Esto de usar muchos personajes nunca me había dado cuenta de que es tan agotador, sobre todo porque no quiero que se vean sin vida, sino que tengan aunque sea algo de la personalidad que Kishimoto les dio. Me declaro culpable, no he leído todo el manga y del ánime solo he visto completo Naruto Shippuden, así que si ven que algún personaje no se parece en nada al de la serie entonces díganme para que trate de mejorarlo :)
Como verán el capítulo es muy muy largo, oficialmente el más largo de todos siendo el segundo y tercero ms largo capítulo 8 y 12. En parte es como compensación de que en el capítulo anterior me tardé mucho en actualizar y por otra porque solo serán tres capítulo en esta misión, o cuatro si contamos el anterior y como digo, todo tiene que ver porque se une con capítulos anteriores o se unirá con los siguientes capítulos y como no quiero que quede como el capítulo 11 "Tiempo fuera" entonces decidí que este lo iba a cortar en un momento de tensión.
Debo admitir que cuando estaba haciendo la última parte del escrito me inspiré al escribir mientras escuchaba "Why so serious?" del guasón de batman, y a luego "Come What May" de Two Steps from Hell, los dos son solo banda sonora como para películas.
Solo para refrescarles sus mentes Shiori Sakurai es la miko de pelo negro y ojos verdes y Kimura Ume es el monje de cabello negro y ojos azules.
Way down we go—
Capítulo 17
Tierra de nadie
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En un principio creyeron que si se despertaban al momento de salir el sol llegarían en dos o tres horas, desgraciadamente los vientos helados que bajaban de la cima del valle bajaron estableciendo una fría brisa que congeló a Naruto, Sakura y Shiori hasta los huesos, en todo el camino los tres se estuvieron quejando. Por si fuera poco, la nieve comenzó a caer sobre sus cabezas al punto en que con cada paso que daban sus botas se hundían en la nieve. Sakura y Shiori siendo las de más baja estatura, la nieve les llegaba por la rodilla, para agilizar la caminata y evitar tardar un día más terminaron siendo cargados en las espaldas de otros para que con charka caminaran sobre la nieve. Kimura fue cargado por Yamato, Kakashi cargó a Shiori y Sakura por Shisui. Gracias al ingenio que tuvieron llegaron al medio día.
Los de Konoha se quedaron sin habla al ver el gran campamento extendido justo a un lado de las blanquecinas faldas de las afueras del valle. Mucha gente estaba congregada, hombres, mujeres y niños, tal parece que los arqueólogos y trabajadores llegaron con todo y sus familias para que sean parte de lo que ellos consideraban una gran excursión, y de que además pasarían mucho tiempo fuera de la familia por lo pesada y larga que sería este descubrimiento, así que el encargado del mismo debió haber dicho que se vinieran con todo y familia. Algunos hombres y mujeres cargaban palas y carretas para mover la gruesa nieve lejos de la excavación y de las tiendas de acampar, donde ahora ellos se encontraban, algunas mujeres estaban congregadas sobre algunas fogatas con lo que parecía ser la comida que pronto servirán para todos y los niños jugaban corriendo de un lado a otro metidos en sus mundos.
—Iré a avisar que hemos llegado, por favor Shiori enséñales dónde están ubicados —dijo Kimura excusando antes de desaparecer entre el mar de casas de acampar.
Una vez que Kimura desapareció siguieron a Shiori que mientras atravesaban lo que parecían laberintos de casas y evitaban tropezarse con niños que pasaban corriendo veían a las personas que animados trabajaban sin aparente disgusto, se veían incluso llenos de energía.
—¿Sakura?
Sakura y los demás detuvieron el paso y giraron voltearon a ver a la persona que llamó a la pelirosa. Sakura saltó de la espalda de Shisui y corrió a darle un gran abrazo a Matsuri que le respondió con la misma euforia. Cuando se separaron pudieron ver que, aunque las dos iban muy abrigadas, Matsuri parecía que tenía una piel de oso como abrigo que hacía juego con sus botas y un sombrero de lana, puede que Sakura se haya quejado en el viaje pero solo llevaba unas buenas botas que llegaban arriba de la rodilla, una gabardina color marrón y la bufanda roja que Tsunade le regaló el día que le entregó el traje ANBU, para cubrir su roja nariz por el frío. De pronto se sintió se sintió un poco ridícula quejándose del frío cuando en Konoha si nieva y en Suna, que siempre hay sol y arena, si llegase a nevar se atrevería a besar a Orochimaru si este estuviese vivo (por suerte para ella, sabe que no nevará en Suna y es de conocimiento común que Itachi mato a Orochimaru).
—Sabía que a ti o a Shikamaru los mandarían como representantes —Temari apareció junto a su hermano Kanguro que igual que Matsuri estaba cubierto de pies a cabeza con un grueso abrigo de oso, a diferencia de las dos él aún con el traje temblaba de pies a cabeza.
Pronto, todos fueron saludando a los de Suna, claramente, algunos con mayor efusividad que otros. Kaguro se quejó de los vientos helados y Matsuri exclamaba lo hermoso que era ver la blanca nieve, en cambio Temari golpeó en la cabeza a su hermano cuando se quejó por quinta vez por el frío, con voz autoritaria haciendo estremecer a más de uno, le dijo diciendo que debería comportarse como todo un hombre, que ellas aunque tenían frió no se quejaban tanto. Para Sakura el tener a su amiga de Suna cerca siempre le ha sido de su agrado, admira su tenacidad, su fiereza y fuerza, desde la primera vez que la conoció en los exámenes chunnin pensó que es una mujer intimidante, y vaya que cuando quiere serlo puede ser una de las peores. Uno no debe dejarse engañar porque debajo de esa parte de su personalidad, se encuentra una mujer confiable y fiel a las personas honestas y que la tratan bien a ella y sus hermanos.
—¿Por qué estabas tan segura de que era yo? —preguntó Sakura en cuanto comenzaron a reanudar su marcha siguiendo a Shiori hacia la zona en que iban a poner las tiendas de acampar.
Temari bufo con arrogancia, como si la pregunta fuese incluso ridícula.
—Sakura, Sakura, Sakura —arrastró su nombre dándole palmadas en la espalda sin medir su fuerza, de tal modo que Sakura se tambaleaba hacia adelante con cada paso que daban. Sin valor de quejarse se aguantó las muestras de afecto de su amiga y siguió escuchándola— eres la estudiante de la Hokage, no se mucho sobre la política interna de tu aldea pero supongo que como su pupila debes haber estado en más de una de las reuniones que deben tener, además de que despides un aura rosa y esponjosa de no-mato-ni-a-una-mosca que deja desprevenido a más de uno en batalla cuando te pones seria —le guiñó el ojo con complicidad.
Sakura dejó entrever una larga y temblorosa sonrisa. No estaba muy segura de que su argumento sea válido como para que Tsunade la escogiese, pero debía darle la razón con los de las batallas. En más de una ocasión, la atacaron primero a ella pensando que era un objetivo fácil, por desgracia para los primeros incautos, terminaban con los huesos triturados. Tener el cabello rosa tenía su ventaja.
—Nosotros llegamos desde ayer —esperaron a que unos niños que corrían frente a ellos pasaran antes de seguir adelante—, por lo que he escuchado sólo las 5 naciones ninjas aceptaron el trato. Hasta ahora solo me he encontrado con ustedes, es difícil saber quién es el representante cuando ellos no están armados.
—¿No vienen con guardaespaldas?
—No siempre son visibles —dijo Temari por experiencia. Cuando iba a misiones como guardaespaldas de su hermano a veces se encuentra pegada a él como su sombra, y otras veces, decidía pasar desapercibida.
Sakura asintió tratando de absorber toda la información posible de Temari. Desde pequeña ha estado bajo el ala de Tsunade, eso no quería decir que siempre estaba con ella cuando tenía reuniones con otros mandatarios o relaciones públicas, para eso, siempre estuvo a su lado Shizune. No podía negar que, tenía más privilegios que otras personas, por ejemplo tenía acceso a los archivos privados de los Hokage, o cuando quería o necesitaba leer sobre una misión clasificada, Tsunade simplemente dejaba el pergamino en su escritorio y alegaba que tenía que ir a tomar aire fresco para que no tuviese la obligación de castigar a Sakura por romper las reglas.
Eso no quería decir que podía hacer lo que sea a su antojo, sabía su lugar y nunca pasaba la línea. Solo fue hasta ahora que ha sido arrancada de la lista activa de ninjas que se ha sumergido a la política, aún le falta mucho por aprender así que Temari era su maestra en estos momentos.
—¡Oh! —exclamó Temari cuando Shiori se detuvo para enseñarles un espacio grande en el campo alrededor de otros campos. Era lo suficiente grande como para establecerse cómodamente sin tener que chocar unos contra otros—, parece que nos toca cerca de ustedes, nosotros estamos por allá —señaló un espacio a unos metros más lejos.
Temari y los otros dos se quedaron con ellos a platicar mientras los de Konoha comenzaban a sacar las cosas de sus mochilas para poner las tiendas de acamapar. La única tienda de acampar que ya estaba lista, fue la de Sakura. Al parecer, a los representantes de cada nación les habían construido una pequeña carpa en donde ellos podían tener un poco más de espacio y privacidad. Por supuesto que Sakura no se quejó, dentro había una improvisada cama que evitará que duerma sobre el helado suelo.
—*¡Ha!, el equipo 7 dormirá en el suelo, se congelaran y no seremos nosotras las que les ayudaremos por las mañanas a curar sus adoloridos músculos¨* —murmuraba inner-Sakura en el fondo de la mente de Sakura, entre sus murmullos soltaba una que otra risa malvada y oscura que solo hizo rodas los ojos de Sakura por lo infantil que sonaba.
Justo estaba saliendo de la carpa para pedir un poco de asesoría a Temari cuando aparece Kimura.
—Sakura, Temari, ciento interrumpirlas —dijo Kimura acercándose a ellas—, he hablado con el director y me ha informado que por la mañana les llegó una carta de la nación del rayo, ellos estarán aquí en unas horas. Para darles un momento de descanso acordó en que haya una reunión antes de la cena. Por ahora Shiori nos vamos porque tenemos otras cosas que hacer, adios.
El estómago de Sakura dio un vuelco al escucharlo, de nuevo llegó el recordatorio de que esta vez será ella quien dará por primera vez la cara por el país del fuego. Todo lo que haga o diga va a perjudicar el prestigio de su nación. No es lo mismo estar detrás de Tsunade anotando todo a estar al frente y hablar.
Temari notó el rostro de Sakura perder color y su labio temblar ligeramente. Sabía que cuando empezaba a perderse en un torbellino de perdición hacía ese gesto. Alzó sus manos y sin previo aviso aplastó sus cachetes.
—Deja de pensar —los ojos verdes de Sakura se abrieron como el de una lechuza y sus labios parecían a los de un pez por las manos de Temari apretando cada uno de sus cachetes. Con toda la atención de la pelirosa en ella siguió hablando con un tono de voz uniforme—, eres una kunoichi preparada, si vuelvo a verte así te golpearé. Dejá que estos hombres terminen de hacer el campamento, aquí tu eres la jefa así que dejalos solos y ve a despejarte, pasea por ahí.
Sin dejarle decir algo a la pelirosa le dio una palmada en la espalda tan fuerte que la hizo trastabillar unos pasos antes de recobrar el equilibrio. Cuando se volteó a ver a Temari, ella ya se había dado la vuelta y estaba hablando con el equipo 7 y su hermano. Bufó suavemente al pensar en su amiga y la vida que tendrá Shikamaru con ella a un lado.
La idea de ir a dar una vuelta sonó tentadora, así que sólo miró a Itachi hasta que él sintió la mirada y volteó a verla. Sin decir una palabra asintió y ella deslizó una delgada sonrisa al saber que entendió qué es lo que quería decir.
