Son un poco mas de las doce de la noche, no puedo decir que desde ayer no he parado de escribir este capítulo pero si me esmeré para escribirlo porque estaba emocionada por como sucedieorn la mayor parte de las escenas en mi mente y dos ¡Este mes se cumple el año de haber empezado a escribir la historia! así que por eso me esmeré para que saliera bien.
Disfruten!
Way down we go—
Capítulo 20
¿A qué costo?
.
.
.
Sus oídos zumbaban, cada respiración era como una ola de plomo que invadía sus pulmones, y su cuerpo no se sentía suyo. ¿Quién era ella? ¿Por qué sucedía esto?... ¿Qué había hecho mal para estar pagar esta vida que le entrega un desfile de muertes en su camino?
Hacía tiempo que habían dejado atrás el país del silencio, ahora tenía al equipo zero flanqueando sus costados y al equipo siete en el lado derecho de ellos en silencio, todos mirando al frente con Tsunade frente a ellos detrás de su escritorio. Ella escuchaba escuchaba atenta el informe de la misión que debería estar dando Sakura, en cambio lo hacía Itachi.
El sonido de su aterciopelada voz de Itachi y la firme de Tsunade en el interrogatorio hacía eco en la mente de la pelirrosa. Los veía pero al mismo tiempo lo único que veía son los fríos cuerpos de Shiori recostada sobre Kimura.
Las cosas habían pasado en un parpadear, lo único que le detenía de derrumbarse en el piso, hacerse una bola y llorar es la mano de Itachi que sabía que no la había soltado desde antes de caer inconscientes y en la otra la de Shisui que cuando ambos despertaron descubrieron que no se apartó o descansó por lo preocupado que estaba. En cuanto despertó, Shisui no paraba de pedir perdón por no haber podido proteger como debía a Kimura, se sentía culpable y por ello no se había separado del lado de Sakura.
Una vez que habían dejado de hablar, Sakura sabía que su mentora tenía su mirada sobre ella, esperaba que sus ojos se encontraban pero no tenía la fuerza para verla, se desmoronaba si lo hiciera y es lo último que quiere hacer con todos ahí.
Tsunade lo sabía.
Después de conocer todos los detalles de la misión comprendió el estado de su alumna. Sintiendo el peso del mundo en sus hombros al ver a su estudiante ser sostenida por las manos de dos de sus mejores ninjas para no desaparecer decidió darle espacio, no tenía caso tener a una cáscara vacía reteniendola cuando lo mejor es dejar que encuentre el modo de desahogarse, porque si algo sabía es que las dos se parecen.
—Sakura.
Sakura se tensó al sentir que la mirada de su maestra y la del equipo siete giró a ella. Mentalmente agradeció que el equipo zero aunque sabía que estaba atenta a ella, no la miraron para darle más privacidad. Recibiendo un apretón de mano de Itachi y Shisui, poco a poco alzó los ojos hasta que su mirada esmeralda se encontró con la miel de su Shishou.
—¿Si?
—… Buen trabajo como representante, pueden retirarse.
Se sentía como un robot oxidado, o al menos creía saber cómo sería uno porque desde su asentir y el moverse hasta bajar las escaleras de la torre se sentía tosco y un tanto tembloroso. Por suerte, Itachi, Shisui y Genma seguían a su lado por si termina tropezando y cayendo de las escaleras, aunque no creía que fuese lo peor que pudiese pasar. Lo único que quería es alejarse del equipo siete, alejarse de la torre de su Shishou y recluirse en un lugar donde pueda alejarse de la basura.
—Sakura.
El aire no llegó a sus pulmones cuando al tocar el último escalón de la escalera se topó con Neji y su equipo seguido por Gai-sensei. Con tan solo ver a su novio, el pecho se le comprimió al sentir el peso del recuerdo de que le confesó amar y ella no le respondió igual, las veces que habló con Shiori sobre Neji, las pláticas de qué es el amor y la tensión por el rechazo de Hiashi Hyuua.
