El problema del cazarecompensas con el Sindicato había hecho que buscara a un antiguo colega, Ranzar Malk, quién estaba instalado en una estación espacial. Al irse acercando L'exxi, quién estaba de pie juntó al mandaloriano, veía con recelo la instalación ya que tenía un mal presentimiento, desde el hombre para quién trabajarían con una extraña y dudosa reputación, hasta el hecho de que no les dijeron que trabajo iban a realizar.

—¿Confías en él? —preguntó L'exxi al Mandaloriano quien volaba la nave hacía la estación.

—Tanto como se podría confiar en un Hutt —dijo sarcástico, L'exxi sonrió—. Aún así no hay muchas opciones mientras el Sindicato nos siga persiguiendo.

—Entonces hay que terminar con esto —soltó un suspiro en derrota—. Pero que quede registrado que dije que era una mala idea —Mando soltó una risilla sincera.

Eran más frecuentes ese tipo de gestos por parte del Mandaloriano al igual que la interacción entre ambos, llevaban una relación un poco más familiar, al igual que la confianza entre los dos se estaba haciendo más fuerte.

Mando aterrizó el Razor Crest dentro de la estación espacial, L'exxi se aseguraba de resguardar al pequeño en la cabina de descanso para que nadie lo viera. Al abrir la compuerta, L'exxi cubrió su rostro y salieron de la nave, caminaron bajo la mirada inquisitiva de los que ahí trabajaban hasta encontrar a Malk.

—¡Mando! —saludó el hombre acercándose a ellos—. ¿Eres tú debajo de esa cubeta? —le dijo serio y le tendió la mano, L'exxi alzó una ceja fastidiada.

"Así que va a ser uno de esos tipos".

—Ran —el cazarecompensas devolvió el saludo.

—No sabía que volvería a verte por estas partes de nuevo. Me da gusto verte. En serio, siendo honesto me quedé un poco sorprendido cuando me contactaste. Porque yo... oí cosas. Cómo que, tal vez las cosas entre tú y el Sindicato no están bien ahora —dijo con leve malicia.

—Estaré bien —respondió frío.

—Si tu dices Mando. Conoces la política. Sin preguntas. Y tú, puedes venir cuando quieras —dijo concluyendo tomándolo del hombro—. Pero que falta de modales, no me presentaste a tu compañera, que la verdad me sorprende que tengas una. Creí que te habías vuelto del tipo... solitario. Ya sabes, después de que dejaste el grupo —dijo burlón ahora mirando a L'exxi quién todo ese tiempo se había quedado callada detrás de ellos escuchado y observando el lugar.

—Ella es Shadow.

—Un placer conocerte Shadow —con delicadeza tomó su mano y beso sus nudillos, L'exxi sintió náuseas ante la obviedad del hipócrita saludo—. Supongo que eres una cazarecompensas también.

—Soy lo que haga falta, incluyendo si tiene que ver con sacar... la basura —dijo mordaz escaneando con la mirada a Raz.

—Tiene espíritu —se río con cinismo—. Bueno, hay que hablar de negocios —dijo mientras empezó a caminar seguido por Mando y L'exxi.

—¿Cuál es el trabajo? —fue Mando en preguntar.

—Uno de nuestros asociados entró en conflicto con nuestros competidores y lo atraparon. Reúno a un equipo para rescatarlo. Tengo cuatro personas listas, con ustedes dos serán más que suficientes. Además requería un transporte y tú lo trajiste —dijo mirando al Crest.

—La nave no era parte del trato.

—Bueno, el Crest es la única razón por la que te deje venir —Mando ladeó su casco—. ¿Por qué esa mirada? ¿A caso es de gratitud? —Raz volvió a soltar una risa cínica y siguió caminando—. Eso creí.

—¿En serio trabajaste con este Sleemo? —dijo L'exxi indignada, Mando solo suspiró frustrado—. Solo dime y haré que deje este mundo rápido y en silencio —lo miró con una sutil malicia.

—No es una mala idea —dijo con ironía.

—¡Oye Mayfield! —llamó Raz a un hombre bien armado—. Él es Mando, el hombre del que te hablé. Y ella es su novia Shadow —dijo en burla, L'exxi respiró profundo ahogando sus deseos homicidas—. Mando y yo trabajamos juntos hace mucho tiempo.

