Son un poco mas de las doce de la noche, no puedo decir que desde ayer no he parado de escribir este capítulo pero si me esmeré para escribirlo porque estaba emocionada por como sucedieorn la mayor parte de las escenas en mi mente y dos ¡Este mes se cumple el año de haber empezado a escribir la historia! así que por eso me esmeré para que saliera bien.

Disfruten!

Way down we go

Capítulo 19

Luna azul

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El miedo comenzó a penetrar el cuerpo de Sakura en silencio desde la punta de sus pies hasta su médula espinal, el aire no llegaba a sus pulmones y sus piernas se entumieron en segundos. No podía dar crédito a lo que veían sus ojos.

Esto no puede estar pasando, ¿Cómo es que Sasori estaba aquí frente a ella con una maliciosa sonrisa como si hubiese resucitado de los muertos? Aún recordaba el calor de su sangre escurrirse de sus manos cuando aplastó su corazón con sus propias manos.

¿Un Genjutsu? No, ya lo hubiese detectado, en su mente vagaron miles de técnicas sobre qué es lo que podía estar pasando, un veneno, un alucinógeno que estaba en el aire, un sueño… La lista seguía y su mente estaba a miles de kilómetros a la distancia tratando de encontrar sentido a esto.

Después de tantos intentos fallidos e ideas cada vez más extravagantes y menos irreales lo único que pudo decir fue:

—¿Cómo? —susurró lo suficiente audible como para que Sasori, que estaba a una distancia al menos prudente para que ella pudiera escapar en todo caso.

La tierra retumbó seguido de una ensordecedora explosión se escuchó a la izquierda de ellos, los árboles se agitaron y los pocos pájaros salieron disparados huyendo del caos que comenzaba a azotarse bajo el cielo teñido de rojo por los últimos vestigios de luz del sol antes de que se avecinaba la noche.

La única que se volteó a ver la fumarola fue Shiori que horrorizada comenzó a gritar y buscar explicaciones de quién era Sasori y qué estaba pasando por qué los estaban atacando.

Las exigencias de Shiori murieron en los oídos de Sakura y Sasori, ninguno de los dos despegaba la vista del otro, un movimiento en falso y sabían que el otro actuaría en consecuencia. La ventaja/desventaja que ambos tenían es que sabían los movimientos del otro por la anterior y ya no fatídica pelea.

—¿Como? —volvió a repetir sin aliento Sakura. Su mente seguía en caos y no sabía qué hacer o decir. Ni siquiera podía formular por completo la pregunta, nuevamente se sentía tan desorientada como cuando ella y el equipo siete tuvo su primer misión mortal donde todos estuvieron gravemente heridos y ella era la única en el frente.

Por primera mano, sabía que la a gente muere y no vuelve a la vida, a menos que sea Chiyo quien reviva a una persona pero… Solo ella sabía la técnica para hacer eso.

La sonrisa de Sasori se ensanchó aún más.

—¿Cómo sigo aquí? ¿Cómo es que puedo estar vivo y no mi abuela? ¿Cómo puede ser posible que siga vivo cuando tu me mataste? —su profunda voz comenzó a enlistar las posibles preguntas que rondaban principalmente.

El único sonido que se escuchaba en el campo abierto en donde se encontraban era el lejano ruido de más explosiones y gritos de terror y de hojas afiladas chocar contra otras. El rojo atardecer desapareció tan rápido como se presentó, ahora las estrellas comenzaban a asomarse y la luna también.

—Sakura, ese día sí y no me mataste —volvió a hablar Sasori.

Tanto Sakura como Shiori lo miraron confundidas.

—Hay más enemigos de los que crees acechando una oportunidad de crear el caos —dijo entornando sus ojos—, digamos que poco menos de un año hice un trato con una persona particular. Esta persona pedía una dosis de mi veneno para su uso personal y a cambio me dio un inigualable clon de sangre perfecto.

Si, así es, ¿Clon de sangre? es lo mismo que un jutsu clon de sombra, ¿cierto? Se equivocan, este es un jutsu de clan. Es como si tuvieran un clon vivo, respira, piensa y tiene las mismas habilidades que la persona original. Con solo una gota de sangre, la persona puede hacer el clon de quien quiera, desde un mercader, un ninja… Un Kage... O un feudal.

El rostro de ambas fue palideciendo al comprender el alcance de tener un jutsu de tal calibre en manos equivocadas.

—¿Quien es el que te dio ese clon de sangre? —preguntó Sakura.

Sasori le lanzó una mirada aburrida e irritada.

—Odio la gente que hace perder mi tiempo. ¿Crees que voy a regalarte toda la información? Lo anterior velo como un pequeño regalo de mi parte por ser capaz de acabar conmigo junto con mi difunta abuela cuando ni siquiera el anterior Kazekage pudo acabar conmigo… Ahora, no correrás con la misma suerte.

En un segundo Sakura colgó a Shiori en su hombro y saltó hacia atrás cuando dos pares de marionetas salieron de entre los árboles y sus cuchillas atravesaron el aire.

No podía seguir más tiempo aquí a la deriva con Shiori a su lado, por ahora es ella su prioridad y al ser Sasori un luchador de largo alcance a diferencia de ella, esto la dejaba en desventaja y como blanco fácil a Shiori.

Bombeó chakra a sus piernas para ir más rápido entre los árboles hasta encontrar a su equipo.

—Sakura, ¡Cuidado! —gritó Shiori desde su hombro con el tiempo apenas justo para chocar su puño contra la marioneta y seguir corriendo.

Mientras corría hizo los sellos necesarios para crear dos clones, uno de ella y otro de Shiori que corrieron a la dirección contraria yendo más lento que las originales para ganar tiempo.

Cuando escuchó dos explosiones seguidas en el campamento, el primero pensamiento que tuvo fue ver al equipo siete y zero, sin embargo, el peso en su hombro le decía que no podía seguir sus emociones. Tiene una misión que seguir que implicaba cuidar a Shiori y Kimura, así que giró hacia la derecha para ir lo más lejos del campo de batalla que se estaba produciendo.

—¡No! —gritó Shiori apretando tan fuerte el cuello de Sakura que la pelirrosa se tropezó con sus propios pies y ambas rodaron por el piso.

—¿Qué diablos fue eso?, ¡Nos están siguiendo! —gruñó Sakura apretando los dientes con fuerza para no gritarle a Shiori en este instante. Apoyó sus manos en la tierra blanda y se paró casi al mismo tiempo que la sacerdotisa.

—No podemos irnos, tenemos que ir allá —dijo Shiori apuntando al valle.

Las cejas de Sakura se arrugaron hasta que la comprensión llegó a ella. No se refería a escalar el valle.

—El templo.

Shiori asintió con urgencia.

—No podemos dejar que se lleven la semilla. Tenemos que ir ahora, el templo está en peligro, no podemos dejar que lo que la familia ha intentado resguardar por décadas caiga en manos equivocadas.

Sin perder más tiempo y sin darse el tiempo se hacerle preguntas más profundas , Sakura volvió a cargar a Shiori en su hombro como un saco de patatas y corrió a donde menos debía hacer en una misión ordinaria: Llevar al peligro al cliente.

Por ahora solo aplicará la de Naruto, hacer sin preguntar saltándose la parte en que lo regañan por ser tan imprudente.

