Todo está predeterminado, pero creer que es el destino, suena mejor.

Las noches en Suna eran frías y Sakura no lograba calentarse con la única manta que poseía la cama, todos le habían dicho que les dijera si necesitaba algo no dudara en decirlos, pero no quería causar molestias. Ese fue el pensamiento que mantuvo por dos largas horas hasta que no aguanto y se decidió ir a la habitación de Temari para pedirle una manta extra, al salir de su habitación tocó un par de veces sin recibir respuesta, pensó en su interior que probablemente ya estaba dormida, su otra opción era pedírsela a Kankuro, pero no creía correcto visitar su habitación por la madrugada y ni qué decir de molestar al Kazekage solo porque tenía frío.

Caminó de regreso a su habitación y notó que las puertas del balcón principal estaban abiertas, tal vez si las cerraba no entraría tanto frío. Al acercarse para cerrarlas escuchó ruidos, lo que le pareció extraño, ya que Temari le había dicho que solamente cuatro personas ocupaban ese corredor, al acercarse y ver de dónde provenía el sonido se ruborizó al presenciar un apasionado beso entre Shikamaru y Temari.

Él tenía a la chica fuertemente abrazada, con un brazo rodeada su cintura y el otro se concentraba en recorrer su cabello. Temari vestía un delgado camisón de tirantes, seguramente era de seda y ambas manos recorrían el pecho de Shikamaru.

De no haber estado tan concentrados en ese beso, tal vez la hubieran visto y al momento siguiente corrió silenciosamente a su habitación cuando escuchó que Temari le decía a Shikamaru que continuarán en su habitación.

Supongo que no debería interrumpir a Temari solo porque quiero una manta...

A la mañana siguiente Sakura se levantó muy temprano, tomó una ducha y se vistió con la ropa que ella misma traía, si no funcionaba su ropa, usaría la que Temari le prestó. A pesar de que faltaba casi dos horas para qué iniciarán las clases, quería familiarizarse con el lugar y arreglar todo lo necesario para que no hubiera ningún contratiempo. Cuándo salía del edificio donde se hospedaba un shinobi la llamo.

-Haruno-sama

Sakura volteó a ver al hombre que estaba haciendo una reverencia.

-¿Si?

-Mi nombre es Yamamoto, Yamamoto Katashi y mi rango es chunin, es un honor para mí conocerla. Fui designado para ser su guía y asistente en todo lo que necesite. Mi nombre quiere decir que soy firme, serio y muy disciplinado, le juro que no le fallaré.

Sakura se quedó viendo con sumo desconcierto al joven hombre frente de ella, no rebasaba los 25 años. Era alto, con cabello castaño y alborotado que le recordaba al de Naruto, y con una gran cicatriz que le atravesaba la mejilla derecha.

-Gracias, pero no tienes que reverenciarme -respondió hacia el hombre que volvió a adoptar una postura recta.

-Gracias Haruno-sama.

-Y puedes decirme Sakura sin problema, supongo que eres mayor que yo.

-Gracias Sakura-sama.

Ella se sentía muy rara con el honorífico que él usaba, no obstante algo le dijo que era causa perdida tratar de hablar con Katashi sobre eso.

-Bueno, Katashi-san guíame.

Sakura sabía perfectamente donde estaba el hospital, la academia y el invernadero, no necesitaba guía, pero le pareció lindo las atenciones que Suna le brindaba a pesar de que ella no estaba en ese lugar gratis, su aldea estaba cobrándole a Suna por el servicio y demasiado bien diría ella.

Katashi habló por todo el camino, le decía que era un placer tenerla en la aldea yque era conocida por mucha gente dentro del ámbito shinobi y médico por ser discípula de la mejor ninja médico, tener un dominio excelente de chakra que le permite tener una fuerza descomunal, ser portadora del sello Yin, haber curado a la alianza shinobi en la guerra pasada invocando a la gran Katsuyo, matar a Sasori junto con...

Hubo un momento en que Sakura dejó de escuchar todo lo que su acompañante decía, no necesitaba que le recuerden su vida, ella había estado ahí, era consciente de ello, sin embargo no quería parecer grosera al silenciarlo en su animado relato.

