Way down we go—
Capítulo 21
Secretos al aire
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Sakura abrió la puerta principal de la residencia Uchiha tan fuerte que por poco y la agriete al salir corriendo a la calle, aún así no tuvo cuidado en eso, ni en el desayuno que no comió o de Mikoto gritando a Sakura al ver que salía. lo único que tenía en mente es encontrar a Izumi. Corrió por las calles del barrio uchiha sin importarle que algunos le mirasen como una loca hasta que finalmente se le encendió el cebrero y corrió a los campos de entrenamiento Uchiha.
Ahi en el más lejano de todos estaba Izumi practicando con un muñeco de madera, intercalaba golpes con los puños y las piernas, se le veía muy concentrada.
Sakura suspiró de alivio cuando por fin la encontró y caminó hacia ella.
—Izumi yo- —fue interrumpida al tener que que esquivar un puñetazo que iba directo a su rostro si no fuese porque se quitó.
Tan aturdida y avergonzada que estaba por la posición tan comprometedora que la había encontrado con Itachi que solo acertó en esquivar cada uno de los golpes que la Uchiha trataba de darle.
—Izumi —intentó nuevamente en vano antes de agachar su cuerpo para esquivar una patada.
Cada que intentaba hablarle los golpes de Izumi se volvían más bruscos hasta que comenzó a fastidiarse.
—¡Es un malentendido! —gritó de la frustración pero parecía que ella no le escuchó.
Mentalmente, Sakura maldijo a Itachi por no haber venido a ayudarla, tal es su enojo que incluso se lo imaginó que estaba atado de cabeza colgando de una cuerda que ella sostenía y lentamente lo bajaba directo a una olla hirviendo con mucha satisfacción.
Cuando ve que Izumi frunció el ceño y activó la primera etapa del sharingan supo que estaba en problemas, un Uchiha nunca bromea cuando activa su línea de sangre.
—Itachi no necesita a alguien como tu —dijo Izumi. Aquellas palabras calaron más hondo dentro de ella que lo que hubiese sido un cuchillo recién afilado, tan aturdida quedó Sakura que no pudo evitar el puñetazo que le dio Izumi en el labio—, Itachi necesita de alguien que lo comprenda y cuide, que esté ahí con él y para él, que sepa que no es una máquina de matar sin emociones.
Izumi bajó sus puños y solo entonces Sakura dejó de defenderse para escuchar con atención a la Uchiha a pesar de que sus palabras seguían ardiendo como ácido en su pecho.
—Crees conocer a Itachi pero no es cierto, nunca encontrarán una persona si quiera parecida a él, ha dado tanto por el pueblo y el clan que no lo creerías si te lo dijeran —se relamió los labios en un intento de tomar un respiro para calmar sus emociones antes de volver a mirar a Sakura—, sobre todo a nosotros los Uchiha que estamos condenados a la desgracia. Es por todo esto que siempre lo protegeré, porque yo lo amo y estoy dispuesta a dar todo por el.
Sakura sintió una sacudida eléctrica al ver tanta determinación en sus ojos color ónix cuando dijo aquellas palabras que la dejó sin aliento. De pronto sintió un gran respeto y una profunda envidia de Izumi por ser capaz de hablar con tanta convicción de que podía amar a alguien y decirlo en voz alta a una casi desconocida.
Izumi parecía tan segura de sus palabras que Sakura sintió miedo de ella misma y de su relación con Neji. Se preguntó si así podrán llegar a hablar uno del otro y la respuesta se quedó en blanco.
Tan ensimismada estaba en sus pensamientos que no notó cuando Izumi aprovechó el momento para barrer sus pies tirándole de golpe al piso. Una vez que sintió su cabeza golpeó contra una piedra y sentir un poco de sangre salir de la herida fijó su vista en el pie de Izumi que se alzó lo más que pudo e iba a estrellarse a su rostro. Podía hacerse a un lado tirarla y subir sobre ella y tomar su cuerpo, podía hacerlo pero su cuerpo no respondía, embelesada por la fiereza y convicción de que estaba haciendo todo por el amor que tenía hacia Itachi no pudo hacerlo.