Decidida a explorar el resto del campamento comenzó a caminar entre las personas. Estaba maravillada, estas personas le recordaban un poco a su aldea, tan animados, sonrientes y llenos de energía al andar que sentía inyectarse con la vitalidad que ellos despedían. Habló con las mujeres mientras las veía hacer la que sería la comida de ese día, tomó nota de cómo preparaban la comida para que al regresar le dijese a su hermana que lo cocine.
Exploró las zonas donde habían pequeñas ruinas que al parecer ya habían sido excavadas y habló con algunos trabajadores, al parecer ya tenían algunos meses trabajando aquí, y por lo que decían, es que nunca se habían sentido tan llenos de energía como el estar aquí los hacía sentir con mejor ánimo, si era sincera, cohincidía con ellos, el aire se sentía más puro y el lugar despedía una especie de energía positiva. Quiso ayudar en algo para que pronto se fueran a descansar cuando un par de pequeños tropezaron con ella.
Cinco pequeños niños de no más de ocho años se disculparon con ella, al notar que uno tenía un pequeño raspón en su mano porque no había salido de su casa con guantes se agachó a la altura de ellos, miró a todos lados esperando no encontrarse con su equipo y le curó su mano.
—Ten más cuidado la próxima vez, no te vayas a lastimar más —dijo Sakura con voz suave.
Los niños exclamaron gritos de sorpresa al ver que la herida roja por el frío había desaparecido.
—¡Ven a jugar con nosotros! —gritó uno de los niños con el cabello negro.
—Si, estamos jugando a toca toca —dijo una niña con trenzas.
Los cinco niños empezaron a saltar alrededor de Sakura pidiéndole jugar con ellos. Sus mejillas se tornaron rojas al ver que los habitantes la miraban y dejaban escapar pequeñas risas. Al ver esos enormes ojos brillantes suplicando jugar no pudo negarse. Antes de que se diera cuenta comenzó a correr de un lado a otro con los niños. Se volcaron en la nieve, se lanzaron bolas de nieve, cantaron y jugaron un poco más hasta que sus madres les llamaron para ir a comer.
Quejándose se despidieron de Sakura antes de arrastrar sus pies por la nieve que comenzaba a acomularse en el gran campamento.
Sakura suspiró un tanto por cansancio y otro por lo feliz que había sido el estar con los niños. Al darse media vuelta se golpeó con un cuerpo que la tumbó al piso.
—Lo siento —dijo la voz de un hombre.
Sakura en el piso miró la mano de la persona a la altura de ella y sin dudar la tomó.
—Yo debería decir eso, no me fijé que estabas ahí —dijo al verlo a la cara. Era un chico quizá un poco más grande que ella con el pelo azul y unos lentes con montura negra que hacían juego con sus ojos—, lo siento, me llamo Sakura.
—Soy Chojuro —dijo dándole un apretón de manos, al esbozar una pequeña sonrisa, se dejó entrever sus dientes puntiagudos—, te vi jugar con los niños.
Sakura miró a los niños que se alejaban de la mano de sus madres y asintió.
—Estar con niños es muy divertido, hay que dejar que disfruten el tiempo que tienen.
Chojuro asintió estando de acuerdo con ella.
—Tienes un curioso color de cabello —dijo contemplando el cabello color rosa de Sakura. Al darse cuenta que lo dijo en voz alta se tapó la boca y sus mejillas se colorearon de un tono rojizo—, lo siento, no quise ofenderte.
—Está bien —dijo haciendo un ademán con la mano. No le importaba, ya estaba acostumbrada a que la gente mirase su cabello—, es natural por si querías saber. Además, si dices eso de mi cabello debería decir lo mismo de tus dientes, muy pocas veces he visto personas así.
Chojuro tartamudeo un poco sin saber qué decir.
—Me gusta ver a la gente feliz —dijo Sakura dejando pasar el nerviosismo de Chojuro—, ¿no te da paz verlos así de despreocupados?
—Realmente te diviertes —dijo con apreciación Chojuro.
—Si uno hace algo tiene que ser porque lo disfruta —dijo con sinceridad. Amaba jugar con los niños, tienen un aire de inocencia que le gustaría proteger por siempre. Disfrutaba ir al área de pediatría del hospital de Konoha, siempre estaba preparada con montones de dulces dentro de sus bolsillos para ir regalando a los valientes niños, al final terminaba el rostro y brazos llenos de pegatinas y collares de papel colgando en su cuello, incluso tenía un cajón exclusivo para guardar dibujos que los niños le hacían.
Chojuro no supo cómo responderle. Estaba estaba estupefacto viendo la suave mirada de Sakura que reflejaba una gran paz y felicidad que no todos los días ve en su aldea. Por un momento sintió un poco de envidia de ver a alguien que podía llegara a ver la tranquilidad que su pueblo aspiraba con su nuevo Mizukage.
—Creo que te he entretenido de más —dijo Sakura al darse cuenta de que casi no lo dejó hablar—, lo siento Chojuro-san, creo que hable demasiado, yo tengo que irme, deben estar buscándome. Espero vernos pronto.
—A-adiós —apenas pudo decir.
Una vez que Sakura estaba fuera de la vista de Chojuro una mujer saltó apareciendo a un lado de Chojuro, este no se veía sorprendido de verla a su lado.
—¿Por qué andabas con esa chica? Deberías de tener más cuidado, no sabemos si podemos toparnos con alguien de otra de las naciones ninjas que aceptaron venir —dijo el hombre de pelo azul con tono severo—, ella es una chica no un monstruo que te iba a comer. La próxima vez actúa como hombre y habla con ella.
—Descuida Ao —dijo alzando los hombros y bajando la cabeza, intentó desviar la mirada severa que le estaban dando, sabía que si no fuese porque estaban siendo observados hubiese sido más severo—, me pareció alguien muy agradable, debe ser la esposa jóven de algún arqueólogo.
Chojuro se encogió ante la atenta mirada de Ao antes de que este soltara un bufido y se pusiera andar, sabiendo la señal, Chojuro le siguió hasta estar a un lado de su guardaespaldas. Ya se había entretenido un tiempo caminando hasta toparse casualmente con una chica de cabellos rosados, ahora tenía que regresar al campamento y prepararse para la reunión con los otros representantes, ciertamente l alegría de la chica le hizo olvidar lo nervioso que estaba, esperaba no hacer o decir algo y el prestigio de ….. se vea empañado.
Sakura caminó entre las carpas y las personas que se reunían con su familia para tomar un descanso y comer algo antes de seguir con sus labores. Al doblar a la derecha se topó con Itachi y Shisui que estaban esperándola.
Chojuro se encogió ante la atenta mirada de Ao antes de que este soltara un bufido y se pusiera andar, sabiendo la señal, Chojuro le siguió hasta estar a un lado de su guardaespaldas. Ya se había entretenido un tiempo caminando hasta toparse casualmente con una chica de cabellos rosados, ahora tenía que regresar al campamento y prepararse para la reunión con los otros representantes, ciertamente l alegría de la chica le hizo olvidar lo nervioso que estaba, esperaba no hacer o decir algo y el prestigio de ….. se vea empañado.
Sakura caminó entre las tiendas de campaña y las personas que se reunían con su familia para tomar un descanso y comer algo antes de seguir con sus labores. Al doblar a la derecha se topó con Itachi y Shisui que estaban esperándola.—Ya sé que me tardé mucho, me entretuve jugando con los niños —se adelantó Sakura al ver la mirada de Itachi.
—Lo sabemos princesa, te estuvimos viendo —dijo Shisui deslizando una sonrisa de gato—, lo vimos todo. Le decía a mi primo bebé que serás una encantadora madre. Pero creo que no solo estabas con niños.
Las mejillas sonrojadas de Sakura desaparecieron tan rápido como lo hicieron al escuchar el último comentario cantado de Shisui. Shisui bajó la cabeza en el momento que el puño de Sakura pasó sobre este.
—Princesa, que agresiva —hizo un puchero—, yo solo digo que así comienzan los chismes de que coqueteas con alguien.
—Los chismes empiezan por personas como tu que ven cosas que no son —le respondió irritada poniendo ambas manos a cada lado de su cadera—, él es sólo una agradable persona con la que me tropecé, un arqueólogo un poco tímido pero agradable.
Los dos chicos se le quedaron viendo un poco espaciados, ante lo incómoda porque la vean como si le hubiese crecido otra cabeza carraspeó y los interrogó con la mirada. Shisui abrió la boca para decir algo pero Itachi lo detuvo.
—La comida se está sirviendo, deberíamos irnos —dijo.
La respuesta de Itachi no satisfizo a Sakura e iba a refutarlos cuando el brillo en los ojos de Itachi le puso la piel de gallina, dio un pequeño paso atrás y por respuesta Itachi dio dos al frente hasta estar cerca del rostro de ella.
—Te vez bien rodeada de muchos niños —le susurró con un tono de voz similar a de chocolate fundido que hizo que por la columna de Sakura atravesara un agradable cosquilleo.
Sakura maldijo mentalmente el apellido Uchiha al ver aquella intensa mirada que no supo cómo describir en el rostro de Itachi, lo único que sabía es que inner estaba derretida en un charco de agua y sus piernas flaquearon brevemente. El breve recuerdo de tener tres hijos la invadió y de pronto las palabras de Itachi se le antojaron cargadas de emoción primitiva provocando que su estómago se retorciera una y otra voz.
Balbuceó incoherencias antes de dar la media vuelta y caminar rápido hasta el campamento golpeándose con algunas personas en su camino.
Shisui silbó fuerte una vez que sólo se encontraban ellos dos. Estaba sorprendido de ver la interacción de Itachi con Sakura. Desde el día de la reacción de Sakura en el pasillo tenía sus sospechas, ahora, estaba seguro que pasaba algo entre ellos dos. No sabía si gritar de alegría y molestar a su primo bebé de que finalmente estaba latiendo su pequeño corazón por alguien o sentir lástima por Sakura porque cuando Itachi se interesaba en algo no paraba hasta consentirlo, siempre ha dicho que es un mimado porque siempre consigue lo que quiere, o reírse por la situación actual.
—¿No le vas a decir que el es alguien del país del agua? —le preguntó, el silencio de Itachi fue su respuesta. Sin aguantarse se rió de Sakura e Itachi—, eres tan malvado como siempre.
—Había olvidado su preocupación, es mejor que ella se de cuenta en la reunión y ver que no será tan agonizante como ella cree —dijo Itachi antes de alejarse.
Shisui lo siguió tarareando de felicidad. Sabía que su primo cuando quiere puede ser muy protector, y a veces, tiene una forma un tanto retorcida de proteger a sus personas preciadas.
Tiene que estar más cerca de esos dos para no perderse la diversión.
Era hora de la reunión con los otros representantes, así que tenía que ir presentable. Agarró una gabardina blanca y esponjosa y sus guantes rojos que hacían juego con la preciada bufanda roja que Tsunade le regaló.
Dejó al equipo siete con indicaciones de que terminaran de ayudar a los arqueólogos antes de que anochezca por completo y caminó hacia la carpa en que se iban a reunir con el equipo zero detrás suyo. Su corazón latía fuerte por nerviosismo, no se preocupaba que el equipo siete hiciera desastres al ayudar porque sabía que contaba con Kakashi, Sai y Yamato para detener a los otros dos, ellos tienen la capacidad de agradar a todos con quien se topan gracias a Naruto, así que no temía que si se encontraban con otro equipo para ayudar a los arqueólogos no habría conflicto. El miedo es por ella.
Una vez que estaba frente a la carpa inhaló y exhaló fuerte varias veces para tratar de estabilizar su desbocado corazón.
—Lo harás bien —dijo Genma detrás suyo.
