Hola!, siento no haber subido la semana pasada este capítulo pero ando buscando trabajo y entre otras cosas que han sucedido aleatoriamente que no me dio tiempo de poder leer el capítulo para corregir y cambiar cosas del capítulo.

Como he dicho anteriormente espero que les guste el capítulo.

Descargo la responsabilidad: Los personajes no me pertenecen, son creación de Kishimoto.


Capítulo 4: El conejo y la pantera

El equipo 1 ANBU de Itachi había saltado de rama en rama por todo el país del fuego hasta que el frondoso y característico bosque del país desapareció, entonces tomaron senderos poco transitados en otros pequeños países con sus ropas de ANBU puestas hasta que llegaron al país del hierro donde la tierra tenía más montañas explotadas por las minas que árboles y plantas en general.

Era estos momentos es que Sakura amaba el país del fuego donde todo era vivo y con mucho verde. La vida, amaba la vida en general, no solo de los seres vivos a quienes febrilmente trataba de quitar de las garras de la muerte, sino también del ambiente, las plantas, los animales, todo.

Caminaron tranquilamente por los senderos sin sus máscaras, el país del hierro no tenía un pueblo ninja, más bien abundaban los mercenarios y ninjas renegados por lo que andar con una máscara y la ropa ANBU puesta solo levantaría sospechas. Pronto llegarían al pueblo que les habían indicado, así que Sakura se había cambiado a un Kimono marrón desgastado para darle la apariencia de alguien que necesitaba trabajo, por eso decidieron para el sufrimiento de ella, se saltara el darse un baño por un par de días para que diera la apariencia tal como la del kimono.

El día anterior Genma y Shisui habían ido al pueblo a investigar hasta que regresaron con el nombre del lugar que el hombre frecuentaba.

En cuanto llegaron al pueblo Sakura arrugó la nariz de disgusto, las calles olían a rancio, el olor a humo encerrado contaminaba el aire y las personas miraban con los ojos vacíos. Las calles eran iluminadas por carteles luminiscentes con distintos nombres de burdeles y bares, tan mal cuidados que un buen sistema de salubridad los cerraría por siempre, las tiendas a duras penas se sostenían y las casas de colores grises eran opacados por las luces artificiales.

Era un lugar deprimente para Sakura. Algo dentro de ella se rompía al ver a mujeres y niños desnutridos, con el cuerpo subdesarrollado y con malicia aprendida para poder sobrevivir a aquel lugar. Sin aguantarlo más sostuvo con fuerza la mano de la persona más próxima a ella que era Shisui quien al verla la comprensión apareció en sus ojos y le dio un apretón de mano antes de seguir adelante.

Era peor que cuando había ido al país de las olas.

Un niño pasó a su lado empujándola levemente, un poco sorprendida ve a Itachi sostenerlo del brazo.

— ¡Suélteme hombre feo! —le gritó el niño contorneando todo su cuerpo tratando en vano de zafarse de la mano fuerte de Itachi.

Temerosa a que le diera unas palabras se separó de Shisui y fue a defender al niño, se petrifico por la forma de hablar de Itachi.

—Un niño pequeño como tu debería estar en casa cuidando de su madre, estudiando para salir de este hoyo en vez de estar robando en la calle a las otras personas —dijo con voz suave al igual que su mirada, tomó de una de sus pequeñas y ennegrecidas manos el pequeño monedero de Sakura.

El niño sostenido por Itachi dejó de moverse avergonzado, con los ojos a punto de llorar miró al piso, negándose a ver quién lo había capturado y a quien le había robado. Era de conocimiento común que si eras capturado en el acto ya te podías dar por muerto.

—Mi madre está enferma señor, mi padre nos abandonó y no puedo ir a la escuela porque tengo que trabajar, el dinero no me da para las medicinas de mi madre —dijo el chico negándose a llorar frente a ellos.

Sakura tocada por las palabras quería abrazarlo consolarlo y ayudarle con la enfermedad de su madre, sabía que no podía o comprometerían sus identidades. Su sorpresa fue mayor al ver a Itachi soltar al niño y sacar de su bolsillo su billetera para sacar unos billetes y dárselos al niño que estaba igual de sorprendido que ella.

—Tómalo, úsalo bien.

El niño estaba sin habla, estaba congelado viendo la mano de Itachi alzada con los billetes en alto.

—Espera —llamó la atención de los dos chicos. Tomó su pequeña bolsa de la mano de Itachi, metió la mano agarrando las pocas monedas que habían y las llevó hacia el niño—, sé que no es mucho a comparación de él pero… Si querías el dinero era por algo muy importante como para necesitar robar.

Le dio una dulce sonrisa al niño esperando paciente a que tomara el dinero. Los ojos del niño iban entre el estoico Itachi y la dulce Sakura que esperaban al niño sin molestia, sus ojos se volvieron cristalinos hasta que no pudo aguantar más las lágrimas, lanzándose a los dos los abrazó por la cintura juntándolos brevemente para la sorpresa de Sakura por la aproximación, miró de reojo a Itachi que ponía su brazo en el hombro del chico. Sonriendo aún más abrazó con fuerza al chico con su mano libre mientras el niño murmuraba varias veces un ahogado gracias.

Después de un rato el niño se separó de ellos con una sonrisa avergonzada, vacilante tomó el dinero de ambos, les dio las gracias mil veces antes de irse corriendo hasta desparecer entre las caras tristes de las personas.

Sakura sonreía, sonreía por el niño, por la esperanza y por la inocencia recuperada en los ojos del niño que habían ayudado. Por su rabillo del ojo vio a Itachi que sorprendentemente sonreía levemente viendo el lugar que aquel niño había ocupado.

Así que era dulce con los niños.

