Nos hacemos los valientes, pero estamos muertos de miedo.


Las calles se Suna eran amplias y muy transitadas, suelo de piedra y más arena de la que Sakura podía tolerar. El sol estaba deslumbrante en lo alto del cielo, lo que provocaba un ambiente caluroso y muy seco.

Su cabello necesitaría una de las mascarillas que Ino preparaba cuando regresara a Konoha.

Se pudo observar algunas aves nativas por el cielo, salvó a ellas, no sé pudo apreciar nada más... ninguna nube.

En Konoha podía admirar esas blancas, adorables y esponjosas nubes que flotaban sin rumbo ni dirección por la ventana de su consultorio mientras que el aire fresco se escabullía llenando la habitación de un agradable aroma a pino y arce. Una más de las razones por las que no le gustaría vivir en esta aldea. Pero la buena gastronomía era algo muy positivo de Suna.

Las indicaciones que obtuvieron para llegar fueron muy fáciles, llegaron en poco más de cinco minutos al mercado ambulante que la secretaria le había recomendado, era grande y ruidoso con puestos improvisados. Algunas personas vendían sus productos sobre sencillas alfombras, mientras que otros vendedores de mayor presupuesto estaban bajo gruesas mantas sostenidas de vigas de madera muy gruesa que brindaban soporte en caso de una ventisca.

Había mucha gente haciendo sus compras, Sakura paseaba por los puestos pensando en que podría comprar para el roedor, la verdad es que no sabía que comían los Jerbos, el animalito se había comido el cereal de Temari aunque no creía que fuera buena opción comprarle una caja de cereales.

Mientras seguía pensando en que comprar paseaba la mirada por los puestos; frutas exóticas coloridas, artesanías, comida de aspecto increíble, platas decorativas, ropa ligera en su mayoría de color claro y un par de niños pequeños jugando bajo la sombra de una de las mantas. Dichos niños vestían de un adorable mandil, probablemente que venían del parvulario , un segundo después se escuchó un grito de una mujer.

–¡Atrápenlo, se llevó mi bolso!

Una persona iba corriendo a gran velocidad y esquivando de manera violenta a la gente que lo quería atrapar, se detuvo un momento a sopesar sus opciones y al ver que la concentración de gente era mayor decidió saltar sobre una de las vigas que servía de soporte a un puesto de fruta para lograr escapar.

Lo que sucedió fue rápido.

El hombre saltó.

La viga no soportó el movimiento tosco del hombre.

El madero caía sobre los dos niños.

Sakura no se percató cuando su cuerpo comenzó a moverse, pero cuando se reparó de ello ya estaba cubriendo a los dos niños con su cuerpo. Esperó el impacto de la viga contra su espalda pero no llegó.

–¡Kazekage-Sama!

Sakura escuchó muy claro el nombre, levantó la mirada y vio al Kazekage. La Viga estaba siendo sostenida por la arena de Gaara.

–Mis niños –Una señora que estaba a puestos de distancia corrió hacia los pequeños para envolverlos en un abrazo -Gracias señorita por cubrir a mis niños, no sé qué hubiera pasado si no hubiera llegado a tiempo. Kazekage-sama gracias a usted también, siempre nos protege de cualquier peligro.

Gaara miró al guardia que lo acompañaba y el ninja con un movimiento de cabeza asintió. Iba tras el hombre que había causado alboroto en el mercado.

–No se preocupen señora, Haru recuperará el bolso –la viga que seguía flotando con ayuda de la arena fue colocada en su lugar y la gente reunida reanudó sus compras.

–Me has brindado tu ayuda dos veces en menos de doce horas –dijo Sakura mientras caminaba hacia donde Gaara estaba parado.

–Parece que eres propensivo a estar en sitios equivocados que conducen a accidentes inevitables. Algo así como un imán de accidentes.

–Al parecer sí, y eso que solo llevo tres días aquí. No sé que vaya a ser de mí cuando tenga toda una semana, aunque parece probable que esté cerca cuando eso pase.