Los miró de reojo, Genma jugaba con su senbon en la boca, Shisui le sonreía confiado e Itachi le miraba con su implacable rostro serio. Al verlos ahí tan seguros detrás de ella sintió que sus músculos se relajaban gradualmente, con ellos ahí apoyándola desde atrás se sentía un poco más segura. No quería, no, no podía hacer el ridículo frente a ellos.
Armándose de valor hizo a un lado la tela que usaban como puerta y se adentra seguida de sus compañeros. Al adentrarse tuvo que acostumbrarse a la luz que despedía la fogata, el lugar era espacioso, dentro había una mesa semicircular con cuatro sillas puestas, frente a ellos había tres sillas, una mesa llena de papeles y un pizarrón de corcho.
Hasta la esquina izquierda vio a Temari sentada siendo flanqueada por Kankuro y Matsuri, en la otra esquina vio a una hombre musculoso y moreno con el cabello amarillento y la mirada aburrida, él estaba siendo flanqueado por sólo una persona de piel clara y pelo amarillo.
Sus ojos se abrieron al ver sentado viéndola del mismo modo a Chojuro que estaba sentado en medio.
—Eres tú —dijo acercándose a él.
Los rostros de ambos se pusieron rojos al pensar en el modo atropellado en que se conocieron y hablaron. Los dos se quejaron mentalmente al pensar en el "buen" inicio de conversación con el otro representante.
—Hola, uh, Sakura-san… Yo, te presento a Ao —fue lo único que se le ocurrió decir al pararse para saludarla.
Sakura aún conmocionada y avergonzada se giró a ver al hombre de pelo azul que le miró serio. Tragó saliva y haciendo una sonrisa forzada le estrechó la mano.
—Ustedes deben ser Itachi Uchiha, Shisui Uchiha y Genma Shiranui —dijo con voz firme al ver a los guardaespaldas de Sakura.
Chojuro y Sakura tensaron levemente los músculos ante el tono de voz de Ao al hablarle al equipo zero sin que Sakura los presentara. Chojuro se disculpó con la mirada hacia Sakura y ella le dio una sonrisa nerviosa en respuesta. Sakura agradeció que esos tres fueran muy tranquilos a diferencia de su equipo que ya hubiesen saltado ante la amenaza silenciosa.
—Mucho gusto Ao-san, veo que sabe tanto de nosotros —respondió Itachi en un tono de voz neutro. A pesar de estar serio observaba cada uno de los movimientos del guardaespaldas por si acaso.
Ao bufó al ver que los tres se veían imperturbables.
—Tienen una gran reputación —miró de reojo a Chojuro y Sakura que se veían tensos antes de exhalar y ver a los tres que no se habían movido ni un poco—, esperemos que la reunión vaya bien.
Chojuro exhaló el aire contenido y los hombros de Sakura se relajaron visiblemente. La primer prueba la habían pasado exitosamente al parecer. Nuevamente se disculparon con la mirada y se fueron a sentar. Al final Sakura terminó sentándose en medio de Temari y Chojuro.
—¿Ya se conocían? —preguntó Temari, quien no perdió de vista la interacción entre el equipo de Sakura y Chojuro. Estaba muy segura que el otro representante tampoco lo hizo.
—Si, bueno, fue hoy en un accidente —dijo Sakura con complicidad a Chojuro que al instante le sonrió— Chojuro, te presento a Temari.
Con la apertura para conocerse Temari se presentó como la representante de Suna y Chojuro como el representante de Kirigakure.
Por un momento el pecho de Sakura se llenó de orgullo al pensar que quizá esta reunión no iba a ser tan desastrosa como lo había pensado, puede que su tropiezo con Chojuro haya sido un tanto descuidado, pero ahora los dos intentaban mantener un diálogo ameno y Temari aunque no siguió la conversación después de presentarse no se mostró agresiva. Además, sentir la mirada impasible de Itachi en ella y todo alrededor si fuera la primera misión juntos, la tendría más nerviosa pero en cambio se sentía muy segura. Ya lo conocía, y siempre que podía la tenía cerca de él sin llegar a agobiarla. El tenerlo ahí, el tenerlos ahí, la hacían sentir más segura.
Dejaron de hablar cuando la carpa se abrió y al parecer la última integrante apareció. Era una mujer de cabello corto color negro que detrás suyo le seguía un gran hombre que le pareció a Sakura un muñeco esponjoso y apachurrable.
La chica tenía una mirada afilada que sólo hizo que los músculos de Sakura se tensaron nuevamente. Con ella ocupando el último lugar sintió que el ambiente dentro de la carpa se tensó, Temari miraba a todos con ojos capciosos, el hombre moreno aún parecía estar aburrido, Chojuro movía una y otra vez el armazón de sus lentes con nerviosismo y la chica estaba de brazos cruzados mirando de mal humor.
Con el único que sentía simpatía era con Choujiro, con una mirada los dos entendieron cómo se sentía el otro ante la situación.
—Esto es aburrido —dijo el moreno.
—Esto va a ser una pérdida de tiempo —dijo la chica atrayendo la atención de todos. Su mueca se pronunció al ver a Chojuro que se encogió ligeramente al verlo y a Sakura que fracasó al poner su rostro en blanco—, no puedo creer que las otras naciones trajeran a representantes de sus aldeas a alguien como ese chico tímido —señalando despectivamente a Chojuro— o a esta niña de cabellos rosados, ¿Qué no hay seriedad en la aldea como para traer a una chica que se pinta de cabello rosado? —señaló a Sakura—, nosotros en Iwagakure, nunca pensaríamos enviar nos permitiríamos tener a gente como ustedes en nuestras filas. ¿Verdad Akatsuchi?
—Si Kurotsuchi —dijo su guardaespaldas.
Este era un movimiento audaz de los de la aldea de la roca, reconocieron los demás representantes y sus guardaespaldas, aunque claro, no se vieron tan sorprendidos de que lo hicieran. Chojuro y Sakura prefirieron ignorar a quien al parecer se llamaba Kurotsuchi, sabían que ese tipo de personas les gusta buscar pelea, y no serían ellos los que morderán el anzuelo.
La mano de Temari golpeó con fuerza la mesa.
—Será mejor que Iwa se mantenga tranquilo, no voy a dejar que insultes de ese modo a Sakura. Debes de conocer muy bien el poder de Konoha —dijo lanzándole una mirada amenazante a Kurotsuchi.
Una sinuosa sonrisa se deslizó en el rostro de Kurotsuchi, había conseguido lo que quería. Repasó su mirada dos veces de arriba abajo en Temari antes de bufar con sorna.
—Por tu ropa, fácilmente puedo decir que eres de Suna. Alguien de un clima tan caluroso como ustedes debería haberse pensado dos veces antes de venir. Con esa ropa de seguro se nota que se están congelando.
Sakura discretamente agarró con fuerza un pedazo del abrigo de Temari para evitar que se lanzara encima de la representante de la aldea de la roca. Las dos mujeres se veían desafiantes y carentes de miedo de comenzar una pelea aquí. Lo único que les daba tranquilidad a Sakura y Chojuro es que ninguno de los guardaespaldas, aparentemente estaba en posición de pelea.
Si la reunión terminaba en una pelea, ambos -Chojuro y Sakura- podían imaginarse a sus respectivas Kages como un par de basiliscos listas para degollarlos por no intentar llegar a algún acuerdo con alguien.
—Esto es aburrido —volvió a decir con pesadez el moreno.
—Si tanto te es aburrido estar aquí entonces regresa a tu aldea —escupió con un tono mordaz Kurotsuchi al girarse a verlo.
Al parecer había molestado al moreno porque a pesar de que aún se veía que estaba aburrido, su pesada mirada pareció afilarse.
—Yo no pedí tu opinión, yo solo sigo órdenes del Raikage —dijo con voz sinuosa. El chakra en el comenzó a salir por sus poros lanzando una severa amenaza.
Como respuesta Kurotsuchi liberó chakra y Akatsuchi se puso en posición de pelea al igual que el rubio detrás del representante de Kumo.
Los vellos de Sakura se erizaron al sentir el impresionante chakra de esos dos salir de sus cuerpos. Miró de reojo a Temari y Chojuro esperando que alguno de los dos dijera algo, pero Chojuro parecía tampoco saber qué hacer y Temari estaba más que dispuesta en unirse a la contienda seguida por Kankuro y Matsuri.
—Uh, esperen —dijo apenas en un susurro. Nadie la escuchó por lo quebrada que sonó su voz. Sabiendo que si esto seguía así nada bueno resaltará se aclaró la garganta para hablar más segura—. No estamos aquí para pelear, somos los representantes de nuestros Kages y estamos reunidos para negociar un trato que el cliente nos está ofreciendo. Debemos tratarnos como personas civilizadas que pueden dejar sus diferencias a un lado.
Los dos representantes dejaron de liberar su chakra y miraron a Sakura como si fuera la primera vez que verdaderamente la miraban, al menos en el caso del representante de Kumo.
—¿Realmente eres la representante de Konoha? Nunca había visto a alguien con el cabello rosa —dijo el hombre sin darse cuenta que había magullado el orgullo de Sakura.
—*¡Acercate mas y te enseñaré cómo con solo mi pulgar puedo pulverizar tus huesos!* —gritó inner en el fondo de la mente de Sakura, a diferencia de ella que se repetía varias veces que no haga alguna tontería.
—Tch, eres solo una niña. No te metas en los asuntos de otros si no quieres terminar severamente lastimada —dijo Kurotsuchi entrecerrando sus ojos. Libero nuevamente su chakra, esta vez dirigido hacia Sakura.
Sakura dejó de respirar al ver que la amenaza ahora era dirigida a ella. No debía actuar imprudente y tampoco quería decir algo que terminaran con esta reunión incluso antes de que empezara. Todo se fue en picada tan rápido que no le dio tiempo de pensar qué hacer. Se insultó mentalmente por haber abierto la boca para tratar de calmarlos, aunque tal parecía de todos modos iban a terminar peleando, solo que esta vez la estaban involucrando. Sus pensamientos volaron lejos al pensar en el equipo siete, si sentían chakra siendo liberado entrarían y por impulsivos se lanzarán a pelear sin más.
De pronto, cuando un par de cuerpos se posicionaron a cada lado de Sakura y un brazo se apoyó casualmente sobre su cabeza, sus delirios se vieron interrumpidos llenándola con una inesperada sensación de tranquilidad y seguridad. Volvió a tener el control de sus emociones que casi se reflejan en su rostro y regresó a estar impasible por primera vez desde que entró a la carpa.
No tenía que mirar para saber quiénes eran.
—Les sorprendería saber que a veces las apariencias engañan —dijo Genma despreocupadamente desde arriba de Sakura—, esta niña como mencionan, no está tan desprotegida como creen.
Como respuesta a la declaración, Sakura se quedó sin aliento al sentir el crudo chakra de Shisui salir a su izquierda y el imponente de Itachi cubrirla a su derecha. Por las posturas defensivas de los representantes de Kumo e Iwa pudo adivinar que los dos activaron el sharingan.
Todos fueron testigos del poder de Konoha al ver a una chica de cabellos rosados que se veía muy segura y acostumbrada a tal muestra de poder siendo flanqueada por un despreocupado Genma que jugaba con un senbon en la boca sin inmutarse por el chakra que los otros liberaron; por Shisui que estaba con la mano cerca de su kit de kunais por si tenían que luchar, su sharingan giraba perezosamente de un lado a otro y por último de Itachi que tenía una postura relajada que no dejaba de parecer mortal si alguno de ellos hacía el menor movimiento, a diferencia de Shisui su penetrante Sharingan se quedó inmóvil pero como el de un gavilán, atento a cualquier movimiento.
—Si haces algún movimiento en falso me aseguraré que ni se den cuenta cuando te ataque Darui —dijo Itachi con un tono de voz mortal y amenazante que tuvo que tomar toda la fuerza de Sakura para no estremecerse.
