Como he dicho me he ausentado por mucho tiempo de esta pagina y Fanfiction, pero aquí les va las razones.
A la hora de escribir tengo una idea de cómo va a ser la linea del tiempo de la historia y en esta tenía qué es lo que iba a pasar en general en cada capítulo hasta los siguientes cuatro capítulos, esto me ayuda a tener más claro que es lo que quiero lograr y no perderme en el camino, algo así sentía que pronto iba a pasar en "Sakura, el inicio de una kunoichi" así que decidí hacer una pausa a seguir escribiendo y me dediqué a escribir reusmenes generales de que pasaba tanto en esta historia como en "Sakura, el inicio de una kunoichi" y en la de Sabia es mamá. Si, tecnicamente ya acabé las tres historias y comienzo a poner la continuación de Sakura, el inicio de una kunoichi así que no crean que me quedé rascando la panza y trabajando porque de algo tengo que subsistir.
Otra cosa, este capítulo en teoría solo iba a decir día 1 en vez de día 1 parte 1 pero es que de pronto de volvió tan grande, ¡18 páginas y aún no lo acabo! y por eso ahora que lo estoy releyendo para continuar decidí cortar el capítulo.
¡Saludos y espero que les guste!
Capítulo 29
Examen ANBU (día 1 parte 1)
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Dentro del intrincado torre ANBU color blanco, en una de sus oficinas, un grupo de personas se había reunido a tan entrada la noche para hablar sobre ciertos planes que tenían preparando desde hacía meses hasta que por fin, lograron terminarlo.
La sesión había concluido y poco a poco los agentes se fueron yendo con sus máscaras blancas aún puestas en sus rostros par evitar que miradas indiscretas supieran sus identidades, al final de cuentas, los exámenes de ingreso tienen la misma prioridad de lo que es una misión clase S.
—Entonces ese va a ser el plan para las evaluaciones de este año —dijo Shisui quitando su máscara una vez que se quedó a solas en la habitación con el sublider de ANBU.
—Si, con esto tendremos todo bien marcado —le contestó Itachi comenzando a guardar todo.
Shisui le dio otra ojeada al pergamino antes de que su primo lo terminara enrollando. Estaba tan impresionado por cómo serán las evaluaciones este año que no pudo evitar silbar.
—Pequeño primo, se que eres un demonio a la hora de hacer los preparativos, pero esta vez te has excedido, ¿no quieres que tu hermano, el pequeño zorro y la princesa no pasen? —preguntó Shisui sentándose en la mesa con casualidad.
—Precisamente por ellos es que estoy haciendo esto, no por ser mi familia y conocidos voy a ser indulgente —le contestó.
Shisui no pudo evitar reírse antes de mirar a su primo con apreciación.
—Entonces veamos si no sale llorando mi primo bebé y la princesa —canturreo Shisui.
Esta noche sería la última vez que se sentirá tranquilo antes de que todo se vuelva muy emocionante con los exámenes que empiezan por la mañana.
Dos semanas, dos semanas de tormento y tortura en donde no solo tuvo que ponerse al día con el entrenamiento por el tiempo que estuvo en coma sino que también tuvo que ir y regresar del infierno cuando su shishou y su sensei como si fueran poseídos por el alma de Itachi Uchiha por el día la llevaron a un entrenamiento espartano para mejorar, mientras que por las noches, seguía turnándose el tiempo en que entrenaba con Shisui, Genma e Itachi, aunado a eso, seguí haciendo su investigación sobre la sangre y todo eso, perdió muchas horas de sueño y valiosos litros de sangre que aún no mostraron nada para su enojo.
Definitivamente había ido y regresado del infierno con aquellas dos semanas de tortura. El único alivio de Sakura es que el día antes de los exámenes la dejaron libre, ni un golpe, hueso roto u órgano perforado que curar.
Ese día cuando solo fue a dar su reporte a su shishou se tiró a su cama a dormir y únicamente se levantó para poder satisfacer sus necesidades primarias antes de volver a entrar a los brazos de morfeo.
Al dia siguiente, gracias a su despertador se levantó a las cuatro de la mañana, tenía un par de horas para arreglarse antes de irse al examen. La fatiga de las dos semanas anteriores desaparecieron gracias a la adrenalina por la emoción de poder ser finalmente un agente ANBU sin tener que ser solicitada por agentes ANBU a pesar de tener el grado Jounin.
—Lo lograremos —se repitió en su momento de rebosante energía.
Una vez lista bajó las escaleras con sumo cuidado para no despertar a nadie para terminar encontrando que la luz de la cocina estaba prendida. Al entrar un olor a pan recién horneado inundó sus fosas nasales junto a un ligero sabor a manzana con canela.
—Sabía que te gustaría —se rió Sakuna una vez que puso una rejilla con varios strudel de manzana sobre ella.
—No es que me queje, pero ¿por qué estás haciendo esto tan temprano? —preguntó Sakura una vez que se sentó en la silla frente al desayunador y tomó uno de esos deliciosos panecillos que le encantan.
—¿No empiezan tus exámenes hoy? —preguntó Sakuna, cuando Sakura le sonrió ella le correspondió—, no soy un ninja y muchas cosas de las que haces puede que no esté de acuerdo pero sea lo que sea que hagas siempre voy a estar ahí apoyándote.
