Capítulo 4: Introspección del alma
Hey, estoy de vuelta con otro capítulo ¡Espero que les guste!
Ahora ¿qué pueden esperar de este pequeño pedazo de mi imaginación? Como el titulo lo sugiere este no será un capítulo que tenga algún extracto de orígenes, lamento mucho si estaban esperando eso, este capítulo está hecho para que conozcamos un poco más las mentes de nuestro par protagonista favorito, conocer cuál es su opinión más sincera de la revelación del capítulo anterior.
¿Habrá dialogo? Claro que sí, pero también estarán mucho rato metidos en sus cabezas, lo bueno es que al tener un POV omnisciente podremos saber que sucede fuera de sus mentes al tiempo que ellos analizan toda esta situación.
Como mencione en el cap. Anterior estoy trabajando por el momento con un poco más de Marinette que Adrien, aunque esto está completamente influenciado en las pistas que nos da el espectáculo sobre el estado de nuestros niños. (¿Vieron el ultimo capitulo? {hasta el 11-07-21} ¿La pesadilla de Marinette? ¿La furia de Adrien? ¿¡EL PLAN DE ALYA!? Les juro que mi mente exploto) Hay que recordar que Sentibubbler es el capítulo posterior a Optigami, que es cuando esta historia tiene lugar, por consecuente hay cosas que difieren de la serie: Alya no tiene su Miraculous de forma permanente, pero Hawk Moth sabe que ella es Rena Rouge, Chat no tiene ese desplante de furia, pero si está un poco celoso de Rena, y Marinette no tiene esa pesadilla que incluye a Chat Blanc.
POV OmniscienteMarinette sabía que era muchas cosas: impulsiva, creativa, algo obsesiva, dura de muchas formas y si, últimamente muy mentirosa, ser Ladybug le había provocado eso a su vida. ¿Marinette, donde has estado esta tarde? "Oh, donde Alya, mamá" ¿Qué haces todo el tiempo encerrada en tu habitación? "He estado haciendo un experimento de química para el colegio, papá" ¿Por qué llegas otra vez tarde a clases? "Disculpe, señorita Bustier, me quede encerrada en los baños".
Después de decirle a Alya la verdad, creyó que podría ser 100% honesta con su mejor amiga de ahora en adelante, con una persona respaldándola pensó que podría disminuir las mentiras, que podría decirle todo siendo Marinette y siendo Ladybug, pero luego Alya hizo una pregunta particularmente difícil de responder una tarde: "¿Cuál es tu parte favorita del día?".
Una parte de ella culpa su costumbre a no mencionar nada relacionado con los Miraculous o su identidad, a nadie con que lo que inmediatamente salió de su boca fue una mentira, "Cuando en el almuerzo nos sentamos con Nino y Adrien, así puedo ver sus hermosos ojos verdes". Luego de que aquella frase dejase sus labios, quiso rectificarse inmediatamente, reírse de una respuesta tan básica y abrirse completamente a la portadora del zorro, pero otra parte de ella, lo más profundo de lo que Marinette era, su parte más celosa y secreta, lo impidió, impidió que la verdad saliese de sus labios:
Las patrullas nocturnas con Chat Noir
Sí, quizás era algo… hipócrita que una de las cosas que más le gustaban en su actual normalidad eran las pocas horas donde no era ella misma, donde corría por los tejados de París como la grandiosa Ladybug en vez de su común Marinette, pero no era la presencia constante de la adrenalina lo que la mantenía ansiosa hasta que llegase la siguiente, tampoco la ocasional presencia de un akuma con el cual combatir, ni siquiera eran las grandiosas vistas que tenía hacía su querida ciudad, no, era la compañía que tenía al realizar todas esas acciones, era Chat Noir.
El estar sentada sobre la torre Eiffel con la vista nocturna más hermosa de Europa no sería la mitad de relajante que lo es gracias a la compañía de cierto gato negro, el saber que él está junto a ella, sus conversaciones con un tono suave y las más tontas bromas la ayudan a alejar todos sus problemas, cuando él se posa a su costado simplemente bromeando con ella todo lo malo de su día a día se borra, ya no hay mentiras descaradas o secretos dolorosos, ya no hay Chloe y sus humillaciones en clases, ya no hay Luka, ya no hay Adrien, ya no está el recuerdo persistente de Chat Blanc, solamente son ella y su mejor amigo, su persona favorita en el mundo.
