Hola, me encantaron las personas que me escribieron, me preguntaron por qué me gusta, me dijeron que no me gusta, me encantaron las cosas y me encantaron. país, si, tengo familia allá pero gracias al cielo que todos ellos se encuentran bien, sin embargo puedo entender la angustia de esas personas por un terremoto de 8,2 que afecto a Chiapas y Oaxaca si lo llegué a sentir como en muchos otros estados de la República Mexicana y debo decir que fue lo más espantoso, que escuché y escuché que mi casa es movida y crujía, y que no pasa nada asustado asustados, en donde vivo solo habia sentido temblores muy leves. Así que de aquí diré que gracias a las personas que han apoyado de algún modo para ayudar a nuestro país.

Nota no.2 de autor:

Para los que son nuevos en la historia sigan adelante, para los que ya han leído la historia adelante y vuelvan a leer. Le he dado una buena refinación antes de que mi beta KareoO, que ahora está corrigiendo el capítulo cuatro lea los siguientes. Quiero dar una disculpa a los que leyeron el capítulo porque había una redacción muy pobre e incluso había partes que no tenía ni la menor idea de qué es lo que había escrito. He agregado nuevas cosas, un nuevo secreto de Sakura ha salido a la luz y he descrito mejor algunos acontecimientos por lo que he decidido cambiar de categoría la historia a M.

Descargo de responsabilidad: Los personajes de Naruto no me pertenecen, esos son obra y creación de Kishimoto.


Capítulo 5 Burlando al depredador

En fila, las chicas bajaron de la tarima aún con enormes sonrisas mientras los hombres se congregaban alrededor de ellas como depredadores listos por cazar a su presa. Aprovechando la proximidad, se acercaban a tocarlas a cambio de dejar billetes en las ligas que tenían en alrededor de sus piernas.

Desde lejos en su silla, Itachi las miraba con falso interés, esto es solo parte de su fachada por la misión. Rememorando el primer movimiento de Haruno frente a todos, asintió satisfecho con la actuación. Sabía que es la primer misión de seducción que ella hacía por lo que no se sorprendía por sus aún no afinados movimientos como para atrapar la atención de todo aquel hombre o mujer que se le acercara. Eso solo lo lograban las kunoichi que ya tenían mayor experiencia en el campo. Por eso, la intrépida actuación de la pelirroja le fue como anillo al dedo, son muy raros los hombres que no disfrutaban un espectáculo como aquel, si el hombre que buscaban estaba aquí de seguro su atención ya estaba en su compañera de equipo.

Después de vigilarla un rato y ver que intentaba coquetear con algunos hombres, se subieron a una tarima lateral que estaba a un lado del bar en que el se sentaba. Ahora tenía a Haruno a unos pasos de distancia.

—Nos vemos —susurró Shisui una vez que sus ojos volvieron a la normalidad. Le hecho una mirada a las cuatro chicas en la pequeña tarima, especialmente a la pelirroja, antes de irse.

Como aves carroñeras, muchos espectadores se volvieron a la tarima principal esperando con ansias el acto estrella de la noche, o de las noches por lo que había escuchado Itachi. Cuando apareció una mujer de largos cabellos púrpuras que sonreía como si todos los hombres dentro de la sala estuviesen en la palma de su mano, se aburrió, su atención se desvió hacia la pelirosa, que aunque no muchos las veían, seguían bailando.

Siguió sus movimientos suaves y acompasados, sus ojos la barrieron de arriba abajo. La sombra de una sonrisa apareció en su estoico rostro al apreciar que, ella seguía siendo un libro abierto, a pesar de que sonreía, parecía tratar de enfocar su atención en tratar de sonreír y divertirse con las chicas ignorando a los hombres que, cuando volteaba a verlos, Itachi podía ver su ceja crispar en menos de un segundo antes de volver a sonreír con más fuerza. Claramente podía escuchar sus pensamientos desde su asiento, si no se equivocaba, por dentro debía estar diciendo una diatriba sobre cómo estos hombres podían tratar a las mujeres como piezas de carne, y, a pesar de todo eso vio en Haruno Sakura, el profesionalismo nunca lo dejó a un lado. Aunque trataba de mirar seductoramente a los hombres, detrás de esos ojos esmeraldas había una mirada analítica que peinaba todo el lugar buscando el objetivo.

Aquello fue lo que la delató; lo estaba evitando nuevamente, cuando sus ojos se acercaban a donde se encontraba sentado, saltaba su persona y veía a otro. Entretenido por este giro de acontecimientos la taladraba con su mirada, esperando con paciencia, la veía como un depredador a su presa, si alguien podía ganar en un juego que involucra tiempo y paciencia, era el. Sus ojos no la dejaron ni un momento, e incluso brillaron al ver que las chicas a un lado de ella comenzaron a quitarse prendas.

¿Qué vas a hacer, Haruno?, se preguntó sin apartar su mirada de ella.

Una gran sonrisa jugaba en los labios de Sakura, aunque por dentro chillaba horrorizada por este momento, sabía que tarde o temprano lo tendría que hacer. Por la mañana las chicas le enseñaron trucos de cómo bailar, cómo debía mirarlos y el cómo debía de quitarse la ropa. Después de muchas sesiones de arduo trabajo para las chicas le hicieron que se quitará sus prendas frente a ellas, hasta quedar completamente desnuda frente a ellas. Con el rostro colorado, había querido tapar y huir, ninguna se lo permitió.

—Si quieres comer, debes hacer esto así que vete acostumbrando —le dijo la peliverde.

Su corazón se estrujó al pensar en ellas, que desde mucho antes que ellas, tuvieron que aprender, aceptar y acostumbrarse a este estado de desnudez frente a docenas de personas extrañas que llegaban a verlas como animales en celo. Una nueva apreciación cruzó en su rostro al pensar que su trabajo era quizá más sucio que el de un shinobi.

Un ninja vende su cuerpo, da su cuerpo a su aldea y pais por el bien de sus personas, por un lugar seguro, matan, seducen, esconden, y mucho más por el bien de los aldeanos que viven en sus tierras. Todo ninja sabe que sus cuerpos son herramientas, herramientas por el bien común. Y aquí, estas chicas usaban sus cuerpos para sobrevivir, para escalar la cadena alimenticia por las pobres condiciones de vida en el pequeño país que vivían. Por ellas, por su decisión de vivir así para vivir, mantuvo la frente en alto y trató de alejar su vergüenza por su estado de desnudez frente a ellas.

Sin embargo, ahora que estaba frente a muchos hombres que quería golpearlos, todo era distinto. Una sensación de asco y molestia comenzó a recorrer en su cuerpo.

Al ver que las chicas comenzaron a quitarse la ropa aspiró profundamente antes de seguir adelante. Cuando vio por el rabillo del ojo a Itachi, Shisui y Genma desperdigados por la sala se sintió más tranquila, por una misión, porque debían salvar a alguien, por una vida.

