El desierto de Tatooine podría ser peligroso de diferentes maneras: el sol abrasador, los moradores de las arenas, dragones krayt y bandidos.

L'exxi y Djarin regresaban a Mos Eisley conduciendo sus moto speeder a gran velocidad, sin contar que en el camino les esperaba una emboscada. Un grupo de bandidos prepararon una sencilla pero eficiente trampa, habían ocultado en la arena una cuerda que instantes antes de que pasaran las moto speeder la tensaron provocando que L'exxi, Din y el Niño salieran volando al igual que todo su cargamento, Mando pudo estabilizar su caída con su mochila propulsora pero L'exxi y el pequeño habían dado de lleno contra la arena.

Din recibió disparos de los bandidos mientas L'exxi yacía en el suelo aturdida por el golpe, al retomar la conciencia vio que tres sujetos atacaban a Djarin, él logro deshacerse de uno pero los otros dos lo acorralaron, L'exxi sacó su sable y se dirigió a ellos, con una seña le dijo a Mando que se agachara, de un solo movimiento las cabezas de los asaltantes rodaron por la arena. Al girar para buscar al niño este estaba en manos de uno de los asaltantes con una cuchilla en su cuello.

—¡Espera! ¡No lastimes al niño! —dijo L'exxi guardando el sable.

—Si le haces un rasguño, no habrá lugar donde puedas esconderte de mi —advirtió Din—. Podemos llegar a un acuerdo. Hay cosas de valor en estos restos —dijo señalando hacia las moto speeder destruidas—. Elige que quieres. Pero deja al niño.

El pequeño asaltante miró hacia la carga pero nada de lo que vio lo convenció para el intercambio, señalo el jet pack de Mando y el sable de L'exxi. Din se quitó la mochila propulsora y la puso en el suelo, de igual manera L'exxi dejó el sable alejándose con las manos arriba, el bandido dejó en el suelo al niño para tomar las cosas y salir corriendo, el pequeño verde corrió directo con los dos abrazando sus piernas, L'exxi lo tomó en brazos.

—¿Estás bien? —preguntó dándole un vistazo rápido y lo abrazó protectoramente, los tres dirigieron sus miradas al bandido quién iba corriendo con su botín, Din accionó el jet pack elevándolo por los aires y los tres lo siguieron con la mirada—. ¿Crees que sepa volar? —preguntó en tono irónico y una sonrisa burlona, a los pocos segundos el sable cayó en la arena seguido por cuerpo del pequeño asaltante que se desplomó en seco.

—No. Creo que no sabe volar —respondió Din igual, el jet pack descendió justo en frente de ellos.

L'exxi miró hacia los escombros de las moto speeder destruidas y soltó un suspiro, ahora tenían que regresar a pie, internamente agradecía no haber cargado con todas las pertenencias de sus padres la mayoría de ellas las había dejado en el Jeager, pero también maldecía el haberlo dejado, se habrían ahorrado la larga caminata.

El regreso fue extenso y cansado, ya había obscurecido cuando por fin llegaron a Mos Eisley. Entraron a la cantina de Chalmun donde encontraron a Peli jugando sabacc con un alienígena insectoide. Al verlos llegar los examinó con la mirada, ambos llevaban sobre sus hombros la carga que colgaba en unas barras que pudieron rescatar de los restos.

—¿Por fin encontraste a un mandaloriano y lo mataste? —dijo Peli al ver la armadura que era de Cobb Vanth.

—No era mandaloriano. Pero le compré su armadura —dijo Djarin.

—¿Y cuál fue el costo?

—Matar al dragón krayt por él.

—¿Solo eso? —dijo irónica.

—Era nuestra última pista para encontrar a otros mandalorianos —agregó L'exxi, el insectoide habló y Peli lo tradujo.

—Ok. Tal vez sea su día de suerte. El Dr. Mandible dice que puede contactarlos con alguien que puede ayudarlos sí cubren sus apuestas está ronda. Eso dijo —habló inocente.

—¿De cuánto es la apuesta? —preguntó L'exxi.

—Quinientos.

