Habían pasado tres días desde que todo el mundo descubrió su peor secreto. Si bien nada se comparaba a la humillación que había sentido, si había cosas que se le acercaban.

Era lunes y se encontraba afuera de la oficina del director Zackly. Se comía las uñas nerviosa mientras escuchaba los murmullos que salían de la sala de reuniones. ¿Tendría un resultado terrible? ¿La expulsarían para siempre de la carrera? ¿Qué repercusiones enfrentará Levi?

Recapitulaba en su cabeza como se había desarrollado la situación. Floch la delató frente a todos. Corrió a la habitación del hotel, llamó a Annie entre lágrimas, ella la calmó y le dijo que no importaba lo que pasara, siempre la ayudaría en todo. Luego, Annie llamó a Yelena y sin darse cuenta, el abogado, novio de su prima, Oyankopon, ya se encontraba ayudando a resolver el inconveniente.

El sonido detrás de la puerta dejó de escucharse, dando a entender que la reunión había terminado. Emma se arregló su falda, para levantarse de la silla. Annie salió junto al abogado, luego de estrechar la mano con el director universitario. Tan solo una mirada de la rubia bastó para que la castaña entendiera que resuelto…resuelto, no estaba. Sin decir ni una palabra, caminaron hacía el auto.

-Emma… - empezó hablando el profesional jurídico cuando ya estaban los tres en la privacidad del automóvil- Tu situación es bastante complicada… – tomó un poco de aire y comenzó a leer un papel que llevaba consigo- Si bien, leímos las cláusulas, en ninguna dice que las relaciones sexo afectivas con los profesores sea un delito o expulsión – La castaña soltó aire de su boca, aliviada. Oyankopon prosiguió- si rompiste bastantes reglas éticas de la Universidad. Tu eres una adulta, tienes más de veinte años, pero la mayoría de tus compañeros aún son niños. Muchas madres llamaron quejándose de lo que había sucedido. Esto, podría haberte llevado directamente a la expulsión, desvinculación y perdida de los años cursados…-

-¡Pero…! – intentó intervenir y Annie le apretó la mano, haciéndola callar como una advertencia-

-Gracias a ciertos criterios pudimos arreglar la situación- prosiguió el moreno, serio- Los antecedentes de acoso, el video con contenido pornográfico y las constantes amenazas de tu compañero, lograron que la resolución no fuese tan terrible- el abogado miró a Annie, la cual escuchaba con el ceño fruncido. Emma se mordía el labio nerviosa- Podrás terminar los años de carrera que quedan, pero no tendrás derechos a becas, ni primeros lugares. Es más, el director Zackly cree que sería bueno que cursaras al menos el próximo año en otra sede de la universidad, mientras se apacigua todo- suspiró. Arreglando los papeles que llevaba en la mano- debes firmar también un acuerdo de confidencialidad en donde te comprometes a ocultar y negar cualquier información difundida sobre tu relación amorosa con un docente del centro. Puedes decir que tuviste una relación, también mantenerla, pero no puedes decir el nombre, ni la época.

-Gracias Oyankopon – le dijo la rubia y luego encendió el auto- Espero que con esto hayas aprendido algo… - se dirigió a Emma. Su voz denotaba molestia y decepción. Desde el inicio le había dicho a su hermanita que era mala idea, pero la cabezota no había escuchado- ¿En que estabas pensando? –

-¡Deja de tratarme como una niña pequeña! – exclamó, frunciendo el ceño y cruzándose de brazos- Ya sé que fue una estupidez, pero mira como estoy pagando…-

-¿Crees que frunciendo el ceño y refunfuñando empezaré a verte como una adulta? – casi le gritó y nadie más habló por el resto del camino-.

El viaje hacía el hogar de sus padres fue bastante tenso. Incluso luego de dejar al abogado cerca de su departamento, ninguna emitió algún sonido. Annie apretaba el volante y los labios, conteniendo la molestia y Emma se mordía la mejilla interna, intentando castigarse por sus equivocaciones.