Contra su naturaleza analítica y racional decidió ceder ante sus instintos caóticos adquiridos del equipo siete y finalmente, se adentra al campamento que ardía en llamas. La gente corría de un lado a otro despavoridos con el miedo plasmado en sus rostros; el ambiente olía a humo y muerte, los hombres y mujeres más valientes agarraban lo que veían y arremetieron contra lo que parecían ser bandidos. Grandes fumarolas eran creadas con el fuego que crecía en las casas incendiadas.

Sakura no podía perder el tiempo tratando de ayudar aunque su instinto se lo dijese, ahora tenía una misión más importante: Shiori y sea lo que sea esa semilla.

Casi patinó por la tierra enlodada por la nieve derretida cuando un bandido gritando a todo pulmón se abalanzó a las dos mujeres para cortarlas en dos con su larga espada oxidada. En la sacudida Sakura usó una de sus manos para apoyarse en el suelo y pateó la tierra impulsando su cuerpo al aire en un giro, con la otra pierna en el aire, le dio una patada al hombre en el cráneo del hombre que crujió como si fuese cáscara de huevo.

El hombre salió volando y Sakura no perdió el tiempo, con Shiori aun en su espalda siguió corriendo esquivando y evitando los puntos donde había un mayor número de personas peleando.

Iba tan rápido que apenas distinguió el cabello plateado de Kakashi, su sensei y otras personas parecían enfocados en un hombre que estaba en el cielo sobre un ave blanca con el cabello rubio amarrado en una coleta que gritaba algo sobre el arte.

No podía detenerse, siguió corriendo hacia su objetivo.

Lo siguiente que vio de reojo la obligó a detenerse con el corazón helado. Naruto y Killer B estaban hechos un ovillo en el suelo aullando de dolor, y lo peor de todo, es el chakra rojo burbujeante que los empezaba a envolver bajo el brillo de la luna azul. Sasuke y Darui junto con otros ninjas estaban ahí tratando de ayudar a ambos hombres sin éxito, incluso desde la larga distancia que estaba Sakura de ellos, pudo escuchar a Sasuke gritarle a Naruto que no se deje vencer por el zorro y los gritos de dolor de Naruto.

Sin dudarlo dio un paso hacia ellos.

—No —dijo Shiori con voz firme apretando su firme agarre sobre los hombros de Sakura desde la espalda al entender al comprender lo que Sakura deseaba hacer—, ir con ellos no será de ayuda, tenemos que ir al templo ya —dijo con urgencia al ver hacia la luna azul como si estuviese comprobando algo—. ¡No perdamos tiempo!

Con un nudo en la garganta, Sakura dio media vuelta y comenzó a correr nuevamente, esta vez sus piernas se sintieron de plomo y su pecho se comprimía al pensar en sus amigos y el problema de Naruto con el Kyuubi. Una vez más no podía hacer nada por ellos.

Seguía siendo nada.

Están con Yamato-taicho, el controlará el Kyuubi, se dijo Sakura varias veces tratando de consolar su mente, mientras tanto un delgado hilo de líquido negro se asomó por uno de los orificios de su nariz.

Cuando llegaron al orificio en que hace tan solo una noche Sakura había caído accidentalmente, Shiori bajó de su espalda y saltaron por la escotilla. Por suerte para ellas, gracias a la excavación, esta vez estaba iluminado por antorchas.

El frío lugar estaba vacío, cuando se había producido la explosión todos dejaron sus puestos para ver qué estaba sucediendo. El único sonido eran los pasos de Sakura y Shiori y el canto de los grillos.

Cuando los dos enormes dragones de oro se vislumbraron en la enorme sala del templo Sakura escaneó la zona descubierta antes de seguir.

—Parece que no hay nadie, eso es bueno —dijo Shiori dejando escapar un largo suspiro de alivio.

Shiori con paso apresurado cruzó la sala pasando entre las dos grandes estatuas de oro hasta llegar a la explanada que tenía una irregular roca redonda en el centro.

Cuando Shiori se arrodilló a ella y comenzó a rezar fue cuando por primera vez le prestó más atención a la piedra, la primera vez que la vio pasó desapercibida gracias al mural del fondo. Su primera impresión es que esa negruzca piedra era quizá alguna que se desprendió del techo o algo que quedó ahí tirando, pero al parecer era más que una simple piedra porque Shiori y le rezaba.

—¿Qué es eso? —su curiosidad era más que el respeto que le podría tener a una piedra. A pesar de eso, el tono de voz que salió de sus labios fue tan bajo que pensó que no le iba a escuchar.

Cuando Shiori se giró a verla su rostro se endureció y luego palideció, con suma rapidez se paró de donde estaba hincada apareciendo a centímetros del rostro de Sakura. Ambos ojos color esmeralda chocaron entre sí, una llena de preocupación y una chispa de miedo mientras que la otra de sorpresa.

—¿Desde cuándo empezó? —preguntó Shiori.

Las cejas de Sakura se arrugaron al no comprender de qué estaba hablando hasta que Shiori pasó uno de sus dedos por la nariz de Sakura y le enseñó el líquido negruzco que comenzaba a secarse, ¿Qué era eso? eso no es sangre como siempre ha corrido por su nariz. Por la prisa de que no fueran atacados había olvidado limpiarse.

—¿Cuándo comenzaste a sangrar? —volvió a repetir Shiori pero esta vez con urgencia en su voz.

La mente de Sakura se quedó en blanco unos segundos al ver el miedo y la urgencia en que le preguntaba la miko que tenía que estaba frente a ella. ¿Cómo es que sabe que es su sangre? ¿Por qué está alterada? ¿De qué tiene miedo? De pronto tuvo miedo de sí misma, ¿Se estaba muriendo y nadie podía detectarlo? Cuando las uñas de Shiori se incrustaron con fuerza en los hombros de Sakura volvió a la realidad.

—Hace seis meses aproximadamente, fue en una misión en la que me atacaron al interponerme entre el atacante y mi equipo —contestó.

La mirada de Shiori se oscureció y soltó a Sakura como si le quemara sus manos el tocarla. La aflicción que embargó las facciones de Shiori solo provocaba que Sakura se asuste aún más. El recuerdo del Kakashi, Yamato y el equipo Zero siendo precavidos ante la presencia de Kimura y Shiori le llegó como rayo.

Ella sabía algo.

¿Y si ella tenía que ver con lo que le estaba pasando?

Recordó a Naruto alterado por el poder del Kyuubi.

¿Y si esto era una plan para hacerse con el Kyuubi? ¿Qué tal si los atacantes no iban tras ella sino tras Naruto?

—Esto acorta las cosas, no tenemos mucho tiempo antes de que suceda. Creí que teníamos más —murmuró para si misma Shiori sin ser consciente de la cautela en que Sakura le miraba ahora. Sus ojos color jade miraron la piedra y luego a Sakura—, tenemos que salir de aquí ahora.

Cuando Shiori dio un paso a Sakura esta como acto reflejo dio uno hacia atrás. Shiori le miró extrañada cuando dio otro pasa y Sakura hizo lo mismo.

—¿Qué haces?, tenemos que irnos —le dijo con un toque de impaciencia.

—No —contestó Sakura dando otro paso hacia atrás.

Todo aquel respeto y cariño que le tenía a Shiori se lavó de su ser dando paso a una fría máscara de indiferencia que el equipo zero estaría orgulloso de ver. Sakura tenía tantas dudas y preguntas que hacer que el delgado hilo de paciencia le hizo quedarse a buscar respuestas, a tratar de ver si lo que sospechaban su equipo era cierto o no.