—Fue muy amable de su parte señor —dijo Sakura tomando un papel impersonal con su capitán para que los malos ojos no creyeran que iban juntos.

—Aa, la inocencia es algo que los niños no deben de perder.

No sabía que decirle, por un breve momento pensaba que aquellas palabras encerraban más de lo que decía. Itachi era todo un enigma para ella, podía hacerle enojar, sentir segura, avergonzada y ahora desconcertada. Por un momento se preguntó que más cosas podría sentir al estar cerca de alguien de su calibre.

—Con su permiso tengo que irme.

Con la inclinación de la cabeza Sakura se dio la media vuelta emprendiendo su camino sin tener a un lado para su decepción la mano de Shisui, en algún momento decidió dejarlos solo para no ser relacionados como se había acordado. Ahora se sentía un poco tonta por haberle agarrado la mano cuando no debió haber hecho eso, alguien podría creer que estaban juntos y sospecharían.

Esto era una tierra libre, una tierra sin ley por lo que caminaban sobre cáscaras de huevo.

Pasando entre la gente caminó sin dificultades hasta toparse con el lugar que antes le habían mencionado "el abismo", era un letrero grande con letras azules fosforescente con el contorno de una mujer alzada sobre un tubo. En las paredes de la entraba había fotos de un par de mujeres con escasa ropa que no dejaba nada a la imaginación, una con el cabello morado y otra con el cabello verde.

Aguantando realizar una mueca se adentró en el lugar esperando a que alguien le atendiera. Dentro del establecimiento era totalmente distinto a lo que era afuera; el piso forrado de rojo vino, las paredes de negro, varias mesas acomodadas al centro del lugar, al frente una gran tarima con 5 tubos plateados, a la derecha de ella había una larga barra en la cual a su lado había otros 5 tubos. Todo el lugar apenas iluminado por luces estratégicamente colocadas.

El lugar a pesar de encontrarse limpio, aún mantenía el olor a cigarro alcohol y sudor por no pensar en otros asquerosos fluidos.

— ¿Quién anda ahí? —de una puerta a su izquierda apareció un hombre un poco bajo regordete con poco cabello que cubría pobremente su brillante corona, tenía un implante de diente de oro macizo. Su traje blanco impecable traje blanco estaba adornado con collares de oro como sus dedos con anillos de plata.

—Me llamo Jade, vengo a ver si tiene trabajo para mí, no tengo dinero y no tendré nada para comer si no me contrata alguien —aquí comenzaba su papel de actriz.

El hombre bajo la miró de arriba abajo tan obscenamente que si no fuera por ser una misión lo hubiese incrustado de adorno de la pared por su grosería.

Le dio una vuelta completa al cuerpo de Sakura sin dejar escapar alguna curva a la vista de su kimono, tocó su brazo seguido de la pierna.

Si hubiese tocado algo más vaya que cumplía su amenaza, siendo una misión o no debería haber un poco más de respeto. Ahora sabía cómo era ser violada con la vista para su desagrado, definitivamente estaba agradecía que la hubiesen escogido a ella en vez de Ino, por nada desearía que ella pasara lo mismo por lo que estaba pasando.

—Eres delgada pero no desnutrida y parece que hacías mucho trabajo, tus músculos están bien trabajados —le miró sospechosamente— ¿Qué es lo que hacías antes niña?

Sin dejarse intimidar habló un poco temblorosa.

—Mis padres y yo teníamos un gran huerto que día a día los trabajábamos para conseguir agua y pan todos los días, pero un día llegaron un par de mercenario y atacaron mi casa, se robaron todo y quemaron el lugar, yo estaba jugando lejos por lo que solo vi a mis padres morir.

Comprendiendo la situación el hombre asintió pensativo hasta que a gusto alargó su mano.

—Soy davos, puedes llamarme padre. Tienes suerte la última chica se fue del lugar por lo que tenemos un espacio vacío, no me importa como bailes tu cuerpo bien alimentado vale lo que una mujer desnutrida con buen baile. A la gente de ahora prefiere más carne.

Trató de no vomitarle en la cara mientras estrechaba su mano.

—Las ganancias serán 70 a 30 a mi favor, todas las noches a las 10 comienzan las funciones donde se quitaran la ropa, la función principal de este lugar es el striptis, pero si accedes por cierto costo te puedes acostar con los clientes, las chicas arriba te explicarán las reglas.

Absorbiendo toda la información asintió, vio a Davos sacar una llave para abrir la puerta por la que habían entrado, subieron una estrecha escalera que daba a un pasillo que se dividía en dos. Había sido tan fácil que no se lo creía.

—La puerta del pasillo a la izquierda es mi oficina a la derecha es la habitación de mis niñas.

Asintiendo fueron hacia la derecha, una vez más abrieron una puerta que daba a lo que era una sala común que a su parecer se parecía un poco al cuarto de naruto lleno de cosas por todos lados, solo que esto era artículos de mujer en vez de ropa y comida.

5 niñas en diversos lugares posaron sus ojos en ambos.

—Niñas, ella es Jade la nueva, trátenla bien, ya saben qué hacer.

Lo primero que pensó al verlas es que eran unas chicas muy peculiares para su parecer. Todas con cabellos con colores raros que por un momento sentía que había encontrado su lugar en vez de parecer la rara.

Davos se fue del salón dejándola con las chicas mirándola como si tuviesen un juguete nuevo. La chica de pelo rubio corrió a ella lanzándose a darle un abrazo.

— ¡Hola! Soy Mia, bienvenida a la familia Jade.

Estaba un poco sorprendida, a pesar de la profesión que realiza la chica rubia de pelo ondulado se veía muy feliz como si su inocencia no haya sido corrompida bajo las miradas de todos aquellos hombres lujuriantes.