Iba a recibir el golpe de lleno a su rostro.
De pronto, la pierna de Izumi fue detenida. En un parpadear apareció Itachi y le agarró la pierna sosteniendo el fuerte golpe que iba a recibir Sakura como si se tratase de una hoja que acaba de desprenderse del árbol por casualidad. A pesar de eso, cuando las dos lo miraron se estremecieron levemente al ver su mirada seria sobre las dos. Itachi está molesto.
—Ha sido más que necesario lo que has dicho —la voz grave de Itachi las hizo estremecerse el doble cuando sus ojos ónix miraron serio y disgustado a Izumi—, no me hagas usar mi autoridad como futuro jefe del clan Uchiha en ti.
Aquella admiración que tenía hacia Izumi se tornó en un segundo en pena al escuchar las cortantes palabras de Itachi. Sin palabras, Sakura dirigió sus ojos verdes hacia Izumi que la vio tragar en seco, a pesar de que quería mostrarse como una auténtica Uchiha que no dejaba ver emoción alguna y llena de altivez, en su rostro se reflejaba una profunda tristeza y dolor.
Las palabras de Itachi había llegado como un duro golpe a las dos, o al menos Sakura lo sentía así por la empatía que sintió al ver el palpable rechazo de Itachi, al parecer él escuchó todo y por eso escuchó la declaración de amor de Izumi hacia él. Conocía bastante bien lo que se siente el rechazo, sobre todo cuando el receptor es un Uchiha y nada menos que el menor de los hijos del líder del clan.
Por la empatía y compañerismo que sintió hacia Izumi a pesar de que se han topado escasas veces, se paró y puso una de sus manos en el brazo de Itachi que aún sujetaba la pierna de Izumi.
—Uchiha-san, le aseguro que Izumi-san no tenía otra intención en sus palabras que el bien del clan y del futuro líder del clan Uchiha por el profundo respeto que le profesa gracias a la lealtad que tiene —gracias a que ha convivido con más de un Uchiha en su vida personal y profesional sabía que un modo de calmar a un Uchiha es adular su ego, y en cierto modo Itachi no debía ser distinto.
Es lo mínimo que podía hacer por Izumi y el gran respeto que formó hacia ella con sus sinceras palabras.
Los profundos ojos de Itachi la escrutaron con la mirada, no se dejó intimidar por ellos.
—Vete, luego hablaré contigo —dijo Itachi soltando la pierna.
Izumi se quedó tiesa mirando a Itachi por largo rato sin decir o expresar nada hasta que ve la mano de Sakura que seguía posada en el brazo de Itachi, luego su mirada fue de Sakura e Itachi hasta que finalmente su boca se volvió una estirada y larga línea larga.
—Olvida todo lo que he dicho Sakura-san —dijo Izumi antes de desaparecer en una bomba de humo.
Ahora que los dos se quedaron solos Sakura sintió que una parte de la opresión en su pecho se alejó dejándola con una ligera molestia.
—¿Sabes?, Ella solo se preocupa por ti —trató de defenderla nuevamente.
La mirada en blanco de Itachi se giró hacia ella.
—Eso no te incumbe —dijo y desapareció.
Sola y con la mano en el aire se quedó en el área de entrenamiento privado del clan Uchiha. Se veía molesto y eso provocó un vacío en el estómago de Sakura, recordó una y otra vez las palabras de Izumi buscando algo que le indique qué había molestado de ese modo a Itachi al punto de que le mirara como si no fuese nadie más que un conocido y subordinado de pacotilla.
Con la mente ocupada en los acontecimientos decidió caminar a su trabajo, como Shizune está atiborrada de trabajo en el hospital le hará el favor de hacer el trabajo administrativo en la oficina de Tsunade.
