Way down we go

Capítulo 27

Sentimientos cruzados

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Varias horas después de haberse quedado dormida en un sueño sin sueños, Sakura se removió plácidamente en la mullida cama en que estaba. Claro que eso fue hasta que recordó con quien es la única persona con la que ha podido dormir sin tener terrores nocturnos que la despertaran a cada rato. Al abrir los ojos de golpe se encontró con el pecho de Itachi frente a ella, por el compás en el que este se movía podía asegurar que también se había dormido. Una pequeña parte de ella quería chillar como la vieja Sakura de doce años y la otra saltar de la cama porque nuevamente se había quedado dormida con el.

Sabiendo que nadie entraría a menos que fuera una emergencia o Shisui, y que Itachi estaba dormido decidió que su parte enamoradiza disfrutara el momento ignorando los suplicios de inner pidiendo que tocara su pecho bajo la camisa. Olió su varonil fragancia y disfrutó el calor que despedía hasta que decidió que si seguía así por más tiempo Itachi se despertará y se dará cuenta de lo que estaba haciendo. Con cuidado comenzó a desperezarse y con un solo movimiento bastó para que el sueño ligero de Itachi desapareciera y por la cercanía pudiera ver su reflejo en aquellos ojos color ónix.

—Lo siento, me quedé dormida —dijo con ligereza tratando de no caer bajo el encanto de aquellos hipnóticos ojos.

Después de quedarse dormida en su cama varias veces, comenzaba a acostumbrarse a de alguna u otra manera terminar con él por lo que ya no se exaltaba como otras veces que hasta se caía de la cama de la sorpresa. Todavía pensaba que es el mal en persona, alguien odioso, aunque ahora lo maldecía porque de alguna manera, se enamoró de él.

Que ironía, de joven se enamora de su hermano menor y ahora del mayor. Quizá tenía una maldición sobre ella que la hacía sentirse atraída por los Uchiha.

—No me molesta —respondió ronca.

Sakura parpadeó un par de veces en un intento de procesar lo que dijo, ¿Acaso le estaba dando apertura de seguir durmiendo con el? Se veía tan pacífico y sin malicia de por medio que comenzó a sentir que sus mejillas comenzaban a calentarse.

—Idiota —fue lo único que se le ocurrió decir antes de separarse por completo y levantarse. Al ver al cielo vio que eran pasadas de las tres, más o menos.

A su lado sintió el hundimiento del colchón indicando que Itachi también estaba por pararse.

—Tengo que irme.

—Yo también —dijo Itachi—, debí haberme ido hace horas a hacer algo.

—Lo siento.

No debió quedarse dormida, pero solo hasta que estuvo aquí, las horas sin dormir comenzaron a cobrar la factura e Itachi para no ser descortés debió haberse quedado.

—Está bien, no es una misión —le respondió—te ayudaría a llevar tus cosas a tu casa pero tengo que irme en serio.

—Gracias… Yo —la garganta comenzó a temblarle—, me haz ayudado mucho.

Sin poder evitar lo emocional que es, se abalanzó a darle otro abrazo que fue correspondido. Al separarse, se quedó sin aliento al ver sus ojos ónix brillar como si las llamas del sol residieron ahí.

—Adiós —dijo Itachi haciendo un poke en su frente antes de darse la media vuelta para salir por la ventana. Cuando tuvo un pie en el alféizar se detuvo a ver a Sakura con malicia—, te he dejado un regalo de despedida.

Curiosa, en cuanto se fue, salió del cuarto de Itachi al suyo que estaba en frente. No había nada en la cama, ni mesa ni tocador. Frunciendo el ceño intentó buscar entre sus cosas hasta que abrió sus cajones y en uno comenzó a reír sin parar.

—Maldito Uchiha —dijo esta vez sin malicia.

En su cajón de pijama, ya no había ninguna camisa de Neji, Naruto, Sasuke, Sai, Yamato o Kakashi sino unas que pertenecían a él por ser sus habituales camisas negras con el símbolo Uchiha. Quizá en otro momento se hubiese enojado con él, pero hoy despertó de buenas.

Tomo sus cosas en un par de cajas y se fue hasta su casa incluso esta vez ignorando las miradas que le lanzaban la gente al pasar. Al llegar a casa Sakuna la recibió con un abrazo. Le ayudó a subir las cosas y guardar lo de terminar de sacar y guardar todo

—Te llegó una carta cuando estuviste en coma, no quise abrirla —le entregó la carta antes de seguir guardando. Sakura tomó el sobre confundida, su mente vagó tratando de encontrar quien había si lo última persona que conocía desde lejos que tuviese que comunicarse, en todo caso Temari ocasionalmente estaba aquí—, ¡Oh!, esta blusa está hermosa, ¿por qué no te la pones ahora? Te verás hermosa con ella ahora que nos veremos con las otras.

La carta quedó olvidada en la cama al girarse a ver a su hermana que al notar su rostro se quedó quieta.

—¿Vernos? —preguntó.

—Si, Ino se enteró de que te dieron de alta y al instante habló con nosotras.

Sakura puso los ojos en blanco, a veces Ino podía ser lenta en algunas cosas como con Shisui pero cuando se trataba de chismes nadie era más veloz que ella. No podía decirles que no, seguramente ya se estaban reuniendo para tener el día de chicas que Ino había amenazado con hacer, aunque no le molestaba tanto gracias a la siesta que tuvo con Itachi.

—¿Estás bien? te ves un poco roja —dijo Sakuna tocando la frente de su hermana.

Sus mejillas se tornaron aún más rojas al no darse cuenta que se había sonrojado por haber pensado en Itachi.

—"Ya tirate a ese hombre y reclámalo como tuyo" —gritó Inner.

—No es nada —trató de no darle importancia esperando que su hermana no siguiera indagando, después de todo sus ojos se entornan no creyendo mucho en lo que dijo pero al final no insistió.

Cuando terminaron de guardar todo, Sakura y Sakura se fueron a arreglar poniéndose ropa cómoda y salieron de la casa casi corriendo hasta el punto de encuentro que resultó ser frente a la florería Yamanaka.

Cuando llegaron casi salta de emoción al ver que entre sus amigas estaba Temari, no esperaba verla en Konoha en ese momento. Sin dudarlo corrió y rodeó sus brazos en el cuello de la rubia.

—Claro, y nosotras aquí estamos pintadas, no importamos tanto como la grandiosa Temari —dijo Ino cruzando los brazos medio en broma y medio celosa porque se proclama la mejor amiga de Sakura.

Obvio tanto Temari como Sakura, Sakuna, Tenten y Hinata ignoraron el berrinche de Ino, porque siempre hacía eso cuando el centro de atención no es ella.

—¡No sabía que vendrías! —dijo Sakura al separarse.

Gaara me retuvo hasta que supimos por la Hokage que te iban a dar de alta. Estuve a punto de dibujar a las fotos de Gaara cejas y bigote

Sakura y las otras reprimieron las ganas de reír al pensar en Temari muy molesta intentando rayar su colección privada de fotos que le toma a Gaara. Aunque parezca gracioso, la imponente ninja de Suna tenía una gran debilidad por su hermano, pobre de Shikamaru.

—Temari esta muy bien, no le paso nada, Hinata está lidiando con su familia por el desastre que dejaste Tenten ha batido un récord en puntería y yo he conseguido una cita con dos chicos en la misma noche hace dos días, creo que ya fue mucha actualización, ¡vamos de compras! —Ino agarro de los hombros a Sakura para arrastrar a todas.

Había pasado tan solo dos horas desde que entraron a la primer tienda de ropa. Tuvo que admitir que había echado de menos el tener un tiempo con las chicas en donde no hubiese presión de algún clan, una muerte de por medio, una misión a la que salir de último momento e incluso las miradas de los aldeanos y ninjas se volvieron pasajeras para Sakura. Pasaron por la tienda de ropa ninja, jugaron con los vestidos de gala en una de las tiendas más populares de Konoha y compraron ropa para el día.