—Están apostando en serio —dijo Din no muy convencido.

—Oye, tiene una buena racha —agregó Peli con un tono derrotista, sin más Din dejo los créditos en la mesa—. ¿Esta bien el pozo? —dijo al doctor—. ¡Arreglo del tonto! ¡Paga insecto! —celebró la mecánica tomando sus ganancia.

—¿No dijiste que tenía una buena racha? —reclamó el Mandaloriano.

—Deja de llorar, te oxidaras —se defendió la mujer, L'exxi solo frotó el puente de su nariz.

"Nota mental: Jamás apuestes contra Peli".

—Bien. Dice que el contacto nos verá en el hangar —dijo después de que el Dr. Mandible hablara—. Te dirá donde encontrar a más mandalorianos. Es lo que querían ¿no?

—Si —respondió Din.

—Pues ya no se desanimen. Pero más importante, ¿trajeron carne de dragón? Espero que no tengan gusanos, no me gustan los gusanos.

En el hangar mientas esperaban al contacto el niño miraba con ilusión la carne de dragón que se estaba asando, L'exxi mientas tanto reparaba su jet pack.

—¿Quieres que te ayude? —preguntó Din acercándose a la castaña, ella le lanzó una mirada asesina.

—Me habrías ahorrado la molestia si no lo hubieras roto —dijo en falsa molestia—. Si no funciona tendrás que reponerlo. Y que sea uno de beskar —Mando negó con la cabeza y soltó una risilla, al terminar de arreglarlo le hizo pruebas y funcionaba de maravilla—. Tienes suerte de que sea buena mecánica —dijo con orgullo—. Si, también arreglaré el otro jet pack —agregó robándole las palabras al mandaloriano, L'exxi entró a la nave para guardarlo y salió cuando Peli llegó.

—Bien, sucede esto —dijo la mecánica a Djarin—. Hay un refugio mandaloriano cerca, en este sector, un sistema atrás.

—¿Son los que dejaron Nevarro? —preguntó la castaña.

—No se, solo se que el contacto los llevará con ellos.

—¿Cuánto me va a costar? —preguntó arisco Mando sabiendo que con Peli nada era barato.

—Esa es la buena noticia, es gratis. Fuera de mi comisión por supuesto.

—Es demasiado bueno para ser verdad —le susurro L'exxi al Mandaloriano, el asintió concordando.

—¿Cuál es la mala noticia? —siempre que hay algo bueno tiene que haber algo malo.

—Nada. Todo es bueno —dijo Peli con optimismo.

—Okay.

—Sin embargo... hay un inconveniente en tu brillante plan.

"¡Lo sabía!".

—¿Y cuál es?

—El contacto quiere pasaje al sistema.

—¿Respondes por él? —preguntó Mando.

—Con mi vida —aseguró.

—Bien —dijo rendido.

—Y —agregó Peli, L'exxi juraba que Din había puesto sus ojos en blanco—... Sin hiperpropulsor.

—¿Quieres que viaje a subluz? Olvídalo.

—Es un sector atrás.

—Movernos rápido es lo único que nos ha mantenido a salvo —dijo L'exxi apoyando a su compañero.

—Estas son circunstancias atenuantes —se defendió la mecánica.

—¿Qué quieres decir con atenuantes? —en ese momento apareció una hembra de una especie de rana alienígena con un gran frasco colgado en su espalda—. No soy un servicio de taxis —dijo Mando firme recargando sus manos hechas puño en su cadera.

—Ya se, te entiendo. Pero respondo por ella —la señora Frog se acercó a ellos con mucha amabilidad.

—¿Qué es la carga? —preguntó Din, Peli de inmediato le tradujo y espero la contestación.

—Son sus huevos, los necesita fertilizados para el equinoccio o su línea terminará. Si saltas al hiperespacio morirán. También dijo que su esposo vive en la luna estuaria de Trask, en el sistema del gas gigante Kol Iben.

—¿En verdad dijo todo eso? —preguntó L'exxi con incredulidad.

—Parafraseé.