–Supongo que sí, estaba en la inauguración de un parque infantil cerca de aquí y cuando terminó el evento íbamos de regreso con Haru a la oficina, sin embargo unos civiles me avisaron de un robo en esta área del mercado. Al acercarme vi un cabello rosado que me pareció singular, ya que en Suna no hay gente con ese color de cabello, jamás pensé en ti porque creí que estarías en el hospital.

Ni en Suna ni en ningún otro lugar, mi cabello es demasiado raro.

–Es hora del descanso, por lo que aproveché para comprar algo que necesitaba, aunque no sé muy bien lo que busco –explicó a Gaara con un dedo en su mentón- lo bueno que aún tengo tiempo.

–Tal vez te pueda ayudar, ¿Qué necesitas? – responde con amabilidad.

–Ammm, ¿recuerdas el jerbo de anoche? –con algo de pena le dijo Sakura.

-Si.

–Digamos que vive en mi habitación hasta que logre mejorarse bien de sus patas traseras, sin ellas no pueden saltar y sería una presa fácil para los depredadores. Vine al mercado porque quería comprarle algo apropiado, pero la verdad es que no sé qué comen.

–Si lo tendrás unos días en tu habitación es recomendable que lo alimentes con frutas o semillas – protestó con voz más seria que pudo articular, pero la verdad es que por dentro le causaba gracia que la chica se tomara tantas molestias por un simple animal que Temari tratar de matar y por el cual hizo un gran alboroto anoche- Puedo acompañarte a comprar la comida, sé lo que comen los Jebos y de ahí vamos a estar al hospital, ayer no pude presentar en el inicio así me gustaría visitarlos.

–Sería fantástica, eso les va a subir el ánimo porque los tengo un poquito estresados –le respondió Sakura riéndose.

Se detuvieron en un tendido que tenía una señora adulta por indicación de Gaara. Sakura compró un puñado de semillas de girasol y un racimo grande de uvas. Las uvas eran grandes, de color verde brillante y olían exquisito. Eran muchas así que empezaron a comerlas de una en una.

–¿Qué no eran para el Jerbo esas uvas?

–Lo son, pero él es del tamaño de mi palma y dudó que coma tanto –le respondió echándose otra uva a la boca –Ten, come tú también ¡Están exquisitas! –le tendió un pequeño racimo frente a su cara.

Gaara negó de inmediato, pero Sakura insistió tanto que a Gaara no le quedó más opción que aceptar. De camino al hospital se detuvo varias veces porque la gente se detenía a mostrar sus respetos al Kazekage y él les dedicaba un par de palabras a las personas.

–Se nota que la gente de la aldea te quiere mucho, parece que voy caminando junto a una celebridad. Cuando camino con Lady Tsunade por la aldea es algo diferente, claro que la gente le muestra respeto, pero también saben que su humor es muy volátil y prefieren evitar problemas.

–Me gusta estar cerca de mi gente, lo hago muy poco debido a la carga de trabajo, pero cuando lo hago me gusta escuchar sus preocupaciones para tomarlas en cuenta y ver de qué manera puedo ayudar a aliviar sus problemas. Tal vez no sirva de mucho, pero lo poco que recolecto lo tomó en cuenta para hacer modificaciones.

–En Konoha tenemos un buzón donde la gente puede depositar sus sugerencias o quejas cualquier día de la semana, sin importar si son shinobis o civiles, al final de cada semana abrimos el buzón y las atendemos en la medida posible. Aparte una vez al mes tenemos reunión con los representantes vecinos para atender las necesidades emergentes.

–¿La Hokage hace todo eso? – preguntó Gaara asombrado por el buen sistema que tenían.

–Sí, aunque casi siempre yo soy la que dirijo las reuniones y administro el buzón para entregarle el resumen de las necesidades. Lady Tsunade delegaes responsabilidades para administrar su tiempo de manera efectiva y atender asuntos más delicados.

Como dormir para que no se enoje.

–Aparte de ser su discípula veo que eres alguien de su confianza y apoyo en su labor como Hokage. Temari me ayuda con asuntos sociales relacionados con la paz y convivencia, por lo que aligera mi carga de trabajo. En cuanto a Kankuro, bueno, él le ayuda a Haru en ocasiones, pero no es nada bueno en temas administrativos.