Sus manos comenzaron a sudar, el aire se comprimía en sus pulmones y el corazón a latir como si estuviera en una carrera en el borde de la muerte. Si seguía aquí le iba a dar una crisis de ansiedad o algo peor.
—Me tengo que ir —Soltó las manos de ambos Uchiha y salió corriendo lo más rápido que pudieron sus piernas. Todo terminó volviéndose un borrón aunque no sabía si era por la velocidad que tomaba o por la irritación de los ojos por obligarse a no llorar.
Salto de tejado en tejado para evitar a conocidos y amigos hasta que finalmente salió al bosque a la orilla de la aldea. No tenía deseos de encontrarse con alguien y fingir que no pasaba nada así que decidió ir al refugio en el bosque, que de niña le gustaba ir a colgar flores, estrellas y mariposas de papel que en su momento hizo con Sakuna. Hacía mucho que no iba así que es el mejor lugar para estar sola. Es en otras palabras, su rincón olvidado del mundo.
A pesar del pasar de los años, ella seguía recordando el camino, cada recodo, árbol y arbusto en el camino hasta dar con el refugio.
Cuando hizo a un lado el último arbusto que le llevará a su lugar se quedó paralizada. Justo en la entrada estaban Ino y Sakuna mirándola con los ojos bien abiertos, ninguna de las dos esperaba verla como Sakura a ellas. Ya no podía hacerse dar la media vuelta y huir, como si hubiesen levantado la compresa de un dique las lágrimas comenzaron a resbalar por sus mejillas y sus piernas perdieron la energía para soportar. Lloró en silencio mientras es envuelta por los brazos de su hermana y su mejor amiga.
Entre el llanto y su voz saliendo como un graznido comenzó a contarles sobre la misión y sobre Shiori y Kimura. Al final, incluso Sakuna tenía los ojos llorosos al saber quiénes eran ellos. Desde pequeñas, ambas Haruno siempre se han preguntado si han tenido más parientes vivos aparte de su abuela y parecía que sí, sin embargo eso ya no importaba…
Las tres se quedaron un rato en silencio acostadas dentro del refugio mientras admiraban las figurillas de papel que tenían colgadas dentro hasta que los turbios sentimientos de Sakura y Sakuna se calmaron.
—Creo que esto necesita una nueva decoración, creo que es un poco ridículo seguir con estos adornos cuando podemos tener otro estilo —opinó Ino.
Sakura y Sakuna tuvieron que asentir aunque en el fondo deseaban dejar una parte de la infancia intacta, la que aún no les había volteado la cara con sufrimiento.
Con la mente más clara, Sakura pudo reparar en su vergonzoso comportamiento frente al equipo siete, el equipo zero, Tsunade, Shizune y el equipo de Neji. Con sus manos se cubrió su avergonzado rostro que comenzaba a calentarse. Comenzó a sentirse frustrada por hacerles ver al equipo siete que no estaba a la altura de ellos y casi desmoronarse frente a ellos, enojada consigo mismo por no demostrar que está a la altura de ser parte -aunque sea provisional- del equipo zero, se odio por no regresar frente a su Shishou con la frente en alto por representar al país del fuego con éxito y se sintió patética por haber huido de Neji con solo verlo.
—Me encontré con Neji al salir de la torre y lo único que hice fue huir —dijo a las otras dos.
Ino se sentó de golpe y la fulminó con la mirada, por inercia las otras dos se sentaron y aguaron a que hablara.
—Sakura, sabes que te amamos y hemos tenido una larga amistad desde que nos conocemos en el jardín de niños, es por eso que no voy a reprimir lo que te tengo que decir
Sakura sonrió ante la ansiedad. Cuando Ino quiere puede decir las verdades sin una gota de dulzura, justo como Sakura lo hace, por algo son amigas.