No recordaba la última vez que se encontró con Temari para ponerse al día en cómo torturar a Shikamaru la próxima vez que lo encuentren o los consejos de Temari de coquetear con cualquier hombre que pase a un lado de ella para tenerlo a sus pies. Tenía mucho tiempo que no hablaba con Tenten otras palabras que fueran un hola y un adiós, el ambiente entre ellas no estaba lleno de tensiones como lo fue cuando estaba el problema del clan de Neji, por eso, al hablar rieron sobre las ocurrencias de Lee y Gai-sensei o intercambiaron comentarios sobre armas cuando entraron a la tienda de armas favorita de ambas, claro que Ino tuvo que sacar a rastras a Tenten y Temari o se quedarían horas examinando arma por arma. Incluso estuvo contenta que sin Naruto en la fórmula, Hinata y Sakuna se llevaban bien e incluso hablaban de cosas rudimentarias como comida o los mejores lugares para conseguir plantas medicinales, claro que Sakura al escuchar de plantas no pudo resistirse a unirse a la plática, le encantó poner roja como tomate a Hinata cuando decidieron entrar a la tienda de ropa interior y sugerir ropa atrevida para ella y Sakuna, aunque ella también se puso ligeramente roja cuando vio lo que Ino le terminó regalando un conjunto negro por haber sido dada de alta del hospital, Temari se unió a la causa de Ino y le regaló un diminuto conjunto color negro de encaje semi-transparente con un bordado de hilo rojo en los bordes.

—Con esto definitivamente tu siguiente novio será tu esclavo —le guiño el ojo Temari.

Como venganza Sakura le regalo a Temari una tanga color palo de rosa, a Ino un pequeño boxer color azul marino con rojo y borde blanco como señal de burla y solo para divertirse a Hinata le regaló un baby doll que con el que casi se desmaya Hinata.

Cada una salió con al menos dos conjuntos de ropa provocativa que alguna de ellas le regaló a la otra como venganza por haberle comprado algo que al menos tiñeron sus mejillas de rojo.

—En serio, deberíamos usar esto en la noche, vamos a acabar con todos —dijo Ino entre risas al salir de la tienda de ropa interior.

—Creo que ahora si provocarás que le de un ataque al corazón a Hinata —rió Sakuna. Iba a decir algo más en defensa de la heredera Hyuuga cuando de pronto se queda estática, después de haber dado un par de pasos de la tienda, sus ojos color esmeralda se toparon con aquellos color zafiro que podía identificar en cualquier lado; Naruto.

La agradable atmósfera en que habían estado todas envueltas de pronto se rompió como una burbuja que llegó a su fin después de los segundos de haber sido creada. Las primeras en reaccionar fueron Sakuna y Hinata que al instante se mostraron incómodas, afortunadamente, él no las había notado, siguió su camino hasta desaparecer en la siguiente calle, aún así el recuerdo de lo que pasa entre ellas sigue ahí. Dos chicas enamoradas del mismo chico, un par de chicas que sabían que si no fuera por él se llevarían mucho mejor, no es que se odiaran pero el recuerdo de que están dispuestas a hacer lo que sea por el la cambia todo, no pueden negar que lo que siente la otra es una falsa ilusión. Hinata desde joven ha visto a Naruto como una fuerza que ha seguido incondicionalmente mientras que Sakuna ha crecido con él, lo ha defendido y ha vivido con él muchas de sus facetas que han logrado envolverla hasta enamorarse de lo que él es y significa.

Por el deseo de ambas de tener un juego limpio en el camino de ver si tienen una oportunidad con él, es que siempre que estan las dos juntas y Naruto aparece, es que se sienten incómodas.

Las dos se miraron a los ojos antes de que Hinata jugara con sus dedos y Sakuna con su pie derecho hasta que Ino pasó sus brazos por los hombros de ambas chicas.

—Hoy es el día de chicas así que Naruto no debe existir para ustedes hoy —dijo con voz altiva y muy segura en un intento de animar a las dos chicas. Desde hace varios meses ha intentado encontrar el momento en que todas podían reunirse para pasar el tiempo y divertirse, no va a permitir que el tonto de Naruto venga y le arruine su cuidadoso y elaborado plan—. Vamos a comer en el nuevo restaurante que abrió por la zona este.

—¿Comprando ropa interior? muero de ganas de saber que tan traviesas se volvieron estas hermosas damas que matan de un infarto a cualquier hombre incauto.

Esta vez fue el turno de Ino de congelarse al conocer demasiado bien aquel varonil tono de voz alegre con un ligero toque a chocolate fundido. Al girar su rostro a la izquierda su mirada se convirtió en una de pocker, no estaba solo.

El brazo de Shisui estaba colgando sobre el hombro de una chica que Ino la etiquetó al instante como una zorra. Con un desagradable vestido verde limón, si es que se le puede decir vestido porque apenas cubría lo necesario a sus voluptuosas virtudes que era más que obvio que todo era falso a diferencia de ella. Una parte oscura dentro de Ino salio a relucir al no dudar que si no fuera porque estaban tapando la entrada de la tienda, los dos hubiesen entrado. Cansada y muy molesta se cruzó de brazos realzando su pecho natural y le lanzó una mirada puntiaguda a Shisui.

—¿Qué privilegios tienes para creer que puedes ver lo que compramos?

Hasta Hinata miró a Ino con sorpresa con la respuesta de Ino. Las únicas que entendían el arrebato de la rubia hacia el Uchiha que tenía la boca ligeramente abierta fueron las gemelas Haruno.

—Bu-bueno —intentó recuperarse Shisui, le lanzó una sonrisa antes de poder decir algo pero Ino le interrumpió.

—No necesitas ver qué es lo que compramos porque es más que claro que vas a comprar algo a esta —si pudiera de sus ojos lanzaría a la chica que en vez de sentirse intimidada se pavoneó ignorando el veneno que despedía de cada palabra, aunque ella no lo entendió, Shisui no es ningún tonto, frunció el ceño y miró a Ino un poco confundido contra este inesperado arrebato.

—Ino-chan —dijo su nombre sin la alegría que siempre acarrea su voz—, no se si estas en tus días y por eso estas muy molesta pero no creí que fueras así con la gente que no conoces.

Si pudieran comparar a Ino con algún animal, verían a un gato con los pelos erizados en punta y las garras de fuera lista para el ataque.

—Calma tus palabras Uchiha, no soy yo la que da la imagen de ser alguien fácil que solo busca un chico guapo para que le regalen cosas y calentar su cama cada noche como si fueran trofeos hasta encontrar a quien amarrar —dijo con su lengua afilada. Esta vez la chica se ofendió y comenzó a responderle.

Las dos con fuego en la mirada olvidaron a un sorprendido Shisui mientras se lanzaban palabras despiadadas una a la otra como "tonta rubia oxigenada" "bruja mimada" a la otra con "busca tesoros" "calienta camas". Afortunadamente la chica no era tan tonta como para lanzarse a los golpes contra Ino, es más que obvio quien ganaría.

La pelea verbal entre ambas comenzó a atraer la atención de varias personas que pasaban, algunos incluso se quedaron a observar mientras susurraban entre ellos. Por si fuera poco, entre ellos, para el horror de Sakura, apareció Neji, que caminaba por las calles hasta que sus oídos escucharon la inconfundible voz de Ino. Al enterarse que habían dado de alta a Sakura del hospital, decidió ir a ver si ella se encontraba ahí, cuando se acercó sus perlados ojos se encontraron lo que buscaba; aquel cabello color rosado que resaltaba entre la multitud estaba junto a Hinata, Sakura, Tenten y Temari viendo a Ino pelear con una chica. Sin pensarlo dos veces caminó sin detenerse, aun cuando Sakura lo notó y vio que su rostro palidecía.

—Sakura, necesitamos hablar —dijo sin darle tiempo de decir algo o huir. Quería aclarar las cosas, rescatar la relación.

Si el ambiente se sentía tenso con la pelea de Ino con la chica, Sakura sintió que todo aquel destello de felicidad que había tenido fue absorbido por un vórtice dejándola tambaleando con el miedo, vergüenza y tensión, a su lado sintió a Tenten tensarse tanto como ella sintió sus músculos hacer lo mismo, estaba más que lista para huir. Su hermana y Hinata no podían verse sin sentirse mal por querer alejarse una de la otra, Ino estaba más que lista para matar y la tensión creció aún más entre Tenten, Neji y ella cuando Neji la tomó de los brazos.

