Emma suspiró mientras se encontraba recostaba boca arriba en la habitación que tenia en la casa de sus padres. Todo se había ido de control en tan poco tiempo que apenas había tenido tiempo de asimilarlo. Horas antes, su padre había hablado con ella, ofreciéndole un escape fácil. Irse de la ciudad y empezar de cero en otro lugar, pero eso no serviría y bien lo sabía. No importa a donde arranques, mientras no soluciones tus problemas eventualmente siempre chocarás con lo que dejaste atrás.
La puerta de su habitación sonó y pronto se incorporó. Gritando un leve "pase" la figura de su padre se asomó.
- Emma… - la llamó Nile, mientras carraspeaba la voz- alguien está esperando afuera, quiere hablar contigo…-
- ¿Es Sacha? – murmuró con la voz ronca. Había dormido una leve siesta- dile por favor que me espere. Me pondré las zapatillas e iré –
- No, no es Sacha – negó con la cabeza un poco nervioso y su tono cambió a uno más suave, sin razón, no había nadie más que ellos dos en el lugar- es, es tu profesor-
- a…-
Flashbacks llegaron a su cabeza como si de recuerdos de guerra se tratasen. La sensación en su pecho se volvió pesada y el corazón comenzó a latir a mil por hora.
- Entonces…- dijo Nanaba mientras anotaba información en su libreta- te enamoraste de Levi y ese chico, Floch, sacó su relación a flote, dejando literalmente la crema –
- ¿La crema? – le preguntó Emma sin entender su expresión-
- Ah, sí, es una forma de decir cuando queda todo un desastre…- la rubia pensó un segundo mientras acomodaba sus lentes- pero eso no importa, nos estamos desviando del tema-
- Uh… -
- Emma. Tu sabes que en mi trabajo como psicóloga no puedo darte las soluciones exactas a tus problemas, solamente te puedo guiar a lo que es mejor para ti. En este caso, creo que ya todo el mundo sabe de la relación entre ustedes dos. Entonces mi pregunta ahora es ¿Estás dispuesta a superar todas las consecuencias que podría traer esto? O por el contrario ¿prefieres vivir una vida más tranquila? Pues debes saber que, si bien en la universidad no habrá algún inconveniente, si podría tenerlo su relación. Levi, por lo que me has contado, adoraba su trabajo. Podría ser que a futuro te reproche lo que ha sucedido. Podría ser también que la llama que mantenía viva la pasión se extinga pues algo del morbo de ser descubiertos los hacía funcionar. Adicional a esto, tu y yo sabemos los problemas que has tenido que pasar alrededor de tu vida. Tener un trastorno de la personalidad no es nada simple y en el caso del tuyo, la complejidad es como recibes la información entregada por los otros…-
- Está bien Nanaba, la vida es una mierda ¿A qué quieres llegar? -
- Quiero llegar a que reflexiones desde tu posición y analices cuanto drama quieres en tu vida. Si estás dispuesta a pasar por todo lo que podría conllevar, pues vamos adelante y seguiremos la terapia en base a eso, pero si por el contrario lo que deseas es cambiar el rumbo, nuestra terapia será enfocado en eso.
- No… yo… - Emma mordió su labio inferior y suspiró- no quiero vivir siempre así. Necesito estabilidad y también poder seguir adelante con mi vida… -
Nanaba asintió y luego de acomodarse los lentes, habló.
- Entonces, creo que sabes la respuesta-
- Así es-
Emma tomó una bocanada de aire y luego de colocarse las zapatillas salió. El volkswagen polo estaba estacionado justo frente al pequeño y antiguo auto de la castaña. El pelinegro se encontraba apoyado en la puerta de su automóvil. Apenas la sintió, alzó la vista y sonrío. La ojiazul quiso llorar ahí mismo.