–Me gusta mucho ayudar y es lo mínimo que le debo. Ella es una gran persona que confió en mí para ser su discípula, me ha apoyado en innumerables situaciones y mi admiración por ella vale todo.


Sin darse cuenta de que ambos platicaron durante todo el trayecto con toda naturalidad, Gaara le contaba sobre su trabajo como Kazekage y Sakura sobre sus actividades en la aldea.

Llegaron al hospital justo a tiempo y al entrar al hospital saludaron amablemente a ambos; Sakura tenía una buena fama que la precedía y Gaara era el Kage. Subían por el elevador y hasta antes de entrar al laboratorio Sakura le platicó acerca de la actividad que estaban teniendo y como habían tenido una diferencia de opiniones, puesto que hasta el momento no habían tocado el tema de la capacitación.

–Buena tarde a todos.

Todos que estaban muy concentrados en sus respectivas mesas, al escuchar el saludo voltearon a ver a su Kazekage que estaba entrando al laboratorio e hicieron una reverencia para mostrar su respeto.

–No dejen de hacer lo que están haciendo, solo quería pasar para ver como marchaba todo y desearles éxito en estas tres semanas, estoy seguro de que daran su máximo esfuerzo. Me retiro porque veo que están muy concentrados en la práctica, los dejaron en buenas manos –volteó a ver Sakura y le dio una mirada aprobatoria para después dejar el salón. Ella hizo una pequeña reverencia y cerró la puerta al salir del Kazekage.

–El último paso es corroborar que su antídoto sea eficaz. Cuando tengan la experiencia suficiente o en situaciones de extrema emergencia tendrán que administrar el antídoto a la persona que lo requiera directamente sin verificar su eficacia.

Lo bueno es que no es nuestro caso justo ahora, para corroborar su eficacia pueden utilizar los rollos que sean necesarios, basta con poner una gota del veneno o toxina sin diluir dentro de un sello especial y verter sobre de ella su antídoto, si el veneno desaparece completamente quiere decir que tuvo exito en el procedimiento.

Pasaban las horas y la mayoría tenían su antidoto tentativo, solo que al momento de probar su eficiencia el pergamino se incendiaba, salía humo o explotaba.

. . .

–Nuestra toxina casi desaparece por completo.

Sakura revisó las notas del equipo –Sus ingredientes son los correctos, pero traten de modificar la dosis de estos dos ingredientes.

. . .

–Nuestro antídoto se torna viscoso cuando añadimos este ingrediente, ¿Eso es correcto?

–Deben llevar primero a ebullición su mezcla, tener en cuenta que su punto de ebullición será más alto debido a la mezcla de los componentes. Cuando alcance los 108 °C pueden añadirlo.

. . .

El equipo de Matsuri y Temari tenian dificultades, pero Matsuri estaba renuente a pedir ayuda. Cuando colocaban una gota de su antídoto, el sello que estaba alrededor del veneno comenzaba a incendiarse. Probaron varias maneras de arreglarlo, pero no lograron conseguirlo. Sakura escuchó a la distancia la conversación que tenía el equipo, un joven médico sugería de manera amable a Matsuri que modificarán la cantidad de ciertos ingredientes, a lo que ella le respondió de manera grosera que estaba en un error. Los demás miembros solo callaban ante su líder impuesto y soportaban las órdenes.

En lo que respeta a Temari estaba sentado en la esquina de la mesa tratando de incendiar a Matsuri con la fuerza de su mirada y de ese modo conseguir que se callara de una buena vez, no obstante al no conseguirlo y con el fin de llevarle la contraria decidi hablar.

– ¡Sensei, por aquí, necesitamos su ayuda! –Llamó a Sakura moviendo su mano. Matsuri le envío una mirada asesina a Temari a lo que ella solo respondió con una sonrisa orgullosa.

¿Por qué se incendia nuestro sello?, Llevamos perdidos bastante tiempo y ya no sabemos que hacer, probablemente queríamos hacerlo por nuestra cuenta, pero nuestras habilidades no son lo suficientemente buenas como para lograr hacer el antídoto de manera correcta –terminó con una voz inocente que revelaba sarcasmo y reproche contra Matsuri.