Conmovida por su hermana se lanzó a darle un abrazo justo después de que se quitó los guantes.
—Me animas mucho dándome todos estos strudel —le dijo en el abrazo con una gran sonrisa.
—En realidad tienes que darle a los demás y asegurate de darle a Shisui-san e Itachi-san —le dijo antes de ver a su hermana hacer un puchero por tener que compartir sus delicias con otros.
Las dos comenzaron a platicar, cada uno de estos momentos para Sakura son muy especiales ya que entre más cosas tenía que hacer sentía que ponía menos atención a su familia.
Cuando se escucharon pasos, las dos hermanas voltearon a ver a su abuela entrando a la cocina, esta vez tenía una expresión amable. A pesar de que habían hecho las paces las dos Haruno, había veces que Sakura no sabía cómo actuar frente a su abuela, después de todo fue muy largo el tiempo en que no se dirigían la palabra.
—Acompáñenme —dijo Lily antes de ir al comedor y abrir la gran puerta de vidrio que da al patio de atrás.
Las gemelas Haruno se miraron entre sí al ver que ninguna de la otra sabía qué es lo que quería hablar la abuela con ellas la siguieron hasta llegar a una pequeña especie de cabaña que tienen en el patio con paredes de madera de cedro y techo de palma.
Una vez dentro, lo primero que vieron un altar de tres pisos que tenía el diseño de un gran árbol que en sus raíces se decoraban velas, tazas de agua, platos de comida y un par de tiras de incienso que aromatizaban el lugar. Entre los objetos habían figurillas talladas en madera con lo que parecían ser diversas flores, duendecillos pequeños y soles y lunas.
De rodillas se encontraba la abuela rezando por lo que las dos le siguieron en silencio por respeto a los espíritus y muertos.
—Como su abuela he tenido muchos defectos —comenzó a decir Lily desde su lugar provocando que las otras dejaran de rezar y alcen la mirada para ver la espalda de su abuela—, soy una mujer muy seria y aferrada a sus costumbres que la edad no ha hecho más que volverme tan flexible como un roble. A pesar de todo lo que he hecho, por favor ignoren las duras palabras de esta anciana que muchas veces no sabe dejar su orgullo a un lado. Ustedes dos son mi orgullo.
Ante estas palabras Lily Haruno se dio la media vuelta para mirar a sus dos nietas que en silencio seguían mirándola sin aliento al ver con la intensidad del amor que transmitían sus verdosos ojos.
—Las dos han crecido hasta convertirse en mujeres hermosas y muy fuertes, son mi más grande orgullo —dijo pasando una de sus manos por el cabello de Sakura luego de acariciar la negra cabellera de Sakuna.
Era al la emoción que las lágrimas comenzaron a acomularse en los ojos de Sakuna. Ambas Haruno saben una a la otra que a pesar de ser una pequeña familia con muchas faltantes, se aman, su abuela las ama tanto como ellas la aman, solo que el escucharla decir aquello daba aún mayor sentimiento.
—No siempre voy a estar aquí para protegerlas y en todo caso ustedes están lo suficientemente grandes para dejar el nido, a su edad yo ya estaba casada y esperando a su padre.
—¡Abuela! —se sonrojó Sakuna.
Lily se rió al ver las mejillas sonrojadas de sus nietas por la vergüenza.
—No estoy pidiendo que se casen en este momento, lo que quiero decir es que ambas —tomó las manos de ambas nietas antes de darles un pequeño apretón—, son unas mujeres hermosas que han crecido para ser grandiosas e independientes que son capaces de hacer lo que se proponen. Prometanme que pase lo que pase, somos familia y siempre nos tendremos aunque no estemos presentes.
Las suaves palabras de Lily comenzaron a hacer mella en los corazones de la gemelas Haruno que aún en silencio escuchaban con atención a su abuela, porque parecía que de algún modo se estaba despidiendo.
No, aún les falta mucho tiempo que pasar con ella. No podía irse su abuela sin más.
—Pronto será sus cumpleaños y como las mujeres que son quiero entregarles algo que ha sido pasado de generación en generación por la familia.
Soltó las manos de sus nietas para tomar un par de cajas viejas de madera que en un extremo incluso ennegrecidos por el tiempo y tempestades por las que han tenido que pasar. Al abrir ambas cajas dentro de un pañuelo satén de color azul pastel con flores color rosa había un par de collares con cuerda de cuero bien lustrado con un dige de plata en forma de un aro con una media luna dentro de este, y dentro de la media luna, en su punta inferior había un brillante y raro diamante rojo.
—Existe una tradición muy profunda en la historia de los Haruno, cada familia, integrantes de la familia posee un collar como esto que va pasando de generación en generación indicando que es parte de la sangre Haruno —comenzó colocando uno de los collares en el cuello de Sakuna antes de hacer lo mismo con el de Sakura—
cuando alguien encuentra su pareja para toda la vida, esa persona intercambia su collar con otro como señal de amor y confianza que le cede uno al otro sobre uno mismo ya que se dice que contiene un pequeño pedazo de nuestra alma.
Una gran sonrisa amorosa creció en los labios de Lily al tocar el collar que tenía colgando en su cuello con tal delicadez que parecía que con el más leve roce este podría romperse en mil pedazos.
