrienta y necesitaba comer una pizza ahora. Por supuesto, Lelouch no estaba para bromas, pero la intrusa siguió insistiendo si no quería que ella le rebelara su verdadera identidad como el decimoséptimo heredero al trono de Britania, lo que lo tomó por sorpresa. Aquello sirvió para disuadir al ex príncipe e hizo lo que ella le pidió a cambio de una explicación, lo cual ella aceptó sin problemas.
Y fue así como terminó en esta situación, estando ahí de pie con un ceño fruncido mientras observaba a la intrusa tumbada en su cama devorando felizmente una rebanada de la pizza que le había traído.
"Mmm, qué rico." La intrusa rio felizmente mientras seguía masticando un trozo de la rebanada en su boca. "Hacía mucho tiempo que no comía."
Lelouch aún seguía mirando con irritación e impaciencia esperando a que ella terminara su comida. Se suponía que ella debería explicarle quien era y que estaba haciendo aquí, y aquí estaba ella, comiendo tan distraídamente ignorándolo por completo como si no estuviera aquí y esto fuera su cuarto.
"Delicioso."
Lelouch gruñó en voz baja viendo que esto era más molesto de lo que había pensado. Afortunadamente, su malestar no fue pasado por alto cuando la intrusa fijó apenas su atención en el adolescente.
"¿Qué…?"
Viendo que por fin parecía querer prestarle atención, Lelouch no desaprovechó la oportunidad.
"Si ya has terminado, me gustaría que me respondieras a mis preguntas. ¿Quién demonios eres tú, y que haces aquí?"
La intrusa lo miró por un momento antes de darse cuenta de que se le había olvidado eso.
"Oh, cierto..." Ella dejó la rebanada que tenía en la mano sobre la caja y se volvió hacia el otro adolescente con una sonrisa. "Llámame C.C, encantada."
"¿C.C?" Preguntó Lelouch confuso.
"Si, digamos que es algo así como un nombre en clave, y prefiero que te dirijas así a partir de hoy, ¿entendido?"
Lelouch no tenía tiempo para discutir el por qué, y decidió seguirle el juego.
"Bien, C.C, volviendo a mi pregunta-
"Sí, sí, ya te escuché." Interrumpió C.C antes de que Lelouch completara la frase. Ella la miró con seriedad. "La razón por la que vine aquí es porque quiero hacer un contrato contigo."
Los ojos del ex príncipe parpadearon un poco al escuchar eso. "¿Un contrato dices?"
"Sí. Por cierto, cuando entré aquí, te llamé por tu verdadero nombre de 'Vi Britannia' en vez de 'Lamperouge', ¿no ibas a preguntar qué por qué lo sé?" Pregunto con una sonrisa.
Aquello había pillado desprevenido al ex príncipe quien no había esperado esto. Solo los Ashfords quienes adoptaron a su hermana y él eran los únicos que conocían sus identidades debido a su relación con su difunta madre y se aseguraron de mantener esto bajo secreto. Nadie, excepto Milly y su abuelo sabían sobre las verdaderas identidades de los hermanos Lanperouges, ni siquiera sus amigos. Para el mundo, los hermanos repudiados y exiliados fueron declarados oficialmente muertos durante la invasión de hace 6 años, y así quiso que fuera.
Si la familia imperial descubriese que 2 de sus ex miembros aún siguieran vivos, seguramente harían cualquier cosa para forzarlos a volver y convertirlos en herramientas diplomáticas para su uso, y eso era lo último que el propio Lelouch quería. Ahora que tenía a esta extraña que también sabía sobre su verdadera identidad, solo había una sola idea en la cabeza del chico sobre quien podría ser la identidad de la intrusa.
"¿Acaso eres un espía enviado por mi padre?" Los ojos de Lelouch se entrecerraron peligrosamente y su voz mostraba cierto nivel de hostilidad.
En cambio, la chica no se sentía nada intimidada y solo daba una extraña mirada amistosa.
"No. No trabajo para tu padre el emperador." Respondió C.C sin problemas. "De hecho, yo no estoy del lado de nadie, excepto para mi contratista."
"¿Contratista?"
"Sí, tú."
Lelouch no estaba de humor para bromas. ¿Qué quiso decir exactamente que él era su contratista?
"No estoy para bromas, ¿quién te envía?" Espetó Lelouch mientras daba unos pasos para acercarse.
"Ya te dije que no me envía nadie." Replicó C.C ahora en un tono de molestia, deteniendo instantáneamente a Lelouch. "Yo solo te estaba buscando para que hagamos un contrato?"
"¿Y qué contrato es ese?" Preguntó con incertidumbre, aunque con algo de curiosidad también.
C.C solo daba una sonrisa misteriosa. "Se quién eres perfectamente. Tu quien habías perdido a un ser querido tiempo atrás y el mundo os arrojo a ti y a tu hermana a esta tierra olvidada de la mano de Dios, solo para que ese mismo mundo la invadiera y subyugaran a todos sus habitantes… Fue así que decidiste vengarte del país de tu nacimiento y aquellos que te arrebataron a tu madre y cegaron y lisiaron a tu hermana teniendo en cuenta que tu principal enemigo es nada menos que el emperador de Britania, y fue por eso que pasaste 6 años planificando tu futura rebelión, ¿no es así?"
Si Lelouch estaba sorprendido, no lo mostró al menos facialmente. Sin embargo, su mente parecía estar en un caos tratando de analizar la situación. Todo lo que había dicho hasta ahora era cierto. Él tenía un gran rencor hacia la familia imperial, las políticas imperialistas de su país natal y en especial a su propio padre por haber permitido que su madre fuera asesinada así de repente y se mostró indiferente al estado de Nunnally.
En respuesta a lo que el imperio había hecho a Japón, Lelouch hizo su juramento de venganza en la que algún día destruiría Britania, y la única persona que le había escuchado decir su proclamación fue su amigo de la infancia Suzaku Kururugi a quien no veía en 6 años desde que fue adoptado por los Ashfords. No creía que alguien más le estuviera escuchando en aquel entonces.
"¿Tú me estabas espiando?"
"Sí, pero no te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo." Respondió ella con la misma sonrisa. "Después de todo, vamos a ser cómplices en esto."
