La situación en Nevarro se ponía cada vez más tensa, los aproximadamente cincuenta soldados Imperiales rodeaban la Casa Común esperando cualquier orden de su superior quién estaba al frente esperando con paciencia, postura firme y mirada prepotente.

—¿Hay otra salida? —preguntó Cara a Greef.

—No, solo esa.

—¿Qué hay de las alcantarillas? —dijo Mando—. Los mandalorianos tienen un refugio en las alcantarillas. Si podemos bajar ahí nos ayudarán a escapar.

—Es una buena idea. Voto por las alcantarillas —habló L'exxi.

—Buscando puntos de acceso —Mando accionó la visión térmica de su casco para encontrar la entrada.

—¿Qué están esperando? —dijo Cara dando un vistazo al exterior, en ese momento unos troopers acercaron un contenedor y empezaron a sacar su contenido, la paracaidista abrió los ojos en sorpresa al identificar que era lo que ensamblaban—. Es una E-web.

"¡Karabast!"

—Encontré la alcantarilla.

—Hay que irnos de aquí.

Todos siguieron al mandaloriano a la entrada de la alcantarilla, él y Cara quitaron el sillón que la cubría, intentaron abrirla pero estaba sellada, sin poder contar con cargas explosivas la ex rebelde le disparó con su arma sin éxito alguno.

—Su astuto pánico sugiere que entienden su situación —habló el militar arrogante después de escuchar los disparos del blaster en el interior del lugar—. Yo preferiría evitar más violencia e incentivar un momento de consideración. Miembros de mí escolta han terminado el ensamble de un blaster de alta repetición E-web. Si no están familiarizados con esta arma, les aseguro que la trooper de choque Republicana Carasyntia Dune de Alderaan les comunicará que ha visto a muchos soldados ser vaporizados a la nada enfrentando al predecesor de este… modelo en particular. O quizás el retirado cazador mandaloriano Din Djarin ha oído las canciones del asedio a Mandalore, cuando las armas equipadas de una manera similar eliminaron totalmente a los reclutas mandalorianos en La Noche de Las Mil Lágrimas —L'exxi miró a Mando, él se había tensado y bajó la cabeza—. Le aconsejo al deshonrado magistrado Greef Karga usar la sabiduría de su edad y los incite a dejar sus armas y salir de ahí. Pero tal vez haya alguien dispuesta a hacer un sacrificio para salvar la vida de sus colegas y evitar derramar sangre. La ex agente de los Phantom Thieves L'exxi Mjurran, podría ofrecerse para entregarse y evitar la brutal e inevitable muerte de sus aliados. Una acción noble digna de la hija de una Caballero Jedi, Amarilis Mjurran era tu madre ¿no es así? —la mujer arrugó el entrecejo mostrando confusión, incluso se acercó un poco más a la ventana para ver el rostro del hombre que hablaba con tanta seguridad—. O podría sacrificarse en un acto heroico y valiente como lo fue su padre, el Comandante del Ejército Clon conocido por Phoenix. Es muy probable que sus padres muertos en Alderaan estarían orgullosos de tan abnegado gesto —L'exxi se había quedado fría al escuchar esas palabras, todos las miraron mientras ella se mantenía de pie en completa confución.

—Eso no… no puede ser posible —dijo más para ella en susurro.

"El nombre de papá y mamá. No puede ser posible, ella… ¿una Jedi? ¿Un soldado clon? ¿Por qué sabe eso?".

—La estructura en la que están atrapados será demolida en cuanto de la orden —continuó hablando el militar—, y sus notorias vidas pronto llegarán a un poco ceremonioso final.

—¿Qué es lo que estás proponiendo? —gritó Karga.

—Una razonable negociación.

—¿Y qué seguro nos ofreces?

—Si preguntan si pueden confiar en mí, no pueden. Igual que traicionaron nuestro acuerdo de negocios, con gusto rompería cualquier promesa y los vería morir en mis manos. El seguro que doy es este: actuaré en mi propio interés que en este momento involucra su cooperación y beneficio. Les daré hasta que caiga la noche y luego ordenaré que el cañón E-web abra fuego.

—Yo digo que lo escuchemos —dijo Karga.

—En el minuto que salgamos estamos muertos —afirmó Cara.

—Ya estamos muertos.

—¿Quién ese ese tipo? ¿Cómo es que sabe tanto de nosotros? —dijo L'exxi con recelo aún en shock.