—¿Qué?

—No me voy hasta que me digas lo que sabes —dijo Sakura, su tono de voz salió frío y seco—, ¿Cómo sabes que eso es mi sangre?, ¿Qué sabes de eso? ¿Cómo es que me conocías desde antes y por qué mi abuela no los quería en la casa?

Con cada pregunta que salía de sus labios sentía que su cuerpo se tensaba aún más conforme la desconfianza crecía en ella. Ella sabe y todo este tiempo estuvo jugando a ser la encantadora miko.

Se sintió traicionada.

Cuando los hombros de Shiori cayeron y una profunda tristeza se reflejó en su rostro Sakura sintió que todo lo que construyó desde que salió de Konoha, toda esa seguridad y ánimos comenzaba a resquebrajarse por lo falso que al parecer es.

—Lo siento Sakura —dijo en un suave susurro.

El aliento de Sakura se quedó atorado en sus pulmones, sacó un par de kunais que se trajo de contrabando y los apretó con fuerza.

—Dime todo lo que sabes, ninja o no aún se usar estos…

—Lo siento Sakura —volvió a repetir Shiori—, no esperaba que esto sucediera tan rápido, creí que teníamos más tiempo, juro que te iba a contar todo porque tienes el derecho… No, debes escuchar la verdad detrás de esa sangre oscura.

De pronto Sakura notó algo… Los grillos habían dejado de cantar. Se dió la vuelta y con gran agilidad lanzó el kunai a uno de los oscuros pasillos del gran templo. El kunai no hizo sonido alguno de que chocara contra una roca, madera, metal o piel humana…

Un par de fuertes y lentos aplausos hicieron eco en todo el templo y las dos chicas se pusieron a la defensiva.

De entre las sombras del segundo piso apareció un hombre muy alto de cabello y piel azulada con pequeños ojos color azul pálido y grandes dientes afilados. Ninguna de los dos lo conocía pero Sakura podía reconocer aquella capa negruzca con nubes rojas a kilómetros de distancia. Se habían topado con un miembro de Akatsuki.

—Miren que tenemos aquí —dijo el hombre enseñando el kunai que jugaba en su dedo antes de dar un salto del segundo piso y caer al primero—, creí que con todo ese alboroto hecho por Deidara y Tobi el templo estaría solo para poder llevarme la semilla.

—Eso no les pertenece —dijo Shiori poniéndose a un lado de Sakura. De su vestido sacó los abanicos que usaba para el baile.

El gran hombre con aspecto de tiburón se rió con fuerza, las dos pequeñas mujeres que tenía enfrente que apenas y llegaban a la mitad de su cuerpo querían hacerle batalla, como si pudieran con el. Tenía dos intrépidos pececillos que aún no sabían que se habían topado con las fauces de un tiburón blanco.

—Una vez que lo tome será nuestro y ustedes no lo evitarán. Es una lástima que no me topara con ese jinchuriki de cabello rubio, me hubiese gustado romperlo en dos como una astilla.

Sakura gruñó y apretó el kunai que tenía en manos.

—Es una lástima, ¡seré yo la que te rompa como una astilla! —gritó Sakura corriendo hacia el hombre que desenvaino su espada.

En un parpadeo el miembro de Akatsuki desapareció y apareció frente a Sakura, Sakura a duras penas se inclinó hacia abajo esquivando la tajada de la enorme espada y dio un par de volteretas para atrás hasta quedar a una distancia prudente.

—Nada mal bola de pelos rosa —dijo con una gran sonrisa.

Para ser muy alto y cargar una enorme y pesada espada se movía muy rápido. Sakura tenía que idear un plan para poder acabarlo, solo tenía un kunai y su fuerza sobrehumana, si tan solo no la hubieran quitado de la lista ninja no tendría tantos problemas.

—Mi nombre es Sakura Haruno, sushi.

La gran sonrisa del peliazul desapareció, claramente le molestó el apodo que le habían dado.

Nuevamente corrieron uno hacia el otro, nuevamente Sakura desvió la tajada de Kisame y esta vez aprovechando el momento lo golpeó en el estómago tan fuerte que lo mandó a volar al otro extremo de la gran sala. Pequeños pedazos de piedra del techo y paredes se derrumbaron sobre el miembro de Akatsuki.

Sakura suspiró de alivio, no estaba equivocada al pensar que alguien con su altura y de seguro fuerza física debía tener mucho aguante así que ella tendría la desventaja si no actuaba rápido.

—Eso fue rápido —dijo Shiori acercándose a Sakura aún con los abanicos en ambas manos—, se que debes estar desconfiando de mi ahora pero debo decirte que no debes hacerlo, en realidad estamos aquí Kimura y yo por ti. En realidad tu-

Las dos se quedaron quietas cuando en la espalda de Sakura apareció el peliazul en un parpadear y le dio un golpe tirándola al piso tan fuerte que se formó un pequeño cráter. Sin aliento por el duro golpe apenas pudo girar para evitar la patada que iba a su rostro. Por instinto se paró e intentó golpearlo pero él fue más veloz, tomó su muñeca y la quebró, Sakura dio un grito que apenas pudo hacer porque en el momento siguiente el miembro de akatsuki le dio un golpe tan fuerte en el estómago que inevitablemente escupió su sangre aún de color oscuro.

—Esto es por el golpe que me diste bola de pelos, mi nombre es Kisame —dijo el alto hombre en el oído de Sakura.

Mareada por la falta de aliento y el fuerte dolor en su muñeca derecha y el estómago al levantar la mirada solo pudo mirar los salvajes ojos amarillos que tenía a centímetros de ella. La fuerza de Akatsuki es inmensa y peligrosa, aún así lo miró sin miedo, no se iba a dejar intimidar.

—¿Qué, no vas a gritar por auxilio? estás acabada, grita y llora —se rió Kisame al apretar el delgado cuello de Sakura para quitar esa valiente mirada que le lanzaban sus ojos color jade. Aún estaba muy furioso por el apodo y el doloroso golpe que le había dejado una pequeña chica de cabello rosa. Disfrutó verla tratar de soltar su agarre con solo una mano útil, no divertido con esto le apretó con más fuerza la garganta hasta que se puso roja por la falta de circulación, en un momento más se pondrá morada y finalmente perderá la conciencia—, ¿No ibas a partirme como un palillo de madera? —volvió a reír a carcajadas.

—A diferencia de ti no estoy sola —su voz salió ahogada por el fuerte agarre de Kisame en su cuello hasta alzarla y tenerla a su altura.

Kisame entonces sintió a la otra chica en su espalda, al darse la vuelta la vio en el aire con sus abanicos desplegados con relámpagos cubriendolos. Soltó a Sakura y se hizo a un lado para que estos no le dieran.

Aprovechando la confusión, Shiori si abalanzó nuevamente a Kisame balanceando ambo abanicos en sus manos. Sakura que estaba tirada en el suelo tomando largas caladas de aire, vio a Shiori abalanzarse a Kisame como una pequeña fiera frente a un mastodonte de dientes afilados, sus gráciles la hacían ver como si estuviese bailando a su ritmo, tan elegante y certeros eran sus movimientos que parecían estar a la agilidad que un Hyuuga experimentado podría tener. Con fascinación vio los dos delicados abanicos que en algún momento usó para practicar, en realidad era una letales armas que cortaban como mantequilla hasta el pilar de roca que atravesaron cuando Kisame se hizo a un lado.