Entraron al hospital de Suna y subieron por el elevador a uno de los pisos más altos del lugar, al salir pasaron entre dos hombres que cuidaban la entrada que decía "solo personal autorizado", Takashi la guío por un gran pasillo con varios cuartos, en ellos se alcanzaba a leer: morgue, anfiteatro, laboratorio patológico I, laboratorio patológico II, laboratorio experimental, biblioteca, audiovisual, y se detuvieron en el salón de usos múltiples I.

-Entra por favor Sakura-sama.

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Era un gran salón con mesas acomodadas en forma de herradura, a los costados había más mesas con material de todo tipo; maniquíes, instrumental, libros, pergaminos, entre otras cosas. Al frente una pizarra que cubría todo lo ancho del salón.

-Puede acomodar el espacio como guste y utilizar cualquier salón, creemos que el espacio es suficiente para todo nuestro personal inscrito.

Al mirar al salón notó que había por lo menos 50 asientos, recordó que nunca se había detenido a pensar de cuantas personas estaría a cargo, ni qué tipo de rango o puesto tenían. Solo sabía que Temari y Kankuro estarían presentes.

-Katashi-san, ¿Sabes cuantas personas están dentro de mis clases y a que se dedican?

-Por supuesto, lo sé de memoria, es mi deber saberlo. Pasaron únicamente 52 personas, entre ellos hay ninjas médicos, shinobis titiriteros, con jutsus en torno a la arena y portadores de armas, también hay doctores y algunas enfermeras.

-¿A qué te refieres con lo de "pasaron"?

-Ante la inquietud de ampliar nuestros conocimientos se buscó quien pudiera enseñarnos y la aldea de la hoja fue la primera y única opción, cuando el personal se enteró de la confirmación de las clases hubo demasiadas peticiones para obtener un lugar, sin embargo eran demasiados los interesados, por lo que el líder de la división médica aplicó examen de conocimientos y habilidades básicas a todos los aspirantes para disminuir la lista. Después el Kazakage en persona verificó la lista y soló aprobó a aquellas personas que cumplieran con los estándares.

Cuando Sakura escuchó el interés de la gente por tomar las clases y la rigurosa selección del personal no pudo evitar sentir inseguridad en su interior. ¿Qué pasaría si no era tan buena como ella creía y no pudiera cumplir los estándares esperados por todos los asistentes?

-Sakura-sama, la dejaré un momento para que recorra el piso y compruebe los insumos disponibles, cualquier cosa que no encuentre o necesite, dígamelo y lo conseguiré de inmediato. Necesito ir a la entrada para corroborar los expedientes de los participantes y dar indicaciones a los genin que nos ayudaran en la recepción.

-Gracias Katashi.

Sakura esparció los documentos que llevaba consigo, y acomodó algunas cosas de manera conveniente, no necesitaba ordenar gran cosa porque todo estaba preparado, sin duda hicieron un buen trabajo con la logística.

Entró a cada espacio y quedó maravillada del equipo con el que disponían, tenían microscopios de alta resolución, instrumental quirúrgico y de laboratorio muy variado, modelos anatómicos en diferentes planos y ejes, sustancias sintéticas, químicos, libros enormes y por si fuera poco, un conocido, peligroso, pero hermoso olor a formol.

Olvidó por completo su momento de inseguridad al recorrer los espacios. Cada objeto, sustancia o concepto, al momento de verlo lo identificaba y lo dominaba a la perfección.

Era buena en lo que hacía y pesar que hace una semana no sabía que estaría en Suna frente a un grupo experimentado, y a pesar de que había realizado la planeación de tres semanas enteras en una sola noche posterior a una borrachera épica, estaba segura de superar las expectativas del Kazekage.

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-¡Sakura-Chan!.

-Naruto.

Resurgió de sus pensamientos al escuchar la voz de su ruidoso amigo, al voltear la mirada vio a sus dos compañeros y al Kazekage.