"¿Cómplices? ¿De que estás hablando?" Preguntó Lelouch aún sin entender el punto de esto.
En eso, C.C puso sus pies sobre el suelo y utilizó sus piernas como palanca para elevarse de pie y dio unos pasos frente a Lelouch mirándolo seriamente.
"Quiero ayudarte a iniciar tu rebelión antes de tiempo. El contrato que vamos a hacer es que voy a prestarte un gran poder que te ayudara en tu lucha contra Britania, solo a cambio de que cumplas mi parte del trato cuando hayas acabado la tuya, ¿entiendes?"
"¿Que poder es ese?" Preguntó Lelouch aún escéptico sobre las intenciones de la intrusa.
Ella solo da otra misteriosa sonrisa antes de decir;
"Ya verás que te beneficiara." Declaró ella antes de levantar un brazo y tendiendo la mano hacia el otro adolescente en señal de que este haga lo mismo. Lelouch aún se mostraba escéptico ante las intenciones de la chica, pero decidió hacerlo de todos modos.
Levantando también su brazo y alcanzando la de C.C, ambas manos entraron en contacto, y lo último que vio el ex príncipe fue que de repente la frente de la chica empezó a parpadear en un misterioso resplandor carmesí tomando la forma de un tatuaje con forma de pájaro con las alas extendidas haciendo que Lelouch abriera los ojos en shock.
Lo siguiente que supo fue que ya no estaba en su tienda y su cuerpo empezó a sumergirse en un extraño espacio dimensional metafísico.
"¿Quieres el poder para que puedas cambiar este mundo?" La voz de C.C resonó en la mente del adolescente de forma fantasmal.
"¿Qué?" Preguntó confusamente Lelouch mientras su mente quedaba en blanco. Todo lo que sus ojos pudieron registrar fue que se estaba desplazando a toda velocidad a través de una especie de túnel dimensional de color azul con múltiples líneas verdes o rojas parecido a las venas o cables pasando a través también.
"Si realmente deseas el poder para enfrentarte el mundo, ¿podrías vivir con ello?" Preguntó nuevamente la voz mientras Lelouch veía varias imágenes en blanco de la chica aparecer y desaparecer.
"Este va a ser nuestro contrato..."
De pronto toda la escena cambia mostrando 2 grandes cuerpos esféricos oscuros (uno desde arriba y el otro desde abajo) tratando de entrar en contacto uno con el otro mientras un extraño resplandor blanquecino emergía del de arriba.
"A cambio de este poder, deberás concederme un deseo después. Si firmas este contrato, vivirás como un ser humano, pero también como uno completamente diferente. Una realidad diferente, tiempo diferente, una vida diferente..."
Y de nuevo, se vio arrastrado por el umbral dimensional azul.
"El poder del rey te aislará por completo. Antes de acabar, déjame preguntarte si estas preparado para tal carga."
La mente de Lelouch reflexionó sobre lo que dijo la chica. Pensó las cosas que estaban sucediendo en este momento y las cosas que habían sucedido en su pasado. Lelouch pensó y se estaba preparando cuando estaba listo para pelear y derrotar a Britania y pensó en las personas que había conocido y perdido en Japón.
Lelouch no sabía lo que le depararía el futuro, ni siquiera estaba seguro de si viviría o moriría en su lucha contra el país de su nacimiento, pero Lelouch estaba seguro de que fuera lo que fuera, iba a necesitar todo lo que tenía a su disposición y pensó que recibir un nuevo poder podría ayudarlo en su propia rebelión, solo esperaba no estar cometiendo un error al aceptar el contrato, pero también pensó que lo que sucediera, encontraría la manera.
"Muy bien. ¡Acepto el contrato!"
Y así se firmó el pacto.
Lelouch volvió a la realidad al darse cuenta de que aún estaba de pie en su tienda con la misteriosa chica peli verde frente a él y la mano aun cogiéndola. Ella solo daba una misteriosa sonrisa de satisfacción.
Mientras Lelouch trataba de entender que era todo ese extraño viaje alucinógeno que acababa de presenciar, de repente sintió una extraña sensación en su ojo izquierdo. Al principio no sabía que era exactamente, pero algo le decía que no era nada normal.
Él vio a C.C haciendo un gesto con la cabeza hacia el espejo que estaba al lado izquierdo de la habitación. Haciendo caso instintivamente, Lelouch se asomó en el espejo y vio su reflejo, pero el adolescente solo se fijaba en lo que tenía en su ojo izquierdo. Su iris dejó de ser de color púrpura habitual, y en cambio ahora era de color carmesí y en medio, por debajo de la pupila había una extraña imagen de luz rosada con la forma de silueta de un pájaro con las alas extendidas.
Geass…
"¿Habéis visto a Nina por algún lado?" Preguntó Shirley a Rivalz notando la ausencia de la intelectual chica peli verde. No había vuelto saber de ella desde hace 2 días.
El chico peli azul sacudió un poco con la cabeza.
"No, creo que aún sigue encerrada en su cuarto." Respondió Rivalz un poco decepcionado. "Últimamente se ha estado comportando de una manera extraña desde que llegamos aquí. No sale de su cuarto incluso para comer algo."
Tanto Shirley como Milly asintieron al escuchar eso y no podían evitar preocuparse más por la pobre chica.
Entendían como ella se sentía. La llegada de aquel monstruo superadiactivo había afectado a mucha gente y había provocado daños irreparables. La Academia Ashford que había construido su abuelo con todo el dinero que tenía después de la muerte de Marianne, ahora seguramente no era más que una montaña desordenada de escombros y pilas radiactivas que sería irreconocible incluso para aquellos que moraban en ella. Fue una auténtica tragedia para ellos. Incluso si su abuelo salvó lo que quedaba de su fortuna, le iba a ser muy difícil volver a empezar de nuevo con todo el caos generalizado a raíz de la tragedia en Tokio.
Incluso si los militares respaldados por los Puristas mantenían el orden y el gobierno en funcionamiento, no sabría decir cuánto iba a durar esto una vez que ese monstruo superadiactivo vuelva a atacar. Quizás al final no tendrán más remedio que abandonar el Área 11 y a sus nativos a su suerte y regresar a la Patria, lo cual sería lo último que Lelouch quería.