—¿Este es él? —dijo escéptico.

—Si. Éramos muy jóvenes, intentando hacernos de un nombre. Pero trabajar con un mandaloriano eso... eso me dio cierta reputación.

—¿A sí? ¿Y el que ganó?

—Se lo pregunté una vez. ¿Recuerdas lo que dijiste Mando? —él se quedó callado, L'exxi podía notar que estaba incómodo—. Practica de blanco —Raz volvió a carcajear—. De jóvenes hacíamos muchas locuras eh.

—Eso fue hace mucho tiempo —dijo tratando de poner fin al tema.

—Bueno... ya no salgo más. ¿Entiendes? Entonces Mayfield va a estar a cargo del trabajo. Si él dice algo es como si viniera de mi. ¿Están de acuerdo? —dijo más serio.

—Tú me dirás —respondió Mando con sarcasmo.

—No has cambiado un poco —carcajeo Raz.

—Bueno, las cosas han cambiado aquí —dijo Mayfield serio tomando su actitud de líder.

—Mayfield. Es uno de los mejores tiradores que he visto. Ex francotirador imperial —al escuchar eso L'exxi soltó una risa irónica.

—Eso no me dice mucho —dijo Mando en burla.

—Solo el Imperio entrena soldados de calidad —dijo ahora L'exxi con sarcasmo—. Ahora ya sabemos quiénes harán la mayor parte del trabajo —dijo señalando a su compañero y ella.

—No era un stormtrooper sabelotodo —se marchó indignado.

—No se tardaron nada —dijo Raz en una carcajada—. Ahora entiendo, ustedes son tal para cuál.

Todos caminaron hacia el Razor Crest donde se encontraron a uno de los que serían sus compañeros de misión.

—El hombre atractivo con cuernos es Burg —presentó Mayfield—. Tal vez te sorprenda pero el tipo de aquí es el intimidador —el devaroniano en cuestión dejó caer la caja que cargaba y se puso frente a Mando tratando de mostrar lo que Mayfield había dicho.

—Así que es un mandaloriano —dijo el tipo rojo rodeándolo, L'exxi se mantenía alerta por si decidía ponerse creativo y hacer algún movimiento erróneo—. Creí que eran más grandes —dijo con burla.

—El nombre del droide es Zero —dijo el ex imperial, Mando se tensó.

—Creí que dijeron que eran cuatro.

Así es —dijo una voz femenina detrás de ellos, L'exxi y Mando voltearon para encontrarse con una twi'lek de piel morada—. Hola Mando.

—Xi'an —dijo el aludido con recelo.

—Dime porque no debería de matarte en este instante —la twi'lek intentó acercar su daga al cuello del Mandaloriano pero sus intenciones fueron detenidas por L'exxi, quién con un movimiento rápido tomó del brazo a Xi'an, sacó su vibrocuchilla y la puso en su cuello.

—Si fuera tú pensaría dos veces en hacer eso —amenazó L'exxi con voz pasiva llevándose una mirada asesina por parte de la twi'lek.

—Sera mejor que le ponga la correa a tu perra Mando, si es que no quiere terminar muerta —dijo amenazante.

—Yo no soy quien tiene la cuchilla en el cuello —respondió L'exxi con total calma, cosa que hizo enojar más a Xi'an.

—Ya sabemos que ambas aman a Mando. Y aunque me encantaría ver una pelea en lodo de ustedes dos, dejen sus celos para otra ocasión ¿sí? —dijo Mayfield. L'exxi bajó la vibrocuchilla y soltó el brazo de Xi'an mientras aún le sostenía la mirada—. ¿Qué les pasa a las mujeres?

—Xi'an tiene el corazón roto desde que Mando dejó el grupo —dijo Raz.

—¿Vas a estar bien cariño? —dijo Mayfield con un dulce sarcasmo.

—Lo que me interesa es el trabajo. Aprendí del mejor —dijo señalando a Mando con su daga.

—Suficiente. Hay que terminar con esto y suban a la nave —ordenó Raz.

—Será mejor que cuides tu espalda niña —le susurro Xi'an a L'exxi en amenaza.

—Y tú deberías cuidar lo que hay frente a ti. No me gusta atacar como los cobardes —le respondió con tranquilidad, el devaroniano se acercó a Mando encarandolo .