—Es Moff Gideon —dijo Mando con voz fría.

—No puede ser. Moff Gideon fue ejecutado por crímenes de guerra —habló la ex trooper de choque.

—Es él. Sabía mi nombre.

—¿Y eso que prueba? —dijo Karga un poco escéptico.

—No había oído que dijeran mi nombre desde que era un niño.

—¿En Mandalore?

—Yo no nací en Mandalore.

—Pero eres un mandaloriano —dijo un Karga confundido.

—Mandaloriano no es una raza —agregó L'exxi.

—Es un Credo. Fui un expósito. Me entrenaron en los cuerpos de batalla. Me trataron como uno de ellos, cuando tuve la edad jure el Credo. El único registro del nombre de mi familia estaba en los archivos de Mandalore. Moff Gideon era un oficial de la USI durante La Purga. Así es como se que es él.

—Por eso nos conoce a todos —dijo L'exxi exasperada porque él sabía más de su familia que ella misma, además tenia conocimiento de las cosas que ese hombre había hecho en nombre del Imperio.

—Si aún nos necesita es porque el niño escapó a salvo. Me preocupe cuando el Ugnaught no contestó —L'exxi se quedó confundida, había dejado de sentir a Kuiil desde hacía un buen rato—. Pero si lo hubieran atrapado, ya estaríamos muertos.

—Llámalo de nuevo —dijo Cara.

—Adelante Kuiil —espero un momento—. ¿Kuill? Nada.

—Tal vez interrumpieron la señal —dijo L'exxi—. Intentaré comunicarme a la nave, tal vez ya estén encerrados —encendió su comunicador del brazalete—. Kuiil, aquí L'exxi, ¿me copias? —la misma suerte, sin respuesta. En eso los balbuceos del bebé se escucharon por el comunicador del Mandaloriano.

Kuiil está muerto —se escuchó la voz de IG.

—¿Qué hiciste? —preguntó Mando enfadado.

Solo cumplo mi función básica.

—¿Qué es?

Cuidar y proteger.

Al poco tiempo de haber dejado la comunicación con el droide, los stormtrooper empezaron a desviar la atención de los que se encontraban resguardados y miraban hacia la entrada de la plaza, acción que llamó el interés de todos en el interior de la Casa Publica. Disparos de blaster y explosiones se escucharon a lo lejos hasta que una moto speeder salió volando derribando a varios troopers en el camino revelando el autor de aquel ataque, la unidad IG. Protegiendo al niño se abría paso eliminado a los troopers, Mando y L'exxi sabían que tenían una oportunidad, L'exxi se cubrió el rostro dejando a la vista sus ojos que ahora tenían un brillo dorado, estaba enfadada y sabía a quiénes haría pagar. Mirando al Mandaloriano ambos asintieron y se prepararon para salir.

—Cúbrenos —dijo Mando a Cara y ella se preparó.

Sacando su espada y con uno de sus blasters en la mano, L'exxi salió detrás del mandaloriano. Con su espada desviaba los disparos del blaster y con la misma regresaba el fuego a los soldados, con rapidez y agilidad se abría paso eliminando de uno en uno a los imperiales para acercarse a la unidad IG quién estaba recibiendo daño por los disparos enemigos.

—¡Entra, yo te cubro! —le ordenó al droide mientas desviaba los disparos, el Mandaloriano había tomado el cañón E-web y disparaba contra los soldados Imperiales, Moff Gideon en el intento de detenerlo disparó a su cabeza haciendo perder el equilibrio para después disparar a la fuente de energía del cañón haciéndola explotar cerca del mandaloriano lanzándolo varios metros—. ¡NO! —gritó L'exxi al verlo en el suelo sin hacer ningún movimiento, llegó a él y trató de arrastrarlo para meterlo, poco era su logro hasta que llegó Cara a ayudarla.

Con esfuerzo Cara y L'exxi arrastraron al Mandaloriano dentro, una vez que todos estaban seguros sellaron la puerta. La unidad IG se encargaba de abrir la reja de la alcantarilla, Cara y L'exxi dejaron al Mandaloriano recargado en los escombros en un lugar cubierto, L'exxi se arrodilló aún lado de él para examinarlo, estaba malherido.

—Oye, mírame —dijo tomando entré sus manos su casco—. Quédate conmigo ¿si? Vamos a salir de aquí.