Lo único que se le ocurría es algo que le había llamado la atención pero lo hubiese dejado a un lado si no fuese por la seria reacción de Itachi:
¿Que había hecho Itachi por el pueblo y los Uchiha que había llegado tan profundo a Izumi? Sus años de experiencia le decían que cuando habló sobre el clan Uchiha encerraban más de lo que aparentaban aquellas palabras. Tenía que estar de acuerdo con Izumi, no conocía mucho sobre Itachi Uchiha.
Una vez que subió las escaleras de la torre de la Hokage decidió hacer a un lado sus pensamientos para concentrarse en su trabajo, sobre todo porque el día anterior no se había comportado de la mejor forma frente a su Shishou, esta vez iba a mostrarse del mejor modo posible.
Inspirando profundamente alzó la frente con dignidad y se metió al cuarto. En su escritorio como todas las anteriores veces estaba Tsunade, y por raro que pareciera, estaba sin una botella de alcohol a su lado, ignoraba el ANBU que tenía como sombra y trabajaba rápido en leer y firmar la pila de papeles que tenía en su escritorio. Esos solo significaba una cosa.
—Llegas justo a tiempo —dijo Tsunade al alzar la vista a su pupila—, tendré una reunión con los ancianos, ahora.
Tal cual como dijo se escucharon unos golpes en la puerta de que alguien estaba llamando. Ni tiempo le dio para poder quejarse de su shishou y no avisarle con antelación sobre la reunión por lo que fue hacia el lado derecho de su maestra quedando entre el ANBU y Tsunade, agarró los portapapeles y se mostró serena una vez que los tres ancianos se presentaron a la sala.
Desde que Sakura conoce cómo manejan el consejo los ancianos, podría decir que son antipáticos y aburridos, sin embargo quien creía que se ganaba la medalla era Danzo que como siempre parecía estar de mal humor.
—Buenos días Haruno Sakura —dijo Danzo al fijarse en ella luego de hacerlo con Tsunade.
Quizá lo hubiese tomado como una ofensa deliberada hacia su Shishou por saludarla a ella en vez de su Hokage si no fuese porque no es la primera vez que pareciese que tomaba en cuenta más y más a Sakura conforme pasaba el tiempo.
La primera vez había sido raro tanto para ella como para Tsunade, sin embargo ahora solo las estremecía a las dos por sus mentes traicioneras que les hacían creer algo que es imposible que sea.
—Ahora que nos encontramos todos reunidos —comenzó a decir Tsunade, con los ojos ligeramente entornados, su postura recta y sus manos entrecruzadas en la mesa, Sakura supo que esta no es una reunión cualquiera, esta la habían solicitado los miembros del consejo—, quisiera saber cuál es el significado de esta reunión.
—Tsunade Senju —comenzó a decir Koharu—, como ya sabrá desde hace meses hemos estado teniendo reuniones por el desconcierto que ha sucedido dentro de Konoha que hasta el momento aún se mantiene a raya, el envenenamiento de nuestros ninjas cuando regresaban de sus misiones a patrullar.
—Gracias a la ayuda de Haruno Sakura una persona solidaria y leal a la aldea —dijo Danzo—, con la cura que descubrió y que en su última misión encontró quién era el causante de este estrago podemos seguir con una preocupación menos.
—*En serio creo que te ama ese viejo amargado que asco, es todo tuyo, yo no quiero tener nada que ver con él* —dijo inner Sakura.
—Ignorando el hecho de que no estoy ni un ápice de interesada en él y me horroriza el hecho de pensar eso de él, tú eres yo y por cierto ¿Dónde estabas?—le dijo a inner.
Inner no volvió a decir una palabra porque casi le dio un infarto por la revelación de último momento que le hizo Sakura.
—Tsunade —escuchó que Homura le hablan a su shishou y volvió a prestar atención—, a pesar de las cosas que se han recuperado hasta el momento no podemos pasar en alto que siguen desapareciendo ninjas y civiles a tal grado que comienzan a cuestionarse dentro de la aldea y sobre todo no hemos hablado sobre el incidente del Kyubi.