Unos minutos después llegaron al hogar paternal. Ambos esperaban a la castaña sentados en el sillón, con los brazos cruzados.

-¿Cómo pudo pasar todo esto? – soltó Nile, negando suavemente con su cabeza. No podía entender como su niña pequeña había sido tan irresponsable-

-Lo sé…- la ojiazul asintió, sentándose en la mesa al frente del sofá. Annie estaba apoyada en la puerta con los brazos cruzados- sé que lo que hice está mal, pero siento una rabia…-

-¿Rabia? – Nile levantó una ceja, indignado con la idea de pensar en que Emma quisiera reclamar-

-¡claro que sí! – tomó aire, sabiendo antes de hablar, que nadie la entendería- un imbécil me sacó fotos, intentó abusarme y me expuso frente a toda la universidad. Pero, la culpable soy yo ¿no? Y ¿por qué? ¿por qué me enamoré de un profesor? Seamos sinceros entre todos. Nadie me regaló nada de lo que he logrado, pero para la sociedad eso no importa. El asqueroso de mi compañero puede seguir en clases, puede mantener a sus amigos y vivir como si nada, pero yo – dijo apuntándose a sí misma- soy un secreto vergonzoso, soy la puta que se vendió por notas. Yo… - mordió su labio. Estaba dolida-

-Mira – Annie cambió la posición de sus brazos y se acercó- Nosotros no vamos a juzgarte por quién haya sido tu pareja o no, Emma. Repudio lo que el degenerado de tu compañero hizo y con Oyankopon vamos a luchar por que se haga justicia, pero si me molesta saber que todo este tiempo nos hemos sacrificado e invertido dinero para que tu estudies y al final todo se haya ido a la mierda por un poco de calentura – frotó sus cejas, con frustración y prosiguió- Emma, podrías haber esperado, podrías haber sido más cuidadosa…-

-Gracias a dios, la universidad te dio otra oportunidad, aunque sea lejos- Marie intervino, sonriendo gracias a la información que su hija mayor le había dado por teléfono. No era un gran aporte como mamá, pues solo se importaba ella misma. Annie hacía todo su trabajo-

-Si…- Nile asintió, rascándose la barbilla- respecto a eso… - carraspeo y habló- empezarás a trabajar en algo. El próximo año, mientras estudias lejos, buscarás un trabajo donde sea que tengas que irte -

Emma asintió con pesadez. Sabía que se merecía todo. Su padre se levantó, le acarició la cabeza, indicándole que no se martirizara por algo que estaba hecho y que dejara la cara larga, para almorzar. La castaña suspiró y se levantó. No importaba que fuese una adulta. Solo por no tener la independencia económica, aún se sentía como una niña pequeña. Se odiaba a si misma por haber tomado tan malas decisiones de vida.

Unos días después, estaba junto a Christa. La rubia elegía entre vestidos el que sería su atuendo de boda. Un trozo de tela brillante llamó su atención y mientras se miraba en el espejo en una tarima, Emma tomaba un poco de champagne mirando el celular.

-Emma…. – murmuró la ojiazul admirándose - ¿Qué te parece este vestido? –

-Bien – respondió seca. Su mirada seguía en el teléfono-

-¿Y si le agregamos margaritas azules? – preguntó, acomodándose el velo que le había entregado la vendedora-

-Si, seria genial -volvió a responder igual. No estaba tomando atención-

-¿Qué opinas de que metamos la cabeza de los invitados en un inodoro lleno de caca? – soltó, un poco molesta. La vendedora abrió los ojos con sorpresa. Emma no se inmutó-

-Estaría bien…-

-¡Emma! – Annie, quién estaba mirando los vestidos de damas de honor la reprendió-

-Ay ¿qué hice ahora? – La castaña dejó de lado su celular y la miró con el ceño fruncido-

