Hola !, Quiero agradecer a las personas que han leído mis dos últimos capítulos espero que les haya agradado, si siguen aquí leyendo la historia es que por lo menos les ha interesado jeje. Aquí les traigo la continuación, así que espero que la disfruten.
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son completamente producto de la imaginación de Masashi Kishimoto.
Advertencia: Para las persona nuevas que apenas están leyendo este capítulo debo advertir que la relación de Itachi y Sakura se dará de forma muy lenta. Así que tengan paciencia y disfruten!
Capítulo 3
Presión
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De nuevo, aquel día había sido, sin duda, uno de los más agotadores. No sólo llevaba a sus espaldas un turno completo en el hospital y trabajo en el laboratorio, sino que también se vio obligada a hacer horas extra cuando varios equipos de shinobis de la hoja llegaban a sus manos en estado crítico. Ante tal situación, solo quería tomar el cuello de quien quiera que provocase esas bajas y rompérselo con un giro de muñecas.
Cuando el agotamiento empezaba a paarle factura, agradeció internamente a Shizune, que se ofreció a relevarla en el laboratorio
Apenas recordaba el transcurso del hospital a su cama, simplemente dejó que sus pies vagaran por las calles hasta alcanzar la comodidad de su casa. Sin cambiarse de ropa, enterró su cuerpo en las sábanas con un suspiro de alivio. No mas pacientes, no mas correr de un lado a otro por una emergencia, dejar a un lado su comida para salir volando y evitar que alguien muriese, escuchar a Tsunade gritar que le ayude a hacer el papeleo del hospital o cambiar su ropa porque nuevamente la cubrió de sangre por salvar a alguien. No, en este momento nada más importaba que el dejar a su mente dejar de trabajar y adherirse a los brazos de morfeo para olvidarse del mundo y recuperarse.
Creía apenas haber cerrado los ojos cuando unos golpes en su ventana interrumpieron su descanso. Gruñendo en respuesta al ruido, decidió ignorarlo, quien sea que sea podía esperar lo que quisiera porque aunque se esté desatando el infierno en Konoha, no se levantará de su cama. Incluso tal vez, si no se movía, realmente vería que estaba cansada y se irá para regresar luego. Los golpes continuaron y ella trató de ignorarlos hasta que ya no podían serlo. Se levantó por inercia para enfrentarse a esa pobre alma que no sabía a qué se estaba enfrentando. Abrió la ventana estrepitosamente y sacó la cabeza para ver al ninja que, tranquilo, esperaba a la joven.
Sin dejarse intimidar por la máscara ANBU, dejó que toda su frustración escapase a través de sus labios.
—Más vale que tengas una buena razón para despertarme —su voz siseante y sus ojos entornados detonaban la furia que contenida—, Tienes diez segudnos para explicarte o romperé cada una de tus extremidades y no me importará recibir un castigo de la Hokage.
Normalmente cuando mandaban a un ninja de rango gennin o chunin y la encontraban en ese estado, sus piernas se hubiesen convertido en espagueti. El ANBU permaneció en silencio observándola un largo rato, probando la escasa paciencia de la pelirosa. Un tic comenzó a hacerse visible en el ojo izquierdo de la Haruno, que se estaba preparando para atacar al indeseado visitante.
—La Hokage requiere tu presencia en la torre en una hora —rompió el silencio el ANBU.
Sakura miró el cielo, por como estaba debía ser las 4 de la mañana. Derrotada, vio cómo su día libre se esfumaba ante la imagen de una larga jornada con su mentora.
—Bien —gruñó dando media vuelta. Abrió el armario con pesadez haciendo un amago de empezar a vestirse, cuando por el rabillo del ojo captó que el ninja apenas se movía.
—¿Te vas a quedar ahí parado viendo cómo me visto? No sabía que los ANBU podían ser tan pervertidos —añadió con una mirada mordaz al enmascarado. La falta de sueño después de trabajar tanto la ponía de muy mal humor.
El ANBU hizo un pequeño movimiento con su cuerpo, como si estuviera obligado a permanecer ahí.
—Solo compruebo que no te vuelvas a dormir.
Tch, no es tan mal agente, pensó ella.
—Si te vas no me dormiré —hizo un además desdeñoso con la mano. De todos modos, la irritación que golpeaba sus sienes comenzaba a eliminar cualquier rastro de sueño.
El ANBU asintió.
—Si en 45 minutos no te encuentras en la torre de la Hokage me veré en la necesidad de volver.
Como una orden y amenaza se alejó en un solo movimiento, dejando a Sakura mascullando insultos initeligibles mientras entraba en el baño con un portazo para darse una ducha y ponerse ropa limpia.
Aún le sobraban cinco minutos antes de que el ANBU cumpliera su amenaza, cuando inhaló fuertemente antes de tocar la puerta que la separaba de su shishou.
—Adelante.
En cuanto abrió la puerta, el notable cansancio de su maestra golpeó sus ojos. Hundida en un mar de papeles, sus dos coletas desordenadas, unas ojeras bajo los ojos y la visible botella de sake en la mesa indicaban que no ha dormido en mucho tiempo. Sin duda, lo único que podía mantenerla en aquel estado de agotamiento debía ser el caso de los ninjas atacados. De pronto, todo el cansancio que sintió Sakura se vio minimizado al pensar en cómo debía sentirse su mentora.
—¿Me llamó shishou? —susurró adentrándose en la sala. Evitó tensarse al ver a un lado de la mesa al inconfundible ANBU que había llamado a su ventana anteriormente.
Al hacer contacto ocular, su mirada se endureció y giró a ver a su shishou, que no notó el contacto entre ellos.