—Mia, ¿Qué te he dicho de que no te lances a las personas cuando nos presentamos? —le dijo la chica de cabello verde lacio corto como el suyo solo que con fleco, estaba jugando un juego de mesa con la chica de cabello blanco. Cuando dejó de regañar a Mia, se fijó en Sakura y le dio una sonrisa— hola, soy Li.

La chica de a su lado miró dulcemente, a su parecer el cabello hermoso como la nieve más blanca lo llevaba hasta la cintura.

—Soy Shi, mucho gusto en conocerte.

La chica de cabello purpura que se pintaba las uñas en uno de los sillones tenía el ceño fruncido, a pesar de verse intimidante le parecía que era hermosa con su cabello ligeramente ondulado igual de largo que Shi.

—Soy Tara, no creas que por ser la nueva seré dulce contigo, debes ganarte tu lugar y ni creas que podrás ganarte el estrellato de este lugar que es mío.

Es todo tuyo, pensó Sakura detrás de su falsa y avergonzada sonrisa.

—Supongo que soy la última, soy Yuki cualquier duda que tengas sobre posiciones, bailes y hacer temblar a un hombre con la mirada llámame con gusto te ayudo —dijo con una lasciva sonrisa la de cabello rojo agarrado acostada en otro de los sillones con una revista que levantó ligeramente de su rostro para ver a Sakura.

—Mucho gusto.

Las chicas comenzaron a bombardearla de preguntas y hablar sobre ellas mismas, el trabajo, sus puestos, la popularidad que tienen y demás. Hablaban tan rápido y cambiaban de tema tan rápido que apenas le podía seguir el ritmo a las chicas.

— ¿Entonces dónde me quedaré a dormir?

Las chicas se quedaron calladas y miraron a Tara la de cabello púrpura quien gruñó al saber lo que tenía que hacer.

—Te quedarás conmigo, sígueme —dijo malhumorada por tener que dejar su tarea de pintarse de rojo las uñas de los pies.

Siguió a la chica a una puerta a la izquierda que al abrir daba a un pasillo largo con varias puertas, le fue enseñando la cocina, el baño y las recámaras de las chicas hasta que llegaron a la última habitación que sería de ambas.

—La primera puerta es de Mía y Li, son las primeras en levantarse por lo que acordamos que estaría bien que estuvieran más cerca de la sala común para que no molesten, Yuki y Shi son las de la siguiente puerta y esta es la nuestra.

Al abrir la puerta Sakura se topó con una alcoba con paredes pintadas de color morado, con varios posters de Tara en distintas poses en diminutas piezas de ropa con rostros seductores que la hacían sonrojar ligeramente. El tocador estaba a rebosar de maquillaje y ropa, y en el centro del cuarto había dos camas separadas por un tocador.

—Mi cama es el de la derecha, si quieres tocar algo de mis cosas tienes que pedírmelo primero, no puedes quitar nada, si quieres poner algo debes pedirme permiso —dijo tajante, obviamente no estaba nada feliz de tenerla aquí.

Sakura asintió sentándose en su cama mientras observaba todo el lugar.

—Es bonito…

Todas aquellas chicas tenían un toque coqueto y femenino al que ella había renunciado cuando Orochimaru los había atacado, le era hasta nostálgico el ver cómo estas chicas a pesar de sus condiciones eran civiles, siendo un poco sincera les tenía un poco de envidia, ellos podían sonreír hacer y deshacer a su antojo, comprar cosas femeninas y no les dirían nada, no pondrían en juego su vida por cuidar el cabello, ponerse un perfume que llame la atención de los chicos, tomarse el tiempo que quiera para maquillarse para verse guapas, algo que ella ya no hace.

Alto, tú no pareces ser de las chicas que admiren todo esto, nosotras aquí sacrificamos mucho para tener este trabajo y seguir a flote aunque en el camino sangremos… Esto es para salvar todo lo que queremos, se dijo a si misma con el corazón estrujado.

El rostro serio de Tara brevemente se vislumbró agonía para el asombro de Sakura antes de que volviera a su rostro estoico y fuerte de siempre.

—Ahora ya sabes tu cuarto, de seguro no tienes ropa, las chicas te prestarán por mientras de las suyas para que no andes en ese lamentable kimono, vete quiero estar sola —dijo Tara acariciando su cabello purpureo.

Sakura no deseando estar bajo la ira de esta chica, aunque no se comparara con los arranques de enojos de Tsunade. Al salir y cerrar la puerta se topó con Li la chica de cabello verde, le miraba un poco avergonzada de donde había escuchado la conversación.

—Siento lo que pasó allá adentro… Cada una de nosotras hemos pasado por muchas cosas que han forjado nuestro carácter, algunas de nosotras hemos pasado por peores cosas que otras —dijo Li en modo de disculpa.

Mirando brevemente la puerta por la que había salido Sakura asintió un poco triste por aquella declaración, comprendía que Tara debe ser dura por algo que había pasado en su vida, ¿Cómo una persona podía ser amarga porque si?, la duda pasó entre sus ojos al pensar en Mia la chica rubia de cabello ondulado, ella se veía muy energética como para tener un pasado turbio.

—Si te preguntas por Mia, créeme que no confíes en las apariencias de los demás existen muchos caminos a tomar de acuerdo a lo que suceden…

—Es cierto, lo siento… Solo que no puedo comprender, mis padres murieron frente a mis ojos al ser atacados por bandidos y he tenido una vida feliz hasta ahora que tenía que buscar trabajo para sobrevivir, no me puedo imaginar algo peor.

Li hizo una pequeña mueca comprendiendo.