¿Cómo pasó esto?

Por el rabillo del ojo vio a Ino jadear ofendida por algo que no alcanzó a escuchar de Shisui pero si ver la zorruna sonrisa de la chica antes de gritar que Shisui era el Uchiha mas inepto que ha visto, que incluso Sasuke es emocionalmente más desarrollado que él y que muchos mueren por estar con ella, eso la escuchó decir antes de agarrar a un chico cualquiera y darle un beso.

Esto se estaba yendo de las manos, tenía que hacer algo antes de que se desborde.

Quería a Neji pero no del modo que el a ella, aunque le duela tiene que parar esto.

—Neji, yo no-

—Nunca habia visto a Shisui tan sorprendido como ahora.

El cuello de Sakura casi se rompe por el casi inhumano movimiento de su cuello al buscar el dueño de la voz. Al instante congeló la emoción que tenía antes de que llegara la nueva pareja para no verse afectada entre varios ninjas que percibirán los gestos.

Frente a ella estaban Izumi e Itachi. Ver a los dos muy cerca uno del otro fue como si la realidad le dieran una fuerte cachetada, su pequeña fantasía que había vivido en la mañana con Itachi se estrelló en miles de pedazos hasta hacerse polvo que fue llevado con el viento, se sintió sucia y traicionera.

—Sabes, he escuchado que el consejo de ancianos Uchiha ha estado presionando al futuro líder del clan a tomar una pareja —recordó que alguien mencionó en la fiesta.

Ver al estoico Itachi junto a una sonriente Izumi podía ver que ellos serían unos grandes líderes que juntos, parecían un par de hijos esculpidos por los dioses por la belleza que les fue concedida. No tenía duda de que Izumi estaba enamorada de él, en la pelea que tuvieron fue más que claro cuando ella lo declaró a los cuatro vientos.

—Escuché al otro día hablar a Fugaku-sama con los padres de Izumi sobre planes de boda, ¡creo que pronto tendremos a la futura matriarca del clan Uchiha junto a nosotros!

—Si es la futura matriarca Uchiha, no dudo que será de las mejores, es muy fuerte, junto a Itachi-sama los dos resplandecen, hacen una buena pareja.

No podía negar aquellas palabras. Se sintió como un pequeño insecto a comparación de ella, no se podía imaginar junto a Itachi, todos los momentos que ha compartido con Itachi se basan en burlas, competitividad y una buena amistad. Su pecho se hundió y tuvo ganas de salir huyendo.

Necesitaba un trago, no importa que desde que le dieron de baja comenzó a beber diario, no importa si estaba a un paso de convertirse en una segunda Tsunade, necesita algo de beber para adormecer su mente y pecho.

Malditos Uchiha y la debilidad que les tiene.

—Ino, no deberías de estar besando a cualquier hombre, busca a alguien que realmente te aprecie —escuchó a Shisui decirle a Ino.

—¿Quién eres tú para decirme eso?, te la pasas saltando de mujer en mujer —chilló Ino.

Sabía que debía que decir algo pero se quedó quieta como un pequeño cervatillo asustado sin saber qué decir, los dos Uchiha y Neji comenzaron a notarlo.

—No sabía que ya habían vuelto a estar juntos, ¿por qué no vamos a una cita doble o triple si esos dos terminan juntos? —Izumi señaló a Shisui e Ino que estaban casi nariz contra nariz peleando entre ellos, la chica hace tiempo que salió huyendo.

El estómago de Sakura se hundió con aquellas palabras, Tenten decidió desaparecer junto a Temari dejando a Sakura sola con Izumi, Itachi, Neji y su hermana que veía con detenimiento la escena tratando de desentrañar el problema. Al mirar los ojos obsidiana de Itachi los desvió al sentir la carga en ellos sobre ella, no podía verlo a él ni a Neji.

Itachi es de otra, no negó el salir a una cita con Izumi.

—Izumi-san, creo que mi hermana no está en la disposición para salir con alguien en este momento, acaba de salir de una relación difícil —miró a los ojos a Neji antes de volver a ver a Izumi e Itachi—, felicitaciones por su relación, nos pareció haber escuchado en la fiesta que se estaba negociando el compromiso entre ustedes y parece que aquí se confirma. Creo que si van a una cita serán solo ustedes dos porque aquellos —señaló a Ino y Shisui—, esos dos parecen un par de niños haciendo un berrinche.

Como señal Temari tomó de los hombros a Ino para separarla de Shisui, Tenten arrastró a una desanimada Hinata y Sakuna tomó de la mano a su hermana para alejarse de los tres Uchiha y el Hyuuga que llegaron a arruinar el día. Olvidando por un instante a Naruto, aunque había visto a Sakura tratar de no dejar ver ninguna emoción, por ser su gemela sabía que pasaba algo, lo presentía, le bastó el silencio y las miradas hacia el capitán ANBU para saber qué sucedía. No podía decir que fue algo inesperado pero sí sorpresivo , cuando se tocaba el tema de Uchiha Itachi comenzaba a decir una sarta de maldiciones al heredero a pesar de que el gustaba molestarla, cosa la desconcertaba.

Hizo una mueca al pensar que quizá esas acciones provocaron que le gustara el Uchiha. Recordaba la vez que se había enamorado del hermano menor y lo destrozada que llegó a la casa llorando en sus brazos cuando cruelmente el otro la rechaza, no podía verla pasar por lo mismo por el mayor.

La alegría habían estado envueltas las seis fue succionada dejando a seis mujeres envueltas por una nube oscura mientras cargaban sus bolsas. Sin decir una palabra fueron a la tienda más cercana, cada una tomó un cesto y comenzaron a llenarlo de sabritas, barras de chocolate y mucho sake, y botellas de vino. Varios pares de ojos se les quedaron viendo y a ninguna les importó.

Terminaron por decidir ir a casa de Sakura y Sakuna, Lily no iba a estar porque estaba en una cita con Danzo y no estaban seguras de a qué hora iba a llegar y no querían saber qué es lo que irán a hacer.

Temari junto a Hinata fueron a hacer las palomitas y poner la chatarra en bandejas, Tenten a llevar a la sala vasos para beber, Ino escoger películas de drama que de segura las dejaría en un charco de lágrimas, Sakuna cerró las ventanas para dejar la casa a oscuras y Sakura empujó los sillones de la sala dejando varios cojines y mantas en el piso para estar en el piso.

Cuando se acomodaron, hicieron un brindis al iniciar la pelicula, Hinata le daba pequeños sorbos al sake, Tenten la acompañó con el sake mientras que las otras fueron directo al vino. Había pasado un cuarto de la película cuando entre Hinata y Tenten se acabaron dos botellas de sake y las otras cuatro botellas de vino. Las seis comenzaron a sentir el efecto del alcohol hacer estragos en su cuerpo.

—¡Es un idiota! —gritó Ino hacia la tele furiosa aunque las demás no sabían si hablaba del personaje principal o Shisui.

—Quiero pizza —dijo Tenten riéndose de Ino que trataba de pegarle con una almohada a la tele mientras Sakuna la abrazaba para evitar que la rompa.

En eso tocaron el timbre y al ver que nadie se iba a parar, Sakura lo hace.

—Nadie ha pedido una pizza —gruñó al abrir la puerta antes de sentir que su mundo daba vueltas por un par de brazos que la estrujaron y sus tímpanos se resintieron por un gran y fuerte chillido.

No era un repartidor de pizza. Separándose de la intrusa, al enfocar su vista su quijada se descolocó.

—¡Sorpresa, nena! tu cara vale como para que te den un oral —dijo otra intrusa.

Curiosas por el revuelto en la entrada Ino, Temari, Tenten, Hinata y Sakuna se arrastraron por el piso hasta que tuvieron visibilidad a la entrada de la casa. Ahí en el marco de la puerta había cinco chicas con cabellos de color extravagante. Una rubia colgaba del cuello de Sakura, la pelirroja parecía un hambriento lobo listo para saltar sobre su presa, había una chica de cabello verde que regañaba a la pelirroja por su vestimenta que no dejaba nada a la imaginación y su lenguaje, una chica de cabello blanco que notó a las chicas en el piso y les saludo y una de cabello púrpura que miraba con altivez.