—¿estás segura de que amas a Neji? —fue la primer cachetada que recibió Sakura, antes de que pudiera decir algo, Ino siguió hablando—. Desde que regresaron Sasuke y Naruto lo único que haces es parecer que estás en una carrera contra el tiempo, esforzarte para ir a la par de ellos, para demostrar que eres fuerte, pero creo que entre más te esfuerzas más pierdes en cuenta quién es Sakura.
Sakura se quedó en silencio.
—Enojandote con ellos por dejarte a un lado, ¡Ok! el demonio había salido de mi si eso me hubiese hecho mi equipo, pero ir a misiones ANBU y el equipo siete sin cuidar de tí. Luego está la pelea entre tu abuela y tú, pelear con tu equipo por una relación ¿estás segura que lo vale? Sé que Neji es una grandiosa persona pero quien solo veo que da por la relación y da la cara eres tú. Das la cara a tu equipo, das la cara a Hiashi, ¿Qué hace el? Dar bonitas palabras, salidas y besos. ¿realmente vale la pena?
A un lado de Ino, Sakuna asentía de acuerdo. Arritada, Sakura miró a las dos un poco dolida.
—¿Realmente vale la pena? —repitió las palabras de Ino con un poco de amargura—, Con qué cara me pueden decir eso cuando tú —señaló a Sakuna—, tienes años enamorada de Naruto, hablas con él, te ríes con él e incluso salen a comer ramen pero nunca has tenido el valor de decirle lo que sientes —Sakuna le miró avergonzada y ahora se giró a Ino—, y tú, te diré lo mismo. ¿Realmente vale la pena esta enamorada de Shisui? si, coqueteas con el pero luego te haces la que no pasa nada y al final lo sigues a escondidas porque sabes que tiene fama de ser mujeriego y no parece interesado en tener novia.
Ino parecía un pez recién salido del agua, su boca se abría y cerraba una y otra vez. Sabía que lo que había dicho es verdad y no podía refutar. Las tres se miraron entre sí como animales heridos listos para atacar ante cualquiera de las palabras de la otra.
—Sea lo que sea —comenzó a decir Ino—. Sí, quizá Sakuna lo que necesita es agarrar valor, yo pensar seriamente si quiero esto no no... —Sakura bufó—, y tú, no digas que hayas encontrado buenos hombres, ¡pero vamos! Kiba es bueno aunque quizá al ser la primera relación de ambos pues… Los dos eran inmaduros, de Shikamaru seguiré preguntándome qué sucedió para que se separen, creí que habría boda… Y Neji, él es grandioso pero le falta no enfocarse tanto en sí.
Sakura enarcó la ceja.
—Sí —suspiró como si esta conversación fuese realmente difícil. Tomó aire y continuó hablando—. Sakura, por como eres, tú lo que necesitas es un hombre que sea maduro.
—Él es maduro.
— Fuerte —entornó los ojos Ino.
—Él es un prodigio.
—¡Déjame acabar!
—…
Se aclaró la garganta al ver que esta vez le haría caso Sakura y siguió hablando.
—Te la pasas corriendo para buscar la aprobación y estar a la altura de los demás. No necesitas perseguir a nadie, eres fuerte, ¡grandiosa! Tú o que necesitas es un hombre fuerte y maduro que reconozca, te vea tal cual eres, con todo y tus defectos y eso incluye tu frente de marquesina, que sabe que estás a la par de él y que plante la cara contigo.
Las lágrimas comenzaron a resbalar por el rostro de ambas Haruno.
—Neji se que algún día lo será, hay que reconocer que ha crecido, pero hoy no es el hombre para ti. Necesitas a alguien mucho mejor que ellos… —miró a las gemelas que sonreían y no paraban de llorar. Es tanto el sentimentalismo que Ino también comenzó a llorar—, esto no cuenta como la noche de chicas Sakura, ¡No te escaparás!
Las lloraron de la emoción, platicaron y rieron dejando a un lado el tema de los chicos. Al final, las tres se volvieron a acostar hasta que Sakuna e Ino se quedaron dormidas, Sakura no podía así que en silencio se levantó de su lugar y comenzó a vagar por el bosque hasta que al final se sorprende al ver a una persona no muy lejos del refugio.