Una suave sonrisa se deslizó en sus labios mientras jugaba con el moño de su chaqueta hasta soltarla en el piso. Abrió y cerró su chaqueta en burla a los hombres que comenzaron a quejarse y le gritaban que la tirara como el descuidado moño que alguien lo tomó, a pesar de eso, podía ver que ens rostros había una chispa de excitación por la jugarreta que les hacía. Era la única de las chicas que seguía con la mayoría de la ropa encima. Cuando jugó el tiempo suficiente con la chaqueta, la lanzó al piso y sus manos se deslizaron por su cuerpo con lentitud hasta llegar al botón del pantalón, lo desabrocho y con una tortuosa lentitud bajó el cierre de este.

Trató de imaginarse ser Ino, Anko, Li Yuki, Mia, Li, Shi, y Tara, ser una bella mujer en el cuerpo de Sakura, pensó cómo sería si se sintiera como ellas. La diversión se extendió en su pecho y miró a los chicos con nuevos ojos.

Se burló de los hombres, parecían animales salvajes desesperados por probar el fruto prohibido. Con gran deleite subió y bajó el cierre de la prenda hasta que lo abrió dejándola caer, con un suave y lento movimiento de la pierna hizo a un lado la ropa ganando chiflidos. Ahora, vestida con una diminuta camisa y un calzón de encaje color blanco que dejaban poco a la imaginación, dio unas cuantas vueltas alrededor del tubo dejando ver todo su trasero y largas piernas hasta que alguien gritó que se quitara la camiseta.

Contuvo el temblor de sus manos y alzó sus manos al lazo que anudaba la camisa corta en la parte superior de enfrente para quitarlo. Una oleada de alivio la invadió cuando la música de pronto acabó y los hombres gimieron en protesta, por su parte Sakura simplemente se encogió de hombros indicándo que será para la próxima.

Dando una larga calada de aire, Sakura se infundió valor al bajar de las pequeñas escaleras, su cerebro se puso alerta, era el momento de realmente trabajar. Con la sonrisa que nunca desaparecía de su rostro se vio envuelta de hombres que le hablaban y ella les hablaba, se movía para ver a otros, se aprendía sus caras y tocaba sus pechos con "inocentes" movimientos, a algunos incluso les susurraba al oído para después tomarles del brazo y llevarse tras las puertas que se encontraban detrás de la tarima.

Es el momento de recordar las clases espartanas de las chicas y ponerlas en acción. El momento de dejar a un lado a la mojigata de Sakura para abrir paso a Jade.

La misión comenzaba ahora.


Sakura se dejó caer en la cama muerta de cansancio. Para cuando terminaron de desmaquillarse y ponerse la pijama ya el sol se había asomado. Miró el techo sobre ella con los ojos vacíos, habían pasado tres días desde que llegaron, tres días de levantarse comer, arreglarse para quitarse la ropa e investigar, hablar con más hombres de lo que alguna vez ha hecho en su vida para no conseguir alguna pista. Todos los días se aguantó las náuseas que le provocaba al ver la lujuria de esos hombres al mirarla sin escrúpulos, sin poder golpearlos.

Como buena estudiante que siempre fue, aprendió todas las técnicas de seducción habidas y por haber de seducción y baile erótico.

Lo único que podía sacar de provecho es el conocer más a fondo a las chicas con las que compartía techo, incluso podía afirmar que se volvieron sus amigas. Así es, en tan solo tres días se volvieron cercanas. Incluso ahora se sorprendía de cómo el compartir un estado de desnudez entre ellas, el dormir una sobre la otra en el sillón de la sala si estaban demasiado cansadas para llegar a la habitación y repartir consejos de maquillaje, ropa y a qué lugares son más seguros salir a visitar, terminará en una fuerte unión de amistad.

En tres días Sakura conoció la cara del bajo mundo que nunca creyó existir, pudo aprender por las chicas que, a pesar de sus diferencias, de su trabajo, de sus pasados, eran como una pequeña familia que confiaba una en la otra, y que ella se había vuelto parte de esa familia. En tan poco tiempo, creció un fuerte cariño por todas y cada una de ellas, incluso por Tara, su compañera de cuarto.

Por una parte, a Sakura le pareció entretenido y fresco hablar sobre cosas normales que hacía mucho que no hacía por enfocarse en su carrera de shinobi médico; nada de vida o muerte, secretos de estado, nuevos jutsus secretos, sobre Akatsuki queriendo arrebatarles a Naruto o problemas con jefes de clanes. Todo lo que hacían era cosas que hacía mucho tiempo que no se preocupa: su imagen, vanidades mundanas, qué comerán, qué jugar, jugar a maquillarse y peinarse y hablar de chismes que corren en el lugar sin tener que preocuparse por una invasión, una misión improvisada o tener que quitar de las garras de la muerte a alguien.

A pesar de la alegría y confianza que mantenían las chicas, Sakura podía ver que debajo de todo eso, las chicas aún sangraban por dentro por sus oscuros pasados. Pasados que cargan sobre sus hombros, un pasado que como todos, escondían. Incluso Sakura tiene uno así que nunca dejará salir a la luz de ser posible.

En algún punto, al mirarse al espejo ya no ve una aberración de color rosa con una enorme frente de cartelera, sino… Una persona simple que no está tan bonita como las demás. Su corazón se hinchaba de calidez al pensar en la forma en que cada uno de ellas llega a demostrar cariño:

Li, siempre se aseguraba que todas estuvieran bien, era la primera en levantarse temprano para hacer la comida y cuidaba de todas; Mia, la más agradable y risueña de todas, le recordaba un poco a Ino y Naruto, por lo burbujeante y que de algún modo veía las cosas de color rosa, siempre trataba de mantener a todas felices; Shi, la más madura y seria de todas, siempre era amable y atentas a todas, sabía cuándo estar a un lado de una para ser su apoyo; Yuki, con su energía canalizada hacia el aparato reproductor, pasa su tiempo libre leyendo en voz alta los libros favoritos de Kakashi-sensei, incluso por tener tiempo libre y horas de sueño perdidos por el cambio de horario, Sakura terminó leyéndolos todos. Si alguien le preguntaba eran libros de estudio, le daban imaginación para utilizarlo por las noches en el cuarto con los hombres. Esto definitivamente no debía saberlo Kakashi.

En general, las chicas veían el lado divertido de las cosas a este mundo oscuro en el que Sakura se estaba adentrando.

Una larga y delgada sonrisa se deslizó por su labios al recordar el primer día de trabajar para Davos.

Sudorosa y con los músculos adoloridos, se acercó a las chicas que se congregaron dentro de la sala para quitarse todo el maquillaje. Todas estaban emocionadas por el primer debut de Sakura, las chicas hablaban tan rápido y al mismo tiempo que apenas pudo seguirlas la pelirosa.

—¡No puedo creerlo! —dijo con emoción Li.

—Tienes unas piernas y unos brazos súper fuertes. Madre mía, dime qué es lo que haces —ronroneó Yuki.

—Si subo hasta arriba como lo hiciste tu, ya me quedo sin aliento —dijo Mia.

Yuki la agarró de las manos.