-Sakura, venimos a despedirnos, regresamos a la aldea en este momento, te deseo mucha suerte aunque sé que no la necesitas, ojalá y pueda venir a acompañarte en tu regreso.

-Nos vemos mujer, no destruyas nada y recuerda mandar un informe semanal.

-Que tengan buen viaje chicos, sé que es poco tiempo, pero los extrañaré, hasta te extrañaré a ti Shikamaru, cuándo regrese necesito una bienvenida adecuada de las que solemos hacer.

-Cuenta con ello Sakura-chan. Gaara nos vemos pronto, fue un gusto verte nuevamente -Naruto tendió una mano para despedirse de Gaara en un fuerte apretón.

Los chicos se alejaron por el corredor y Sakura se quedó a solas con Gaara.

-Sakura.

-Kazekage-Sama

-No hace falta que me llames así, eres la mejor amiga de Naruto, eso sin contar que ayudaste con mi rescate y salvaste la vida de mi hermano. Por lo tanto eres mi amiga, solo dime Gaara de acuerdo.

-Está bien... Gaara. -Sakura pronuncio su nombre con algo de timidez, le parecía extraño nombrar al Kazekage por su nombre.

-Se supone que estaría presente en la apertura de tus clases, pero me surgió un imprevisto y necesito atenderlo. Únicamente quería recordarte algo que tal vez ya lo sabes y te sientas con la suficiente seguridad para hacerlo, sin embargo te lo repito. Eres la encargada directa de todos ellos, lo que digas se hará y tu autoridad debe ser respetada sin importar de quién se trate. Al único al que le debes explicaciones o al menos en esta aldea será a mí. Desconozco tus métodos de enseñanza, pero conozco de primera mano tus habilidades, así que ten la libertad de hacer lo que creas conveniente.

Me retiro, te dejo a Katashi para que te apoye en lo que necesites, es muy enérgico así que trata de mantenerlo ocupado.

Gaara se retiró de la habitación dejando a Sakura sintiéndose ligera, el saber que él confiaba en ella le dejaba un gran sabor de boca.

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Faltaban 20 minutos para la hora acordada y ya comenzaba a llenarse de gente el salón, en la entrada había una mesa con carpetas que repartían un par de chunin a cada participante.

Al ingresar en el aula se iban sentando en grupos y platicaban sobre trivialidades, entre las pláticas se escuchaba los deseos de que hubiera galletas de mantequilla en el coffee break, la posibilidad de producir una pócima de amor, pero la que más se repetía era el hecho de que la sensei era apenas una jovencita, comentario que solo le sirvió a Sakura para subir su ego ya reafirmado.

Temari y Kankuro entraron al salón enviándole un guiño de ojo a Sakura para después sentarse a un extremo. A las ocho en punto Katashi cerró el salón y preguntó en voz baja a Sakura si ya estaba lista, a lo que ella confirmó con un gesto. Todos los asistentes se sentaron rectos y prestaron atención a las palabras de Katashi.

-Buenos días a todos los participantes, en nombre del Kazekage es un gusto para mí presentarles a la persona que será nuestra Sensei por las próximas tres semanas, espero que cada uno de su máximo esfuerzo. Ella es la Haruno Sakura de Konohagakure.- Katashi retrocedió para sentarse al lado de Kankuro.

Los aplausos y algunos vítores se escucharon en toda la sala mientras que Sakura daba un paso al frente y al centro.

-Gracias por el recibimiento me ale...

*Puerta abriéndose*

Una chica de cabello corto y castaño con grandes ojos negros entró al salón sin inmutarse por el hecho de llegar tarde y entrar sin llamar a la puerta.

-¿Dónde quedaron tus modales? Sabías que iniciaríamos en punto y debiste de llegar antes para evitar interrumpir. -Katashi le contestó a la chica que recién llegaba parándose de su asiento.

La chica miró con insignificancia a Katashi y prosiguió para sentarse al lado de una chica que parecía igual a ella, con la diferencia de que su cabello era más largo y caía un mechón entre sus ojos.

1°strike

A Sakura le pareció irritante la manera en qué miro a Katashi, y paso por su mente reprender su comportamiento altanero, pero reconsidero que solo era el primer día y no quería enemistarse con nadie.