—¿Está segura que hay mandalorianos ahí? —dijo Din serio, Peli tradujo y la señora Frog respondió.

—Dijo que su esposo los ha visto —con gran entusiasmo la señora Frog subió a la nave.

—¿Conoces al esposo? —fue L'exxi quién habló.

—No. La conocí diez minutos antes de que llegaran.

—Pero dijiste que respondías por ella con tu vida —reclamó Djarin.

—Que puedo decir. Soy excelente juzgando a las personas —dijo simple tomando un pedazo de carne.

L'exxi solo podía ver lo hilarante de la situación en vez de tomarlo de mala manera. Din se encaminó hacia la nave y L'exxi tomó dos pedazos de carne, llevándose un reclamo por parte de la mecánica.

—Es mi comisión por tráete la carne —dijo la castaña mordiendo un pedazo y el otro entregándoselo al niño a quién tomó en brazos para subir a la nave.


Djarin estaba en la cabina del piloto mientas L'exxi se encontraba abajo practicando el mover los objetos con la Fuerza según lo que recordaba y lo que su madre le había dejado como enseñanza en el holocron. Estiró su mano y se concentró, pudo levantar una de las cajas que había en el área de carga y la dejó en su lugar. Intentó hacer lo mismo con dos mas cajas lográndolo pero dejándola un poco agotada.

—¿Quieres intentarlo? —le dijo al pequeño verde que estaba a su lado, pero él parecía estar distraído con alguna otra cosa—. Supongo que eso es un no.

Se levantó y subió a la cabina donde Din ponía las coordenadas y el navegador con rumbo a Trask.

—Ya puse el rumbo de navegación —le dijo a L'exxi.

—Entiendo, yo me quedaré. Ve a descansar —respondió la castaña tomándolo del hombro, cambiaron lugares para L'exxi terminar en los controles, después de que Mando bajó L'exxi giró para ver a la señora Frog—. El viaje será largo, es mejor que descanse mientas pueda —le dijo con amabilidad.


L'exxi había aprovechado que la señora Frog se había quedado dormida para ver los mensajes que se encontraban guardados en el holocron, veía con atención el holograma de un Jedi llamado Anakin Skywalker, que daba instrucciones sobre técnicas de combate.

—Mantener el sable en movimiento es la clave para detener los disparos si hay múltiples adversarios. Movimiento fluido, de uno al siguiente y así. Realicé algunos ajustes a las técnicas clásicas de la Forma IV que creo que funcionarán bien contra los droides y otros atacantes de rango. Mira —sacó su sable se luz y realizaba movimientos lentos mostrando la técnica para repeler los disparos—. Practica estos ejercicios con atención y verás el progreso, lo prometo —finalizó con una sonrisa amable y mirada gentil.

—Vaya, si que es bueno. Así lo haré maestro Skywalker —dijo L'exxi segura, de repente una alarma empezó a sonar en la cabina, la castaña miró el tablero y vio que dos X-Wings de la Nueva República se acercaban.

Razor Crest. Aquí M1-11, ¿Me copias?

"Esa voz... se me hace familiar".

—Razor Crest. Aquí el capitán Carson Teva de La Nueva República, ¿me copias?

¡Dank farrik! —dijo L'exxi por lo bajo, abrió el comunicador para llamar al mandaloriano—. Din, necesito que subas. ¿Me oyes? Te necesito aquí arriba —dijo con apuro, en poco tiempo Djarin apareció en la cabina del piloto.

—¿Qué ocurre?

—Nos flanquean dos naves de La Nueva República. Yo... no puedo responder.

—¿Por qué?

—Me reconocerán. Uno de ellos es Carson Teva, estuvimos juntos en un par de misiones para la Rebelión. Es probable que reconozca mi voz.

—¿Qué no eras de ellos?

—Técnicamente, pero desaparecí. Deserte. Aunque he sido cuidadosa todo este tiempo, no sé si al encontrarme quieran abrazarme o mandarme a prisión —Din asintió y cambiaron de lugares, ella se sentó atrás de él.

Razor Crest. Aquí el M-1-11. Adelante Razor Crest ¿Me copias? —llamó de nuevo.