—Su abuelo me dio el suyo como muestra de amor meses antes de proponerme matrimonio. En aquel momento estaba asustada —se rió—, su abuela siempre fue una mujer obstinada, tenía miedo al compromiso pero ese hombre rompió todas mis barreras hasta que le dije que sí después de muchos rechazos.
Tanto Sakura como Sakura estaban más que sorprendidas de que su abuela hablará sobre el abuelo, normalmente no decía mucho sobre él por el dolor que acarrea su muerte.
—Aunque ahora esté con Danzo puedo prometer que siempre amare a su abuelo por el resto de mi vida —dijo pasando su mano por su ojos para eliminar el rastro de llanto que comenzaba a asomarse—, el collar que te he puesto Sakura, perteneció a mi hijo, tu padre, mientras que el tuyo Sakuna, perteneció a tu madre.
Las dos miraron con renovado asombro el collar que tenían colgando en sus cuellos, tenían algo de sus padres para recordar. A ambas se les hizo un nudo en la garganta al pensar en ello. Hablar del abuelo y sus padres era un tabú, a pesar de que estaba en el fondo de sus mentes ahí seguía aunque nadie se atrevía a decir algo al respecto.
—El collar que tienen junto al suyo, el que me gustaría que al final terminen dando a su persona preciada que están seguro de pasar el resto de sus vidas pertenecieron a mis padres. Por favor, aprecien esto como un regalo hacia ustedes.
Las tres en un momento de silencio pronto comenzaron a rezar nuevamente por todos los vivos y muertos para que tengan un espacio de paz y tranquilidad para que sus almas sean guiadas al camino que deben de tomar.
—Que la gran madre guíe a los vivos y muertos por el camino para conseguir la paz y la unión como seres vivos que somos —dijo Lily—, y por favor une a las almas de Shiori Sakurai y Kimura Ume para que en el más allá vuelvan a tus raíces y que obtengan la paz que merecían después de conseguir su cometido en esta vida.
La cabeza de las gemelas se alzó de golpe de la sorpresa, nunca creyeron que su abuela hablara de aquellos dos que cuando los vio comenzó a lanzar cosas hacia ellos llena de ira, e incluso cuando Sakura llegó con los ojos llorosos después de la misión para darle la noticia de que ellos habían muerto Lily Haruno la vió en ese entonces con sus helados ojos verdes antes de darse la media vuelta e irse.
Que ahora pidiera a los ancestros y la madre de todos el bien de ellos fue algo sin precedentes.
—¿Por qué? —preguntó Sakura dándose una cachetada mental al darse cuenta que su voz tembló al hablar. Después que habían pasado unos meses al parecer seguía sintiendo dolor por la pérdida de aquellos dos familiares que al final no pudieron casarse y vivir juntos.
Lily dejó de rezar y agachó la mirada sin decir nada por el momento, fue entonces que Sakura y Sakuna vieron el cansancio y la vejez en sus facciones de como si el tiempo poco a poco la estuviera consumiendo por varias cosas con la que tenía que cargar ella sola.
—¿Recuerdan la frase de los Haruno?: Un Haruno cuida, protege y ayuda a todo quien lo necesita. Mis niñas, hay mucho que contar y poco tiempo el día de hoy —dijo Lily mirando a Sakura ya que hoy es el día que comenzaba sus exámenes—, los Haruno venimos de otro lugar que hace mucho tiempo quedó en el olvido, somos un clan muy muy viejo que ha visto cosas que algunos no podrían terminar de comprender.
Con la voz cansada y llena de tristeza, Lily Haruno comenzó a contar lo que en algún momento Sakura aprendió del monje y la miko; los Haruno junto con la facción Ume y Sakurai eran parte de una tribu que se unió para cuidar y alabar a la gran madre de todo, se tiene la costumbre que cada persona al nacer tenía una misión ya establecida antes de morir y cómo con el paso del tiempo los Haruno tuvieron una disputa y decidieron rechazar el destino hasta el punto en que abandonaron su lugar de origen dejando a los Ume y Sakurai solos por su deseo de negar su destino.
—Abuela, ¿cuál fue el destino de ellos y por qué te enojaste y rechazaste cuando llegaron? —preguntó Sakuna rompiendo el triste ambiente.
A decir verdad, Sakura también tenía la misma duda, hasta el momento se había preguntado qué es lo que pasaba entre su abuela y ellos, sobre todo, saber si ella sabía cuál era la misión de ellos y se había puesto así, ¿Quizá su abuela estaba evadiendo algo? Imposible, ella siempre ha sido alguien muy correcta.
—¿Nosotras también nacimos con una misión aunque ya no estamos con ellos? Dijiste que todos nacimos con una misión —volvió a preguntar Sakuna, esta vez más sería, como si estuviera llegando a algún punto.
Sakura se sorprendió y esta vez espero a que su abuela dijera algo, ¿ellas tenían una misión?, ¿su abuela tenía una misión? ¿por qué no se los contó antes?
Lily Haruno miró a sus nietas respectivamente antes de suspirar. Como hacía dicho ya estaban creciendo las dos, ya no son unas niñas a las que puede estar protegiendo de todo lo que pasa junto a ellas. Por mucho que las ame y trate de proteger no podía detener por más tiempo por lo que tendrán que pasar… Aún no, si es posible aún no.