"Bueno, ¿y si vamos a verla?" Sugirió Rivalz. "Quizás podamos hablar tranquilamente con ella."
"No creo que sea lo mejor." Respondió Milly sonando seria. "A estas alturas lo mejor sería dejarla sola por un rato más antes de poder hablar con ella."
Shirley miró a la rubia con algo de sorpresa. "¿Estás segura, presidenta?"
Milly no respondió mientras ella ponía la misma expresión que de alguna manera le recordaba un poco a Lelouch. Cuando se hizo evidente de que no respondería, Rivalz y Shirley decidieron no presionarla y dejar el tema para otro momento.
Todo el mundo estaba teniendo un mal día.
Hoy era un día cualquiera en los campamentos de refugiados y afortunadamente no hubo ningún incidente entre los mismos residentes ya sea por el número excesivo de personas o la insuficiencia de alimentos para todos, aunque eso podría acabar según avanzaba el tiempo. También no hubo ningún incidente racial entre las 2 etnias de refugiados ya sean britanianos e Elevens, y los 2 guardaban un gran silencio sin entrar en contacto unos con otros como 2 mundos aparte, aunque eso también podría cambiar según como vayan las cosas de hoy en adelante.
De momento reinaba la paz y los militares siempre se aseguraban de que no estallara un conflicto en esta zona protegida. Fue por eso que a algunas personas se les dio el permiso para salir de sus campamentos para dar un pequeño paseo por los perímetros del campamento, pero sin alejarse demasiado. Lelouch fue uno de esos transeúntes que se dedicaba a pasear en solitario para respirar el aire libre, pero este último tenía un objetivo más bien distinto.
Actualmente el príncipe exiliado se miró así mismo en una imagen reflejada del agua de un charco tranquilamente, pero no por qué ahora le faltara un espejo para verse a sí mismo y necesitara el reflejo del agua como reemplazo. Su única atención solo se centraba en su ojo izquierdo para ver qué ahora estaba ocupado por una imagen antinatural que sería una prueba física para cualquiera que lo viera que indicaba que este chico ya había dejado de ser del todo humano debido al contrato que hizo con esa bruja anoche.
Flashback
"¿Geass?"
"Así es."
Lelouch solo podía mirar con desconcierto su imagen reflejada en el espejo de su tienda, pero su atención solo se había centrado en la imagen aparentemente 'antinatural' que tenía en el ojo izquierdo con la forma de una silueta corporal de un ave de luz de color carmesí. Su iris también había cambiado de color borrando el atractivo púrpura reemplazándolo por un rojo oscuro lo que le daba una apariencia intimidante.
"El Geass que te he otorgado representa el Poder de los Reyes, es decir, el poder de la obediencia absoluta que le permite a sus víctimas obedecer sus deseos según los caprichos del usuario como un poderoso hipnosis."
"¿Hipnosis?" Repitió Lelouch girándose hacia la chica, aparentemente 'no' humana para confirmar si todo esto fue real.
"Sí, te será muy útil."
Desde hacía mucho tiempo, el joven heredero al trono de Britania había recibido en algún momento de su infancia, mucho antes de su destierro a Japón, la mejor educación que se le pudo ofrecer gracias a la influencia de su madre al contratar a un buen tutor que le había instruido en muchas cosas de la vida como por ejemplo que era real y que no.
Entre las cosas que se consideraban ficticias y fantásticas estaba, por supuesto, la magia y todo lo relacionado con la hechicera siendo consideradas simplemente producto de la imaginación y superstición humana desde tiempos ancestrales, pero ahora…
No podía explicar qué era exactamente este extraño viaje alucinógeno que había visto antes y este fenómeno en su ojo izquierdo y su mente solo quería aconsejarle que esto se tratara de una farsa y que esto no es real como ella quería que creyera, pero algo le dijo que no lo fue, y por exagerado que pareciera, podría serle muy útil.
Lelouch dejó de prestar atención al reflejo y se giró para mirar a la supuesta chica no-humana quien lo miraba con contemplación esperando cualquier pregunta que saliera de la boca del joven ex príncipe. Lo cual no tardó demasiado.
"¿Por qué razón me das esto?" Preguntó tratando de sonar imperturbable ante la situación, pero no pudo evitar soltar un pequeño borde de incertidumbre en su tono.
Ella lo miró por un momento antes de responder sin problemas.
"Porque es lo que querías, ¿no? El poder que necesitas para hacer realidad tu deseo más profundo siendo, cómo no, destruir Britania."
Destruir Britania. Una frase que siempre estuvo familiarizado en la mente del ex príncipe desde hacía 6 años como un juramento de venganza cuando Britania había ocupado todo Japón y lo rebautizara como Área 11 y siempre lo había convertido en un objetivo en mente a lo largo de los años. Era una venganza personal iniciada incluso antes de la Segunda Guerra del Pacífico tras la muerte de su amada madre y el trauma que sufrió su pobre hermanita en la que quedó ciega y lisiada y lo que avivó más las llamas fue el cierre de investigación por parte de su padre para encontrar a los responsables del atentado, la falta de preocupación de este por Nunnally viéndola como algo inútil y sin valor por ser 'débil.'
Aquello había sido el colmo de lo que tuvo que soportar el joven príncipe entre conspiraciones e intrigas palaciegas por parte de algunos miembros de la Corte Imperial que despreciaban a su madre por su condición de plebeya, ser la favorita del emperador, y por supuesto, haber designado a su primogénito como sucesor al trono. Fue por esa misma razón que la asesinaron a quemarropa en el salón del palacio por un grupo de terroristas.
En el transcurso de estos 6 años, Lelouch había estado ganando fondos en secreto, incluyendo en las apuestas, para conseguir los recursos necesarios para poder iniciar su rebelión.
Sin embargo, aquello no sería tan fácil como hubiera querido ya que incluso con su inigualable intelecto y los pocos recursos que hubiera obtenido, no son lo suficiente para poder lidiar con un enorme imperio que abarca un tercio del mundo.
Y, sin embargo, aquí aparece una misteriosa chica (aparentemente no humana) que le concede un misterioso poder del que nunca había escuchado hablar, aunque sí que parecía ser sacado de una novela de fantasía o algo.