—Soy el Razor Crest, ¿hay algún problema?

Tu localizador no está transmitiendo.

—Si, soy una unidad preimperio. No necesito emitir una bailza.

Eso era antes. Este sector está vigilado por la Nueva República. Todas la naves tiene que emitir una bailza.

—Gracias por avisarme. Lo voy a hacer —dijo tranquilo.

Por nada. ¡Buen viaje!

—Dile: Que la Fuerza te acompañe —susurró L'exxi a Din.

—Que la Fuerza te acompañe —le dijo el Mandaloriano al piloto.

Y a ti —respondió Teva, pasaron unos segundos y volvió a hablar—. Solo una cosa más.

—¿Si?

—Necesito que nos mandes una señal. Estamos buscando rezagados imperiales.

—Te aviso si veo a uno —dijo Mando tratando de terminar la conversación.

Si, necesito que nos envíes esa señal —dijo firme el piloto.

—No estoy seguro de tener ese equipo en línea.

—Te esperamos.

"Carson. ¿Por qué eres tan necio?".

—Si... parece que no funciona.

—Es una lástima. Si no confirmamos que no eres imperial nos tendrás que acompañar al puesto de Adelphi. Revisaran tus bitácoras.

—Espera. Listo. Ya está transmitiendo —Din encendió la señal provocando que la señora Frog despertara con el ruido, L'exxi y él trataron de callarla.

—¿Qué fue eso?

—Nada. La hiperaspiradora esta extrayendo el colector de escape.

—Shhh... guarde silencio —le dijo L'exxi por lo bajo.

Carson —habló el segundo piloto—. ¿Puedes cambiar al canal dos?

Copiado —pasaron unos segundos cuando las naves colocaron sus alerones en posición de ataque.

—Esto no me está gustando. Tengo un mal presentimiento —dijo L'exxi poniéndose el cinturón.

—¿Tu nave estuvo en las proximidades del Transporte Prisión de la Nueva República Bothan-cinco?

¡Karabast! —se palmeó la frente la castaña.

En una rápida acción Din descendió la nave para adentrarse en el planeta gélido que estaba cerca, Maldo Kreis.

—Esta escapando —dijo con humor el piloto Trapper Wolf.

—Yo me encargo —aseguró Carson.

Los X-Wings siguieron al Razor Crest al planeta, Din trataba de perderlo entre las nubes.

Razor Crest. Detente o dispararemos. Repito, dispararemos —advirtió Carson.

—Lo peor es que si le creo —agregó L'exxi sabiendo de lo que era capaz su ex colega.

Mando descendió más en el planeta tratando de perderlos por los cañones estrechos que ahí había, L'exxi y la señora Frog trataban de aferrarse a lo que podían. El Crest entró por una pequeña abertura de un glaciar para tener un aterrizaje forzoso y turbulento quedando cubiertos por una pequeña cueva, solo vieron pasar los X-Wings a lo lejos.

—Lo perdí de vista. Tienen que estar por aquí —se escuchó la comunicación dentro de la cabina del Crest—. Tú ve al norte, abarcaremos más terreno.

—Eso estuvo cerca —dijo L'exxi soltando el aire que tenia contenido.

El suelo empezó a colapsar provocando que la nave cayera llevándose un buen golpe dejando inconscientes a todos en la cabina. El primero en despertar fue Din, había pasado un buen rato desde que habían caído, su armadura de beskar se había escarchado por las bajas temperaturas. Giró para ver a la señora Frog y esta estaba temblando, la despertó para ver que estuviera bien, ella empezó a hablar con insistencia.

—Descuide, yo iré a buscar sus huevos —dijo acomodándola en el asiento—. Iré por unas mantas para mantenerla caliente —volteó a ver a L'exxi quién todavía seguía inconsciente, acunó su rostro con sus manos para levantarlo y vio sangre que provenía de su sien cerca de su ceja recorrer su cara—. L'exxi, despierta —la empezó a mover un poco hasta que abrió sus ojos mirando a su alrededor desorientada—. ¿Estas bien?

