Detrás de cada mujer fuerte e independiente, está una niña que tuvo que aprender a recuperarse y nunca depender de nadie.

El despertador sonó unas horas después de haberse acostado, al abrir los ojos los rayos matutinos entraban por la ventana en respuesta de un nuevo día. Al tratar de moverse sintió algo cerca de su cabeza moverse, no le sorprendió mucho porque sabía exactamente quién era el intruso que se había colado en su cama.

Sakura se incorporó en su cama y miró hacía la almohada –En serio eres una pequeña gran molestia.

Debido a las circunstancias de una noche antes, el jerbo tuvo que quedarse con ella por dos grandes razones.

La primera, cuando salió de la oficina de Gaara para buscar el camino hacia su dormitorio aún tenía al pequeño animal acurrucado en los brazos, pensó liberarlo en el balcón principal que estaba en su piso, pero sintió algo de pena por el animalito debido a que sus patas traseras aún estaban lastimadas y no podía brincar libremente.

Y la segunda, cuando dio la vuelta en uno de los tantos pasillos para tratar de llegar a su dormitorio, escuchó la voz de Gaara llamándola, y le dijo que él mismo le mostraría el camino para evitar que se perdiera nuevamente, el pequeño gesto el Kazekage hizo que Sakura se sintiera agradecida y un poco abochornada al suponer que lo hacía para evitar que nuevamente causara un problema, no hablaron por el camino, se limitaron a caminar uno al lado del otro y cuando llegaron fuera de la habitación de Sakura esta se despidió y le agradeció por las molestias que se tomó con ella.

Cuando cerró la puerta su corazón se sentía liviano por las atenciones de Gaara y cuando recobró su compostura vio al pequeño Jerbo en sus brazos.

Una vez que la cinta en su cabeza término por reproducirse se paró de la cama para comenzar su día y mirando al pequeño roedor le dijo –No tengo tiempo de dejarte en un buen lugar, así que más te vale que te comportes y no salgas de aquí –Sakura le apuntaba con un dedo al jerbo mientras esté muy quieto escuchaba a la chica. Buscó entre sus cosas algo comestible y encontró una barra proteína que quebró en pedazos y en una tapa vertió agua fresca del lavamanos.

Precedió a vestirse con una camisa roja sin mangas de cuello alto, unas mallas lisas negras y sobre ellas su habitual falda rosa, para acentuar su fina cintura un sencillo obi negro y lo que no podría faltar en un clima tan temperamental como Sunagakure eran sus botas negras cerradas para evitar que la arena entrará en sus dedos. Antes de marcharse colocó un Kunai dentro de su bota, tomó su portafolio y le recordó a su invitado.

–Recuerda, tú no sales de esta habitación a menos que quieras que Temari se deshaga de ti, prometo traer algo mejor de comida por la noche, mientras te tendrás que conformar con la barra de proteína.
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Salió del edificio sola y Katashi ya estaba esperándola fuera con dos cafés en sus manos.

–Buenos días Katashi¿Cómo te fue ayer?

–Muy bien, esperó haber retenido toda la información para evitar alguna falla –respondió el chico mientras le tendía un café –¿Qué tal su segunda noche en Suna?

–Todo bajo control y sin novedades –contestó con una sonrisa irónica- Ya califiqué los exámenes de cada uno, la verdad es que hay excelentes ninjas y médicos entre ustedes, hoy iniciaré con algunos ejercicios básicos y veré que tal los resuelven, creó que te irá muy bien.

–¿En serio Sakura-sama? –exclamó Katashi con una alegría de los ojos al escuchar un alago por parte de Sakura.

– Por supuesto, se supone que no debería decírtelo en este momento, pero cómo me estás ayudando te lo diré. Si este hubiera sido un examen donde se calificarán los conocimientos teóricos, déjame decirte que hubieras sido de los mejores.


Ambos caminaban mirándose y tomando café sin prestar mucha atención a las calles debido a la plática que estaban teniendo, de repente Katashi chocó con un hombre joven de aspecto brusco que portaba su Hitai-ate provocando que le derramara algo de café.