Al hablar de Naruto, ambas mujeres se tensaron, el hablar de Naruto siempre ha sido un tema delicado cuando se suma a la ecuación al consejo de anciano que solo lo ven como un arma poderosa y peligrosa. Si no fuese porque son del consejo las dos hubieran triturado cada uno de sus huesos.
—Ese niño cada vez tiene menos control sobre sí mismo, esta vez fue muy lejos de la aldea, ¿correremos con suerte la próxima vez? —pregunto Danzo.
Uno a uno comenzaron a hablar sobre las quejas de aldeanos y ninjas, los problemas que causa Naruto y las fallas que éste ha tenido a lo largo del tiempo provocando que tanto Sakura como Tsunade se esponjen como gatos listos para pelear.
—Esto no sucedería si hubiese una mano dura que termine los problemas desde la raíz así como debió haber sido hecho el incidente Uchiha. Necesitamos un Hokage con la mente despejada y con un temperamento frío que veo lo que es mejor por el pueblo.
—¡Silencio! —gritó Tsunade golpeando la mesa con su puño al perder los estribos. Siempre dudaban de su autoridad y podía manejarlo pero no iba a dejar que siguieran moviendo alguno de ellos sus lenguas ponzoñosas.
En cuanto gritó Tsunade la tensión pareció haber sido succionada para ser cambiada por un espeso ambiente lleno de pesadez e intención asesina que incluso dejó sin aliento a los miembros del consejo. Todos giraron a hacia el origen de aquella aura, era el ANBU que estaba a un lado de Sakura.
Solo hasta ese momento Sakura y los otros tomaron una segunda mirada al ANBU, aquella máscara y coleta que colgaba en su espalda les es muy conocida, Itachi Uchiha estaba molesto.
Desde las rendijas de los ojos vieron un par de gemas escarlata reflejarse, Itachi estaba más allá de molesto para incluso dejar ver su Sharingan.
Tan intensa es el aura que Itachi emanaba que tanto Sakura como inner sentían que el sentido de supervivencia les gritaba que corriera lejos o serían devoradas, sin embargo sus piernas no se movían ni un músculo, es como si ella fuese un pequeño conejo frente a una pantera listo para comerla.
—No tienen derecho a hablar sobre ese tema, nada pasó y hasta el momento todo sigue igual —la voz de Itachi normalmente sedosa se tornó oscura y amenazadora.
Ninguno tuvo el valor de refutar a Itachi, incluso los ancianos se miraron entre sí, habían perdido la sed de pelea y sabían que seguir hablando con Uchiha Itachi molesto no era buen augurio, no por nada es uno de los mejores ninjas de Konoha.
—Consejo —Tsunade aprovechó el momento de sopor para poder hablar—, puedo ver que todos en esta sala buscamos lo mejor para la aldea y cada uno de los integrantes, es por eso que usamos todos nuestros recursos para hacer lo mejor posible sin causar revuelo. Considero que por el momento se levanta la sesión.
El consejo de ancianos estuvo de acuerdo, Inner Sakura asintió con urgencia mientras alababa a su shishou e Itachi se quedó inmóvil.
Tsunade siguió al consejo de ancianos por consideración aunque en realidad se le habían acabado sus botellas de sake por lo que decidió acompañarlos para ir furtivamente por más botellas a su tienda favorita. Itachi, por ser su escolta en día de hoy no tuvo de otra más que seguirle mientras que Sakura se quedó sola en la oficina de la Hokage.
Sakura parpadeó una y otra vez tratando de pensar qué es lo que había pasado. Por segunda vez, había visto a Itachi molesto en un mismo día, y por si fuera poco con los ancianos se mostró enojado al parecer. Tomando nota de nunca buscar poner furioso a Itachi y alabar que en todo este tiempo le ha tenido mucha paciencia.