—Sí, yo me preocupo cada día por hacer que el ambiente en esta pequeña familia sea la mejor posible. Sabes yo fui una de las primeras en llegar a este lugar cuando era un pequeño establecimiento. Puede que no lo parezca pero ya tengo 27 años y llegué aquí a los 12, estaba al punto de desfallecer cuando nuestro padre me salvó la vida, a cambio de agua y comida aprendí de las otras chicas a bailar, me sentía sola y más usada que un par de zapatos, no queriendo ver eso en las demás chicas decidí cambiar las cosas, decidí que las protegería. Soy la más grande aquí así que me considero como una madre que cuida a las demás. Se que tuviste y conociste a tu madre, pero puedo ser una para ti si quieres.

No pudo aguantar el abrazar a esta mujer frente a ella, la soledad que sentía apenas podía vislumbrarla, se sentía como la tonta más grande del planeta, aquí estaba ella sufriendo por ser abandonada por su equipo, sangraba por estar sola cuando no era así, ella tuvo a Ino, Tsunade-shihou, su abuela, su hermana, Shikamaru, Neji y muchas otras personas. En cambio esta chica había estado realmente sola.

—Lo siento —fue lo único que atinó a decir cuando el abrazo apretado de Li le correspondió.

—Después de mi llegó Tara quien tiene 24 años, luego Mia quien tiene 17 años, por último Yuki y casi al mismo tiempo Yuki quienes ahora tienen 20 años, por último. La mayoría de ellas llegaron a los 15 o 16 años.

Una punzada en el pecho es lo que sentía de solo pensar en todos aquellos años que tuvieron que pasar, eran tan jóvenes. Solo podía sentir asco por este bajo mundo donde no hay leyes, si tan solo pudiera borrar esto de ellas, que tuvieran una mejor vida, pero ¿qué podía hacer? No tenía poder, era una simple ninja que vino por una misión y que no venía de una casta familia como los Nara, Hyuuga o Uchiha, no era hija de civiles que soñaba con ser ninja.

Se relamió la boca al sentir el característico sabor a metal brotar desde su garganta, esta vez hizo un gran esfuerzo para aguantarse el toser sangre frente a la chica que solo la asustaría.

—¡Ey ustedes!, basta de regodearse en los lamentos sin sentidos, ¿Qué tiene de interesante llorar por la leche derramada? Vamos nenas, hay mejores cosas que hacer como ver el presente y mirar al futuro —dijo Yuki la chica de cabello rojo que lo tenía amarrado en una coleta alta, estaba recargada en una de las paredes de brazos cruzados y su pierna derecha apoyada en la pared.

Li y Sakura se separaron al verla. Yuki se acercó a Sakura a tal grado que sus narices casi se tocaban, la sonrisa lasciva de Yuki le hizo sonrojar levemente sintiéndose un poco intimidada por la chica.

—Hay cosas más divertidas que hacer como enseñarle algunos movimientos a la novata ¿no crees Li?

Sin despegarse de la proximidad con Sakura giró los ojos hacia Li quien se reía un poco al ver lo nerviosa que estaba a su parecer Jade.

—Si, de seguro ya mandaste a Shi y Mia al escenario.

—Hum, si ¿no será mejor no hacerlas esperar? —su voz tembló levemente detonando su nerviosismo para el deleite de Yuki quien la miró de arriba para abajo.

Una vez más se sintió desnudada con la mirada. Lo más desconcertante es que fue una mujer quien lo hacía.

—Vamos nena no hay nada que temer somos mujeres, oh espero ver cómo contorneas tu cuerpo en el tubo, no tienes una mal cuerpo —se relamió los labios disfrutando el horror en la cara de Sakura— nos vemos abajo.

Impávida miró a Li quien se reía por debajo.

—No te asustes, le encanta hacer ese tipo de cosas. Ella es como le dirían algunos mm, ¿ninfómana?, a ella sólo le gusta divertirse sea hombre o mujer no le importa, es muy apasionada en todo lo que hace.

Estremeciéndose de la vergüenza asintió y se dirigieron al salón vacío donde las chicas ya se encontraban en la tarima esperando. Mía desde atrás del telón prendió la música para ambientar el lugar, las chicas sonreían divertidas como si fueran a jugar en vez de trabajar.

—Enserio tu cabello es hermoso, ¡Nunca había visto un cabello rosado! —dijo Mia corriendo a verla, agarró unas cerdas de su cabello y las tocaba fascinada— me gustaría tener tu cabello.

—Uh, gracias —se sentía rara con que alguien alagara su cabello eso no sucedía todos los días, más bien de pequeña se burlaban, siempre quiso el cabello negro que su hermana tuvo.

—Será mejor que le enseñemos lo que tiene que aprender para que pronto suba con nosotras —dijo Shi la chica de cabello blanco llamando la atención.

¿Había oído bien?

— ¿No subiré hoy?

— ¡Por supuesto que no! A menos que quieras que el jefe te eche a la calle por no llamar la atención de los hombre, mira eres la novata y de seguro no has estado en un lugar como este antes, así que a menos que seas un prodigio en el baile seductor tendremos que enseñarte como se hace, y si crees estar lista mañana por la noche podrás subirte con nosotras.

Por el bien de la misión tendrá que absorber como una esponja todos los pasos que le indiquen, su fuerte siempre fue absorber todo lo que le enseñen por lo que no será un problema para ella hacer esto.

Dicho y hecho lo que restó del día las chicas le enseñaron cómo tenía que contornear su cadera de un lado a otro, todos los movimientos de su cuerpo fluyeran con gracia y exudara sensualidad, le enseñaron unos movimientos básicos en el tubo, la hicieron practicar un poco con tacones hasta que fue de noche. Vio a las chicas arreglarse con sus diminutos trajes que algunos no dejaban nada a la imaginación como el de Tara y Yuki, la música retumbaba en las pareces y desde la sala común que era todo un caos las chicas iban de un lado a otro, nunca en su vida había visto cómo usaban el maquillaje estas chicas al punto que dejarían verde de envidia a Ino.