—Diablos mujer, tengo que refinarte, harás que hasta el monje más puro y casto se ponga a tus pies. No pude aguantarlo y decidí congelar el mismo infierno con mi toque final —le guiñó el ojo. Hablaba sobre el beso de labios que se dieron—, Si quieres llevar al orgasmo en un segundo a todos de nuevo dime, no me opondría.

Sakura se rió de nervios.

En ese entonces, si la había sorprendido Yuki, incluso se sintió nerviosa al estar junto a ella, el recordatorio del beso rondaba en su mente cada que ella se le acercaba, eso fue hasta que al medio día cuando despertaron para seguir enseñando, vio que no era algo que tenía que tomarse en serio. Le gustaba burlarse de las chicas e incluso, a veces solo le gustaba hacerlas molestar, de acuerdo a sus palabras, ella es preferentemente heterosexual.

Bufó en silencio divertida por las ocurrencias de sus amigas, giró su cabeza hacia la derecha topándose con Tara en su cama durmiendo muy tranquila. A su parecer es una chica muy difícil de tratar, tenía un carácter duro de roer, dura y algo prepotente, tenía que admitir que fue difícil volverse su amiga, sin embargo, sus pequeños comentarios a veces punzantes, ocultaban su preocupación o forma de poder mejorar errores que hace al bailar.

Su mente vagó por los innumerables veces que entró al cuarto oscuro con hombres en búsqueda de información del objetivo, por desgracia, al entrar por primera vez, se dio cuenta que en una de las paredes tenían un diminuto orificio en el que les permitían a las personas voyeristas ver cómo las mujeres bailaban para los hombres. Gracias a sus sentidos desarrollados por su entrenamiento ninja, sabía cuándo les miraban y cuándo no.

Por suerte, tenían una política de ver y no tocar, si se atrevían a tocarla sin su permiso, podía llamar a los guardias a menos que pagaran más por tocarlas, y si querían acostarse con ellas el costo se duplicó. Como tenía que subir su popularidad en tan poco tiempo accedía con cada uno de ellos a acostarse con ella, sólo si no había nadie mirando porque en ese momento, al aceptar "acostarse" con ellos usaba un genjutsu y para hacerlo creíble utilizaba sus habilidades médicas para manipular sus sistemas para que tuvieran la sensación de haber tenido el mejor orgasmo de sus vidas.

Cuando despertaban, ella ya aparentaba como si también lo hubiese disfrutado tanto como ellos hasta dejarla casi sin aliento. El rumor de sus habilidades corrió como reguero de pólvora, así que más gente llegaba a ella pidiendo sus servicios. A pesar de toda la tetra, la información que sacaba de ellos terminaba siendo infructuosa.

Para intercambiar información con los chicos del equipo zero, sin ser sospechoso, antes de subir nuevamente a la tarima a bailar con las chicas, invitaba a uno de los del equipo ANBU a darles un baile privado.

Contuvo su risa al recordar la primera vez que lo hizo. Nunca pensó ver el rostro de Shisui tan colorado, estaba tan sorprendido de que no solo se sentaran a intercambiar información, sino que ella, por desquite de las veces que le han coqueteado por ser la naturaleza de Shisui y Genma actuó como ellos. Le bailó mientras le susurraba al oído la información que recopilaba. Al final, le dio un fuerte codazo cuando recobró la cordura y quiso pasarse de malicioso tocando sus caderas para acercarla.

A la noche siguiente, siguiendo el mismo patrón, bailó, investigó y al final, se acercó a Genma, serpenteo sus manos por su pecho sintiendolo crisparse bajo su toque. Con una gran sonrisa al ver que su entrenamiento con las chicas daba resultados, se acercó al oído de Genma y con voz suave y quejumbrosa lo invitó a seguirla al cuarto. Tartamudeando aceptó. Como el día anterior con Shisui bailó para él mientras intercambiaban información, solo que esta vez Genma se reclinó en el asiento poniendo sus brazos detrás de su cabeza y disfrutaba del espectáculo. En todo momento rodó los ojos por sus payasadas y aún así se divirtió con sus bromas.

La noche anterior había sido lo mismo, cuando bajó y fue a buscar a alguno de los chicos, buscó a Shisui o Genma hasta que apareció frente a ella Genma junto con otro chico. Le dijo que él pagaba el acostarse con el chico, recalcando que le diera un trato especial. Con una sonrisa de póquer se pegó al brazo del chico dejando que sintiera sus pechos, entonces, se lo llevó al cuarto. Primero le dio un baile privado, lo interrogó sutilmente, tocando por ahí y por allá, como quería creer, toda una experta gracias a las enseñanzas de las chicas y al ensayo y error con toda la fila de hombres con los que bailó y practicó su genjutsu.

Al final, resultó que el objetivo es un hombre llamado Torton, y por suerte, mañana por la noche (hoy) vendrá a pasar el rato. Todo el juego acabaría en cuanto tuvieran lo que necesitaban.

Su vida como Jade acabaría. Fingir con sus amigas, fingir con los clientes, fingir ante el jefe, beber hasta quedar un poco mareada, bailar como si fuera el ser más deseado que exudaba sensualidad y sexo, oler el tabaco y evitar las drogas que los clientes intentaban que ella ingiriera sin que se diera cuenta o cuando las chicas se congregaron para fumar marihuana tenga que sentarse con ellas y fumar con ellas.

Su corazón se estrujó. Una parte de ella quería quedarse con ellas y hacerles compañía, no quería dejarlas, otra parte roeia su alma con la culpa por mentirles, por construir una mentira sobre otra para salvaguardar su coartada a pasera de que ellas han sido tan sinceras, y otra parte de ella deseaba regresar a su antigua vida, porque ser Jade la dejaba sin aliento y energía.

Esta noche acabará todo y dejará atrás a sus amigas.

Lentamente Sakura cerró sus ojos dejándose llevar por la respiración y el latido suave de su corazón. Antes de que se diera cuenta la oscuridad la envolvió por completo.

No supo cuánto tiempo se había quedado dormida, la rendija de luz que cruzó por sus ojos la despertó. Somnolienta se paró no sin antes estirar su columna hasta escuchar el agradable sonido de sus huesos tronar. Gimiendo de cansancio vio que pasaba del medio día, pensó en lo difícil que le será adaptarse de nuevo a la vida diurna en cuanto la misión terminará.

Giró su cabeza a mirar a Tara aún dormida en su cama. Con la habilidad de la kunoichi que era salió del cuarto sin hacer un solo ruido. Sin mucho que hacer para el día decidió releer el último libro Icha Icha de Jiraiya. Dios, en serio esperaba que nunca descubrieran esto Kakashi, Naruto, Jiraiya o peor aún, los tres, sino su vida acabaría.

Se detuvo en seco cuando al pasar a la sala, se encontró a Mia hecha un ovillo en uno de los sillones jugando con una taza de café en sus manos.

—¿Mia? —preguntó Sakura insegura de qué hacer.

La chica rubia restrego la manga larga de la enorme camisa roeida por sus ojos antes de mirarla con una sonrisa rota.

—Jade, lo siento, estaba, yo… —Sus palabras salían atropelladas y temblorosas. Trató de sonreírle saliendo fatal.