—Pronto —les contestó a ambas—, existen muchas preguntas en la vida, muchas respuestas no son lo que uno quiere saber y otras es mejor que se den solas. Está por lo pronto esperemos un poco más, al final como Haruno deben saber. Por ahora siempre, siempre, mantengan la frente en alto, no se dejen utilizar por otros porque cada una es única, mi nieta y una Haruno. Su padre y madre siempre fueron así hasta la muerte.
Llena de emoción, Sakuna no pudo evitar lanzarse a los brazos de su abuela para darle un fuerte abrazo mientras que Sakura sonrió con un deje de tristeza al mencionar a sus padres. Como el tema de su abuelo, el hablar de sus padres siempre ha sido un tema delicado para ella al pensar que por su culpa ellos murieron.
—Gracias abuela —dijo Sakura una vez que dejaron de abrazar su hermana y su abuela. Quizá no se sentía mejor después de esta plática y estaba un poco más confusa entre lo que pasaba con su familia pero al menos no se sentía peor y por lo visto tendrán respuestas pronto.
—Buena suerte, Sakura. Siempre alcanza tus sueños eh ignora esta vieja cabra cuando se pone terca —le sonrió su abuela.
Cualquier pensamiento pesimista o triste fue barrido por la gran sorpresa, su abuela la está apoyando, la está alentando a ser un agente ANBU, a ser ninja. Con el aluvión de energía renovada se lanzó como instantes antes hizo su hermana hacia su abuela.
—Gracias —dijo al sentir que su abuela le daba unas palmadas en la cabeza.
Poco después de este momento emotivo en el que las tres estuvieron juntas y hablaron, Lily despidió a su nieta diciendo que era momento que se fuera sino llegaría tarde. Al ver que su abuela tenía razón, había pasado más tiempo de lo que había previsto, se fue corriendo a la casa a tomar lo último que le faltaba, su hermana le dio una bolsa con los panes para todos y Sakura saltó de techo en techo para tratar de llegar lo más pronto posible al examen ANBU.
Tan pronto como entró al gran edificio blanco de la sede ANBU comenzó a buscar a sus amigos para ver si alguno de ellos estaba llegando al mismo tiempo que ella, al no ver a nadie mostró su papel de ingreso y la dejaron entrar indicando a dónde debía ir.
No pasó mucho antes de que llegara a una pequeña fila donde habían otras personas que se inscribieron al examen esperando la ropa que les iban a dar para el examen, ninguno de sus amigos estaba en la fila así que aguardó con paciencia hasta que al final le tocó.
—¿Nombre? —preguntó una mujer de ya avanzada edad con lentes de botella que parecía estar más aburrida que Shikamaru en sus peores momentos, y eso ya es decir mucho.
—Haruno Sakura —dijo con la mejor sonrisa que pudo para tratar de sacar una sonrisa a la ancia que solo la miro de reojo antes de ver en sus archivos y de un cajón sacar el uniforme.
—Aquí tienes, los vestidores están a la vuelta de la esquina —dijo de mal humor antes de gritar siguiente sin permitirle a Sakura que dijese algo.
Haciendo una pequeña mueca tomó la bolsa antes de ir hacia el vestidor, al abrir la puerta se encontró ligeramente sorprendida al encontrar que dentro del lugar había tanto aspirantes como verdaderos ANBU sin su máscara puesta cambiandose sin preocuparse por la discreción de la identidad. Lo más probable es que la mayoría de ellos sean agentes de bajo rango, ¿o no?
—¡Sakura! —su línea de pensamiento fue interrumpida cuando la inconfundible voz de Ino al fondo. Con una gran sonrisa fue hacia ellas para saludarlas, cuando se acercó vio a Tenten estar un poco apenada aún por la confesión de la otra vez.
En el tiempo de entrenamiento infernal que tuvo las pasadas dos semanas, logró hacer un pequeño espacio para reunirse con ella en un café y hablar. Al principio la reunión fue algo incómoda hasta que al final hablaron las dos de sus sentimientos, se disculparon, se sinceraron, rieron e incluso hasta lloraron mientras reían. Al final se disculparon por no ser sinceras con los sentimientos de una a la otra y que todo volvía a estar bien entre ellas porque Sakura le confesó que sabía que no podía estar con Neji porque no lo quería del modo en que él a ella y que debía luchar por el serio Hyuuga porque necesitaba alguien como Tenten.
—Creí que te habías acobardado e ibas a admitir que soy la ninja más sexy y genial de todas —se mofó Ino dándole una sonrisa altanera.
Una gran vena creció en la frente de Sakura ante esto.
—Ni en tus más locos sueños, cerda —le respondió antes de razonar que este no es el mejor lugar para ponerse a pelear con su mejor amiga, ¿qué tal si hay examinadores cerca?—. Lo que sea. Se ven bien en sus uniformes.
Tanto Ino como Tenten ya estaban vestidas con el uniforme de licra color negro, la diferencia que había entre estos y los estándares de ANBU es que los protectores son de color blanco en vez de el gris, como un modo de identificar a los aspirantes. A Sakura le dio envidia el modo que la licra color negro se aferró a las curvas de sus dos amigas acentuando sus atributos.
—¡Por su puesto! No hay nada que no me ponga que no me haga brillar —se mofó Ino.