—S-solo me duele —dijo torpe llevándose la mano a su cabeza—. ¿Tú estás bien? —dijo ahora tomándolo por las muñecas.

—Yo estoy bien. Iré a buscar los huevos de la señora y a traer unas mantas.

—Okay, ve —dijo soltándolo, Djarin bajó y L'exxi miró a la señora Frog—. ¿Se encuentra bien? —ella asintió.

Como pudo L'exxi bajó de la cabina y vio el desastre en el que se encontraba el Crest, toda su carga esparcida y un gran agujero en un costado.

—Saldré a revisar el estado de la nave —le dijo Din a L'exxi.

—Te acompaño —la castaña dio un par de pasos pero tambaleó siendo sujetada por el mandaloriano.

—Será mejor que te quedes —dijo llevándola a la cabina de descanso para que se sentara—. Daré un vistazo rápido.

—Okay —dijo sin replicar.

—Por cierto, vigila al niño. Que no se acerque a los huevos —dijo mirando severamente al pequeño y salió, L'exxi lo miró confundida y luego al pequeño, miró los huevos, al pequeño, los huevos, al pequeño, hasta que su mente hizo la conexión.

—¿Es en serio? —lo regañó.

La castaña sintiéndose un poco mejor, puso una gran manta para cubrir el hoyo de la nave y colocó un par de calentadores que tenían ahí para que la señora Frog se sintiera más cómoda al igual que le dio algo de comer. Ella torpemente y a ciegas se estaba limpiando la herida, Din al entrar de nuevo a la nave y verla se acercó para ayudar.

—Yo lo hago —dijo quitándole la gasa de su mano, L'exxi sintiéndose como niña se sentó en la orilla de la cabina sin protestar—. Es un corte profundo. Ya no tenemos syntheflesh, tendré que cerrar con puntos, después te pondré el parche.

—Esta bien —dijo tranquila, no era la primera vez que se valía de la aguja e hilo para curar sus heridas.

Din empezó a hacer las puntadas torpemente por los guantes hasta que se los quitó para manipular los instrumentos de mejor manera, con cuidado empezó a hacer las puntadas. L'exxi soltó una risilla y Din la miró.

—¿Qué?

—Ya es la segunda vez que me curas.

—Al menos esta vez no estás muriendo —dijo en falso reclamo, L'exxi alzó una ceja concordando—. Listo —dijo poniendo por último un parche tapando los puntos.

—Gracias —dijo L'exxi tomando sus manos lentamente acariciándolas con suavidad.

Era la primera vez que conocía algún aspecto físico de él. Mentiría si dijera que no tenía curiosidad por conocer su rostro, no era algo que ocupaba por completo su mente pero saber algo, la hizo sonreír en su interior. Su tono de piel era moreno claro; estaban frías, eran grandes y fuertes como las de un guerrero. Din sintió la calidez de las manos de L'exxi, por reacción lentamente acunó su rostro y cerró los ojos dejándose llevar por la suavidad de su piel. Con su pulgar acarició sus labios y L'exxi dejó salir un suspiro involuntario. Un pequeño choque eléctrico recorrió su cuerpo, ella puso su mano encima de la de Din y la estrechó más a su rostro cerrando los ojos, tratando de memorizar esa sensación. Con solo el roce de su piel sentía su corazón latir con fuerza al igual que el de Djarin. L'exxi abrió los ojos y lo vió directamente, podía sentir su mirada cruzar con la de ella, sonrió y Din hizo lo mismo debajo del casco, se inclinó y juntó su frente con la de ella.

"¿Así es como se siente tener afecto por alguien?".

Se cuestionó el mandaloriano en su mente. Sabía de compañerismo entre los de su especie, había logrado hacer amigos con Cara, Kuiil y probablemente podría incluir a Vanth a la lista, pero era inexperto en cuanto a sentimientos se refiere. L'exxi y el niño habían despertado un lado de él que jamás se imaginó tener. Ella en verdad se preocupaba por él. El niño en verdad lo protegía, y él los cuidaba desinteresadamente. Esas acciones iban más allá que de una amistad,eran acciones de una familia.