—Yo no puedo seguir. Váyanse —dijo con voz débil.

—Aquí la negativa de los dos soy yo. Vas a estar bien. Solo… te golpeaste la cabeza —dijo tratando de sonar convencida, aunque por dentro la preocupación la consumía.

—Váyanse —ordenó a media voz, L'exxi vio su mano con sangre que provenía de la cabeza del Mandaloriano, sus expresivos ojos lo miraron con preocupación.

—Hay que ver esa herida. Tengo que quitarte el casco…

—No —dijo tomándola de las manos—. Tienes que salir de aquí, asegúrate que el niño esté a salvo.

—¿Qué? ¡No! Tú vas a salir de aquí ¿me oíste? —la voz de L'exxi se empezó a quebrar y sus ojos se cristalizaron.

—Tus ojos no pueden mentir. Vete —dijo sin fuerzas—, toma esto —sacó un collar y se lo entregó, era el símbolo de los mandalorianos; la cabeza de un Mitosauro—. Cuando llegues al refugio mandaloriano muéstrales esto. Diles que es de Din Djarin, que el expósito y tú están bajo mi cuidado. Ellos te ayudarán.

—Tú se los vas a dar —dijo L'exxi con lagrimas que inconcientemente salían—. Vamos a salir de aquí —ambos habían entrelazado sus manos.

—Morir no estaba en los planes del día pero lo prometimos L'exxi. Prometimos que el Niño sería la prioridad, tienes que mantenerlo a salvo —dijo con voz débil y temblorosa.

—¿En serio quieres vengarte ahora? —le reclamó—. Tú protección también estaba dentro de la cláusula. Por favor no me dejes —dijo suplicante recargando su frente en su pecho.

—No voy a lograrlo y tú lo sabes —dijo entre quejidos ahogados—. Hazlo —un trooper incinerador había derribado la puerta provocando que el interior de la Casa Común empezará a quemarse—. Tienes que irte. Puedo detenerlos hasta que escapen.

—Din Djarin, también te prometí que estaría contigo hasta salvarte la vida.

—Ya lo hiciste —dijo acunado la mejilla de la castaña en su mano provocando que más lagrimas salieran—. Déjame morir como un guerrero —suplicó—. Déjame hacerlo.

—No voy a dejarte —dijo firme apretando los dientes—. No puedo perder a alguien más.

—El camino así es.

El trooper entró al lugar dispuesto a destruir a todos los que estaban dentro, esperando lo peor L'exxi cubrió al mandaloriano pero sintió una gran energía que provenía cerca de ella, al levantar la mirada el pequeño verde se había parado frente a ellos y alzó sus brazos al momento en que el trooper accionó el lanzallamas, el Niño detenía la gran bola de fuego que iba directamente a ellos. L'exxi sintió la necesidad de hacer lo mismo, como si algo dentro de ella la llamara. Cerró los ojos, alzó la mano concentrándose y pudo logra la conexión con el pequeño para entre los dos compartir ese energía y detener al trooper, su tanque explotó y él salió volando del lugar dejando a todos con miradas de asombro. El pequeño perdiendo un poco sus fuerzas se dejó caer en el suelo y L'exxi bajó la mano un poco agotada.

—Ya está abierto, hay que salir —dijo Karga una vez que el droide pudo lograr su cometido.

—Corre —con susurro suplicante dijo Mando, ella negó aferrándose más a su mano—. Me dijiste… que si podías salvar a uno lo harías. Puedes hacerlo. Busca tu redención.

—Yo me quedaré con el mandaloriano —dijo el droide acercándose a ellos—. Escapa y protege a este niño —IG le entregó la bolsa que tenía al bebé adentro.

—L'exxi, hay que irnos —le dijo Cara poniendo su mano en el hombro, la castaña cerró los ojos y soltó un suspiro rendida, recargó su frente en el caso del Mandaloriano como despedida, él la tomó débilmente del brazo estrechandola un poco.

—Te veo en un minuto —dijo afirmando en un susurro, se levantó y antes de salir se dirigió al droide—. Prométeme que lo llevarás.

—Te doy mi palabra —confiando en lo dicho por el droide L'exxi se adentró en las alcantarillas alcanzado a Karga y seguida por Cara.