Darui, el representante de Kumo parpadeó varias veces al darse cuenta de que Itachi conocía su nombre sin que se haya presentado. Fue en ese momento que cayó en cuenta en quiénes eran ellos.
—Itachi Uchiha, Shisui Uchiha y Genma Shiranui —dijo al reconocer a los tres ninjas que por supuesto había visto alguna vez que ya estaban en el libro bingo por el poder de cada uno de ellos. Nuevamente liberó su chakra y entonces Kurotsuchi también lo hizo y Temari también—, ¿Por qué konoha tiene que mandar a tres de sus mejores hombres para proteger a esta niña si dicen que es fuerte? ¿No le tienen tanta confianza como para mandar al menos a dos de ustedes? es la única de los cinco en tener tres guardias.
A pesar de que no lo mostró en su rostro, Sakura sintió que su corazón se rompió en varios fragmentos al escuchar el mordaz comentario de Darui. Tenía razón al ver que era ella la única de los cinco que tenía como guardaespaldas a tres personas, y por si fuera poco, podía asegurar que es la única que no está en la lista activa ninja.
La sala se llenó de tensión, todos, a excepción de Chojuro y Sakura se pusieron en posición de pelea listos a que cualquiera de ellos diese el primer movimiento para atacar.
—¿Algún problema?
La voz de Shiori al entrar dentro de la carpa fue el interruptor para que todos dejaran de emanar chakra y se giraran a verla más relajados. Por supuesto, Sakura y Chojuro se desparramaron en sus asientos suspirando agradecidos de que finalmente el momento tenso desapareciera gracias a quien fue su ángel salvador, Shiori.
Seguida de Shiori entró Kimura igual de despreocupado que su prometida y al final, un señor de baja estatura con una larga barba y bigote que enmarca una gran nariz rojiza. Al instante, supieron que él se debía de tratar del jefe de toda la operación en acción.
Parecía ser un hombre bonachón y muy amable.
Una vez en frente de la mesa en media luna les indicó con la mano a los representantes que estaban de pie que se sentaran.
—Buenas tardes a todos. Reconozco que esta reunión debe ser muy complicadas para muchos por las enredadas cuestiones políticas —dijo mirando especialmente a las personas que anteriormente estuvieron de pie. A pesar de su aspecto bonachón, mantenía un tono de voz firme—, mi nombre es Gustav Mendinweimer, muchos me dicen Gus o Gustav así que me pueden llamar así.
La sala se quedó en silencio esperando a que siguiera hablando el cliente a la espera de saber cuál es la propuesta que hizo llamar a todas las naciones ninjas.
—Como deben saber, les he llamado a este lugar para hablar sobre un tema que, como naciones ninjas, les debe interesar —en su tono de voz se escuchaba la jovialidad que sus viejo cuerpo comenzaba a perder con los años—, provengo de una familia llena de personas intelectuales que se interesan en la historia y proyectos científicos. En mi caso particular, me he llegado a interesar en el mundo Shinobi, por eso, he decidido surcar el vasto mar hasta llegar a estas tierras para estudiar a los ninjas y su historia. Antes de seguir creo que será más conveniente que les enseñe de lo que hablo.
Los cinco representantes se pararon de sus asientos y siguieron a Gustav fuera de la carpa.
—Como seguía diciendo —prosiguió al asegurarse que todos le seguían—, mi deseo por conocer con mayor claridad a los ninjas me llevó al punto de encontrar que el origen del mundo ninja a como lo conocemos, remonta mucho tiempo atrás. Después de años de búsqueda incesante terminé encontrando en un viejo escrito en el cual hablaba sobre estas tierras, el país del silencio, la tierra de nadie.
Saludo a un par de mujeres antes de seguir adelante.
—Como se habrán dado cuenta el país del silencio, es un país desolado que nadie ha reclamado sus tierras, un lugar lleno de misticismo —continuó diciendo Gustav entonando su voz en los momentos indicados como si estuviese contando una historia para atraer a los espectadores—, pronto puse a mi gente a explorar la vasta tierra hasta encontrar algún indicio de las ruinas que esperaba encontrar. Para mi suerte me encontré con el clan espiritual de Shiori-san y Kimura-san. Con su ayuda un día encontramos lo que yo le llamo la piedra origen.
Su mano señaló una enorme piedra de granito de más de 5 metros que parecía haber sido tallada sobre la misma tierra de las faldas del enorme valle. Varios dejaron escapar sonidos de asombro de sus labios al ver lo imponente que era. En el mural, aparecía el gran sabio de los seis caminos con los brazos abiertos y alrededor de él estaban las nueve bestias bijuu.
—Gracias a la ayuda de Kimura, siendo un experto en textos antiguos, ha ayudado ha podido ayudar a descubrir algunas de algunos grabados en el tallado —se acercó al monumento junto con los demás para enseñarles las inscripciones labradas en texto antiguo todo alrededor de la piedra—, todos los textos están en una compilación que estamos haciendo. Por otro lado, Shiori nos ha estado ayudando revelando más sobre la costumbres que tenían los habitantes.
Sakura observó la gran coordinación que mantienen los trabajadores a la hora de desenterrar algunas columnas y objetos bajo la tierra, y los que tienen la tarea de estudiar y limpiar la gran piedra de granito. Se asombró de encontrarse frente a un gran descubrimiento que podían darse respuestas a preguntas que nunca antes se había hecho.
Se miró la mano contemplando lo imprescindible que se ha hecho el chakra alguna vez, hace mucho tiempo, las personas no lo tenían en sus sistemas. Alzó su cabeza hasta que sus ojos se posaron en el sabio de los seis caminos, a pesar de que sabía demasiado poco de él, comenzó a tenerle respeto por expandir el mundo que ahora conocían.
Sakura desvió su mirada a la fisura que había a la izquierda de la Cuando dio un paso para acercarse y contemplar la piedra tallada con mayor detenimiento se percató de la fisura en las faldas del valle que estaba casi a un lado del hallazgo, parecía ser la entrada al valle, sin embargo, el paso estaba obstruido por un sin fin de piedras. Cuando se acercó lo suficiente encontró un pequeño orificio, tentada se acercó a observar. Lo único que había al otro lado era una espesa niebla ondulante, nada parecía moverse dentro. Al alejarse ´para regresar con los demás un brillo dorado las deslumbró brevemente. Confundida, se acercó al orificio de nuevo para ver qué había sido eso.
Nada.
Solo había una oscura bruma.
—Es tentador el querer entrar —saltó sobre su lugar al sentir la voz de Gustav a su lado. Al voltear a verlo con las mejillas ligeramente rojas lo vio contemplar con seriedad el muro que les impedía pasar—, por meses he intentado romper este enorme muro sin lograrlo. Incluso una vez intenté explotarlo. Sé que debe haber algo muy importante dentro para que las rocas no sufrieran un solo rasguño con dinamita.
Sakura estuvo de acuerdo con el, si esas piedras no se rompían con una explosión debían tener algún sello escondido que impidiera el paso. ¿Tendrán algo muy peligroso adentro?
—¿Han intentado usar algún jutsu? —preguntó Kurotsuchi acercándose.
Gustav asintió con la cabeza.
—Tenemos la certeza de que por aquí debe haber algún templo escondido, después de todo, hemos desenterrado muchos objetos por aquí —contestó un poco más animado—. Esto no es todo lo que les deseo mostrar. Les llevaré a donde tenemos todos los artículos que hemos encontrado hasta el momento.
Los cinco representantes siguieron nuevamente a Gustav, Shiori y Kimura mientras observaban a los trabajadores saludarles antes de seguir escarbando.
—¿por qué es que ellos pueden leer esta lengua extinta y comprender sobre la cultura que tenían en épocas pasadas? —preguntó Darui al observar a Shiori y Kimura que sonrieron en respuesta.
—¡Ah!, esperaba que alguien preguntara eso —respondió complacido Gustav tomando un momento para cruzar saludar a un arqueólogo—, en realidad, el clan Ume y Sakurai hace más de un siglo o dos que vivieron aquí antes de decidir ser un clan errante.
Sakura alzó levemente sus cejas de sorpresa al girar a ver a sus dos amigos que la miraban con una gran sonrisa. Buscó en ellos una respuesta en la que solo asintieron en silencio. Curiosa, miró los pequeños rastros de ruinas con nuevos ojos ahora que sabía que esto fue el lugar donde vivieron los antepasados de ellos dos.
—Señorita Shiori, podría explicarles mientras caminamos —las palabras de Gustav sacaron de su ensoñación a Sakura.
Shiori asintió con la cabeza.
—Hace muchos pero muchos años, el pueblo de Kimura y el mio estaba establecido en estos lares, como les hemos contado, vivíamos en paz, vivimos de acuerdo a las reglas del clan —hizo una pequeña pausa para inspeccionar si le estaban escuchando antes de seguir hablando—, servimos a un clan más antiguo que el nuestro, o eso dicen nuestros antepasados. No se sabe exactamente cuándo, pero un día llegó el momento que la predicción del destino nos dijo que debíamos salir de estas tierras a fomentar nuestros ideales y enseñar a la gente lo que es la paz y alegría.
Aceptó la corona de flores que le dió un niño antes de seguir.
—Por eso ahora, aunque nuestro clan es pequeño, seguimos algunas tradiciones de nuestros antepasados y fui elegida junto con Kimura para venir aquí a traducir textos antiguos y sobre su cultura. Naturalmente, con el paso del tiempo la escritura y las tradiciones no son las mismas de antaño, pero sí hay algunas cosas que son similares —tomó un poco de aire antes de terminar de hablar—, Cada uno del clan tiene una misión que cumplir desde el nacimiento, nos forjan y educan de acuerdo a nuestro destino.
Los ojos penetrantes de Itachi se fijaron en la figura de Shiori y Kimura, aunque no lo admita en voz alta, simpatizo con ambos. Sabía perfectamente lo que es que te forjen a como los demás quieren que uno fuese, su padre y el clan lo hacía con él desde que comenzó a caminar. Ha hecho tantas cosas atroces por el bien de la aldea que no quería comenzar a recordar. Sin embargo, una pequeña punzada de envidia cruzó en su pecho al ver los felices y libres que parecía, los habían forjado a como querían los demás pero no parecían estar atados al yugo de la mano dura. Esa fugaz envidia desapareció tan rápido como apareció, no, nunca se arrepentía de todo lo que hacía y nunca lo hará. Mientras proteja a la aldea, a su hermano, y a Shisui aunque nunca se lo diga, lo demás no importaba.
Aunque simpatizaba con ellos, aun no podía confiar en ellos.
—Maldición, esto no puede estar pasando, C, ayúdame —murmuró Darui en cuanto se detuvieron.
Sus cabezas giraron siguiendo a Darui que daba grandes zancadas junto a C. En frente, estaban un grupo de arqueólogos que trabajaban y cuidaban artefactos que tenían acomodados cuidadosamente dentro de cajas, libros apilados, numerosas piezas de excavación sucias, y entre ellos el equipo zero y Sakura identificaron al inconfundible equipo 7 que estaba en medio de todos.
Sakura dejó escapar un quejido ahogado al ver a su amigo rubio reír a carcajadas junto a un equipo de que tenía una chica rubia de piel clara, un chico de cabello rubio y piel oscuro y una chica de cabello rojo y piel oscura, esos tres parecían estar serios. La cosa no había terminado ahí, los vellos en los brazos de Sakura se erizaron al ver que un hombre grande que le pareció que Darui le llamó/gritó Killer B estaba subiéndose a un par de cajas siendo seguido por Naruto.
—B, baja en este momento de ahí. No viniste a dar un concierto —volvió a gritar Darui.