- Emma…- se acercó Levi con la intención de besarla, pero ella corrió el rostro, haciendo que este besara su mejilla-
- Hola…- saludó, susurrando-
El mayor entendió y se alejó levemente, volviendo a apoyarse sobre su auto. La castaña no lo miraba. Su mano izquierda abrazaba su codo derecho y ambas piernas estaban cruzadas.
- ¿Estás bien? ¿Te ha sucedido algo? –
- Si, no. No ha sucedido nada – asintió y levantó el rostro. Sus mejillas estaban coloradas y los ojos aguados-
- Necesitaba hablar contigo – le dijo, ignorando su actuar- ¿Te parece que vayamos por un café? –
- Eh…- miró hacia la puerta de la casa de sus padres. Seguramente tanto su madre como su padre estaban espiando la conversación- Dame un segundo, avisaré que saldré y vuelvo-
- Está bien-
No fueron más de cinco minutos entre los que esperó a la Joven y esta salió con un cárdigan rosa. Ambos se subieron al auto del mayor y viajaron en silencio. Emma miraba por la ventana y Levi iba concentrado en lo que quería decirle. No había música, solo el sonido de sus respiraciones y la forma en la que ambos tragaban saliva.
- Oye… - La ojiazul lo miró luego de diez minutos viajando y suspiró- mejor no vayamos a un café, no tengo dinero y no quiero hacerte gastar tampoco-
- ¿Qué? – sonrío aliviado, pensando que por esa razón estaba actuando extraña- ¿Acaso no puedo malcriarte? No solo Annie puede hacerlo ¿sabes? –
- Eh… - Emma comenzó a reír con una mezcla de vergüenza e incomodidad. Cuando estuvo compuesta volvió a hablar- No, en serio. No tengo hambre tampoco y supongo que la conversación que tendremos será importante. No quiero que nadie escuche –
- ¿entonces? –
- Aún estamos cerca de la casa de mis papás. Vamos a un parque, yo te daré las direcciones. Es bastante lindo y siempre está vacío-
Levi asintió. Y siguiendo sus indicaciones llegaron ahí. Emma se bajó primero, comprobando que estuviese realmente vacío. Luego lo hizo el pelinegro, siguiéndola mientras se colocaba un abrigo gris. Sonrío nuevamente al verla sentarse en un columpio y empezar a elevar el vuelo. Había sonreído más esa tarde, que en toda su vida probablemente. La amaba, y no quería perderla. Por fin podía sentir que a pesar de todo, la vida de alguien le pertenecía.
- Te vas a caer mocosa… - le dijo, mientras tomaba asiento al lado de ella. A diferencia de la castaña él se mantuvo estático en su sitio-
Emma comenzó a bajar el ritmo del vuelvo hasta finalmente pararlo. Acomodó su garganta y lo miró de frente. Era precioso y realmente lo amaba con todo su corazón, pero lo de ellos no podía ser. Necesitaba estabilidad, necesitaba crecer y enfrentar las cosas, a pesar de equivocarse en el camino.
Ninguno habló por un tiempo. Ambos se miraron, hasta que el pelinegro le tomó la mano. Mientras la de él estaba tibia, la de ella estaba helada como un hielo. Pálidas y son las cutículas azules. Levi las acarició y abrazó, buscando compartir un poco de su calor.