Por la coleta negra que colgaba en su espalda pudo identificar al instante de quien se trataba. Con tantas misiones que ha realizado cubriendo su espalda -o al menos eso quería hacerse pensar-, no tenía duda de que se trataba de Itachi.
Cuando estaba por dar la media vuelta e irse por otro camino, él giró su torso hasta que sus oscuros ojos negros se encontraron con los de ella. Sin poder irse, no tuvo de otra más que saltar hasta la rama en que el se encontraba colgado y sentarse a su lado.
El ùnico sonido entre ellos fue el del ocasional viento que soplaba en sus rostros y el del kunai de Itachi que lo afilaba una y otra vez. Este es el escenario más relajante que ha tenido hasta el momento y eso le agradeció a Itachi. Poco a poco sus músculos se iban relajando al punto en que dio un pequeño brinco al sentir que su cuerpo se inclinó hasta el de Itachi. Fue solo hasta ese momento que Itachi dejó de afilar su kunai y Sakura rompió el silencio al decir perdón en un susurro.
Sakura tragó en seco cuando los ojos color carbón le miraron de una forma que su cuerpo involuntariamente se estremeció, se sentía como un ratón enjaulado por el gato. Cuando una de las mortales manos de Itachi le tomaron el mentón para tener más control de ella, Sakura sintió que rostro comenzaba a calentarse.
—I- Itachi —tartamudeó al ver que su varonil rostro se acercaba peligrosamente al suyo. Su cerebro se atrofió, sus pulmones olvidaron cómo funcionar y sus venas comenzaron a palpitar tanto que en cualquier momento se romperían.
—tú me querías besar —la sedosa y gutural voz de Itachi provocó que una corriente eléctrica recorriera desde la punta de sus pies hasta su nuca.
Aturdida, tardó un momento en procesar sus palabras hasta que lo comprendió. ¡Hablaba de cuando estaban peleando!
—Si, digo no, bueno parecía que si pero no —Itachi enarcó la ceja—, ¡Eso fue un error! yo, er, está científicamente comprobado que cuando está uno al borde de la muerte busca a la persona más cercana que le parezca atractiva y buscar calor humano… Ya me ha pasado eso con Shikamaru y una vez con fue con Gaara... ¡Que estoy diciendo! Esto debe quedar en secreto —le suplicó al darse cuenta que había dicho uno de sus mejores secretos que se iba a llevar a la tumba.
Pudo ver que a pesar del rostro inexpresivo, los ojos de Itachi brillaron de diversión. Sakura siguió vomitando lo primero que se le ocurría decir hasta que de pronto, como ataque sorpresa, Itachi volvió a tomarla del mentón y la silenció con un beso en los labios.
Su sorpresa no duró tanto, poco a poco con la insistencia del movimiento de los labios de Itachi, ella se dejó llevar, al principio lo siguió con timidez hasta que las manos de Itachi se posaron en su cintura y la acercaron a él un poco más. Con la mente en blanco siguió el movimiento de los labios de Itachi hasta que iban teniendo más y más confianza. Un delicioso calor comenzaba a expandirse desde su estómago que comenzaba a revolotear conforme los dedos de Itachi acariciaban su piel debajo de la camisa.
Tan aturdida estaba que perdió el equilibrio en la delgada rama y comenzó a car, lo último que vio antes de cerrar los ojos fue el piso que estaba por estrellarse en su rostro, o mas bien ella al piso.
Cuando sintió el golpe en su rostro abrió los ojos y lo primero que notó es que lo único que le dolía es su nariz que era aplastada. Quitó el peso muerto que le golpeó y entonces, se dio cuenta que era el brazo de su hermana. Perpleja, miró a su alrededor, estaba en medio de Sakuna e Ino que seguían dormidas, sobre ella no estaba una rama con Itachi viéndola, estaban las flores y estrellas de papel colgados de hilo.
