El pequeño y Djarin se encontraban en el área de carga tomando un descanso después de tratar de reparar la nave sin ningún éxito. L'exxi había tomado los controles del Razor Crest, ahora un viaje a Nevarro era imprescindible para poder reparar la nave y llegar a su destino. La castaña contemplaba el espacio encontrando en el cierta tranquilidad. La inquietud aún la consumía, no podía sacar de su cabeza esas palabras.

"Mata al Mandaloriano".

¿Por qué escuchaba la voz de Moff Gideon? ¿Por qué le ordenaría matar a Din? Y lo que más le inquietaba, ¿por qué ella estaba dispuesta a hacerlo? Nada de eso tenía sentido. Moff Gideon estaba muerto, los Imperiales habían dejado de perseguirlos, en teoría el Niño estaba a salvo, pero esos sueños perturbaban su ser.

Nevarro se revelaba frente a ella, los pasos de Din se escucharon por las escaleras y sintió su presencia aún lado de ella.

—Llegaremos en un momento —dijo la castaña preparando todo para ingresar al planeta—. ¿Quieres tomar los controles?

—No. Solo trata de aterrizar en una sola pieza —dijo con humor, ella afiló la mirada.

—Amigo, soy mejor piloto que tú —dijo con un ligero orgullo.

—Eso quisieras —respondió, la castaña solo negó con la cabeza y una sonrisa.

Aterrizaron a las afueras de la ciudad donde los esperaba un pequeño comité de bienvenida conformado por Cara Dune y Greef Karga. L'exxi y Din bajaron de la cabina con el pequeño en brazos, abrieron la compuerta trasera pero esta no abrió del todo, ambos volvieron a maldecir en sus adentros a los mon calamari.

—Parece que alguien necesita reparaciones —dijo Karga acercándose.

—Que tal una nave nueva —dijo L'exxi burlona bajando de un salto del Crest al igual que Din, la mirada asesina por parte del mandaloriano no se hizo esperar, ella sonrió y se encogió de hombros, saludó a Karga con un corto abrazo y miró a Cara.

—¿No pueden estar cinco minutos tranquilos sin que pelen? —le dijo la ex trooper a L'exxi mientras le daba un abrazo de bienvenida.

—Eso sería muy aburrido —contestó la aludida arrugando la nariz.

—¿Cómo está mi crédito en este lugar? —dijo Mando al magistrado Karga mientas los saludaba con un fuerte y firme apretón de manos.

—Creo que algo podemos hacer. ¿Verdad Comisaria? —Cara sonrió.

—Seguro pensaremos en algo.

—Llamaré a mis mejores trabajadores. ¡Amigos! —le habló a un par de sujetos con uniforme de mecánicos—. Hay que reparar la nave de este hombre, debe quedar como nueva —ellos afirmaron y tomaron su herramienta para trabajar—. ¡Y tú, ven aquí, pequeñito! —dijo al Niño con un cambio amigable en su actitud—. ¿Mando y L'exxi han cuidado bien de ti he? —dijo entre risas—. ¿Lo han estado cuidando bien? —los miró seriamente—. ¡Si! —se respondió él mismo fingiendo que fue el pequeño en hablar, todos se quedaron con miradas extrañadas pero divertidas—. Dice: ¡Si! —iba hablando y riendo con el pequeño en brazos como si de un abuelo orgulloso se tratara mientras caminaba hacia la ciudad y los demás lo seguían.

Mientas recorrían el pueblo Din y L'exxi pudieron percatarse del gran cambio en el ambiente de la ciudad. Comerciantes por la calle principal parecían disfrutar su trabajo, la atmósfera obscura en la que se envolvía la ciudad había quedado atrás. Los rostros optimistas de sus habitantes no era nada comparado con lo que eran desde que el Imperio llego, incluso antes. Era una ciudad con un alma nueva y un futuro prometedor.

—Parece que han estado ocupados —dijo Din pensando lo mismo que la castaña.

—Yo he estado ocupado con el trabajo de oficina. La comisaría Dune es la que se ha dedicado a limpiar el pueblo —dijo Karga.

—Así que Comisaria —habló la castaña—. Felicidades —le sonrió, acción que le devolvió.

—La nave no se ve bien —dijo Cara.

—Bueno, tuvimos una larga caída en medio de un glaciar. El ataque de arañas de hielo... —empezó a enumerar L'exxi con los dedos.

—¿Arañas de hielo? —la miró Cara sorprendida.