—Segunda llamada —entró Davos brevemente antes de desaparecer.

Las chicas se apresuraron en arreglarse.

—Jade, puedes ver el baile desde la ventana de nuestro padre, así podrás ver como es la dinámica, decidimos que mañana tu entrarías con nosotras, primero entran Li y Mía y después iríamos Yuki, tu y yo.

Sakura asintió un poco nerviosa de anticipación de lo que pasaría mañana. Muchos hombres sarnosos la verían no como una persona como estaba acostumbrada sino como un trozo de carne que mirar.

Shi con una dulce sonrisa agarró la mano de Sakura y la llevó a la oficina del jefe, no debería sorprenderse pero si se horrorizó al ver la gran ventana oscurecida en la oficina que daba hacia la tarima y el mar de gente que animada esperaba a que apareciera el espectáculo. Ese maldito pervertido podía verlos desde arriba su imperio.

—Nos vemos más tarde en la madrugada —se despidió Shi desapareciendo al cerrar la puerta.

Estando sola en la oficina decidió observar a la gente que no la llegaban a ver desde su lugar. La descripción de la persona que contaban no se encontraba en ninguna parte, solo podía ver a borrachos esperando emocionados.

Se congeló brevemente al ver a los tres chicos de su equipo desperdigados en el lugar, Genma estaba muy cerca de la tarima hablando mansamente con un hombre con un gran tarro de cerveza en su mano, Shisui se encontraba casi hasta al fondo barriendo discretamente el lugar como un civil como si buscara un lugar donde ubicarse mientras que su capitán se había acomodado en la barra cerca de tubo más cercano a la barra, jugaba con un tarro de cerveza del cual no tenía interés en beber.

De pronto sintió como si en su cabeza le hubiese caído una enorme roca, ¡ellos la verían con casi nada a la imaginación al día siguiente! , aquel dios todo poderoso que se regocijaba con su desgracia que tuviera piedad de ella, ¿Cuántas vergüenzas pasaría con este Uchiha y sus amigos?

Al ser pronunciada la tercera llamada sus ojos se dirigieron a la tarima, las luces en el lugar se atenuaron y unos reflectores apuntaron a la tarima la música comenzó a sonar más alegre y sensual, lentamente y con gracia aparecieron Mia y Li, ambas con unas sonrisas muy cargadas de energía y cierta gracia, meneando las caderas llegaron a los postes de las esquinas, bailaron alrededor del tuvo con tanta gracia y una pizca de travesura que hicieron reírla, parecía un juego para ellas, era impresionante ver como las chicas sestaban presentes casi desnudas frente al público hambriento y no temían.

Olvídate de la gente, solo escucha la música y muévete con ella, únete a ella e hipnotiza tu cuerpo con sensualidad como si quieras conquistar al mundo las palabras de Yuki mientras daba una vuelta en el tubo mientras entrenaban resonó en su cabeza.

Ellas movían a la gente con solo un simple baile y solo se reían.

La música acabo, las dos chicas se acercaron a la orilla para dejar caer las manos de muchos hombres tocar sus piernas dejando billetes en las ligas que colgaban en la parte superior de una de sus piernas.

Al terminar volvieron a sus respectivos tubos bailando suavemente, la música comenzó a tocar nuevamente, los espectadores esperando el siguiente acto se encontraron aparecieron Yuki y Shi, al igual que las otras chicas se acercaron a los tubos y comenzaron a bailar, con los ojos puestos en ellas dos las chicas a diferencia que Mia y Li ellas bailaban con sensualidad y deseo.

Bailaron hasta que la música se acabó, después de recaudar dinero las cuatro chicas comenzaron a bailar en el tubo, cada quien a su ritmo, el fulgor había subido entre los hombre enloquecidos al ver a las cuatro chicas bailar.

Por su parte Sakura estaba sorprendida y un poco intimidada, no pudo evitar compararse con las chicas, Yuki, Shi y Tara eran muy voluptuosas y sus cuerpos con grandes curvas dejaban hechizados a todos los chicos, en cambio ella no tenía nada de curvas a su parecer era muy simple, sería opacada ante ellas, por su mente pasó el temor de no ser llamada la atención por el hombre que buscaban.

Miró brevemente a Mia y Li quienes a pesar de que no tenían mucho busto y estaban a su parecer igual que ella se movían seguras de sí mismas, si tan solo tuviera la misma seguridad que ellas…

Después de unos bailes las chicas se bajaron de la tarima para subirse a la pequeña tarima que había junto a la barra cerca de donde se encontraba Itachi, poniéndose frígida vio al hombre ver a las chicas mientras que hablaba con un desconocido con soltura.

¿Qué pensará de ellas? ¿Será que le atraiga alguna de ellas? ¿Qué pensará de ella mañana cuando la vea?

De seguro hará el ridículo.

Llamando su atención vio a los hombres hacer demasiado ruido anticipándose a lo que venía, mientras las cuatro chicas bailaban libres junto a la barra desde sus respectivos tubos apareció en la tarima Tara con sus dos piezas de tela o bien según Sakura hilos, con cada paso que daba parecía que quería conquistar romper y llevar al cielo los corazones de todos los hombres, al comenzar a bailar su baile era cautivador, con cada movimiento los hombres se volvían locos, al igual que con las otras estudió su baile. Chilló al ver cómo con una mano agarraba el tubo mientras que la otra la pasaba por su cabello y movía la cabeza de un lado a otro como si estuviera en extasis mientras que su cadera se inclinó hacia adelante y se frotaba contra el tubo de arriba debajo de una forma muy sugerente.