No podía creerlo, Mia, Tara, Li, Shi y Yuki habían llegado a Konoha.

—¿Por qué están aquí? —preguntó antes de que pudiera detener su lengua gracias al efecto del alcohol.

—Te mandamos una carta, como no respondiste decidimos venir — Tara se encogió de hombros.

—No fue difícil encontrarte, eres la única persona con el cabello rosa por lo que pedir indicaciones fue demasiado fácil —respondió Shi con una modesta sonrisa.

Mía, que colgaba del cuello de Sakura como mono al notar a las otras chicas fue directo a ellas y fue a saludarles y presentar a todas con ellas. Un poco torpes se levantaron y fueron a presentarse mientras Sakura aun seguía sin palabras al ver a las chicas del club en su casa. Recordó que en la mañana Sakuna le había dado una carta a su nombre y maldijo internamente por no haber leído su contenido. ¿Cuánto tiempo se iban a quedar? ¿Dónde iban a dormir?

—¿Estaban teniendo una reunión? —preguntó Li ajustando sus trenzas luego de dejar sus maletas en el piso.

Las chicas del table miraron la sala donde había un montón de comida y botellas en el piso con curiosidad.

—Una noche de chicas —respondió Temari sin darle mucha importancia—, si son amigas de Sakura no tengo problema en que se unan.

—¿Noche de chicas?, ¡Esto se ve muy deprimente!, si realmente quieren una noche de chicas mejor levanten esos traseros y vamos a un bar por unas copas y quizá por uno que otro chico —Yuki se relamió los labios.

Sakura estuvo a punto de negarse cuando Ino la interrumpió junto a Temari diciendo que no estaría mal. La actitud burbujeante sumado al alcohol en el sistema de Ino hizo que las seis se movilizaran junto a las chicas del table para que la casa tuviera un giro de 180° donde ropa de las maletas de las invitadas corriera por el piso buscando vestidos que prestar y usar además de asaltar el closet de Sakura y Sakuna para ver que podían usar.

En el transcurso todas comenzaron a conocerse y saber cómo es que Sakura conoció a las extranjeras. Las orejas de Sakura se tornaron rojas mientras escuchaba relatos de Mia y Yuki contar a las otras que estaba más que segura que iban a usar eso en su contra, especialmente Temari e Ino. Se enteró que las chicas habían sacado a flote el table y decidieron abrir una cafetería con escenario para que pudieran bailar y cantar fuera de aquel lugar de mala muerte por lo que decidieron dejar el table dance en manos de alguien confiable para que siguiera dando recursos y por acuerdo mutuo, establecieron que Konoha iba a ser el lugar donde vivirían de ahora en adelante. Por mientras encontraban una casa, están viviendo en un hotel.

Para hacer más atrevida la noche de chicas, Yuki al enterarse gracias a Ino de la ropa interior que compraron, las retó a ponerse lo que compraron, al principio solo Temari e Ino fueron las que aceptaron al instante hasta que al final las seis terminaron aceptando por lo que Sakura escogió el conjunto negro con bordes rojos.

La pequeña parte racional de su mente decía que quizá esto no era bueno, pero la otra parte apoyada por inner gritaba que mandar todo al traste. Gracias al efecto del alcohol decidió ponerse sus zapatos de tacón negro con la suela roja que hacía juego con su vestido arriba de la rodilla color rojo que la parte de arriba recta y los tirantes era un listón de satén negro.

—¡Dominemos Konoha! —gritaron Ino y Yuki emocionadas mientras las demás las seguían al bar más popular del momento.

Las once chicas civiles y ninjas, se abrieron paso entre las calles de Konoha hasta que dieron con el bar crescendo, un bar muy popular que muchos congeniaban en ir a beber y perderse entre la lujuria y deseo que había en el ambiente. Con la poca iluminación dentro del establecimiento daba una sensación de misterio y secretismo, las luces de colores bailaban entre los visitantes y el rozar con los cuerpos de otros para abrir camino provocaba cierto toque de júbilo y deseo. Varias personas resaltan por tener bebidas fosforescentes en sus manos.

Cuando entraron, varios pares de ojos pusieron sus miradas sobre ellas como si fueran un par de imanes.

—¡Que empiece la fiesta! —gritó Yuki directo hacia la barra.

Siguieron a Yuki a la barra y entonces ella les pidió una bebida a todas. Contagiadas por la animosidad, comenzaron a beber, algunas como Hinata y Sakuna tosían entre trago y trago mientras las lágrimas se arremolinaban en sus ojos. "Es solo whisky" había dicho Yuki antes de que Li le reprendiera porque estaban mezclando, aun así siguieron bebiendo.

Lo que empezó como beber para divertirse, se volvió en una competencia para ver quién aguantaba más. Ino comenzó a maldecir a los hombres mientras que Hinata y Sakuna se abrazaban y creían murmurar aunque en realidad se gritaban que se caían muy bien y les gustaba estar juntas y que no deberían sentirse incómodas por un hombre, menos por Naruto que es más ciego que una roca cuando se trataba de relaciones.

—Me gusta Shisui, es tan varonil y alegre pero no al punto de ser estúpido, es tan sexy que desearía que lama todo mi cuerpo —la voz de Ino comenzaba a salir arrastrada por el efecto del alcohol y aunque seguía muy consciente mentalmente, Sakura estaba asegura de que si hablaba haría lo mismo que su mejor amiga—, ese maldito Uchiha es un tonto, nadie me ha rechazado, incluso el tonto de Sasuke no se resiste a mis encantos.

Sakura gimió no queriendo imaginar a su compañero de equipo teniendo sexo con su mejor amiga, aunque quizá una parte de ella está sorprendida de que Ino lograra obtener a Sasuke aunque solo para tener sexo.

Sakura sabía que un borracho podía tener varias caras, de las que sabía muy bien y ha visto que le sucede a sus amigas es que te vuelve tan sincero como la inocencia de un niño o te podía llevar a la cama con un amigo o desconocido, afortunadamente no le había pasado lo último, aún.

—Sakura —se giró al ver a Tenten que se veía un tanto preocupada y triste—, yo tengo que pedirte perdón, cuando te dí las felicitaciones por tu noviazgo con Neji no lo decía en serio, yo… En realidad me gusta Neji —se tapó el rostro por la vergüenza de admitir lo que pensaba. Sin saber que decirle decidió aguardar a que continuara hablando—, yo deseé que ustedes terminaran y siento que en parte es mi culpa que ya no estén juntos.

Al ver que se sentía muy culpable, dejó su bebida y la abrazó.

—No es tu culpa, en realidad lo nuestro no podía seguir —intentó susurrar cuando en realidad entre el ruido de la música y el alcohol terminó gritando—, siempre apreciaré a Neji, pero me di cuenta que no podía darle todo lo que quería.

Ser sincera con Tenten se le hizo lo correcto y sintió que se quitaba un peso de encima al decir lo que pensaba sobre Neji, además de que si había sentido que había cierta tensión con ella pero no esperaba que fuera porque le gustaba su compañero de equipo.

—Ahora que varios se han desahogado creo que es tiempo de jugar —dijo Temari interrumpiendo las conversaciones.

Curiosas, se acercaron a escuchar.

—Hagamos unos retos.

La primera en reaccionar fue Mia, amaba lo retos al punto en que logró convencer a Shi, Li, Sakuna y Hinata en jugar.

—¿Por qué no empiezas tu ya que comenzaste este reto? —dijo Sakuna por lo que Temari aceptó.

—Roja, te reto a besar dos chicos, uno seguido del otro —dijo Temari a Yuki—, ¿Qué? no dijiste que empezara un reto.

Una gran sonrisa traviesa se deslizó por los labios de Yuki. Esto era un reto muy fácil para ella. Dio media vuelta a la barra y se apoyó en esta para estar más cómoda mientras escaneaba en búsqueda de dos presas. Cuando sus ojos se detuvieron en un par de ninjas que parecían ser de grado jounin como todo una tigresa comenzó a caminar con sensualidad hasta que llegó hacia ellos.