—Si Sakura —hizo un ademán para que su alumna se sentase frente a ella—. Como sabes, los ataques a nuestros ninjas han estado aumentando y seguimos sin encontrar la pista de los asesinos, lo único que hemos podido hacer es llevar a ninjas médicos con nuestros equipos en misiones para asegurar su bienestar, o que, al menos, no lleguen a Konoha en estado crítico— cruzó sus manos frente a sus labios.
Sakura escuchaba atentamente lo que decía su shishou, al mismo tiempo intentaba averiguar a qué quería llega con toda aquella información.
—Es por eso que estamos faltos de ninjas médicos en el hospital por la prioridad que se les ha dado a los equipos que salen de Konoha —Tsunade continuó hablando—, por eso mismo, has sido solicitada en un equipo ANBU para ser su ninja médico.
Las palabras de Tsunade fueron como una bomba en el cuerpo de la joven. Era lo último que se podía esperar, ¡tan solo era una jounin! Estar en un equipo ANBU era una liga en la que nunca pensó participar.
Sus pulmones se obstruyeron brevemente al asimilar la información, las preguntas comenzaron a perforar su cabeza. ¿Cómo que había sido solicitada? ¿Un equipo había pedido explícitamente que fuera ella la nueva incorporación? Miró al ANBU al lado de su mentora, que permanecía estoico y sin mirarla. Al instante, su cuerpo se tensó cuando llegó a la conclusión que su mentora insinuaba.
—¿Por qué yo? —le preguntó directamente a Tunade, sin separar su mirada de los ojos color miel. Esa pregunta es la de mayor peso entre el sin fin que tenía.
Tsunae se pasó los dedos por el cuello, deshaciendo un nudo en su musculatura, mientras su mirada vagaba entre las dos personas que había en su oficina. Las razones del ANBU no la conocía, si era sincera consigo misma, ella también quería preguntarle lo mismo que su estudiante a ella. Cuando entró a la sala y le pidió que ella debía ser la otra integrante le sorprendió, algo debió ver en ella, en cierto modo le hacía hinchar su pecho de orgullo, mientras que por otro lado le daba curiosidad ver qué es lo que había visto. Lo único que podía contestar es porqué ella aceptó llamarla.
—Sakura, además de la comadreja aquí presente —señaló al ANBU—, de Shizune y Jiraya, eres la única otra persona que cuenta con mi entera confianza. Ya no hay nada que pueda enseñarte como ninja médico, has sobrepasado tu entrenamiento. Estoy segura de que tienes los requisitos necesarios para esta delicada misión.
Las palabras de su shihsou movieron algo dentro de ella. Estaba abrumada por la confianza que depositaba en sus capacidades, pero a la vez era un peso con que debía cargar. Si estaba al nivel de aquel equipo al que le habían asignado, o no , dependía de si podía cumplir con las expectativas del Hokage.
—Tu papel principal en la misión será el de tomar asistencia médica al equipo. Pero ojalá fuera tan sólo eso —Tsunade hizo una pausa para tomar aire y asegurarse de que Sakura escuchaba atentamente cada una de las palabras que delicadamente tendría que pronunciar—, el objetivo es sacar información a un hombre que ha secuestrado a una persona a la que hay que rescatar, aquí tu jugarías el ootro rol asignado para la misión —la sala se quedó en silencio durante unos segundos mientras Tsunade sopesaba la gravedad de lo que estaba a punto de decir—, pero el hombre en cuestion secuestra a unocentes para vendérselos a un traficante, y dedica la mayor parte de su tiempo a visitar burdeles de cada sitio por el que pasa. En ese sentido, es fácil seguirla el rastro.
Sakura asimiló rápidamente las palabras de su mentora, y el entendimiento de lo que se requería de ella en sea misión azotó en su mente.
—Y yo debo infiltrare en el burdel para sacar la información de dónde se encuentra la persona que buscan y rescatarla —su mandíbula se tensó. ¿Por qué ella y no otra kunoichi con más experiencia en aquel campo?
Tsunade jugó con los papeles que tenía en frente de ella mientras trataba de buscar la respuesta adecuada. Es la primera vez que insinuaba este tipo de misiones para su estudiante, y como las primeras veces no es fácil decirlo, cuando recién había comenzado su carrera de jounin y la guerra estaba próxima, usó sus habilidades de seducción para encontrar mucha información, aunque esos fueron otros tiempos y, nunca pondría a Sakura un peso que no podrá lidiar.
—Confío en que harás un buen trabajo. Atraer su atención y sacarle la infomación al objetivo será breve, luego continuarás como ninja médico en el rescate y de regreso a Kpnoha, donde te asegurarás de que tus compañeros no sean lastimados.
Sakura sopesó las palabras de su maestra, y volvieron a cruzarle por la mente imágenedes de kunoichis más capacitadas o experimentadas en aquellas artes. Pensó en Ino, que ya había realizado antes aquel tipo de misión.
—Eres la única otra persona que cuenta con mi entera confianza —las palabras de su maestra resonaron en su mente. Sus ojos se fijaron en la rubia nuevamente, esperando encontrar algo mas en su mirada.
Conociendo ls palabras que había detrás de aquellos ojos verdes, Tsunade suspiró.
—No puedo decir más del caso a menos que aceptes esta misión con el equipo ANBU.
Asintiendo, comenzó a pensar en todas las posibilidades de aquella misión, en los pros y contras, hasta que una larga sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro. No sólo su expediente se vería beneficiado por incluir aquella experiencia con un equipo ANBU, sino que estaba segura de que Naruto y Sasuke se morirían de envidia al ser ella la primera en entrar en la élite de los ninjas de Konoha. Si ellos podían irse a misiones sin decirle nada, ella también podía irse a misiones sin ellos, y qué mejor que con un equipo ANBU.