Al saltar hacia a un lado, un clon de sombra de Shiori apareció y lo sostuvo, aquel segundo bastó a Shiori para rozar uno de sus abanicos en la piel del vientre a Kisame ya que el uso su pierna libre para patearla. Con el golpe, una corriente eléctrica recorrió la piel azulada de Kisame haciendo que se encorvara de dolor.

—¡Eso me dolió, maldita perra! —grito Kisame furioso.

Kisame agarró el mango de su espada y corrió hacia Shiori que estaba tirada en el piso aturdida por el golpe que se dio con uno de los pilares.

—¡No! —gritó Sakura.

Apoyó su mano para levantarse del piso, un agudo dolor desde su muñeca le recorrió hasta la raíz de su cabeza por haber apoyado la muñeca rota. Estaba más horrorizada por ver a Kisame como el verdugo de la muerte yendo tras Shiori. Con las lágrimas en los ojos corrió con toda su fuerza estando aún mareada por la falta de oxígeno.

Kisame estando sobre Shiori que al darse cuenta de eso, sin sus armas en mano y otra cosa que usar, sólo pudo gatear hacia atrás como un pequeño ratón siendo acorralado por el gato, solo que esta vez es un tiburón.

Aceptando su muerte los ojos verdes de shiori se posaron en los de Sakura.

—Lo siento —deletreó Shiori antes de que la gran espada de Kisame se deslice con fuerza hacia abajo.

Su corazón se estrelló en el piso en mil pedazos al ver la sangre salpicar el piso. En el último segundo, justo antes de que la espada atravesará a Shiori, Kimura apareció y cubrió el cuerpo de Shiori recibiendo todo el impacto.

Kisame se quedó viendo con morbosa curiosidad aquella nueva persona que a su parecer tontamente se interpuso entre samehada y su presa, dio unos pasos hacia atrás hasta una saliente y se sentó con samehada apoyada entre sus manos para ver en primera fila este cambio de acontecimientos.

Por otro lado, Shiori y Sakura se quedaron sin aliento. Sakura olvidó que Kisame, el miembro de Akatsuki los miraba, olvidó que arriba se estaba desatando una lucha entre otros miembros de Akatsuki, ninjas y buscatesoros, corrió y se arrodilló frente a Shiori que sostenía el cuerpo de Kimura.

Shiori tenía los ojos muy abiertos, tan abiertos que parecía que se iban a salir de sus órbitas, sentía la sangre caliente de su prometido salir por borbotones dejando bajo ambas un gran charco de sangre, tanta sangre que no parecía que un humano pudiese contener tanta.

—Ki- Ki ¡Kimura! —gritó Shiori tan fuerte que se desgarró la garganta. Las lagrimas salieron como un aluvión.

Sakura en ese instante Sakura pensó en su abuela Lily y la restricción que le había puesto como ninja. ¡Al diablo!, se dijo. ¡Al diablo las sospechas y las leyes!, se dijo. En un momento de desesperación puso ambas manos en el pecho abierto de Kimura e intentó curarlo en vano. En el fondo de su mente sabía que este tipo de heridas tan grandes y profundas son imposibles de curar, y aún así estaba intentando con todas sus fuerzas cerrarlo.

—No te mueras, no te mueras —decía Shiori entre sollozos—, no me dejes, te amo, no me dejes.

Sakura impulsó a su chakra a salir con mayor fuerza hacia sus manos completamente manchadas de rojo por la sangre, necesitaba curarlo, no podía morir otra persona que comenzó a tomar cariño.

Los ojos de Kimura se abrieron levemente, unas grandes ojeras negruzcas empezaban a ensombrecer el rostro que con gran velocidad comenzaba a tornarse blanco. Un ahogado quejido salió de su boca antes de toser sangre.

—Sakura —su voz salió pastosa y ronca por el esfuerzo que hacía al hablar—, es demasiado tarde, no malgastes tu chakra —tomó su manos y con la poca fuerza que tenía las apartó de su pecho.

Con desgana, Sakura apartó sus manos y comenzó a llorar al saber que este era su fin.

—Tenía que hacerlo. Deje al equipo con un hombre blanco con aspecto de planta , tenía que venir hasta acá por ustedes. Sakura, nuestra pequeña Sakura, no dejes que los obstáculos empañen tu vida, eres un árbol fuerte —dijo acariciando la mejilla de Sakura—, solo lamento que no tengamos más tiempo para estar contigo. La familia se cuida entre sí hasta el final de los tiempos, la sangre es fuerte y siempre estaremos ahí por ti a pesar de la distancia.

¿Familia? todo este tiempo… ¿Por eso la conocían desde antes?, su abuela no los quería en la aldea porque la familia se había separado, ¿tenía más parientes que su hermana y su abuela?

—Shiori, mi preciado pozo de estrellas, tienes que terminar nuestra misión de vida, te esperaré del otro lado para ir juntos a nuestra nueva vida —dijo Kimura antes de cerrar los ojos. Su helada mano cayó al piso y el último aliento salió dejando un cuerpo pesado y sin vida.

Con manos temblorosas, Shiori se inclinó y rozó sus labios sobre los helados labios de Kimura antes de inclinarse sobre el pecho de Kimura y gritar a todo pulmón.

La mirada de Sakura se oscureció, sus puños se apretaron, por su culpa había muerto otra persona, por no ser tan fuerte y decidida, por dudar, por hacer lo correcto y no ser ninja cuando debía hacerlo.

Mátalo, todos matan a los más débiles, le susurró una voz como la seda en el oído, Tara mató a Torton y Davos por su hijo, Sasori mató a su abuela con su veneno y ella dio su vida por Gaara como último regalo a este mundo, ahora Kisame mató a tu familia.

Sakura apretó con fuerza sus puños.

Mátalo

Su cara se oscureció y la sangre oscura se tornó negra.

¡Mátalo!

—Sakura —susurro Shiori mirándola entre llanto—, no hagas una tontería.

La voz desapareció al mismo tiempo que el instinto asesino en ella se evaporó. Los ojos suplicantes de Shiori le calmaron y la miró con firmeza y profunda tristeza. Vio a su familia rota, los amantes que nunca se casarán y luego la roca que al parecer era una especie de semilla. Todo por la misión, todo para proteger esto.

—No dejaré que ese sushi se lleve la semilla —dijo con convicción. Una ola de energía renovada la recorrió en el cuerpo

Sakura parándose de donde estaba hincada se giró a ver a Kisame. Si se iba a enfrentar a Kisame tenía que estar al cien por ciento.

Kisame se paró de la roca cuando vio a la bola de pelo rosada pararse y verlo, una gran sonrisa se deslizó en su labios dejando ver sus puntiagudos dientes al notar la seriedad en su aspecto.

—¿Quieres volver a intentarlo? Vaya parece que su sangre no te bastó y ahora quieres ver la tuya correr por el suelo. ¡Mejor para mi!

Sakura corrió a él y Kisame a ella, los dos al ser luchadores de corta distancia lanzaban golpes en el otro y los esquivaban a duras penas. Cuando Sakura le dio un golpe en el hombro Kisame saltó muy lejos de ella e hizo unos sellos con las manos, a su lado aparecieron tres grandes tiburones de agua que se aproximaron a Sakura, entonces ella expulsó un chorro de agua de su boca, al chocar con los tiburones, estos se hicieron añicos.

Con lo que no contaba Sakura es que las pequeñas gotas de agua en realidad eran pequeños tiburones que al caer comenzaron a morder su piel. Al instante se hizo a un lado para que los demás tiburones no la comieran viva.