Tenten estuvo a punto de decir algo cuando el chiflido de alguien las interrumpió. Las tres giraron su rostro para ver a cuatro hombres veteranos mirarlas sin pudor alguno de arriba abajo.
—Nenas, ¿qué les parece si saliendo de su prueba vamos a un lugar privado? Quizá les podamos enseñar una que otra cosa —dijo uno de ellos antes de reírse.
Sakura frunció el ceño mientras que Ino les dio la espalda y siguió poniéndose los protectores blancos de sus brazos.
—Son unos inmaduros —murmuró Tenten antes de hacer lo mismo.
Al parecer la reacción de las chicas no les gustó a ninguno porque entonces uno de ellos, el más envalentonado por ser el más alto, se acercó.
—Hey rubia, qué tal si te ayudo a ponerte esos protectores, necesitan un ajuste —dijo el chico estirando la mano para tomar el brazo de Ino.
Antes de tocar el brazo de Ino, Sakura le dio un manotazo mientras se interponía entre su amiga y el chico hasta que casi sus pechos se tocaban, sin miedo alguno le lanzó dagas con la mirada a pesar de que el era dos cabezas más grande que ella. Los compañeros del chico se quedaron en silencio así como todos dentro dejaron de hacer lo que estaban haciendo para ver la interacción entre el ANBU y la aspirante a ANBU.
Tan ensimismados estaban que no se percataron cuando la puerta a la habitación se abrió y cerró en silencio.
—Deberías tener cuidado mujer, si no es que quieres que les diga a los superiores que estás agrediendo —le dijo con una sonrisa altanera—, quizá podamos perdonarte si tu y tus amigas nos hacen un número aquí o te cambias frente a todos.
Los ojos esmeralda de Sakura se contrajeron mientras seguía mirándolo hacia arriba sin intimidarse.
—¿Me estas amenazando? —siseó Sakura sintiendo como su chakra comenzó a fluir inconscientemente a sus puños.
Los otros tres amigos del chico se acercaron a darle una mano al alto para poner más presión sobre la pelirosa.
—Vamos Sakura, déjalo en paz. No vale la pena, los vestidores privados están al fondo —le dijo Ino tratando de persuadir a su amiga de que no entrara a una pelea inútil con un hombre lleno de testosterona—, nosotras los ignoramos y nos fuimos a cambiar.
—Es una lástima rubia, nos hubiésemos divertido mucho viendo tus pechos bailar para nosotros —dijo otro de los chicos.
—Prefiero ver el trasero de la chica de castaño —dijo otro.
Eso fue demasiado, no iba a permitir que estos hombres por diversión, por sentirse superiores a ellos y querer acosar y hasta amenazar cuando solo vienen a hacer el examen. No iba a permitir que se metan con sus amigas y ella, no por nada es parte del explosivo equipo siete reagrupado.
—¿Quieren ver piel? ¿Acaso a su edad aún no saben lo que es ver a una mujer desnuda? Aquí tienen —siseó Sakura mientras se quitó la playera roja que tenía para luego seguir con la parte inferior hasta que quedó en ropa interior color negro—, Aquí está, por fin pueden ver a una mujer así es por eso que están pidiendo ver a una.
Ninguno de los cuatro supo que decir, incluso dos de ellos se movieron incómodos en sus lugares al ser reprochados de ese modo, sobre todo cuando algunos de los veteranos comenzaron a reírse por el modo en que una chica los estaba encarando. Ya no parecía en absoluto divertido.
Sakura les siguió viendo unos instantes hasta que estuvo satisfecha de dejarlos en evidencia y les dio la espalda para ponerse la licra negra. Al dar un paso un fuerte manotazo se escuchó acompañado con el fuerte cosquilleo en su nalga.
El chico alto le dio una nalgada.
Ino y Tenten como todas las demás mujeres en la sala dieron un jadeo indignado.
Al segundo siguiente, Sakura tomó al gran mastodonte del brazo y le hace una llave hasta dejarlo tumbado en el piso con ella sobre él mientras seguía haciendo presión en su brazo hasta el punto en que era casi doloroso como para estar a punto de romperse.
—Puedo romper cada uno de tus huesos hasta hacerlos polvo con solo mi meñique —siseó acercando su nariz hasta casi tocar la de él—. Atrévete a hacer algo así otra vez y no seré indulgente contigo. Con un solo senbon puedo cortar cada uno de tus nervios hasta que implores morir.
La piel morena del rostro del chico comenzó a palidecer con cada uno de las palabras de la chica sintiendo que había una promesa detrás de aquella amenaza.
—Yo que ustedes, le haría caso.
Cuando Sakura alzó la vista vio a Shisui junto a Itachi cerca de la puerta de la entrada, ambos se veían muy molestos aunque Shisui era el único que tenía el Sharingan activado mientras observaba a los cuatro chicos.
Los ojos oscuros de Itachi observaron a los cuatro chicos antes de escanear con su mirada a Sakura que al verlos se enderezó sin tener vergüenza de estar en ropa interior frente a mucha gente. Si algo le había enseñado a Sakura en la misión que estuvieron en el table, fue no sentirse avergonzada de caminar semidesnuda frente a mucha gente extraña.