—Acepto.
Tsunade asintió complacida por la respuesta de su estudiante.
—Bien, como sabes es una misión S. Se infiltrarán en el país del hierro y tú buscarás a la persona cuya imagen se encuentra en el pergamino que tiene el capitán del escuadrón —señaló con la cabeza al enmascarado que no movió un solo músculo en todo este tiempo que estuvo erguido y atento—, y deberán rescatar a un primo lejano del señor feudal, por quien guarda un gran afecto— ahora entendía por qué retenía información confidencial, si esto se filtrara, sería un escándalo— Uchiha puedes quitarte la máscara.
Aquello fue como si un balde de agua fría sobre su cabeza. ¿Uchiha? No son muchos los Uchiha que conoce que no trabajan siendo shinobis policías de Konoha, y de ellos son contados con una mano los que han llegado a ser ANBU. Sus ojos se desviaron hacia el enmascarado, y en cámara lenta, su terror fue confirmándose. Itachi Uchiha se quitó la máscara de comadreja de su estoico rostro. Toda la furia que le profesó se evaporó en cuestión de segundos. Horrorizada, ahogó un gemido de frustración. ¡Había sido la segunda vez que había sido mal educada con el heredero Uchiha! Y, por si fuera poco, esta vez lo había amenazado.
Definitivamente quería desaparecer por un largo tiempo.
La voz de Tsunade se escuchaba muy lejos de sus oídos, no estaba muy segura de qué decía, tal vez algo sobre la misión, no estaba muy segura. Sakura desvió toda su atención de las palabras de su mentora, sólo para ver por el rabillo del ojo algún gesto en el rostro del Uchiha que notase algún tipo de molestia hacia ella. Sin duda, lo peor que podía hacer era desafiar al ANBU más experimentado de Konoha, recordó pues desde los trece años estuvo en aquel puesto.
Sin embargo, relajó su postura al ver cómo el Uchiha no reparaba en ella. Su larga experiencia con los rostros inexpresivos de Shikamaru, Sasuke, Neji y Kakashi le decía que prestase más atención al particular brillo en los ojos de aquellos hombres.
Bingo, dijo para si misma.
Era casi imperceptible, pero podía entrever en sus ojos el brillo de la burla. ¡Se estaba mofando de ella!
La humillación -la segunda esa semana- hizo que su piel adquiriese un tono rosado, y reprimión un bufido de molestia ante el pequeño juego del Uchiha, que parecía hablar con ella a través de sus ojos.
Sin darle tiempo de saborear de aquel pequeño castigo, Sakura irguió su postura y desvió la mirada, anotando mentalmente demostrarle a aquel hombre que nunca más volvería a sentirse avergonzada en su presencia.
Maldito Uchiha
Itachi apenas escuchaba los detalles que mencionaba la Hokage, él ya sabúa todo lo que estaba diciendo, pues ya había leído el pergamino. Parecía que la Haruno no se daba cuenta de que podía captar todas las miradas furtivas que le lanzaba ocasionalmente, y eso lo divertía y distraía al mismo tiempo.
Siempre se consideró una persona curiosa, cuando algo le llamaba su atención le gustaba aprender todo sobre el objeto o persona hasta saciarse e ir a lo siguiente. Haruno ha tenido la fortuna o desdicha de estar bajo su mirada. Sabía que ella tenía un buen historial y la vacante faltante en su equipo encajaba para la misión, por eso fue con la Hokage para solicitar a su estudiante. Pudo ver la fracción de segundo que los ojos de Tsunade se abrieron antes de volver a normalidad. Nunca preguntó el por qué y no había más que un porque ella es interesante. Quería ver más reacciones que podía hacer esa chica que es compañera de su hermano y la misión de ahora quedó perfecta para saciar su curiosidad y seguir con su vida.
Una vez que Tsunade accedió a que su estudiante fuese la siguiente integrante del equipo fue a su casa para que vaya a la oficina de su mentora. Su curiosidad no hizo mas que aumentar cuando la ve casi abalanzarse sobre él, dispuesta a seccionar los tendones de sus rodillas con un pequeño corte a través de sus dedos. Ni siquiera dudó al ver la máscara ANBU que él portaba. Desde luego, era la primera vez que veía que alguien lo amenazara tan directa y abruptamente. No sabía si catalogarla como alguien muy valiente o muy estúpida.
Era sabido por todos que había entrenado bajo la tutela de la legendaria sannin, y que ahora el hospital de Konoha prácticamente corría a su cargo. Para cargar con todo ese peso, debía ser una joven trabajadora, protectora, y los cráteres que abría a su paso cuando se pelaba con el equipo 7 dejaban calro que, además era muy, muy fuerte. Ahora también podía asegurar que no temía enfrentarse a los más poderosos y que, por alguna razón que desconocía, estaba seguro de que el equipo 7 no valoraba todo su potencia.
Apenas pudo reprimir una sonrisa cuando esta se percató de qué ninja de Konoha había tras esa máscara con la que había estado a punto de pelear. Era una lástima no seguir portando aquella máscara para poder sonreír sin tapujos. Desde niño le han instruido a ser perfecto, el mas inteligente, el más fuerte, hacer cada uno de sus movimientos precisos y letales, ser el mejor y sobre todo, dejar a un lado toda emoción que podía comprometerlo. Con tantos años de experiencia ha desarrollado un férreo control de sus emociones, y por eso, ver el cambio abrupto de emociones de la compañera de su hermano que podían verse a kilómetros de distancia era refrescante e intrigante. Tal vez saciar su curiosidad tarde más de lo que esperaba.