—Miles. Una de ellas era enorme —dijo L'exxi haciendo un ademán exagerado con sus manos.

—Te faltó el gran desacuerdo que tuvimos con la Nueva República —agregó Din.

—Cierto. Cómo olvidarlo.

—Debieron dejar el borde exterior —dijo Karga—. Si el Imperio no pudo colonizarlo, ¿qué les hace creer que ellos si?

"Esa es una buena pregunta".

—Ya llegamos —dijo Karga deteniéndose en frente de la puerta de la Casa Pública que aquel par conocía bien.

—Es increíble que aún se mantenga de pie —dijo L'exxi mirando la construcción con asombro.

—Y esperen verla por dentro —habló la ex trooper con entusiasmo entrando seguidos por Din y L'exxi.

—¿Una escuela? —preguntó Djarin con sorpresa.

—Las cosas han cambiado mucho por aquí —respondió Cara.

—Eso ya lo veo —dijo L'exxi mirando asombrada el lugar que alguna vez estuvo a punto de ser destruido.

Recorrió con la mirada el interior hasta que posó su vista en el fondo del lugar, su mente se remontó a los sucesos de tiempo atrás. Sus recuerdos vinieron atropelladamente a su cabeza. Aún podía sentir el calor del fuego que envolvía el lugar, el humo que inundaba sus pulmones y sus sentimientos en un completo caos.

"Mata al mandaloriano".

Instintivamente tomó la mano de Din, cerró los ojos y giró su cabeza hacia a un lado, respiró profundo para alejar de nuevo esos pensamientos y las voces en su cabeza.

—¿Todo en orden? —preguntó el cazarecompensas mirando a L'exxi con una ligera preocupación, ella reaccionó y miró rápidamente su mano apartándola de inmediato.

—Si. Lo siento. Malos recuerdos, eso es todo —trató de dar una sonrisa convincente.

—Dejaremos al pequeño aquí para hablar de negocios —dijo Karga llevándose la atención de Din y L'exxi.

—Sabes que a donde vayamos él va —dijo Din.

—Mando por favor. A donde vamos no querrás llevar a un niño, créeme.

—Estará bien aquí. Tienes mi palabra —le aseguró Cara, L'exxi y Din se miraron, asintieron concordando.

Greef Karga dejó al pequeño en una de las sillas desocupadas, los pequeños estudiantes no tardaron en llevar su atención al nuevo integrante de la clase y empezar a cuchichear entre ellos.

—Genial. Su primer día en la escuela y ya le hacen bullying —dijo L'exxi con humor tratando de parecer que estaba bien—. Siempre me imaginé su primer día de manera diferente. Lágrimas de Din de por medio por dejarlo, no se. Algo parecido —Cara soltó una risilla burlona y los observó, el mandaloriano la miró, L'exxi podía sentir de nuevo su mirada asesina—. ¿Qué? Solo decía —dijo inocente, debajo del casco Din había sonreído al imaginarse la hilarante imagen.

—Hay que hablar de negocios —dijo Karga pasando aún lado de ellos saliendo de ahí, Din y L'exxi le dieron el último vistazo al niño antes de seguir al magistrado.

Siguieron a Karga hasta su oficina donde un viejo conocido de Djarin se encontraba revisando las bitácoras de aterrizaje.

—No hay registro de la nave, pero estoy seguro que pertenece a... —al levantar la mirada se encontró de frente con el Mandaloriano, el sujeto se quedó sin habla y salió vapor por su cuello, L'exxi pudo ver en ese momento como su alma salió y se desvaneció.

—Parece que ustedes ya se conocen —dijo Karga mirando a Mando y al sujeto.

—Que sorpresa verte aquí —dijo Din con una ligera ironía.

—Lo mismo digo —respondió el aludido con nerviosismo.

—Mythrol se encarga de mis libros desde que era un renacuajo —dijo Greef—. Pero desapareció después de realizar contabilidad "creativa".

—El magistrado Karga tuvo la amabilidad de dejarme trabajar para pagarle. Gracias por cierto.

—Trecientos cincuenta años. Pero quién los cuenta —dijo Karga con seriedad.

—Pues si se escapa de nuevo avísame —dijo Din con su peculiar tono pasivo agresivo, entendiendo el contexto de la situación L'exxi trató de esconder una sonrisa, sabía que debajo del casco su compañero disfrutaba ver el nerviosismo y sufrimiento internó del sujeto.

—Te aseguro que no quiero pasar más tiempo en carbonita. Aún no puedo ver con mi ojo izquierdo.