-Retomando lo anterior es un gusto estar con ustedes, espero que al término de este curso-taller sus expectativas se hayan cumplido en la medida de lo posible. Ustedes son un grupo muy variado y yo no los conozco, así que me gustaría que cada uno se presentara, pero antes de eso les aplicaré un examen diagnóstico que me ayudará a saber en qué nivel se encuentran y que expectativas tienen, de ahí partiré para evitar redundancias y enfocarnos a lo que es importante.

.

.

-Gaara en persona escogió a cada uno de nosotros, así que no veo los motivos por los cuales tú nos quieras aplicar un examen para verificar que tan aptos somos, además por la cantidad de dinero que esto le está costando a la aldea, creí que las clases iban a ser impartidas por Tsunade en persona, dado que dicen que ella es la mejor ninja médico de mundo.

Y tú eres incluso más joven que la mitad de los aquí presentes -replicó la misma chica que había llegado tarde en un tono de superioridad.

Solo algunos de los asistentes murmuraron entre sí, las palabras que había dicho eran ciertas, su Kazekage les prometió a una persona especialista en ninjutsu médico y con amplio conocimiento en venenos y antídotos, pero ella solo era una joven chica que se veía un poco vanidosa. La mayoría únicamente guardaron silencio meditando el atrevimiento de la chica.

Kankuro y Katashi estuvieron a punto de contestarle a la castaña, sin embargo Temari les envió una mirada asesina que indicaba que no se metieran. Ella volteó a ver a Sakura con una sonrisa en su rostro.

2° strike

-¿Cuál es tu nombre? -preguntó Sakura a la chica con suma calma en su voz que hizo que todos volvieran a guardar silencio.

-Nishimura Matsuri

-Bien Nishimura, tal vez no sabes la finalidad de un examen diagnóstico, pero dado que mi aldea está cobrando bastante bien te lo diré. Un examen diagnóstico tiene la función de brindar información del estado actual del alumno, en este caso el alumno eres tú Nishimura, con el fin de tener claro el punto de partida y poder vincular los nuevos aprendizajes.

Actualmente, tal vez no seas capaz de moldear chakra o no conozcas la diferencia entre sedación y relajación, por lo tanto, mi trabajo será extraer lo poco o mucho que tengas y convertirlo en lo más decente posible.

Y efectivamente soy joven, tengo 19 años, pero vamos, el chico que salvó el trasero a todos en la última guerra ninja tenía 17 en ese momento.
En cuánto a mí, actualmente soy orgullosamente Jounin de Konoha, soy una de las tres personas en toda historia del mundo shinobi en dominar el byakugou no in, que es una técnica prohibida de restauración divina del ninjutsu médico que permite al usuario romper las tres primeras reglas del ninja médico.

Y al menos en este salón soy tu superior por lo que te debes dirigir a mí con respeto que no somos amigas.

Y la última cosa, soy discípula de la quinta Hokage Tsunade-sama, ella está muy ocupada en Konohagakure dirigiendo a toda una aldea, así que la siguiente vez que la menciones en mi presencia más te vale que lo hagas con el debido respeto o atente a las consecuencias Nishimura-san -terminó por decirle a la chica con una voz calmada, pero llena de autoridad que nadie se atrevió en replicar.

-Lo ven, ella no necesita que la defiendan -hablo en voz baja Temari que solo su hermano y Katashi alcanzaron a escuchar.

En cuanto los demás, les pido lo mismo, no creo que haga falta de recordarles etiqueta básica que incluye llegar puntual o pedir la palabra. ¿Hay algo que deseen agregar o alguien tiene alguna inconformidad?.

...

-Perfecto, comencemos.

En la carpeta que les dieron en la entrada encontrarán la prueba diagnóstica, ayúdenme a contestarla, si no saben algo pasen al siguiente inciso, me ayuda más que lo dejen en blanco a que lo contesten al azar. Conforme vayan terminando vayan al salón II, realizaremos ahí las presentaciones para romper hielo formado.

Pueden comenzar.