Cada vez le resultaba mas interesante la chica que tenía a su lado.
Sin dejar de mirar a Tsunade, Itachi se preguntó cómo actuaría aquella joven tan temperamental en una misión sin que los lastres que tenía por compañeros de equipo la retuvieran.
Era sabido por todos que había entrenado bajo la tutela de la legendaria sannin, y que ahora el hospital de Konoha prácticamente corría a su cargo. Para cargar con todo ese peso, debía ser una joven trabajadora, protectora, y los cráteres que abría a su paso cuando se pelaba con el equipo 7 dejaban calro que, además era muy, muy fuerte. Ahora también podía asegurar que no temía enfrentarse a los más poderosos y que, por alguna razón que desconocía, estaba seguro de que el equipo 7 no valoraba todo su potencia.
—Bien con todo acordado pueden irse.
Con la orden de la Hokage ambos se inclinaron para despedirse y dieron la vuelta para marcharse de la oficina. Itachi notó cómo la joven lo miraba,, como intentando decirle algo, pero de sus labios no salió ninguna palabra.
—Haruno, aquí tienes lo que necesitas para el viaje —dijo extendiendo una mochila a la kunoichi, la joven miró con cautela— no eres un ANBU, pero necesitarás la ropa. Tsunade-sama añadió personalmente todo lo que encesitarás para el viaje. Nos vemos a las 7 a.m en la entrada de Konoha. Sé puntual, no toleramos los retrasos —dijo rápidamente.
Apenas le dio tiempo a la pelirosa para contestar, cuando se dio la vuelta para iniciar la marcha.
Lo único que llegó a escucha de ella fue un fuerte pisotón, y en su rostro se dibujó una delgada sonrisa de satisfacción al escuchar su frustración. Esta misión iba a ser interesante.
Faltaba una hora para que partiera, por lo que fue a su casa y agarró una mochila que contenía todo lo necesario. Siempre estaba listo para partir en alguna misión de emergencia. Se dirigió a la cocina para coger unas bolas de arroz, y salió de la mansión Uchiha con paso firme.
Una vez llegado al punto de encuentro, se limitó a ver cómo el sol comenzaba a asomarse por la lejanía, cuando Shisui se acercó a las puertas de la ciudad, y, por el color púrpura bajo sus ojos parecía aún dormido. Se saludaron en silencio y siguieron esperando, poco tiempo después apareció Genma, quien les saludó e inmediatmanete se puso a entablar conversación con un cansado Shisui, ambos estaban especualndo sobre quién sería el ninja médico que se les uniría.
—Seguro no es Hana, la última vez casi te descuartiza Shisui, a menos que quieras que termine lo que no hizo —dijo Genma con malicia enterrando su codo en la costilla del Uchiha.
Shisui puso los ojos en blanco y giró a ver a su capitán.
—Entonces, ¿nos dirás quién es el afortunado de hacernos compañía?
Itachi desvió su mirada del cielo ahora que sabía que no podrá estar por más tiempo en paz para ver las miradas curiosas de sus compañeros.
—Pronto lo descubrirán —dijo escuetamente.
Los gemidos de sus compañeros no tardaron en sonar en modo de queja.
—No es justo, capitán, tú ya la conoces —dijo Genma.
—Debe ser una mujer, otro hombre sería demasiado —murmuró Shisui.
—Claro, al final solo te gustaría acostarte con ella. Veamos si eres capaz de conquistarla antes que yo —rió Genma.
Enfrascados aquellos dos en la conversación, no notaron cómo Itachi observaba a la chica de cabello rosados que se aproximaba a su encuentro. Iba vestida con la ropa ANBU y su máscara colgada en el cuello. Enarcó la ceja al verla más de cerca, a pesar de que no tuviera la máscara podría reconocerla. ¿Quién mas existía en aquel país con un color de pelo tan exuberante? Su mirada recorrió el cuerpo de la joven para analizar el atuendo que portaba. El pantalón negro se ceñía a su cuerpo, dejando ver unas contorneadas piernas, delineadas por el entrenamiento continuo. La playera negra con cuello de torutga dejaba sus hombros descubiertos, y sobre ella tenía el chaleco blanco que todos portaban, junto con lso protectores de los brazos y aquellos hiantes que le había visto usar después de la catastrófica cena. Lo único destacable de su atuendo, además de su cabello, era una curiosa bufanda de color rojo que colgaba de su cuello.
—Hola, ¿He llegado tarde? —preguntó. Su voz sonaba un poco angustiada, quizá le preocupaba haber encontrado allí a todo el equipo antes que ella.
Itachi negó con la cabeza, de hecho, había llegado 5 minutos antes de las 7.
Los otros dos chicos giraron a verla sorprendidos, y no ocultaron su satisfacción al reconocer a su nueva compañera.
—¡Sakura! Así que tú eres nuestra ninja médicp —dijo Shisui, quien alargó su brazo para estrechar a su compañera.
Mientras Genma y Shisui hablaban entusiasmados con la jove, el menor de los Uchiha lanzó una mirada afilada a su primo. A veces se preguntaba cómo es que Shisui era un Uchiha, es todo lo contrario a lo serios y reservados que son. Si no fuera por el Sharingan...
Sakura prestó atenció a la escena que tenía frente a ella. Uno de sus tres compañeros la abrazaba de una forma tan asfixiante que le recordaba a Naruto. El otro se limitaba a sonreír y juagar con su senbon en la boca, mientras que el último de los tres hombres, quien deseaba con todas sus fuerzan que no estuviera allí, permanecía impasible ante su llegada. Ahora entendía por qué Naruto y Sasuke le llamaban el indeseable.