Por eso, si Marinette fuera complemente sincera al responder la pregunta de Alya, su respuesta sería simple: su parte favorita del día a día son los 30 a 40 minutos que pasaba con Chat Noir luego de correr por los tejados.
O, al menos, así era antes de esta revelación. Ahora su mente estaba corriendo, intentando reconciliar las dos imágenes tan opuestas que tenía sobre dos de los chicos que más quería, ahora sus recuerdos sobre aquellas noches amenas y pláticas tranquilas donde se contaban secretos el uno al otro, o lo máximo sin exponer sus identidades, estaban manchadas, no podía pensar en ellas como nada más que otra cosa que le fue arrebatado por una decisión que se escapó de su control, que alguien más tomo por ella. No sabía cómo había dejado de lado sus sueños como diseñadora para remplazarlas con pesadillas sobre su mejor amigo, sobre el chico que amaba, convertido en un fantasma blanco de lo que alguna vez fue.
Y ahora estaba aquí, en medio de una madriguera mágica rodeada por aquellos que juro proteger, por aquellos que eligió para que pelearan a su lado, con su mayor secreto revelado y más de una docena de ojos incrédulos sobre ella, ¿realmente era tan sorprendente? ¿Tan increíble que fuera ella la justiciera de antifaz rojo?
Antes de que la viajera del tiempo respondiera o Tikki siquiera apareciera, decidió dar una vuelta sobre sí misma, concentrando su mirada en sus compañeros de clase uno a la vez:
Iván, aquel primer akumatizado, al que no pudo ayudar al primer intento, aquel que le enseño que no podía rendirse, que Hawk Moth si era una amenaza, aquel que le abrió los ojos a todo lo que ella podía lograr.
Kim, King Monkey, quien al ser akumatizado le demostró que luchar contra Chat (Adrien), las cosas solo serían más difíciles, el único portador aquí que no se debió a ella y al mismo tiempo era perfecto para el trabajo.
Nino, Carapace, aquel que le enseño que Shadow Moth podía corromper las intenciones más nobles, los corazones que solo buscan proteger a los demás, a aquellos que consideramos más o tan importantes como nosotros mismos, en odio y sentimientos oscuros. Qué el villano no perdonaría a nada o nadie.
Alix, la primera vez que se dio cuenta cuan complicado podía ser Ladybug y Marinette, como sus vidas podían superponerse, también fue la primera vez que perdió a Chat Noir frente a un villano, la primera vez que sintió tal terror, tal miedo de perderlo a él para siempre. Al mismo tiempo, en un futuro, ella se convertiría en quien depositaría una confianza total, una que incluye su identidad y toda la temporal.
Alya, su mejor amiga, aquella primera persona a la cual le confesó su secreto en un momento de debilidad, en quien decidió confiar con el peso que cargaba sobre sus hombros, una Rena Rouge fabulosa, siendo su gran capacidad de adaptarse a las complejas situaciones únicamente superadas por su lealtad a sus ideales. Jamás podrá olvidar su primera akumatización, fue el sentimiento de fallarle a su deseo de llevarle la verdad a la gente, lo que la hizo llegar a ser Lady Wifi, la primera villana que deseaba más que el mismo Hawk Moth el saber su identidad, la primera vez que estuvo tan cerca de ser expuesta frente a todos. Con ella comprendió lo que realmente estaba en juego, no era solo el que la gente supiera quien estaba bajo la máscara de Ladybug, sino lo peligrosa que podía ser esa información, como podía corromper a la gente, como podía darle más poder a su actual enemigo.
Nathaniel, uno de los chicos con el corazón más puro que había conocido. Como con Kim, Hawk Moth había usado su amor en su contra, más un deje de vergüenza, pero a diferencia de esa vez, ese amor iba dirigida a ella, a Marinette Dupaing- Cheng, obligándola a permanecer como su ser ciudadano en vez de la heroína en la que todos confiaban. Con él aprendió dos cosas de gran importancia; primero, que el amor podía ser un arma más peligrosa que él odia, podía causar y doblegar villanos hasta tenerlos en sus manos, podía romper a la gente y exponer su peor lado; segundo, que ella podía ser una heroína fuera de la máscara, que quizás el Maestro Fu no se había equivocado tanto al escogerla.