Preocupada, Sakura fue a sentarse a su lado a darle un gran abrazo reconfortante.

—Ssh, tranquila, no tienes que mostrarte feliz si no lo estás —dijo usando un tono suave que usaba cuando su hermana Sakuna estaba muy triste. Sin mucho esfuerzo la atrajo hacia sí.

Mia aunque estaba rígida en un principio, cooperó en moverse. La sonrisa desapareció dejando paso a una profunda tristeza, bajo su mirada a sus manos temblorosas, lo que una vez fueron unos vivos ojos color azul cielo se volvieron vacíos y profundos. Como si su un seguro se hubiese quitado bajo las cálidas palabras de Sakura un afluente de lágrimas rodaron con violencia por sus mejillas. Con una niña rota y extraviada lloró en silencio en el regazo de Sakura.

Sin poder hacer mucho se balancea con Mia en su regazo hacia adelante y para atrás, le susurró palabras como "aquí estoy", "no estás sola", "está bien llorar", "deja salir todo". Con una mano sostenía del torso a Mia para que no se cayera mientras que la otra acariciaba con cariño su espalda de arriba a abajo.

Después de un rato, lo único que se escuchaba era un débil hipo de Mia y el sorber de su nariz; sus lágrimas se secaron y al parecer las nubes negras que le rodeaban desaparecieron.

Una vez que estuvo más estable, Mia se separó del abrazo sentándose de nuevo en el espacio junto a Sakura. Cuando sus ojos azul cielo se encontraron con los esmeralda dio largas caladas de aire. Sakura le miró con paciencia y sin presionar.

—Creo que ese café ya se ha enfriado, ¿Quieres otro? —le preguntó Sakura señalando la taza que en algún momento había dejado en la mesa.

Al ver el cabeceo de Mia le sonrió con dulzura, agarró la taza y fue a la pequeña cocina que estaba a un lado. Tiró el café por el lavabo mientras encendía la cafetera para hacer más café.

—Creo que estoy de ánimos para comer tostadas con mermelada, ¿quieres unas?

Mia volvió a asentir.

En sintonía con el silencio que reinaba en el cuarto sacó las cosas necesarias para el desayuno. El único sonido era el de Sakura embarrando las tostadas y el café goteando en la cafetera. Una vez listos, sacó una taza más y vertió su único y verdadero amor marrón en las dos tazas deleitándose con el aroma que desprendía, con habilidad llevó los platos y tazas a la mesa frente a ellas.

Ninguna de las dos dijo nada mientras comían, solo se escuchaba el ocasional chasquido de la tostada y Sakura que le puso dos cucharadas de azúcar al café porque no le gustaba amargo. Entre bocado y bocado, Mia bajó la tostada a medio comer y se mordió el labio, sus ojos mostraron su lucha interna.

—Lo siento —las palabras salieron de golpe en un graznido por el anterior llanto.

Sakura dejó su plato vacío en la mesa y tomó las manos de Mia entre las suyas centrando toda su atención en ella.

—No hay nada de lo que tengas que pedir perdón —dijo Sakura en voz baja—, a veces es mejor que uno deje salir lo que tiene guardado dentro.

Las palabras de Sakura, Mia las sintió como su le hubiesen dado un fuerte golpe, inhaló profundo al mismo tiempo que le dio un apretón de manos.

—No es la primera vez que me pasa esto —derramó mientras exhalaba el aire retenido—. En realidad… Jade, tengo que ser sincera contigo —su mirada se opacó ligeramente—. Yo estuve embarazada.

Esta vez Sakura inhaló con fuerza para procesar la información. La más joven, la más alegre de las chicas estaba embarazada. Se aferró con más fuerza a las manos de Mia cuando lo comprendió, no tenía que ser inteligente para sumar; embarazada, sin hijo con ella, llanto, solo significaba una cosa. Esto no terminaba bien. Con las manos de una en la otra se aferraron para darse ánimos.

—Hay dos reglas en todos los clubs nocturnos. Uno, no puedes enamorarte, y dos, no puedes quedarte embarazada —sus labios temblaban mientras trataba se contener el llanto que volvía a formarse en sus ojos—. Los bebés lloran, gritan, necesitan de su madre todo el tiempo, eso no es bueno para el negocio. Una noche no me cuidé, necesitaba el dinero que no alcanzaba a tener con solo bailar. Había un hombre que era muy amable, todas las noches me pedía bailar en privado, nunca nadie me había visto con tanta dulzura como el, entonces, decidida le ofrecí mis servicios —respiró hondo antes de seguir hablando—, en ese entonces tenía catorce años, era una niña que no sabía nada del amor. Creí que él me sacaría de aquí, que sería mi principe y me amaría por siempre. Le dí mi virginidad y no me cuidé por accidente, por el miedo a necesitar comer al día siguiente y los nervios de tener mi primera vez con alguien que amaba. Los siguientes días fueron los mejores, todo era como un campo de flores, ahorré todo lo que pude para poder largarme con el.

Su voz se fue haciendo más y más débil hasta que tuvo que tomar un momento para poder hablar de nuevo; su garganta se había cerrado del dolor que le desgarraba.

—A los dos meses me di cuenta de mi retraso, a escondidas de todos fui y me hice la prueba, estaba embarazada… Esa misma noche le dije —se mordió el labio hasta que empezó a sangrarle, su voz se escuchaba estrangulada—, furioso negó que yo fuera su padre, me llamó una puta, me dijo que no podía confiar en alguien como yo porque todos los días los hombres me tocan y se acuestan conmigo. Ese día se fue llevándose mi hijo de dos meses…

Sakura no tenía que escuchar más para comprender lo que ese hombre le hizo. Una enorme mezcla de emociones erupcionaron en ella, tenía ganas de vomitar, las emociones de tristeza, ira, ganas de matar a ese hombre, impotencia y odio bailaban dentro de si con violencia. Las dos lloraron, se abrazaron y Sakura sintiéndose en deuda por contarle su más profundo secreto decidió contarle aunque sea una parte del suyo.

—Cada día pienso en mis padres y lo mucho que los extraño, se murieron en un viaje de negocios hacia otra aldea —susurró—. Eramos muy felices, éramos una familia grande, mi abuela porque mi abuelo desapareció, mis padres y yo (decidió no contarle de su hermana porque generarían muchas preguntas). No hay día en que pienso en ellos y me pregunto si yo tuve la culpa de que murieran.

—Tch —el chasqueo desagradable de una lengua las hizo girar. Tara estaba recargada en la pared con los brazos cruzados y el ceño pronunciado. Se veía de muy mal humor—, lloren todo lo que quieran bebés, creo que me iré a otro lado, ustedes me dan asco. No hay mucho de que llorar por cosas así; un bebé sin rostro no es mucho. Al menos saben a dónde fue.

La ira erupcionó como un volcán en Sakura, sus ojos verdes relampagueaban con furia. En un segundo, mucho más rápido de lo que las otras pudieron procesar, ella estaba frente a Tara con su mano en su cuello aprisionandola en la pared.