—Estás en un examen de evaluación, ese modo de actuar puede costarte tu aceptación al programa —le dijo a Sakura con voz helada y autoritaria. La voz que usaba cuando hablaba con un subordinado que no acataba las órdenes. La voz que usó en la primer misión con Sakura—. Hay otros modos para impedir esto que la violencia. Esta vez lo dejaré pasar porque fue al proteger a una compañera y en defensa propia. Que no se repita.
Sakura no tuvo más que la decencia de agachar su cabeza y asentir un poco avergonzada y agradecida de que no la expulse.
—Por otro lado no voy a permitir este comportamiento de cualquier miembro de este grupo. Shisui, encargate de esos tres.
Shisui posó su mirada varias veces entre Ino y Tenten como escaneando si estuvieran bien sin atreverse a acercar hasta que asintió a su capitán y aun lleno de ira se llevó a los tres chicos para darles un doloroso castigo por atreverse a hacerles algo a Ino, Sakura y su amiga Tenten.
—Tú —señaló al hombre aún tirado en el piso—, saldrás al pasillo, Sakura, ve a mi oficina una vez que termines de arreglarte.
Una vez fuera con el hombre y haber cerrado la puerta del vestidor, con su brazo empujó al hombre hacia la pared mientras que sus sharingan comenzó a bailar viendo directamente al ANBU que dejó de respirar por el miedo.
—Si me entero que haces algo así a Sakura y otra persona bajo mi mando, yo mismo te haré desaparecer —dijo con voz profunda y mortal que hizo temblar al gran hombre como una hoja en otoño.
Cuando Itachi se fue, el gran hombre cayó al piso sin energía. Entre los dos, la pelirosa y el vice capitán ANBU, podían ser muy atemorizantes.
Al terminar de ponerse la ropa para los exámenes, Sakura con ayuda de indicaciones de otros ninjas se queda mirando la puerta de la oficina del heredero Uchiha sin mucho deseos de tocar la puerta a pesar de que sabía a ciencia cierta que el Uchiha debe saber que ella ya estaba ahí afuera.
No sabía con qué iba a salir Itachi esta vez. No se habían visto más que para los entrenamientos y se sentía muy incómoda en su presencia si no estaban intercambiando golpes, lo sentía indiferente pero al mismo tiempo distinto y sentía distinto a los Uchiha en general, como si de un momento para otro la vieran como un objeto raro del museo, incluso Mikoto se le quedaba viendo con morbosa e incómoda fascinación mientras que Izumi desde lo lejos le miraba muy molesta, aunque por raro que parezca cada que se topaba con ella, aparecía a su lado Shisui o Itachi y la llevaban a entrenar e incluso Sasuke se le quedaba viendo con fijeza aún cuando ella lo notaba y se giraba a verlo.
—*¿Después del numerito que hiciste en los vestidores ahora tienes miedo?, ¡Vamos! hasta te paseaste en ropa interior frente al sexy Itachi* —dijo Inner provocando que Sakura gruñera de vergüenza.
Inner tenía razón en no temer a Itachi, después de tanto tiempo no iba a dejarle ver que tenía miedo de él, porque no lo tenía. Con la valentía renovada tomó el pomo de la puerta sin avisar previamente y entró.
Dentro, justo en frente de ella había un gran escritorio de caoba con su respectiva silla negra, detrás cubriendo toda la pared había varias hileras de libros de piso a techo y a un lado había una pequeña mesa de cristal con varios sillones. En el más grande estaba sentado Itachi mirando con el rostro en blanco a Sakura. Sin su sharingan. Se acercó a él hasta quedarse a un paso de él mientras se deleitaba por la diferencia de estatura que le daba el que estuviera sentado.
—Hay baños donde uno puede cambiarse, Sakura —dijo con un barítono grave y profundo. Fue limpio y directo a hablar para evitar que Sakura empiece a decir alguna pobre excusa.
Sakura cruzó sus brazos bajo su pecho ignorando los oscuros ojos de Itachi que le recorrieron el cuerpo entero antes de volverse a fijar en su mirada.
—Me he cambiado en presencia de mi equipo, es normal. No somos un par de niños pudorosos, ponemos nuestras vidas al borde de la muerte, ver un poco de piel al cambiarse en misiones se vuelve algo trivial —le respondió golpeado y molesta.
Trató de buscar alguna señal de emoción en el rostro de Itachi, no había ninguna, tenía el rostro en blanco.
—¿Por qué con nuestro equipo no?
—¡E-es DIFERENTE! —gritó con las mejillas coloreadas de rojo.
Itachi enarcó una ceja antes de deslizar una larga sonrisa. Al segundo siguiente, Sakura sintió un tiro de su brazo, el mundo dio vueltas a su alrededor hasta que de pronto sintió una suave opresión en su espalda y al fijar su mirada hacia adelante se topó con los ojos color Ónix de Itachi tan cerca que podía ver su reflejo en aquellos pozos profundos.
La había jalado para aprisionar a Sakura en el sillón quedando él sobre ella.
Su cuerpo comenzó a arder al sentir la cercanía de Itachi.
Respira, no te concentres en él, él es un insecto que solo quiere molestar, se repitió Sakura una y otra vez a pesar de que sus mejillas se colorearon de un color aún más intenso de rojo.
—¿Por qué, Sakura? —preguntó con voz ronca una vez que acercó sus labios a la coloreada oreja de Sakura.
No podía mostrarse indefensa ante el. Sus ojos color esmeralda se endurecieron antes de mirarlo con desafío.