Ahí estaba tan tranquilo como siempre, como si no hubiese pasado nada y no se burló de ella.
Que irritante...
—Es agradable saber que tendremos a una bella dama como compañía —Genma le guiñó un ojo con gesto coqueto.
Sakura rodó los ojos ante el comentario.
—¿Acaso quieres terminar con algo roto, Genma? Si no mal recuerdo la primera vez que salimos fue y seguirá siendo la última —puntualizó con una ceja alzada.
Shisui deshizo el abrazo, aunque no dejaba de sonreír. El mencionado ninja se limitó a encogerse de hombros y sonreír con simpleza.
—Si, bueno, quizá para la próxima vez deberíamos alejarnos de esos perros peores que tu sombra que te siguen a todas partes. No lo lamentarás —dijo con tal soltura que pareciese que su orgullo no hubiese sido mancillado.
—Y yo te aseguraré que no lamentarás el golpe que te daré —replicó la pelirosa.
El aludido suspiró derrotado mientras Shisui se carcajeaba, quien aprovechó un breve momento de despiste para pasar su brazo por encima de los hombros de Sakura.
—Esa es mi chica, nunca había visto a Genma ser bateado tan rápido. Cuando regresemos te invito o un trago o mejor que tal si en la misión te pago por un baile a menos que quieras hacerlo gratis nunca había visto a Menma ser bateado tan rápido. Cuando regresemos te invito o un trago o mejor que tal si en la misión te pago por un baile a menos que quieras hacerlo gratis —dijo Shisui con coquetería.
Las mejillas de Sakura se tiñeron de rosa y su piel se erizó, los comentarios de Genma y Shisui no hicieron mas que cohibirla. Sabía que ambos tienen fama en Konoha de estar siempre atrás de las mujeres en alguna cita y relaciones íntimas ocasionales con mujeres. No podía imaginarse estando en una relación de una noche. Solo ha estado en dos relaciones y un par de salidas con amigos, hacer lo mismo que esos le era algo ajeno a ella.
Su estómago se retorció como un resorte cuando cayó en cuenta en que estaba en el equipo zero, y por eso, estará con Genma y Shisui, bailará frente a ellos. Con un suspiro de derrota y con la cara del mismo color de su cabello, se deshizo del brazo del Uchiha mientras avanzaba unos pasos hacia el bosque que tenía frente a ellos, y sujetó la máscara ANBU con seguridad.
Mas adelante tendrá que lidiar con eso, por ahora, un torrente de adrenalina se inyectó en sus venas. Aquí mismo comienza su primera misión con un equipo ANBU y no menos que el equipo zero, el equipo liderado por nada menos que Itachi Uchiha. Una misión que de seguro cambiará su vida para mejor.
—Basta de bromas, ¿o acaso quieren ir retrasados en nuestra misión como equipo? —la voz de Sakura tembló de la emoción. Se giró un momento para ofrecerles una brillante sonrisa antes de situar la máscara ocultando su rostro. Sin esperarlos se giró nuevamente y comenzó a moverse hacia el bosque.
Los tres hombres del equipo se miraron entre si antes de seguir a su nueva integrante provisional.
Los cuatro ninjas saltaban de árbol en árbol a una velocidad que a Sakura le pareció de vértigo, con el sol encima de sus cabezas y el agotamiento intentando hacer mella en su respiración, pero se resistió a mostrar cualquier pequeño signo de cansancio. Apenas pudo comer una pequeña barra energética en el único y breve descanso que hicieron a lo largo de toda la mañana, y se obligó a mantener la velocidad de sus zancadas a lo largo de la tarde, siguiendo el ritmo del equipo.
La formación estaba encabezada por Shisui, cuyo sharinhan podría detectar cualquien amenaza de frente. Ella y Genma se situaban a los lados, apenas unos metros detrás de Shisui, mientras que el líder, Itachi, permanecía detrás para interceptar cualquier ataque sorpresa. Para Sakura, el ver que Genma y Shisui siendo bromistas y coquetos empedernidos cuando se trataba de una misión se veía tan serios y alertas que se preguntaba si no se imaginaba si las actitudes relajadas de antes no eran un espectáculo para no mostrar lo que realmente eran.
Así es como se hacen las cosas en ANBU, pensó.
Cuando el agotamiento comenzaba a revelarse tras sus rostros enmascarados, y aprovechando que la noche comenzaba a aproximarse, Itachi hizo un alto para descansar cuando vieron un claro en el bosque.
Cada uno hizo de su parte para tener las cosas listas para pasar la noche allí, Shisui organizó un pequeño campamento, Gernma fue por leña, Sakura sacó las cosas para ña cena, e Itachi fue a establecer un perímetro de seguridad alrededor del campamento. Después de comer silenciosamente, manteniendo la paz que había reinado durante todo el trayecto, Shisui fue el primero en romper el silencio desoso de retomar el tema anterior.
La oportunidad la tenía en frente y no podía negarse.
—Entonces cuéntame, Sakura-chan, ya que rechazaste a Genma y has decidido ignorar mis encantos, ¿hay alguien que te guste?
Sakura frunció el ceño, Shisui definitivamente le recordaba al par de entrometidos amigos con cabellera rubia. Rezó a Kami en silencio para que no se hicieron nunca amigos, o sería su fin.