Max… Dios, cuantos errores ella había cometido aquel día, se dejó cegar por el amor que tenía por Adrien y no se dio cuenta de que estaba lastimando a alguien que había luchado mucho por llegar a donde ella solo deseaba estar por la compañía. Sabía que la existencia de The Gamer no se debía a que ella fuera mejor jugando, pero quizás si hubiera sido un poco más empática y hubiera visto cuanto lo deseaba su compañero, hubiera actuado diferente. Le gustaría decir que fue un error de una sola vez, pero no podía mentir de aquella forma. Fuera de todo esto, The Gamer había sido un enemigo interesante, pero prefería a su aliado Pegasus en cualquier día, el muchacho junto a Kaalki mostraba cuanto podía destacar, cuanto potencial tenía.
Myléne, Rose y Juleka, un equipo formidable de poderosas chicas. Las tres se había, de una forma u otra, enfrentado a sus demonios al ser akumatizadas: una de ellas a su temor, otra a su inseguridad y la última a que su amor se volviera odio, las tres eran el ejemplo de valentía que ella quería seguir, quería demostrar que las soluciones creativas deben ser su prioridad en vez de lastimar a su enemigo. Tres amigas que, debido a su debilidad, a que no fue capaz de proteger bien la caja de Miraculous, a que debió ser cruel, a su falta de inteligencia, fueron akumatizadas al solo tener las mejor intenciones para con su persona.
Sabrina, realmente no sabía por qué esperaba otra cosa de la fiel seguidora de Chloe. A veces deseaba que ella abriese los ojos y viera como la maltrataban, Zoé le había comentado cierto acto con un closet involucrado, pero al mismo tiempo, la sentía como un espejo: Ella también obedecía a algunos de sus demonios por inseguridades; su papel de guardiana, ¿Cuántos temores la mantenía oculta, sin poder comentar cosas ni con Alya, ni con Chat?; Su vida amorosa, dios, ella había lastimado tanto a Luka por ocultar su identidad; Su relación con Chat y el hecho de no se sentía tan sólida como antes ¿y si su temor de Chat Blanc se realizara por las acciones que ese mismo miedo la obligaba a hacer?. Así y tantas cosas más.
Chloe, quizás la persona que más le fallo y, al mismo tiempo, con la que ella más se equivocó. La muchacha rubia era engreída, petulante, orgullosa y muy clasista, no dudaba dos veces en humillar a las demás personas solamente por su diversión, creyendo que es el centro del universo y que todas las personas le debían reverencia solamente por ocupar un lugar en él, pero aun así… Era una persona, con sentimientos y preocupaciones, la cual podía ser lastimada y pasada a llevar y, lamentablemente, ella lo hizo, dejo que su odio no le permitiese ver completamente que la muchacha rubia si quería hacer un esfuerzo por ser mejor, y al mismo tiempo, no sabía cómo lograrlo. No sabe cuántas noches se quedó pensando en que quizás los sucesos de Miracle Queen pudieron evitarse, evitar perder al maestro Fu, evitar tener más responsabilidades sobre los hombros, si solo hubiera tenido más fe y menos odio en sus ojos.
Lila, no tenía mucho que decir sobre la falsa portadora del zorro, solamente lo mucho que se parecía a aquel animal, astuta y oportunista, capaz de engañar a quienes está a su alrededor solamente para obtener un beneficio de una situación. Hay noches en las que, en la oscuridad de su cuarto y en la inquietud de su mente, se pregunta las razones por las cuales la muchacha decide mentirles a todo, ¿tendrá alguna razón? (Una parte aún más oscura de su cabeza se pregunta si es que ellas tienen más en común de lo que quisiera aceptar, si es que ella también miente a su beneficio, ¿estará más justificado en su situación? ¿Será la responsabilidad de la caja de Miraculous una buena excusa?)
Kagami, su querida amiga, una luz que le costó encontrar dentro de la armadura que es su exterior. Sí, se dejó llevar por la aparecía fría de la muchacha, pero su amiga no era más que una víctima del estilo de crianza tan autoritario de su madre, ella solo necesita una tarde junto a Kagami para ver a la maravillosa muchacha que había debajo; honesta, trabajadora, racional, amable y muy cariñosa, aun cuando le costaba expresarlo. Kagami le enseña día a día muchas cosas, tanto como superheroína como amiga, desde tener la fuerza necesaria para seguir adelante cuando siente que no puede más como Ladybug, hasta ser un poco más segura en su yo cotidiano.