Kisame aprovechó el momento y se puso detrás de ella, sacó un kunai y le dio una cortada en el brazo ya que Sakura se hizo a un lado. Impulsada por esquivar el kunai, pateó el suelo directo a Kisame con la punta de sus dedos hacia el.

El miembro de Akatsuki se hizo a un lado pero no lo suficiente, la punta de los dedos de Sakura golpearon un punto en el hombro de Kisame.

—¿Qué me has hecho! —gritó Kisame al ver su brazo derecho inutilizable.

A una distancia prudente, Sakura, que respiraba con dificultad por el esfuerzo, sonrió con triunfo.

—Dejar las cosas parejas, me rompiste la muñeca te dejo inutilizable el brazo.

Las sesiones de arduo entrenamiento con Neji daban fruto. A pesar de no tener el Byakugan disponible, gracias a su control perfecto de chakra, su increíble memoria y la grandiosa ayuda de Neji, pudo aprender los puntos de chakra en el cuerpo humano y cómo bloquearlos y desbloquearlos.

—Ya verás bola de pelos, esta vez ya no me contendré —dijo Kisame desenvainando nuevamente su espada.

Justo lo que esperaba Sakura.

Volvieron a estar a corta distancia, se lanzaron y esquivar golpes hasta que en una de esas Kisame cubrió su sensible vientre por el primer golpe que le dio Sakura con su espada.

¡Lo tengo!, pensó Sakura.

Con el puño infundado de chakra, apuntó a la espada de Kisame. Cuando su puño chocó con la espada un grito ahogado salió de ella sorprendiendo a Sakura. Sorprendida, sintió a la espada moverse bajo su puño y de pronto, el chakra que usaba ser absorbido.

Kisame sonrió.

—¿Sorprendida?, parece que a Samehada le gusta tu chakra quizá y la deje que te coma completa —su sonrisa se volvió siniestra.

Conmocionada al saber que la espada tenía vida apenas captó cuando Kisame le dio un puñetazo en el rostro y luego una patada en el estómago tan fuerte que la mandó a volar hasta el otro lado de la habitación quedando incrustada en la pared.

Cuando abrió los ojos su visión era doble, veía de dos a tres Kisame que corrieron hacia ella, intentó pararse pero sus músculos aullaban de dolor y la contusión en la cabeza era más fuerte de lo que creía.

Vio a Shiori intentar detener a Kisame pero esta le golpeó tirándola cerca de la tarima donde estaba la semilla.

—Creo que por hoy ya he tenido suficiente de ustedes. Hoy será su fin —dijo Kisame al estar casi sobre Sakura.

No podía moverse, ya era su fin. Solo esperaba que sus amigos salieran de esta.

Cerró los ojos al ver a Kisame bajar su espada hacia su pecho como lo había hecho con el de Kimura. Cuando el sonido de metal contra metal abrió los ojos y se quedó sin aliento.

Entre Kisame, Samehada y Sakura, con un kunai entre manos estaba Itachi con su Sharingan activado.

—Itachi —susurró Sakura.

La mano de Kisame y la de Itachi temblaban al usar todas sus fuerzas en el golpe.

—Hoshigaki Kisame.

—Uchiha Itachi—dijo Kisame antes de congelarse.

Entró en un genjutsu de Itachi.

Con el tiempo ganado que Itachi ganó, se dio la media vuelta y se agachó hasta estar a la altura de la mirada esmeralda de Sakura. Sus ojos rojos examinaron cada moretón y raspón y herida hasta que su serio rostro se endureció al ver la detallada marca de la mano de Kisame en el cuello de Sakura.

—Debí llegar antes —dijo en susurro.

Sakura se quedó helada al sentir las suaves yemas de los dedos de Itachi delinear la marca que Kisame había dejado en su cuello. Se estremeció de dolor y aún así no podía despegar sus ojos de los de Itachi. A pesar de sus duras facciones, por primera vez en su vida vio al imponente Uchiha dejar vagar libremente sus emociones en sus ojos, podía ver la culpa por no estar ahí antes, el miedo, ira y una suavidad que la dejó sin aliento.

Itachi trazó las heridas de Sakura con suavidad. Todo estas noches que había llegado a ella con lastimadas para que lo curara cuando no estaba en misiones había sido porque entrenó tan duro con Shisui para ser más fuerte y al final parece que por estar luchando con Zetsu no estuvo cuando ella estaba siendo atacada por Kisame. Sus dedos se deslizaron por su piel hasta posarse en las mejillas de Sakura.

Con lentitud inclinó su rostro al de Sakura.

Sakura sintió que su corazón comenzó a latir como loco al ver el rostro de Uchiha Itachi inclinarse al suyo, su estómago se hizo un nudo y sus labios comenzaron a hormiguear. Esto debía ser un efecto secundario de su golpe, esto no es real, Itachi no la iba a besar.

Aún no es tiempo, se dijo Itachi. Cuando sus labios estaban por tocarse el pego su frente a la de Sakura que aún tenía los ojos abiertos como lechuza, más aún cuando sintió los brazos de Itachi rodearla.

Necesitada de tacto humano y consuelo después de la muerte de Kimura y casi ver su propia muerte, ella también lo abrazó arrugando la camisa de Itachi por la espalda con sus puños por su fuerte agarre.

—No puedes morir —dijo Itachi en el tono que reservaba para usar como comandante en jefe.

Cuando los ojos de Itachi se abrieron a milímetros de los de Sakura, ella pudo ver el reflejo de sus ojos color jade sobre los rubí de Itachi. Sintió su rostro calentarse por la vergüenza y estupidez de haber pensado que el poderoso Uchiha y heredero al clan le haya querido besar.

—Tu tampoco puedes morir —susurró Sakura sin querer separarse del abrazo.

Sabía que muchos ninjas al ver la muerte pasar sobre sus ojos se acostaban y/o besaban a sus amantes en cuanto los vieran o en todo caso, al ninja próximo en una necesidad de contacto humano. Ya le había pasado con Shikamaru y había visto en primera fila esas muestras de vida humana muchas veces.

Tendrá que reprimir el deseo de besar a Itachi y conformarse con el abrazo porque no quería dar luego explicaciones de su tonto comportamiento a Itachi, sobre todo cuando él podría usar esta vergüenza como un modo de torturarla.

Sintió frío cuando los brazos de Itachi se alejaron de su cuerpo, mas sin embargo se quedó estática cuando sintió los labios del Uchiha sobre su frente.

—Ve con Shiori —le ordenó Itachi antes de pararse y ayudarle a hacer lo mismo.

Sakura quedó asombrada de la indiferencia con la que le miraba a pesar de que le había besado la frente. Se tocó la frente como si no lo creyese, este no es el Uchiha que ella conoce, ¿o si? Al ver que volvía a poner su máscara de frialdad sobre su rostro supo que Kisame estaba por salir del genjutsu así que se alejó con confianza de que el mejor ninja de Konoha podrá con el miembro de Akatsuki.

Vio hacia atrás cuando escuchó el sonido de metal chocar contra metal, finalmente Kisame había salido y luchaba con fiereza contra Itachi. No podía o más bien no debía ayudarlo, en este momento sería más un estorbo que una ayuda, así que fue hacia Shiori que estaba agarrando sus abanicos. Las dos se acercaron a la explanada en donde estaba la pequeña piedra que resultaba ser una especie de semilla.