—Porque tú y tu equipo son un par de pervertidos, megalómanos y tú un—
— Engreído, controlador, egoísta, demonio, emocionalmente como una piedra y un maldito por ser sexy —terminó por ella.
¿Ahora este demonio sabe leer mentes?, se preguntó Sakura horrorizada hasta de pronto jadeó.
—¡Dijiste que no hice nada raro! —le gritó a pesar de que estaba a escasos centímetros de ella. En respuesta, obtuvo una petulante sonrisa de Itachi antes de reír.
—No hiciste nada raro, nunca dije nada de que no dijeras algo —le respondió divertido.
En definitiva ahora quería que la enterraran mil metros bajo el suelo. Lo peor de todo es que seguía sin poder recordar qué había pasado esa noche. Aunque sabía que se iba a arrepentir, no pudo evitar hacer su pregunta.
—¿Q-qué hice esa noche?
Itachi no le respondió, se le quedó viendo con el rostro en blanco hasta que se acercó más a ella. Sakura emitió un pequeño chillido cuando sintió los labios del Uchiha besar el cuello bajo su mentón.
¡Qué está pasando!, incluso inner había sufrido un colapso mental al sentir los labios de Itachi besar y chupar su cuello, tuvo que morderse el labio inferior para no dejar escapar un quejido por las sensaciones que estaba comenzando a provocar Itachi en ella.
—I-ita-
—Me gusta cómo te ves en uniforme —le susurró con voz ronca una vez que dejó de besar su cuello. Se estremeció por lo sexy que se escuchaba hablándole así, pronto se volvería de agua—, desde que fuimos a la primer misión pienso que te favorece.
su cabeza bajó nuevamente hasta estar en el esternón y morderlo ligeramente, Sakura jadeó.
—En un principio creí que serías difícil, alguien a quien reformar porque Kakashi no es estricto, pensé que eras una niña inmadura, terca y volátil, pero también eres amable —siguió diciendo mientras le daba una línea de besos en el cuello de sakura hasta ir más y más abajo mientras que su mano derecha comenzó a serpentear bajo su blusa tocando la sensible y suave piel blanquecina de la pelirosa que luchaba por no emitir sonidos—. tratar de ayudar a todos, eres desinteresada de ti misma por ayudar a los demás, eres muy inteligente, de las mejores mentes pero no lo dejas ver mucho, eres fuerte y alguien muy interesante.
Sakura dejó escapar un gemido al sentir las yemas de la mano de Itachi rozar con la parte inferior de su pecho.
—D-detente.
Sus ojos se abrieron de golpe al sentir que todo contacto de Itachi se vio interrumpido justo al decirle aquellas palabras, solo una vez bastó para que hiciera lo que ella le pidió. Con las mejillas aún coloreadas y el corazón agitado por la emoción, carraspeó un momento antes de sentarse en el sillón, acomodar su cabello y mirar a Itachi que aún seguía a su lado sin dejar de verla.
Su garganta se secó al no poder creer que después de todo, el hiciera lo que le pidió, una simple palabra que la dejó peor que los besos húmedos que trazó por su cuello. Se sintió con poder, él le estaba dando el poder, la elección de seguir o no respetando sus decisiones. El gran heredero Uchiha, el agente ANBU y capitán del equipo le estaba cediendo a darle el control y respetar su deseo.
—Por favor —se relamió lo labios antes de mirar a Itachi tomando el valor—, no te burles de mi.
Se sentía como un pequeño animal indefenso siendo acorralado por un gran depredador. Su corazón martilleaba tan fuerte que creía que él lo iba a escuchar.
—Yo no juego, Sakura —le dijo con voz profunda moviéndose más cerca de ella hasta que sus muslos se tocan. Sus intensos ojos color ónix chocaron con los esmeraldas con tal fuerza que parecía que el big bang se desataría ahí mismo—, nunca hago algo innecesario y sin sentido, Sakura. Estoy siendo muy serio. Son pocas las mujeres con las que trato porque la mayoría me ve como Itachi Uchiha, el heredero del clan. Tú eres distinta, Sakura. Desde un principio no te dejaste intimidar por mi nombre y me desafiaste, al principio fue curiosidad por ver todas esas facetas tuyas, conocer tus reacciones… —la tomó del mentón para evitar que ella desviara su mirada—, quería ver tus límites, ahora nada es para jugar contigo.
Sus piernas comenzaron a temblar. ¿Acaso el…?
—Izumi es tu prometida, no bromees conmigo —dijo frunciendo el ceño.
La mirada de ambos chocó. Para frustración de Sakura no podía ver qué es lo que estaba pensando, su rostro seguía tan impasible como siempre. Por su largo silencio y la mirada escrutadora que le lanzaba solo podía afirmar que estaba pensando en su siguiente movimiento. Itachi… Tenía que cortar esto de raíz, su corazón no puede más con estos juegos, el está comprometido, no debería jugar así con ella.
—Lo escuché en la fiesta de fin de año —siguió diciendo alegrandose al darse cuenta que su voz no temblaba al hablar—, unos Uchiha lo dijeron, ustedes venían juntos, hacen una buena pareja. Izumi te quiere, ¿sabes? Conozco a la gente como tu clan, no son tan distinto a los Hyuuga. Tu eres el heredero Uchiha y debes hacer lo que tus ancianos dicen.
