No he estado muy bien porque me quedé sin trabajo así que la verdad no he tenido muchos ánimos de escribir además de que no ha estado en mis prioridades por la misma razón, pero tampoco lo he querido dejar por completo así que he ido escribiendo de poco en poco hasta que ya hoy decidí terminarlo. Espero que lo disfruten!, quedo particularmente largo, pero este no me apetecía el dividirlo en dos partes.

Saludos

Examen ANBU (día 2)

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El primer día del examen los llevó a todos más allá de sus límites. Sakura sentía sus músculos aullar de dolor tanto como la primera vez que tuvo su primer entrenamiento serio con Tsunade para volverla más fuerte para volverse fuerte como su equipo.

Si el primer día había sido agotador, Sakura no se podía imaginar qué tan mal podrán ser hoy y los siguientes dos días.

Con los pies de plomo, Sakura caminó dentro del edificio ANBU muy agradecida de que este día a ninguna de sus amigas o ella comenzaron a hostigarla muy temprano por la mañana. No estaba de humor como para soportar a pequeños acosadores que tendrá que volver a golpear a pesar de la llamada de atención de Itachi.

Esta vez, cuando se reunió con sus amigos en la explanada junto a los otros participantes. Con la mirada recorrió el restante número de aspirantes, no son tantos como el día anterior, quizá unos cuarenta. Saludó a Chouji y Kiba que fueron los primeros que estaban ahí hasta que Ino llegó resoplando muy molesta.

—Espero que no me toque pelear de nuevo con Shisui, esta vez no tendré misericordia

Las quejas de Ino quedaron en el aire cuando Sakura notó que detrás de ella venía Sasuke lleno de golpes y vendas por todo su cuerpo. Al instante Sakura se acercó haciendo una mueca de dolor al recordar que ella hubiese estado igual que el, Itachi no había sido indulgente con ella en la última prueba el día anterior, incluso había sido más agresivo en los golpes, en casa antes de golpear su cara entre sus almohadas hasta quedar inconsciente, tuvo que curar un par de huesos fisurados y múltiples moretones y heridas.

—No, necesitarás tu chakra. No sabemos qué pruebas nos pondrán —dijo Sasuke una vez que notó el chakra verde emanar de la palma de su amiga.

Al ver la desilusión de Sakura al no poder ayudarlo no pudo más que gruñir un poco molesto sabiendo que lo estaba haciendo a propósito para que cediera, un arma que usualmente usaba en ellos -el equipo siete-, cada que se lastimaban en batalla y aún debían seguir adelante en la misión.

—No son tan graves —le dijo como siempre le decían en las misiones—. Hn, curame al final del día.

A regañadientes, Sakura aceptó y entonces comenzó a hacer estiramientos para asegurarse que su cuerpo estuviera lo suficiente listo como para no tener algún desgarre por algún movimiento brusco, sobre todo si le tocaba pelear con algún sádico capitán ANBU.

—*O que nos acorrale ese capitán ANBU tan sexy nuevamente en su oficina —tarareo inner con felicidad. Por su parte Sakura trató de sacudirla e ignorarla, tenía otras cosas que pensar en vez de distraerse en aquel hombre y su raro modo de decirle… decirle...—, *aunque su hermano pequeño, nuestro Sasuke-kun, tampoco está mal que nos acorrale y nos mire con esa intensidad que grita ¡violame!*

Sakura detuvo el estirar su torso todo lo que podía hacia adelante hasta que sus palmas de las manos tocaban el piso. Al girar su cabeza hacia arriba así como todo su cuerpo, se encontró a Sasuke mirándola con tanta intensidad que de pronto se sintió cohibida. Aún cuando lo atrapó mirándola él siguió viéndola aunque esta vez a los ojos.

—*Creo que estaba viendo nuestro trasero~* —cantó inner.

Sakura tuvo que dar todo de sí para no sonrojarse al pensar en eso de tal modo que al hablar su voz salió más seca y golpeada de lo que esperaba.

—¿Qué?

Si Sasuke se vio perturbado o avergonzado por verla tan descaradamente no se notó.

—Haz crecido.