Estaba en el refugio.
Se había quedado dormida.
El salir y encontrarse había sido un sueño.
Si no fuese porque las otras dos estaban dormidas se hubiese reído a carcajadas por lo ridículo que había sido el sueño. Soñar con Itachi le parecía tan irrisorio como el soñar que él le daba un beso. Itachi podía ser muchas cosas, pero lo más loco que pudiese pensar es que por cuenta propia bese a alguien. El es el demonio encarnado… Que es demasiado molesto…
Al pensar en Itachi, su mente indudablemente pensó en Neji y su pecho se oprimió.
Odiaba a Ino y que sacudiera sus pensamientos justo en este momento en donde está más sensible.
Se recostó nuevamente entre su hermana y mejor amiga y contempló las estrellas de papel.
¿Qué quería para el futuro? Si era sincera, quizá si hace un año le hubiesen preguntado qué es lo que espera de su futuro lo hubiese dicho en un dos por tres, ahora solo era una mancha blanca difusa. ¿Hablaría con el equipo siete nuevamente?, ¿Morirá alguien más?, ¿Alguna vez volverá a ser ninja?, ¿Seguirá con Neji?
Todas y cada una de las frases provocaba que le diera náuseas.
Ino está equivocada, ¿cierto? Neji es una gran persona, ha convivido con él, le apoyó cuando el equipo siete la abandonó, los días que iban a caminar después de haber entrando, cuando se sentaban a platicar aunque sea de la cosa más absurda que les ha sucedido.
"Te amo", esa palabra había cambiado todo entre ellos, ya no había vuelta atrás. ¿Cómo sería una vida si le dijera que lo amara? ¿sería suficiente?
Se imaginó a ella misma corriendo hacia Neji hasta que lo encontró con su equipo nuevamente, él estaba con sus compañeros de equipo, cuando la notaron aguardaban hasta que tomó aliento para seguir hablando. Lo miraría a los ojos con convicción y le diría te amo.
¿Y luego? …
Podía verse a sí misma casándose con él, tendrían como primer hijo un varón que sería igual a su padre. Vivirían en el recinto Hyuga porque ella le seguirá apoyando y poniendo feliz que Neji siga siendo tomado en cuenta. Tanto ella como Neji se amarán tanto como se aman ahora, podía ver que si seguía el mismo curso que toman ahora entonces ella seguirá sin ser ninja, escogerá ser madre de familia, criará los hijos que tengan, estará al pendiente de Neji y cada mañana, cuando su hijo ya sea lo suficientemente mayor verá a padre e hijo salir de la casa para entrenar y tener éxito como un prodigio que será.
Todo eso hará a pesar de que esté bajo las órdenes de Hiashi Hyuga, que seguirá sin aceptar que lleve el apellido Hyuga. Por ser líder de la familia hará que su vida en el recinto Hyuga sea una pesadilla, nadie le hablara, solo verá desde lejos como todos hacen su vida, Naruto se vuelve el Hokage y se casa con Hinata, todos lo aman por sus grandes logros, a Sasuke lo reconocen como un poderoso aliado, Sai será la mano derecha de ellos y Kakashi asesor de Naruto.
Ellos crecerán a pasos agigantados mientras que ella se queda rezagada hasta el fondo mientras es rechazada por todos los que le rodean. Lo peor, es que su ex-equipo y ella nunca hicieron las paces…
El otro camino que ve es que ella le dice que lo ama pero que quiere recuperar su vida. Neji feliz porque los dos se aman entonces le dice que si. Juntos van y hablan con el equipo siete, hablan con Lily Haruno y pelean hasta que al final ella accede a que vuelva a ser parte de la lista activa y Neji finalmente planta cara con hiashi.
Al final, sin decirle a nadie se casan y después de unos meses regresan a la aldea. Como el equipo siete ya está reunido con ella entonces va y entrena todos los días con ellos para ganar el tiempo perdido. Entrena, hace misiones y está en el hospital trabajando. Con el tiempo Sakura se vuelve tan importante e indispensable para el pueblo como todos los del equipo siete.