Los gritos de los hombres eran ensordecedores. ¡Ella nunca haría algo tan bochornoso como ella! Y no había visto que las otras chicas hicieran algo así para su alivio, quizá solo Tara era…. Más audaz que las otras. Todos sus movimientos eran demasiado sexuales, se tiró al piso abriendo sus piernas para que el público como lobos hambrientos la vieras mientras que con sus manos acariciaba sus largas piernas.

Le llovían los billetes a tal punto que casi se devoraban de la liga que tenía. Pronto se paró de piso y con movimientos lentos se quitó la diminuta chaqueta que tenía, lanzándola a la tarima, dando una vuelta por el tubo se quitó el top que tenía, los hombres gritaron y ella vio horrorizada como se quitaba la parte inferior del traje dejándola a como vino al mundo, el mundo enloqueció y Sakura no podía respirar.

Con miedo buscó a las chicas que se inmutaban en sus lugares, ellas en algún momento del baile se quitaron la parte superior del traje preservando la parte inferior. Cuando la música acabo Tara sin pudor bajo de la tarima pasando entre la gente al igual que las chicas, las chicas con sonrisas sensuales hablaban con algunos chicos y se iban con ellos hacia una puerta pequeña a un lado de la tarima custodiada por un guarura.

— ¿Cómo te pareció el baile? —sakura saltó al ver a Shi a un lado de ella con ojos fríos como el hielo mirando al mar de gente bajo ellas.

Estaba impresionada, Shi le parecía alguien muy amable y cariñosa, todo lo contrario a lo que es ahora tan impersonal y fría.

—Uh, bueno me sorprendió ver a Tara quitarse toda la ropa, no creo poder hacer eso.

Los ojos fríos de Shi examinaron el rostro de Sakura, suspirando sus ojos se ablandaron.

—Cada quien enfrenta las situaciones a cómo puede, para ella es tragándose al mundo.

Sakura miró la puerta por la que habían desaparecido las chicas. Se giró una vez más hacia el rostro de Shi.

— ¿por qué estas tu aquí y no ahí?

El rostro de Shi se volvió agrio por un momento antes de ver a Sakura.

—Puedo bailar todo lo que quieran para esos hombres… Pero que uno me toque eso no puedo soportarlo —se estremeció brevemente— ¿Eres virgen Jade?

Una vez más le preguntaron lo mismo, aunque en un tono de voz distinto, esta vez con un dejo de dolor. Al instante negó con la cabeza, el alivio recorrió el rostro de Shi al mismo tiempo que sus hombros se relajaron.

—Entonces tienes suerte, mucho mas de lo que muchas chicas en este pueblo y otros alrededor… En ese lugar se hacen los bailes privados, aunque con un costo extra puedes tener sexo con los clientes —su rostro detonaba un profundo dolor que le quitó el aliento a Sakura— pareces una buena persona Jade y espero que sigas así, al menos mi primera vez a falta de clientes y dinero para comer acepte dar mi primera vez sin amor… fue horrible, desde entonces no dejo que un hombre me toque…

Quería llorar por su amiga, la chica de cabello de blanco parecía una muñeca rota en aquel momento, quería arrullarla abrazarla y decirle que todo saldría bien que buscaría una forma de sacarla de aquí, con un nudo en la gargante y mordiéndose la lengua se abalanzó a Shi para abrazarla, no podía decirle todo lo que deseaba pero al menos podría abrazarla.

Los delgados brazos de Shi la rodearon y lloró en su hombro. Sakura la apretaba con fuerza recibiendo todo lo que la chica le diera.

Conocía la historia de Li y ahora la de Shi, no sabía que esperar de las otras chicas…

Se quedaron un largo rato las dos abrazadas con Shi vomitando todo lo que tenía guardado, de cómo sucedió, qué pasó, cómo se sintió. A pesar de sentirse mareada, horrorizada y en cierto modo decepcionada con los hombres trató de ser fuerte por la chica que abría su corazón hacia ella.

Cuando se calmó Shi con una débil sonrisa fue con las otras chicas a bailar. Ahora veía con distintos ojos a estas chicas, cada una sufría lo suyo, pero ahí estaban luchando a su modo para sobrevivir.

Que inútil se sentía, sentía asco por ella de no poder hacer nada.

Sintió como una parte de ella se hundía en un pequeño abismo de oscuridad de lamentos…

Siendo hora de dejar a un lado los sentimientos siguió observando los movimientos que hacían mientras pensaba en lo que haría mañana añadiendo algún toque personal y la manera de atraer al hombre a aquella puerta a "hacerle un baile", tendrá que hacerse una pequeña fama para llamar su atención.

.

Una vez más se encontraba dentro del club sentado en la barra jugando con su primer tarro de cerveza, prefería el sake pero era más fácil interpretar su papel con un tarro grande que una pequeña taza de sake que tendría que pedir más de dos o tres en la noche para parecer un cliente.

La noche anterior no había salido Sakura, por lo que les tocaba a ellos observar y buscar a su persona por separado, no habían encontrado nada. Por lo general era muy paciente para este tipo de misiones, pero aquí estaba en juego un pariente del feudal por lo que tenían que ser rápidos no le daba más de una semana en cautiverio al sobrino lejano del feudal antes de que pasara a manos de otra persona por lo que tendrán que ser rápidos, daría cinco o cuatro días el quedarse en este nauseabundo lugar antes de que partieran a la guarida, de una u otra manera tenían que encontrarlos.

Al llegar al hotel la noche anterior Genma y Shisui hablaban emocionados sobre las mujeres que vieron bailar en la tarima, Shisui prefiriendo a la chica de cabellos rubios mientras que Genma la de cabello rojo. A su parecer cada una de ellas tenía lo suyo pero no era algo que captara su atención por lo que ayer solo las había visto lo necesario antes de que discretamente hablara con las personas y buscara infructuosamente información.