- ¿Cómo has estado? – Inició la conversación nervioso. Ella alzó la vista e hizo una mueca-
- ¿La verdad? No muy bien – sonrío, pero con tristeza- quería llamarte, pero no podía, no me daba la cara la verdad, sentía mucha vergüenza –
- Ya… -asintió él – Yo también quería hablarte, pero estaba en proceso de mudanza con Erwin. Zackly me despidió inmediatamente luego del video y en lo que encuentro trabajo, compartiré un tiempo con él-
- Me parece buenísimo – sonrío ella y soltó un segundo sus manos de él, acomodándose un mechón de cabello detrás de la oreja- A mi me han pedido que al menos el próximo año lo curse en otra sede. Probablemente me iré a María. Tengo familiares ahí y será más cómodo para mi-
- Oh… - el pelinegro la miró sorprendido y pensó unos segundos sin decir nada. Emma lo interrumpió-
- ¿Quieres saber en qué plano quedará nuestra relación, ¿no? – dijo y prosiguió sin esperar una respuesta de él- la verdad es que … no sé–
- Emma – comenzó el con el ceño fruncido- Yo estoy seguro de lo que quiero y espero que tú también – tomó un poco de aire y también de coraje, lo que le iba a decir requería para él, muchísimo valor- No quiero dejar ir algo verdadero solo por un error– la ojiazul abrió sus almendrados ojos azules con sorpresa-
Emma lo miró por unos segundos y al sentir como sus ojos se aguaban agacho la cabeza con tristeza. Tomó nuevamente las manos del pelinegro y luego de tragar saliva con fuerza habló.
- Yo…-
- ¿Emma? – le preguntó, obligándola a levantar la cabeza, tomándola de la barbilla-
Al levantar el rostro, pudo ver como corrían las lagrimas por el rostro de la chica. La nariz estaba roja y tenia un poco de mocos, los cuales se limpió con la mano.
- Yo también te amo – sonrío ella abrazándolo y pegó tanto su boca como su nariz al cuello del mayor - te amo tanto, que no puedo imaginarme mi vida sin ti – le susurró-
- Quiero empezar de nuevo contigo… irnos… alejarnos de todo – le dijo él, cerrando los ojos y abrazándola, sintiendo su calor-
- Sabes que no puedo hacerlo – le respondió contra su cuello- debo crecer por mi misma antes de adentrarme en algo más profundo – Se separó levemente y acarició la mejilla del mayor. Juntó sus frentes mientras lo hacía- Sé que preferirías que nos casáramos y que yo use mi diploma de ingeniera – sonrío entre la tristeza, el también- pero eso no es lo que yo quiero, mi amor – se separó, esta vez para mirarlo al rostro- La enfermería me apasiona, me hace feliz y me hace sentir que sirvo para algo. Nunca podré mejorar como persona si dejo lo que realmente quiero ser en la vida…- mordió su labio y Levi asintió con la cabeza-
- Lo sé…- dijo finalmente interrumpiéndola y luego besó su frente- jamás voy a presionarte a que seas algo que no quieres ser. No hay nada que me interese más que tu felicidad-
- Te amo… - le susurró y lo besó, con cariño. El le correspondió-
No había mucho más que pudieran decirse entre los dos. La información estaba echada y a pesar de lo mucho que se querían, la realidad era que no podían estar juntos, por más que lo intentaran.
Emma llegó a la casa de sus padres y no pudo más que llorar. Había perdido algo que era autentico, pero sabía también que era necesario. Necesitaba tiempo para poder avanzar.
Levi llegó al departamento que compartía con Erwin. Estaba solo y por primera vez pudo darse la oportunidad de llorar. No lo hacía hace muchísimo tiempo. Se recostó en su cama y las lagrimas comenzaron a correr. No habla, no emite sonido, solo vive sus emociones en la soledad.
Unos meses más tarde Emma está junto a Christa. La rubia ya había elegido finalmente su vestido de novia y al acercarse la fecha, quería mostrárselo a las damas de honor. Era un vestido simple, de tirantes, blanco con destellos de oro rosa. La castaña pensó que si hubiese sido su matrimonio habría elegido un vestido vintage. Quizá hasta botas de cuero blanca. ¿Qué habría pasado si Levi le hubiese propuesto matrimonio? ¿Habría cedido a su deseo de ser una mujer independiente solo por su deseo de seguir con él?