—¿Hablamos de negocios? —dijo Cara regresando a lo presentes al motivo de su reunión.

—Solo venimos a reparar la nave —dijo Din.

—Lo que tomara tiempo. Lo que significa que tendrán tiempo libre en sus manos —habló Karga—. Y necesitamos ayuda en verdad.

—¿Qué tipo de ayuda? —preguntó L'exxi.

—Esto es Nevarro —dijo Cara desplegando un holograma del planeta—. Toda esta área verde es una zona segura —señaló una parte del planeta—. Pero en este lado está el problema —una estructura se resaltó en color rojo.

—Es una vieja base Imperial —dijo Karga.

—Es de dónde vinieron todas las tropas cuando vencimos a Moff Gideon —L'exxi sintió un escalofrío recorrer su espalda al escuchar ese nombre—. Esa base lleva aquí desde la expansión imperial. Tiene el personal mínimo pero por alguna razón no ha sido abandonada.

—Hay mucha artillería pesada en ese lugar que el mercado negro quisiera desmantelar y conservar —agregó Greef.

—Y quieren acabar con lo último de la fuerza imperial antes que ellos —dijo Din.

—Mando, solo los quiero fuera de mi planeta. Si eliminamos esa última base, Nevarro estaría completamente a salvo. Podríamos ser una sede comercial para el sector.

—Y el planeta por fin sería libre —añadió Cara.

—A mi me atrapaste desde que dijiste que era una base Imperial —dijo L'exxi convencida y firme.

—¿A que nos enfrentamos? —dijo Djarin aceptando ayudar.

—Hay que hablarlo en el camino —dijo Cara.

Todos subieron al speeder de Mythrol que los llevaría cerca de la entrada de la base. La operación sería sencilla: entrar, sobre cargar el reactor y salir antes de que todo explotara. Nada que L'exxi no haya hecho antes. Al llegar a la entrada de la base todos bajaron del speeder, Din intentó abrir la puerta del elevador sin ningún éxito, los controles se habían derretido por la lava. Karga ordenaba a Mythrol que abriera la puerta mientas Djarin miraba hacia la plataforma que se encontraba arriba.

—¿Vez algo? —preguntó L'exxi.

—Hay movimiento —ambos se miraron y asintieron—. Esperen aquí —les dijo al resto, él y L'exxi encendieron sus jet pack para llegar a la plataforma donde varios troopers se encontraban vigilando, tardaron muy poco en eliminarlos, solo algunos segundos después Cara, Greef y Mythrol aparecieron por las puertas del elevador—. Así que vacía ¿he?

—El reactor debe de estar en el pozo caliente —dijo Karga—. Si drenamos todas las redes de enfriamiento, toda la base explorará en cuestión de minutos.

—Ya vieron. Es un buen Saqueador Trexler. Saben cuánto nos darían por el en el mercado negro —dijo Mythrol con ligera emoción.

—Si. Y será vaporizado junto con toda la base —habló L'exxi seria—. Hay que hacer esto ya —dijo avanzando hacia la entrada del hangar.

El grupo se adentró a la base para poder llegar a la sala de control donde Cara puso a dormir al oficial en guardia, después de ver la localización del reactor todos se dirigieron hacia el lugar, pero L'exxi tenía otra cosa en mente.

—Adelántense, yo los alcanzó.

—¿A dónde vas? —preguntó Din.

—A busca sucios secretos del Imperio antes de que este lugar desaparezca del mapa.

—Ese no era el plan —dijo Din serio.

—Es mi plan dentro del plan. Din, sabes lo que soy y que es lo que hago. Si tengo la oportunidad no voy a desaprovecharla —dijo decidida, Din se quedó un momento pensativo.

—¿Qué están esperando? —dijo Cara—. Hay que darnos prisa.

—Prometo que los alcanzaré —dijo L'exxi con seguridad.

—Solo ten cuidado —dijo rendido Din tomándola del brazo, ella asintió y tomó otro camino.

—¿Y L'exxi? —preguntó Cara.

—Tenia algo que hacer. Hay que ir al reactor —finalizó tomando la delantera.

Mientas la alerta se había dado en toda base, L'exxi recorría los pasillos evitando algunos trooper en el camino y eliminando otros hasta que llegó a un área donde unos hombres muy apresuradamente se encargaban de eliminar información de la consola. Al ver a L'exxi no dudaron en dispara hacia ella y al tablero de control. Con su Sable pudo repeler los disparos y regresarlos hasta eliminar a los uniformados. Miró con atención el lugar que se le hizo muy familiar.