Sakura hizo una mueca de disgusto al ver que ese tal B, comenzó a rapear ignorando a Darui a pesar de que sabía que eso podía perjudicarlo en la relación diplomática. En silencio, juró que si Naruto hacía algo remotamente tonto frente a los otros tres representantes lo mandaría a volar desde aquí hasta Konoha como recompensa. La primera impresión había terminado siendo catastrófica.
—Tengo que admitirlo —comenzó a decir Genma sacando de sus pensamientos a Sakura—, Konoha tiene chicas hermosas, pero aquí he descubierto chicas realmente guapas.
Sakura frunció el ceño al ver que Shisui y Genma comenzaron a hablar descuidadamente. Por suerte, los demás se habían desperdigado ignorando el escándalo de la aldea de la roca.
—Apuesto que tengo su atención antes que tú —le contestó Shisui—, ¿Qué opinas Itachi?, ¿no te gustan las mujeres como ella?
La curiosidad ofusco su creciente enojo cuando pidieron la opinión de Itachi, así que siguió la mirada de los tres chicos hasta la desamparada mujer. La chispa de curiosidad murió cuando dejó escapar un gruñido de enojo, indignación y una menor cantidad, su orgullo femenino magullado. Los chicos miraban a la Kunoichi de Kumo que creyó haber escuchado que se llamaba Samui, y era muy bonita además de que podía ver fácilmente por qué es qué les gustó.
Su ceja tembló al ver que Itachi seguía viendo a la kunoichi, a pesar de tener el rostro en blanco a diferencia de los otros dos, sabía que esa personalidad estoica y fria era una fachada, ¡por dentro es un demonio pervertido!, no podía engañarla. Lo mas seguro es que estaba pensando en cosas pervertidas, incluso tal vez, ideando un plan para acechar a la chica.
—No estoy interesado en ella —dijo al girar a verlos. Sus ojos no pasaron por desapercibido la creciente molestia que parecía burbujear bajo la desapegada mirada que les daba—, además, de seguro debe tener muchos dolores de hombros y espalda por lo grande que son sus pechos.
Shisui y Genma se quejaron en voz baja por lo nada divertido que podía ser su capitán, en cambio Sakura olvidó su enojo por completo. Las palabras de Itachi retumbaron en su mente, no estoy interesado en ella. El que tuviera un interés amoroso fue algo que no se lo esperaba, podía ser un pervertido, un megalómano, odioso, super inteligente, acosador, amable y la lista crecía y crecía, ¿enamorado? la palabra sonaba extraña junto al nombre de Itachi.
—¿Es Izumi? —pensó al recordar en la chica que en más de una ocasión vio junto a Itachi recorrer las calles de Konoha o en el recinto Uchiha.
Cuando los tres hombres giraron abruptamente a verla, se dio cuenta que tal vez hizo la pregunta en voz alta. Cuando la penetrante mirada oscura de Itachi taladro su rostro sintió su cuello empezar a arder, se movió incómoda en donde estaba parada, evitó su mirada así que se quedó viendo a Shisui y Genma que se veían claramente confundidos con el nombre no tan aleatorio como ellos piensan que ella dio.
Al parecer, Shisui comprendió más rápido de lo que ella esperaba qué es lo que quería decir porque sus ojos brillaron al entender. Le lanzó una sonrisa traviesa mientras serpenteo su brazo por los hombros de Sakura.
—Aw, princesa. ¡No puedo creerlo! ¿estas celosa? —preguntó con un tono burlón. Alzó las cejas varias veces jugando y su sonrisa de gato se hizo más y más grande.
Horrorizada por las miradas traviesas que Shisui y Genma le lanzaban y la mirada penetrante de Itachi que podía sentir a pesar de que no lo veía directamente, negó efusivamente con la cabeza porque las palabras se negaron a salir de su boca.
¡Solo había dicho un nombre!
—Ustedes solo piensan en mujeres, sexo, pelea y quien es mejor que el otro, no sé por qué me sorprende que pienses que estoy celosa —puso los ojos teatralmente.
—Oh, vamos princesa, no puedes pensar que solo hacemos eso —replicó Shisui, Genma asintió con la cabeza de acuerdo.
¡No podía creerlo!, la primera frase que se le ocurrió logró desviar sus mentes a otra dirección. Si no fuese porque estaba tratando de verse ofendida hubiese sonreído. En cambio, inner dentro de su mente aplaudía con fuerza la "rara ocasión" en que usaba su cerebro para hacer algo inteligente.
—Eso es lo que me están demostrando —dijo alejándo el brazo de Shisui de ella. Se cruzó de brazos al mirarlos, aprovechó el momento para ver un instante a Itachi que le miraba estoico como siempre.
—Eres demasiado jóven para entender que los hombres tienen necesidades que solo una hermosa mujer puede satisfacernos, además, así encontraremos a la mujer indicada —dijo Genma.
Sakura frunció sus labios con disgusto. Sabía que replicar con ellos sería una pérdida de tiempo, hablaba con los dos chicos más mujeriegos de Konoha.
—No todos los hombres son así —replicó antes de señalar al equipo siete—, mi equipo no es así.
Por lo que sabía de Naruto, si es que no le había mentido, la única vez que tuvo algo íntimo con alguien fue con ella cuando se dieron el beso y de ahí en más, no ha tenido novia o incluso se ha acostado con alguien. Algo sorprendente al pensar que su maestro no es otro que Jiraiya. Por otra parte, Sasuke sabía que si ha estado con una que otra mujer en su viaje, pero fue algo de una noche y de desfogue, a sus palabras, no estaba interesado por el momento estar en una relación romántica que solo sea una molestia para seguir entrenando, algunas personas no cambian. Sai por ser de raiz, si ha tenido muchas misiones de seducción, pero no ha tenido ninguna relación romántica con alguien.
—¿Cuando ha sido normal tu equipo? —preguntó Shisui.
Sakura abrió y cerró la boca varias veces tratando de pensar en cómo refutar pero no encontraba la respuesta. Si equipo no es para nada normal.
—Eso creí — tarareo Shisui—. Puedes decir lo que quieras de Naruto, Sai y mi pequeño primo, aún son unos niños. Por otra parte a Kakashi y Yamatos no los hagas tan santos como crees, al final tu maestro es quien anda caminando por todos lados con un libro porno en la mano.
Su mente se quedó en blanco al pensar en Yamato y Kakashi. Claro que reconocía que ellos eran mayores que ella, uno es su sensei de casi toda su vida ninja y el otro es su capitán, sin embargo nunca había pensado en ellos teniendo una vida sexual activa. Se perturbó al pensar en Kakashi y Yamato con el torso desnudo sobre alguna mujer dándoles una mirada sexy como solo ellos podían lanzar, sus mejillas se tiñeron ligeramente de rosa y se estremeció visiblemente de solo imaginar cómo les susurrara en el oído a las chicas. Los dos son unos hombres atractivos.
—Sakura —escuchó su voz. Sus pensamientos se desvanecieron al buscar al propietario de la voz, Itachi.
Cuando sus ojos esmeralda se encontraron con los ónix, su mente vagó nuevamente, esta vez, en el momento en que bailó sensualmente para él, el acalorado beso que se dieron en la misión y la vez que Itachi compartieron la misma cama, recordó la sensación de su cálido cuerpo sobre el de ella y cómo sus ojos brillaron aquella vez de un modo que aún la estremecía.
—*Me pregunto, ¿cómo será el en la cama? ¡Estupida!, debimos haberlo violado cuando tuvimos la oportunidad* —lloriqueo inner Sakura inundando la mente de Sakura imagenes de Itachi de cómo podría ser teniendo sexo con alguien, en general, muy apasionado.
Sus mejillas ya teñidas se pusieron ahora se pusieron totalmente rojas, al punto que los tres lo notaron. Shisui y Genma miraron a los dos muy interesados en la reacción de Sakura mientras ninguno de ellos despegaba la mirada del otro.
—¿Algún problema Sakura? —dijo Itachi alzando una ceja cuando notó que los otros dos pronto empezarían a cavilar sobre algo que no ha pasado entre ellos aún. Gracias a su gran control de emociones su máscara de impasibilidad siguió intacta cuando le habló, el verla tan roja como un farol de navidad era muy divertido.
Ella negó con la cabeza efusivamente. Quería decir algo, pero no se atrevió decir nada para no cavar su propia tumba. Sabía que se estaba divirtiendo a expensas de ella, gracias a los meses que lleva conociendolo podía identificar ese tono burlón bajo su voz seria y neutra, por esta vez se lo iba a dejar pasar.
Si, admitía a regañadiente que Itachi es demasiado atractivo como para ser normal, pero pensar en él de manera íntima le había perturbado quizá incluso un poco más que el pensar en Yamato y Kakashi, no porque no fuera un hombre al igual que ellos. Sabe que es un pervertido, alguien mayor que ella que le ha hecho ver que no confiar de ir con solo un camisón y ropa interior frente a él por el hecho de que es un hombre, e incluso, a pesar de que se ha burlado de ella de modo que invadía su espacio personal, el pensar en Itachi teniendo sexo la perturbaba.
No dudaba que debe haber hecho muchas misiones de seducción con y sin el equipo zero, Shisui incluso en la misión le había dicho que era divertido usar un Henge de mujer para ver cómo los hombres caían a sus pies cuando en realidad es un hombre.
Una cosa es una misión, pero… ¿con cuántas mujeres se ha acostado por deseo de hacerlo?
¿Realmente es como Shisui y Genma dicen que son los hombres?
Tal parece que sus emociones se ven más en su rostro de lo que pensaba porque Shisui se aclaró la garganta para llamar su atención e intervino.
—No creas que todos somo iguales princesa —comenzó a decir con una suave sonrisa—, nuestra línea de trabajo exige mucho de nosotros y nuestras misiones luego pueden ser fatales, incluso hasta el más estoico luego necesita desfogarse.
Sakura sabía eso, una vez en una misión del equipo InoShikaChou, chouji llegó en estado crítico y los otros dos gravemente heridos. En ese tiempo ella estaba con Shikamaru. Por orden de prioridades se metió al quirófano con Shizune para salvar la vida de Chouji dejando en manos de otros médico a su mejor amiga y su novio, tuvo que despejar su mente y enfocarse por largas horas en salvar a su amigo, hasta que finalmente lo estabilizaron. Una vez que salió del quirófano corrió hasta encontrar quién le dijera en dónde se encontraban los otros, corrió y vio primero a su amiga que estaba dormida, al asegurarse que estaba bien corrió a ver a Shikamaru, él sí estaba despierto, con las mejillas empapadas de lágrimas se abalanzó a él y por el calor del momento tuvieron relaciones en la cama del hospital.
—Exacto, no todos son como nosotros dos —continuó Genma con una sonrisa confiada antes de señalar a su capitán—, por ejemplo el Taichou no va por ahí acostándose con cualquiera en Konoha, el busca mujeres que no viven en Konoha para que sea discreto y el clan no meta sus narices demandando una boda —ignoró la mirada amenazante que Itachi le mandó—, si llegara a tener una chica de Konoha, aguas porque de seguro será para tener una relación para toda la vida.
Esquivó el kunai de Itachi que iba directo a su cara en cuanto terminó de hablar.
El equipo zero comenzó a jugar y pelear entre sí, mientras tanto, Sakura parpadeó una y otra vez al verlos. Poco a poco fue aceptando que cada quien afronta las situaciones como uno quiere, además, por lo que sabía de cuando le tocaba atender en la clínica, ni una mujer se quejaba del trato de Shisui o Genma, era más bien todo lo contrario, las trataban como si fuesen especiales, nunca podría estar con ellos en sentido romántico, estaba muy feliz de estar con ellos como amigos.
—*¿Será que Itachi Uchiha será tan intenso en la cama como lo es a la hora de estar en una misión o molestarnos? No me molestaría probarlo* —murmuró inner Sakura pensativa.
Quiso estrellar su cara en algún muro cuando una vez más, su mente comenzó a vagar en Itachi en la cama con alguien.