—¡Cómo te atreves a decir algo así! Era su hijo-

A pesar de la fuerte aura que emanaba Sakura, Tara no se dejó intimidar, la miró con la misma intensidad que Sakura.

—Tu misma lo dijiste, era su hijo; lo fue, lo vio y sabe dónde está.

Jadeó con indignación, el agarre en el cuello de Tara se apretó más. ¿Cómo podía decir cosas tan horribles como esas? Alzó su puño para golpearla con todo su poder, no importa su coartada, ¡Al carajo la misión! No iba a dejar que dijera cosas horribles como estas a su amiga.

—Jade, no —dijo Mia reteniendo su brazo alzado.

La ira en Sakura se convirtió en confusión e indignación por detenerla. Al ver el rostro compungido de Mia tuvo que respirar y contar varias veces antes de relajar su cuerpo y soltar a Tara. Desvió su rostro de Tara al piso para no querer golpearla si la veía otra vez.

—No te hubieses detenido —la voz de Tara salió en un susurro antes de salir de la habitación.

El lugar se sumió en un profundo silencio asfixiante.

—Gracias —dijo Mia.

—¿Por qué dejaste que te dijera esas cosas? —dijo con un tono de acero al ver a Mia con reproche.

Una vez mas, Mia se mordió el labio nerviosa.

—La gente decide cómo actuar a como mejor crean que debe ser el afrontar su presión, sus miedos y sus frustraciones. No somos las mejores personas para juzgar su modo de actuar. Yo sonrío para ocultar mi tristeza, Shi se aleja de los hombres para evadir su asco y horror por ellos por cómo te contó que fue su primera vez. Li nos cuida para evadir su soledad y traición por ser vendida por sus padres para salvar a sus otros hijos de morir de hambre, y Yuki actúa así por su hambre de amor, de pasión que de una sola persona no puede recibir, que no le dan. ¿Tú cómo actúas para alejarte de tus monstruos Jade?

Las palabras retumbaron en su cabeza sacudiendo hasta sus huesos. Un torrente de emociones y pensamientos se incrustaron con más filo y profundidad que miles de kunais en su piel; su soledad, su impotencia, rareza, e incapacidad la siguieron a donde fuera que vaya dejándola sin aliento. Con fuerza de voluntad volvió a encadenar en el fondo de su mente sus pequeños monstruos para regresar a la realidad. Y aún así le susurraban en su mente unas pequeñas y arrastradas voces débil, sucia, monstruo, maldita, como su una bruma oscura desde el fondo intentara estar sobre ella.

Dejó de escuchar a Mia, para no enojarla asentía sin descuidar, sus labios se movían sin poder escuchar una sola palabra que salía de su boca. Quería estar sola y hacerse bolita, un enorme hueco se abrió en su estómago, y su cabeza comenzó a sentirse de plomo. A paso lento y tambaleante se dirigió al baño, al cerrar la puerta la energía de su cuerpo fue succionada así que apoyó sus manos en el lavabo y cerró sus ojos para no verse en el espejo. Si se miraba, del otro lado vería el monstruo en carne viva, la maldición, la débil…

Lo que restaba del día se convirtió en una película en blanco y negro de la que no fue parte. Todo se sentía tan alejado de ella que no sentía sentía que debía estar ahí.

¿Tú cómo actúas para alejarte de tus monstruos, Sakura?


—Mis queridas chicas, escuchen, escuchen —dijo Davos entrando a la sala común llamando la atención de todas. Espero un poco antes de que estuvieran las seis para proseguir hablando—. Como saben, hoy es el día especial de la semana donde tenemos invitados especiales, gente poderosa que hacen negocios conmigo.

El rostro de Sakura se pone en blanco al escuchar a Davos. Sus sentidos reaccionaron de nuevo. La idea de que Torton sea un cliente regular no sonaba tan descabellada como parece, aunque la idea de que Davos lo conocía personalmente le hizo gruñir por dentro de sí, quizá todo este tiempo lo único que debió haber hecho es seducir a su jefe y listo en vez de pasar en manos de muchos hombres que tocaban su trasero cuando se descuidaba.

Aunque no debía de sorprenderse aún le irritaba que muchas personas ilegales fuesen tratados como reyes en lugares como este, pero una vez más, el país del acero no era el más legal de todos. Un lugar sin ley ni reglas más que comer o morir.

—Tienen que impresionarme como siempre, si no, ya saben.

Sin más, Davos salió de la sala dejando solas a las chicas.

—¿Qué pasa si no le impresionamos? —preguntó Sakura intrigada.

Las chicas la miraron en silencio con compasión. Inconscientemente se tensó presintiendo que la respuesta no le gustará.

—Una vez que entramos a trabajar aquí, le pertenecemos a nuestro padre. Davos es dueño de nosotras —le contestó Li por todas—, si no hacemos bien nuestro trabajo, y no generamos dinero nos vende y consigue a alguien mejor.

Una sensación de pesadez se instaló en el fondo de su estómago y se le hizo un nudo en la garganta, las ganas de vomitar no le faltaron. El ser tratadas como objeto de cambio fue lo más bajo que pudo esperar.

—Por eso tu vacante estaba libre… —dijo Shi—. La última chica se rompió la pierna al bailar en el tubo y no pudo bailar por una tiempo. Para no perder dinero Davos decidió venderla.

El deseo de matar a Davos fue intenso. Con solo imaginarse a alguna de sus amigas, o amigos ser vendidos le provocaba unas inmensas ganas de asesinar que no sabía que tenía.

—Si, ese hombre nunca falta, es el cliente predilecto de nuestro padre. Se queda con padre hasta tarde y se va para luego regresar la próxima semana —volvió a decir Lo—, ¿cómo se llamaba?

—Torton —respondió Yuki.

¡Bingo!

—Si, ese hombre le gusta mirarnos y al final del día, escoge a quien mejor le parezca para acostarse con ella. Casi siempre escoge a Tara, después se va a hablar con padre a la oficina después de cerrar, y antes de irse nos dirá nuestro padre si lo defraudamos, y si lo hacemos, Torton se lleva a la que tuvo el peor desempeño en el día —dijo Shi.

Una vez más, ¡Bingo!

Necesitaba un plan para que brillaran a los ojos de Torton. Con la energía renovada de pronto se sintió Naruto en su estado feliz.

—No queremos que nadie se vaya, ¿cierto? —preguntó Sakura emocionada, varias ideas corrieron por su mente. Las chicas negaron con la cabeza—, entonces manos a la obra. Tengo una idea que el día de ayer le conté a Yuki.

Una enorme sonrisa de diablilla se deslizó en la cara de Yuki.


La noche cubrió la pequeña ciudad del acero. Con esta sería la cuarta noche en un lugar como este. Itachi ha estado en misiones ANBU en aldeas o sitios con condiciones de vida incluso peores y más peligrosas que esta, aún así tenía sus sentidos tan afilados como si estuviese frente a un enemigo mortal, uno nunca podía confiarse, menos estando en un lugar donde se frecuentaban los bandidos.