—¡Que lindo! —espetó en burla y se fue con los demás.

—Que simpáticos son tus amigos —dijo sarcástica L'exxi para después soltar un suspiro frustrado, Mando bajó la cabeza incómodo, probablemente él tampoco entendía como es que los había soportado en aquellos años.

—Gracias —dijo el Mandaloriano a L'exxi.

—Oye, te cuido la espalda —lo tomó del hombro y le guiñó amistosamente.

Mientas Zero estaba en la cabina revisando el Crest, Mayfield los ponía al tanto de cuál era el plan de la misión. En una mesa desplegó un holograma de una nave, un transbordador blindado que Mando y L'exxi pudieron identificar a la perfección, cosa que a ninguno de los dos les gustó.

—Oye, esa es una nave prisión de La Nueva República —dijo L'exxi.

—Así es. Solo tenemos una breve ventana de oportunidad para sacar a nuestro objetivo de ahí.

—Tu hombre no fue capturado por un sindicato rival, él fue arrestado —dijo Mando irritado.

—Un trabajo es un trabajo —dijo Raz restándole importancia al tema.

—Es un transporte de máxima seguridad, y no buscamos esa clase de atención.

—Tampoco nosotros. Así que no lo vayan a echar a perder —sentencio Raz.

—La buena noticia para ti es que la nave es manejada por droides —dijo Xi'an acercándose al cazarecompensas—. ¿Aún odias a las máquinas Mando? —dijo Xi'an burlona en lo que Zero rendía el informe de las condiciones del Razor Crest.

—Tenemos mejores naves. ¿Por qué usamos está? —preguntó el droide.

—Porque el Razor Crest está fuera de la red del viejo Imperio y La Nueva República. Es un fantasma —aclaró Raz.

—Y necesitamos una nave que pueda acercarse y poder interferir el código —agregó Mayfield.

Siguió explicando en que harían un salto al hiperespacio casi imposible que solo el droide podría hacer, cosa que no le agradó al Mandaloriano, lo que menos esperaba era que un droide pusiera las manos sobre el Crest. Después de revelar el plan, todos subieron a la nave siendo L'exxi y Mando los últimos en entrar. Ella se había quedado con el resto abajo mientas que el mandaloriano había subido con Zero a la cabina del piloto. Como si se tratara de un niño travieso el devaroniano apretaba todos los botones que había en la nave.

—Será mejor que guardes esas manos en tus bolsillos —advirtió L'exxi al grande rojo, él hizo caso omiso ahora abriendo el compartimento de armas. L'exxi con total calma tomó un par de dardos de la diana que había conseguido para entretenerse y apostar contra Mando, arrojandolos en dos tiros certeros a la mano de Burg quién gruño—. Te dije que no tocaras nada —Mando había bajado de la cabina y cerró la armería con su control llevándose ahora la irá del devaroniano quién se acercaba amenazante.

—Ya tranquilos —dijo Mayfield—. Soy un poco particular con mi espacio personal también. Solo hagamos este trabajo. Entramos, salimos y no volveremos a vernos las caras de nuevo.

—Alguien dígame por qué necesitamos a un mandaloriano —dijo el cuernudo rojo.

—Al parecer son los mejores guerreros en la galaxia. Eso dicen —dijo Mayfield irónico.

—¿Y por que todos están muertos? —dijo Burg burlón cosa que causó risa en Xi'an y Mayfield.

—Lo dice el tipo cuyo planeta fue oprimido por el Imperio y casi desaparece —dijo L'exxi mordaz, cosa que molesto al devaroniano y le lanzó un gruñido, la castaña sonrió, una pequeña victoria.

—Tú volaste con él Xi'an —fue Mayfield quién se dirigió a la twi'lek—. ¿Es tan bueno como dicen?

—Pregúntale sobre el trabajo en Alzoc III —dijo mientras jugaba con su daga sobre su dedo, L'exxi miró a Xi'an con una ligera curiosidad y después al Mandaloriano quién estaba tenso.

—Hice lo que tenía que hacer.

—Pero te gustó —Mando miró a L'exxi quién lo veía seria, él bajó los hombros como si llevará un peso encima—. Verás, yo sé quien eres en realidad —ahora fue Xi'an quién miró a L'exxi con una sonrisa maliciosa acto que fue ignorado por la castaña.