Por su parte, Itachi observó en silencio a sus compañeros, observando con diversión cómo crecía la angustia de la chica de pelo rosado ante tal pregunta. Genma jugaba con su senbon deslisando el senbon en su boca a cada uno de los extremos de su sonrisa.
—No creo que eso importe para nuestra misión —dijo tajante. La molestia se palpaba en el tono agrio de sus palabras.
—Oh, vamos, una chica debe tener alguien en su corazón, siempre lo hay —dijo Shisui, no obtendrá un no por respuesta— A no ser... Que siga siendo Sasuke —la insinuación de Shisui provocó la mirada curiosa de Itachi.
—¿Sasuke? ¡Claro que no! —sus ojos se abrieron de par en par, y sintió sus mejillas arder mientras hacía espavientos con las manos, tratando de negar aquella afirmación.
Itachi coincidió con Shisui. Toda la familia sabía del enamoramiento que la Haruno le profesó durante su niñez a su hermano, quien llegaba todos los días a casa quejándose de lo empalagosa y odiosa que era su compañera de equipo. No sería extraño que aún mantuviese esos sentimientos por el pequeño de los Uchiha,
—¿No? Todos saben que estabas enamorada de él, e incluso me atrevo a decir que Mikoto hasta hace poco soñaba que te casaras con su hijo —admitió Shisui no muy seguro de creerle. Incluso Itachi tuvo que estar de acuerdo. La tenacidad de Sakura para perseguir a Sasuke era impresionante, incluso para los Uchiha.
Sakura se sonrojó aún mas por aquello. No sabía que Mikoto la quisiera como nuera. De haberlo sabido hace muchos años, estaría saltando de alegría e ido directo a restregándoselo a Ino. Se aclaró la garganta antes de hablar.
—Es verdad que hace mucho tiempo tenía esos sentimientos hacia él, pero las cosas cambian y ahora es simplemente uno de mis mejores amigos —azorada por los 3 pares de ojos inquisitivos que la enfocaban, desvió la mirada.
La risa de Genma no tardó en resonar en el claro, haciendo fruncir el ceño de Sakura, que giró su rostro a verlo esperando una explicación. No veía nada gracioso en lo que acababa de decir.
—Ahora todo tiene sentido para mí —comenzó a explicarse Genma a los tres que trataban de entender qué es lo que le parecía gracioso. Se puso la mano en el pecho tratando de apaciguar su risa para poder explicarse— es por eso que muchos como nosotros terminamos siendo rechazados por Sakura. Con Kiba, el casanova y Shikamaru, el cerebro mas grande del planeta que puede rivalizar con nuestro capitán, como novios —con cada nombre que decía alzaba un dedo de su mano derecha contabilizando—, según mis fuentes, el prodigio Hyuuga como prospecto, y además de tener a su alrededor al apodado "el equipo más caliente y bestial" de Konoha, no me sorprende que es inmune a nosotros. El listón está muy alto.
Los ojos brillosos de Shisui se abrieron al caer en cuenta lo que dijo Genma mientras que Sakura e Itachi les miraron confundidos con lo que decían. ¿Eso tenía sentido?
— ¿El equipo más caliente y bestial? —Sakura repitió las palabras de Genma aún procesando lo que dijo. El apodo hormigueó en sus labios y una sensación de vacío se asentó en su estómago, sus puños se tornaron blancos y sus ojos centellaron al pensar en Naruto, que desde niño había sido odiado maltratado por el Kyuubi, en Sai, que por estar en Raiz, se volvió una persona con dificultades para sentir emociones para ser un mejor shinobi de acuerdo a los ideales de Danzo, pensó en Sasuke, hambriento por ser más fuerte para ser reconocido por su padre y no estar a la sombra de su hermano, en Yamato, que fue un experimento de Orochimari, y en el solitario y roto Kakashi, quien todos llaman "el ninja copia" por un sacrificio de su mejor amigo. Si no se abalanzaba a Genma para molerlo a golpes, era porque aún tenía una parte cuerda en su mente. Realmente molesta siseó en voz baja— Mas te vale que eso no sea un insulto.
Los vellos en la nuca de Genma se erizaron y Shisui tragó saliva. Sakura, en un parpadeo, de estar avergonzada pasó a mostrar un aura oscura y mortal que agarró a los dos con la guardia baja. Al instante Genma alzó las manos en redención tratando de calmarla.
—No me malinterpretes, son geniales. En realidad tienen ese apodo porque las mujeres creen que son atractivos y son monstruosamente fuertes desde jóvenes—bajó su tono de voz intentando apaciguar a Sakura y evitar que no sea mandando hasta el centro de la tierra.
El aura oscura de Sakura desapareció lentamente hasta que al final, el cuerpo de Sakura se relajó y dejó entrever una suave sonrisa que hizo suspirar de alivio a dos de los tres integrantes que se habían asustado.
Sabía que los hombres en su equipo eran muy guapos. Si no lo notara es porque sería ciega y no lo era, hasta su sensei y taicho son atractivos, aunque nunca lo admitirá en voz alta. Son grandiosos siendo ninjas, además atractivos y nobles a pesar de las apariencias de algunos de ellos. Los conocía y como la única mujer del equipo se sentía la bruja junto a los príncipes, y como bruja los protegerá de aquella fortaleza emocional tan delgada que cada uno de ellos tiene. Ella es el muro, ella será quien los protegerá con uñas y dientes como un lobo a su camada. Aun cuando ella es la pieza llena de hollín en medio de piezas de oro.
—Si, son un poco especiales... —admitió a regañadientes— pero si se atreven a decir algo más de ellos, no dudaré en dejarles en coma por el resto del año.
Solo dos de los tres temieron su amenaza..