Después de un tiempo finalmente Neji y ella tienen un hijo. Solo hasta que empieza a caminar y jugar con los niños del preescolar es que Sakura empieza a notar la ausencia de su esposo, cada día está más y más ausente, si regresa de una misión no tarda más que una noche en quedarse en la casa antes de irse nuevamente. Solo cuando desayunan es que aparentan ser una famili feliz pero las noches se tornan frías y los dos comienzan a pelear más y más por sus ausencias.
...Y está el camino utópico en el que los dos buscan el modo en que Neji tenga la aprobación del clan Hyuga y ella siga con su carrera, donde los dos se apoyan y son realmente felices.
¿Qué tanto hay que sacrificar para estar juntos?
El rostro de Itachi volvió a su mente.
—Te mereces a alguien mejor que Neji.
Aquellas palabras fueron como un golpe directo al estómago. Molesta, de pronto sintió que el refugio era demasiado pequeño necesitaba salir y tomar aire fresco.
Caminó por el silencioso bosque mientras ahondaba más y más en sus pensamientos hasta que finalmente terminó adentrándose a la aldea.
—Sakura.
Al alzar la mirada se encontró con el que inundaba su mente con pensamientos y sentimientos.
—Neji.
¿Se lanzará a su futuro o se echará para atrás?
—¿Quieres caminar? —preguntó Neji siendo el primero en hablar de los dos.
Con los nervios a flor de piel, Sakura lo único que pudo hacer es relamerse los labios y asentir. Neji acercó su mano a la de Sakura y entonces caminaron agarrados de la mano a paso tranquilo.
Caminaron por las calles de Konoha, ocasionalmente saludaban de lejos a algún conocido o persona que ayudaron alguna vez, en este caso a quien más saludaron fue a Sakura. Como era pasada la hora de la salida del colegio incluso se toparon con niños.
Después de un largo rato en silencio cada uno inmerso en sus pensamientos, Neji se detuvo obligando a Sakura a hacer lo mismo.
—Te amo —volvió a repetir Neji como la última vez. Solo que esta vez su convicción parecía ser más firme—, te amo y no estoy esperando que digas lo mismo. Sé que no estás preparada para decir lo mismo, lo puedo notar y no te sientas mal por eso, yo solo quiero que sepas qué tan serios son mis sentimientos por ti. Hoy que saliste de la torre de la Hokage parecías muy alterada así que he estado buscandote, si necesitas decir algo ya sabes que aquí estoy.
Sus emociones comenzaron a conflictuarse cuando la mano de Neji acarició el cabello rosado. Sacar el tema de Shiori y Kimura además de la decisión que debe de tomar ahora o nunca le hacía más difícil pensar.
—¡De nuevo ha llegado tarde Kakashi-sensei!, no puede decir que se ha perdido en el camino de la vida o que ha ayudado a una anciana que eso ni usted se lo cree.
Tanto Neji como Sakura giraron el rostro para encontrarse a todo el equipo siete caminando juntos justo por el camino que ellos estaban. Quienes parecían que ya la habían notado era Kakashi y Sai porque comenzaron a ralentizar su caminar, aprovechando eso y que los otros dos no la veían Neji y Sakura se alejaron por otro camino para que no se cruzaran y pudiese comenzar una pelea de miradas entre Neji y los otros provocando que Sakura se enojara más.
Toda preocupación se evaporó tan rápido y a la par del hilo de la conversación por el encuentro del equipo siete. Incluso Neji sabía que es mejor no seguir hablando del tema anterior cuando sucedían cosas como estas.
—Sakura, yo…
Sakura salió de sus pensamientos cuando notó que Neji dejó de hablar, casi emitió un quejido de disgusto cuando notó que Neji veía a uno de sus dolores de cabeza más frecuente en los últimos tiempos: Hiashi Hyuga.