Marc, así como Nathaniel, fue un aprendizaje de golpe que a veces aún olvidaba. Juraba, de todo corazón, que todo lo que sucedió con Marc y Nathaniel aquel día había sido de buen corazón, una oportunidad de unirles como artistas para crear algo aún más grande de lo que podrían hacer por separado, una obra maestra. Pero, lamentablemente, aquello no había funcionado como lo creyó, la falta de claridad provoco una confusión catastrófica, un desastre de proporciones akumatizadoras, esa fue la lección que había aprendido aquel día: No todas las situaciones necesitaban su ayuda, y cuando quisiera ayudar debía tener la claridad y verdad por delante.
Luka, su quiero Luka, la mejor persona que había conocido, su… sususu su… su Luka. No había palabras para poder describir quien era Luka Couffaine, era amable, dulce, maduro, tenía un don artístico que muchos podrían envidiar y aun así era humilde al respecto, un libro abierto en cuento a su mente y alma, él había cautivado su alma por completo y aun así… aun cuando lo adoraba tanto, lo quería tanto, no lograba de sacar a Adrien de su mente. Por un tiempo había funcionado casi como una vacuna, mientras más Luka ingresaba a su sistema, más Adrien salía, pero después empezaron aquellos problemas por Ladybug, la desconfianza, las dudas, y cuando se vio alejada de él, Adrien volvió a recuperar su terreno como si nunca se hubiera ido. Luka era ese respiro que su alma anhelaba y que no podía alcanzar.
Zoé, no la conocía hace tanto, pero con ella aprendió que solo uno mismo puede decidir quién es hoy y quien será mañana. Al inicio todo había sido tan confuso, no sabía quién era realmente Zoé, si aquella dulce chica que conoció en la panadería de sus padres o si la malvada copia de Chloe, pero poco se tardó en darse cuenta de que, como con Kagami, la gente a veces solo necesita la oportunidad de demostrar quienes son, de tener un espacio seguro para ser ellos mismos, que existen personas tan asustadas de como los demás reaccionaran que se esconden detrás de falsas máscaras para sobrevivir. A veces, por las noches largas donde las pesadillas y su mente no le dan descanso, piensa si eso fue lo que le falto a Chloe; una oportunidad, un espacio seguro, una mano que confiará en ella… y después recuerda las veces que realmente intento creer en ella, en como trata a Sabrina, en como trata hasta a su propio padre, quien la ama tanto… pero uno nunca podrá saber la verdad completa ¿no?
Y finalmente… Adrien. Oh, Adrien ¿O debería decir Chat? En su cabeza solo se sobreponen las acciones de aquel gatito que tanto quería con las de su perfecto Adrien, en como la idea están ridícula. Jamás hubo un tono de voz, una acción, un movimiento que la hiciera creer que la opción era siquiera viable, ¿o sí? ¿Habrá estado ciega todo este tiempo? ¿Cómo saberlo realmente?
Su mente viaja a aquellas tardes a solas, sentados uno junto al otro frente a la torre Eiffel, pensando en que sucedería mañana, corriendo por los tejados como si fuese un juego solamente en vez de una manera de proteger a aquellos que necesitaban de ambos, y luego, siguiendo el rápido ritmo de sus pies, se traslada a las cortas conversaciones en clase, las pequeñas bromas intercambiadas entre tartamudeos. Compara esa sonrisa dulce con la llena de confianza, en esos ojos amables, a aquellos tan enérgicos, en esos movimientos perfectos, a aquellos tan llenos de fuerza, en esa amabilidad, con esa lealtad… sobrepone ojos, brazos, rostros y aún le cuesta verlo, aun sabiendo la verdad.
Eran dos personalidades totalmente opuestas la una con la otra. ¿Qué es real de eso? ¿Cuál era la máscara? ¿En cuál de los dos podía confiar? O, peor aún, ¿siquiera podría confiar en una de ellas? No sabía qué hacer con esta información, su cerebro aún no lo procesaba, su corazón mucho menos. Decidió que, por ahora, iría paso a paso.