—Por varias generaciones hemos cuidado esta semilla,le prestamos tributo hasta que llega la siguiente sucesora a cuidarla —dijo Shiori antes de girarse a ella y pasar sus dedos por el sucio cabello rosado de Sakura—, lo cuidamos y tratamos de que siga intacto pero… —alejó su mano de Sakura y vio la pelea de Kisame e Itachi—, a veces las cosas no resultan así.

Sakura aún tenía muchas dudas sin responder, pero con el dolor de la pérdida de Kimura no se atrevía a ser muy invasiva.

—Entonces ustedes son mi familia… ¿Hay algún Haruno con ustedes?

—Si buscas a tu abuelo desaparecido, no. Los últimos Haruno son tu abuela, tu hermana y tu —dijo mirándola fijamente—, digamos que nosotros somos como la rama secundaria, una rama que alguna vez sirvió a la primera. ¿Recuerdas que te dije que nos volvimos nómadas? Bien, fue cuando la rama principal decidió irse y así es como terminamos separandonos.

¿Cuántas otras cosas su abuela ha estado escondiendo?

—La semilla es demasiado peligrosa ahora que otros la quieren, Sakura tendré que sellar con un ritual la semilla. Lo siento pero esta vez no podrás bailar conmigo, eso sería peligroso.

Comprendiendo dio un paso atrás, justo en ese momento se hizo a un lado esquivando un kunai que pasó por su cabeza. Se giró encontrándose no muy lejos donde estaban una cabellera rojiza.

—Sasori —gruñó Sakura.

—¿Me esperaban? —sonreía con superioridad a la pelirosa— Haruno Sakura, no sabes como ansio tener tu cuerpo y hacerte mi marioneta. No eres tan aburrida como pensaba.

Esta vez no iba a fallar, definitivamente iba a acabar con él por Kimura y Chiyo.

—Sakura, una vez que empiece no podré parar hasta acabar —dijo Shiori.

Asintió al comprender, eso significaba que tiene que acabar con Sasori antes de que acabe el baile. Tendrá que sacar la artillería pesada en este momento. Mordió su dedo hasta sacar sangre y poner su palma en el piso, varios símbolos aparecieron y dos nubes de humo aparecieron a cada lado de Sakura. Cuando se dispersaron Sasori alzó una ceja al darse cuenta de lo que era: Sus padres.

—Ya veo, así que mi difunta abuela te tenía más aprecio de lo que pensaba. ¡es una pena que no viva para ver lo que haré contigo! —Sasori sacó un largo pergamino y de ellos salieron varias marionetas.

Los dos pelearon con destreza, si no fuera por los conocimientos que Chiyo le pasó antes de morir Sakura así como el modo de usarlos y vivencias de la misma Chiyo practicando, en este momento estaría perdida.

La ventaja/desventaja de ambos que es conocían los movimientos del otro. Cada movimiento era contrarrestado, cada golpe era esquivado y cada aguja envenenada o daga que lanzada a Sakura o Shiori que estaba ajena a lo que pasaba era contrarrestada. Sin embargo el tiempo corría para Sakura, su mayor debilidad estaba por salir: su nivel de chakra se estaba acabando.

—Chiyo te amaba, te amaba tanto que cuando te fuiste quedó rota —dijo de pronto en la batalla.

Sasori se inmutó, si había alguna emoción debajo de ese títere Sakura nunca lo sabrá.

—Esa vieja nunca me comprenderá aún estando muerta —dijo Sasori.

—Es tu familia.

—¿Toda tu familia te comprende Sakura?

Sakura se quedó callada.

—Veo que no. Entonces no seas hipócrita.

De pronto, el montón de títeres tirados en el piso fueron alzados y se dirigieron a Shiori.

—¡No! —gritó Sakura.

En un momento de desesperación agarró y varios hilos de chakra salieron de su mano derecha y tomó cada uno de los títeres enteros y pedazos de ellos que se dirigían a Shiori con intención de matarla.

—Tonta, así estas desprotegida tu —dijo Sasori alzando su mano libre dejando ver lo que era el tubo con agua a presión—¿Que?, no puedo moverme.

Sasori alzó su cabeza y notó que la otra mano de Sakura estaba igualmente ocupada, al entornar los ojos notó unos hilos casi invisibles en aquella mano, ¡había usado la técnica especial de Chiyo para hacer sus hilos tan delgados que casi no se veían e incluso mejor porque estos eran aún más delgados y aún así firmes. Y todos esos hilos intentaban controlarlo.

Sakura intentaba con toda su fuerza someter a Sasori, mientras que este intentaba liberarse de ella. A pesar de todo, Sakura por dentro comenzaba a preocuparse, sus contenedor de chakra estaban llegando a niveles peligrosos. Tenía que pensar algo.

—Sakura, siento tan inteligente olvidaste algo muy importante —dijo Sasori con una gran sonrisa maliciosa.

Sakura estaba confundida hasta que horrorizada vio que el corazón de Sasori se desprendía de su cuerpo y a gran velocidad se incrustaba en uno que estaba entre Sakura y Shiori. Sakura tiró todos los títeres y apuntó al nuevo cuerpo de Sasori. Sasori estaba a tan cerca de Shiori que era peligroso, aún así Shiori lo ignoraba y seguía bailando al rededor de la semilla.

No podía mantener el chakra por más tiempo, se mordió el labio hasta hacerlo sangrar por la desesperación, pronto sus canales comenzaron a arder por el esfuerzo, si seguía así podrá ser peligroso.

—¡Shiori! —gritó.

Las cuerdas de chakra se rompieron y Sasori clavó en el pecho de Shiori una daga justo en su corazón. Cegada por la furia corrió hacia Sasori, agarró una de las espadas tiradas en el piso y la clavó en el pecho de Sasori.

—Muere —gruñó con voz quebrada.

El corazón de Sasori comenzó a sangrar y él mismo parecía sorprendido, se sentía frío y hacía tiempo que no sentía algo. Miró a Sakura con asombro.

—Tu eres arte Haruno Sakura, siempre creí que el arte era eterno y en mi búsqueda terminé olvidando lo que era sentir y tu has logrado eso. Te diré algo más antes de morir, el usuario del clon de sangre es quien menos te los esperas.

Después de aquellas palabras cayó al piso inerte.

Sakura jadeando duro por el cansancio y dolor, se arrastró hasta donde estaba Shiori junto a la roca.

—S- Shiori —dijo Sakura con voz temblorosa.

La vida de Shiori estaba escapando aún más rápido que la de Kimura. Con claro dolor en su rostro, Shiori le sonrió.

—Siempre te quisimos conocer deseamos este momento y cuando supimos que era hora de conocerte casi bailamos de felicidad —alzó su mano y acarició las cerdas de cabello rosado de Sakura—, Recuerda que eres hermosa, no tengas miedo de amar y ser amada porque aunque nos vamos, siempre vamos a estar aquí porque somos familia. Toma mis abanicos porque en realidad te pertenecen, siempre fueron tuyos como hija de la rama principal. Mi misión fue estar en tu camino Sakura, y espero yo haber hecho lo correcto, recuerda todo lo que te enseñamos.

Su pálida y fría mano fue hasta su cuello donde colgaba un collar que tenía como dije un aro con una media luna y un rubí dentro de esta— finalmente estaré con Shiori de nuevo.

Los ojos de Sakura se humedecieron al ver que su amiga se tornaba con peligrosa rapidez helada.