No tenía tiempo de mostrarse vulnerable, no frente a él. En cuestión de milisegundos irguió su espalda y con la frente en alto miró a Hiashi con disgusto.
—Es bueno saber que has regresado en una pieza de tu primera misión diplomática, me sorprende que no pasó ningún problema con algún otro país o alguno que no sabemos hasta ahora —dijo Hiashi.
Sakura congeló su sonrisa, no va a darle la satisfacción de verse molesta.
—Tsunade-sama me ha entrenado muy bien, tan bien que habrá en un futuro una conversación con el país del agua.
—Supongo que no tan bien porque ya no eres un ninja —ese fue un golpe bajo. Antes de que Sakura pudiese decir algo Hiashi miró a su sobrino—, te tengo una misión del clan que necesito que hagas en este momento.
Sakura podía imaginarse que detrás de ese rostro estoico el líder del clan Hyuga se reía como maniático mientras le salían cuernos y cola.
—Creo que hablaremos en otro momento —le dijo Neji a Sakura. Los hombros de Sakura se cayeron y el pecho de Hiashi se hinchó hasta que Neji se giró a su tìo—, dejaré a Sakura en su casa antes de ir al recinto.
Esta vez Sakura hinchó su pecho al ver que Neji no se iba a abalanzar a hacer la misión del clan y que en cambio le iba a tratar un poco más antes de ir al clan. Con ver la cara de irritación de Hiashi por lo mismo se deleitó tanto como si le hubiesen dado su postre favorito.
Con el humor ligeramente levantado tomó la mano de Neji y se fueron a su "casa", en realidad seguia durmiendo en la casa de Mikoto Uchiha por el momento. Desde que regresó a dormir ahí, Mikoto no acepta que se vaya por un tiempo a la casa de Ino o Shikamaru alegando que falta otra mujer en una casa rodeada de hombres.
Ahora los Uchiha si estaban acostumbrados a Sakura, en estos momentos se les hace habitual ver la cabellera rosada entre tantas oscuras pasearse por las calles como una más de ellos a pesar que resalta como si fuese una estrella en la oscuridad, cosa que le repetía mucho Shisui como broma, eso y que nunca la podrán perder de vista si se separaban en el recinto o todo konoha.
Al entrar a la puerta de la casa de los líderes del clan Uchiha, Neji y Sakura se despidieron con un beso de labios antes de que Neji se fuera.
Sakura se quedó en el umbral de la puerta un rato mientras miraba la puerta delante de ella, trataba de encontrar la energía necesaria para aparentar que todo estaba bien. Inhalando profundamente, abrió la puerta y fue recibida por una reluciente Mikoto.
—¡Sakura! Bienvenida a casa —dijo la matriarca dándole un abrazo maternal.
Se tuvo que morder la lengua para obligar a las lágrimas que comenzaron a picar sus ojos a no salir, ni siquiera asomarse, el abrazo de Mikoto es tan cálido y maternal que solo la hacía sentirse más sola de lo que ya está.
—Me alegra ver que estas bien, te ves más delgada. De seguro no te alimentaron bien, vamos a cenar, ya está la comida.
Sakura sintió confort al sentir la mano de Mikoto en su espalda. Sumida en este pequeño momento de confort entró al comedor. Esa noche solo fueron Fugaku, Mikoto, Itachi y ella los que comieron así que fue una cena muy tranquila en la que hablaron de nimiedades, Mikoto sobre su día a día, una que otra vez Fugaku sobre su trabajo en la policía e incluso Itachi estuvo participando. Todo iba de maravilla. Sakura reía y sonreía disfrutando el momento en que quería aparentar que así son todas sus noches, sin preocupaciones y sin terrores nocturnos que cada vez se vuelven más y más frecuentes en la noche.
Una vez que terminó la cena, Sakura ayudó a Mikoto a limpiar y se fue a su cuarto, en cuanto entró al cuarto de visitas su sonrisa se desvaneció y su cuerpo dejó de funcionar así que terminó en el piso recargada en la puerta.