Pasaron un momento así, disfrutando de ese atmósfera íntima cuando una pequeña presencia los sacó de su burbuja, el pequeño se había acercado a ellos y se había sentado en las piernas de L'exxi, ambos lo miraron, él los veía con sus grandes ojos y al parecer una sonrisa.

—Hay que regresar al trabajo —dijo L'exxi con media sonrisa, Din asintió soltando un suspiro dándole una última caricia a su mejilla y labios, acarició la cabeza del bebé y se colocó nuevamente los guantes para salir de la nave—. En verdad que eres muy oportuno niño —le dijo L'exxi con un poco de sarcasmo y una sonrisa acariciando sus orejas, lo dejó sentado con una caja de alimento para poder hacer una revisión de la nave por dentro.

—La situación no es nada favorecedora —dijo Din una vez que entró de nuevo a la nave—. Cómo debe saber, estamos en problemas —se dirigió a la señora Frog—. El propulsor de energía no responde y el casco perdió su integridad. Sospechó que la temperatura descenderá significativamente durante la noche. Tendré una mejor idea de nuestras expectativas hasta entonces.

—No hay nada que podamos hacer —dijo L'exxi más como afirmación al escuchar los daños de la nave y ver los internos.

—No podemos hacer mucho —la señora empezó a hablarle al mandaloriano, parecía alterada y señalaba el frasco con sus huevos—. Lo siento señora. No entiendo frog. Lo que sea puede esperar a la mañana. Le recomiendo que duerma un poco —dijo finalmente Mando.

—Lo lamentó —dijo L'exxi tomándola del hombro—. Es mejor tener un poco de paciencia —dijo amable—. Puede dormir adentro de la cabina para que esté más cómoda —la castaña se sentó en el suelo y Din aún lado de ella, en poco tiempo el pequeño se acomodó en medio de los dos tomando como manta la capa de Djarin, L'exxi estaba cansada así que no tardó mucho en caer dormida.


—Despierta, mandaloriano —se escuchó en la nave haciendo que L'exxi y Din despertarán y sacarán sus blasters apuntando al origen de la voz que reconocieron como la de Zero—. Esto no puede esperar hasta la mañana. No se asusten. Desvíe los protocolos del droide de seguridad y entré a su vocabulador —la señora Frog estaba parada a un lado del droide con un comunicador en sus manos donde habla por medio de él.

—¿Qué cree que hace? —dijo Din enfadado guardando su blaster al igual que L'exxi—. Ese droide es un asesino.

—Estos huevos son los últimos de mi ciclo de vida. Mi esposo arriesgó su vida para forjar una existencia para nosotros en el único planeta que es hospitalario para nuestra especie. Luchamos duro y sufrimos mucho para resignarnos a la extinción de nuestra línea familiar. Debo exigir y demandar que cumplas el trato que acordaste.

—Mire, señora, se cancela el trato. Con suerte saldremos de esta tumba helada con vida.

—Creí que honrar su palabra era parte del código del mandaloriano. Supongo que solo son historias para niños —finalizó su argumento.

"¡Ouch!".

L'exxi lo miró de reojo, sabía que eso le dolía más que cualquier cosa. Ella se levantó y tomó una de las cajas de herramientas.

—Ella tiene razón —dijo con media sonrisa, el pequeño verde también lo miró dándole la razón a L'exxi, rendido y acorralado Din también se levantó y tomó otra caja para salir a reparar la nave.

—Esto no fue parte del trato —dijo seco y salió seguido de L'exxi.

—Yo veré los motores —dijo la castaña poco convencida después de ver el Crest por fuera, iba a ser un milagro si podían salir volando de ahí, cubrió su rostro para protegerse del frío y subió a la cubierta de la nave. Pasó un largo rato trabajando en el motor izquierdo cuando vio que Din se alejaba de la nave hacia una cueva con el niño en sus brazos—.¿Qué ocurre? —gritó desde arriba.

—Al parecer la señora salió a dar un paseo. Iré a buscarla.