Mando había retraído su mirada L'exxi lo sentía, pero ella entendía perfectamente ese sentimiento, errores del pasado que aún los atormentaban, no podía juzgarlo.

"Me convertí en lo que fue necesario para cazar Imperiales".

Ella tenía las manos manchadas de sangre, tal vez igual que él o incluso más, era la única persona que podía entenderlo. Nuevamente la mirada de Mando se depósito en L'exxi, sus ojos castaños le mostraban comprensión.

—¿Y nunca se quita el casco? —preguntó Mayfield a Xi'an, ella negó con la cabeza.

—El camino así es —dijo ella imitándolo con burla llevando su mano derecha al pecho.

—Me pregunto cómo te verás sin casco —dijo Mayfield—. Tal vez es un gungan —todos se mofaron—. ¿No has visto su cara? —le preguntó a Xi'an.

—Una dama nunca cuenta.

—Por favor Mando, todos tenemos que confiar en el otro. Tienes que mostraron algo, igual que tú —dijo ahora mirando a L'exxi quién tampoco se había descubierto el rostro, ella afilo la mirada hacia el hombre—. Vamos los dos, tienen que darnos algo.

—Apuesto que la perra humana tiene una horrible cara —dijo Xi'an levantándose de su lugar mirando a L'exxi retandola, Mayfield miró a Burg y se hizo una señal para que le quitara el casco a mando.

—Déjalo —dijo L'exxi mientas se acercaba.

—No irás a ningún lado —ahora fue Xi'an quién le cortó el paso.

—Muévete o te muevo —dijo L'exxi seria levantando la barbilla, Xi'an le tiró de la pañoleta y L'exxi la tomó del brazo, lo giró sobre su espalda y estampó su cara con gran fuerza contra la pared de la nave—. Te dije que te movieras —le dijo perdiendo la paciencia, le sostuvo fuertemente la muñeca al igual que la cabeza, por más que se movía la twi'lek no podía zafarse de su agarre.

Mando y Burg forcejearon haciendo que el grandote rojo chocara contra un panel de control abriendo la cabina de descanso, dejando ver al pequeño verde quién empezó a ver a todos con curiosidad.

—¿Qué es esa cosa? —dijo Mayfield—. ¿Ustedes lo hicieron? —señalo a L'exxi y Mando—. Es una clase de mascota o algo así.

—Sí. Algo así —respondió Mando.

L'exxi de inmediato soltó a Xi'an cuando vio a Mayfield acercarse al pequeño.

—A mi nunca me gustaron las mascotas —dijo el ex imperial—. No tengo el temperamento. Miren, lo intenté pero no funcionó —L'exxi se paró aún lado del mandaloriano—. Pero tal vez, lo intente con este pequeñito —dijo Mayfield tomando al niño en sus brazos, L'exxi llevó su mano al blaster pero Mando le tomo ligeramente para detenerla.

—Si sabes lo que te conviene, deja al niño en su lugar Mayfield —amenazó L'exxi, el hombre sonrió e hizo la finta de soltarlo, la castaña estaba perdiendo la paciencia.

Saliendo del hiperespacio —avisó Zero desde la cabina.

El Razor Crest se sacudió haciendo que todos perdieran el equilibrio. Mayfield soltó al pequeño, Mando y L'exxi cayeron al piso siendo el mandaloriano quien amortiguó la caída de la castaña, al percatarse de que el niño estaba a su lado L'exxi se quitó de encima de su compañero y rápidamente tomó al pequeño verde en sus manos.

—¿No te pasó nada? —le preguntó la castaña dándole un vistazo rápido, el niño le sonrió, ella lo abrazó protectoramente y le dio un beso rápido en su pequeña cabeza.

—¿Esta bien? —dijo el mandaloriano acercándose a ellos llevando su mano instintivamente a la espalda de L'exxi.

—Él está bien —dijo mirando al pequeño.

—Oye Mandaloriano, es tu turno —ordenó Mayfield, L'exxi miró a Mando y asintió en rendición, entre más pronto terminarán esto mejor.

L'exxi llevo al niño a la cabina y lo dejo ahí mientas el cazarecompensas abría la puerta y los demás bajaban por la escotilla.