Sakura sabía exactamente en qué estaban fallando, al pasar entre las mesas anotó cada detalle y vio el desenvolvimiento de cada alumno, sin embargo optó por no inmiscuirse si no era llamada.

Ella sabía que Matsuri era buena con el manejo de las sustancias, pero mala líder. También sabía que Temari no entendió absolutamente nada sobre el tema y que estaba tratando con todas sus fuerzas no ahorcar a Matsuri.

Y tambien sabia que la respuesta la tenia el joven medico.

–He cierto que no tienen que hacerlo solos, pueden pedirme ayuda en el momento que lo necesiten, aunque lo han estado haciendo bien solos hasta el momento y eso merece reconocimiento.

¿Qué crees que están haciendo mal? –se orientó en específico al joven médico.

–No lo sé –respondió con voz baja y mirando a Matsuri por debajo.

–Sí que lo sabes, tú tienes la respuesta desde hace una hora ¿Eres Sasaki Hayate verdad? Tú prueba diagnóstica reveló que tienes bastante experiencia con estos procedimientos, deberías compartir tus conocimientos para que todo el equipo se beneficie, pudiste haberles ahorrado mucho tiempo si hubieras intervenido.

El médico miró sorprendido a Sakura y un poco apenado, no creía que ella estuviera tanto de lo que pasaba si nunca solicitaron su ayuda, ni mucho menos que había aprendido su nombre y que fuera consciente de su experiencia.

–Creo que estamos mal en la dosis de la *guasima, agregamos mucha tintura y solo deberíamos agregar un par de gotas –respondió con una voz confiada una vez que su Sensei había reconocido sus habilidades.

–Excelente deducción, hagan lo que dice Hayate-San y continúen –respondió Sakura al equipo y dio medio vuelta para visitar otra mesa que aclamaba presencia.

. . .

–¡Lo logramos! –gritaron al unísono varias personas de una mesa central.

Era el equipo donde estaban Kankuro y Katashi, Sakura se acercó a la mesa y verificó el pergamino. Cómo habían dicho, la toxina se había borrado del todo.

–Excelente equipo, ¿Quieren decirnos de qué tipo era su sustancia?

-Era de origen animal, de una serpiente –respondió una enfermera de no más de quince años muy entusiasmada.

–Así es Kanami-san, específicamente de una King cobra. Su antídoto resultó exitoso y como lo prometido es deuda tendrán sus píldoras. Les recomiendo que las guarden para una ocasión especial –Sakura fue a su escritorio y del cajón sacó pequeños paquetes que entregó a cada integrante- Pueden salir a descansar, mañana nos vemos a la misma hora, felicitaciones –Aplaudió al equipo ganador y los demás asistentes imitaron los aplausos- Los demás prosigan con lo suyo, aún queda algo de tiempo antes de finalizar.

–Y pensar que pudimos haber ganado de haber escuchado a Hayate, pero la verdad es que me alegra que ellos hayan ganado. Mi hermano es una idiota, pero le gusta jugar con la química y Katashi es sumamente deductivo, aunque muchos se crean superior a él. ¡Fue un buen día! –dijo Temari en un suspiro encargándose de que Matsuri escuchará claramente.


Los equipos fueron terminando paulatinamente, mientras se ocultaba el sol la noche se hacia presente trayendo consigo un cambio de clima. El horario establecido había terminado, pero un grupo quedó en el laboratorio que no conseguía elaborar su antídoto. Sakura espero el tiempo que fue necesario y los acompañó más de cerca en el proceso, si ellos estaban de acuerdo con seguir después de la hora indicada, ella con gusto los acompañaría.

Poco más de dos horas después de que Sakura estaba saliendo del hospital, regresaría sola debido a su insistencia con Katashi y Temari de que sabía bien el camino y no necesitaba que la esperaran. No quería hacerlos esperar, ya que seguramente tendrían mejores cosas por hacer y no quería molestarlos.