Como las noches anteriores se sentaba en la barra a jugar con uno o dos vasos de sake para mantener las apariencias, solo que esta vez pidió un vaso de agua ignorando la extrañeza del cantinero ante su pedido.

Tenía información de que hoy llegaría Torton, el hombre que buscaban.

Como orden táctica decidieron cambiar de lugares para no parecer despistar a cualquiera que pudiera sospechar de ellos, así que ahora estaba frente a la tarima buscando un ángulo en donde pudiera ver toda la periferia al mismo tiempo que pasar desapercibido lo más que pudiese. Además, con gente nueva, podría sacar información extra.

Peinó la zona pareciendo que sólo estaba viendo a los demás antes de acomodarse mejor. En su opinión, los de enfrente siempre se veían más animados a diferencia del lugar cerca de la barra donde se puso los anteriores días. Por eso, el que Shisui y Genma estuviesen ahí hubiese sido mejor, sin embargo el día de hoy parecían más animados, como adolescentes en celo, desde su periferia vio que Shisui y Genma se ponían en sintonía con las demás personas tomando el mismo nivel de euforia.

Con tan solo verlos sentía que su cabeza comenzaba a latir para su disgusto, cada que regresaban a la habitación del hotel de mala muerte que rentaban, comparaban y repasaban la información que tenían. Por desgracia, esos dos no podían ser totalmente responsables con la misión cuando había una mujer de por medio, o en este caso seis; el problema no acababa ahí sino que hablaban especialmente del cambio de Haruno Sakura. Si, los dos comunicaban lo que Haruno les había dicho, pero no se vio sorprendido cuando Shisui y Genma no lo dejaron ahí, sino que comenzaron a hablar de ella, hablaron sobre sus bailes en el escenario, su cambio de actitud y habilidad en tan poco días, sobre la envidia que tendrán los hombres de Konoha si supieran que Sakura, una de las chicas más atractivas según ellos, les bailaba con poca ropa, sobre todo porque ella y Hyuuga Hinata, usaban ropa modesta y cuando hablaban con hombres eran amables y sin coquetería a diferencia de otras como Yamanaka Ino, Mitarashi Anko o Inuzuka Hana.

Su línea de pensamiento se vio interrumpida cuando las luces se atenuaron dando inicio a una música suave y sedosa. Los hombres se quedaron en silencio con la emoción contenida. Sus ojos instintivamente se dirigieron a las chicas que a paso lento, una por una fueron apareciendo. Alzaban lo suficiente la pierna como gacelas a cada paso que daban, esta vez no llevaban unas escandalosas zapatillas de punta sino zapatos corridos color negro, unos calcetines blancos que llegaban arriba de la rodilla. Alzó la ceja curioso al ver que esta vez no llevaban prendas tan pequeñas que hasta le parecían ridículas, no, esta vez iban más cubiertas, la falda plisada de cuadros, que cada una la llevaba a la altura que prefería, no dejaba ver la ropa interior que llevaban; en vez de llevar un top o algo parecido llevaban camisas blancas anudadas para dejar ver sus ombligos y sobre ella un pequeño corbatín negro.

Su rostro serio examinó a cada una que iba apareciendo, a pesar de su rostro estoico sus ojos brillaron divertido. Quien sea que haya tenido esta idea tuvo que felicitarla por lograr llamar su atención; las faldas de cada una eran de colores distinto, y tenían orejas y colas de algún animal.

La rubia, con falda color naranja, tenía unas orejas y cola de zorro, la de cabello blanco con falda color púrpura sus orejas y cola eran de lobo de lobo. Tenía que admitir que lo tomó por sorpresa que la siguiente en pasar fue la chica de cabello púrpura, usualmente ella tomaba el papel principal y ahora apareció en la primer escena. Ella apareció con una falda azul oscuro y unas orejas y cola de tigre. No pasó desapercibido que cuando la chica de pelirroja apareció con orejas y cola de perro apareció dejó un espacio entre ella y la de cabello morado, por último apareció la chica de cabello verde con orejas y cola de gato.

Las cinco chicas comenzaron a bailar con sensualidad al ritmo de la música, se subían al tubo y se deslizaban, lanzaban miradas seductoras y las que tenían la falda muy corta (Tara y Yuki) mostraron sus trasero dejando casi ver la línea de la ropa interior que tenían bajo la falda.

Aunque miraba atento el baile de las chicas su mente corrió sobre diferentes escenarios de dónde se podía encontrar la pelirosa, una punzada de molestia cruzó en su pecho al pensar que quizá hizo un movimiento en falso y la tenían cautiva. Se recrimino al pensar que ella podía hacer esta misión a pesar de su falta de experiencia en misiones de sigilo. Conocía el equipo de su hermano y la característica principal es que son escandalosos y cero discretos.

Se dio la media vuelta para ir a buscar a Haruno una bomba de humo apareció en el escenario. Su cuerpo se tensó como el de todos los demás al ver el humo inundar el escenario de las chicas, casi activa su sharingan y se abalanza sobre el escenario cuando de la bruma empiezan a salir las chicas. La música cambió a una más atrevida y movida, y del fondo las sombras de las chicas se acercaron a una que estaba en el centro.

Cuando se dispersó lo suficiente tuvo que controlar el mostrar sorpresa al ver que Haruno tenía un brazo estirado hacia arriba sobre el tubo. La sombra de una sonrisa apareció al ver su pequeña broma. Ahí estaba ella en el tubo con la misma ropa que las demás, con una falda roja a mitad del muslo y a diferencia de las otras, tenía unas largas y esponjosas orejas color blanco y una cola redonda blanca a juego. Era un conejo.

Las chicas estaban sobre ella; la rubia rozaba sus dedos en la poca piel expuesta entre la línea del calcetín y el inicio de la falda, de cabello verde hacía círculos en la carne expuesta de su abdomen, la peliblanca rozaba sus labios en el brazo extendido de Sakura, la pelirroja se había inclinado a la altura del muslo de Haruno y con malicia rozaba su nariz con el límite de la falda dejando ver a dónde se dirigía su rostro, por ultima la de cabello violeta con gran destreza se puso detrás de Haruno dejando ver como le daba leves mordidas al cuello de la chica del equipo siete.

La única presa entre puros depredadores.

La gente enloqueció al verlas, ver cómo tocaban y mancillaron con seducción el cuerpo de la coneja hizo que la temperatura ascendiera diez grados.

Itachi lo vio en sus ojos, aquí estaba la jugada de Haruno.

Cualquier duda de su profesionalismo saltó por la borda aquí y ahora; cuando antes veía un conejo asustado y asqueado frente a miles depredadores, a sus cazadores. Ahora veía una mujer confiada de si misma, lista para darlo todo en la jugada maestra, lista para enfrentarlos sin miedo. Ahí estaba ese fuego que vio en sus ojos cuando la vio descargar su ira en el campo de entrenamiento.

Esto lo planeó ella, lo veía en ella.

Entretenido por este giro de acontecimiento, aprobó el haber cambiado de lugar con los otros de su equipo. Una leve sonrisa casi imperceptible apareció al pensar que de seguro Genma y Shisui estaban maldiciendo por haber cambiado lugares lejos de la tarima.