—Quédate aquí ¿está bien? Por ningún motivo vayas a salir —le ordenó al niño, acarició su pequeña barbilla y cerró la puerta. Todos habían bajado excepto ella y su compañero—. Espera —llamó al Mandaloriano antes de que bajara, ella extendió su mano y señaló con la mirada el brazo de él, sin cuestionar nada obedeció—. Es un comunicador, tiene una frecuencia diferente que el de la nave, está conectado directamente al mío —explicó mientas se lo ponía—. Solo por si pasa algo.

—¿También tienes un mal presentimiento? —preguntó el Mandaloriano, ella asintió—. Mantén los ojos abiertos.

—Siempre —dijo L'exxi volviendo a cubrir su rostro.

Ambos bajaron y se unieron al equipo cuidando la retaguardia. Desde la nave Zero les daba indicaciones de por donde deberían de ir hasta que en un pasillo se encontraron a un pequeño droide de reparación, el devaroniano trató de llamarlo como si de una mascota se tratara, pero al ver que el droide hizo caso omiso terminó por destruirlo.

"Entre más grandes más estúpidos".

—No Burg. ¿Qué estás haciendo? —reclamó Mayfield, pasó un instante cuando los pasos de droides vigilantes se escucharon y dieron vuelta por el pasillo empezando a disparar.

—Estamos muy expuestos aquí —dijo Xi'an mientas se ocultaban.

Mando y L'exxi habían rodeado aquel bloque de celdas para sorprender a los droides por la retaguardia. L'exxi sacó su arco y Mando su vibrocuchilla, L'exxi alcanzó a darle con las flechas a dos de ellos antes de que les dispararán y Mando deslizándose por el piso derribó a otro. La castaña y el caza actuaban en perfecta sincronía como si de un baile se tratará, ella atacaba y él la protegía, usando las armas del otro fueron terminando uno a uno con el grupo de droides. L'exxi sacudió su espada para limpiarla antes de guardarla al igual que su arco, miró al restó del grupo quienes tenían cara de sorprendidos mientas salían de sus escondites.

"Malditas ratas womp".

—Chicos, no se vayan a cansar —les dijo L'exxi mordaz.

—Solo asegúrate de limpiar —dijo Mayfield pasando aún lado de ellos, L'exxi llevándose un choque de hombro por Xi'an y Mando por el Slemo rojo.

—Ahora me arrepiento de tener el control de mi ira —dijo L'exxi soltando un suspiro frustrada.

—Por mí no te contengas —dijo el Mandaloriano provocando una sonrisa en la chica.

Quedando nuevamente en la retaguardia siguieron al grupo hasta encontrar el centro de control.

—Zero, abre la puerta —le ordenó Mayfield.

Pero detectó una firma orgánica —respondió el droide.

—Esta bien, lo entiendo. ¡Solo abre la puerta! —Zero obedeció la orden, al entrar a la sala de control vieron a un soldado de La Nueva República quién se levantó y sacó su blaster apuntándole a todos.

—¡Alto! No caminen. Deténganse —ordenó el hombre con nerviosismo—. Bajen sus blasters —el grupo entró sin hacer caso.

—Se supone que solo abría droides en esta nave —dijo L'exxi.

—Espera... espera. Celda dos dos uno —dijo Mayfield viendo la consola revisando en dónde estaba a quién sacarían de ahí, al girar de nuevo con el militar él había sacado un dispositivo—. Oye, tranquilo cabeza de huevo, baja eso.

—Tranquilo —ahora fue Mando quién le hablaba.

—¡Baja eso ahora! —ordenó Mayfield y le apuntó al trooper con sus blasters.

—Tranquilo. Nadie tiene que salir herido, solo cálmate —le dijo el mandaloriano al soldado.

—¿Qué es esa cosa? —preguntó Burg señalando lo que el trajeado de la República llevaba en su mano.

—Es una señal rastreadora —respondió Mando.

—Él presiona esa cosa y estamos acabados. Un equipo de ataque de La Nueva República se acercará a su señal y nos hará volar —explicó Mayfield—. ¡Bájalo ya! —volvió a ordenar.

—Oye. Escúchame —le hablo Mando al soldado para que le prestará atención—. Mira —él guardó su blaster y le dijo a Mayfield que lo hiciera llevándose una negatoria por parte de él—. ¿Cómo te llamas?

—Soy Davan —respondió el hombre nervioso.