Al llegar al edificio cruzó por las puertas y un par de guardias que vigilaban la entrada la saludaron, camino por los largos corredores que aparecieron salones y oficinas administrativas para llegar a una sección que se leía "Solo personal autorizado", pero que en realidad era la cocina que utilizaba la familia del Kazekage porque vivían ahí. Sobre la mesa había un plato con sopa de miso y una nota que decía: cortesía de Kankuro .

Pasaban de las diez de la noche y no tenía mucho por hacer, solo tenía que entregar el informe a Gaara y podría dormir toda la noche. Si estuviera en Konoha y hubiera salido de trabajar de un turno de todo el día en el hospital seguramente estaría en Ichiraku con Naruto y Kakashi, pintándose las uñas en la casa de Ino o tomando sake en la torre del Hokage.

Pero aquí no estaba su ruidoso amigo ni su maestro, tampoco creía ser tan cercano a Temari para pedirle que se hicieran manicura la una a la otra y en definitiva no podía llevar una botella de sake a la oficina de Gaara, por lo que pensó redactar el informe del día en el comedor, pero antes de eso se dedicó a buscar entre givetas un ingrediente en café específico .

Nada era mejor para antes de dormir que un café con crema y mucha azúcar. No creía que su suerte fuera tan buena para encontrar su crema sabor avellana favorita, pero solo con encontrar café sería suficiente. Sin embargo no creyó que su suerte fuera tan mala, solo había un viejo café con sabor a tierra mojada y el particular y dulce olor que descubrí el café y que era capaz de embriagarte y endulzarte la vida era inexistente.

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Mañana sin falta le pediría a Katashi que la llevara al lugar donde consiguió el café que le dio esta mañana.

No había mucho por escribir en el informe debido a que era un registro diario, su estructura era simple y corta, nada comparado con los informes que su maestra exigía de las misiones de rango S o de rango A, o incluso las misiones AMBU.

Se supone que solo la Hokage debería leer esos informes, pero a ella le tenía completa confianza aunado a que le facilitó su existencia como líder de la aldea.

Al salir de la cocina llevaba su maletín que contenía algunos rollos en los que guardaba un montón de papeles, materiales y sus famosas botellas de cristal.

Tenten le había ayudado a perfeccionar su habilidad de sellado que le era muy útil para viajar ligero, en su habitación tenía algunos rollos que contenían desde cosas banales, pero de gran importancia como su ropa, lociones de baño y muchas golosinas. Y otras importantes que podrían necesitar en sus sesiones como libros, sustancias de todo tipo, variedad de plantas, instrumental, medicamentos.

Caminaba por el pasillo que conducía a la oficina del Kazekage y para su suerte aún estaba iluminado aunque no se veía gente alrededor, cuando iba a dar vuelta hacia la oficina escuchó unos gritos agudos de mujer.

¡No puedes hacerme esto!

Golpe

¡Así de fácil es para ti!

Ruido

¡Pero si yo soy la víctima aquí!

algo quebrarse

¡Sí recuerdas quién soy hija verdad!

Grito

¡Yo seré quién de la última palabra en este asunto!

Chillido

¡Eres de lo peor!

Sakura terminó de llegar a la puerta de la oficina muy confundida por lo que a metros de la entrada se estaba escuchando, está se abrió violentamente y reveló a la dueña de los gritos.

Matsuri

La chica le envió una mirada colérica a Sakura, dio un fuerte golpe a la puerta y chocó a propósito con el guardia que estaba cuidando la entrada para alejarse con pasos recios.

Sakura estuvo unos segundos sin saber qué hacer, el guardia estaba recto e inmutable ante la escena que acababa de presenciar, seguramente él había escuchado toda la conversación.

–¿Haru cierto? –Sakura lo nombró para romper el hielo después de presenciar dicha escena, le reconoció como la persona que acompañaba a Gaara por el mercado y que fue en búsqueda del ladrón- Supongo que llegué en un mal momento, tal vez debería regresar después. Con permiso.

–Déjala entrar Haru –se escuchó la voz de Gaara desde dentro.

El guardia solo se movió de lado para dejarla pasar sin hacer contacto visual con ella.