Fuera de la mente de Marinette, en aquellos segundos donde aquellos pensamientos pasaron volando y los demás solo vieron como sus ojos pasaban rápidamente de uno a otro, el otro superhéroe de París no dejaba de mirar a la muchacha que los había traído hasta acá.
La habitación se había vuelto un silencio sepulcral luego de que Marinette pidiera su kwami sin obtener una respuesta, por lo que cuando la siguiente voz rompió el silencio más de una docena de ojos voltearon a ver sorprendidos a quien había hablado, ya que no esperaban su participación por ahora.
— ¿Por eso estamos aquí? ¿Para decirles la verdad a todos? — La pregunta era honesta, no comprendía la situación, no sabía por qué era necesario este… desenmascaramiento público.
— Es parte de la razón, sí — No se podía decir con claridad cuál de las voces había traído a la portadora de la suerte de vuelta a la habitación, sacándola de su cabeza — Sí, pero no sería la respuesta más honesta que te puedo dar, pero no es la respuesta que quieres —
— No, no lo es — La joven franco-asiática había vuelto su mirada a la joven de apariencia latina, un tono serio y frío seguía predominando en su voz – pero es todo lo que obtendremos por ahora, ¿me equivoco? —
— Sí, te equivocas — Decir que esa no era la respuesta que los demás esperaban, era decir poco — por ahora también diré esto: El futuro está en sus manos más que en las mías, tomen las decisiones correctas con la mente fría — Sus ojos no dejaron de mirar a Marinette mientras decía esto, como si intentase transmitirle alguna clase de secreto con su mirada.
— ¿Y Tikki? — Algo de dulzura se coló en su voz, así con un pequeño quiebre que unos más que otros notaron — ¿Y los kwamis? —
Decir "como" en esta parte es una pérdida de tiempo, los kwamis reconocieron la voz de su guardiana llamándolos y salieron a su encuentro, de pronto, y para el asombro de todos quienes no habían visto cuantos eran antes, cerca de 20 animalitos en miniatura aparecieron flotando en el aire, unos con caras más contentas que otros.
— ¿Quiénes son? — La pequeña voz de Marc rompió el silencio de asombro que lleno el aire cuando aquellas creaturas aparecieron — Quiénes está bien, ¿no? ¿o es qué? —
— Que son estaría bien, gracias — Tikki, como siempre, tomo la delantera entre su grupo de kwamis – Somos kwamis, creaturas tan antiguas como el tiempo.
Los ojos del escritor brillaron asombrados, cautivados por la posibilidad de historias del pasado y presente que quizás no conocía, saber la existencia de superhéroes y superpoderes ya era una inyección de adrenalina a su torrente de creatividad ¿pero esto? Esto era 10 veces mejor.
— Los detalles abruman, Tikki – La voz de la desconocida, Dan, rompió la ilusión de preguntas que varios habían desarrollado con la mera presencia de los pequeños dioses — al menos por ahora —
— Ellos se quedarán conmigo, también Fluff y Wayzz — Aun sabiendo que sería inútil si alguno de los portadores los llamasen, Marinette quería tenerlos cerca, quería sentir que algo de esto aún estaba en su control.
— Como decidas — El que la muchacha del futuro renunciara tan fácilmente a sus kwamis sorprendió a todos aquellos que no estuvieran familiarizados con que Marinette fuese la guardiana.
En un momento una nube de criaturitas voladoras se movilizó hacia los hombros y cabeza de la muchacha que estaba frente a la pantalla, ella parecía demasiado cómoda con todos ellos sobre su cuerpo, pero al mismo tiempo lucia como si hubiera perdido una preocupación, un peso menos sobre su cabeza.
— ¿Plagg…? — una pregunta silencio volvió las miradas hacia el rubio de ojos verdes, Adrien no sabía a quién iba realmente dirigida esa pregunta; si al kwami de la destrucción o bien a la guardiana
— Lo siento, chico, ella decide donde estoy — La respuesta fue confusa para los oyentes, algunos no lograban entender por qué Marinette tenía tanto poder sobre esos pequeños animales.
