Título: El Secreto del Bosque.

Emparejamiento Principal: Derieri x Monspeet.

Género: Sobrenatural / Romance.

Advertencia: Futuro Lemon en la Historia.

Resumen.

UA: En este pequeño pueblo, cada noche de luna llena, no se les era permitido andar por las calles a ninguna de las jóvenes que ahí vivían, ya que si por alguna razón dicho caso ocurría, la jovencita desafortunada solía desaparecer sin volver a ser vista.

Disclaimer: no soy dueña de los personajes deNanatsu ni del anime y manga. Estos son propiedad de su increíble creador Nakaba Suzuki.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Prólogo.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Ordan era un pequeño pero hermoso pueblo rodeado de altos y frondosos árboles que llevaban a un gran bosque que los habitantes de este pintoresco lugar solo visitaban durante el día, pero nada más comenzaba a anochecer, nadie se atrevía a entrar ni a rondar sus alrededores.

Solamente los habitantes más ancianos del pueblo sabían el por qué nadie debía ir a dicho lugar.

También, las noches de luna llena, estaba estrictamente prohibido para las jóvenes del pueblo, andar saliendo de casa por las misteriosas e inexplicables (al menos para los jóvenes del pueblo) desapariciones que habían ocurrido año tras año en Ordan, sin embargo, nunca faltaba la chica curiosa que desaparecía al tratar de descubrir quién o quienes se llevaban a las jovencitas sin dejar rastro.

Derieri Star era una de las habitantes de este hermoso pueblo. La joven adolescente tenía un par de amigas que habían desaparecido hace unos años y solía seguir al pie de la letra la regla de no salir en las noches de luna llena a menos de que alguno de sus padres estuviese acompañándola para que no corriera con la misma suerte. Sin embargo, esta noche caminaba sola por las oscuras calles del pueblo, a causa de un incidente ocurrido en la pequeña tienda de electrónica en la que trabajaba las vacaciones de verano.

Lo único que alumbraba su camino, eran las farolas de la calle y la gran luna llena a su espalda. Ella sentía los pelos de punta por el total silencio que había a su alrededor ante la falta de personas transitando las pequeñas calles.

De pronto, sintió que algo o alguien la seguía, y con el corazón palpitándole con fuerza, detuvo su andar y echó un rápido vistazo, pero no vio a nadie.

Regresó su mirada al frente suspirando de alivio, pero el que no halla visto a nadie no significaba que estuviese a salvo. Apresuró el paso a su casa con su corazón volviendo a retumbar en su pecho y las manos temblorosas por los nervios.

"Solo una calle más". Se dijo así misma en voz baja. "Y estaré en casa".

Al ver su casa a la distancia, Derieri prácticamente corrió los últimos metros restantes y entró en ella sintiéndose aliviada y segura al estar dentro de esta.

"¿Derieri, eres tú?" Escuchó que decía su hermana mayor Rajine desde la sala de estar de la casa.

"Sí hermana, acabo de llegar del trabajo". Le respondió la pelinaranja.

"Sin previo aviso, Derieri se vio siendo abrazada fuertemente por su angustiada hermana. "¡Me tenías muy preocupada, por un minuto pensé que no te volvería a ver! ¡Estaba apunto de salir a buscarte, pero llegaste antes y gracias a Dios estás bien!"

Derieri solo le devolvió el abrazo a su hermana, pues no era buena consolando a la gente. "Rajine, ¿a dónde están mamá y papá?"

"Oh, ellos se fueron esta tarde a visitar a los abuelos". Respondió ésta comenzando a caminar a la cocina. "Volverán mañana. ¿No tienes hambre, Derieri? Antes de irse, nuestra madre dejó lista la cena".

Ahora que Rajine lo decía, sí tenía mucha hambre, ya que no había podido comer nada desde la mañana.

"Sí, y mucha". Respondió la chica.

"Entonces cenemos juntas, hermana". Dijo Rajine empezando a sacar un par de platos y cubiertos.

"Bueno". Dijo Derieri ayudando a su hermana a servir el delicioso estofado de carne preparado por su madre.

"Por cierto Derieri, ¿por qué llegaste tan tarde hoy a casa?" Preguntó la joven.

"¿Recuerdas que te dije que ayer trajeron equipos telefónicos nuevos?" Dijo Derieri.

"Sí". Respondió Rajine.

"Pues resulta que varios de ellos llegaron descompuestos y hace unas horas los cambiaron por otros nuevos y nos tuvimos que quedar organizando todo nuevamente en la tienda".

"Entiendo, haber si ya te vas comprando un celular para que podamos comunicarnos en caso de que algo así vuelva a ocurrir". Dijo Rajine señalando en forma de regaño a su hermana menor con el cucharón con el que servía el estofado.

"Okey, aunque sabes bien que no me gustan esas cosas". Dijo la pelinaranja.

"Lo sé mi desactualizada hermana".

Sonriendo, ambas hermanas se sentaron a comer con buen ánimo. Derieri pensó en contarle lo que le pasó de camino a casa, pero al ver el buen estado de ánimo de su hermana, se quedó callada, no queriendo preocuparla más de lo que lo había hecho.

Al terminar de cenar, se fue a la cama después de cerrar muy bien todas las puertas y las ventanas de la casa, pues aún se sentía algo paranoica.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Para Derieri, los días pasaban con relativa tranquilidad, no obstante, habían cosas que la inquietaban, pues siempre que venía de su trabajo, sentía que estaba siendo seguida, puesto que de vez en cuando escuchaba pasos detrás suyo, al igual que esa noche de luna llena. También, cuando salía de casa a hacer algún recado o a su trabajo sentía que alguien siempre la observaba a lo lejos.

Una noche, mientras cerraba la ventana de su habitación antes de irse a dormir, pudo jurar que entre las sombras que habían en la arboleda que daban al bosque a un costado de la casa de su vecino que quedaba justo frente a su casa, logró ver un par de brillantes ojos color ámbar mirándola fijamente lo cual la asustó tanto que sin dudar, cubrió la ventana de su habitación con las gruesas cortinas y así se mantenían desde entonces.

Esta mañana, a pedido de su madre, había salido desde muy temprano de casa en dirección al pueblo siguiente, que no quedaba muy lejos del suyo, el único problema es que debía caminar a través del bosque, cosa que no le daba buena espina por los rumores de desapariciones ocurridas allí. Pero todas habían sido por la noche, mientras que llegase a casa antes del anochecer estaría a salvo, ¿verdad?. Pensó la chica al mirar el gran bosque que se cernía frente a ella.

Tomando una profunda respiración, la pelinaranja entró al bosque sin imaginarse que pronto iría descubriendo el sorprendente secreto que este ocultaba…

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Fin del Prólogo.