Trató de pensar en algo para distraerse y quitar el sonrojo de su rostro cuando recordó algo muy importante.
—¿Ya has salido con Ino, cierto? —dijo Sakura llamando la atención de los tres. Shisui confundido asintió sin saber a qué venía eso. Tomó una calada de aire, sabía que su amiga le había escondido que sí había salido con Shisui quizá más que el día que ella también tuvo su primer cita con Neji. Si Ino no le iba a decir nada entonces tenía que averiguar todo por cuenta propia—, ¿Te acostaste con ella?
Siempre han sido muy buenas amigas, se cuidan entre sí a pesar de que a veces no tenían tiempo, ahora que estuvo trabajando en la florería de los Yamanaka se acercó mucho más de lo que eran anteriormente.
—Tranquila Sakura —dijo Shisui alzando ambas manos. Hasta ese momento es que se dio cuenta que comenzó a expedir un aura oscura hacia Shisui—. Si, salimos un par de días, ella es muy linda y divertida, en realidad me la pasé muy bien —una gran sonrisa se deslizó en su rostro antes de encogerse de hombros—, no te preocupes por Ino, no nos acostamos, quizá me la pasé tan bien que no pasaba por nuestras mentes el ir a la cama juntos.
Esta vez incluso Itachi miró con atención a su primo, estaba diciendo la verdad. Genma e Itachi lo sabían.
Shisui siempre se acostaba con sus citas, aunque sean express.
Los hombros de Sakura se desplomaron de alivio, cuando iba a seguir preguntando sintió que alguien se puso a un lado de ella, al darse la vuelta para ver quién era tuvo que dar un paso atrás, Killer B estaba a centímetros de su rostro examinandola.
—¿Si? —intentó ser educada con el ninja.
B le siguió mirando con detenimiento.
—Ese cabello es inusual, nunca he visto uno sin igual —comenzó a rapear—, te conozco de algún lugar, alguno en particular.
Killer B llamo la atención de los representantes con su rap, el primero en aparecerse a un lado de ellos, y muy molesto, era Darui junto con su guardaespaldas. Por el rabillo de su ojo, Sakura vio que el equipo siete también se acercó a una prudente distancia.
—Lo siento, yo no te conozco —dijo Sakura, una sonrisa nerviosa se instaló en su rostro.
Sería muy difícil olvidar a alguien tan raro como el, además, las misiones que ha hecho no han estado relacionadas con el país del rayo o siquiera cerca del territorio de ellos.
—B, ya hablamos de esto. Deja de hacer tanto escándalo y de incomodar a la señorita Haruno Sakura, o se lo diré al Raikage —el tono de voz que usó Darui indicaba que estaba hablando muy en serio.
A pesar de la palpable amenaza en el tono de voz de Darui, B seguía bailando hasta que se detuvo abruptamente tomando de los hombros a Sakura. Sorprendida no pudo más que abrir los ojos y sentir que sus guardaespaldas se pusieron en alerta por si hacía algo, incluso Darui y C lo hicieron.
—B, ¿Qué haces? —gruñó Darui.
A lo lejos el equipo de Killer B y los chicos del equipo siete quisieron acercarse pero Kakashi y Yamato los detuvieron para no hacer más problemáticas las cosas. Ignorando las protestas de los dos equipos miraron cuidadosament Sakura.
—Haruno Sakura, nieta de Haruno Lily —cantó B.
Aún aturdida porque las cosas se pusieron de nuevo tensas en cuestión de segundos, asintió.
—Lo sabía, Killer B es un genio, es un genio —dijo B soltando el agarre de Sakura.
Aprovechando el momento Sakura dio un par de pasos hacia atrás hasta estar a un lado de la persona más cercana del equipo zero, esta vez fue Shisui.
—Conozco a tu abuela, es una bella. No me conoces, pero quizá si me reconoces —volvió a cantar B acercándose sin descaro a Sakura y Shisui—, soy Killer B, el Hachibi de ocho colas.
Esta vez, todos se quedaron aturdidos por la bomba que él lanzó. Usualmente los bijuu son secreto nacional, y pocas personas fuera de país conocen quienes son para que no sean secuestrados y usados como armas biológicas contra otro países. Claro que todos sabían de Gaara, pero por ejemplo de Naruto no todos lo saben, ahora B regaló esa información sin importarle quien escuchaba.
Por otro lado, Sakura comprendió por qué es que la conocía, Haruno no es un nombre muy común, además, sabía de las andanzas de su abuela de cuando era más joven y no tenía la responsabilidad de cargar con su hermana y ella después de la muerte de sus padres. Si, desde pequeñas les contaba antes de dormir algunas de sus aventuras en ciertos lugares, las pláticas con algunos jinchuriki, pero nunca les dijo sus nombres y siempre la admiró por la dedicación que les daba como si fuesen sus hijos.
—Si, Lily Haruno es mi abuela —sonrió suavemente.
Si su abuela trataba con alguien tan raro como él, entonces no era una mala persona, aunque no le quitaba lo raro.
De pronto, los arqueólogos y los equipos ninjas comenzaron a susurrar el nombre de Lily Haruno sorprendidos.
—¿Es cierto eso? —pregunto Chojuro—, nuestro Kage anterior era un jinchuriki y hace mucho Lily Haruno iba a visitarlo, ¿ella se encuentra bien?
Antes de que pudiera responder B nuevamente se interpuso.
—Si, es su nieta, siempre hablaba de sus nietas y ese cabello rosado no lo he visto nunca —contestó B—, hablaba de lo graciosas que eran y cuando vea alguna lo veré.
—Ah, la nieta de Lily Haruno —gritó a gusto Gustav, se acercó a darle un efusivo apretón de manos—, Lily Haruno fue una de las primeras personas que conocí cuando empecé a viajar por estas tierra. Definitivamente una mujer sabia, debe tener hijos y nietos exitosos, no por nada tenemos a su nieta como representante de la aldea de Konoha.
Cuando le guiñó el ojo, sintió que una horrible sensación se instaló en su estómago, vio que los representantes del país de rayo y de la roca incluso la miraron con un pequeño brillo de interés y nueva apreciación. Las palabras de apreciación y alabamiento recorrieron entre los representantes y equipos, hablaron de hazañas que Lily Haruno hizo cuando era más joven y de cómo a pasear de tu terrible carácter imponente era alguien de fiar.
—Sakura Haruno como dijimos anteriormente, es una de las mejores, no se dejen engañar por las apariencias —dijo Shisui con orgullo a los otros cuatro representantes.
Cuando Kurotsuchi la miró a los ojos sintió que su piel se ponía de gallina.
—Veremos cómo nos va en las próximas reuniones —dijo Kurotsuchi asintiendo con reconocimiento y desafío.
Una sensación de vacío se instaló en su estómago. Las expectativas altas para Konoha de pronto se volvieron titánicas no solo como representantes de Tsunade, sino que ahora tenían los demás expectativas de ella por su reconocida abuela.
Si no le daba un ataque de nervios ahora de seguro pronto lo tendrá.
Después de la terrible primera reunión con los otros representantes seguida por la cena, a Sakura le dolían sus hombros que los tenía inclinados hacia adelante, sentía que un enorme peso del tamaño del mundo lo habían cargado sobre sus hombros. En su mente maldecía una y otra vez las expectativas, entre más haga algo alguien o alguien cercano a tí más esperan de uno.
Exhaló profundo por tercera vez desde que se fue de la cena temprano.
Esta vez agradeció que, aunque Itachi se ofreció a acompañarla para que no fuera sola porque era el primer turno de guardia suyo, se mantuvo en silencio en todo el camino, incluso sus pisadas no se escuchaban como las suyas que al pisar la nieve parecía que pasaba un elefante, no una persona.
—Si necesitas algo ya sabes donde encontrarnos —dijo Itachi una vez que se encontraron frente la carpa de Sakura.
Sakura se giró a verlo, no tenía las energías para sonreír así que le mostró lo cansada y agotada que estaba realmente. La reunión y la cena tomaron más de ella de lo que creía.
—En realidad yo creo que me iré directo a dormir, fue más difícil la noche de lo que creí —dijo volvieron a suspirar. Tenía en mente el darse la vuelta y meterse directo a la caliente cama pero sus pies se quedaron pegados en el piso—. Yo… no sé si realmente podré hacer esto.
Sus pensamientos más sinceros decidieron salir de sus labios sin que realmente procesa lo que le decía a Itachi. Al verlo a los ojos se dio cuenta que no se veía tan serio como usualmente es, sino que se veía tranquilo, eso le dio valor para poder descargar sus inseguridades en el.
—Casi tenemos una pelea entre todos dos veces, Chojuro creyó que era la esposa de uno de los trabajadores y los demás no creían que era la representante de Konoha —conforme hablaba aumentaba la velocidad—, y por si fuera poco, como mi abuela es muy conocida ahora piensan que debo estar a la altura de ella, creen ahora que soy muy buena en lo que hago. No saben que en realidad estoy fuera de la lista activa. Yo-
Se quedó callada cuando sintió sintió los dedos índice y medio tocar su frente. Al enfocarse de nuevo en Itachi sus alborotadas emociones se tranquilizaron, le estaba dando una de sus raras y honestas sonrisas verdaderas, esa que la dejaba sin aliento.
—Sakura —dijo con un tono de voz grave y suave como el terciopelo—, si lo ves de otro modo, también evitaste que empezara una pelea cuando todos estábamos reunidos, las relaciones entre las cinco naciones nunca han sido muy buenas. Si Chojuro creyó que eras esposa de alguien es por lo bien que te veía jugando con niños y si no creían que eres representante de Konoha es mejor, así sorprenderás a los demás con tus habilidades. Estás a la altura de ser la representante de Tsunade, te lo haz ganado incluso cuando no estás en la lista activa, eso es mucho más de lo que muchos podrían lograr.
Sakura se quedó muda, no sabía que decirle a Itachi, sus palabras la dejaron sin aliento, intentó decir algo varias veces pero ni siquiera su cerebro funcionó para encontrar qué decir, su excusa fue que el frío incluso llegó a dañar su cerebro.
—Un paso a la vez, nadie puede hacer todo de un solo golpe —prosiguió diciendo al ver que ella no iba a hablar—. Tenemos a Suna de nuestro lado y haz logrado tener una buena relación con el representante de Kirigakure, sigue así e incluso si sólo es una buena relación con uno de los otros países es un logro —arrastró su mano por las cerdas rosadas de Sakura hasta arrastrar un mechó por detrás de la oreja de Sakura dejando su mano en su mejilla levemente sonrojada por el frío—. Yo sé que lo harás bien, porque eres tú a quien mandaron, y si haces algo mal —un brillo malicioso bailó en sus ojos—, entonces me aseguraré de estar ahí contigo y destruir a cualquiera hasta que vuelvas a ser un ninja y seas tu quien los destroce.
Las palabras de Itachi incendiaron su cuerpo como si estuviera bajo el sol del desierto de Suna a medio día, una agradable sensación de felicidad se extendió en su pecho al saber que él, Itachi Uchiha, confiaba en ella y no solo eso, aquí y ahora estaba reconociendo sus habilidades, además de que sabía que lograría volver a ser una kunoichi de Konoha.
Inundada por la felicidad se rió y alzó su mano hasta tocar la de él que estaba en su mejilla dándole un suave apretón.
—¿No eras un pacifista? —bromeó dando un paso más cerca de el.
Los ojos de Itachi brillaron de un modo que Sakura no pudo identificar, el dio un paso más cerca hasta que sus ropas casi rozaban con la del otro. El rostro de Itachi se inclina hacia adelante hasta tener sus labios a la altura de la oreja de Sakura.
—Haré lo que sea por las personas que me importan —dijo con voz suave mientras que con su mano libre serpenteo la cadera de Sakura.