De pronto las chicas se separaron de Haruno y se fueron a sus perspectivos tubos. Las seis comenzaron a mover las caderas de un lado a otro mientras daban lentas y sensuales vueltas alrededor del tubo, parecían ninfas exóticas bailando solo para ellos. La gente estaba vuelta loca, con las bocas abiertas veían a las chicas bailar a diferencia de Itachi que las miraba con el rostro estoico.

En particular, su mirada no se despegó de cierta pelirrosa.

En el primer día de la misión, para un ojo experto como el de él por su gran repertorio de misiones de seducción que ha hecho en solitario o acompañado de alguna kunoichi, sabía que sus movimientos eran inseguros y con falta de confianza, y en tan solo tres días, había ganado confianza, sus movimientos eran más finos, su mirada podía calentar la sangre de hasta un jounin y quizá algunos ANBU (pensó en Genma, Shisui y unos cuantos más) no era la persona más sexual que conocía pero sí sus movimientos habían dado pasos agigantados, sobre todo porque esos ojos y ese cabello tan únicos como ella misma ayudaban a mantener la atención en ella.

Gracias a su agilidad ninja Haruno subió con suma facilidad por el tubo hasta el techo y solo usando sus manos dio vueltas hasta quedar sentada en el piso. La vio rodar en el suelo hasta quedar boca arriba, hizo su cabeza hacia atrás hacia el público, abrió ligeramente sus labios rojos al mismo tiempo que arqueó con gracia su columna, la gente se hizo para adelante para ver más de cerca el cimiento de su pecho, que desde donde estaba lo podía ver tan bien como podía ver cada uno de los movimientos de la pelirrosa.

Aún con su máscara estoica puesta, vio entretenido a los hombres engatusados con la pequeña conejo que querían comerse por completo.

Con solo una mano se levantó desde el suelo hasta estar nuevamente en pie.

Ella no es un conejo, pensó Itachi con diversión contenida. Un conejo no juega con el depredador, y mucho menos sosteniendo un gran fajo de billetes en la pequeña liga alrededor de su pierna. El conejo tiembla y huye, este jugaba con ellos, se burlaba, los seducía y quería quemarlos con la mirada.

Estaba satisfecho, por la periferia vio que la mayoría tenían sus ojos sobre ella, pero no todos.

¿Qué más hará para atraer la atención de Torton?

Como si respondieran su pregunta, las chicas con sonrisas traviesas, con sus manos tocaron sus cuerpos antes de quitarse lentamente cada una de las prendas que tenían sobre ellas. Curioso volvió su atención a Haruno, ¿iba a darlo todo este conejo o se haría para atrás?

La vio quitarse lentamente los zapatos. Sus ojos refulgen con diversión y desafío. Lentamente sus mano se arrastraron hasta sus pies, lentamente acarició su contorneada pierna hasta detenerse en el doblez de su largo calcetín, con agonizante lentitud los deslizó uno y luego el otro hasta dejar sus suaves y cremosas a la vista. Con los calcetines en mano lanzó uno con destreza cayendo en el rostro de un divertido Genma, solo el equipo zero vio el brillo travieso y juguetón en bajo la mirada seductora de la pelirrosa. El otro calcetín cayó en una persona al azar.

Itachi desvió nuevamente su atención a la chica de su equipo, ahora jugaba con su pequeña corbata negra hasta que deshizo el moño lanzandolo hacia Shisui, que en burla hacia ella lo tomó en la mano los tres restantes del equipo vieron como lo olió profundamente. Sin dejar de mover su cadera Itachi la vio deshacer el nudo de la camisa y jugar con los botones de la camisa, quitó uno, dos, tres botones para luego abotonar uno. La gente abucheó y su sonrisa se extendió más.

No, ella no era un conejo, era un depredador jugando a la presa.

Sus negruzcos ojos siguieron las pequeñas manos que terminaron de desabotonar la camisa dejando a la vista un par de turgentes pechos dejando ver una lencería de color rojo con negro.

La gente se puso aún más eufórica. De todas las chicas, las demás estaban con únicamente lencería y ella aún tenía la falda puesta.

Para decepciono cuando dejó de quitarse la ropa, una vez más se subió al tubo, usando solamente sus piernas, se deslizó hacia abajo hasta llegar a tocar el piso. Sus ojos esmeralda chocaron con los ónix, ella no desvió la mirada y él nunca lo hacía.

La vio con nuevos ojos al ver que no se hacía a un lado, se enojaba o se avergonzaba a pesar de que usaba la mirada que a muchos intimidaron. Ella comenzó a gatear a él, sin dejar de ver sus ojos color carbón.

Consciente de su valentía le concedió una sonrisa de desafío, en respuesta ella deslizó la misma sonrisa, sus ojos brillaron, ella brillaba.

Itachi se inclinó un centímetro hacia adelante cuando ella estaba casi sobre el. Podía oler su perfume de flores por estar cara a cara. Sus labios rojos se acercaron a su oreja.

—A las dos en punto —susurró Sakura en su oído antes de hacerse para atrás de un salto como si no hubiese sido más que un acto de seducción para enloquecer al público. Como si esta no fuese una mision en cubierto y no fuesen capitán y subordinado.

Sus ojos se quedaron en ella el tiempo suficiente para hacer creer a todos que estaba hipnotizado por ella antes de mirar disimuladamente hacia el lugar indicado. Ahí estaba, se había deslizado entre las personas sin previo aviso. Por ahora solo podía vigilarlo de lejos y esperar el momento indicado para atraparlo. Cuando se giró a la tarima su visión fue obstruida por un objeto color rojo.

Se lo quitó de la cara extrañado hasta que la realización llegó a el. Al ver a Haruno, ella estaba riendo de él con nada más que un conjunto de ropa interior color rojo y negro.

Su ceja se alzó apenas perceptiblemente al ver cómo se estaba divirtiendo, se burlaba de él, se vengaba de cuando él se burló de ella. La falda en su mano aún estaba caliente bajo su tacto.

El desafío ahí estaba. Ella debía saber que un Uchiha nunca se echa para atrás.

Miró brevemente al objetivo, tal parecía estaba perdiendo el interés en Haruno. Sus ojos color carbón esperar a ver cuál sería el nuevo movimiento para llamar su atención. Ella también lo había percibido. La vio caminar hasta su amiga pelirroja haciendo algo impensable para ella, incluso para el.

Su cerebro se quedó estático cuando en un movimiento casi desesperado abrazó a la pelirroja, le alzó el mentón y la besó con fiereza, la otra no esperó ni un segundo más antes de responderle con el mismo fervor moviendo sus labios sobre los de ella. Los hombres exclamaron y chiflaron, y la temperatura ya alta aumentó otros grados, se movieron como animales en celo, pegaron sus pechos y caderas, la pelirroja posó su mano en la cadera de Haruno y fue subiendo lentamente, ¿eso fue lengua lo que vio? De pronto la mano de la compañera de Haruno desprendió el broche del brasier de Sakura.