–Lo siento mucho –contestó Katashi apenado por e incidente que acaba de ocasionar- permítame ofrecerle un pañuelo.

–Maldito deforme ¡Me manchaste mi chaleco! –contestó el ninja muy enojado y con un movimiento rápido dirigió su puño a la cara de Katashi dispuesto a saciar su furia.

Antes de que el puño chocará contra la cara del joven Sakura detuvo el puño con su mano izquierda debido a que en la otra detenía su café y no tenía planeado soltarlo.

–¿¡Qué rayos pasa contigo? Ya te pidió disculpas y hasta te ofreció un pañuelo, fue solo un accidente y ya. No puedes ir por las calles golpeando gente nada más por tu mal temperamento.

Katashi que recién abría los ojos como acto reflejo del golpe que sentía en su rostro, se veía muy sorprendido por haber sido defendido por Sakura, no solamente había detenido con una sola mano lo que hubiera sido un gran golpe, sino que se mostraba segura de sí misma ante ese sujeto, tanto que hasta dio un sorbo de café en el inter de plena discusión.

–¡Maldita perra! Métete en tus propios asuntos –el ninja se sintió humillado al ser detenido por una simple chica, una chica que tenía una mano tan pequeña que apenas abarcaba la mitad de su puño y al verle esa actitud arrogante decidió a no dejarse humillar por una simple mujer, empleó más fuerza en su puño dispuesto a contraatacar, pero fue en vano provocando que su enojo se convirtiera en cólera.

Fue así que, al ver que no podía proceder únicamente con fuerza bruta, con su otra mano sacó un kunai para atacarla y Sakura al ver el giro de acontecimientos y que se estaban demorando para llegar a preparar su clase próxima decidió terminarlo rápido.

Con su mano izquierda aún envolviendo el puño del ninja y el kunai dirigiéndose a ella, hizo un rápido movimiento de empuje lanzando al hombre varios metros lejos de ellos como si de un boomerang humano se tratará.

–¿Nos Vamos Katashi? –se dirigió al chico con toda normalidad para después tomar gran otro sorbo de su café que seguía sin gota derramada y empezó a caminar.

–Eso fue... ¡Increíble!, pero ¿Cómo puedes lanzar a la gente así como así?

–La verdadera pregunta es, ¿Por qué tú no? Esa persona quién quiera que fuera se portó grosera por un simple incidente que por cierto te disculpaste. Desconozco los detalles, pero si me permites darte mi opinión no dejes que nadie te mire hacia abajo a menos que te esté ayudando a levantarte.

Es como esa chica de ayer, Nishimura, te ignoró rotundamente y tú lo dejaste pasar.

–Ella es cosa aparte, Matsuri es una persona con la que no quieres tener problemas, usted está bien porque es una invitada de Suna, pero las personas evitan meterse con ella.

–¿Y qué tiene esa chica de especial como para guardarle respeto?–respondió Sakura con voz sarcástica- yo solamente vi a una chica altanera y carente de modales básicos.

–Ella es la hija de Isao Nishimura. Su padre pertenece al consejo de Sunagakure, dicen que después del Kazekage él es quién tiene mayor poder e influencia.

–Entonces solo es otra niña mimada que se siente protegida por un apellido y por lo tanto se cree superior a todos, odio a ese tipo de gente.

–Algo así, la familia Nishimura es de las más antiguas de la aldea y han acumulado prestigio y riquezas a lo largo de todos estos años, cualquier aldeano sabe que no hay que enemistarse con esa familia –terminó por explicarle a Sakura.


Minutos antes de las ocho el laboratorio donde se les había citado ya estaba lleno con todos los asistentes, al parecer había quedado claro el mensaje de que se exigía la puntualidad y compromiso por parte de los asistentes.

–Hoy la teoría y la práctica se verán en conjunto, les prometo que será un día entretenido, divertido y probablemente estresante. Los dividiré en equipos, a cada uno equipo le daré una toxina o un veneno y ustedes tendrán que generar el antídoto, claro que yo estaré ayudándolos en pequeñas dificultades que puedan tener, pero la mayor parte del trabajo quedará en ustedes.