"Aunque claro, después de terminar tu parte, tendrás que cumplir el mío." Añadió C.C a continuación haciendo que Lelouch levantara una ceja.
"¿Y cuál es tu parte?"
Sin embargo, en lugar de responder, la chica apartó su mirada de él y se centró en la caja de pizza para coger otra rebanada dando un gesto de haber terminado esta conversación.
"Lo siento, pero todavía no puedo hablarte de esto todavía." Respondió sin problemas mientras masticaba su pizza. El ceño de Lelouch se profundizó aún más por esta respuesta esquiva.
"En lugar de hacer más preguntas, ¿por qué no pruebas tu Geass en algunas personas para que veas como funciona y verás que te será útil?"
Lelouch siguió mirando con sospecha a la 'intrusa' sin saber si debería hacerle caso o avisar a alguien de su presencia para que no causara problemas innecesarios aquí teniendo en cuenta que ella conocía su anterior identidad como príncipe exiliado y eso sería un gran problema si esto se expusiera a la luz y toda Britania descubrieran que los príncipes exiliados que se suponen que murieron hace 6 años durante la invasión de Japón estén en realidad vivos bajo la protección de los Ashfords.
No sabía cómo ella pudo haber descubierto su identidad y otra cosa que le sorprendió fue el hecho de que también supo sobre su gran odio al Imperio de Britania y que tuvo la intención de iniciar una revolución en su contra. Fueron muchas preguntas que se impregnaron en su cabeza sobre esta chica, sus intenciones y sobre todo confiar en ella, pero sabía que de alguna manera ella no contestaría ninguna de esas preguntas dejándolo solo en la oscuridad. Sin embargo, también tuvo curiosidad por este extraño poder que seguía pensando que fue sacado de un cuento de fantasía, pero que, según ella, podría adelantar sus planes de rebelarse contra Britania y encontrar respuestas a lo que buscaba. Podría valer la pena el intento y el esfuerzo, pero aún así eso no significaba que pudiera confiar en ella.
Fin del flashback
Incluso ahora todavía desconfiaba de la autenticidad de este extraño poder llamado Geass. Cierto que a simple vista incluso reflejándose en el agua, tenía una apariencia y presencia antinatural, pero no podía verlo con sus propios ojos, y mucho menos en el izquierdo donde estaba ubicado la imagen de dicho poder. Todavía seguía conservando bien la vista de su ojo izquierdo y a pesar de que su párpado estaba inculcado por una especie de sigilo de luz con la forma de silueta de ave, podía ver con total normalidad como en su otro ojo que, a diferencia del izquierdo, no tenía nada extraño por lo que conservó su natural color púrpura. Esto, por supuesto, le hizo dudar un poco de la autenticidad de este poder.
Sin embargo, a pesar de esto, el hecho de ahora poseer un poder que le permita manipular la voluntad de las personas como un controlador mental le pareció un tanto tentador para dejarlo pasar ya que según las palabras de aquella misteriosa chica auto dominada C.C podía usarlo como arma para lo que quisiere incluso hacer realidad su mayor deseo de destruir Britania. Por supuesto, a parte del Geass, también desconfiaba un poco sobre esa tal C.C ya que todavía desconocía en mayor medida de ella y de dónde había salido en primer lugar. Después de haberle concedido este poder, quedó claro que ella no era del todo humana ya que ella misma poseía habilidades sobrenaturales como un hechicero o algo por el estilo lo cual rompería una de las leyes fundamentales que creyó del mundo de la fantasía, pero no fue esto lo que le preocupó realmente.
Esa chica de alguna manera conocía muchas cosas de él que ningún humano podría hacerlo, entre ellas, su antigua identidad como príncipe de Britania y el hecho de que odiaba a su tiránico país y deseaba su completa destrucción. Hasta ahora no supo cómo y por cuánto tiempo pudo saberlo, pero afortunadamente ella le confirmó que no se lo había contado a nadie y pensó mantener dicha promesa. Sin embargo, eso no quiso decir que cambiara su actitud hacia ella como alguien 'muy sospechosa' ya que no sabía a quién estaba afiliada realmente incluso si dijo que no estaba con el emperador, no significó bajar la guardia en todo momento.
Otra cosa que le preocupaba era ese pacto. Si bien, parece que la chica le había concedido poder para acelerar sus planes y cumplir sus deseos de destruir Britania, pero esto no vino sin ningún precio, puesto que, a cambio de conseguir su objetivo principal, después tendría que conceder el deseo de ella como recompensa, lo cual no sabía absolutamente nada. Más razón para desconfiar de ella puesto que ella se negó despreocupadamente de informarle cualquier cosa acerca de ella y por qué razón le estaba ayudando en su futura revolución.
'Sea como sea, si lo que decía ella es cierto, tengo que aprovecharlo ahora…'
Si. Incluso con sus dudas y escepticismo sobre este poder, Lelouch no pudo evitar sentir mucha curiosidad por saber si este extraño poder es lo que dice ella que podría ser un elemento clave en su futura rebelión contra el Imperio de Britania. Tenía que saber si esto era de gran utilidad para su causa y llegar hasta donde un hombre no pudo llegar en la historia, aunque, por otra parte, no sabía si esto también era la solución contra ese elemento imprevisto que actualmente está inmóvil en las ruinas del Asentamiento de Tokio y era el arquitecto del caos y descontrol del Área 11. Tendrá que preguntárselo a C.C más tarde, pero antes…
Dándose la vuelta para dejar de mirar su reflejo en el estanque, el ex príncipe fijó su mirada hacia adelante para ver a un soldado solitario no muy lejos presumiblemente haciendo guardia. Lelouch lo miró como un depredador a su presa y de repente tuvo un pequeño flashback con C.C.
"Para usar tu Geass, debes de entrar en contacto visual con tu víctima, mirarlo fijamente antes de darle la orden que salga de tu boca. Así la persona estará a tu merced."
Lelouch recordó bien la instrucción y decidió correr el riesgo para convertir a este soldado en su primer peón de prueba. Pero antes, hizo desaparecer su Geass con un solo parpadeo (C.C hizo bien en explicarle como activar y desactivar su poder a voluntad) haciendo que su ojo derecho volviera a la normalidad.