Que se enoje de ese modo no era una coincidencia, sobre todo porque en las dos veces estaba involucrado el pueblo y los Uchiha, su pequeña mente que en numerosas veces la alabaron comenzó a correr buscando respuestas a este rompecabezas, tenía las piezas que Izumi había dicho, el pueblo y los Uchiha están involucrados, y quizá si los ancianos están involucrados quiere decir que lo más probable es que también el Hokage.
Algo importante casi había pasado o pasó.
—Tienes que ir ahí —dijo inner.
Sakura no pudo estar más de acuerdo, su curiosidad no le permitiría dejar esto a un lado, no después de que se le repitió muchas veces en el mismo día la cosa que sabían los altos mandos y ella no. Sus ojos se fijaron en la puerta que está en medio de los dos grandes libreros: La biblioteca privada del Hokage, ahí se pueden encontrar desde colecciones raras y antiguas de pergaminos hasta pergaminos prohibidos y lo que buscaba, el archivo de misiones.
Estaba sola y por lo que podía sentir por el chakra, estaban muy lejos.
Una de las ventajas de ser la estudiante de la Hokage es que tiene acceso a la biblioteca para examinar libros de medicina. Inner Sakura le alentó a seguir adelante pero ella lo pensó una y otra vez, sabe que no es bueno abusar de su privilegio y aún así no dejaba de pensar en otra cosa.
No, definitivamente no podía dejar esto a un lado. Entreabrió la puerta principal de la oficina y espió por ambos lados del pasillo, está completamente desolado. Con cuidado cerró la puerta y se dirigió a hacia la biblioteca privada.
Utilizó los sellos correspondientes hasta que finalmente se escuchó el click de la puert quitarse. Una vez dentro de la biblioteca contempló la sala llena de piso a techo de estantes con libros, se sintió como si tuviese doce años de edad nuevamente e iba a uno de sus entrenamientos de chakra curativo, ahí en medio de la sala estaba el mismo sillón donde Tsunade se sentaba y la mesa cercana donde ella trabajaba con el pescado junto al estanque. Incluso a veces simplemente entraba para quedarse horas y horas leyendo.
Se siguió de largo hasta que llegó a un estante donde estaban archivado todas las misiones y reuniones realizadas desde que se fundó la aldea de la hoja.
Con mucho cuidado comenzó a inspeccionar las fechas eliminando las fechas anteriores al inicio de la carrera ninja y por el secretismo decidió comenzar desde que se unió a la fila ANBU. Fue clasificando los archivos hasta que finalmente quedaron un centenar de ellos de los cuales la mitad estaban clasificados como S.
Con la adrenalina corriendo por sus venas por el miedo de que su shishou la encontrase aquí y le prohiba la entrada comenzó a leer y dejar los pergaminos incorrectos en el estante tratando de leer lo menos posible porque al final de cuentas son misiones clasificadas de ANBU y si por algo tenía fama Itachi es de que es de los mejores haciendo sus misiones. Ha estado en misiones con Itachi y podía afirmar que es un prodigio a la hora de hacer lograr completas las misiones a cómo se diera, ha tocado la oscuridad del equipo ANBU pero presentía que lo que ha visto y vivido con el equipo zero es la superficie de un lago oscuro y profundo.
Sus ojos se detuvieron al leer el pergamino de sus manos, se quedó como piedra por la impresiones de lo que había leído en las primeras líneas. Sin creerlo volvió a empezar una, dos, tres veces y solo entonces sus ojos se dilataron y si no fuera por la fuerza de voluntad hubiese tirado el pergamino al piso.
Cuando más leía lo que había en el pergamino la sensación de hundimiento en su estómago se hacía más y más profunda.
—Encontraste la misión.
Dio un pequeño brinco tirando el pergamino de paso. Con el corazón desbocado miró al intruso que no notó su presencia.
Itachi.
—Hay una razón por la que hay archivos que son clasificados —el tono de voz frío como el acero hizo empequeñecer el corazón de Sakura. Itachi se inclinó para recoger el archivo y se lo entregó a sakura, no había emoción alguna en su rostro.