Entonces, había muchos en la habitación que no comprendían ni leches de lo que estaba pasando, pero había una pequeña lista con la que todos podían estar de acuerdo: Marinette es Ladybug, Adrien es Chat Noir, a ambos les daban sus poderes unos animalitos flotantes, que entre ellos también había superhéroes, y suponían que Tikki iba con Marinette y ese Plagg con Adrien por las personalidades de cada creaturita.
— Plagg, puedes quedarte con Cha… Adri… Con tu portador — La confusión, o más bien dicho la indecisión de la guardiana, no pasó desapercibida para quienes la escucharon.
— Gracias, Mari — El rubio le dio una sonrisa a su amiga antes de volver a su puesto, un pequeño gatito negro llego volado hacia el cabello rubio del muchacho sentándose cómodamente sobre este.
— Ahora niño, mi queso, que mi compañía no es gratuita — Risas se escucharon por la habitación debido a las palabras del pequeño dios de la destrucción.
Una calma inquietante cayó por toda la habitación mientras las risas se apagaban, el silencio se hizo presente gota a gota y era... preocupante. Adrien odiaba el silencio, su vida estaba siempre en silencio; su casa, sus viajes, inclusive sus conversaciones, eran un silencio lleno de interferencias de altas expectativas y falsas personalidades, o bueno, al menos eso era antes de la llegada de Plagg, antes de conocer a su Lady, antes de conocer a sus amigos.
Sí, debía admitir que las máscaras seguían presentes, después de todo, era el único hijo de Gabriel Agreste y había una reputación que cuidar, pero esos momentos, esos pequeños momentos donde podía bromear, bailar, reír y no debía ser perfecto todo el tiempo, cuando era libre, eran como una ráfaga de aire para este pobre hombre ahogado. Estaba eternamente agradecido con el maestro que lo eligió para su papel de Chat Noir, por darle esa máscara que le entregaba la libertad de ser su extremo opuesto.
Chat Noir fue, era, un giro de 180° sobre quien debía ser Adrien Agreste, no debía ser políticamente correcto cuando era Chat (fuera de los parámetros de un superhéroe), no debía estar calmado todo el tiempo, podía expresar sus sentimientos e inclusive exagerarlos: su cansancio, molestia, alegría y excitación por una situación, podía hacer bromas y buscar ese maldito contacto físico que le es tan constantemente negado en su propia casa. Sí, muchas veces se sobrepasaba con esa libertad, su Lady se lo había dicho muchas veces, pero ¿qué otra cosa podía hacer? Se sentía como un perro (qué mala comparación) Que lo han tenido toda la vida encadenado a un poste en un patio; un área determinada de movimiento y acción, y que un día para el otro le dan su libertad.
Para su cerebro la acción Marinette + Miraculous = Ladybug no era algo complicado de comprender, después de todo ya lo había sospechado en ocasiones pasadas, ambas chicas eran parecidas en algunos aspectos; su pasión al luchar contra lo incorrecto, su creatividad y pensamiento rápido, su valentía; todo eso gritaba Ladybug, todo eso gritaba Marinette. Ahora la seguridad de la identidad que tanto deseaba, en esta habitación blanca, casi vacía, se preguntaba si Marinette le quitaría esa libertad.
Ladybug le había dicho en incontables ocasiones que ellos no podían saber la identidad el uno del otro, que era demasiado peligroso ¿Qué sucedería si akumatizaba a uno? ¿Qué sucedería si cayera uno de los dos? El que supieran la identidad del otro era el error más grabe que pudieran cometer, lo peor que pudiera pasar.
Pero ahora ya paso.
¿Qué sucedería ahora? ¿Qué pasaría con su dinámica? ¿Marinette esperaría que actuara como Chat siendo Adrien o al revés? No estaba seguro de nada y eso… le daba mucho miedo conocer la verdad detrás de sus dudas. Si estuvieran solos, si fueran solamente Chat Noir y Ladybug, podría bromear con su amada hasta lograr que hable con él, si fueran solamente Marinette y Adrien, podría convencer a Mari para que, inclusive, le tartamudease un poco, pero en esta situación no sabía cómo actuar, menos rodeado por todos sus compañeros.
Podía sentir sus ojos sobre él, quizás comparando las imágenes de Adrien Agreste y Chat Noir, el educado muchacho y el coqueto superhéroe, sus dos versiones, ambos extremos, ambos falsos; una máscara perfectamente pulida y otra rota.