Lo miró con desafío, con esto podría hacerlo retroceder. Con varios años siendo compañera de equipo de Sasuke le ayudó a conocer cuáles eran las dificultades que tenía Sasuke como hijo del líder del clan, y como estudiante de la actual Hokage sabía cómo se movían los distintos clanes, por si fuera poco algunos de sus amigos también eran hijos de prominentes clanes y ex novia y hasta ex prometida de un futuro líder del clan.
Sasuke siempre se quejaba que su hermano hacía todo lo que el clan le ordenaba sin decir ni una sola palabra de reproche, es por eso que por dentro sonreía con altanería al saber que con esto es más que probable que termine cediendo Itachi y se aleje.
Esto tenía que terminar ahora.
—¿De quién escuchaste esto?
Parpadeo varias veces antes de mirar a Itachi que a pesar de su rostro serio, sus ojos brillaron con intensidad.
—¿Perdón?
—¿Alguien te dijo directamente que estoy comprometido con Izumi? —preguntó al mismo tiempo que el sillón rechinó en cuanto se acercó nuevamente Itachi. Sakura tuvo que estirar su espalda en el reposabrazos para alejarse un poco de él.
—-...Nadie.
—Entonces no escuches rumores sin sentido, tú mejor que nadie debería saberlo —dijo haciendo referencia al periódico que constante decía falacias sobre su persona.
—Así que no estás comprometido —susurró sorprendida. Esto cambiaba muchas cosas, no, esto lo cambiaba todo—, entonces por qué tu-
Una descarga eléctrica recorrió desde su columna hasta la punta de sus dedos cuando al girar su rostro hacia Itachi para hablar con él éste aprovechó el momento para besarla. Sus labios estaban sobre ella. Su corazón comenzó a golpear con fuerza al sentir los firmes brazos de Itachi posarse en sus caderas, sus labios se movían sobre los de ella.
Itachi la estaba besando y no estaba comprometido.
Lentamente, su cuerpo fue derritiendo hasta terminar correspondiendo el beso. Las fuertes manos de Itachi sobre sus caderas la tomaron con firmeza sin despegar sus labios de los de ella al cargarla y ponerla sobre su regazo para mayor comodidad.
Entre sus piernas Sakura estiró sus brazos hasta rodear con ellos el cuello de Itachi para acercarse más, en respuesta gimió en su boca cuando sintió las manos de Itachi apretar su trasero dejando ningún espacio entre ellos. Su vientre comenzó a hormiguear con los apretones que Itachi le hacía en el trasero, inconscientemente comenzó a restregarse en el. La sala comenzaba a ser sofocante y el aire le faltaba con los suaves gemidos que salían de su boca.
Itachi dejó de besarla para comenzar a dejar un camino de besos y mordiscos en su cuello que solo hizo que Sakura lo abrazó con fuerza e hiciera un movimiento brusco contra la cadera de él.
Al escuchar un bajo y oscuro gruñido salir de la garganta de Itachi como el de un animal salvaje su cerebro comenzó a hacer corto circuito, un balde de agua helada cayó sobre ella ante la realización de lo que estaba haciendo con Itachi Uchiha, el demonio que se encargó de darle muchos dolor de cabeza y que le gustaba.
Sus mejillas se colorearon de rojo al ver aquella mirada oscura nublarse con lujuria al verla al rostro, no sabía cómo debía verse y no quería saberlo, las manos de Itachi en su trasero comenzaron a masajearla provocando que se estremeciera ligeramente sobre su regazo.
No podía hacer esto ahora. ¿El le estaba diciendo que estaba enamorado de ella?
Su mente se había hecho papilla en un segundo a otro, no podía pensar bien estando en los brazos del Uchiha. Con la cara roja como la granada se paró cayendo al instante al piso ya que sus pies no tenían la fuerza suficiente. Aquellos ojos color ónix no dejaron de verla y solo hacía que se avergonzara aún más.
—Y-yo, uh, si, ah… E-examen, ¡Si! Examen —dijo incoherencias mientras se arrastraba en el piso hacia atrás como cangrejo. La lijera sonrisa de lado de Itachi que parecía más una mueca pero ella conocía que es una sonrisa le dio un recordatorio de que ellos se habían besado.
Al chocar con la puerta retomó la energía faltante y tomo el pomo de la puerta como soporte antes de salir huyendo como si el mismo demonio saliera del inframundo y la estuviera persiguiendo.
Ahora que Itachi estaba solo en la habitación dejó escapar un largo suspiro. No esperaba hacer este tipo de movimiento sobre ella aún, pero como muchas veces le ha sucedido, ella terminó destruyendo en mil pedazos todo aquel plan que tenía en manos con un solo movimiento. No podía permitir que siguiera teniendo la idea de que estaba con Izumi. No después de que hace dos semanas, después de que ella saliera huyendo de su cama decidió reunir a los ancianos del clan a su padre y su madre para pedir, no, declarar a quién había escogido como pareja y si se negaban no le importaba porque ya había hecho su elección y si aún así hacían algo como los Hyuuga entonces el mismo se encargaba de dimitir de ser el próximo líder del clan y emanciparse de la familia.
Si no era directo ella no se iba a dar cuenta.
Próximo capítulo: Examen ANBU (día 1 parte 2)