Ahora todos miraban con ardiente deseo a la coneja.

Cuando las dos se separaron sin aliento, no le pudo ver el rostro por quedarse a espaldas con la espalda descubierta porque su brasier estaba en manos de la pelirroja. Sin embargo, la pelirrosa sonreía con travesura, lanzó el sujetador el público cayendo en el rostro de Itachi.

—Un regalo para ti guapo —le guiñó el ojo.

La música se acabó y todos revoloteaban cerca de las escaleras esperando a las chicas para aliviar la excitación que tenían. Por su parte Itachi se quedó en su lugar viendo a las chicas bajar sin vergüenza alguna por el estado de desnudez en la que estaban a excepción de Haruno que tenía el pecho cubierto y aún tenía la ropa interior inferior. Una vez que había pasado el calor del momento desde su distancia la vio azorada, quizá horrorizarse por lo que hizo. Disfrutó ver que le había salido el tiro por la culata.


Estaba avergonzada, no, más que avergonzada, ¡mortificada! solo quería jugar un poco con Shisui y Genma y burlarse de su capitán como él lo había hecho con ella. Por hacer un atrevido movimiento con Yuki para atraer la atención de Torton, sin previo aviso le quita el sostén para aventarlo a los hombres, de la gran cantidad de hombres que había en a sala justo tenía que ser a Itachi Uchiha quien le cayera ¡Que la trague la tierra! Tenía planeado que en toda la misión no terminará desnuda como las demás o al menos sus pechos al aire, sin embargo no podía quejarse con Yuki sabiendo lo traviesa que es.

Como su orgullo era más grande que su vergüenza evitó acercarse a Itachi, no, nunca iría a pedirle su sostén. Con solo un brazo cubrió su pecho mientras pasaba entre los lujuriosos hombres.

Caminó entre la gente que miraba ansiosa mientras que dejaban en la liga de su pierna billetes, se sentía empequeñecida, incluso un poco desprotegida frente a ellos. Alguien la agarró del codo haciéndola girar de golpe hasta quedar presa bajo un par de ojos amarillos.

Su corazón se detuvo y su piel se erizó al verlo, ¡todo él gritaba peligro!

La mano del hombre se alzó hasta tomar con delicadeza un mechón de su cabello rosado y llevarlo a su nariz. Cuando aspiró su aroma sintió unas enormes ganas de vomitar.

—Eres una criatura mitológica —su voz arrastrada la estremeció por dentro mientras la examinaba de arriba abajo con vehemencia, sin descaro y como una pieza de carne—, es la primera vez que veo un color de cabello como el tuyo.

Su voz se negó a salir como el aire que tenía retenido en sus pulmones, su desarrollado instinto de supervivencia imploraba que saliera huyendo del mismísimo diablo que la tenía firmemente atrapada del codo. Aquellos ojos la acechaban como un objeto, como si fuera una pieza que escoger y desechar pronto.

—Aún faltas por madurar. Quizá pueda ayudarte con eso ¿qué te parece? —su galante sonrisa solo hizo que quisiera usar un jutsu de teletransportación lo más lejos posible de él. Un desagradable escalofrío recorrió su columna.

—*Corre maldita sea* —le gritó inner Sakura.

—Ella ya está apartada —una enorme oleada de alivio le recorrió cuando al escuchar esa familiar voz. Esa voz grave y calma que encerraba un tono de acero la hizo volver a respirar y la hizo sentirse segura.

La helada mano que le sostenía el brazo libre la soltó y al instante se pegó a un lado de su capitán Itachi, quien no apartaba sus profundos ojos color ónix de los amarillos.

—Ya he quedado con ella —volvió a afirmar Itachi.


Bueno, hasta aquí lo dejaé. Ya hice un cotejo y durar de los capítulos de este mini arco de lo que ya es toda la historia. Tengo un aviso que hace que para la duda, en un comentario que dice que hay un error en cuanto al nombre de Genma o Menma, es Genma, hoy o mañana porque tengo otras cosas que hacer. Jujuju, fue divertido escribir como lanzar un Itachi el sostenido de Sakura jajaja, ya pronto veremos que pasará con los dos.

Ahora los comentarios:

Zanahoria: Gracias por tu preocupación, como dije estoy bien. Lo prometido es deuda, aquí está el capítulo espero que te guste. El que hace un comentario conmigo hace muy feliz: D

Athefrod: ¡Hola!, Una vez mas que bueno que te gusto el capítulo :). Tienes mucha razón, cada persona que reacciona se distingue por las circunstancias que se presentan, huye ... El límite de lo que verifica y en verdad el hijo ... solo se verán pequeños retazos, creo que tengo en mi mente la historia de cada una de ellas, el fondo de sus vidas, y me gustaría ayudarme a profundizar en la vida de ellas en la historia, que el mar mas largo, pero es solo una misión, en el personal creo que fui demasiado rápido, que salvó los días y haciendo una Resumen pero, si fue un día demasiado largo y falta mucho para desenterrar en la historia, que aparezcan nuevamente los otros personajes de Kishimoto y sus dramas por lo que por ahora creo que se reanudó la misión de la serie de cinco capítulos en total me parece desde el inicio al final que el capítulo 7mo y el texto que es donde acaba la misión , y ya es largo me parece. Pero como viste en el capítulo de hoy por lo que vimos lo que hay en la punta de la montaña de chicas.

En cuanto a Sakura, sí, siempre la he visto muy receptiva a las emociones de los demás, y cómo me enseñó en psicología, eso es bueno ayuda en el proceso terapéutico, sin embargo, cuando lo haces bien o lo sientes con la intensidad del otro en el punto, es eso es contraproducente, en ese punto está Sakura, cosa que la afectará.

Jajaja en cuanto a lo que escribe en Itachi me abstienen de poner comentarios y diré que sigas leyendo. Por otra parte de la sangre con Sakura por lo tanto, me parece que en el primer o segundo capítulo explicaron brevemente que hubo una emboscada al equipo de 7 y desde que Sakura al ser lastimada la sangre, sin embargo no encontré nada malo en ella. . Lo que pasarás queriendo hacer conjeturas con ello por xD

Por último gracias por tu deseo, tú también deseas conseguir empleo pronto :)

Saludos.


Sin lectores la historia muere ... Respuestas, críticas, comentarios, ideas, sugerencias, apoyo, consejo, etc ... Escríbanlo en una crítica, cada uno de ellos alimenta al escritor a seguir adelante en su historia.

Los nombres de los personajes que no son de Naruto que aparecieron en la historia:

Davos, el jefe

Jade, apodo de Sakura para la misión

Mia, rubia burbujeante, disfraz de zorro

Tara, pelo púrpura, un poco gruñona, disfraz de tigre

Li, pelo verde, mamá gallina, disfraz de gato

Shi, pelo blanco, un poco reservado, pero amable, disfraz de lobo

Yuki, pelo rojo, animada, seductora disgraz de perro

Torton, el hombre que buscan.

Fecha de actualización: 23 / septiembre / 2017 reeditado: 07/Julio/2018