Sakura tenía miedo, se sentía avergonzada, triste y asustada al mismo tiempo y que Itachi le hubiese encontrado no ayudaba en nada.
—¿Sasuke sabe de esto?
Se quiso golpear contra un muro justo cuando sus boca terminó de hablar. Sabía que lo mejor es bajar la cabeza pedir perdón e implorar que no la reportara con Tsunade o quizá esperar que Itachi le diese la peor lección de su vida por irrumpir en archivos privados que por una razón eran secretos, pero… que Itachi se quedase parado con el rostro en blanco solo le animó a su pequeña parte para nada inteligente a preguntar lo primero que se le vino a la mente.
—No y espero que nunca sepa de este lado oscuro del clan, porque a diferencia de mi, Sasuke desde pequeño ha crecido sintiéndose orgulloso del clan y creyendo que somos fieles seguidores del buen camino.
Sakura sintió como si un rayo la partiera en dos ahí mismo. En aquella advertencia de no decir nada encerraba mucho más de lo que decía. Se sintió como si la tierra que la mantiene firme se desmoronaba, todo lo que creía de la aldea se estaba yendo como si fuese una mota de polvo que se lo llevaba el viento, siempre se sintió orgullosa de su "brillante y querida" aldea creyendo en la justicia y lo que consideraba como lado oscuro no era más que tonos grises de su aldea.
Qué tonta había sido al pensar que Sai no contaba todo lo que ha visto en ANBU y Raiz porque recibía órdenes de más arriba. Miró a los ojos a Itachi y si antes podía ver la magnitud de los distintos mundos en que los dos caminaban ahora ella se sentía como una pequeña hormiga junto a un gigante. Quería vomitar y llorar por lo que casi fue y porque Itachi es como dice Izumi, alguien que los que muy pocos estarían dispuestos a hacer por el amor a su pueblo y a su hermano…
De pronto se sintió furiosa con Sasuke y las miles de veces que él habla pestes de su hermano siendo el peor del mundo.
Caminó hacia Itachi hasta que sus rostros estaban a centímetros uno del otro. Itachi no dijo ni se movió un centímetro, se quedó mirando con el rostro serio a Sakura mientras sus ojos con el sharingan activado le miraban, hacía mucho que dejó de sentir miedo de esos ojos gracias a que Sasuke cuando de pequeño se enojaba lo activaba, Inconscientemente levantó su mano hasta ahuecar en ella la mejilla de Itachi y acariciarlo, bajo sus dedos sentía su piel rasposa de donde comenzaba a salir el vello de su barba.
—No quiero tu compasión —le dijo Itachi en su susurro.
Solo entonces sus ojos color esmeralda se suavizaron.
—No, no es compasión, es admiración taicho.
Itachi tomó la mano de Sakura que seguía acariciando su mejilla y la aleja ligeramente, sus sharingan comenzó a girar con perezosa lentitud de un lado a otro sin despegar su mirada de la de ella.
—Dime Itachi, Sakura —le susurró Itachi en su oído.
Una corriente eléctrica por toda la columna vertebral de Sakura, avergonzada desvió su rostro y recrimina a inner que se convirtió en un pequeño charco de agua en vez de estar ahí gritando o diciendo algo para desviar su mente a otra cosa.
—Uh, ¿quieres comer? creo que hemos estado mucho tiempo aquí —hizo como si viese un reloj—, Tsunade debe haber ido a comer, vamos.
—*Serás una vieja solterona así* —le recrimina inner al volver a la vida.
Itachi se le quedó viendo unos instantes antes de meter el pergamino en su lugar y la arrastró a la salida, pasaron por la oficina de Tsunade que seguía vacía salieron de la torre y caminaron por la calle.
—Vamos a un restaurante en el barrio Uchiha que creo que te gustará —le dijo a Sakura al sentir su mirada interrogante al caminar junto a él.
Satisfecha se concentró en tranquilizar su mente y emociones que parecieron haber sido licuadas y devueltas a su lugar sin orden.