"Oiga, disculpe."
El soldado escuchó que alguien lo llamaba y giró su cabeza a un lado para ver a uno de los estudiantes que residía en el campo de refugiados acercándose por alguna razón aparente. Dicho adolescente se paró a unos metros frente al guardia.
"¿Quieres algo, chico?" Preguntó el soldado con curiosidad esperando a lo que quería hablar el joven.
"Uh, sí, me gustaría que hicieras algo por mí." Respondió el estudiante con algo de vacilación antes de que su ojo izquierdo se tornara en un rojo carmesí y un sigilo en forma de silueta de pájaro apareciera en el medio.
"Obedece mis órdenes."
Y tras esta solicitud, el emblema de pájaro empezó a moverse aleteando sus alas levantando el vuelo, aparentemente 'despegándose' de su ojo y penetró en uno de los ojos del guardia. El fenómeno viajó a través del nervio óptico a gran velocidad hasta llegar al interior del cerebro y modificó su mente.
Por el exterior, el soldado lució con una expresión en blanco sin emociones como si estuviera en trance y también lucía con 2 anillos brillantes alrededor de sus iris. Lelouch miró esto con atención viendo que su poder estaba haciendo efecto en su víctima.
"Sí, señor. ¿Qué puedo hacer por ti?" Preguntó el soldado en un tono inusual que Lelouch pudo identificar como 'hipnotizado'.
El adolescente vio los resultados con expectación y se preparó para probar lo siguiente.
"Tú nombre y rango."
El soldado 'hipnotizado' hizo su saludo militar antes de responder. "Señor, soy el cabo Henry H. Mendelsohn, de la Unidad 102 de infantería Coswall integrado aquí en la custodia del campamento."
Lelouch asintió un poco al ver como el soldado respondió lo que le dijo, pero aquello no fue suficiente para convencerlo si el hipnosis fue lo suficientemente fuerte para forzarlo hacer cualquier cosa que en su sano juicio no haría. Como tal, decidió probar otra cosa.
"Entrégame tu arma."
Sin pestañear o hacer preguntas, el soldado hipnotizado trasladó su mano hacia su funda en su cinturón y sacó su pistola M11 y luego se la entregó a al adolescente sin problemas. Lelouch miró el arma en sus manos y realmente no pudo creer que se lo haya entregado sin ningún indicio de vacilación como si fuera alguien muy importante cuya autoridad no deba ser cuestionada como si fuera el mismísimo emperador en persona.
Lelouch levantó la vista hacia el soldado y vio que aún tenía la misma expresión de antes mirando atentamente a su 'amo' como si esperara cual sería la siguiente orden y algo le dijo al adolescente que estaría dispuesto a cumplirla sin importar el que.
En este lapso, Lelouch pensó que debería hacer a continuación. No pudo evitar sentirse eufórico y satisfecho por dentro. Realmente este poder que le permite doblegar la voluntad de las personas con cualquier orden que le diera funcionaba de verdad y estaba a su disposición para hacer lo que quisiera con él. Por supuesto, Lelouch no era realmente ese tipo de persona del que se aprovechaba de un poder del que podía manipular las mentes de los demás para hacer travesuras, gamberradas o robar. Él únicamente lo utilizaría en caso de necesidad o si surgiera algo importante. O como en este caso… acelerar sus planes de rebelión y enfrentarse al mundo.
Si.
Por fin era hora de iniciar lo que había planteado hace 6 años, pero antes.
"Ahora quiero que te marches a otro puesto y cuando recobres el conocimiento, olvida todo el encuentro conmigo y que tú me diste tu arma, ¿está claro?"
El soldado asintió obedientemente mientras decía "Sí, señor." antes de girar sobre sus talones y marcharse por donde había venido antes. Cuando su figura desapareció de la vista dejando solo a Lelouch, el ex príncipe no pudo evitar sonreír casi diabólicamente para sus adentros al comprobar que realmente tenía el poder para cambiar las cosas a su favor.
Ahora por fin pudo sentir que su revolución empieza ahora.
Incluso estando sentado cómodamente en su trono personal en la parte trasera de la sala de mando del G-1 partiendo a la siguiente batalla, no se sentía realmente cómodo al menos en esencia. No es que a Jeremiah Gottwald le incomodara el asiento de mando reservado para los comandantes al mando de un ejército personal como el que estaba liderando en este momento para sofocar una de las rebeliones en algunos guetos de la zona, simplemente estaba impaciente por comenzar la operación y liderar él mismo la carga. Aunque, por otro lado, también estaba preocupado por la lamentable situación del Área 11.
La tormenta radiactiva de ese monstruo del infierno no solo había arrasado los cimientos del Asentamiento de Tokio y se había llevado muchas vidas por delante incluyendo la del difunto Clovis, también había golpeado severamente el dominio y control del Área 11. El pánico y la anarquía habían empezando a hacer estragos y eso junto a las sublevaciones pro-Elevens llevaría al Área 11 a su inevitable colapso. Para evitar esto, varios funcionarios y jefes militares supervivientes, incluyendo él, habían hecho todo lo posible para establecer un gobierno provisional y hacer lo posible para salvaguardar la estabilidad del Área y evitar que estallase el caos, pero en medio del debate, los aspirantes a Virrey comenzaron a discutir y competir entre sí por la posición del Virrey sin llegar a ningún lado. Si esto hubiera continuado por algún tiempo más sin llegar a un compromiso, todo el Área 11 se hubiera ido a la mierda y todos los Elevens se estarían regocijando al descubrir que los britanianos finalmente se retirarían después de 6 años de haber ocupado su nación.
Aquello pudiera haber sucedido en el peor de los casos si el príncipe Schneizel no hubiera logrado contactar con ellos y servir de intermediario para las discusiones. Se llevaron a cabo otras discusiones hasta que finalmente el segundo príncipe decretó que el nuevo Virrey que guiaría el gobierno provisional sería nada menos que el Margrave Jeremiah.