—¿Ese no es-?

Los dos ninjas notaron a la chica justo cuando besó al primer jounin en los labios, tardó un par de segundos antes de ir por el otro y tardar más, incluso las que tenían mejor visión creyeron ver una lengua en el beso. Las de Konoha tenían la boca abierta cuando Yuki regreso lamiéndose los labios.

—¡Ese era Iruka! —chilló Sakuna sorprendida.

—¿El de la cicatriz en horizonta? No está nada más y besa muy bien —dijo lanzandole una lujuriosa mirada a Iruka que seguía sorprendido.

Después del beso de Yuki siguieron otros retos como el que le puso Sakuna a Hinata de que lograra que unos chicos le invitaran el trago. Fue muy divertido verlo porque la heredera Hyuuga un poco nerviosa pero envalentonada por el efecto del alcohol se acercó al otro extremo de la barra llamando la atención de unos civiles que se acercaron, la chica muerta de vergüenza habló con ellos hasta que uno de ellos le dio una bebida y ella al instante le agradeció y casi salió corriendo. El siguiente reto fue el de Temari, tenía que bailar en el centro de varias personas, muy segura se puso a bailar hasta arrastrarse en el grupo de chicos y chicas hasta que sutilmente fue haciendo el círculo hasta que al final ella estuvo en el centro bailando con sensualidad, El siguiente reto fue el de Tenten que bailara entre dos hombres. Tenten tomó un largo trago de su bebida antes de ir a la pista a bailar sola, comenzó con movimientos suaves hasta que fue pasando entre varios que bailaban para llamar la atención hasta que un chico se acercó a bailar con ella por lo que le dio la espalda y antes de que se vaya se pegó a él para que entendiera que así quería bailar con ella, por la atención que atraía un valiente ninja se acercó a bailar de frente y las chicas chillaron y gritaron de emoción al ver que Tenten lo acercaba más para quedar aplastada por los dos.

Para entonces estaban llamando la atención de varias personas dentro del bar por los retos que comenzaban a hacer.

La siguiente en tener un reto fue Sakuna en el que consistía en conseguir que alguien la invitara a ir a un cuarto privado. La pelinegra para subir el nivel de dificultad se acercó a un Yamanaka que seguramente la conocía por las varias veces que ha visitado junto a su hermana el recinto Yamanaka por lo que el hombre al principio se veía un poco nervioso por los avances de la Haruno sabiendo que la otra Haruno podía pulverizar cada uno de sus huesos hasta que no pudo más cuando los suaves toques y sedosa voz de Sakuna lo enloquecieron.

—Vamos al baño —le susurró excitado.

Sakuna se rió antes de poner su mano en el pecho del Yamanaka para poner distancia.

—Lo siento, estoy apartada —dijo con un toque travieso antes de volver con las chicas moviendo las caderas de un lado al otro.

Cuando las chicas se enteraron comenzaron a aullar. El rumor de que once chicas estaban seduciendo se extendió como reguero de pólvora. Varios hombres y mujeres vieron expectantes el siguiente paso de las chicas.

El reto de Li fue besar a un hombre y una mujer, el de Mia es tener una candente sesión de besos con el cantinero y Shi el de decirle cosas sucias a Kiba Inuzuka en el oído hasta sonrojarse.

El siguiente reto fue el de que Ino besara a un hombre mientras bailaban juntos. Se mofó diciendo que eso era muy fácil, entre la multitud encontró un Uchiha que parecía rozar los 19 años, en su búsqueda de venganza, se acercó hacia él y con coquetería lo engatusaba para bailar con él hasta que al final cedió, ya en la pista de baile comenzó a bailar con él mientras le daba un largo y acalorado beso que al terminar dejó tambaleante al Uchiha.

—Toma eso Uchiha —murmuró para sí al pensar en Shisui.

El siguiente reto fue el que le dio Ino a Sakura en el que iba a dejar a un hombre excitado. Gracias a la experiencia que adquirió con las chicas en el table dance no le sería tan difícil si no fuera porque aquí no eran extraños sino conocidos y amigos. Escaneando la habitación, vio a Izumo y Kotetsu, definitivamente descartados, Ibiki, mejor un harakiri, Hayate tenía una novia ANBU que la desaparecería de la faz de la tierra antes de acercarse, hasta que se encuentra a Konohamaru, se llevaban tres años de diferencia, con ella de 21 años y el de 19 no sentía como si esto fuera una pedófila. Murmurando un lo siento mentalmente se acercó a él.

—¡Hey! Sakura, si que saben atraer a la gente, no dejan de verlas —dijo con una gran sonrisa.

Sakura puso uno de sus dedos en el labio de Konohamaru para acallar, al ver esto, tanto Moegi y Udon dieron varios pasos hacia atrás. Konohamaru estaba sin palabras, su piel se erizó y su respiración se enganchó cuando sintió las frías manos de Sakura recorrer sus brazos hasta que subieron y bajaron por su pecho. Se puso totalmente rojo como el vestido de Sakura cuando comprendió que el siguiente reto es de Sakura y la víctima es el.

Se estremeció cuando sintió el cuerpo de Sakura pegarse al de él y susurrar palabras en su oído. Las manos de Konohamaru temblaron buscando donde aferrarse hasta que no pudo más que tomar los brazos de Sakura cuando ella le dio un beso en los labios, varios silbaron cuando el beso comenzó a tornarse más candente y las manos de Sakura jugaron con el cuello de Konohamaru hasta descender por la espalda baja. Sakura separó sus labios de los de Konohamaru dejando una senda de besos en la mandíbula hasta llegar a su cuello y morder su manzana de adán. De nuevo se estremeció.

A excepción de las chicas del table dance, todos los demás se sintieron todos unos voyeristas viendo a Sakura devorar a Konohamaru, ella era el lobo que seducía a caperucita para terminar comiendolo, aún así no pudieron despegar la vista de los dos.

Sintiendo que la vergüenza le estaba ganando sobre el reto decidió lamer el cuello de Konohamaru sintiendo la sal de su sudor comenzar a brotar antes de que las uñas de sus manos se aferraron con mayor fuerza a sus brazos, como remate mordió el lóbulo de su oreja provocando que él exhale con fuerza.

Listo.

Al separarse con cuidado vio sus ojos nublados por la lujuria, al mirar a sus pantalones vio su excitación y mentalmente le pidió mil veces disculpas pero era mejor el que otra persona. Casi huyó de ahí al dirigirse hacia sus amigas dejando atrás unos desconcertados Moegi y Udon y excitado Konohamaru que trataba de ocultar la evidencia de todo que comenzaban a reírse de él.

—Te odio —le lanzó una oscura mirada a Ino.

—Tú lo escogiste —se rio esta antes de beber más whisky.

—Falto yo en esta ronda, así que ya decidí mi reto —dijo Tara parándose del banco en que estaba—, el chico no está nada mal y no podemos dejarlo al pobre así, hay que darle una recompensa.

Sin dejar que alguien diga lo contrario caminó hacia Konohamaru que trataba de defenderse de las burlas que le daban los otros ninjas desde chunin hasta ANBU. Se cayeron abruptamente cuando un par de pechos hundieron la cabeza de Konohamaru en ellos.

—No deberían de reírse del chico más suertudo por haber tenido un delicioso faje con Sakura Haruno y pronto con una sesión con una diosa del sexo —dijo Tara lanzando una mirada retadora y seductora a los hombres mientras comenzaba a acariciar a Konohamaru en los lugares indicados antes de darle un beso.

De pronto los chicos ya no reían sino se ponían verdes de envidia. Tara jaló a Konohamaru a un baño y se quedaron encerrados hasta tiempo después que ambos salieron con una sonrisa satisfecha. Desde aquel momento nadie se iba a reir de Konohamaru por haber logrado que una de las chicas más codiciadas de Konoha le sedujera y otra sexy se revolcara con él en una misma noche.