Sakura resopló y puso los ojos en blanco sin saber si reírse o molerlo de golpes, ¿en serio eso es lo que iba a decir? Sabía que los Uchiha, a excepción de Shisui, Mikoto y para su sorpresa Itachi, todos los demás Uchiha que conoce son tan serios y reservados que si no fuera porque se casan y tienen hijos y muchas de sus mujeres son recelosas y territoriales. Por eso, no le sorprendía que hasta ahora Sasuke notara que ya no es la niña de doce años loca por el.

Dio grandes zancadas hasta estar tan cerca que sus alientos chocaron entre sí. Alzó la cabeza para mirar a los ojos a Sasuke sin intimidarse a pesar de la media cabeza más que le llevaba de altura. A los doce ella era la más alta de los tres, ahora, sus dos amigos la sobrepasaron con gran facilidad. Ahora tenía más curvas en su cuerpo aunque no tan desarrollada en la delantera como Ino o Hinata pero tenía algo.

—Noticias de última hora, Sasuke, soy una mujer —enfatizó poniendo sus manos en su cadera.

Su estómago dio un vuelco cuando la mirada de Sasuke la recorrió nuevamente de pies a cabeza solo que esta vez de manera descarada frente a ella. De pronto fue muy consciente de la cercanía y del calor que irradiaba el cuerpo masculino frente a ella, el chico que estuvo enamorada de joven.

—*Eres una sucia, te besas con el Uchiha mayor y al día siguiente coqueteas con el menor, ¡ya estas aprendiendo!* —inner sacó un pañuelo para limpiarse las lágrimas de felicidad que comenzaron a correr por su rostro.

—Si, una mujer que cumplirá dieciocho años.

La intensidad en su mirada oscura la dejó sin palabras y las palabras de inner no ayudaron, de pronto se encontró comparando a los dos hermanos, Sasuke era más corpulento cuando Itachi más delgado pero no menos fuerte, los ojos de Itachi eran de un color oscuro más intenso que los de Sasuke, Itachi es más alto que su hermano y podía ver que Sasuke lentamente se estaba pareciendo más a su padre que a su madre mientras que Itachi era más parecido a su madre.

—Yo veo a Sakura igual —dijo Naruto dándole una escaneada descarada como Sasuke lo hizo con ella.

El encanto se perdió, lo que parecieron minutos para Sakura, en realidad fueron segundos en donde Sasuke y ella se perdieron en sus miradas. Al instante reaccionó por pura vergüenza dándole un fuerte golpe en la cabeza a su amigo rubio.

—¿Qué es eso de que me veo igual?, eres un tarado. ¡Estoy rodeada de niños ciegos! —refunfuñó cruzando de brazos realmente molesta. Su orgullo como mujer había recibido dos duros golpes en menos de cinco minutos.

—Algún día encontrarás a alguien que aprecie que seas una tabla de planchar, frente —se rió Ino olvidando su mal humor dirigido a Shisui.

Esto es todo, estaba lista para dejar un par de cadáveres en el suelo hasta que un brazo serpenteando sobre sus hombros la detuvo. Fue Kiba que estaba de muy buen humor.

—Oh vamos Sakura, tu sabes que no todos somos unos perdedores como tus compañeros de equipo, algunos de nosotros sabemos apreciar que aunque no tienes tanta delantera como otras, en realidad tienes una pequeña cintura y un gran trasero redondo que da envidia a muchas —dijo y a su lado Akamaru ladró con alegría.

En ese instante Naruto saltó a defender a Sakura muy molesto porque están viendo a su Sakura de manera lujuriosa porque nadie tiene permitido tocarla, fue entonces que por verganza comenzó a insinuar las veces que él o ella tuvieron que salir a escondidas del cuarto del otro para que no sean vistos por lo que podía constatar que lo que decía era verdad y eso que solo tenían catorce por lo que ahora se veía mejor por lo que ve.

Sasuke frunció el ceño a Kiba y Naruto gritó indignado atrayendo la atención de otros participantes. Sakura solo pudo atinar a sonrojarse, no tenía ni siquiera el valor de moler a golpes a Kiba para que se callara porque lo que había dicho de escabullirse era cierto, cosa que horrorizó aún más a Naruto, reír a Ino y Tenten tener que sostener a Hinata para que no se desmayara.