—Nos vemos en la siguiente vida Sakura —dijo Shiori antes de cerrar los ojos para siempre.

Su pecho se oprimió, es su culpa, es su culpa, nuevamente alguien a quien le decía que quería caía en el vacío. Está maldita, no podía más, ¿Por qué ellos y no ella?

Desearía que todo acabara ahora.

Que todo se detenga

Desearía no existir.

El zumbido de la primera vez que encontró el templo apareció y el sonido de sus palpitaciones resonaron en sus oídos. Mareada sintió su cabeza ser presionada, se tambaleó por los lados hasta que vislumbro la piedra que decían ser una semilla.

Todo por esa piedra.

Tosió sangre y esta vez salió negra como el petróleo, el sabor metálico en su boca ardía como la sangre dentro de sus venas, de su nariz igualmente salía más sangre.

Ya vasta, ya no quiero nada, se dijo Sakura.

La sangre que se escurría de la nariz de Sakura era tanta que una gota de sangre terminó cayendo sobre el altar que estaba manchado con la sangre de Shiori y Sasori. La gota de sangre negra se mezcló con las otras, el zumbido y el fuerte palpitar desapareció.

De pronto, la tierra comenzó a temblar a tal grado que los pilares se tambaleaban de un lado a otro y la batalla entre Itachi y Kisame se detuvo. La gota de sangre negra se expandió más y más hasta recorrer por las talladuras de líneas, recodos y curvas talladas en la madera de la explanada hasta que tocaron la semilla oscura.

El techo comenzó a resquebrajarse hasta que se dio paso a una hendidura y el techo se partió en dos hasta desaparecer y dejar ver la luna azul en todo su esplendor alrededor de las estrellas.

Sakura no tuvo tiempo de pensar en otra cosa cuando la explanada en donde ella estaba comenzó a brillar y un rayo de luz de la luna la iluminó a ella y a la semilla que comenzó a moverse, una vez que lo hizo, en el cielo las estrellas desaparecieron y el oscuro cielo se volvió negro.

La sangre de Sakura comenzó a arder como si se tratara de fuego y su piel quemarse como si miles de rayos la atravesaran, se encogió de dolor.

—¡Sakura, quita la semilla del altar! —gritó inner Sakura a través de todo el estruendo.

Con movimientos lentos por el exorbitante dolor que sentía penetrar cada célula de su cuerpo se tiró al piso y tomo con ambas manos la piedra que comenzaba a resquebrajarse, en aquel momento de la tierra salieron unas raíces con espinas a cubrir el suelo y atacar a Itachi y Kisame.

—Esto no estaba contemplado, yo me largo —dijo Kisame cortando una raíz antes de irse.

Itachi por el contrario esquivo, quemó y cortó las raíces hasta entrar en el rayo de luz donde estaba Sakura. Se encogió de dolor y sintió sus músculos entumecerse.

—Sakura, tenemos que irnos —dijo Itachi antes de apretar con fuerza su mandívula del dolor que sentía.

—No puedo, no me puedo despegar —dijo Sakura sin aliento—, tenemos que quitar esto del rayo de luz.

Itachi asintiendo, se tiró sobre el cuerpo de Sakura no aguantando más la presión sobre ellos, estiró sus manos y junto a las de Sakura intentaron quitar la semilla que comenzó a echar raíz. En aquel momento el rayo que los rodeaba se tornó rojo y la luna sobre ellos en vez de tener el tono azulino comenzó a pintarse de rojo gradualmente.

Un estruendo se escuchó frente a ellos.

—Itachi —dijo Sakura horrorizada, su temor estaba apareciendo.

Itachi alzó la mirada y no dio crédito a lo que veía. Las dos grandes estatuas de dragones de oro comenzaron a cobrar vida, como las grandes bestias mitológicas que eran se movieron con con gracia en la habitación sin quitarles los mortales que eran. Los ojos amarillos de ambas bestias se toparon con Sakura e Itachi.

—Los dragones, Itachi, los ojos amarillos —dijo horrorizada.

Como única respuesta Itachi solo pudo presionar más su cuerpo sobre el de ella tratando de cubrirla por completo en un intento de protegerla.


Afuera del templo cuando el cielo se tornó negro los miembros de Akatsuki salieron huyendo y muchos de los bandidos de igual manera cuando las grandes raíces comenzaron a salir del piso.

En medio del temblor, Naruto y Killer B lograron recuperar el control, cansados se apoyaron en sus respectivos compañeros. Por suerte Yamato había estado ahí y pudo controlar a duras penas pudo controlar a Naruto que había liberado la cuarta cola del Kyubi.

Cuando el rayo de luz de luna apareció Naruto miraron hacia donde tocaba la tierra la luz. El templo.

—Sakura-chan está en problemas —dijo Naruto echando a correr.

Killer B le siguió y luego el resto del equipo siete y equipo zero.

Los dos siendo los más rápidos corrieron, sin embargo, se toparon con unas raíces que les impedían el paso.

—¡Sakura-chan! —rugió Naruto furioso y preocupado.

Mientras peleaban el control de sus mentes comenzaba a perderse nuevamente ante las mentes salvajes de los bijuus.


Sakura miraba con miedo los dos dragones que intentaban atravesar la luz que les rodeaba. El miedo la embargaba hasta la médula, se sentía pequeña, débil, triste por la pérdida, culpable, se sentía asustada, sola, perdida y acorralada por esos ojos color amarillo que les miraban con fiereza.

Las manos de Sakura que sostenían la semilla comenzaron a ponerse negros como la sangre que seguía escurriendo de su nariz, con sinuosa lentitud comenzó a recorrer sus brazos y por ende los de Itachi que estaban sobre los de ella.

—Sakura —le susurró Itachi.

Estaban perdidos.

—Sakura —le volvió a susurrar.

Todo iba acabar ahora.

—Sakura —volvió a decir, esta vez con firmeza.

Sakura abrió los ojos y giró su cabeza a ver la de él que estaba a un lado de ella.

—No dejaré que esos dragones te coman y menos permitiré que esta semilla nos acabe.

El miedo que no la tenía acorralada desapareció al sentir la seguridad de las palabras de Itachi. Estar junto a él la hacía sentir segura y a salvo, siempre podía contar con el, ya lo había demostrado.

Las marcas negras que comenzaba a cubrir sus brazos retrocedió en un instante, la semilla dejó de moverse bajo sus manos y la luz roja sobre ellos se convirtió en una cegadora luz blanca.

Cuando finalmente se acostumbraron a la luz, se dieron cuenta que ambos estaban cubiertos por ella. Ya no estaban en el templo.

De la blancura apareció una alta y esbelta mujer de largos cabellos.

Itachi aún estando sobre Sakura activó su sharingan nuevamente que giraba de un lado a otro con velocidad mostrando lo peligroso que podría ser.

Ante esto, la mujer se rió con delicadeza y puso sus manos en uno de los hombros de cada uno.

—Todo estará bien —les dijo la mujer con un dulce tenor—, les ayudaré a absorber y destruir el poder de esta semilla.

De pronto la luz blanca desapareció y volvieron al templo a pesar de que no estaba la mujer presente aún podía sentir su mano en sus hombros. Impulsados por una fuerza sintieron como absorben la energía de la semilla hasta que finalmente rebosaban de energía y finalmente pudieron quitarla de la tarima.

La semilla salió volando hasta que uno de los dragones la alzanzó y la engulló.