—Davan. No estamos aquí por ti, venimos por un prisionero. Si nos dejas hacer nuestro trabajo podrás salir de aquí con vida.

—Claro que no —replico el líder del grupo ahora apuntando a Mando, L'exxi de inmediato le apuntó a Mayfield.

—¿Sabes lo que estás haciendo? Vas a acabar con todos si sigues actuando como un idiota —habló la castaña a Mayfield.

—Crees que me importa.

—Pues debería, porque es de tu pellejo del que hablamos Slemo.

—No mataremos a nadie —le dijo el Mandaloriano al ex imperial.

—Saca ese blaster de mi vista Mando —Mayfield le apuntó con el arma automática ajustada en su espalda y el grande rojo apuntó a L'exxi, ella le apuntó a él con su otro blaster mientas Mando apuntaba con su lanzallamas al devaroniano, de un momento a otro el soldado cayó al suelo después de ser atravesado por la daga de la twi'lek.

—Pueden los tres cerrar la boca —dijo con fastidio mientras de levantaba con tranquilidad y le quitó la daga al cuerpo inerte del hombre.

—Loca Twi'l. Lo tenía bajo control —reclamó Mayfield mientas guardaba sus blasters y los demás también, el líder de aquel disfuncional grupo se quedó observando al control que el soldado de La Nueva República llevaba en la mano—. ¿Esa cosa antes parpadeaba?

Zero a Mayfield. Zero a Mayfield —habló el droide por el comunicador—. He detectado una señal de auxilio de La Nueva República cerca de su ubicación. Tienen aproximadamente veinte minutos.

¡Karabast! —dijo L'exxi por lo bajo.

—Y necesitamos cinco —dijo Xi'an confiada saliendo de la sala de control.

—Vámonos —dijo Mayfield corriendo detrás de ella, Mando y L'exxi se quedaron un segundo en el lugar.

—Esto no puede empeorar ¿o si? —dijo la castaña viendo con pesar el cuerpo de Davan.

Ambos corrieron para alcanzar al grupo hasta que llegaron a la celda del prisionero, Mayfield le ordenó a Zero que abriera la puerta para encontrarse dentro a otro twi'lek quién el mandaloriano identificó de inmediato como Qin.

—Gracioso. El hombre que me dejó atrás es mi salvador —dijo con rencor saliendo de la celda.

Burg golpeó a Mando lanzándolo dentro de la celda y después a L'exxi, el Mandaloriano intentó disparar pero el tiro dio en la puerta mientas se cerraba provocando que el disparo rebotara dentro de la celda, rápidamente cubrió a L'exxi con su cuerpo hasta que el disparo le dio en su armadura de beskar. Solo escucharon como el grupo se retiraba del lugar deseándoles la muerte mientas reían.

—¿Estas bien? —preguntó el mandaloriano a L'exxi teniendo su casco muy cerca de su rostro, podía sentir y escuchar la respiración del caza, sintió un ligero nerviosismo al tenerlo tan cerca

—Sí. ¿Tú estás bien? —dijo casi en susurro poniendo sus manos sobre los brazos de él que estaban a sus costados.

—Sí. El disparo dio en el beskar —respondió igual, se quedaron unos segundos así.

Las respiraciones de ambos se hacían poco a poco más rápidas. L'exxi, sin darse cuenta empezó a acariciar los brazos del hombre con lentitud hasta que cayó en cuenta en la situación que se encontraban, se aclaró un poco la garganta para que su voz pudiera salir.

—Eh, creo que...

—Hay que salir de aquí —complementó Mando poniéndose rápidamente de pie y ayudando a L'exxi a incorporarse—. Esperaremos a que un droide vigilante pase para quitarle su llave y salir de aquí —compartió su plan mientas observaba por la puerta.

—Oh... podemos usar nuestra propia llave decodificadora —dijo L'exxi sacando un cilindro colocándolo en la puerta—. No siempre puedo depender de Red.

—¿Red?

—Mi droide astromecanico —sonrió con inocencia—. No todos los droides son tan malos —explicó, en segundos la puerta estaba abierta.

Ambos corrieron a la bahía del puente para localizar por las cámaras de seguridad a Mayfield y los demás.

—¿Y el plan es? —preguntó L'exxi con algo de entusiasmo.

—Divide y vencerás —respondió el Mandaloriano.

—Buena idea.