Tenían ya un tramo de camino recorrido por los túneles cuando escucharon un fuerte estruendo y pisadas que se acercaban, giraron para ver lo que ocurría y momentos más tarde el Mandaloriano apareció junto con el droide. L'exxi sintió un gran alivio dentro de ella y corrió para ayudar a su compañero tal y como lo había hecho él anteriormente, entregó el bebé al droide y lo sujetó.

—Te tengo —dijo ella poniendo su bazo en la cintura del mandaloriano dejando que él atravesará el suyo en sus hombros como apoyo, Cara hizo lo mismo del otro lado.

Caminaron por los túneles un buen rato sintiéndose desesperados por no llegar a ningún lado, querían encontrar el camino hacia el refugio de los mandalorianos, su ayuda era imprescindible para poder escapar de ahí, pero conforme avanzaban el lugar parecía cada vez más a un laberinto.

—Espera —dijo Mando deteniéndose y soltando a las castañas—. Ya puedo caminar.

—La infusión bacta ya está haciendo efecto —dijo el droide.

—¿Seguro que estás bien? —habló la castaña con una pizca de duda, él asintió.

—Intentaré encontrar el camino —habló el Mandaloriano mirando a su alrededor—. Es por acá —siguiendo a su guía pudieron atravesar los pasajes hasta llegar a un lugar que le era más familiar—. El refugio es más adelante —afirmó con pasó más estable y seguro, se estaba recuperando.

Al doblar en una esquina se encontraron con una escena que provocó un escalofrío en la espalda de L'exxi. Cascos y armaduras mandalorianas hacían una pequeña montaña, el corazón de la chica se encogió cuando el Mandaloriano se agachó frente a la pila y tomó un casco pequeño entre sus manos.

"¿Qué paso aquí?"

—Din —dijo la castaña con pesar en su voz poniendo su mano en el hombro de él.

—Toma la nave. Vete. No puedo dejar esto así. ¿Tú sabías de esto? —dijo con voz arisca mirando a Karga de reojo—. ¿Es el trabajo de tus cazarecompensas?

—¡No! Cuando dejaste el sistema y tomaste las presas la pelea término y los cazadores se dispersaron. Son mercenarios no fanáticos. Ya sabes cómo es esto.

—¿Tú lo hiciste? —se levantó furioso—. ¡DIME! —le gritó enojado.

—¡No!

—No fue su culpa —dijo con calma la voz de una mujer, al mirar el origen vieron a una Armera mandaloriana salir de la habitación—. Nosotros nos revelamos. Sabíamos lo que podía pasar si dejábamos el refugio. Los Imperiales llegaron poco después. Este fue el resultado —la Armera con tranquilidad llenaba un pequeño speeder de carga con las armaduras que estaban sobre el suelo.

—¿Alguno sobrevivió? —preguntó el mandaloriano.

—Eso espero. Tal vez algunos lograron escapar a otro planeta.

—Acompáñanos.

—No. No abandonaré este lugar hasta que haya salvado lo que queda —la Armera tomó el speeder y lo empujó entrando a la habitación donde se encontraba la fragua empezado a fundir las armaduras—. Supongo que ella es la mujer a la ayudaste a escapar —dijo dándole un vistazo rápido a la castaña.

—Su nombre es L'exxi Mjurran, se ha convertido en mi compañera. Una leal compañera.

—Estoy bajo el servicio de él. Le debo mi vida —dijo L'exxi recibiendo una mirada del Mandaloriano, no estaba del todo consiente de las costumbres mandalorianas pero sentía la necesidad de dar alguna explicación, de que estaba ahí con él como un apoyo y no como una enemiga.

—El camino así es —dijo la Armera en señal de aprobación—. Muéstrame aquel cuya seguridad a causado tanta destrucción —ella se giró y el droide se acercó junto con el bebé.

—Este es el niño —dijo Mando acercándose.

—¿Este es el niño que cazaste y luego salvaste?

—Si. También fue él quién me salvó.

—¿Del mudhorn? —dijo la Armera un poco sorprendida.

—Si.

—Parece indefenso.

—Esta lesionado, pero no es indefenso. Su especie puede mover objetos con la mente.

—Se de dichas cosas. Las canciones de eons hablan de batallas entre Mandalore el Grande y una orden de hechiceros llamados Jedi que peleaban con dichos poderes —L'exxi se tensó un poco al escuchar eso sabiendo ahora que su madre había pertenecido a la Orden Jedi.