Después de esos retos siguieron otros que provocaron revuelo en todo el bar antes de seguir con otra ronda de bebidas.

Después del encuentro de la tarde con las chicas, el equipo zero tuvo que salir en una corta misión de último minuto, apenas estaban llegando a Konoha, era tan sencilla que ni siquiera necesitaban su ropa ANBU, hasta les pareció un poco aburrida.

—¿Qué tal si vamos por un poco de ramen? —preguntó Shisui.

Los otros decidieron consentir al mayor de los Uchiha, después de todo aunque se veía más tranquilo en toda la misión estaba refunfuñando por la pelea que tuvo con Ino. En el camino al puesto se toparon con el equipo siete que iba de salida.

—Aww, parece que nos perdimos el comer con ustedes —dijo con teatralidad Shisui.

Naruto fue quien saludo con entusiasmo, si le dejaban podía seguir comiendo más aunque ya lo había hecho. Por otro lado Sasuke puso los ojos en blanco por la actuación de su primo, mientras que los demás solo saludaron.

—Si, ya nos vamos a dormir. Mañana tienen un duro entrenamiento —respondió Yamato señalando a Sai, Sasuke y Naruto.

—Esta generación de ahora no hacen escándalos —suspiró Shisui.

—Vamos te digo, en Crescendo hay unas unas chicas sexys bebiendo y haciendo retos no importa si eres hombre o mujer —dijo un civil empujando a su compañero

A Sai, Naruto y Sasuke les resbaló el asunto mientras que los otros adultos se vieron ligeramente interesados.

—Si eso es a lo que te refieres, yo me apunto —dijo Genma.

Los únicos totalmente interesados fueron Shisui y Genma en ir al bar para ver que estaba pasando con aquellas chicas hasta que vieron a Izumo y Kotetsu pasar.

—Rayos, ¡nos tenía que tocar la guardia justo ahora! No me hubiese importado que esa pelirroja o la de cabello púrpura bailara sobre mí, ¡o las dos!

—O Sakura e Ino —siguió Izumo—, yo quería que alguna de ellas me tocara, eso que hizo con la lengua Ino o Sakura con las manos me estremeció, o que la tierna Hyuuga tratara de bailar conmigo o Sakuna bailara sobre mi.

Esta vez todos voltearon a verse entre sí y sin decir nada caminaron a paso veloz hasta el famoso bar que al parecer esta noche estaba llena de gente. Se abrieron paso entre la gente hasta que notaron a un grupo grande de chicas en la barra del bar. Temari estaba a un costado gruñendo y amenazando a todo hombre que intentaba acercarse a ella o Sakuna y Hinata que estaban a su lado. Sakuna reía como loca con un hombre que había logrado sentarla en sus piernas a ella y a una de cabello blanco, Tenten lloraba con una botella de tequila medio vacía en sus manos junto a una chica de cabello verde, había una chica de cabello rubio que bailaba sobre la tabla con una chica de cabello morado y junto a ellas estaban Sakura, Ino y Hinata que esta última estaba más a un paso de la inconsciencia que estar despierta.

—¡Fondo, fondo fondo! —gritó la gente a las chicas mientras ellas tomaban un shot de tequila tras otro hasta que Mia se rindió y bajo de la tarima para bailar con Tara que también se bajó dejando solo a Yuki con Ino, Sakura y Hinata que aunque no tomó otro shot de tequila reía y se balanceaba entre Sakura e Ino.

—¡No me ganarás esta vez frente! —arrastró su voz Ino señal de que estaba muy borracha.

—Ni en tus sueño pasa eso cerdaaa —gritó Sakura.

En su pelea, ninguna de las dos notaron que Hinata se resbalaba hasta que terminó sentada en el piso riendo con Sakuna mientras se señalaban.

Una nueva pista comienza y Yuki que estaba a la izquierda se acerca y dice que la ganadora es quien tenga el mejor baile. Las dos kunoichis impulsadas por la competencia estuvieron de acuerdo y comienzan a bailar en la barra mientras los hombres las alentaban. Ino comenzó pasando sus manos por su cuerpo mientras se contoneaba, Sakura bufó muy confiada, las chicas les habían platicado que ella estuvo en el table pero no le dijeron cuánto había aprendido, lo que mostraba Ino era una pequeña parte de lo que ella ha aprendido, además de que su confianza ha crecido por lo que comenzó a bailar dando vueltas en su lugar con sus zapatillas con tacón de aguja le dio la espalda al público, se agacho y con lentitud se fue levantando teniendo el cuidado de que vean su trasero, mientras lanzaba al público una mirada pícara. Cuando Ino vio cómo levantaba el trasero decidió subir la apuesta quitándose la liga del cabello para dejar su pelo suelo, se quitó los zapatos y comenzó a bailar apretando de vez en cuando su pecho. Sakura no se dejó intimidar, si los atributos más fuertes de Ino es su pecho el de ella son sus piernas y su trasero. Cintroneò sus caderas dejando ver su trasero al público cada vez que les daba la espalda y en una de esas Yuki se puso en cuatro patas para bailar en esa posición por lo que Sakura aprovechó para poner su zapatilla sobre ella dejando ver su contorneada pierna levantando un poco más su vestido.

Con la pelea de Ino y Sakura, Yukino aprovechó el momento para burlarse de los hombros, mientras las dos chicas bailaban de manera provocadora ella se puso en medio de ellas y les seguía la coreografia pasando sus manos por el cuerpo de una y luego la otra, de un momento a otro el baile se había vuelto muy candente.

Los chicos del equipo siete, estaban más que sorprendidos, sus quijadas estaban descolocadas mientras veían a la chica de cabello rosa bailar de manera erótica frente una gran población de Konoha. La chica que conocían antes de que se fuera a las misiones con el equipo zero era más recatada, se avergonzaba más y no era tan atrevida como esta versión que estaba provocando que las mejillas del pervertido de Kakashi se tiñeran de rojo.

Una ola de calor se levantó dejando a todos sudados cuando Yuki tomó a ambas mujeres por los hombros y besó a Ino y luego a Sakura.

— Oh, mierda —dijo Naruto sin poder apartar la vista de las tres chicas besandose. Incluso Sasuke y Sai no podía apartar la vista de ellas.

Las chicas siguieron bailando pero esta vez Yuki se quitó la camisa dejando relucir su brasier y las otras chicas mareadas, comenzaron a quitarse el tirante de su vestido en un intento de seguir adelante hasta que alguna de ellas diga basta. Los hombre comenzaron a gritar de júbilo al ver parte del brasier azul con rojo y blanco de Ino y negro con rojo de Sakura.

—Esto debe parar —dijo Kakashi acercándose a las chicas. Como el buen sensei de Sakura y amigo de Asuma, no podía dejar que las chicas fueran más allá en ese estado de alcoholismo. Ignorando las quejas de varios hombres bajó a las tres chicas que comenzaron a hacer pucheros.

—Elijo a Sakuna-chan y Hinata-chan -dijo agarrando ambas chicas que seguían riendo al ver que Sakura e Ino comenzaban a reclamarle a Kakashi que por su culpa no vieron quién ganó.

Las dos Kunoichi estaba más que listas para morderle la cabeza a Itachi si era necesario por lo que titubeo un vaga respuesta antes de que Yuki enganchara sus brazos en el cuello del sensei justo cuando este hizo un jutsu de teletransportacion. Una cosa es detener a las chicas para hacer un suicidio social y otra es llevar a unas malhumoradas chicas a descansar. Como Genma conocía a las chicas, con ayuda de Yamato y Sai las llevaron al hotel donde se hospedaban

Shisui suspiro al ver quedaba Sakura, Ino, Temari y Tenten, decidió ir por Ino que estaba a punto de tomar otro trago, la detuvo justo cuando estuvo a punto de empinar la bebida a su boca.

-Creo que ha sido suficiente por hoy -le dijo.

-¡Tu otra vez!, ¿Que no me puedes dejar sola de una vez? no tienes el derecho de decir cuanto tengo suficiente de algo o quien no me conviene -le picó con fuerza con su dedo índice en el pecho- ustedes son unos machos territoriales que solo les gusta marcar territorio. Me largo.