"No puede ser. Esto es otro laboratorio".

Observó con atención los contenedores, a diferencia de los laboratorios que había visto anteriormente, estos parecían ya estar en función, dentro de cada tanque observó lo que parecían figuras humanoides o lo que se le asemejaba. Se acercó al tablero y lo manipuló, no había mucha información ya que los Imperiales se habían encargado de borrar casi todo, excepto un mensaje que le hizo erizar la piel.

L'exxi, no queda mucho tiempo. Hay que salir de aquí —habló Din por el comunicador.

—Será mejor que vengas a ver esto —respondió L'exxi preocupada.

¿Dónde estás?

—Al lado este del reactor.

Voy para allá —no pasó mucho tiempo para que el grupo llegará donde estaba ella, todos al igual que L'exxi se habían quedado confundidos.

—Habías dicho que era una base de operaciones de avanzada —dijo Cara a Karga mirando los contenedores.

—Eso creí.

—No me gusta esto —dijo Din.

—Y esto menos te gustará —le dijo L'exxi—. Ven a ver esto —desplegó un holograma donde la imagen del Doctor Pershing apareció.

—Replicamos los resultados de las pruebas subsecuentes que también resultaron en una falla catastrófica. Hubo efectos prometedores por dos semanas, pero, luego, el cuerpo rechazó la sangre. Dudo mucho que encontremos un donante con el conteo M más alto. La mujer es ideal pero por desgracia no pudimos recolectar su sangre antes de que escapara. Recomiendo que suspendamos los experimentos. Me temo que el voluntario se enfrentará al mismo destino si procedemos con la transfusión. Desafortunadamente ya agotamos nuestra fuente inicial de sangre. El Niño es pequeño y solo pude recolectar una cantidad limitada de sangre sin matarlo. Si los experimentos continúan según lo solicitado, necesitaremos acceder de nuevo al donante o en su caso a un donante nuevo, la Mujer. No lo decepcionare de nuevo, Moff Gideon —terminó el mensaje y el holograma desapareció.

—Debe ser una transmisión vieja. Moff Gideon murió.

—No. Es de hace tres días —dijo L'exxi con un ligero temblor en su voz, ahora parte de su sueño se hacía realidad, él seguía con vida.

—Si Gideon está vivo entonces...

"Nadie está a salvo".

Los troopers aparecieron por el corredor y empezaron a dispararles, el grupo se cubrió y regresaba el fuego, en poco tiempo todos los troopers fueron eliminados.

—Tenemos que ir por el Niño —dijo Din mirando a L'exxi.

—Vuela, eres más rápido así. Iremos al speeder y te veremos en el pueblo —le dijo Cara.

—Yo me quedo con ellos, te alcanzó allá —le dijo la castaña.

—L'exxi...

—Luego me reclamas. Ellos necesitan ayuda para salir de aquí. Corre —le dijo siguiendo al resto, Din soltó un suspiro frustrado.

—Te veo en la nave —dijo rendido—. Más vale que llegues —L'exxi giró para verlo.

—Lo haré —le sonrió.

Durante el recorrido al hangar tuvieron algunos encuentros con troopers que no les puso mayor desafío, no fue hasta que llegaron a la plataforma donde se vieron rodeados de un pequeño escuadrón de soldados imperiales que les impedía su escape.

—Cara —la castaña llamó a la ex rebelde, con la mirada señaló el Saqueador, ella sonrió.

—Cúbreme —Cara se levantó de dónde se cubría, L'exxi sacó de nuevo su Sable y con este repelía los disparos hasta que su compañera pudo llegar al vehículo. La castaña se fue acercando un grupo de imperiales y los fue eliminando, pero otro aún seguía atacando—. Que esperan, ¿una invitación? Entren —gritó desde adentro del vehículo, Karga y Mythrol entraron.

—Salgan de aquí, yo los alcanzó —dijo L'exxi preparándose para atacar el otro grupo de troopers que salía.

Cara al ver que su primera opción de escape fue obstruida, tomó la segunda: dar un salto temerario desde la plataforma hacia el cañón inferior. L'exxi al deshacerse de los troopers saltó de la plataforma y encendió su jet pack alcanzando así el Saqueador, aterrizó en el techo y entró por la escotilla superior.

—Bienvenida —le dijo Cara.

No paso mucho tiempo cuando un grupo de soldados exploradores en sus moto speeder los alcanzó en el cañón.

"¡Karabast!".