—Entendido —dijo la castaña para después ver a Din y al niño desaparecer poco después.

Las reparaciones de emergencia del motor izquierdo estaban completas, no podía hacer mucho en su actual estado pero estaba casi segura que podía funcionar. Siguió con el motor derecho que al parecer estaba más dañado, pero una comunicación entre cortada la sacó de su trabajo.

L'exxi... enciende... nave —se escuchó por el comunicador de su brazalete.

—¿Qué dijiste?

Enciende... motor... muchas —la comunicación falló de nuevo.

—Din, no te escucho claramente, hay interferencia —los sonidos de una exposición adentro de la cueva al igual que los disparos de blaster tomó toda su atención—. ¿Pero qué...? —vio salir de la cueva corriendo a la señora Frog y a Din con el niño en un brazo, el frasco con los huevos en su espalda y cientos de arañas de diferentes tamaños detrás de ellos que los seguían—. ¿Pero que ca...?

—¡Entra a la nave! —le gritó el mandaloriano.

Con rapidez bajó de la cubierta disparando sus blasters a las arañas para cubrirlos y que alcanzarán a llegar, la señora Frog entró primero y Din le pasó al niño y su frasco para que subieran a la cabina del piloto, una vez dentro Djarin y L'exxi los siguieron, ella extendió sus manos para detenerlos con la Fuerza un poco en lo que Din les disparaba para reducir el número.

—¡Ya, sube! —le gritó Mando para que lo siguiera a la cabina, entre disparos y haciendo uso de su lanzallamas pudieron encerrarse en la cabina de mando, fue cuestión de segundos cuando vieron la nave ser rodeada por las arañas de hielo—. Pónganse el cinturón —ordenó Din tomando asiento en su lugar, L'exxi tomó al niño en sus brazos y lo sujetó con fuerza—. Espero que funcione —dijo encendiendo los motores—. Tengo poca visibilidad, será un viaje agitado —advirtió.

—Creo que eso no importa ahora. Solo hay que salir de aquí —dijo L'exxi.

El Crest empezó a elevarse exitosamente cuando una araña gigante cayó sobre la nave haciéndola descender nuevamente arruinando su escape. El enorme arácnido estrelló dos de sus patas contra el vidrio pasando muy cerca de Din, estaba a punto de devorar la nave cuando escucharon varios disparos de blasters en el exterior dirigidos a la enorme araña logrando matarla. Los disparos continuaron afuera del Crest, Din y L'exxi se miraron y ambos salieron a ver qué es lo que sucedía. Bajaron de la cabina y vieron el interior la nave envuelta en telaraña.

—Espera aquí —le dijo Din a L'exxi antes de salir.

—Pero... —él la voltea a ver y ladea el casco, ella sabe lo que significa.

Con precaución sale y ve dos luces que alumbran perfectamente el Razor Crest al igual que dos hombres que disparan sus blasters desde sus X-Wings contra las arañas que había sobre la nave, continuaron disparando hasta que eliminaron a todas. El mandaloriano bajó su blaster al ver que no lo atacarían.

—Revisamos las bitácoras del Razor Crest —habló uno de los pilotos.

—¿Carson? —susurró L'exxi detrás de la cortina.

—Tienes una orden de arresto por el secuestro del prisionero X-seis-nueve-once. Sin embargo, grabaciones de seguridad dicen que tú y alguien más aprendieron a tres culpables prioritarios del registro de los Más Buscados. Las grabaciones también demuestran que pusieron su vida en peligro al intentar proteger al teniente Davan del Cuerpo de Prisión de La Nueva República. ¿Esto es cierto?

—¿Estoy arrestado? —preguntó con una ligera ironía.

—Técnicamente deberías. Pero son tiempos de intentar confiar —dijo un poco optimista.

—Si les doy información muy interesante y confidencial de los Imperiales, ¿olvidarán todo este asunto y no volverán a perseguirnos? —dijo la castaña saliendo de la nave con un cilindro de memoria en su mano, Carson la miró intentando reconocerla.

—Identifícate —ordenó.