Desde un principio, Jeremiah estaba sorprendido por este nombramiento. No era que no le gustara el título, simplemente a pesar de su posición de aristócrata, no era un político y ni un administrador. Toda su vida había servido en la carrera militar y era un fuerte creyente de la doctrina caballeresca. Era un comandante excepcional de caballería y su pasión radicaba en los ideales caballerescos ya que había sido criado en las antiguas novelas caballerescas que formaban la columna vertebral de la cultura de Britania. Creía en el honor, en el cumplimiento del deber con orgullo y rectitud. En otras palabras, era un hombre ferozmente leal a cualquiera que se consideraría digno.
Se preguntó si fue por esa misma razón que el príncipe Schneizel lo había elegido para tomar el control temporal del Área 11 hasta que se revolvieran las cosas. Si eso fuera así, se aseguró de que cumpliría con su deber hasta el final.
Su primer cometido como Virrey provisional fue como no, tratar de mantener la estabilidad dentro del Área 11 estableciendo numerosos campos de refugiados por todo el territorio y con el respaldo de la Patria se envió mucha ayuda humanitaria para aliviar el hambre y el sufrimiento de la gente que habían perdido sus hogares. El plan había funcionado bastante bien, dando cobijo a unas 130.000 personas y su número seguía aumentando garantizando su supervivencia, al menos temporalmente ya que las cosas no siempre fueron pacificas debido a la distribución de alimentos en cada sector y algún maleante que se aprovechaban de las desgracias de otros. Pero estos factores no son nada en comparación con lo siguiente que tuvo que lidiar en su trabajo.
A saber, muchas comunidades de Elevens se habían aprovechado de la inestabilidad en el dominio britaniano para provocar numerosas sublevaciones en sus respectivos guetos provocando pánico a la población britaniana cercana y obstruyendo los envío de ayuda humanitaria a los campamentos, intensificando de esta manera el caos por todos lados. En respuesta a esto, Jeremiah había centrado sus fuerzas, que afortunadamente no había sufrido tanto daño en la tormenta radiactiva por lo que estuvo totalmente disponible para sofocar cualquier disturbio (aunque es una lastima que no se podía decir lo mismo de Kyūshū, pero de eso se encargara Schneizel) para realizar una campaña de pacificación o 'purgas' como lo quieren llamar otros para poner orden.
Hasta ahora había sofocado 4 sublevaciones pro-Elevens en tan solo 2 días seguidos y la campaña aún continuaba. Solo necesitaba dar otro golpe más a uno de los rebeldes más persistentes después del Frente de Liberación Japonés. A saber, la Sangre del Samurái.
Según los informes del servicio de inteligencia, la Sangre del Samurái se habían atrincherado en una montaña ahuecada que había sido su madriguera secreta y ahora mismo había puesto rumbo hacia allí junto a un batallón formado por 10 tanques y 2 escuadrones formado por 10 Knightmares respectivamente, liderados por él mismo. A pesar de sus dudas compartidas por el resto de sus oficiales de poder acabar con este grupo en menos de unos días o más, amenazando en convertir esta campaña en una batalla de desgaste, se negó a dar media vuelta y siguió hacia adelante para sitiar la madriguera del enemigo y ponerle fin de una vez por todas.
Aquello fue necesario ya que la moral rebelde e independentista de los Elevens se había salido de control dándoles un impulso de sublevación por casi toda el Área 11. Afortunadamente, el JLF no se encontraban entre ellos, aunque no se pudo decir lo mismo de la Sangre del Samurái. Por eso mismo, la Sangre del Samurái tenía que desaparecer de inmediato para quitar la moral a los sublevados y reestablecer el control del Área 11.
"Lord Gottwald, estaremos en la base del enemigo en menos de 8 minutos." Informó un analista militar que se paró frente a Jeremiah.
Jeremiah, en su trono asintió satisfecho al escuchar que pronto empezara su tan ansiada batalla.
"¿Hay algún movimiento del enemigo?" Preguntó mirando atentamente al analista.
"Por lo visto ya se han percatado de nuestra llegada y están organizando sus fuerzas para montar una buena resistencia."
Jeremiah recostó su cabeza encima de su puño enguantado mientras recopilaba la información. Ciertamente el enemigo ya se había anticipado a su llegada como cabría de esperar de uno de los remanentes del extinto ejército de autodefensa japonés que, en comparación con el JLF, estos tenían menos recursos y a pesar de poseer un buen número de tropas, no tenían un comandante eficaz para que los dirigiera eficazmente.
En otras palabras, no son más que chusma.
Y una vez atrincherados como ratas en su territorio, será solo cuestión de tiempo en convertir esa base improvisada en su tumba.
Con eso en mente, el Margrave se levantó de su trono poniéndose de pie llamando la atención a todos los presentes de la sala de mando quienes se giraron para mirar a su nuevo comandante quien parecía que iba a declarar lo siguiente.
"Escuchadme todos bien. Dentro de 2 minutos daremos inicio a la Operación Fafnir para aniquilar a esa chusma de la Sangre del Samurái." Comenzó Jeremiah. "Tal como lo planeamos, empezaremos con bombardearlos de frente con nuestros tanques y una vez distraídos, rodearemos su base con nuestros Knightmares para lanzarles una oleada mayor de nuestro fuego en todas las direcciones sin dejarle ningún respiro a esos pobres desgraciados y solo será cuestión de tiempo para exterminarlos de una vez."
Todos los presentes en la sala de mando escucharon atentamente la estrategia de su nuevo comandante y lo vieron como un plan bastante viable para acabar con los rebeldes a pesar de las dudas de algunos, pero no lo mostraron para causar problemas. Una vez asimilado esto, Jeremiah continuó.
"También les recuerdo que debemos ejecutar bien esta estrategia y no dejarles tiempo para iniciar un contraataque." Luego levantó un poco el volumen de su voz. "¡Puede que no sean el Frente de Liberación, pero este grupo también han dado demasiados problemas, y su desaparición no solo dará ejemplo para el resto de esos monos amarillos para que se lo piensen 2 veces antes de sublevarse, también les mostraremos que todavía somos los dueños del Área 11 y no nos iremos de aquí sin importar las circunstancias!"