—¿Es un enemigo? —preguntó Mando.

—No. Su especie era la enemiga, pero este individuo no lo es.

—¿Entonces que es?

—Es un expósito. Por Credo está bajo tú cuidado —dijo la Armera, el niño miró al Mandaloriano y pareció sonreírle.

—¿Quieres que entrene a esta cosa?

—Esta muy débil, podría morir. No tienes alternativa debes reunirlos con su propia especie.

—¿Dónde?

—Eso debes determinarlo.

—¿Esperas que busque en la galaxia el hogar de esta criatura y la entregué a una raza de hechiceros enemigos?

—El camino así es —se volteó a verlo para después seguir forjando el beskar que previamente había fundido.

—Oye, estos túneles estarán llenos de soldados Imperiales en cuestión de minutos. Al menos deberíamos discutir un plan de escape —dijo Cara con apuro.

—Si siguen el túnel descendente los llevará al río subterráneo. Corre río abajo hacia los campos de lava —dijo la Armera.

—Creo que debemos irnos —agregó Karga.

—Me quedaré. Necesito ayudarla y necesito sanar —dijo Mando.

—También debes irte. Un expósito está bajo tu cuidado. Por Credo, hasta que tenga la edad o sea reunido con su especie, tú eres como su padre —L'exxi y Cara miraron al Mandaloriano con una sonrisa oculta—. El camino así es —puntualizo la Armera—. Te has ganado tu sello —se acercó con una pieza de beskar con la forma de un mudhorn y lo soldó en la hombrera derecha del Mandaloriano—. Son un Clan de tres.

—Gracias. Lo portaré con honor —dijo formal el Mandaloriano mirando su sello.

—L'exxi Mjurran, por Credo debes acompañar a Din Djarin en su misión hasta regresar al expósito con los de su especie —dijo mirando a L'exxi—. El camino así es.

—El camino así es —respondió la castaña asintiendo respetuosamente aceptando la comisión, miró al Mandaloriano y él asintió.

Las explosiones en los túneles alertaron a todos, la llegada de los stormtroopers era inminente haciendo más apremiante su partida.

—Hay que irnos —dijo Karga.

—IG por favor cuida el pasillo exterior. Un grupo de reconocimiento se acerca —le ordenó la Armera, el droide le entrego el bebé a Cara aún pese a las protestas de la trooper de choque.

—Voy contigo —dijo L'exxi saliendo junto con el droide.

L'exxi y IG se fueron acercando, la castaña sacó su espada y enfrentó de frente a los Imperiales, repeliendo disparos y atacando certeramente entre los dos pudieron deshacerse de ese grupo, cuando dejaron limpia la zona regresaron de nuevo a la fragua.

—Ahora están protegidos —dijo IG, L'exxi limpio su espada con la parte interna de su brazo antes de guardarla.

—Hay que aprovechar a movernos ahora que está libre —dijo la castaña.

—IG carga esto por Din Djarin hasta que esté bien para usarlo —le indicó la Armera entregándole un jet pack en lo que el Mandaloriano reabastecía sus municiones—. Vienen más, deben irse.

—Deberías acompañarnos —le dijo L'exxi a la Armera.

—Mi lugar es aquí. Ahora corran, por el río y cruzando el valle —IG y los demás se adelantaron y L'exxi se que quedó esperando a su compañero—. Tengan cuidado en su viaje —les dijo como despedida.

—Gracias —respondieron a unísono y alcanzaron a los demás.

Siguiendo las indicaciones de la Armera mandaloriana pudieron llegar al río de lava donde un bote con un droide transportador estaba unido a la estructura por la lava, Karga y Mando intentaban empujarlo sin éxito.

—¿Por qué los hombres siempre quieren arreglar las cosas con la fuerza bruta? —le dijo L'exxi a Cara y está sonrió.

—¿Les molesta quitarse de en medio? —dijo la paracaidista usando su gran blaster para romper la lava que unía el bote con la construcción, finalmente todos subieron y el droide transportador se encendió.

—Supongo que nadie de aquí habla droide —dijo Mando después de escuchar al droide comunicarse.

—Pregunta que a donde queremos ir —dijo L'exxi.

—Río abajo. Justo al valle de lava —ordenó Karga.