Su suave barítono de chocolate fundido susurrandole en el oído le dio pequeñas descargas eléctricas recorriendo por su cuerpo. Sus mejillas se tiñeron de rojo cuando verde y negro chocaron a escasos centímetros. Su estómago hizo una voltereta y su mejilla y cadera quemaban donde las manos de Itachi tocaban su cuerpo, sus piernas flaquearon ante la intensa mirada de Itachi. Su cerebro estaba dejando de funcionar.
—¡Frío! —gritó Sakura. En un segundo se quitó su preciada bufanda roja y la enrollo en el cuello de Itachi cubriendo hasta cubrir su boca, con los pensamientos aún difusos habló muy rápido—, si vas a estar de guardia vas a tener frío, al menos debes tener una bufanda para que no vengas más tarde diciendo que tienes gripa. Yo tengo que irme a dormir, adiós buenas noches.
Se escapó de los brazos de Itachi adentrándose en su carpa.
Itachi se quedó parado en su lugar un momento mientras veía la carpa en la que se escabulló. Resopló divertido rememorando la infantil y ridícula excusa de Sakura antes de huir, realmente cuando creía que podía saber qué esperar de ella termina sorprendiendolo otra vez. Examinó la bufando de color rojo intenso en su cuello, sabía que era un preciado regalo de Tsunade de cuando se unió al equipo zero en su primera misión ANBU, desde entonces veía que siempre la llevaba consigo a las misiones, y por su valor sentimental, no tuvo el valor de decirle que se lo quitara porque llamaba demasiado la atención, al final de cuentas su cabello ya era color rosa.
Ahora, consciente o no, se lo dio. Divertido, la acomodó en su cuello hasta cubrir bien su boca para ocultar su enorme sonrisa.
Se dio media vuelta y caminó para ir a dar la vuelta en su guardia. Rápidamente escondió su sonrisa al sentir a alguien a la vuelta de la esquina esperándolo.
—¿Espiando? —preguntó Itachi a su hermano que estaba apoyado en un poste de brazos cruzados. Al alzar la mirada notó que estaba molesto y su sharingan brillaba.
—Deja de jugar con ella —la voz de Sasuke tembló de ira—. No puedo creer que sigas haciendo esto.
Su ceño se pronunció aún más cuando Itachi no se perturbó por lo que dijo.
—Ella no es tuya Itachi, además —sonrió victorioso—, ella ya está con alguien y no eres tu.
Itachi no dijo nada, avanzó en silencio hasta estar a un paso de distancia de Sasuke que se puso a la defensiva. Alzó su mano hasta apoyarla en el hombro de Sasuke.
—Estoy siendo serio.
Las palabras golpearon a Sasuke, sus ojos se abrieron por el impacto. Nunca antes había sido tan directo cuando se trataba de un plan que tenía en marcha, y hasta el momento, creyó que Sakura solo era un momento pasajero para cubrir su curiosidad por su explosiva amiga, Naruto ya había pasado por esto al punto que sus nervios estuvieron al límite porque Itachi lo mantuvo así hasta que se aburrió. Con Sakura era distinto.
No, Sakura es suya.
Cuando su hermano se dio la media vuelta para irse sintió su pecho apretarse, no podía dejar esto así. No podía dejar que se la llevara porque no es de el. Ella desde joven se le ha declarado y entonces siempre creyó que era de él, incluso ahora. Se le estaba escapando de las manos sin que se diera cuenta.
—¿Qué pasa con Izumi? —sonrió cuando vio a su hermano mayor detenerse—, papá dijo que ya estás en edad para casarte. Antes de irnos dijo que habló con los padres de Izumi y estás comprometido con ella, nunca dices no al clan Itachi. Tu no tienes oportunidad.
Sasuke fue empujado nuevamente al poste con brusquedad. En un segundo Itachi estaba a unos pasos de distancia y al siguiente a centímetros del rostro de Sasuke, sus manos agarrando la solapas de la chamarra de Sasuke y su Sharingan brillante rojo sangre.
—Tu perdiste tu oportunidad. El acuerdo con nuestro padre no es de tu incumbencia Sasuke, de eso me encargo yo. Te has portado muy grosero y no solo conmigo —el Sharingan en ambos giraba con violencia—, te he pasado muchas cosas, así que deja de portarte así que algún día acabarás con mi paciencia. Soy serio en lo que quiero con Sakura a diferencia de ti, y si no he hecho un gran movimiento es porque respeto que ella esté con Neji-san.
Soltó a su hermano y al segundo siguiente desapareció dejando solo a Sasuke que le tomó unos momentos antes de desactivar su Sharingan.
Si su hermano iba en serio con Sakura, entonces él también, pensó antes de ir con el equipo siete como si nada de esto hubiese pasado.
Cuando entró dentro de la carpa levantó su mano hasta su pecho que latía ferozmente. Tomó varias bocanadas de aire hasta que finalmente pudo estabilizarse.
Esa broma cruzó la raya, pensó Sakura aún con la sensación de náuseas en la base de su estómago.
—Eso sí que fue intenso —dijo una voz que la hizo saltar.
Miró hacia adelante para encontrarse a Shiori enterrada entre el mar de almohadas y colchas calientes que pronto ella deseaba estar cubierta para dormir.
—¿Qué haces aquí? —su voz salió como un chillido.
Shiori saltó de la cama y se acercó al improvisado tocador que le dejaron a Sakura y sacó un pequeño peine.
—Para prepararte para tus clases por supuesto —dijo como si fuese lo más obvio—, me prometiste que vas a bailar conmigo el día de la luna azul.
Le hizo unas señas a Sakura con la mano para que se sentara en la silla.
—¿No podemos seguir mañana? —el pequeño brote de adrenalina que tuvo se estaba esfumando. Con desgano arrastró sus pies hasta sentarse en la silla y mirar sus reflejos en el espejo mientras Shiori comenzaba a cepillar su cabello—, realmente el día de hoy fue muy cansado.
Shiori tarareo muy feliz mientras desenredaba el cabello de Sakura.
—Siempre va haber algo que sea agotador todos los días. Mientras estés aquí será aún más agotador no importa que pase —dijo Shiori—. No te has quejado las veces que te he enseñado sobre nosotros y lo que hacemos, un baile no es agotador. Además, si puedes estar coqueteando con Itachi Uchiha, puedes venir a bailar.
Sus mejillas se tiñeron de rojo, se giró a ver a Shiori con el ceño fruncido.
—No estaba coqueteando con él —se aclaró la garganta al ver que Shiori alzaba la ceja esperando una mejor excusa—, eso solo que a Itachi le gusta hacerme la vida imposible, su deporte favorito es molestarme.
Shiori se rio antes de comenzar a desvestir a Sakura para cambiarle su ropa.
—A mi no me importaría tener a un chico tan sexy como el molestando —dijo con malicia Shiori.
Sakura chilló.
—¡Shiori! tu-tu estas comprometida con Kimura —volvió a chillar sorprendida.
—Sakura, amo a Kimura y nunca lo cambiaría por nadie pero puedo ver —le guiñó el ojo—, ¿Tú no estás enamorada?
El sonrojo en sus mejillas palidecieron y sus gestos se tensaron, primero pensó en Neji y luego su estómago se tensó al sentir la culpa de no haber dado una respuesta cuando el la esperaba.
—No lo sé —respondió en un susurro.
La sonrisa en el rostro de Shiori se hizo pequeña, terminó de ponerle una bata para dormir antes de arrastrarla a la cama para que las dos se sentaran de frente. Como una madre a su hija, acarició el cabello de Sakura con cariño.
—¿No lo sabes o no quieres? —le preguntó. Al no tener una respuesta de Sakura suspiró antes de abrazarla con fuerza—, desde que te conocí se que eres una gran chica Sakura, tienes un enorme corazón, igual Naruto y los demás. No tengas miedo de amar, de abrir tu corazón a los demás —tomó del mentón a Sakura para que la mirara—, puedo ver que tienes miedo, no dejes que te coma o terminarás mas perdida y sola. El amor a veces duele pero también es una gran fuerza por mucho que a veces duela.
Las suaves palabras de Shiori fueron arruyando a Sakura haciendo que la tristeza que comenzaba a brotar de ella se fuese.
—Ha sido muy poco el tiempo que hemos estado contigo, pero puedo asegurar que Kimura te quiere tan como yo a ti —dijo Shiori con sinceridad.
—Yo también los quiero —dijo en un susurro Sakura. Su sonrisa fue ganando confianza a la par que la sonrisa de Shiori se volvía más larga.
—¡Perfecto!, sabes que, hoy no hablaremos, mejor tengamos una pijamada —dijo con alegría—, hablaremos de nuestras vidas, de chicos, cantaremos, bailaremos y hablaremos de más chicos.
Contagiada por su alegría Sakura rodó los ojos y asintió.
—Tienes que decirme cómo se comprometieron tu y Kimura.
—Sólo si me cuentas de tu historia con el sexy de Itachi —le guiñó el ojo.
Sakura puso los ojos en blanco.
—Con Itachi no tengo nada de lo que tu imaginas, aunque —miró a todos lados—, admito a regañadientes que tiene su encanto.
—¡Ese es el primer paso para aceptar que tienen algo —le dio un par de codazos divertida.
Sakura rendida le lanza una almohada para callarla.
—¡Neji es mi novio!
Los días siguieron pasando, las reuniones entre los representantes de las cinco naciones ninjas iba muy lenta, a veces tenían desacuerdos y otras veces eran amenas. Desde la primera reunión Sakura se ha sentido más segura, todo el tiempo se repetía las palabras que Itachi le dijo en la noche de ese día, un paso a la vez.
A pesar de que encontraban en las excavaciones artículos interesantes, sabían que el jefe Gustav se iba a estresando conforme pasaban los días, la piedra tallada del gran sabio solventaba su investigación, sin embargo, sin el templo cualquier acuerdo entre las naciones podía escaparse de sus manos. Excavaron y excavaron y no encontraban alguna entrada. El ánimo que en un principio demostraron poco a poco se iba apagando, esto también iba para los representantes y los equipos.
Muchas veces Kurotsuchi terminaba peleando con cualquiera de los otros cuatro, incluso con Sakura.
La paciencia de Sakura se iba desgastando con cada día que pasaba, por las mañanas a veces pasaba el tiempo con los niños, iba a sus reuniones con Gustav, Kimura, Shiori y los otros cuatro representantes, tomaba sus comidas, rondaba por las excavaciones evitando encontrarse con el equipo siete, en las noches aprendía de las costumbres y rituales de Shiori y Kimura por ocio antes de aprender a bailar para el día de la luna azul, y luego entrenaba en secreto con alguno del equipo zero.
Terminaba agotada, tan agotada que solo deseaba desmayarse hasta el día siguiente, por desgracia, entre más días pasaban le era más difícil conciliar el sueño, rodaba más en la cama, y las pocas veces que dormía despertaba por sus ya normales terrores nocturnos. Por lo que escuchó, no era la única que no estaba durmiendo.
Mañana iba a ser el día de la luna azul así que Shiori le dio un efusivo abrazo y la despidió antes, para poder descansar más decidió cancelar el entrenamiento secreto de esta noche.
Estaba acostada en la cama con los ojos cerrados, estaba durmiendo, aunque el sudor en su frente a pesar del frío le decía que estaba pasando una mala noche. De pronto, se sienta de golpe aterrada con la respiración agitada.
Atontada por el cansancio su visión era borrosa, se pasó las manos por las orejas tratando de estabilizarse, un molesto y agudo pitido zumbaba en sus oídos atontando nublando aún más su conciencia.
Tambaleándose se paró de la cama, sus piernas se sentían de gelatina, estiró sus brazos para evitar caerse de bruces al suelo, chocó con el tocador y luego un sillón. Apenas fue consciente de que agarró un abrigo antes de salir descalza de la cálida carpa.