Sakura entró a la oficina, era un rotundo caos , un jarrón quebrado, una silla tirada, y las enormes montañas de papeles que había en el escritorio una noche antes, estaban regadas por todo el suelo, y Gaara estaba en cuclillas moviendo los cristales de un portarretrato quebrado.

–Lamento que tuvieras que presenciar esto, deja tu informe donde quieras –dijo Gaara tomando la foto al ver que era inútil reparar el marco.

Sakura vio unas gotas de sangre en los que Gaara estuvo manipulando y sin pensarlo se acercó al vidrio –Tu mano –habló tendiendo su mano frente a él.

–¿?

Al ver que Gaara no reaccionó, tomó su mano y comenzó a curarla con chakra, no era una herida significativa sin embargo sabía que podía molestar.

–Gracias, no era necesario curarla.

–Cuando tus dedos sangran pueden manchar papeles importantes y eso sería problemático –Sakura dejó la mano de Gaara y volteó a ver los papeles regados por toda la oficina- Será mejor que comencemos levantar todo esto.

Gaara miró a Sakura confundido por haber invitado a recoger el desorden que Matsuri había hecho en su oficina –No es necesario, puedes retirarte.

–¿Acaso pretende dejar el suelo con este desorden? Una cosa es que tu escritorio sea un lío, pero otra cosa es tener los documentos oficiales tirados como basura.

–Me refiero a que yo me encargaré de ello.

–¡Vamos! No me quites mis buenas intenciones, déjame ayudarte por lo menos a clasificarlos como los tenías antes. Tú me ayudaste ayer y hoy en la mañana, la regla de etiqueta básica dicta que tengo regresarte el favor. Y aunque no lo creas soy muy buena en esto, solo dime cómo estaban clasificados anteriormente y yo me encargo del resto –explicó enérgicamente dirigiéndose al pelirrojo.

Gaara estaba acostumbrado a trabajar solo y no quería molestar a Sakura con sus problemas, pero la verdad es que iba a tardar toda la noche en volver a acomodar todos los documentos que Matsuri había tirado en su rabieta.

–Se supone que debería estar ordenado por misiones de acuerdo al rango; salud, educación, comercio, comunicaciones, construcciones, mantenimiento, cultura y muchas otras sin una categoría en específica: como reportes, solicitudes, equipo solicitado. Pero si te soy honesto desde hace mucho que no clasificó. Me concentro en las acciones y dejo el papeleo de lado a menos que sea de suma importancia.

–Entonces aprovecharemos el arrebato de Nishimura para clasificarlos al menos por secciones.

Gaara y Sakura arrancar a levantar los documentos y clasificarlos de manera conveniente. A pesar de que Sakura no estaba relacionada con los asuntos de Suna le bastaba con leer el encabezado o unas cuantas líneas para saber dónde iba agrupado. Trabajaba de rodillas para evitar pisar algún documento o estropear los rollos, cuando ya tenía pequeñas pilas formadas en el suelo, proseguía a colocarlas en el escritorio.

Gaara tomó un buen puñado de papeles y colocólos sobre una mesa para clasificarlos desde ahí. Cuando comenzaba a leer dichos documentos se percataba de situaciones que debían haber atendido hace mucho tiempo y que habían dejado pasar, no suponían un peligro, pero para la gente civil de su aldea eran importantes. Inclusive había documentos de hace 3 meses que él jamás leyó. Quería atenderlas, pero le era imposible por el momento, había situaciones de mayor prioridad y mucho trabajo de escritorio por delante.

Ambos trabajaron sin platicar, de vez en cuando Sakura le preguntó a Gaara sobre algún documento que no sabía dónde clasificar o cruzaron palabras sencillas "Puedes poner eso allá" y "Me pasa eso".

Pasaba el rato y la cantidad de papeles regados iba disminuyendo significativamente hasta que desaparecieron por completo dejando ver un suelo de color verde.

–Bien, con eso terminamos por el momento, sigues teniendo pilas de documentos sobre tu escritorio aunque al menos ya están ordenadas por fecha de expedición, no te será tan revisarlas –dijo Sakura aliviada sobándose la cintura- Y este es mi informe, lo pongo arriba de los demás.