El recorrido fue lento y un poco largo, L'exxi se había tomado unos minutos para sentarse mientras que su mente daba muchas vueltas sobre lo que había pasado momentos antes. Su madre había sido una Jedi, su padre un soldado Clon, fue capaz de detener junto con el pequeño al trooper incinerador y ahora era parte de un Clan mandaloriano, eran muchas cosas las que tenía que procesar.

—¡Ahí es! Somos libres —dijo Karga con entusiasmo sacando a la castaña de sus pensamientos, ella se levantó y miró al frente, podía ver la luz al final del túnel.

—No. No lo somos. Stormtroopers están cubriendo la boca del túnel —dijo Mando, había usado la visión térmica en su caso—. Parece que es un pelotón entero. Deben saber que ahí vamos.

—Oye para el bote —le dijo Cara al droide—. Oye droide, que pares el bote —al ver que no obedecía le disparó, aún así el bote continuaba en movimiento por la corriente—. Creo que pelearemos.

—Son demasiados —dijo Mando.

—¿Entonces que sugieres? Porque no puedo entregarme.

—No quedarán satisfechos con nada a menos con el niño. Esto es inaceptable —habló el droide niñera—. Eliminaré al enemigo y ustedes escaparan.

—No tienes ese tipo de armamento, amigo. Jamás podrás sobrevivir —le dijo el Mandaloriano.

—Ese no es mi objetivo.

—¿De qué estás hablando? —preguntó L'exxi.

—Aun tengo mis protocolos de fabricante. Si mis diseños son comprometidos, debo autodestruirme. No tengo permitido ser atrapado. Debo ser destruido.

—¿Continuaremos hablando o vamos a salir de aquí? —dijo Karga.

—No puedo seguir cargando esto por ti —dijo el droide dejando el jet pack—. Ni continuar protegiendo al niño —le entregó el bolso con el niño a L'exxi.

—Espera. No puedes autodestruirte —interrumpió Mando—. Tu orden de base es proteger al niño. Eso remplaza al protocolo de tu fabricante ¿cierto?

—Eso es correcto.

—Bien. Entonces toma un blaster y ayúdanos a salir disparando.

—La victoria por combate es imposible. Seremos capturados y el niño se perderá. Tristemente, no hay escenario donde el niño sea salvado en el cuál yo sobreviva.

—Escucha, no irás a ningún lado. Te necesitamos, vamos a pensar en…

—Dime que el niño estará a salvo bajo su cuidado —dijo IG mirando a L'exxi y Mando—. Si hacen eso, puedo seguir con mi orden secundaria.

—Pero serás destruido —dijo L'exxi contristada.

—Y ustedes vivirán. Habré cumplido mi propósito.

"No todos los droides son malos".

Recordó el Mandaloriano.

—No. Te necesitamos —le dijo Mando con la voz un poco quebrada.

—No tienes que sentirte triste. Nunca he tenido vida.

—No estoy… triste.

—Si lo estás. Soy un droide niñero, he analizado tu voz —el Mandaloriano no dijo nada más, admitía que se había ganado su agradecimiento por ayudarlo.

IG se despidió del pequeño acariciando su oreja y bajó del bote aún pese a los llamados de Karga. Caminó por la lava hasta la entrada del túnel donde activo los protocolos de autodestrucción creando una gran explosión terminando con cada uno de los stormtroopers que iban a emboscarlos, al salir fueron testigos de magnitud del daño que IG había provocado. El sonido de un caza TIE los alertó, se acercaba a su posición rápidamente.

—Es Moff Gideon —avisó L'exxi, el caza pasó sobre ellos dando tiros de advertencia.

—¡Falló! —dijo Karga.

—Pero no para la próxima —aclaró Mando.

—Los blaster son inútiles contra él —dijo Cara frustrada.

—Que el bebé haga magia con la mano —dijo Karga mirando al niño—. ¡Vamos bebé! Haz la magia con la mano —el mayor movió sus dedos logrando que el bebé solo lo saludara con su pequeña manita—. ¿Por qué no vuelven a hacer lo que hicieron hace rato? —se dirigió ahora a L'exxi.

—No es han fácil como parece. N-ni si quiera estoy segura de cómo fue que lo hice —respondió con sinceridad L'exxi.

—Bueno, me quedé sin ideas.

—Yo no —dijo el Mandaloriano.