Esperaba que hoy hubiese avances para poder acabar con mayor rapidez esta parte de la misión, al final de cuentas el feudal es quien maneja todo el país.

Miró a las personas a su alrededor, la gente miraban enloquecidos el primer baile de las chicas donde una vez más se encontraban la rubia y la de cabello verde bailando coquetamente, las miró un rato y comenzó su trabajo de hablar con la gente teniendo un bajo perfil.

No encontraba a alguien importante que le llamara la atención o que recogiera información interesante para la investigación, miró brevemente a Shisui que se encontraba no tan lejos de donde se encontraba el hablando animadamente con algunas personas mientras que Genma se encontraba al fondo del cuarto cerca de la entrada observando y hablando.

El baile pronto termino y las chicas recogieron dinero. La siguiente canción comenzó a andar lentamente la siguiente tanda de mujeres comenzó a caminar, como la vez anterior la peliroja venía con poca ropa y la de cabello blanco venía más tapada, su casi sorpresa fue ver al final de la fila a Sakura.

Sin poder evitarlo la recorrió su figura de arriba abajo una, dos, tres veces. Sus mejillas estaban sonrojadas, claramente se veía nerviosa como un conejo asustado entre lobos hambrientos, era la primera vez que hacía un trabajo de estos. El maquillaje que traía puesto y adivinaba que le habían ayudado a poner resaltaban sus verdes ojos y sus carnosos labios, se veía aún más bella tenía que aceptar, se tenía agarrado el cabello en una coleta alta dejando al descubierto su largo cabello, tenía puesto un top blanco de lentejuelas brillantes que apenas la cubrían, arriba traía una apretada chaqueta de mezclilla que de largo le llegaba debajo del busto siendo anudada por un moño ligero enalteciendo su turgente y redondo pecho, tenía unas suaves curvas que no eran tan llamativas como las de las otras chicas pero eran hipnotizaste, su abdomen era completamente plano por las largas horas de entrenamiento ninja, traía puesto un diminuto short blanco dejando ver sus largas gruesas y esbeltas piernas bien cinceladas como su trasero, si eso tenía ella y las otras no eran piernas y trasero, la mayoría de las mujeres aunque tuviesen curvas tienen piernas delgadas, y por último traía unas zapatillas de aguja tan grandes que no se sorprendió cuando brevemente se tambaleo al llegar hasta su tubo. La gente brevemente se rio de ella, él tampoco pudo evitar sonreír.

Miró brevemente a Shisui, tenía la boca abierta de la impresión, de su boca caía como arroyo el trago de cerveza que había planeado tragar, no despegaba la mirada de Sakura, divertido miró a Genma para ver que de igual manera tenía la boca abierta y su sello personal el senbon de su boca en algún momento se había caído al piso, atónito miraba de arriba abajo con aprobación el cuerpo de Sakura.

Itachi se volvió hacia las chicas, especialmente en Sakura que avergonzada por casi caerse se agarraba fuertemente al tubo en su manos, temblaba como un conejo por su vida, intimidada como si se la fueran a comer entera, no dudaba que muchos la miraran de manera impúdica.

Jade se encontró con ónix. Claramente vio como sus músculos se pusieron rígidos al verse, pudo ver como la ira comenzaba a cocerse en ella cuando notó el brillo travieso que le daba.

Sus ojos le lanzaron un desafío, enarcando una ceja su estómago sufrió un tirón de emoción deseoso de ver que es lo que podía hacer este conejo asustado, cómo lo iba a desafiar a pesar de su miedo, quería saber cómo es que lo retaría, él nunca se echaba para atrás, ahora ella ahí sola en su estado donde pronto tendrá mucho menos ropa de la que llevaba puesta, la insegura pero fuerte Sakura, el conejo, desafiaba a él, el depredador.

La música de fondo comenzó a elevarse de poco a poco. Sakura comenzó a moverse a como lo hacían las otras dos chicas, contorneaba su cadera de un lado a otro sosteniendo con sus manos el tubo, dio un par de vueltas. Poco a poco veía cómo los músculos de su cuerpo se iban relajando, llegó un punto en donde las chicas a cada lado de ella le dijeron algo y ella cerró los ojos, de pronto fue como si todo a su alrededor de ella desapareciera conforme una sonrisa se iba dibujando en su rostro.

De pronto sus ojos se abrieron decisivos y una sonrisa segura se dibujó en su rostro, comenzaba a bailar al ritmo de la música, sus vueltas iban siendo más seguras hasta el punto que sin vacilar se agachó y con sensualidad subió arqueando su espalda.

—Esa chica de cabellos rosados no está mal- escuchó a alguien decir.

Más pronto de lo que esperaba el baile había terminado, viendo su tarro vacío decidió pedir una bebida más.

—Dos Sake por favor —dijo Shisui sentándose a su lado con tranquilidad.

Itachi le miró fijamente hasta captar su mirada.

—Creo que ambos lo necesitaremos —dijo airándose la playera en ademan de hacer calor señalando brevemente con los ojos hacia Sakura— vaya lo que daría media Konoha por verla en esta situación, alabado sea el de arriba quien decidió unirla a nuestro destino… Y también bendecirla con esas piernas diablos, nunca había visto unas así, con razón da semejantes patadas.

Cuando les dieron sus tazas de Sake ninguno lo rechazó.

Cuando la música comenzó una vez más vio divertido que en la liga de su pierna había varios billetes. Con las cinco chicas bailando y con Sakura en medio no dudo en seguir los movimientos de la chica. Se veía más relajada, sus movimientos eran sensuales, coquetos y con un toque de gracia por su entrenamiento ninja, parecía estar divirtiéndose con las chicas.