La mayoría del puente no pudo evitar estar tan conmovidos y motivados por el discurso de su comandante haciéndoles disipar sus dudas al respecto. Tenía razón en que la Sangre del Samurái era uno de los pocos grupos de resistencias más belicosas del Área 11 y hasta ahora todavía no habían sido tratados como el resto de la chusma de los guetos. Después del ataque de Godzilla, las cosas se habían intensificado más cuando este grupo amenazaron en sitiar una ciudad y provocar una oleada de terror del que más tarde se unirían más Elevens a su calaña.
Y como tal, tenían el deber de eliminar ese grupo de una vez por todas.
Una vez que asimilaron el discurso, todos los presentes ofrecieron un "¡Sí, mi señor!" al unísono habiendo recuperado la moral. Jeremiah solo se quedó mirándolos con firmeza y determinación antes de que todos regresaran a sus respectivos puestos y deberes para promulgar la operación que va a tener lugar dentro de poco.
El mismo Jeremiah se preparó también para ir al hangar junto a su escuadrón para abordar su Knightmare y liderar personalmente el ataque.
Solo un pensamiento cruzó a la cabeza del Purasangre mientras se dirigía primero al vestuario para cambiarse el uniforme por el de piloto y era que durante las siguientes horas serían cruciales para parar la insurrección de los Elevens y pasara lo que pasara, no podían tener el lujo de fracasar esta vez.
Él no fracasará como hace 6 años durante el Atentado de Villa Aries.
Aun así, incluso si lograran sofocar todas las sublevaciones de toda el Área 11, eso no solucionaría el problema con el principal causante de todo este caos que aún yace sobre las ruinas del Asentamiento de Tokio. Era probable que volviera a reactivar su actividad destructiva y ya nada podría pararlo. Solo el mero hecho de volver a verlo merodear por cualquier sitio y enfrentarse nuevamente a él hizo que sus entrañas se congelaran y no sabía más que hacer.
Solo esperaba que el príncipe Schneizel se le ocurriera un plan para acabarlo de una vez.
"En estos momentos, la actividad violenta del Gueto de Saitama a concluido con la intervención de las fuerzas comandada por nuestro Virrey temporal Jeremiah Gottwald, y nos han asegurado que el grupo terrorista que se hacen llamar la Alianza Yamato ha sido completamente aniquilado al igual que su base en el gueto, aunque se cree que algunos de sus miembros supervivientes estén dispersos. De cualquier forma, la actividad en el gueto ha sido tratada y todo ha quedado en un absoluto silencio."
Incluso si C.C no lo mostraba fácilmente, estuvo escuchando la emisora de radio dentro de la tienda de Lelouch con una expresión solemne por los acontecimientos que estuvieron ocurriendo allí afuera. Si alguna vez llegó a estremecerse o preocuparse por el hervidero de violencia como un campo de batalla o una masacre como las que llevaban a cabo los britanianos en sus purgas contra los Números, hace ya mucho tiempo que se había acostumbrado a ese panorama como algo natural que sucede todos los días. Aunque claro, eso no significaba que fuera agradable de contemplar ya que ella sería como una persona normal sería como estar en medio de un vertedero llena de basura maloliente, y como tal nunca le agradaba la violencia a pesar de su incontable experiencia en ese campo.
De cualquier forma, se mantuvo indiferente todo el rato y esperó pacientemente el regreso de su supuesto 'cómplice' o contratista, como quiera llamarlo. No hace mucho que ya había hecho el contrato otorgándole el Poder de la Obediencia Absoluta, aunque parecía que el príncipe se mantuvo escéptico ante la autenticidad de este poder. Para poder demostrarle lo contrario, le incitó a que saliera y que buscara a gente que utilizara como conejillos de india y así lo hizo. Pasó ya una hora desde que salió y todavía no había vuelto por alguna extraña razón. ¿Tal vez no haya encontrado ningún sujeto para sus experimentos o algo? ¿O quizás haya ocurrido algún contratiempo? De cualquier manera, siguió esperando hasta que él volviera.
Ya no tuvo que esperar tanto cuando una mano pasó por la cortina de tela de la entrada a la tienda rasgándola a un lado, y Lelouch entró adentro C.C vio su llegada.
"Veo que por fin has vuelto." Dijo la chica peli verde mirando fijamente al ex príncipe. "¿Qué te ha hecho tardar tanto? ¿Tuviste algún problema?"
"No. Sólo estuve buscando a más personas como experimento para probar este poder." Respondió Lelouch mientras trasladaba una mano a su ojo izquierdo ocultándolo brevemente, y que, al instante de retirarlo, apareció la imagen del Geass.
C.C se quedó mirando en contemplación viendo que ahora su contratista empezaba a adaptarse bien al uso de su poder.
"Aunque no me advertiste que el efecto solo funcionaba solo una vez en cada persona." Añadió Lelouch como anulaba su poder con un solo parpadeo.
C.C sólo mostró una expresión de fingida sorpresa. "Oh, vaya. Ya sabía yo que se me había olvidado de algo importante."
Lelouch solo frunció el ceño con molestia preguntándose si esta bruja realmente se le olvidó o si simplemente no quiso hacerlo a propósito para ponerlo en una situación comprometida, pero decidió dejarlo pasar por el momento.
"Bueno, me las arreglé para que no sospechen de mí." Habló mientras caminaba más hacia adentro hasta que se sentó en una silla frente a su computadora y miró fijamente a su invitada.
"De todos modos, me gustaría que me contaras todo lo que sabes de este Geass y sus limitaciones para tener más cuidado en el futuro."
La bruja asintió sin problemas y se dedicó la mayor parte del rato en contarle cada detalle sobre el Geass, como usarlo y cuáles son sus limitaciones. Lelouch absorbió cada palabra que ella escupía y de inmediato las memorizó en su mente para no olvidarlas.
"Entonces, para usar mi Geass, necesito establecer contacto visual directo tal como dijiste antes." Resumió Lelouch todo lo que había aprendido. "No tengo problemas con las gafas o los objetos transparentes. El alcance es de unos 270 metros. Y la víctima no recuerda lo ocurrido antes, después o mientras dura su efecto, ¿no es así?"
"Si. Supongo que con eso te basta, ¿verdad?"
"De momento sí." Respondió Lelouch. "Supongo que, gracias a este poder, podré acelerar mismos planes antes de lo esperado." Luego dibujó una pequeña sonrisa. "Por fin podré destruir Britania de una vez por todas."