Se dio la media vuelta para ir a seguir bebiendo hasta que se vio interrumpida cuando de pronto sintió unos fuertes brazos sostenerla de la cintura y la cargó en su hombro como un saco de patatas.

—Una reina debe cuidarse —murmuró ignorando los golpes que le daba Ino desde su espalda.

Con Ino dando de gritos, aquella pareja dispareja salió del bar dejando a Sasuke e Itachi con las chicas. No teniendo otra opción fue hacia Sakura para llevarsela a su casa para que durmiera hasta que se ve detenido cuando de pronto ella le lanzó una advertencia de que si la tocaba lo mataba, como su sentido de supervivencia es mayor que el ayudarla le lanzó una disculpa a su hermano y tomó a Temari y Tenten que aunque Tenten seguía llorando parecía que le tocó las más dociles. Solo quedaron Sakura e Itachi.

Itachi vio a la pelirosa sonreír con triunfo al ver que se había quedado, se tomó el último shot de tequila que había dejado Ino antes de ir con paso tambaleante a la pista de baile. A pesar de estar muy borracha bailaba muy bien, movió sus caderas de un lado a otro mientras pasaba sus manos por su cuero cabelludo, un hombre se paró a su lado y la acompañó a bailar, a ella no le importó. Sus oscuros ojos color ónix recorrieron el cuerpo de Sakura que se contoneaba al ritmo de la música como si ella fuera uno con ella. El sudor perlaba su cuerpo de tanto bailar, aquel vestido rojo vivo seguía cada movimiento del cuerpo de Sakura incitando al ojo incauto a acercarse y tocarla, su cabello rosado se alborota dando la imagen de la inocencia que podía a cualquiera desprevenido al no conocer la loba dentro de ella, y esos ojos esmeraldas que se dejaban ver podían dejar a cualquiera atrapado como si estuvieran bajo el hechizo de Medusa.

Ella es como una ninfa que muchos admiraban pero pocos se atrevían a acercarse a ella gracias a sus poderosos puños y los perros detrás suyo que son peores que Cerbero.

Por suerte, él no le temía a ninguno.

Cuando la vio abanicarse antes de comenzar nuevamente a quitarse un tirante se acercó y la detuvo. Ella se sorprende al verlo pero le restó importancia haciendo un puchero.

—No eres divertido —dijo ella antes de escaparse de sus manos e ir a bailar con otro chico restregando todo su cuerpo en el civil.

Itachi aguardó desde una distancia segura al verla bailar hasta que las manos del chico se engancharon en su cintura. Cuando los ojos de Sakura se encontraron con los de Itachi, como una invitación no dudó en darse llevar por el magnetismo entre los dos hasta jalarla y pegarla a él.

Esto es una broma de mal gusto, quizá había bebido más de la cuenta y se estaba imaginando que frente a ella está nada menos que Itachi, se hubiera reído si Itachi comenzaba a bailar con ella, en cambio sus ojos negros la cohibieron porque sentía que penetraba su alma hasta desentrañar todos sus secretos. No podía estar más de acuerdo con Ino, soy unos bastardos los Uchiha.

Con el deseo de venganza y una cierta parte como despedida porque sabía que si Itachi se iba a casar con Izumi, estos sentimientos debía frenarlos antes que sea demasiado tarde, ya su hermana lo había descubierto y no podía permitir que alguien más los hiciera. Una nueva canción comenzó a tocar y Sakura sonrió, aunque sea ilusión, esta será la última vez.

Le sonrió a Itachi y puso una mano en su pecho con delicadeza, se acercó a él hasta que estuvieron pecho contra pecho y le besó el mentón, en esa posición comenzó a bailar con lentitud de un lado a otro riendo que él seguía como siempre, es un Itachi muy realista, quizá está un poco decepcionada que su ilusión no bailara con ella pero al menos lo provocaría, aún le debía una del anterior baile. La mano que estaba en su pecho tomó la mano de Itachi y se dio la media vuelta hasta que su espalda sintió aquel magro pecho, pegó su cadera con la de él y puso la mano de Itachi sobre su pecho, una pequeña sonrisa creció en su rostro al sentir que la mano del Uchiha que crispó ligeramente al sentir su suave pecho. Esto no podía terminar así, quería más. Comenzó a mover sus caderas contra las de el de un lado a otro de manera traviesa mientras giraba su rostro para darle otro beso en el mentón.

Todos desaparecieron a su vista en un borrón, sus oídos zumbaron ante la ausencia de ruido y las coloridas luces desaparecieron en la sinuosa oscuridad, solo sentía el calor de Itachi desde detrás suyo, estaban solos en una habitación.

Con cuidado giró su cuerpo para ver a Itachi, se quedó sin aliento cuando vio sus ojos negros brillar en la oscuridad. ¿Desde cuándo sabía ella teletransportarse? su cerebro dejó que se desvaneciera aquella pregunta apenas se formuló, su mente da vueltas. Todo había dejado de tener sentido para ella.

La llama del deseo y la tristeza la invadió por lo que con una mano uso un poco de chakra para obligar a sentar a Itachi que enarcar la ceja esperando ver qué más se atrevía hacer, como parte del desafío le sonrió, sin despegar su vista de él le sonrió tan seductoramente como podía y con lentitud se quitó los zapatos y levantó su vestido rojo dejando a la vista su ropa interior negra con rojo. Al ver la sorpresa grabada en su mirada se acercó como un depredador listo para atacar a su presa y se sentó en su regazo dejando rodar sus caderas con las de él dejando intencionalmente su centro rozar con el suyo.

—ahora quien es el que está reaccionando —se burló Sakura en el oído del heredero Uchiha moliendo sus caderas con la de él otra vez.

—weee uuu weee uuu weee uuu, ¡ahi viene el policía! —gritó Ino una vez que volvió a esquivar las manos de Shisui que intentaba atraparla.

Shisui masculló molesto e irritado, llegó a la conclusión que una kunoichi borracha es mucho más difícil de atrapar que un ninja clasificación S. Desde que habían salido del bar ella siguió pataleando hasta que logró darle una patada en la cara que la logró liberarse de su agarre y correr por las calles de Konoha, desde entonces ha intentado atrapar a la chica por más de media hora, se estaba cansando y tenía muchas ganas de dormir ya que había perdido el apetito.

Sin otra opción decidió usar su jutsu de cuerpo parpadeante y volver a cargar a la chica con eíto sobre su hombro, volvió a patalear como una niña pequeña por lo que la agarró con más fuerza hasta que se relajó en su hombro.

—¿Acabas de tocarme el trasero? —preguntó Shisui respingando al sentir nuevamente que las manos de Ino apretaban sus glúteos— olvídalo, estás borracha.

—Tienes un bonito trasero Shisui —se rio apretandolo nuevamente.

—Espero que estes lo suficiente cuerda para que mañana te acuerdes de esto y quieras esconderte —se burló.

Siguió caminando con ella tocando su trasero hasta que un par de cuadras más se detuvo y creyó que finalmente había caído rendida por el alcohol, ¡Qué equivocado estaba! Con la guardia baja, ella se zafó de su agarre cuando comenzó a agitarse, creyó que tendría que empezar de nuevo este juego de cacería cuando vio que ella se puso frente a él al grado en que sus narices se tocaban.

—Creí que eras distinto a los otros Uchiha —dijo Ino con tanta emoción cargando en su voz que sus labios temblaron.

Tuvo que parpadear varias veces para poder comprender este cambio brusco en la actitud de la rubia, de bailar sobre la barra con miles de ojos sobre ella, luego hacer berrinche sobre su hombro para luego escapar como una niña de ocho años que juega a toca toca, luego comenzó a violar su cuerpo (no le molestaba) y ahora estaba a reclamarle.

—¿Qué quieres decir? —decidió preguntar.

—¡Shisuiiiii! —chilló frustrada—, los Uchiha son demasiado sexys para lo inadaptados emocionalmente que son.

—¡Hey!, soy un gran caballero con las damas —trató de defenderse.

Ino no perdió el momento para dejar escapar una cansada carcajada que hizo eco en la calle deshabitada.