-¿Cuándo vas a hablarle? – Christa, que era más empática colocó ambas manos en su cintura esperando una respuesta-

-No lo hará, es una cobarde -

-No sé de que están hablando…-

-Por dios, Emma. Hasta aquí se huele tu desesperación por aclarar todo-

-Están locas, en serio – dijo y se levantó. Dejando la copa en una mesa cerca- ahora, lo que deberíamos hacer es probarnos vestidos, no pensar en estupideces-

-No. lo que debemos hacer es luego de elegir el vestido, ir a tomarnos un delicioso café y conversar de lo que estás arrancando-

-No estoy arrancando…- murmuró guardando el celular y comenzando a ver vestidos-

-Me iré a cambiar- anunció Christa y las dos hermanas asintieron-

-Tienes que ir con Nanaba ¿Lo sabes, ¿no? – Annie dejó de lado todo y le tomó los hombros, haciendo que la mirara-

-Está bien – asintió la castaña y se encogió de hombros-

Llegar a la cita no fue difícil. Gracias a unos contactos había logrado que Nanaba la atendiera al día siguiente y si bien no quería hacerlo, también sabia que era necesario. Lo que se le vendría sería doloroso, además de estresante.

-Hola…- susurró entrando en la consulta, una vez que la llamaron por parlante-

-¡Emma! – la saludó la psicóloga emocionada – Es un gusto volver a verte –

-Si… después de que la mandé a la mierda…-

-No pasa nada – suspiró y sacó su libreta para anotar- nunca veas la terapia como un retroceso. Incluso si te vas, siempre al volver será un avance-

-…-

La castaña asintió ignorando lo que la mayor le decía. No sentía que al irse fuese una persona valiente o alguien que avanzara. Al contrario, se sentía un total fracaso.

-Bueno, cuéntame ¿Qué te tiene por aquí? –

-Bueno…- sonrío la joven y empezó, desde el inicio todo-

Levi terminaba de guardar la ropa en su maleta. Si bien tenía dinero ahorrado y podría vivir un tiempo con eso, prefería ir a la casa de Erwin. Su futuro estaba incierto y sus papeles manchados. Aún no podía entender como había perdido la cabeza a tal punto de tirar todo su esfuerzo por la borda. Había sido un imbécil, un inmaduro y un irresponsable. Se merecía todo lo que le pasaba.

Sintió como tocaban su timbre y caminó a abrir. Posiblemente eran Erwin, Mike y Hange, los cuales habían ido a comprar unas pizzas, mientras lo ayudaban con la mudanza.

-¡Qué cara está la vida! – gimió Hange, entrando con tres cajas de lo que suponía, eran pizzas y luego las dejó en la mesa-

-Oye si, la de lentes tiene razón – asintió Erwin, cargando una botella de bebida y otra de ron-

-¿En serio? – frunció el ceño el pelinegro- ¿vamos a tomar ron cola? –

-Oye, oye, niño bonito – comenzó la mujer- tu nos ocultaste que tenias una relación con una alumna, ahora estás en la misma mierda y para colmo, la chichona esa no te ha llamado siquiera. ¿No crees que al menos amerita unos ron cola? –

-Yo creo que ameritaba Whisky…- dijo Mike, en su tranquilidad, como siempre-

-Ya, pero Mike – Erwin hizo una mueca con el rostro- está todo muy caro…-

-Tu – lo indicó Hange- te callas, porque eres el que gana más que todos aquí. Así que ahora, vas a bajar tu lindo trasero y compraras Whisky. Mike tiene razón-

-No… - Levi frunció el ceño y se llevó la mano a la frente, frotándosela-

-Es cierto, amigo. Lo mereces. Vuelvo de inmediato – El rubio asintió, convencido y salió por la puerta. Gracias al cielo la tienda estaba cerca, si no, comerían Pizza fría-

-¿Saben que no pienso tomar ni un gramo de alcohol, ¿no? – el pelinegro suspiró mientras se sentaba junto a sus amigos-

-Bueno, lo lamento por ti, pero tendrás que contarnos al menos una parte de tus sentimientos en este momento. Ackerman-

-Sírveme un ron cola, por favor…-

-A sus órdenes, mi gótico culón –

Levi giró sus ojos, mientras le servían el trago. Hange reía divertida, intentando no derramar la bebida y Mike solo negaba con la cabeza, esperando su turno para servirse un vaso también.