Al ver que Moff Gideon regresaba con su caza, Mando se colocó el jet pack y cuando Gideon se acercó lo suficiente lo accionó volando por encima de el y con su látigo logro engancharse al caza. Moff Gideon intentó derribar al cazarecompensas sin tener éxito, después de dos intentos pudo colocar un par de explosivos en la nave y alejarse a tiempo antes de que explotaran, desde tierra pudieron ver como la nave TIE se estrellaba a lo lejos y el Mandaloriano aterrizaba cerca de ellos.

—Presumido —dijo L'exxi con una sonrisa burlona mientras se acercaba a él con el niño en brazos, Mando solo encogió los hombros.

—Eso fue impresionante Mando —le dijo Karga con emoción—. Muy impresionante. Tu tarifa en el Sindicato se incrementó.

—¿Hay más stormtroopers? —preguntó el aludido.

—Al parecer vaciamos el pueblo —contestó Cara—. Creo que me quedaré para estar segura.

—¿En serio vas a quedarte? —preguntó L'exxi con sorpresa.

—¿Y por qué no? —respondió Karga—. Nevarro es un maravilloso planeta. Y ahora que la basura y los villanos fueron eliminados, es muy respetable de nuevo.

—¿Cómo hogar de cazarecompensas? —dijo Mando.

—Varias de mis personas favoritas son cazarecompensas. Y tal vez este espécimen de soldado pueda considerar unirse a nuestras filas —dijo tomando a Cara por el hombro.

—Si. Tengo problemas administrativos con mi código en cadena.

—Si aceptas convertirte en mi sicario, los problemas administrativos no serán un problema. Y tú mi amigo —miro a Mando—, serás bienvenido de nuevo al Sindicato con los brazos abiertos. Espero que también consideres unirte a nosotros —le dijo a L'exxi—, necesito personas con tus habilidades. Ustedes dos trabajando en equipo serán imparables. Así que vayan, sean libres, diviértanse. Cuando estén listos para regresar podrán elegir a cualquier presa —L'exxi sonrió.

—Agradezco la oferta pero… ya tengo mi agenda ocupada —dijo mientras veía al niño quién le pedía los brazos al Mandaloriano y este lo cargo.

—Temo que por el momento tenemos cuestiones más importantes ahora —dijo Mando.

—Cuiden mucho del pequeño —dijo Cara acariciando la oreja del bebé.

—O tal vez él cuidara de ustedes —agregó Karga como despedida.

—Es lo más probable —dijo L'exxi alzando la ceja, miró a su compañero—. Ahora que tienes juguete nuevo, supongo que te alcanzó en la nave.

—Espero que no te de miedo volar.

—Espera… ¿qué? —Mando la tomó de la cintura fuerte mientas sostenía al niño con el otro brazo.

—Sujétate bien —L'exxi al sentir que sus pies dejaban el suelo lo tomó por el cuello aferrándose bien.

—Algún día tendré el mío —dijo la castaña en falsa envidia provocando una sonrisa sincera en su compañero.

Al llegar al Razor Crest encontraron el cuerpo inerte de su amigo Kuiil cerca de la nave. Entre los dos enterraron el cuerpo y pusieron piedras dejando el gorro que siempre llevaba cubriendo una de ellas.

—Gracias Kuiil —se despidió L'exxi dejando un beso sobre este.

Dentro de la nave el Mandaloriano y el bebé subieron a la cabina del piloto mientas que L'exxi revisaba unas cosas abajo. Después de encender la nave la atención de Mando fue dirigida hacia al niño quien traía algo en la boca.

—¿Qué tienes ahí? —tomó el objeto y era el collar que le había entregado a L'exxi—. No creí que vería esto de nuevo. Si. Porque no te quedas eso —dijo entregándoselo de nuevo.

—No se tu pero… creo que necesitamos vacaciones —dijo L'exxi una vez que subió a la cabina y tomó asiento.

—¿En que estás pensando? —dijo Mando girando para verla.

—Tengo unos amigos en Ryloth que tienen unos baños sanadores. Te ayudará a recuperarte —dijo un poco más seria recordando lo gravemente herido que estaba, Mando se quedó pensativo un momento y volvió a girar para tomar los controles.

—Sí. Porque no —dijo animado.

Ahora formaban un clan con una misión por delante: entregar al niño con los Jedis.

Con lo que sabía ahora L'exxi de su familia necesitaba mas respuestas, y sabía exactamente quién se las podía dar.