—Mi flor de la juventud, ¡yo no creeré aquellas palabras de Kiba!, tu eres una inocente flor entre la adversidad, con solo verte aún puedo ver ese aire de pureza que sigue ahí —dijo Lee con dramatismo.

Ahora Sakura solo quería meter su cabeza en la tierra tal cual avestruz que no es. No, ni siquiera debía sorprenderse de que estuvieran haciendo algo vergonzoso. No es la primera vez que llaman la atención por hacer un escándalo, solo que es horrible cuando el tema de discusión es por ella. Definitivamente sigue teniendo la racha de mala suerte.

Naruto, Sasuke, Kiba e Ino dejaron de hablar justo a tiempo cuando notaron una presencia entre ellos que antes no estaba. Al girar sus cabezas, se encontraron a Itachi con su rostro estoico mientras los mira

Sakura palideció. Oh, no, ¿cuánto había escuchado?

Itachi estaba atendiendo unos asuntos con el líder de los operativos ANBU cuando su atención fue robada al escuchar ruido en la explanada, naturalmente, no se sorprendió al ver que los causantes de tal alboroto fue nada menos que Sasuke y sus amigos. Era muy temprano por la mañana cuando vio a Ino gritar blasfemias de Shisui y de pronto vio a la compañera de equipo de Sasuke acercarse a él.

—Disculpe, gavilán-san. Iré a aplacar a estos participantes —dijo con toda la calma.

Su jefe asintió y se fue dejando a Itachi solo. Con toda la paciencia y tranquilidad caminó hacia los escandalosos. Normalmente tenía un gran control de su temperamento, podía esconder a la perfección hasta el enojo, pero al ver a Sakura comenzar a hacer ejercicios de estiramiento, no pudo evitar fruncir ligeramente el ceño al ver a su hermano mirar a Sakura de manera descarada.

A pocos pasos de ellos, se detuvo en seco al ver que Sakura se acercó tanto a su hermano en modo de desafío. Por primera vez, estaba viendo a su hermano apreciar a una mujer por su condición de ser mujer, justo en la chica que había escogido como suya. Metió sus manos en los bolsillos de su pantalón trató de tranquilizar su respiración al acercarse para verse casual aun sin dejar de ver cada uno de los movimientos de ambos, estuvo dispuesto a intervenir hasta que el otro compañero del equipo siete intervino y no pudo evitar suspirar de alivio al ver que aquel encanto en que quedaron inmerso los dos se rompió y todos se volvieron hacia ellos y de pronto, todos ellos estaban hablando del trasero de Sakura.

Aguardó junto a ellos hasta que finalmente lo notaron. Fue entonces que vio que Sakura palidecía así que decidió mirar a su hermano que le lanzó una mirada puntiaguda y desafiante. Se la devolvió. Ninguno apartó la mirada, y por supuesto no iba ser el primero en voltearse, su tonto hermano había perdido su oportunidad hace mucho tiempo.

Ninguno parecía ceder hasta que molesto, Sasuke giró a ver a Naruto que comenzó a hacer escándalo sobre su hombro. Solo entonces Itachi giró su cabeza hacia a Sakura que parecía aún más pálida que cuando llegó.

Aquí no es lugar para reafirmar que es es él quien quiere estar con ella, no cuando todos presentes.

—¡Ya que todos están aquí, ¡les voy a pasar una carta de aceptación para el siguiente desafío! —gritó Shisui apareciendo a su lado con un gran fajo de papeles en mano que comenzó a pasar a cada candidato. Aún cuando Sakura trataba de escuchar a Shisui podía ver que intentaba verlo furtivamente, eso fue hasta el último anuncio de Shisui—, tendrán que firmar la carta antes de entrar a la prueba de hoy dentro del bosque de la muerte.

Sakura jadeó al escuchar aquel infame bosque. En aquel bosque comenzó la prueba más difícil una vez que decidieron dar el paso a convertirse en chunin. Aquellos exámenes habían sido el principio de un sin fin de decadencias y problemas del equipo siete antes de terminar separándose para entrenar cada quien por su cuenta.