Al no tener la semilla bajo el rayo de la luna, esta volvió a ser completamente azul, el cielo volvió a su oscuro tono azulado y las estrellas volvieron a parpadear; las raíces se marchitaron y los dragones con lentitud volvieron a su estado original.

Exhausto Itachi solo pudo rodar a un lado para no estar sobre Sakura y aún así tenía un brazo rodeando su cintura sin querer dejarla ir.

—¡Sakura-chan! —escucharon la voz de Naruto a lo lejos.

—¡Itachi! —gritó Shisui.

Lo único que pensaron antes de que perdieran la conciencia fue en el par de ojos verdes de la mujer que les ayudó.


A lo lejos del valle donde se había producido el escándalo un par de ojos amarillos miraba el valle volver a estar en calma.

—Para ser el primer intento no estuvo mal —dijo con una gran sonrisa depredadora en sus labios—, es una lástima que los bandidos no sirvieron y la información que di a Akatsuki tampoco, ¡Ja! y según son los más peligrosos y fuertes.

Se dio la media vuelta y desapareció.

Es la primera vez que según yo escribo una escena de acción así que espero que haya salido bien, porque esa parte si me costó.

¿Qué tal les pareció el capítulo? ¿Saben quien es el hombre de ojos amarillos? ¿Qué les pareció la revelación de Shiori y Kimura?

Por mi parte debo decir que como ya he aclarado, tengo resúmenes de los capítulos que tengo de la historia y la escena en donde casi se besan Itachi y Sakura me tomó por sorpresa cuando la estaba escribiendo, sonará raro pero como tengo mi resumen de lo importante que pasará en el capítulo, hay partes que salen de improvisto de acuerdo a como actúan las personalidades de los personajes y cuando estaba escribiendo esa escena fue a mi parecer, guiado por el carácter de ellos.

Estuve pensando todo el tiempo que estuve cenando si debía de hacer el beso o no que estaba esperando Sakura y quería Itachi, pero al final tuve que ponerle la rienda a ambos personajes (¡lo siento!) pero por lo que pasará en los siguientes capítulos no creo que sea bueno poner mas acción a lo que pasará o mas bien problemas a la pelirosa.

Así que Itachi sabiendo que Sakura aún no está preparada para que de otro paso decidió inteligentemente hacerse para atrás porque conociendo a la pelirosa que llega a ser emocionalmente impulsiva entonces luego le daría alguna excusa o rehuiría de el.

Para todo aquel que si se dedica a leer los comentarios los autores entonces gracias y gracias por leer la historia.

Comentarios:

Aelin Hiddleston

Hola!, si estuvo intenso el capítulo anterior qué tal este? ya algunas cosas se dieron a conocer y otras pues ya saldrán porque aún falta, pero las piezas del tablero se están acomodando en su lugar. Se que en este momento no hubo mucho pero estaba mas enfocado en la acción y muerte de personaje ¡Lo siento!

Between White and Black

Jaja, ¿es el mas expresivo que has visto? vaya, la verdad yo me he topado con unos que hasta parece que tienen la personalidad de Naruto en vez de la de un Uchiha, eso si que ha sido un poco perturbador porque eso es un polo opuesto. Yo lo pienso así porque por lo que entiendo es que es serio y eso por la inocencia perdida por la guerra y el caracter que su padre le quiere formar pero con Sasuke es o era mas dulce, así que pensé, ¿por qué no cuando está con personas allegadas o que no lo ven como Uchiha Itachi el heredero al clan es un poco mas abierto? :)

Pues yo esperaré con ansias el siguiente capítulo de tu historia aunque tardes. Lamentablemente (bueno no tanto porque ya lo necesitaba) voy a empezar a trabajar así que las actualizaciones irán mas lentas porque escribo tres fanfics, este el de sabia es mamá y el de Sakura, el inicio de una kunoichi, además de que estoy empezando a escribir una historia de mi total autoría en wattpad.

Dices el ItaSaku pa' cuando? y solo puedo pensar en el video de: "Y el anillo pa' cuando?" jaja me muero de risa. En este capítulo casi se besan y vaya que hasta yo me sorprendí, pero tengo una sorpresa para los protagonistas para mas adelante, (la explicación alargada de porqué no se besaron está arriba antes de los comentarios)

Con lo de Sasori bueno, ahora si ya estamos seguros de que murió jajaja. Con él no habrá mas sorpresas.

Saludos!

kazuyaryo

Hola! Yo también amo a Shisui, creo que es uno de mis personajes favoritos en esta historia, su personaje me divierte mucho.

Si, va haber ShisuiIno, lo leí en un fanfic y la verdad me gustó mucho la interacción coqueta y explosiva entre ellos que termina siendo tierna, así que cuando ideé esta historia me dije ¿por qué no? Esta historia no es como Sabia es mamá así que no te preocupes jajaja. Lo que pasará entre Neji y Sakura entrará en escena desde el siguiente capítulo, hubo un casi momento importante de Itasaku entre ellos pero por razones de los siguientes capítulos no se dará o será demasiado para la cordura de Sakura.

Saludos!

Athefrod

Hola! ciertamente creo que terminarás leyendo esto mas pronto de lo que esperas si vuelves a revisar Fanfiction. Incluso ahorita que estaba checando los comentarios para darles respuestas me sorprendí al ver que tenía uno nuevo y nada menos que el tuyo.

La frase que tienes en entre comillas me gustó además que desde que la empecé a leer le di un tono pausado y alegre no sé como explicarlo, pero en mi mente sonó divertido.

Pues creo que en este capítulo se sumó acción porque hice mi mejor intento de pelea entre los personajes.

¿Qué te parece la bomba que lanzaron Shiori y Kimura? Pues lo que hubo en el templo si fue algo muy importante! y quizá ya te estés dando cuenta de lo que puede estar pasando.

Quizá esté siendo un poco mas concreta al responder pero es que me muero de sueño pero ansío publicar ya este capítulo porque este mes es el aniversario de la historia! Ciertamente sería interesante que alguien escribiera la vida de Sakura e Itachi casados, debe ser muy divertida, explosiva y enriquecedora en todos los sentidos, pero eso será para alguien mas, yo ya tengo mucho en mi plato xD

Es cierto, este viaje va a marca el inicio de la historia, ahora si que ya viene lo bueno porque mucho de lo otro era para dar bases y que los personajes dejen ver cómo piensan, actúan y la relación que tienen uno con otros, desde un principio sabía que la historia iba a ser larga. Pero creo que desde este capítulo va a marcar la pauta de cómo serán los siguientes o eso quiero pensar porque se darán a ver cosas que dejarán sin palabras a los personajes y no solo a Itachi y Sakura. Así que sí, esto es un antes y un después.

De hecho yo también he decidido entrar a wattpad, uno con el mismo seudónimo subiendo las historias como esta, la de sabia es mamá y la de Sakura, el inicio de una kunoichi (Way down we go tiene otro nombre allá, pero aun no se si dejarle ese o regresar a este) . Y en otra cuenta con mi nombre comencé a escribir una historia propia, porque aunque me gusta la psicología, ¡me encanta! desde la primaria mi sueño ha sido publicar una historia así que empecé aquí con bleach, luego naruto como verás y finalmente en wattpad una que no esté basado en otros personajes.

Tengo amigos de allá en venezuela y aun así no puedo mas que imaginarme por lo que deben de estar pasando, lo único que puedo decir es ánimo y dar mi apoyo desde acá en México.

Espero leerte pronto.

Saludos y recuperate!