No sabía cuántas veces había imaginado su confesión, su declaración de amor más sincera, la verdad de quien era él detrás de todas las expectativas como Adrien y como Chat Noir, como solo se sentía sí mismo con ella, como solo podía serle honesto a ella, decirle todo lo que formaba a Adrien – Chat Noir – Agreste antes de caer de rodillas y retirar el traje, dejarlo ahí expuesto frente a su dama ¿pero esto? Esto no era lo que deseaba, está expuesto, sí, pero aún detrás de una máscara de las expectativas de los demás.
Estaba expuesto frente a un mar de personas que esperaban algo de él, algunos una explicación, otros un cambio radical en su comportamiento ¡Ja! No se sorprendería si más de uno aún esperase que se levantase y negara todo, pero no podía hacer nada de eso, solo podía quedarse ahí e intentar concentrarse en el familiar peso del kwami sobre su cabeza. Plagg, quizás al sentir la agitación de su portador, dejo su posición sobre su cabeza y se dirigió hacia su hombro, llamando la atención del inquieto muchacho.
Ahora, Plagg es el kwami de la destrucción, uno de los seres más poderosos en existencia y tenía una reputación por ello, pero su propio ego no permitiría que no fuera en consuelo de su portador cuando fuera necesario. Pocos, o ningún portador anteriormente, había tenido que enfrentar un desenmascaramiento tan público como este y, conociendo las inseguridades del rubio como las conocía, no dudaba que su cabeza se estaba volviendo un torbellino de ideas y pensamientos tóxicos, así que hizo lo mejor que pudo hacer, acerco su cabeza a la mejilla del de ojos verdes y la acaricio tal cual haría un gato.
— Gracias, amigo – Murmuro, el muchacho en dirección al pequeño dios de la destrucción mientras subía el cuello de su camisa, después de todo esto se sentía como algo íntimo con su mejor amigo y no había quien aquí lo regañase por arrugar su camisa.
Tras unos momentos de tranquilidad con su amigo, pudo equilibrar su respiración (¿en qué momento está se había acelerado?) sus ojos buscaron nuevamente a su dama, a Marinette.
Marinette, quien se veía tan extraña con la espalda recta y esa postura desafiante, como si esperase que todos le saltasen encima en un momento exigiendo algo, pero el que no lo sabía. Quería acercarse a ella para hacerle compañía, compartir sus cargas como lo hace, o creía hacerlo, como Chat Noir, pero no puede, porque ahora son un espectáculo.
Nuevamente, estaba bajo los reflectores.
Un espectáculo para que los demás vieran y comentaran, y para peor, su lady estaba bajo los reflectores con él.
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Fuera de la pequeña burbuja en la que se habían logrado sumergir, la tensión era algo palpable. Muchos aún no conciliaban la idea de que el perfecto Adrien Agreste fuera el coqueto, y algo tonto, Chat Noir, o que su torpe, aunque bien intencionada presidente de clase fuera la enfocada Ladybug.
Si se preguntan qué pensaba cada uno de nuestros invitados, había un poco de todo. Marc, por un lado, pensaba como la línea de esta historia solo parecía volverse más complicada a medida que avanzaba, especialmente porque los personajes principales, Marinette y Adrien, no podían ni mirarse a los ojos en este momento, como escritor, no sabía cómo esto continuaría. Otros, como Juleka, Rose o Myléne, estaban preocupadas por los portadores de la suerte, ambos muchachos parecían muy decaídos,
Aquellos más cercanos a los grandes portadores, como Nino y Alya, realmente solo estaban preocupados por sus mejores amigos; por una parte, Nino estaba muy sorprendida de que su amigo tan correcto fuera Chat Noir, pero otra parte, la parte que había sido testigo de lo mucho que se reprimía su amigo a veces, o como parecía ser una persona totalmente diferente (más ligero) en algunas ocasiones, no o encontró tan sorprendente, inclusive una voz en su cabeza pensaba "claro que era él".
Ahora lo único en lo que podía concentrarse era en como hacer que su mejor amigo se relajase un poco, aunque al parecer ese pequeño dios gatuno ya lo estaba logrando.
— ¡Esto definitivamente explica tus malos juegos de palabras, amigo! – El joven DJ portador de la tortuga exclamo en un intento de relajar la situación, aunque solo logro que aquellos que no habían escuchado decir cosas así al modelo lo miraran extrañado.