Una vez que entraron al barrio Uchiha, Sakura no pudo evitar mirar a su alrededor y notar cosas que había pasado por alto en la mirada de los Uchiha. Algunos cuando veían pasar a Itachi lo veían con admiración, mientras que otros la miraban recelosos. Notando esto miró a Itachi que sin duda, todos los días debía de caminar dentro del clan aceptando esto como si no importara, verlo aferrarse a su decisión y tener que cargar con el resentimiento de los que quisieron rebelarse contra la aldea.
No podía quedarse así, Itachi es el sacrificio por las acciones por un bien mejor y muchos lo veían. La distancia entre ella y él creía más y más por la grandeza de Itachi tal cual como los demás sentían hacia el. No podía quedarse así, no más. Aun con aquella longitud que los separaba y separaba de los demás, con el caminando frente a ella dándole la espalda sintió la determinación surgir de ella, de estar a su lado.
Tomó su mano y entonces él se detuvo y le miró.
Ahora estaban de frente, no él dándole la espalda.
Sakura le sonrió lo más que pudo tratando de transmitirle sus sentimientos, él solo enarcó la ceja y le dio un ligero apretón de manos. Invadida por el calor del momento giró su cuerpo hacia donde estaban caminando todos los Uchiha, solo unos cuantos habían notado que los dos tenían las manos unidas y los demás seguían caminando sin tomarlos en cuenta.
Inhaló lo más profundo y entonces...
—¡Me llamo Sakura Haruno y estoy feliz de cómo son las cosas ahora, de poder ver a todos aquí y sobre todo ser amiga de Itachi! —gritó a todo pulmón sin soltar la mano de Itachi.
Había llamado a Itachi por sus nombres.
Satisfecha ve que todas las personas en la calle y dentro de sus casas de asomaron, incluso Sasuke, Naruto, Sai y Kakashi estaban ahí. Todos miraban sorprendidos a Sakura que estaba muy segura de haber gritado mientras estaba tomada de la mano de Itachi que este miraba a Sakura con una pequeña sonrisa en sus labios, esto solo provocó que casi les diera un infarto a todos.
Shisui aparece interponiéndose entre los dos pasando sus brazos por sus hombros, por su sonrisa, los dos intuyeron rápidamente que sabía a qué se refería Sakura.
—¡Soy Shisui Uchiha y estoy feliz de cómo son las cosas ahora, de poder ver a todos aquí y sobre todo ser amigo de Itachi y de la princesa —gritó a todo pulmón antes de susurrar—, es una lástima que no cargo una cámara para tomarle fotos para burlarme luego de todos.
Sakura sentía que estar aquí con los dos era lo correcto, no podía pedir otra cosa aunque… A su mente volvió el recuerdo de Shiori y Kimura, eran su familia y con este giro de acontecimientos se da cuenta que las cosas puedes cambiar en un segundo, no se quiere imaginar lo mucho que pudo haber cambiado la vida de Sasuke como la conoce en una sola noche si Itachi no hubiera buscado ayuda que tratar de resolver todo el solo.
Sin poder evitarlo pensó en su abuela y su hermana, podía seguir enojada con su abuela pero no quería que por eso se distanciaron y les pase algo o le pase algo. No se perdonaría que suceda algo como a Shiori y Kimura y no se hayan hablado nuevamente.
—Itachi, Shisui —llamó la atención de los dos—, no podré comer contigo Itachi y no podré ir al entrenamiento de hoy.
—¿Es por Neji? —le preguntó Shisui haciendo un pequeño puchero.
—No, iré a hablar con mi abuela —les dijo confiada.
Shisui le sonrió abiertamente mientras que Itachi asintió. Podían comprender de algún modo este cambio en ella y le darán todo el apoyo posible.
—¡Buena suerte princesa! —le dijo Shisui antes de darle una palmada en la espalda.
Sakura asintió y se fue a su antigua casa.