Greef Karga tomó el control de los cañones y derribo a un explorador pero los demás se habían separado evitando la mira de los cañones. Cara logro eliminar a uno acorralándolo entre las rocas y el Saqueador, pero dos más habían logrado subir a la nave. L'exxi abrió la compuerta lateral y salió para subir.

—Hola cariño —saludó a uno de ellos con una sonrisa maliciosa, desplegó su Sable y lo atravesó dejando caer su cuerpo hacia el suelo, el segundo trooper traía una granada en su mano, la castaña con la Fuerza lo arrojó hacia el cañón y el soldado termino convertido en una bola de fuego.

L'exxi se hincó sobre la cubierta de la nave para mantener un mejor equilibrio, las explosiones de la base Imperial la hicieron mirar hacia atrás.

"Una menos".

Sonrió en victoria y no era la única, en el interior del Saqueador pudo escuchar a Mythrol festejar igual. Iba a entrar de nuevo a la nave pero un sonido lejano la detuvo, al voltear vio que cazas TIE venían tras de ellos, un disparo inesperado cerca del Saqueador provocó que L'exxi casi cayera, se aferró del techo de la nave viendo de frente a Cara y Mythrol.

—¿Estas bien? —preguntó Cara, L'exxi solo gruñó palabras que la ex rebelde no quiso repetir.

Con la ayuda de la Fuerza pudo regresar a la cubierta del Trexler, Karga ya había derribado un caza pero los cañones se habían destruido y aún restaban algunos. La castaña miró que se acercaban rápidamente disparando.

—Al estilo Djarin —dijo sacando su vibrocuchilla.

Accionó su jet pack, cuando el caza pasó muy cerca se lanzó hacia el y se aferró a la nave con su vibrocuchilla, con su mano libre sacó su Sable y logró cortar una de las alas, antes de que el TIE perdiera el control la castaña se alejó y alcanzó al Saqueador nuevamente aterrizando en la cubierta.

—¡Eso fue increíble! —dijo Mythrol impresionado.

Habían llegado a un claro, las naves se habían dispersado lo que le hizo más difícil hacer de nuevo la misma maniobra, estaban cerca de la ciudad pero los TIE les pisaban los talones hasta que uno de ellos explotó, L'exxi miró y vio al Crest aparecer en el cielo. Ellos se detuvieron en las afueras del pueblo mientras observaban lo que ocurría. Djarin con gran habilidad y buenas maniobra pudo derribar los últimos cazas imperiales.

—Presumido —dijo L'exxi con una falsa molestia pero con una sonrisa orgullosa una vez que abrió comunicación con la cabina del Crest.

—Te dije que era bueno —respondió con un poco de arrogancia.

—Suerte de principiante.

—Eso fue un vuelo impresionante Mando —dijo Karga ahora uniéndose a la conversación—. Los dos estuvieron increíbles. ¿Cuánto les debo?

—Con las reparaciones, creo que estamos a mano —dijo Din.

—Estoy de acuerdo —dijo L'exxi quién estaba aún lado de magistrado Karga.

—¿Al menos les puedo invitar un trago?

—Lo siento, tengo que realizar cierto... mantenimiento abordo —L'exxi se quedó confundida un poco—. Luego, tenemos que irnos antes de que Gideon se de cuenta.

—Cierto. Es probable que hayan dado la alerta antes de que la base explorará.

—Bueno, buena suerte en su viaje —dijo Karga, L'exxi asintió cómo despedida.

Din estabilizó el Crest para que L'exxi con la ayuda del jet pack pudiera subir por la escotilla inferior de la nave, una vez adentro procedieron a salir del planeta. L'exxi subió a la cabina una vez que se quitó y guardó el jet pack.

—¿Cuál es el mantenimiento que tienes que hacer? —preguntó con curiosidad.

—Ese —dijo simple señalando al pequeño quién tenía una gran mancha azul sobre su ropa y una galleta del mismo color en su mano—. Digamos que las vueltas no le hicieron bien —la castaña sonrió.

—Yo me encargo —dijo tomando al niño en brazos y bajando con él.

Mientras limpiaba al pequeño su mente empezó de nuevo a divagar. Moff Gideon seguía con vida, algo dentro de ella le decía que lo que había visto no eran simples sueños. ¿A caso era el futuro lo que se revelaba?

"Es tu destino".

Tal vez la Jedi le podría ayudar a responder las dudas que en esos momentos atravesaban su mente, pero de lo que estaba segura era de una cosa, que haría todo lo posible porque ese sueño jamás de hiciera realidad.