¿Cuánto tiempo iba a durar así?
Se limpió las solitarias lágrimas que se deslizaron por sus mejillas antes de agarrar las energías que no tenía para levantarse.
—Tengo que seguir adelante —se dijo a sí misma.
Se cambió de ropa por un pequeño short y una camiseta de tirantes y fue al cuarto de enfrente. Sin molestarse abrió la puerta encontrando a Itachi ya con el torso descubierto y unas cuantas heridas en el. Ninguno de los dos sonrió o dijo algo, simplemente se quedaron quietos mientras el brillo verde salía de las manos de Sakura y curaba los moretones.
—No te ves bien.
El suave tenor de Itachi se escuchó extraño en la silenciosa habitación como si fuese un intruso. Tan sorprendida estaba Sakura de escucharlo que se detuvo de curarlo y se quedó inmóvil mirando su espalda, se mordió el labio con fuerza para no dejar escapar el llanto. No podía hacer eso, menos con él dentro de la habitación.
—A veces es mejor hablar con alguien sobre lo que te sucede —gracias a que Itachi estaba de espaldas a ella no vio cómo sus ojos verdes se abrieron como platos de lo sorprendida que estaba de lo íntimo que es la conversación que estaba haciendo él de todas las personas—es mejor que cargar con todo solos, lo he aprendido con el tiempo y la verdad no me gustaría pensar qué hubiese pasado si hubiese hecho todo solo.
Todo el peso de sus preocupaciones y tristezas cayeron tan de golpe que las lágrimas comenzaron a deslizarse por su rostro sin control.
Sakura cerró sus ojos y apoyó su frente entre los omóplatos de Itachi. Extraña estar con Sasuke a pesar de su máscara de amargura de "yo soy mejor que ustedes y no me preocupo por nadie", extraña pasear con el tonto de Naruto y reirse de sus tonterías, hablar y pelear con el inadaptado social de Sai, molestar al pervertido de Kakashi y pasar el tiempo con el amable de Yamato, le duele no hablar con su abuela a pesar de que odia y comprende las leyes de los clanes, odia a Hiashi por limitarlos y en verdad aprecia a Neji, lo quiere, es una gran persona que se esfuerza, que admira pero...
—Solo… Estoy cansada —esas tres pequeñas palabras salieron de sus labios en un suave y quebradizo tenor cargado con un gran peso.
Al sentir que Itachi se aleja sintió que algo dentro de ella se rompió por su evidente rechazo hasta que siente los brazos de él envolverla hasta que su frente estuvo enterrada en el pecho de Itachi. Su estómago comenzó a retorcerse al sentir tal aproximación.
Se sentía mejor.
Podía sentir que él trataba transmitirle sin palabras que él estaba ahí. Las lágrimas comenzaron a salir con mayor fuerza hasta que su cuerpo comenzó a convulsionarse. En todo momento Itachi le limpiaba las lágrimas en silencio hasta que más adentrada la noche los dos se quedaron dormidos en la cama solos una vez más, y como la primera vez, Sakura no tuvo ningún terror nocturno que la despertara en la noche. Solo hasta que los rayos de sol se metieron por la ventana es que los dos abrieron los ojos.
Ambos seguían abrazado y tenían los rostros lo suficientemente cerca como para ver la vetas en los ojos del otro. Los dos se miraba con intensidad y las palabras sobraban.
Antes de poder hacer o decir algo la puerta del cuarto se abrió.
Ahí en el marco de la puerta con la boca abierta, estaba Izumi.
¡Creo que es el capítulo más corto que he hecho hasta ahora! Quizá mas adelante cambie los caminos a tomar de Sakura para su futuro con Neji pero bueno. Ahora ando con un poco de prisa así que gracias a todos los que han leido hasta ahora y para decir que en Wattpad también me pueden encontrar como MayuraKarin.
Saludos!