— Nino, no hagas más intentos como ese, por favor — Lo regaño Alya con una mano sobre su frente, lo que les trajo a ambos la atención que habían tenido concentrada sus amigos.
— Vamos Aly, sube tu sentido del humor, tres decibeles — El maestro de la protección exclamo moviendo las manos como si le estuviera subiendo el volumen a su equipo — Si no te perderás de toda la diversión — Hizo un pequeño movimiento de su cuerpo como si estuviera bailando, al mismo tiempo que movía las cejas.
En años posteriores, los testigos que comentaran la escena podrían decir que Alya reunió toda su fuerza de voluntad para evitar reírse. La muchacha con el pelo teñido tenía sus brazos cruzados y el rostro girado en dirección a la pantalla, se negaba a mirar al chico de lentes con todo su ser, pero su novio era una persona persistente, después de todo logro conquistarla y seguirle el ritmo.
Nino se levantó de su asiento y empezó a bailar alrededor de ella, moviendo la cadera y de las manos de manera ridícula una y otra vez mientras Alya giraba para evitar mirarlo directamente, pero al cabo de algunos minutos, y algunos aleteos de gallina por parte de Nino, la comisura derecha de Alya empezó a temblar. Los testigos del gran suceso ya estaban ocultando algunas risas detrás de las manos, como Rose, o riendo a pierna suelta como Alix, pero los pocos supervivientes de ese ataque perdieron la batalla cuando Alya empezó a reír y golpear juguetonamente a Nino.
Nuestro dúo favorito, y sus respectivos kwamis, también estaban riendo por la situación. La muchacha franco-asiática estaba soltando una risa ligera a la pareja a su derecha, mientras que Adrien por su lado estaba recibiendo la bendición por parte de Plagg para tener a Nino como su mejor amigo, inclusive incitándolo a invitarlo más a la casa.
Tardo varios minutos en que las risas se detuvieran, cerca de 10 para ser exactos, pero fue algo positivo esto. Después de que el silencio volviera a tomar el control se pudo notar un cambio en la habitación, el ambiente tenso y las miradas que no se querían levantar se encontraron finalmente, sonrisas amables se volvieron a intercambiar, inclusive los alborotadores usuales (Alix, Kim, Laila) decidieron mantenerse callados para apoyar la sensación de calma que los rodeo a todos. Nadie, nisiquiera los más cercanos a ellos se dieron cuenta como Nino y Alya intercambiaban su característico choque de puños, o como una mariquita y un gato negro cruzaban una mirada de entendimiento mutuo, con un acuerdo de que en algún momento tendrían que hablar.
Tras unos minutos más de silencio, quizás la última oportunidad para que los presentes asimilaran la verdad, la visitante del futuro se aclaró la garganta, llamando la atención del grupo presente. Sentía que la atmosfera en la habitación era la indicada para continuar el largo camino que tenían por delante, después de todo este solo era la punta del iceberg en cuanto a los secretos a debelar, además de que prontamente ella tendría que dirigirse a esa otra madriguera, donde una mariposa la esperaba, y para eso necesitaba que sus invitados se concentrarán en la gran pantalla.
— Si todos han superado su… conmoción, creo que debemos continuar con nuestro programa de televisión — La muchacha castaña mostró una sonrisa incómoda mientras hacía una pequeña seña hacia la pantalla.
Ante el silencio de todos, e ignorando la negación con la cabeza de Marinette y Adrien, la chica dio un pequeño asentimiento antes de sentarse y que el video siguiera corriendo.
—
Dios, honestamente nunca pensé que me tomaría tanto retomar esta escritura. Como todos sabemos los últimos caps de la cuarta temporada fueron… fuertes, por decirlo de alguna manera, y tras el inicio de la quinta era necesario continuar este proyecto antes de que la línea canónica se me vaya más de las manos.
Lamento mucho esta tardanza, tengo escusas, pero, como lectora, se que no valen mucho frente a la espera de más de un año. Espero que este cap, y los secretos que estaré develando ayuden a mantener su interés.
AVISO, cambiaron las etiquetas y se agrego una que me interesa que miren bien. Narrador poco confiable.
Eso, feliz 18 de septiembre, cuiden sus terremotos y pasen las llaves si van a tomar.