—Puedes ser que seas muuuy sexy y que digas que tra-tratas a cada mujer como si fuera úunica y especial pero eso es mentira —comenzó a decir. Siempre ha sido ella la que tenía el control con los hombres, a cualquiera que mirara caían a sus pies, incluso el inalcanzable de Sasuke después de mucho tiempo picando, si bien no terminó siendo Uchiha Ino, terminó en la cama con él por una que otra noche hasta que se dieron cuenta que el es demasiado serio y ella una princesa que demandaba mucha atención. Por eso, ahora que se encontró con Shisui creyó que iba a ser muy divertido pasar el tiempo con él, las primeras citas fue muy divertido, como estar en el cielo por las atenciones que Shisui le daba hasta que esas atenciones hicieron que quisiera más y más, pero entonces vio que el solo fue con la siguiente cita como si fue para divertirse, aunque técnicamente fue cierto, una parte de ella hubiese deseado que fuera real y no una ilusión.

—¡eres como un mujeriego! eres un destroza corazones sin piedad, haces creer que cada una es la más hermosa y especial del mundo para luego dejarla botada por otra.

Desde que despertó su vida sexual, había escuchado a muchas mujeres gritar, pero muy contadas fueron las que le gritaron de enojo, aunque ninguna por quejarse de sus atenciones. Si había regresado con otras con las que tuvo alguna aventura, pero siempre sabían que solo era para pasar el rato.

—Ino —comenzó a decir Shisui acariciando la parte de atrás. No sabía cómo comenzar a hablar, sabía que ella era una chica muy hermosa y alegre pero era muy joven, se llevaban muchos años de diferencia, ella apenas entraba a los 22 años cuando él ya estaba en los 28, por eso sus citas nunca pasaron a más, no se le hacía correcto—, yo no-

No terminó de hablar porque Ino lo agarró de su camisa y lo jaló hacia adelante hasta que sus pechos se tocaron.

—Cállate —dijo antes de besar a Shisui.

El beso estuvo cargado de emociones: furia, tristeza y amor, no se iba a dar por vencida, no cuando no había hecho todo. Ella no es así, es Ino Yamanaka y cuando Ino quería algo lo conseguía. Rodeo sus brazos por el cuello de Shisui para evitar que se alejara, no la había empujado por lo que era un punto a su favor así que siguió besándolo, incluso hasta mordió su labio hasta que la dejó entrar. Los hombros de Shisui se fueron aligerando conforme ella siguió insistiendo e incluso aprovechando el momento en que se rindió y le devolvió el beso saltó sobre él y con sus piernas rodeó su cintura. Por la carga extra, Shisui no pudo más que dar unos pasos hacia un costado hasta que la espalda de Ino sintió la fría pared rosar su piel. Sin despegar sus labios de Shisui fue dejando besos húmedos hasta llegar a su cuello mientras llevaba una de las manos de Shisui hasta la cremallera de su vestido hasta que dejó ver su brasier con los colores azul, negro y blanco. Cuando los ojos de Shisui se tornaron rojos al ver lo que eso significaba Ino sonrió.

—Tómame —le susurró en el oído mientras su caderas molían las de él.

Una pequeña parte de la consciencia de Shisui gritaba que esto no estaba bien, ella estaba muy borracha pero otra más grande, la que sentía las manos de Ino recorrer su pecho y sus labios chupar su cuello gritaba que debía lanzar todo por la borda. Intentó alejarse en vano, cuando Ino lo sintió aferró con mayor fuerza sus piernas a la cadera de Shisui al grado en que podía sentir mejor su longitud que comenzaba a crecer.

—Tómame, Shisui —volvió a susurrar.

No pudo más que mandar todo por la borda.

Había mucho calor, su corazón golpeaba en sus oídos y el fuego líquido corría por sus venas. El Itachi Uchiha de su ilusión aunque no participaba en su juego si comenzaba a tener sutiles reacciones, un músculo se contrae, su mano sufría un espasmo cuando lo obligaba a restregarla sobre la suave tela de su brasier o incluso juró haber visto que por un instante sus ojos color carbón se tornaron rojos antes de volver a la normalidad.

Cuando arrastró sus manos por debajo de su camina para tocar sus pectorales sus manos la detuvieron. Se quedaron inmóviles sin decir o hacer nada, solo el sonido de sus fuertes respiraciones se escucharon y el golpeteo de sus corazones les indica que esto es tan real como creían que era.

Después de un rato, Sakura suspiró rendida aunque no se levantó del regazo de Itachi. Miró a su alrededor topándose que se parecía mucho al cuarto de Itachi, eso solo hizo que su estado de ánimo una vez encendido comenzará a apagarse a falta de combustible. La nostalgia comenzó a invadir su cuerpo al pensar que quizá y esta sea la última vez que entraba a esta habitación, no más despertarse envuelta entre las mullidas almohadas y su caliente cuerpo que solo la hacía desear acercarse más a él para obtener más calor, adiós a las noches sin terrores nocturnos o ver su cincelado rostro por la mañana.

—Sabes —su voz apenas salió como un suave susurro mientras trataba de memorizar cada detalle de la habitación—, en un principio te odiaba —Itachi se quedó callado esperando que siguiera hablando—, es decir, ya nos habíamos visto antes por Sasuke, no era nada más que un saludo cordial, pero creía que eras un asno que se creía superior a los demás por ser el ninja prodigio, algo así como Neji cuando era gennin, el reunirnos en la primera misión solo me hizo confirmar eso, creí que eras un engreído, controlador, egoísta, emocionalmente como una piedra y un maldito por ser muy sexy.

Las comisuras de los labios de Itachi temblaron.

—No sabes cuantas veces te maldije, estabas en todas partes, ¡no podía ni respirar al salir del hospital porque ahí estabas! —la última aunque la dijo con frustración antes de inclinar su frente hasta apoyarla en el hombro de Itachi—, quizá estoy maldita o simplemente un antepasado mío hizo algo terrible que ahora lo pago contigo, pero… Gracias a eso pude ver algo que no todos ves, cuando piensan en Itachi Uchiha ven a alguien aterrador que nadie desearía ser tu enemigo, pero yo vi a otro Itachi por esta maldición que me acerco a tí, eres alguien que se preocupa por todos, preferirías ser el que termine con todos los huesos rotos que tus compañeros de equipo, prefieres la paz a la guerra e incluso eres capaz de ser extremista para lograrlo. Itachi, eres la persona mas desinteresada y amable del mundo. A veces no logro comprenderte, eres muy confuso, pero creo que eso es lo que hace que seas tú y no cambiaría nada de lo que eres.

Cuando Sakura levantó su rostro para ver a Itachi pudo ver su reflejo a través de los ojos de Itachi. Si es cierto que los ojos son la ventana del alma de las personas, aquí mismo estaba dejando desnuda la suya a él.

—Gracias Itachi —susurró. Una suave sonrisa adorno sus labios en cuanto sintió una ola de calidez recorrer desde el centro de su pecho hasta sus extremidades.

Bajo aquella fachada seria podía verlo, aquel ligero cambio en el brillo de sus ojos que le indicaron que estaba sorprendido, no se esperaba lo que dijo. Se veía muy lindo, como un niño que tuvo un regalo sorpresa.

Su estómago dio un respingo como si miles de mariposas revoloteaban sin parar. No lo pudo resistir más, se inclinó hacia adelante hasta que sus labios tocaron como la caricia de una mariposa sobre los labios de Itachi lo suficiente para poder registrarlo en su memoria.

Lo amaba.

Luego todo se volvió negro dejando solo la sensación de hormigueo en sus labios por haber besado a Itachi Uchiha.


Para todos aquellos que han añorado mas Itasaku! aquí esta jjajaja. ¿Creyeron que Itachi era el que iba a dar el primer paso? ¡No!, Sakura siempre termina sorprendiendo a Itachi haciendo algo nuevo y fiel a eso ella terminó gracias a una borrachera en cierto modo confesando sus sentimientos.

Aquí ya son pasadas las doce de la noche así que solo quise terminar este capítulo antes de ir a dormir porque mañana tengo trabajo!, siento no responder sus mensajes por lo personal.

Saludos!