Cuando llegó a su antigua casa le comenzó a embargar la nostalgia, amaba el levantarse y siempre tener el desayuno o la comida siempre lista, pasar el tiempo con su hermana hablando de cosas sin sentido y escuchar a su abuela contando historias de lo que ha aprendido en sus viajes. Todo cambió en un segundo dejándola resentida porque simplemente la rechaza y obligó a quedarse como una muñeca de trapo. Por esta vez iba a dejar la ira a un lado y tratar de hablar con su abuela para saber por qué es que la quitó de la lista activa.
Tocó la puerta, contuvo el aliento al ver la puerta abrirse hasta que vió que fue Sakuna quien la abrió y suspiró relajándose.
—¡Sakura!, nos despertamos y no te encontramos, nos preocupamos pero nos enteramos por Mikoto que te quedaste a dormir en su casa —dijo Sakuna dejando pasar.
—Desde que regresaron Naruto y Sasuke no puedo conseguir un respiro y apenas a pasado un poco más de medio año —dijo yendo directo a la sala para tirarse al sillón.
Sakuna le siguió y se acostó a su lado, ahí las dos entrando a duras penas miraron el techo como muchas otras veces lo han hecho.
—Perdón señorita ocupada, no todos nosotros somos una kunoichi que salva el pueblo y por si fuera poco hace trabajo en un hospital, espera ya eres una persona ordinaria.
Sakura le dio un codazo en broma sabiendo que no lo decía en serio.
—Extrañaba que estuvieses en casa —dijo Sakuna.
—Igual yo.
Aprovechando que Lily no estaba las dos comenzaron a hablar, esta vez sin que Sakura rompiera a llorar le contó sobre Shiori y Kimura, sobre las historias que Shiori le contaba sobre rituales, bailes e incluso sobre Neji. Sakuna le contó a Sakura que con su abuela ha aprendido más sobre la religión que practica su abuela y que ha decidido aprender de fondo.
—¿Crees que pueda hablar con la abuela? —preguntó Sakura después de un largo rato en que ninguna de los dos no dijo nada.
—Creo que lo descubrirás ahora —dijo Sakuna cuando escucharon la puerta de la casa abrirse.
Las dos se enderezaron en el sillón y vieron a Lily entrar a la casa.
Cuando Lily vio a Sakuna y Sakura juntas en la sala se quedó mirándolas. Aprovechando el silencio y que no la había sacado a gritos, Sakura se levantó y se acercó a ella.
—Abuela, ya no quiero estar enojada contigo. En el viaje descubrí que Shiori y Kimura eran familia, ellos fallecieron, ellos me enseñaron muchas cosas y de verdad me gustaría volver a hablar contigo.
Lily suspiró profundamente y su mirada dura se ablandó al verla. No podía dejar de querer a sus nietas.
—Yo tampoco quiero que estemos peleadas —admitió lily.
Las dos se abrazaron, las dos se sintieron mejor sintiendo el calor de la otra, y Sakuna viendo la escena no dudo en ir y abrazar a las dos.
—Ya que están aquí las dos quisiera darles una noticia —dijo Lily cuando se separaron.
El timbre de la casa se escuchó y Sakuna fue a abrir. Cuando no se escuchó nada Sakura se preocupó, iba a ir a ver qué pasaba cuando Sakuna apareció con el rostro pálido y desencajado.
—¿Qué ocurre? —le preguntó preocupada.
Como respuesta, de la entrada apareció Danzo sorprendiendo a Sakura.
—Sakura, buenas noches, es un alivio encontrarte aquí, así no tendremos que dar la noticia dos veces —dijo Danzo.
—*¡Va a pedir tu mano!, ¡Huye ahora!* —gritó inner Sakura.
Lily se acercó a Danzo y tomó su mano. El rostro de Sakura y Sakura se tornó pálido mientras las dos, no sabían si espantarse por ver a Danzo en la sala, creer que estaba ahí por Sakura o que su abuela estuviese sonriendo.
—Danzo y yo estamos saliendo —dijo Lily.
Si pudieran, las dos se hubiesen desmayado ahí mismo.