Itachi desde su lugar miró interesad a Sakura, ocultando la impresión al ver cómo alguien de fuera de su clan se empeñaba en proteger a su hermano pequeño y los otros intefrantes del equipo 7, incluso valorándolos más a ellos que a ella misma. Era interesante ver cómo en toda la comida y ahora que platicaban, Sakura nunca lo miró al rostro, como si continuara vendiéndolo.
—Ahora que lo pienso, quizá hay alguien que puede estar a la altura de Sakura —el brillo ede malicia en los ojos de Shisui no presagiaba nada bueno. Sus ojos miraron hacia el frente u los demás siguieron su mirada.
Genma casi se ahoga con su aire y el rostro de Sakura pelideció. Las cejas de Itachi se alzaron ante la insinuación de su primo.
—¡Si!, está a la par de inteligencia del chico de los Nara, fue capitán de un equipo ANBU a los 13 años y mató a Orochimaru. Si Sasuke tiene un gran club de fans, el club de fans de Itachi es aún más grande, y es el herededro al clan... —dijo Shisui. Parecía qeu estaba ofreciendo a su primo a la venta— ¿Qué te parece Sakura? ¿A que no estarías con Itachi?
Los tres chicos miraron curiosos a la chica que estaba tan pálida como el papel, en segundos se puso roja girando el rostro furioso a SHisui.
—Todo el día he escuchado que dices tonterías, pero esta rivaliza con cualquier otra cosa que has dicho. ¡Nunca estaría con el capitán!
Shisui y Genma chasquearon la lengua.
—Uy, capitán te acabas de unir al lado del montón de rechazados en menos de 10 segundos a pesar de que no la invitaste a salir, eso es todo un récord —se burló Genma.
—Aww, vamos ¿No se te hace al menos guapo? —preguntó Shisui acercándose un poco a Sakura.
Sakura apretó sus manos y cerró los ojos, estaba temblando en su lugar entre Shisui e Itachi. En un instante, la mano de Sakura voló a gran velocidad punzando con fuerza un punto en el cuello de Shisui, y tirándolo al piso dormido antes de que él o Genma pudieran avistarlo.
—Shisui se apunta a ser quien toma el último turno de guardia, ¿te apuntas a ser el tercer turno, Genma? —Sakura lanzó una mirada afilada hacia el asustado Genma, quien agitó la caebza de un lado a otro. Satisfecha, agarró la pierna de Shisui para llevarlo a su tienda— Yo tomaré el primer turno.
Genma e Itachi asintieron viendo cómo esta arrastraba al mayor de los Uchiha por el campamento.
—Si que tiene temperamento —suspiró Genma divertido pasando una de sus manos por el cuello.
—Aa —era más interesante de lo que esperaba. Aquella chica era, cada día, más interesante de lo que se esperaba. Era cierto que Shisui no podía haber predicho el ataque al no tener el sharingan activado, pero no dejaba de ser un ninja de élite que había sido noqueado en menos de un segundo por aquella muchacha de cabellos rosados.
—Yo tomaré el segundo turno, capitán, buenas noches —dijo Menma levantándose de su asiento.
Itachi e quedó un rato mirando a la fogata hasta que el sonido de pasos le hizo salir de su ensoñación. Giró su cabeza para ver a Sakura un poco sorprendida de verlo aún ahí. Un poco molesta y algo incómoda, tomó asiento frente a Itachi con la fogata como barrera.
El único sonido entre ellos fue el crepitar de la fogata y los insectos que pululaban cerca. Sakura se removía incómoda en su asiento al saber que, frente a ella, estaba aquel Uchiha con la que ha pasado demasiadas vergüenzas. Aunque su mirada no estaba en ella sino en las estrellas, aún así sentía su cuerpo arder por ser consciente de su presencia, desde que salieron de Konoha intentó evitar mirarlo, y por si fuera poco, presentía que el lo sabía. Sin aguantar el silencio se aclaró la garganta.
Estuvieron en silencio largo rato mirando las estrellas hasta que Sakura aclaró la garganta.
—Capitán, yo puedo hacer guardia sola…
—Aa.
Aún se sentía un poco avergonzada por lo que había dicho Shisui. Desde luego, ella no era ciega, y las insinuaciones de Shisui sobre su primo sólo acrecentaron en su cabeza la imagen que tenía sobre Itachi. Ella estaba acostumbrada a los distintos tipos de belleza de los que se rodeaba, cada uno de sus compañeros, Sai, Ino, Sasuke, Naruto o Kakashi, tenían una particular belleza que aprendió a ignorar o, mejor dicho, convivir con ella. Pero nunca se había parado a pensar en lo que aquel pelinegro que tenía frente a ella le inspiraba. Sin duda, sus facciones eran delineadas y rectas, la curva se sus labios se le antojó suave, a pesar de nunca haberlos probado, y su físico estaba esculpido por las arduas misiones y jornadas de entrenamiento.
Desvió su mirada de los ojos negros que la observaban con cautela. Nunca en su vida se planteó estar con él. Ahora, coincidia con casi toda la población femenina de Konoha, Itachi es alguien fuera de la liga, un hombre inalcanzable. Además, es el hermano de su compañero y heredero del clan, no podría imaginarse una vida más complicada que la que pudiera compartir con ese hombre.
—Si seguimos a este ritmo llegaremos pronto a la aldea del hierro —comentó el pelinegro rompiendo el silencio.
El intento por entablar conversación sorprendió ligeramente a Sakura, que en todo este tiempo se había quedado en silencio.