Si no tienes tiempo de leerlo déjame decirte que la clase de hoy fue un éxito, de hecho el equipo donde estaba Kankuro y Katashi fue el ganador. Katashi es un poco tímido aunque sus habilidades son buenas y Kankuro es muy enérgico siempre buscando sobresalir de los demás, fue una combinación muy interesante.

–Agradezco tu ayuda, me hubiera tardado el doble de tiempo sin ti, tal vez te contrate como mi ayudante después de que terminen tus clases –respondió riéndose- Por cierto Kankuro estaba muy emocionado cuando se enteró de tu venida a Suna. Desde que envié la invitación a Konoha me molestó para decirle si ya tenía respuesta de la Hokage, pero fue hasta unas semanas después que envié la petición que tuve respuesta favorable, llegué a pensar que la Hokage denegaría mi petición y en serio que necesitábamos nuevos conocimientos .

En cuanto a Katashi a veces me ayuda con la logística de algunos eventos, es muy ordenado y cumplido, por lo tanto le pedí ayuda con la logística y adecuar las instalaciones que usarías. Al contrario de Kankuro, a él sí le dije quién era el enviado de Konoha y por alguna razón cuando leyó tu nombre en el comunicado se alegró.

–Esos dos conforme un buen par -expresó Sakura recordando a ambos chico, luego vino a su mente una duda que tenía desde que Lady-Tsunade le encomendó dimisión, y probando su suerte se animó a preguntar -Perdona si soy un poco directa, pero ¿Existe alguna razón por la que necesiten la capacitación? Suna siempre se ha caracterizado por ser una aldea potencia en venenos, la abuela Chiyo dejó un gran legado a su paso y estoy segura de que tuvo innumerables discípulos.

–No importa, puedes preguntar lo que quieras. Y sí, claro que existen grandes personas con conocimientos en el área, Watanabe Satoru es el encargado del área de urgencias, es un médico con años de experiencia, pero hace un par de meses tuvo problemas con ciertos casos muy extraños. En ciertas misiones, nuestros Shinobis regresaron sin heridas graves aparentes, pero al hacer estudios su sangre estaba intoxicada y su red de chakra estaba bloqueada, esta situación se repitió algunas veces con diferentes equipos. De acuerdo con Watanabe y su equipo cada vez las sustancias eran de distinta composición y destacaron en diferente medida el cuerpo. No había un patrón establecido que nos hiciera pensar que se atrapara de alguna venganza o un ataque premeditado hacia nuestros shinobis.

Satoru creó un antídoto eficaz la mayoría de las veces, pero en una misión de rango C dos shinobis aparecieron sin que su compañero que es ninja médico fuera capaz de hacer algo. Este último relató que él había ido a buscar agua a un río cercano y cuando encontró a sus dos compañeros muertos y sus pertenencias fueron robadas. No hubo ruido o señales de una pelea y la misión de la que estaban a cargo aparentemente no era peligroso.

Ninjas especializados fueron a investigar después el lugar y no encontraron nada que nos condujera a los asesinos. Al hacer la autopsia de los cuerpos, Satoru encontró pequeñas marcas en sus cuerpos como si fuera de agujas y el examen toxicológico reveló sustancias que no pudo identificar. Fue cuando me hizo saber que el equipo médico necesitaba mayor dominio sobre el tema y en ese momento me acerqué a Konoha.

Sakura grababa las palabras de Satoru "Hay otros tantos que no logramos descifrar".

–No tenemos mucha información de las personas que atacaron a los diferentes equipos. El consejo manifiesta que solo son ataques aleatorios, argumentan que los ninjas que fueron envenenados y los otros dos que asesinaron se encontraron en el lugar y momento equivocado, que solo querían robarles sus pertenencias. Pero yo creo que se trata de algo más, a pesar de que no tengamos mucha información sobre los atacantes, lo que sí podemos aseverar es que son diestros en ninjutsu y venenos.

–Ya entiendo, me coordinaré con Watanabe para revisar esas muestras de veneno, puede que únicamente se trate de una coincidencia, pero es mejor ser precavidos y tener listo un antídoto en caso de ser necesario.

–Eso sería de mucha ayuda, ¿Pero no crees que se te complique compaginar más de un tema? No quisiera abusar de tu buena voluntad.