Su corazón se estrujó en el pensamiento de Orochimaru antes de agitar su cabeza. El estaba muerto hace mucho tiempo, gracias a Itachi, y en cualquier caso que el examen se salga de sus manos, ya no son un par de niños pequeños, habían crecido lo suficiente como para derrotar a un miembro de akatsuki, hacer frente un bijuu y estar a la par como para detener a un bijuu al hacer tiempo.

Shisui comenzó a decir cómo estarían conformados los equipos de tres hasta que llegaron a mencionar a Chouji que Sakura estaba realmente atenta. No pudo más que suspirar de alivio que Chouji, Ino y Kiba estuvieron en el mismo equipo, poco después mencionaron a Tenten con Lee y otro que no conocía más que saludos ocasionales y finalmente, su cuerpo se relajó al saber que Naruto y Sasuke les tocó con ella. Solo entonces concordó que su miedo quizá era un poco exagerado.

Se acercó a sus dos mejores amigos y les dio un ligero apretón en las manos que ellos le devolvieron al mirarla de vuelta. No hacía falta decir palabras para saber que ellos pensaban similar que ella, aunque la diferencia es que Naruto le sonreía para darle ánimo mientras que Sasuke le volvió a mirar con intensidad.

Los tres se acercaron a Shisui tomados de la mano y entonces Sakura tomó el papel que Shisui entregaba y Naruto las mochilas que estaban dando con lo necesario para sobrevivir dentro del bosque.

Firmaron la carta como todos los demás participantes. Una vez que todos lo hicieron, Shisui e Itachi hicieron que todos los siguieran a la orilla del bosque de la muerte. Como la última vez, aún seguía la misma valla que acordona el gran bosque y sus viejos letreros con la palabra cuidado.

—Una vez que entren al bosque de la muerte tendrán exactamente dos días para regresar a este punto de encuentro, el objetivo de esta misión es que cada equipo encuentre tres frascos de antídoto que se encuentran escondidos dentro del bosque —comenzó a decir Itachi mostrando un frasco vacío en su mano para dar referencia de cómo se veía el frasco—. pasarán rondando agentes ANBU cada cierto tiempo para devolver los frascos, si para mañana a la una de la tarde no regresan con tres frascos serán descalificados.

Naruto tragó saliva de lo nervioso que comenzó a sentirse. ¿Qué tan difícil podía ser encontrar unos pequeños frascos transparentes con antídotos? Mucho si son ANBU los que se encargaron de esconderlos, sin duda alguna.

—Una cosa más —dijo Shisui—, no podrán atacar a otro equipo participante para tomar los frascos que tengan, si se les descubre haciendo eso o es reportado, serán inmediatamente descalificados.

Con las reglas establecidas todos se dirigieron a su puerta asignada con la mayor seriedad posible. El bosque de la muerte no es llamado así solo para dar miedo, muchas víctimas han quedado sepultada en aquel tenebroso lugar.

Pronto comenzó a sonar una especie de pitido del reloj anunciando que pronto se abrirán las puertas. Naruto comenzó a sacudir su cuerpo de la emoción mientras que Sasuke pateó el piso con la punta de su pie mientras esperaba el momento para salir corriendo y Sakura se ajustó la mochila en su espalda.

Iba a ser difícil encontrar tres pequeños frascos transparentes en el rudo bosque.

Los tres se detuvieron cuando vieron a Itachi ubicarse a la derecha de ellos. Tanto Naruto como Sasuke fruncieron el ceño al verlo, normalmente el se quedaba lejos vigilando, que se acercara era algo nuevo para ambos.

—Buena suerte —dijo a nadie en específico, y aún así sin poner su mirada en Sakura ella se sonrojó. Pudo haberle dicho eso a su hermano y aún así se quiso dar una cachetada mental por pensar que fue a ella.

Por supuesto, aunque Sasuke no lo dijera estaba con el mismo dilema, entre el orgullo porque su hermana haya venido a decirle suerte aunque no la necesitara y el enojo porque haya dicho aquellas palabras a su compañera de equipo. No quería creer que él estuviera interesado en ella, pero las veces que le dijo que ya había perdido su oportunidad le hacían tensar su cuerpo al pensar que realmente no lo hacía por ser caballeroso -cosa que quería creer- porque la otra contraparte es que estaba marcando territorio para quedarse con ella.