—¿Qué haces? —dijo Din en preocupado susurro.

—Garantizando nuestra salida de aquí —respondió igual—. Agente Shadow de los Phantom Thieves de la Rebelión. Hija de la Capitana y el Almirante Mjurran —dijo con firmeza, los hombres se cuadraron un poco por instinto al escuchar los rangos de autoridad.

—¿En serio eres tú? —dijo Carson sorprendido.

—Hola viejo amigo.

—Creí que habías muerto.

—De pende de a quién le preguntes —dijo ella con una sonrisa.

—¿Cómo conseguiste la información? —preguntó Trapper.

—Digamos que aún sigo en el negocio del espionaje pero de manera independiente. ¿La quieres o no? —dijo más seria.

—¿Por qué nos la darías? —dijo Carson.

—Porque aún quiero lo mismo Carson, acabar con el Imperio.

—De acuerdo. Es un trato —dijo finalmente después de tomarse unos segundos para pensarlo, L'exxi arrojó el cilindro de memoria hacia Carson—. Sabes que nos serías de gran ayuda en La Nueva República —L'exxi soltó una sonrisa irónica.

—Lo dudo mucho. Además ahora tengo cosas más importantes que hacer. Pero mantente alerta a los mensajes que te lleguen, tal vez sean interesantes y confidenciales —finalizó—. Por qué no nos hacen un favor y nos ayudan a reparar el casco para salir de aquí.

—Mejor que tu amigo repare su localizador y no vaporizaremos esa antigüedad la próxima vez que patrullemos.

—Prometiste que ya no nos seguirías —advirtió L'exxi amistosamente, Carson solo sonrió negando con la cabeza.

—Que gusto verte L'exxi —dijo como despedida.

—Igualmente Carson —ambos pilotos regresaron a sus naves y salieron de ahí dejándolos solos, Din miró a L'exxi esperando una explicación de lo que había ocurrido—. Esa información era un seguro. La tenía reservada para alguna emergencia, si La Nueva República me arrestaba con eso podía negociar mi libertad. Creo que cuando la vean van a amarme más —dijo con una sonrisa segura.

—Gastaste tu último cartucho.

—¿Quién dijo que era el único? —le guiño el ojo con una sonrisa, Djarin soltó una pequeña risa.

Ambos miraron la nave y el panorama no era muy alentador. El Crest estaba destrozado y lo cubría una enorme araña de hielo. Dieron un vistazo rápido a la nave, no podían hacer mucho, de nuevo entraron para tomar algunas cosas.

—Escuche —le dijo Din a la señora Frog—. Vamos a reparar la cabina de mando para que nos arrastre a Trask. No puedo hacer nada con la integridad del casco, así que tendremos que acomodarnos en la cabina. Es lo único que se puede presurizar. Si necesita usar el baño hágalo ahora, será un viaje largo —finalizó.

—Empezaré a reparar la cabina por dentro —dijo L'exxi dirigiéndose a las escaleras.

—Iré afuera.

Entre los dos repararon lo que pudieron de la nave hasta que la noche los alcanzó, justo a tiempo para salir de ahí. Ambos entraron a la cabina donde la señora Frog ya estaba en su asiento, L'exxi tomó su lugar al igual que Din con el niño en sus brazos. El Mandaloriano encendió la nave y con mucha turbulencia empezó a elevarse hasta que pudieron salir de aquel planeta gélido.

—Despiértenme si alguien nos dispara o si esa puerta sale volando —dijo mientras ponía las coordenadas y activaba el piloto automático, la señora Frog lo miró preocupada y solo L'exxi ocultó una risilla negando ligeramente con la cabeza—. Bromeaba —dijo mirando a la señora—. Si eso pasará moriríamos —se acomodó en su asiento y cruzó lo brazos—. Dulces sueños —la señora Frog miró a L'exxi.

—Descuidé, todo saldrá bien. Trate de descansar.

La chica se acomodó en su asiento y trató de conciliar el sueño, que mejor manera de mitigar un viaje largo. Solo rogaba a la Fuerza de que pudieran llegar a Trask en una sola pieza.