Apagó las luces dejando solo las de emergencia envolviendo a toda la nave en luz roja, empezó a cerrar compuertas provocando que todos los miembros del grupo se dispersaran al igual que cortó la comunicación entre ellos y el Crest, la cacería sería uno por uno. Al ver que lograron su objetivo de separarlos, L'exxi daba un chequeo rápido a sus armas para empezar la casería.

—Me encargaré de Mayfield y Xi'an, tú te encargas del grandote y Qin —dijo caminando hacía la puerta.

—¿Tengo opción? —ella solo levantó los hombros y sonrió con culpa, Mando negó con la cabeza.

La Twi'lek había estado recorriendo los pasillos sin poder encontrar el camino de regreso al Crest, las llamadas inútiles hacia Zero solo provocaba que su frustración aumentará. L'exxi llevaba un rato acechándola, como un depredador a su presa, hasta que encontró el momento oportuno para el ataque.

—¿A caso estás perdida? —dijo L'exxi pasivamente, Xi'an sonrió, la oportunidad de vengarse había llegado.

La twi'lek lentamente fue sacando sus dagas y girando rápidamente empezó a lanzarlas contra L'exxi quién con su espada empezó a desviarlas una por una, eso no se comparaba con los entrenamientos que tenía con su madre que usaba blasters contra ella. Xi'an al irse acercando sacó su daga tratando de arremeter un golpe contra L'exxi pero este fue detenido por la castaña que en pocos movimientos ya tenía inmovilizada a la twi'lek con la espada en su cuello.

—Te dije que te cuidarás de lo que estaba frente a ti —dijo con voz gélida, la dejó inconsciente y se la llevó a la celda donde ella y Mando previamente habían sido encerrados, dejarían que la justicia de La Nueva República se hiciera cargo de ellos—. Tengo a Xi'an. Voy por Mayfield —dijo por el comunicador.

Copiado.

L'exxi se volvió a adentrar en los pasillos de la nave prisión hasta encontrar a Mayfield quién se había encargado de eliminar a un grupo de droides. Silenciosamente, como ella sabía hacerlo, sacó su espada y se colocó detrás de Mayfield acercando el filo de la punta a su cuello, él se paralizó al sentir el frío de la hoja.

—Hola Mayfield —dijo L'exxi seria, este se dio la vuelta lentamente con las manos arriba.

—Oye linda, no fue nada personal si. Fue idea de Xi'an.

—Créeme, lo sentí muy personal. Pero eres el que me agrada más de todos, así que puedo llevarte por las buenas, o puedo llevarte por las malas, tu eliges —L'exxi afiló la mirada, sabía que Mayfield no era de los que se rendían y contaba con ello.

—Mejor por ninguna —dijo Mayfield sacando su blaster pero L'exxi hizo que lo tirará con el golpe de la espada, con su brazo izquierdo tomó su muñeca y ella giró su cuerpo hacia abajo apoyando su mano libre en el piso colocando sus piernas en el cuello de Mayfield aplicando una llave que lo dejo en el suelo, la presión que L'exxi ejerció lo dejo inconsciente en poco tiempo.

—Tenías que elegí la opción difícil —replicaba L'exxi mientas lo arrastraba por el piso hacia la celda—. Tengo a Mayfield —volvió a reportar.

C-copiado —dijo el Mandaloriano con mucho esfuerzo.

—¿Quieres una mano? —dijo L'exxi con una sonrisa oculta imaginando que su compañero traía a rastras al enorme rojo, pero lo vio dando vuelta en el pasillo.

—Eso lo hubieras hecho antes —reclamó.

L'exxi se acercó al Mandaloriano y entre los dos dejaron dentro al devaroniano, antes de salir L'exxi sacó su espada y le cortó los cuernos a este.

—Ahora ya no tendrás nada que presumir —dijo con malicia sabiendo que eso era muy importante para su raza.

Salieron de ahí y se pusieron en marcha hacia la entrada del Razor Crest donde el prisionero Twi'lek estaba por abordar.

—Qin —le llamó el Mandaloriano dando vuelta en el pasillo, L'exxi iba aún lado de él con el arco apuntado al sujeto morado.

—Mataron a los otros.

—Tuvieron lo que merecían —el Twi'lek gruñó molesto, Mando sacó su laster, Qin quiso apuntar pero la flecha de L'exxi paso justo aún lado de su cara en advertencia.