- Dime ¿Te gusta? – la ojiazul sonrío asintiendo y su cuñada solo sonrío de alegría. La verdad es que daba igual lo que pensara. A quién debía gustarle era Christa-
- Está muy lindo… - Marie, la madre de Emma, Annie y Reiner miró a su nuera y las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos-
- Ya…. – Emma giró los ojos y se alejó, buscando entre los vestidos de dama de honor-
- ¿Sabes que cada vez que vamos a ver las cosas para el matrimonio de Reiner y Christa te alejas? – Yelena, quién también estaba apoyando la miró frunciendo el ceño. Había tomado una que otra copa mientras se probaban los vestidos. Llevaba puesto una prenda rosa fucsia y sus mejillas estaban coloradas-
- ¿No crees que has tomado suficiente? – la castaña suspiró, mientras le quitaba la copa de champagne que llevaba en las manos-
- ¡Perra! – Exclamo la mayor con emoción, ignorándola- ¡Amo tu vestido! –
Emma se giró, quedando de frente a uno de los enormes espejos del lugar. Un vestido rojo satinado marcaba sus curvas naturales. Acentuaba su busto y disimulaba su barriga. El cabello le había crecido y le llegaba hasta los pechos levemente ondulado. Sus mejillas estaban coloradas y los labios también. A pesar de no llevar maquillaje se veía guapísima. ¿Quién diría que estos últimos dos meses había pasado por una ruptura dolorosa?
- Es cierto… es un vestido muy lindo – Annie apareció detrás con el mismo vestido. Se veía igual o más despampanante que su hermana pequeña-
- Hola…- Un chico se acercó a las tres, haciendo que estas dejaran de mirar el espejo y centraran su atención en él- disculpen que las interrumpa, estaba viendo vestidos con una amiga que se casa – dijo señalizando con la cabeza hacía atrás- y no podía dejar de mirarte… - le susurró a Annie, un poco avergonzado-
Emma y Yelena se miraron haciendo un gesto y se fueron alejando levemente de la zona. A pesar de la vida, Annie siempre había sido una chica hermosa cortejada por los hombres. Solo que ella no quería verlo. Quizá, esta también era una oportunidad para ella.
- ¿Sabes? – le comentó la castaña a su prima una vez que le dieron privacidad a la mayor- Hay solo una cosa que me incomoda…-
- ¿Qué cosa? – dijo la rubia mirando otros vestidos-
- Pensé que me iba a decir a mi que era la hermosa…-
Yelena rodó los ojos y comenzó a reírse. Como decía una de las caricaturas que Emma tanto ve. En un momento así, solo se puede reír.
Levi caminó con nerviosismo por su nuevo lugar de trabajo. Gracias al cielo no le había costado tanto como pensó que sería. Una nueva universidad le daba la oportunidad de hacer clases y trabajar en el ámbito de la investigación. Dos cosas que lo hacían feliz. El tiempo que había compartido con Erwin había hecho un buen efecto en su duelo y las cosas ya comenzaban a marchar nuevamente bien.
Dejó sus libros en la mesa designada. Tan solo llevaba una semana de clases y el departamento de Física era un lugar aún poco conocido para él.
- ¿Necesitas ayuda? – Una morena le sonrío, mientras lo veía batallar con su tarjeta para entrar-
- Hola, perdón. Si. No entiendo cómo funciona esto – El mayor carraspeó, intentando verse serio, pero ella solo sonrío-
- Siempre falla… - dijo, mientras lo ayudaba a entrar y luego cerró tras de sí-
- Muchas gracias … -
- Betty…-
- Muchas gracias, Betty –
Y miró como se alejaba. Quizá, después de todo, si tendría que empezar de cero en otro lugar.
Nota escritor : Mis queridx. Primero que todo, quiero disculparme por haber desaparecido por tanto tiempo. He estado viviendo una situación difícil, cambio de casa, fin del semestre e inicios de un romance. ¿Mi vida? una teleserie y turca más encima, de esas que tienen harto drama. Quiero que sepan que los quiero muchísimo y que ya esta historia esta llegando a su fin. Espero poder subirlo pronto. Les mando un besaso enorme y eso es todo amigoz como dice el bus bunni.