Yo sé que se esforzaran por crear el antídoto, sin embargo quiero darles una motivación extra.
Estas son píldoras de soldado –señaló unos sobres que estaban sobre el escritorio- Ya deben conocerlas, son píldoras especiales y comer una sola les aporta resistencia y repone una cantidad significativa de chakra. En el mercado su precio es elevado, eso sin contar que son difíciles de elaborar y muy pocas personas logran conseguir una fórmula que realmente este a la altura. Estas píldoras está elaboradas bajo mi propia receta y me he empeñado a mejorarla en el transcurso de los años, aparte de ser una bomba de estimulantes y nutrientes, ahora son muy ricas.

Les daré tres píldoras a cada integrante del equipo que logre crear más rápido el antídoto de forma exitosa.

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Los murmullos comenzaron a escucharse por debajo y cada integrante ya estaba haciendo contacto visual con sus compañeros para reunirse juntos y así llevar al éxito la actividad de Sakura juntó con la grata recompensa.

–Pero como todo en esta vida no puede ser tal y como nosotros quisiéramos, dejen de lanzarse miradas cómplices que los equipos los formaré yo.

En ese instante se hizo evidente el disgusto por parte de los presentes, la posibilidad de hacer equipo con personas que tal vez no conocían nada acerca de química básica y habiendo unas valiosas píldoras de por medio los hizo disgustarse.

–¿Qué tal si soy el único de mi equipo que conoce acerca del tema?

–No conozco a muchas personas de este lugar.

–Trabajaríamos mejor si estamos en compañía de nuestros colegas más cercanos, ya conocemos nuestras habilidades.

–Qué pasa si nadie de mi equipo está a mi altura–comenzaron a expresarse los presentes.

–De acuerdo ustedes ganan, pueden hacer equipo con sus mejores amigos y después de eso que tal si van todos de la mano a tomar un café con galletas, estoy segura de que se divertirán en grande, después de todo estas solo son unas simples clases para reforzar los lazos de amistad previos y perder el tiempo –respondió Sakura con voz calmada y llena de cinismo.

Casi todos guardaron silencio hasta que un ninja habló con voz muy segura.

–No importa si se burla de nosotros sensei, lo que decimos es verdad, el que trabajes con tus compañeros o amigos cercanos incrementa tu éxito, por el mismo motivo se hacen equipos en la academia que perduran por muchos años. En esta clase todos queremos dar lo mejor de nosotros mismos y si lo hacemos con nuestros amigos tenga por seguro que no se arrepentirá de nuestros resultados.

La mayoría de los asistentes apoyaron las palabras del ninja.

–Excelentes palabras sin duda, te doy un punto por tu sentido de amistad aunque veo una falla en tu lógica.

Primero todos ustedes son habitantes de Sunagakure deberían tener empatía el uno con el otro, si tu compañero de equipo ignora algo tú deberías ayudarlo para que juntos logren sus propósitos.

Segundo, tú como shinobi deberías estar acostumbrado a las adversidades, en una misión no puedes darte el lujo de escoger los obstáculos que se te presentan o las personas que enfrentas, si te colocan en determinado equipo es porque ahí es donde se requieren tus habilidades, no le dirás a tu superior que te deje ir con tus amigos porque sin ellos no puedes funcionar, como Shinobi debes de tener sentido de la adaptación, de lo contrario no sobrevivirás.

Todos aquí tienen la edad suficiente para recordar a detalle la guerra shinobi –comenzó a decir muy seria hacia todos los asistentes- y me atrevería a decir que por lo menos la mitad estuvo presente en el discurso del comandante general que, por sí ya lo olvidaron fue su propio Kazekage.