—La siguiente ira en tu cabeza.

—Si me matan, no obtendrán su recompensa. Podrán obtener eso y más. Sean razonables. Te contrataron para un trabajo —ahora se dirigió al mandaloriano—. ¿No es ese tu código? ¿No eres un hombre honor? —Mando bajó el blaster, le habían dado justo donde le dolía.

—Tienes razón —fue L'exxi quién ahora habló desviando la atención—. Él es el único de aquí que tiene honor, pero yo no. Así que quiero el triple del pago.

—No será ningún problema —dijo seguro.

—No me estás entendiendo. Dado que fuimos los únicos que realizamos el trabajo, queremos la paga de los otros más el triple.

—¿Qué? Estas loca... —no dejó terminar la frase cuando otra flecha pasó cerca de su rostro provocándole un rasguño.

—Intentaron matarnos, así que estoy cobrando por los daños físicos y emocionales.

—¡Esta bien... está bien! Te daré el triple.

—Buena decisión —sonrió L'exxi complacida y guardo su arco.

Mando fue el primero que subió seguido de Qin y por último L'exxi, al estar dentro de Crest la castaña vio el cuerpo del droide con un agujero de blaster.

"Ya se había tardado".

En cuanto se alejaron de la nave prisión el Mandaloriano encendió el hiperpropulsor para regresar a la estación espacial. Después de aterrizar la nave Qin bajó y Raz lo recibió con un abrazo amistoso, volteó a ver a la entrada del Crest esperando ver las demás caras pero solo se topó con la de L'exxi quién esperaba arriba con los brazos cruzados.

—¿Dónde están los otros? —preguntó Raz.

—No se hacen preguntas. Esa es la política, ¿no? —dijo el Mandaloriano.

—Sí. Esa es la política.

—Hicimos el trabajo.

—Sí, lo hicieron —dijo Raz asintiendo, sacó una bolsa con créditos de su chaqueta y se la entregó a Mando.

—No tan rápido galán —dijo L'exxi desde la nave—. Qin y yo tenemos un trato —reclamó la castaña al ver que el tamaño de la bolsa no era proporcional a lo que habían acordado, Raz miró al Twi'lek confundido.

—Acorde en pagarle el triple... de todos —dijo con fastidio, sin más oposición Raz le entrego una bolsa más grande con créditos a Mando.

—Igual que en los viejos tiempos —dijo Mando, si L'exxi no lo conociera, diría que trataba de ocultar una sonrisa.

—Igual que en los viejos tiempos —se despidió Raz de la misma manera.

—Gracias caballeros —se despidió L'exxi con un saludo tipo militar, Mando subió y despegó el Crest de la estación—. ¿Les dejaste nuestro regalo de despedida? —le preguntó L'exxi al Mandaloriano una vez que subió a la cabina.

—Oh, claro que sí —dijo en tono divertido.

En poco tiempo tres X-Wings de La Nueva República aparecieron justo en frente de ellos haciendo que Mando los esquivara, ellos solo se pudieron imaginar el resto de la historia. El Mandaloriano le entrego la bolita metálica al niño para que jugará y de nuevo puso su vista hacia en frente.

—Te dije que era una mala idea.

—¿Disculpa? —dijo L'exxi en una falsa ofensa—. Desde un principio te dije que era una mala idea.

—Yo dije que era una mala idea.

—A partir de este día todas las decisiones quedarán grabadas para futuras referencias —sentencio la castaña, Mando negó con la cabeza—. Bueno, al menos conseguí que nos pagarán el triple —dijo ella tratando de mantener su orgullo.

—Eso no lo voy a discutir —dijo el Mandaloriano complacido, L'exxi intentaban ocultar una risa por lo siguiente que haría.

—Entonces... ¿tú y la Twi'lek? —Mando la miro y ladeó el casco—. Vamos. Es que solo de pensar, tú y Xi'an...

—¿Y me dirás lo que pasó entre tú y los Jawas? —le devolvió él y ella palideció.

—Lo que pasa en Tatooine se queda en Tatooine —dijo ella seria cosa que provocó una pequeña carcajada sincera en el Mandaloriano, risa de la que L'exxi no pudo evitar contagiarse—. ¿Te han dicho que a veces eres un fastidio?

—Más de las que te puedas imaginar.