El agudo pitido retumbaba en su oído a tal punto en que su cabeza martilleaba de dolor, veía doble, no sabía a donde iba, sus pies andaban sin que ella si quiera pensara a donde ir. Trastabilló varias veces. Su corazón comenzó a latir con fuerza.
Las casas de acampar bailaban en su triple visión.
En el fondo de su mente pudo identificar que de una tienda alguien se quejaba como si estuviese agonizando.
Naruto, pensó antes de que su conciencia volviera a nublarse.
Lo único que quería era alejar aquel molesto sonido que comenzaba a quemar su cabeza. Su respiración se volvió más y más agitada con cada tambaleante paso que daba.
Sin darse cuenta comenzó a alejarse de la parte poblada hasta adentrarse a la helada nieve que se incrustó a sus pies como si de mí agujas se tratasen. Aún así siguió caminando con rumbo.
No podía identificar dónde se encontraba, todo estaba oscuro y el mortal frío comenzaba a morder su piel desde los pies hacia arriba.
Un gran crujido se escuchó y cuando se dio cuenta su mundo dio vueltas y su cuerpo se golpeó y raspó hasta que dio con una superficie fría y áspera.
El zumbido desapareció y su visión comenzó a enfocar.
Parpadeó varias veces antes de que finalmente pudiera ver bien.
Lo primero que notó es que estaba envuelta en una trémula oscuridad, al parecer había caído en una especie de escotilla, arriba de ella había estaba el hueco por el que cayó reflejando únicamente las parpadeantes estrellas, mientras que al frente, el único camino disponible había un oscuro túnel en el que bailaba una bruma plateada.
Adolorida por la caída se ayudó con la helada pared para levantarse.
Todo estaba tan mortalmente silencioso que se estremeció.
Escaneó las paredes para ver si podía subir y salir de ahí. Suspiró derrotada al ver que estaban lisas, además sus pies comenzaban a quemarse de lo fríos que estaban, no se iba a arriesgar a subir y quemarse las manos.
Se iba a arriesgar a usar chakra para salir cuando un ligero viento movió las cerdas de su cabello. Los vellos de su nuca se erizaron, al girarse no vio nada más que el mismo oscuro y silencioso pasillo.
Su sentido de supervivencia le decía que no siguiera adelante y aún así comenzó a dar pequeños pasos hacia el túnel apoyando sus manos en la pared. Con cuidado e ignorando el ardor en sus pies dio pequeños pasos hacia adelante hasta adentrarse al oscuro túnel.
No podía ver siquiera su propia mano de tan espesa que era la oscuridad y bruma que la envolvían. Sus sentidos ninjas estaban al máximo por si escuchaba, oía o siquiera veía algo, nunca nada apareció y aún así sentía que algo pronto aparecería sobre ella para engullirla por completo.
La pared de pronto desapareció y se sintió estar más sola que nunca dentro de un lugar desconocido en el que solo podía ver la bruma. Su corazón latía en sus oídos, trató de no respirar tan fuerte por si realmente estaba algo ahí. En su mente ella e inner dijeron más groserías de las que podían procesar por su imprudente modo de seguir adelante.
Al dar un paso mas de pronto se topó con algo a su espalda, al darse media vuelta se congeló.
Dos pares de enormes ojos amarillos aparecieron, había chocado con unos enormes colmillos afilados.
Sintiendo que su alma se salía de ella salió gritando a toda velocidad por la oscuridad sin saber a dónde ir.
¡Eran esos ojos de su visión!
Corrió y gritó hasta que cayó de bruces por golpear algo.
—¡No! —lloró tratando de cubrirse en el suelo.
—Sakura, Sakura soy yo
Trató de alejar el par de manos que trataban de tomar las suyas hasta que sostuvieron sus muñecas.
—Soy yo, Itachi.
Al apenas vislumbrar un par de ojos rojos viéndola, el alivio recorrió en su cuerpo y saltó a su cuerpo como un koala enterrando su cabeza en su cuello.
Itachi apenas tuvo tiempo de sostenerse para no caer cuando Sakura se lanzó a el en un fuerte abrazo, en cuanto la sintió temblar y llorar en él, la sostuvo con una mano mientras que con la otra acarició su espalda.
Estaba agradecido que le había tocado guardia cuando la vio caminar entre las tiendas, confundido había decidido seguirla, parecía no estar bien y lo confirmó al notar que no traía zapatos y su andar era tambaleante. Había creído que estaba sonámbula y por eso guardó la distancia porque despertar a un sonámbulo puede generar mucho estrés a la persona.
Cuando desapareció de su vista al instante corrió a ver dónde estaba, es así como descubrió el túnel en donde ella desapareció, tuvo que usar su sharingan para poder ver en la oscuridad.
Cuando escuchó su grito desgarrador sintió su piel helarse, al instante corrió hacia ella hasta que terminó chocando con ella. Ahora estaba en sus brazos sentía su sangre volver a su cuerpo al verla bien en lo que cabía decir.
La sostuvo con fuerza mientras la acariciaba hasta que finalmente el llanto se volvió pequeños hipos.
—¿Estás bien? —le preguntó.
Sakura alzó la cabeza hasta ver sus ojos rojos mirarla con preocupación, apretó el agarre de sus piernas y brazos al cuerpo de Itachi y asintió. Sentía gran alivio al ver que estaba ahí con ella en medio de la oscuridad.
—Si… —relamió su secos labios—, yo lo siento. Vi unos enormes ojos amarillos y me asusté, no es la primera vez que los veo… En la visión que me hizo Shiori ese par de ojos amarillos casi me comen y verlos de nuevo me asustó.
Itachi la abrazó con más fuerza comprendiendo, tal parecía su visión en realidad no había sido tan agradable como le había hecho creer a casi todos. Por su puesto, Kakashi y él no le creyeron.
—Lo siento —dijo Sakura en un susurro al ser consciente de su posición.
Intentó desenredar una de sus piernas pero Itachi la aferró más a él con su brazo.
—Estás lastimada de los pies, será mejor que te cargue mientras estás descalza —dijo Itachi con voz firme—, también tenemos que salir y con esta oscuridad es mejor que estés así para no separarte de mi.
Aún presa del miedo asintió
Itachi con cuidado al caminar y sosteniendo con fuerza avanzó, atento a cualquier cosa que pudiese abalanzarse sobre ellos. Gracias a sus excelentes sentidos ninjas bien afilados tuvo cuidado. Al darse cuenta que estaba en la gran habitación en la que Sakura gritó estuvo más al pendiente de cualquier movimiento. Sintiendo su tensión Sakura enterró su rostro en el hueco de su cuello.
De pronto, una antorcha se encendió y de esa siguió otra y otra hasta que una gran hilera de antorchas se encendió alrededor de toda la habitación. Entonces, dos grandes antorchas a cada extremo de los dos se encendieron seguido de un camino. A cada lado de la antorcha estaban los dos pares de ojos amarillos que había visto Sakura.
—Son dragones —murmuró anonadada Sakura al ver dos grandes dragones de oro que parecía que en cualquier momento los atacarán si no fuesen estatuas.
La habitación era más grande de lo que esperaban, parecía ser tallada desde la misma piedra del valle. Quizá estaban bajo tierra.
Enormes pasadizos desaparecen en las puertas de alrededor, grandes pinturas de bailes, comidas y demás estaban pintados en las paredes y techos. Vasijas de oro y plata, así como piedras preciosas estaban desperdigados por el suelo.
Sin soltar a Sakura, Itachi avanzó por el camino de antorchas que llevaban después de los dos grandes dragones.
Al fondo, dos grandes antorchas iluminaron lo último que estaba oscuro.
Una enorme explanada que parecía la base de un tronco cortado aparecía y relucía, una especie de grabados y hendiduras estaban tallados en el tronco, y al centro del mismo había lo que parecía una roca del tamaño de una pelota de béisbol negra como el carbón.
Lo que había captado la atención de ambos fue el enorme mural que cubría una sola pared.
En el centro había una mujer que extendía sus manos a los dos extremos de un lado estaba un enorme e imponente dragón con la boca abierta y del otro lado los bijuu de nueve colas en modo de ataque. A los pies de la chica aparecía una pequeña fruta mientras que en la esquina superior izquierda estaba una luna en la contraparte estaba el sol. Aparte de eso había otros pequeños dibujos de animales y plantas que no parecían ser más que adornos.
—Creo que encontramos el templo —susurró Sakura mirando el mural de piedra con admiración.
Los ojos de Itachi estaban fijos únicamente en algo que reconoció al centro y parte baja del mural entre la grandes escrituras que cubrían todo el mural.
El sello casi igual como el del pergamino de los hombres que atacaron al equipo siete.
03/07/2018
Un lector se alimenta de los comentarios que dejan si no la historia muere. Con gusto sus comentarios.
Comentarios del capítulo anterior:
Aelin Hiddleston
Hola, que bueno que te gusto. Creo que no actualicé tan pronto pero sí no tardé tanto como antes jajaja. ¿Qué te pareció este capítulo?
Saludos!
Marisilveirad
Hola de nuevo!, cada vez hay mas tensiones, espera lo siguientes capítulos
Saludos!
Aniiz Rosales
Si, muchas veces ya es tanto lo que lastiman a uno que se ponen a la defensiva y ya aprenden a atacar, como es el caso de Sakura que han sido tantos golpes bajos que ella ya decidió sacar sus guantes. Igual a mi me gustó la lectura de manos fue interesante. El equipo zero se ha apegado a ella, ¡por supuesto la iban a ayudar! xD
Aún faltan otros dos capítulos antes de que termine este mini arco de la misión así que estate atenta a todo lo que pasa jajaja.
¿Qué tal este capítulo?
Lacie
Hola Lacie!, gracias por dejar tu primer review! La relación de Itachi y Sakura se me hace picante y me encanta que sea algo que se va cociendo a fuego lento pero que es intenso. Siempre hay una primera vez para las parejas random. Por loco que parezca una vez leí una historia de Minato y Sakura, ¡en mi vida había pensado en alguien que esté con Minato que sea con Sakura! pero al final me encantó. Espero leerte pronto!
Saludos!
gorrionfantasma
Hola! gracias! Si los altos y bajo son lo que mas me gusta. Ya en este nuevo capítulo hay mas momentos ItaSaku, aunque aún no estén juntos, el futuro sin ITachi algunos piensan en que será con Neji otros con Sasuke jajaja pues quien sabe? lo dejaré a la imaginación. Si, van a pasar muchas cosas en esta misión y en cuanto se lleve con el equipo 7 aún no, falta que la bomba estalle en sus rostros.
Nos leemos pronto.
Saludos!
Marishka16
Jajaja Yo también pensaría matar a Shisui por interrumpirlos! pero bueno espero que en este capítulo se haya compensado la interrupción del capítulo anterior jajaja, solo que esta vez fue la misma Sakura que lo hizo, aunque es válido, tiene novio, tampoco debemos hacer sentir mal a Neji.
El futuro de Sakura sin Itachi, ¿será con Sasuke o Neji? xD
Saludos!
Valentine
Hola! ya por fin actualice y finalmente volví a actualizar nuevamente, ya no me tardé como en el anterior capítulo xD Aquí hubo otro momento ItaSaku.
No niego ni afirmo el futuro alternativo de Sakura. Jajaja un trío con Shisui? creo que Sakura estaría en el cielo estando con el coqueto de Shisui y el protector Itachi. Jajajajajajaja muero de risa con lo del "palito de la H"
Espero leerte pronto.
Saludos!
La confesión aún no la prometo er ya todo está cayendo en su lugar en cuanto a la relación ItaSaku.
FresitaCerezo
Si Shisui siempre haciendo maldades, pero bueno, ya se compensó con este capítulo. A mi también me gustaron las predicciones.
Saludos!