Entre las palabras que nos dijo a todos fue que no había Arena, Roca, Hoja, Niebla o Nube, todos éramos uno solo, y así, como un único equipo pelearíamos contra el enemigo y nos apoyaríamos entre sí sin importar nada ¡Y ganamos la maldita guerra!, pero ahora vienen ustedes y me dicen que no pueden trabajar en un simple equipo algunas horas con personas de su misma aldea.
Déjenme decirles que es una ironía ridícula.

Las personas que habían mostrado su inconformidad previamente tenían cara de apenados y no se atrevían a objetar lo contrario, el silencio y una incomodidad que era palpable se alargó durante varios hasta que alguien dijo.

–¿A qué hora formamos los equipos? Ya quiero comenzar –inquirió Kankuro rompiendo el hielo que se había formado después de la intervención de la pelirosa.

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Sakura sacó un recipiente de bambú con unos palillos, muy parecidos a los que Tenten usaba para sortear los equipos en el juego de la bebida y con la misma dinámica separó al grupo.
Había formado ocho equipos con seis o siete integrantes que ya estaban esparcidos a lo largo de las diferentes mesas del laboratorio.

–Un representante de cada equipo acérquese –abrió un rollo y haciendo un sello manual salieron pequeñas botellas de cristal con diferentes tonalidades de líquido en su interior.

Cada uno escoja la botella de su preferencia, contienen diferentes muestras. Algunas con estructura molecular un poco más compleja que otras, pero eso no lo sabrán hasta qué lo analicen –hizo un ademán con su mano indicándoles que comenzarán.

Kankuro fue representante de su equipo, tomó una botella de líquido negro brillante porque ante su lógica, esa era la menos sospechosa. En cuanto a Matsuri tomó una botella de líquido azul claro que al ponerse contra la luz daba un efecto tornasol.

Cada equipo comenzó a trabajar, Kankuro estaba de compañero con Katashi, dos enfermeras y dos ninjas médicos, ellos primero discutieron sobre sus conocimientos previos en la elaboración de antídotos y después empezarían a revisarlo bajo microscopio.

Temari estaba visiblemente irritada debido a que estaba de equipo con Matsuri, quien quería mandar a todo el equipo. Delegó tareas a cada integrante inmediatamente, unos experimentarían con fórmulas tentativas y otros desarrollarían las fórmulas químicas que ella les daba conforme revisaba el veneno bajo el microscopio.

En cuanto a Temari ella era quien proveía del material que se necesitaba, la verdad es que ella no sabía absolutamente nada de venenos o ninjutsu médico y nunca le interesó aprender sobre el tema, pero le pareció buena idea tomar las clases porque su hermano Kankuro le insistió que sería divertido y al ser hermana del Kazekage su pase fue directo.
Ahora, cuando escuchaba a Matsuri ordenarle que le llevará una placa de petri hasta su lugar o lavara el tubo de ensayo, se daba golpes mentales arrepintiéndose de hacerle caso a su hermano.

–Lo ideal cuando están ante un veneno o una toxina desconocida es empezar a analizarlo bajo el microscopio, así se darán cuenta de la estructura molecular que conforma dicha sustancia.
La posición de los átomos en el espacio y la longitud de enlace determinarán la naturaleza de cada átomo. Todas las muestras que traje tiene una estructura muy sencilla, pero les advierto el más mínimo error significa el fracaso en todo el proceso - decía Sakura que paseaba entre las mesas ajustando el enfoque de los microscopios, corrigiendo símbolos aritméticos y coeficientes.

Cuando ya hayan identificado los componentes de la sustancia determinen cuál es su origen, puede ser animal como el veneno de las serpientes o escorpiones; Vegetal que son los que están compuestos por plantas; Mineral que son sustancias naturales. O artificial que son mis favoritos si me lo preguntan, son compuestos químicos creados a partir de compuestos simples.

Si quieren una pista extra, la mitad de ustedes tienen un veneno de origen artificial.

Había equipos que estaban cercas del siguiente paso, otros que no estaban ni cercas, así que Sakura pasaba con una bitácora haciendo registros de cada equipo y sus avances.