Por el momento, por su paz mental, decidió que sus palabras se dirigieron a él en vez de ella.

Cuando la puerta se abrió, al instante todos corrieron por el oscuro bosque perdiéndose de la vista de la gente que iba aguardar fuera.


Naruto saltó hacia atrás cuando un enorme pájaro con plumas que iban del color fiusha a violetas y rojos trataba de atraparlo con su pico en forma de sierra del tamaño de su cuerpo. A pesar de su gran tamaño era tan veloz que Naruto apenas tenía tiempo de esquivarlo.

—¡Sasuke! —gritó tratando de llamar a su amigo.

De lo rápido que era el pájaro no tenía tiempo para poder hacer su rasengan alejar a la bestia. Por desgracia para él, Sasuke estaba teniendo problemas con un golem de barro que trataba de atraparlo en su cuerpo de lodo como lo había logrado con Sakura que solo se veía su cabeza y su mano izquierda.

—¡Hazte cargo, dobe! —gritó Sasuke concentrado en el golem. No podía usar un jutsu de fuego o rayo porque podría lastimar por accidente a Sakura.

Por su parte, Sakura gritaba mil y una tipo de maldiciones, todas dirigidas a Naruto, ya que gracias a él estaban metidos en este problema.

Habían perdido toda la mañana tratando de correr de bestias y plantas salvajes mientras buscaban un solo frasco sin éxito. Corrieron entre los árboles, buscaron bajo las rocas, copas de los árboles y el río infestado de cocodrilos. Nada.

No fue hasta la tarde que al caminar frustrados, Naruto vio una fruta anaranjada colgando de un árbol que le entró el hambre al verla apetitosa. Sin preocuparse si era venenosa o no fue a cogerla. Cuando Sakura volteó hacia atrás y vio que estaba por darle una mordida gritó para detenerlo, pero fue demasiado tarde, el impertinente de Naruto le dio una mordida. Dejó caer la fruta al suelo cuando sus dientes se estremecieron de dolor al golpear la dura fruta.

Sakura corrió a su lado para regañarlo por lo imprudente que es al comer algo que no se sabe si puede ser peligroso mientras intentaba calmar y sanar a Naruto que aullaba de dolor. Mientras tanto, Sasuke se acercó a la fruta al ver que resplandecía, al inspeccionarla se encontró algo que no podía creer. ¡Uno de los frascos!

Sin palabras para poder describir lo raro que fue encontrar un frasco en una fruta, decidieron ver el lado bueno. Al menos habían obtenido ya un frasco de los tres. Pronto iba a oscurecer y ya habían pasado varios equipos ANBU llevando el boleto a ser ANBU con ellos. Fue frustrante.

Casi un día completo y no habían podido más que con un frasco que fue un extraño accidente gracias a Naruto.

Naruto que aún estaba entusiasmado por su descubrimiento, decidió que debían buscar en raros lugares, por lo que es así que llegaron a un lugar con altos árboles, Naruto avistó un nido y dijo que iba a subir a ver si en el nido entre los huevos había un frasco mientras les dejo la tarea de ver si en el charco de lodo había un frasco.

Sakura había pensado que era raro ver un charco de lodo cuando no había llovido en días. Resopló al pensar lo irónico de sus palabras y como Sasuke no se quiso meter al lodo, refunfuñando palabras como "princesa Uchiha" se metió al lodo hasta que este cobró vida y la enterró en su cuerpo y Naruto cayó de la copa del árbol por un pájaro furioso.

—¡Naruto!, te mataré una vez que salga de aquí —gritó Sakura furiosa al sentir que se hundía más y más. Pronto su boca iba a ser completamente tapada y para el colmo no podía mover sus brazos para salir usando algún jutsu.

¿Cómo es que tenían esto en el bosque de la muerte y nadie dice nada?, ¿Qué tal si esta bestia se salía del bosque?

Conforme pasaba por grandes rocas o piedras el golem se volvía más y más grande haciendo que a Sakura le sea más difícil el poder tratar de respirar. Si no hacían algo pronto iba a morir por un golem de lodo.