–Para nada, de hecho desde mañana trabajaremos en grupos especializados, los participantes son muy diversos en cuanto a intereses, cada quien persigue metas específicas por lo tanto quiero explotar sus talentos naturales para que logren sus objetivos.

–Parece que sabes muy bien lo que haces.

–¡Por supuesto, cuando de trabajo se trata soy la mejor! Son casi las tres de la mañana deberíamos ir a dormir un rato. Mis ojeras se ven horribles en el día, a diferencia de las tuyas que se te ven muy bien –mencionó Sakura sin darse cuenta del pequeño cumplido hacia Gaara.

–No son ojeras, sirven para controlar el elemento magnético –le responder Gaara un poco avergonzado- Adelántate tú, quiero revisar algunas cosas antes de dormir, además no tengo sueño.

–¡Nooo! Dijiste que te ahorré la mitad del trabajo, por lo tanto utiliza ese tiempo para descansar si no tienes sueño, haz algo que te guste, relájate, ¡Invierte en ti! Sé que eres el pilar de esta gran aldea, pero puedes darte el lujo de descansar a las tres de la mañana –Sakura agarró a Gaara de la mano y lo jaló directo a la salida.

Por la mañana seguirás tus deberes como Kazekage y por la noche te prometo que vendré a ayudarte con tus documentos, ya te dije soy genial en eso –Sakura cruzó la puerta de la oficina llevando a Gaara con su mano derecha para evitar que se regresara y en la izquierda su maletín, pero al dar un paso fuera Haru bloqueo su salida con la funda de su espada.

–¿Qué cree que le está haciendo al Kazekage? –interrogó con una voz llena de autoridad. Haru era el encargado de la seguridad de Gaara, un Jounin de aproximadamente 35 años experto en combate a corta distancia. Nada pasó nada alrededor de Gaara sin que él se diera cuenta.

–Está bien Haru me retiro a mi dormitorio, puedes hacer lo mismo –le dijo Gaara que vino detrás de Sakura.

Con una reverencia y sin discutir la orden del Kazekage, se hizo aún lado para dejarlos pasar y acto seguido también se marchó.

Una vez libre Sakura arrastró a Gaara por los pasillos sin reserva, por alguna razón su mente no pensaba en que llevaba de la mano al Kazekage de la aldea, solo se concentraba en seguir la ruta correcta a su dormitorio para evitar perderse nuevamente.

Llegaron al pasillo donde ambos tenían sus respectivas habitaciones y Sakura se detuvo frente a la puerta de su dormitorio orgullosa de sí misma por no haber extraviado y fue hasta ese momento que se percató de que aún llevaba a Gaara de la mano. Sin ganas de soltarlo asimiló la calidez de su mano y lo pequeño que se vio la suya en comparación a la de él, después levantó la vista y se encontró al ver a Gaara con una cara de desconcierto, no obstante en vez de soltarlo se quedó perdida en la mirada de este, sus ojos eran de un color azul turquesa y hacian un contraste dramatico con las marcas negras. Era simplemente hermoso. Después, como un balde de agua fría, la realidad la golpeó y se percató de su atrevimiento liberándolo rápidamente.

–Lo siento mucho, no quise llevarte así, solo que a veces tengo momentos de arrebato y no pienso muy bien las cosas antes de hacerlas –se justificó con el pelirrojo, pero estaba seguro de que no podía ocultar el sonrojo de sus mejillas.

Gaara la miró con actitud seria e inmutable sin decir una sola palabra, pero para la sorpresa de Sakura volvió a tomar su mano con sumo cuidado tal cual pétalo de flor se tratará con el dorso hacia arriba para pronunciar unas simples palabras –Gracias por lo de hoy – Dándole un pequeño apretón a la mano para después soltarla con el mismo cuidado y girar rumbo a su dormitorio vecino.

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¿Ese era mi hermano?

Se necesita mucha paciencia para amar a alguien que nunca fue amado correctamente.

...

Anexo

*Guasima: planta medicinal utilizada para tratar infecciones, malaria, afecciones respiratorias y fiebre.