-Y prométeme que intentarás al menos seguir con tu medicación… - le dijo Nanaba a Emma, mientras la siquiatra que la acompañaba escribía los medicamentos para la castaña-

-Está bien – asintió de mala gana y tomó la receta para marcharse-

-¡Nos vemos la próxima semana! – exclamó la rubia y la ojiazul solo sonrío con nostalgia despidiéndose con una mano y llevando la receta clínica en la otra-

Manejó hasta su departamento y se quedó un segundo ahí. A pesar de que los días eran cálidos, este en particular estaba bastante frío. Tomó aire hondo por la boca y se bajó. Annie la esperaba junto a Yelena.

-Hello Bitch – la saludó su prima con un abrazo en cuanto entró por la puerta. Annie solo movió la mano mientras comía papitas –

-Hola… - murmuró cansada-

-¿Qué tan mal te fue con la psicóloga? – preguntó Yelena mirando a la más grande de las tres con preocupación-

-Bastante mal… - sonrío- ¿Nos quedan cervezas? Necesito al menos una docena…-

-Si, claro, quedan algunas en el refrigerador- La chica se sentó junto a Annie, mientras la de ojos azules buscaba en destapador para luego comenzar a hablar-

Habían pasado algunas horas desde que habían comenzado a beber y el efecto se podía ver en todos, menos en Levi, el cual solo miraba las botellas perdido en sus pensamientos.

-Entonces… realmente estabas enamoradoh – dijo Hange, dejando soltar un eructo con la última frase-

-Que poco elegante… - soltó Erwin, en igual o peor estado que ella-

-Si. Aún lo estoy…- dijo el pelinegro mirando los detalles de su vaso-

-Yo creo… - Mike tomó la palabra. A diferencia de sus otros dos compañeros no estaba tan ebrio- que deberías seguir y luchar por ella, si es lo que realmente sientes –

-Oye siiiiiiii – dijo la científica, está vez alargando la última silaba- deberías luchar por su am- y antes de poder terminar, corrió al baño a vomitar-

-Iré a ayudar a Hange – Mike se levantó y caminó hacía el baño. Su amiga lo necesitaba-

-Erwin ¿quieres recostarte? ¿estás bien? – Levi miró a su compañero. Sus ojos estaban rojos y se tambaleaba en el asiento-

-Si… - dijo con la voz temblorosa y sorbiendo su nariz- solo me emocionó tu historia… -

-Ven para acá, vamos a recostarte en una cama – dijo el pelinegro girando los ojos, pero divertido por dentro. A diferencia de Hange, jamás pensó ver a Erwin en ese estado-

Una vez que ambos estaban acostados y libres de peligro, tango Mike como Levi comenzaron a limpiar el desastre que había quedado.

-Oye Levi… - murmuró Mike mientras el pelinegro lavaba loza y el más alto lo ayudaba a secar-

-¿Mmm? –

-Es en serio lo que te dije antes – carraspeó un poco- no deberías dejar que se te vaya algo que sientes que es real por un mal momento –

El pelinegro asintió y luego de terminar de limpiar, ambos decidieron irse a dormir. Mañana sería otro día y podría pensar las cosas con mayor claridad.

Nota de la autora: Ya sé, soy una maldita. lo lamento por dejar todo tirado, pero de verdad he estado llena de pruebas y muy muy muy agotada. Espero puedan perdonarme y si no, nada que hacer.

Quise cambiar el rumbo de la historia ya que no me gustaba como estaba quedando. pronto nos veremos y un bezazo.