Tal vez Matsuri no era una persona de su agrado y era mala líder debido a que era muy mandona, sin embargo tenía que admitir que era buena con la química, de hecho fue la primera persona en descifrar la composición de su veneno y eso ya era la mitad del trabajo.

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Horas después...

–Cuando ya tengan identificada la sustancia deben comenzar la síntesis química para desarrollar el antídoto, de acuerdo al tipo prueben sintetizar sustancias naturales o químicas, si necesitan cierto ingrediente o material que no vean entre las gavetas háganmelo saber y lo consigo. Deben recurrir a diversas técnicas para lograrlo, ya sea que utilicen sus propias habilidades o instrumentos del laboratorio, lo importante es que lo logren.

Siguiendo los consejos de Sakura, se apreciaban diferentes técnicas que empleaban los asistentes para lograrlo, algunos que tenían la habilidad usaban chakra para separar el soluto del solvente u otros que no eran diestros en el manejo del chakra se valían de una centrifugadora. En el proceso ciertas mezclas despedían un olor desagradable, unas burbujeaban salvajemente y de otras salía humo al momento de ponerlas al fuego.

Se comenzaba a notar el cansancio mental en el laboratorio, así que Sakura decidió adelantar el receso para que fueran a comer y relajarse un poco.


–¿Estás completamente segura que no tiene que oler a huevo podrido mi antídoto?

–Sip.

–¿Estás completamente segura que la toxina que nos diste, ¡ah porque descubrimos que era una toxina!, realmente tiene un antídoto?

–Sip.

–¿Estás completamente segura que no nos quieres dar una pista sobre los ingredientes y la medida exacta que debemos utilizar para crear el antídoto?

–Lo que estoy completamente segura es que me recuerdas a Naruto en este momento, eres muy insistente y eso es irritante. Sabes que sería injusto para los demás darte información extra Kankuro –respondió Sakura, y aunque sabía que Kankuro solo hablaba de broma era divertido regañarlo.

–Tranquilo Kankuro-san, vamos muy bien en el proceso, creo que tenemos muy buenas oportunidades de ganar esas píldoras –contestó Katashi que estaba muy emocionado en el proceso.

–Está bien, me animaré únicamente porque estoy en un buen equipo, malo sería estar en los zapatos de mi hermana o peor aún, recibir órdenes de la amiga de mi hermana –con una voz burlona le dijo Kankuro a Sakura dándole un codazo en el brazo.

–¡Será mejor que te calles antes de que te cierre la boca yo misma! –amenazó Temari con un puño a su hermano que rápidamente guardó silencio- ¡Algún día de esto me vengaré de esa tipa!

La comida transcurrió tranquila y sin incidentes, Sakura tenía mucha hambre y no sabía si era porque la comida era demasiado rica, el cambio en la geografía y temperatura o solo porque era una glotona. Sea como sea de regreso a Konoha, se aseguraría de comenzar una de sus famosas dietas milagrosas.

Tenían noventa minutos de receso, un par de equipos se acercaron a Sakura para solicitarle permiso de volver antes al laboratorio, ya que creían que estaban atrasados y querían aprovechar al máximo su tiempo, Sakura aceptó con la condición que avisarán a los demás equipos por si alguno de ellos quería hacer lo mismo.

Cuarenta minutos después se quedó sola en la cafetería, al parecer todos querían continuar con su trabajo cuanto antes y esas pequeñas acciones le satisfacían a Sakura. Ver cómo las personas tenían iniciativa propia era genial.

Pero no por eso se iba a marchar, la indicación era que todos tenían 90 minutos para hacer lo que quisieran, incluida ella misma y aún le quedaban cincuenta minutos así que los iba a aprovechar. Tal vez podía dar una pequeña siesta en alguna camilla, anoche no durmió mucho y una siesta sería idónea, sin embargo existía la pequeña posibilidad de quedarse dormida y no debería llegar tarde a sus clases.

Luego recordó a su pequeña bola de pelos que yacía en su habitación y su promesa de llevarle algo decente que comer, por lo que pidió en recepción indicaciones del mercado y salió en búsqueda de comida para el Jerbo.