Más atrevida mientras el tono de la música iba subiendo, se agachaba y se paraba con sensualidad arqueando su espalda para luego dar una vuelta, jugaba con el tubo hacía de ella él tuvo como si esto se tratara un juego.

Un brillo travieso se asomó en sus ojos cuando con agilidad se subió en el tubo hasta llegar a una altura considerable, sosteniéndose única mente de sus piernas arqueó su espalda haca atrás, la gente hizo una ovación ante su gran flexibilidad ya que casi tocaba con su cabeza el tubo, sin dejar de doblarse tomó el tubo con las manos y solo sus piernas haciendo un slplit en el aire, la gente gritaba del interés y las chicas que bailaban con ellas miraban emocionadas luego de que con agilad comenzó a dar vueltas hacia abajo cuando ató una de sus piernas al tubo y la otra la estiraba.

Hipnotizados la vieron girar hasta que tocó el piso, su sonrisa fue traviesa como si hubiese tomado un dulce prohibido.

La gente frente a la tarima alzaba sus billetes esperando meterlos en su liga. En cuanto se paró de su lugar lista para seguir bailando en su tubo la chica peliroja caminando como un gato hacia su depredador miraba a Sakura con diablura, la abrazó, desde atrás de Sakura una de sus manos rozaron una de sus piernas mientras que la otra acariciba su estómago, toda la seguridad con la que había bailado de chica se había esfumado apareciendo nuevamente la vergüenza por la forma que la chica le abrazaba, le susurró algo en el oído mientras miraba al público que gritaba con júbilo.

La mano que tocaba su estómago fue subiendo rosando brevemente el pecho hasta que agarró el mentón de la chica, hizo que la mirara.

La gente aspiró con fuerza cuando la peliroja besó a Sakura como toda una carnívora.

—Oh mi dios —dijo Shisui.

Aturdido y con mucha fuerza de voluntad vió a Shisui a su lado que trataba de tapar su vista a pesar de que no podía despegar los ojos de las dos mujeres besándose, ¡Tenía el sharingan activado! Sus manos estaban aferradas a la tabla de la mesa como si su vida dependiera de ello.

—Tus ojos —le advirtió.

—No, no puedo quitarlos —dijo con el rostro rojo sin dejar de ver a las chicas.

Itachi miró a las dos mujeres que se seguían besando, desde aquí podía ver que Sakura estaba muy sorprendida, pero no podía alejarse o sospecharían de algo.

Cuando la música dejó de ser tocada las dos mujeres dejaron de besarse, la gente incluido el dejaron libre el aire que desconocían haber retenido.

Sus ojos se encontraron nuevamente por un breve momento.

Divertido vislumbró su fuerza, el no hacerse para atrás, no sería intimidada por alguien como él.

Veamos que más traes contigo pequeño conejo, pensó terminando su taza de Sake.


Bueno, hasta aquí les dejo este capítulo, quiero aclarar que el beso entre Sakura y Yuki no lo tenía contemplado, pero por la personalidad de Yuki explosiva y ninfómana el crear una escena así no fue tan descabellada, lo cierto es que me gustó la reacción de Shisui, he pensado que si el Sharingan se puede activar con la ira, por qué no siempre que hay una emoción fuerte, y digamos que ese beso lo excitó un poco mucho jaja

Quiero agradecer a todos aquellos lectores fantasma y a aquellos que leen mi fic y dejan un comentario, por eso desde aquí escribiré las respuestas a aquellos que no tienen una cuenta registrada.

Zanahoria: jaja, gracias por leer! Espero que te siga gustando como se irá tornando la historia.

Guest: Pues… Solo te diré que pasaran por varias cosas tanto para Sakura como para todos, y como en la vida tendrán muchos altibajos.

Dani: Hola!, ya por fin traigo el siguiente capítulo para que lo leas jajaja, siento haber tardado pero como dije arriba tenía cosas que hacer. Repito, cada capítulo lo estaré publicando cada fin de semana o cada dos fines de semana a lo mucho.

Athefrod: Gracias por dejar tu comentario!, los comentarios me dejan encantada porque se que es lo que piensan los lectores por muy pequeño que sea el comentario. Me alegra que mi historia te haya atrapado desde el primero capítulo, Sakura también fue de mis personajes favoritos y ver cómo evoluciona este personaje como muchos otros me encanta. Me alegro que te haya gustado el capítulo, jajaja ver a Menma y Shisui como casanovas y viejas cotorras jajaja eso si me dio risa. Definitivamente Sakura tiene más de lo que aparenta y no ve, como dijiste el haber nockeado a un ANBU de su calibre sin que él lo viera venir da mucho que decir. Una vez más diste en el punto, hay un antes que no se ha dicho y… solo queda decirte que tendrás que esperar para ver de qué se trata y pues solo lee con atención porque nada de lo que pongo va a ser una coincidencia. Algunas cosas que pongan tendrán relevancia para más adelante.

Uff, en cuanto a la esencia de los personajes, la historia en general y el cómo iniciará, cómo será, cómo mantendrán y, qué tan grande y fuerte será la relación entre Itachi y Sakura, creo que me has puesto la bandera muy alta, está bien ahora tengo que esforzarme más, espero cumplir con tus expectativas. Y espero que te guste este capítulo como el anterior.

Saludos.

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Ahora dejo aquí abajo los nombres de los nuevos personajes en este pequeño arco de la historia por si se les pasa quienes eran porque luego a mí me pasa lo mismo con otras historias que he leído.

Davos el jefe

Mia, rubia

Tara, cabello purpura

Li cabello verde

Shi cabello Blanco

Yuki cabello Rojo

Sin lectores la historia muere… Respuestas, críticas, comentarios, ideas, sugerencias, apoyo, consejo, etc… Escríbanlo en un review, cada uno de ellos alimenta al escritor a seguir adelante en su historia.

Saludos!