C.C simplemente se quedó mirándolo un poco viendo lo rápido que quiso llegar con su objetivo jurado de destruir al poderoso Imperio de Britania por todo lo que le había hecho en el pasado y no pudo faltarle razón en ello, pero eso sería más fácil decirlo que hacerlo ya que tendría que lidiar con una de las uniones imperiales más grandes de la Tierra.
"Por muy comprometido que estés con tu causa, ¿no crees que es muy imprudente de tu parte enfrentarte a un poderoso imperio que controla un tercio del mundo incluso con tu Geass?"
Lelouch borró su sonrisa adoptando una expresión seria antes de volver hablar. "No creas que no lo sé. Por ello, necesito toda la ayuda posible a parte del Geass para poder enfrentarme al Sacro Imperio de Britania directamente y sé de dónde puedo conseguirla."
"Supongo. Pero tampoco olvides que antes tendrás que lidiar con algo mucho más peligroso en forma de un dios encarnado." Dijo C.C mientras se tumbaba suavemente sobre la sábana.
La expresión de Lelouch se agravó un poco más pareciendo un ceño fruncido, pero no emitió ningún sonido mientras reflexionaba sobre lo último que dijo la chica peli verde. Con todo lo que estaba aprendiendo sobre este nuevo poder y la esperanza de iniciar su rebelión lo más pronto posible, se le había olvidado sobre cierto elemento que debió de haber tenido en cuenta ya que no solo puso patas arriba el Área 11 convirtiéndolo casi en un hervidero de caos y mantenía a todo el mundo preocupado, también podría ser un gran obstáculo que amenazaba en implementar su plan si no se tratara de inmediato.
Esto no podría haber pasado si Godzilla nunca hubiera vuelto a Tokio y desatar todo aquel infierno que se llevó a Clovis por delante. Tal como estaba la situación, sería muy fácil aprovecharla de inmediato e iniciar su rebelión, pero Lelouch sabía que eso no sería nada prudente y aún teniendo en cuenta con ese dios destructivo causante de este gran revés representando también una seria amenaza para sus planes.
Con eso, Lelouch se levanta de su asiento y camina hacia la salida de su tienda para comprobar el panorama que se extendía por delante donde la vista alcanzaba. Más allá de la zona de refugiados se veían los numerosos edificios que conformaban el distrito de Tachikawa, pero en realidad no estaba prestando atención a eso. Está el hecho de que más allá al otro lado de esos edificios están las ruinas del centro de Tokio con Godzilla en paradero desconocido.
"Tal como dices, ese dios destructivo representa no sólo una grave amenaza para la humanidad, también un serio obstáculo para mis planes." Declaró con gravedad en su voz mientras trataba de mirar más allá. "Si no hago algo al respecto, tal vez no logre iniciar mi rebelión." Luego volteó la cabeza hacia atrás para mirar a C.C.
"Supongo que el Geass no surte efecto en animales, ¿verdad?"
"Tu Geass solo funciona con seres con una conciencia elevada como los humanos." Respondió C.C como un simple hecho. "Además, incluso si funciona con Godzilla, ¿cómo va a quitarse la vida? Lo único que puedo pensar es que puede generar mucha radiactividad en su interior. Quizás no sea una experta, pero si acumulara demasiada energía en su interior, es posible que termine explotando y llevarse todo a su alrededor, y posiblemente la capa de ozono, y adiós a la humanidad."
Lelouch frunció el ceño con decepción al oír eso, pero era de esperar tal cosa. Entonces solo tendrá que buscar una manera de acabar con él.
"Incluso sin tu Geass, ¿de verdad crees que puedes destruir a ese monstruo? Ya viste de lo que es capaz e incluso el ejército no pudo siquiera dañarlo."
"Claro que sí. Según parece los cazabombarderos lograron dañarlo severamente." Argumentó Lelouch dándose la vuelta para mirar directamente a C.C.
"Y un instante después desató aquella tormenta radiactiva convirtiendo todo a su alrededor en un auténtico infierno de llamas." Contraargumentó la chica con naturalidad como un hecho. A partir de ahí, Lelouch ya no tuvo fuerza para seguir discutiendo, pero aún así no se rindió.
"Aún así no deja el hecho de que estamos lidiando con un ser vivo, y por tanto se le puede matar." Dijo mientras volvía su atención hacia la ventana. "Lo único que necesito es saber como sin que este cause más daños."
"Eso te será imposible. Necesitaras saber más sobre él y también necesitaras la ayuda de un ejército para poder neutralizarlo."
Lelouch no dijo nada mientras ponía en mente sus opciones. Cronológicamente antes de la intrusión de C.C y el regalo que le dio en forma de un misterioso poder llamado Geass, el ex príncipe había estado investigando en su portátil todo sobre el estado actual de Godzilla en Tokio y aunque de momento no fue mucho, parece que el monstruo está en un estado de latencia seguramente por haber gastado toda la energía que tuvo que utilizar para desatar su tormenta radiactiva y por ello tendría que invernar indefinidamente para volver a cargarse. Eso podría traerle una pequeña ventaja, pero ya lo estudiará a largo plazo.
Sin embargo, tal como argumentó C.C, necesitará algo más que conocimiento para poder lidiar definitivamente con este dios destructivo ahora inmóvil y eso sería los recursos necesarios para hacerlo, y los carece ahora. Como tal, no le quedaría más remedio que seguir investigando por internet tal como lo hizo antes cada movimiento del equipo de investigación que actualmente están monitoreando al Godzilla inactivo y descubrir algo nuevo.
Y si es posible, podría usar su Geass en algunos de ellos para su uso.
Eso es todo por hoy. Buf, definitivamente si que era largo, pero mereció la pena. Me alegra haber vuelto escribir esta historia. En el siguiente capítulo no volveremos a ver a Godzilla por un tiempo, pero en este momento Lelouch está tratando un plan para poder lidiar con él ahora que por fin tiene su Geass, pero todavía no puede iniciar su rebelión hasta que la amenaza de Godzilla sea tratada.
En el próximo capítulo veremos el reencuentro de Lelouch con Suzaku, y otras más cosas una vez que se inicie una contraofensiva contra Godzilla.
¡Ja ne!