—Sí, sólo nos queda aproximarnos un poco más para rastrear el burdel en el que se ha visto a nuestro objetivo y… Proceder con la sustracción de información —esto último lo dijo casi en un susurro. Apenas podía imaginarse a sí misma en aquella situación, que la atormentaría por mucho tiempo.
Itachi asintió, pero su ceja se levantó al darse cuenta de un pequeño detalle que no había comentado, si bien había estado dándole vueltas toda la jornada. Debía planteárselo a su compañera, no solo por la seguridad de la misión, sino también por la de ella misma. No le dio tiempo a escoger delicadamente unas palabras que plasmasen su preocupación, cuando su boca habló por sí misma.
— Haruno, ¿eres virgen?
Después de haber hecho memoria sobre las parejas de la joven, Itachi dudaba que esta fuera aún virgen. Pero, si ese no era el caso, quizá se había equivocado al enviarla a aquella misión. La joven se vio sorprendida por sus palabras, pero respondió casi al terminar la pregunta.
— ¿Qué? No, bueno… ¿Es necesario hablar de esto? —Sakura sentía cómo su rostro se acaloraba.
Los momentos incómodos con Itachi Uchiha no hacían mas que acumularse en el repertorio de escasas interacciones de Sakura con el heredero Uchiha. Todo comenzó desde el escándalo que hizo en casa de los líderes de clan Uchiha, luego casi golpea a Itachi mientras dejaba salir su frustración, después lo amenazó absurdamente, aparece Shisui insinuando que podía tener una relación con Itachi, su capitán, y ahora estaban entrando en el terreno más íntimo para ella. Kami, mátame aquí mismo, pensó.
Incluso parecía hilarante que antes de esa cena sus interacciones era un breve saludo o despedida o indicación en qué parte de la casa se encontraba Sasuke, o si eran más de dos palabras fue en el chequeo médico anual. Pero desde la cena, sus interacciones con el mayor de los Uchiha no hacían mas que aumentar para su desgracia.
—Lo es todo, Haruno. Como capitán del equipo no puedo dejar que mis subordinados se lastimen, aunque seas provisional estás bajo mi cuidado, no dejaré que hagas algo que te pueda dañar.
La garganta se le secó y sintió cómo las piernas se volvieron de gelatina al ver la penetrante y seria mirada de Itachi, menos mal que estaba sentada. Parecía tan profesional y tan serio en lo que decía, que si fuera su equipo se sentiría ofendida ante la insinuación de que ella no estaba capacitada para algo como eso, pero él… Lo decía de tal modo que en verdad creía que se preocupaba por ella.
Queriendo estar a la par de él se irguió desde donde se encontraba sentada y adoptó un papel más profesional.
— No se preocupe, capitán, esta sería la primera misión de este estilo, pero he aprendido cómo realizarlo —Sakura pensó en Ino y en las locas fiestas en las que su amiga la obligaba a hacer todo tipo de acercamientos al sexo opuesto, de los que luego se arrepentía a la mañana siguiente mientras ingería una pastilla para aliviar su resaca—. Además, no, no soy virgen.
—Yamanaka, ¿cierto? —Lo pensó un rato antes de asentir satisfecho— bien, una vez que entres al burdel como una más de ellas, nosotros nos infiltraremos como clientes observando cualquier detalle destacable, esperaremos a que acabes tu turno para que nos informes sobre lo que veas.
Sakura asintió sin añadir nada más. Dando por terminada la conversación, Itachi se despidió con una ligera inclinación de cabeza de su compañera— Contamos contigo, Haruno.
Giró sobre sus talones emprendiendo la marcha hacia su tienda de acampada.
No fue hasta que no lo vio dentro cuando Sakura dejó escapar el aliento que no sabía que contenía. Pensando un poco sobre las palabras de apoyo de su capitán, se quedó mirando la fogata durante un tiempo. Sentía su cabeza zumbar con anticipación.
A pesar de todo, aún sentía la presión de ser parte del mejor equipo ANBU activo, y tenía que luchar contra la única persona que podía boicotear aquella misión, ella misma. Por si fuese poco, estar en el mismo equipo que Itachi Uchiha, un ex miembro del equipo que alguna vez formó con Kakashi-sensei y Yamato-taicho hacía que la presión fuese aún mayor, el prestigio de Itachi se reflejaba en el éxito de ellos y el éxito que ella pudiese tener, se verá reflejado en el prestigio de Kakashi o Yamato. Si no creía estar a la altura de las expectativas que tenían sobre ella, por lo menos debía intentarlo.
Pero todo puede torcerse en el último momento, pensó.
Frustrada, decidió dejar aquellos pensamientos de lado y comenzó su guardia. Mañana iba a ser un largo día. .
Sin lectores la historia muere ... Respuestas críticas, consejos, apoyo, etc ... Escríbanlo en una revisión, cada uno de ellos alimenta al escritor a seguir adelante en su historia.
¿Qué tal ha parecido? Apenas está arrancando la historia y como vemos Itachi se está comenzando a interesar en Sakura, veamos cómo les va en la misión, que tardará como tres capítulos más en realizarse, ya veremos qué pasa con nuestros personajes en la historia más adelante, cualquier sugerencia estoy abierta a que lo mencionen en un comentario.
Ya el capítulo 3 ha tenido muchos cambios, además de que se le han añadido nuevas cosas. Como las otras veces quiero agradecer a mi beta KareO por tener el tiempo para ayudarme a corregir la redacción, gracias a ella me he dado cuenta de cosas, que sola, no me hubiese percatado. Además de que volver a editar los capítulo me ayuda a refrescar mi memoria de los anteriores para no dejar algún cabo suelto.
2/09/2017 Reedición 14/06/2018