—*Simplemente genial, sobrevivimos a una bomba bijuu pero morimos contra una bestia de lodo*

—Este no es el momento para burlarse, ¡ayúdame a pensar!

—Se supone que tu eres la inteligente, pero tienes razón, soy tu contraparte más inteligente.

Por un movimiento particularmente fuerte del golem de lodo Sakura terminó sin poder ver a Sasuke y sus oídos terminan por llenarse de lodo y su nariz estaba a punto de.

¡Inner!

—*Esta bien, ¡conten la respiración y deja que esos dos tontos ataquen al golem contigo dentro!*

¡Eso es!, no tenían mucho tiempo antes de que termine cubierta por el lodo y aguardar a que tengan que hacer algo arriesgado o morir por algo muy tonto.

—¡Sasuke! —gritó a todo pulmón esperando que le escuchara—, ayuda a Naruto a acabar con el pájaro y usen un jutsu de fuego y aire sobre mi, ¡estaré bien!

Apenas pudo decir antes de que tuviera que inhalar fuerte porque el lodo la terminó cubriendo por completo. Ahora estaba cubierta de lodo sin poder escuchar ni ver nada mientras que el frío lodo la cubría, sabía que se movía por el movimiento brusco que provocaba que algunas piedras o ramas rozaron su piel. Trató de no moverse para guardar la mayor parte de oxígeno que pudiera, incluso Inner se había quedado en silencio. Fueron los treinta segundos más largos de su vida cuando de pronto comenzó a sentir calor, el calor comenzó como un pellizco hasta que se hizo más y más intenso. Se mordió la lengua para aguantar el calor imaginando que estaba en las aguas termales solo que quizá mas caliente hasta que el lodo a su alrededor comenzó a endurecerse.

Se le estaba agotando el aire, canalizó su chakra a su mano y con su fuerza mejorada hizo su camino a duras penas hasta que su mano salió a la superficie. Comenzaba a ver manchas negras.

Qué vergüenza.

De pronto, del otro lado, una mano tomó la suya y jaló con tal fuerza que salió despedida del monstruo como una bala y ambos salieron volando hasta rodar en el piso un par de veces.

Su cabeza dio vueltas y su cuerpo ardía mientras trataba de dar largas bocanadas de aire antes de que tratara de enfocar la vista.

Se quejó en voz baja cuando los brazos a su alrededor comenzaron a moverse, su piel estaba roja y sensible por el calor en que estuvo expuesta. Cuando sus ojos se enfocaron hacia Sasuke se sintió peor de lo que creía al verlo ligeramente preocupado junto a ella, sin poder moverse por miedo a lastimarla más.

Una vez había tenido que ser salvada.

Un fuerte grito hizo que girara su rostro para encontrarse a Naruto luchando contra el golem de lodo endurecido por el fuego de Sasuke junto a varios clones. A pesar de que este intentaba atacar, con cada movimiento se volvía pedazos. Con tiempo, Naruto se juntó con un clon e hicieron un rasengan que desintegró en un instante a la bestia.

Esas bestias son cuentos de hadas, no deberían existir, pensó Sakura aliviada de que hubiese desaparecido.

—Sakura-chan —la voz preocupada de Naruto la hizo sentirse aún peor.

Siseando varias veces, con ayuda de Naruto y Sasuke logró pararse. Con solo ver su brazos sabía que debía verse como un camarón con cabello rosa.

—Estoy bien, Naruto —intentó decirle con una sonrisa que fracasó al tratar de mover su mano hacia su hombro para tranquilizarlo. Las quemaduras estaban siendo más molestas de lo que pensaba.

—Es mi culpa, no debí haber dicho que fuéramos a buscar en el lodo o en aquel nido —dijo Naruto con tanta seriedad que muy pocas veces se le veía.

Sakura pensó en abrazarlo para consolarlo, pero toda su piel se quemaba a fuego lento y le dolía hasta con cada respiración. Realmente no podía estar enojada con el.

—No podíamos saber que había un monstruo tan extraño en el bosque. Solo hay que tener más cuidado —dijo Sakura tratando de consolarlo de algún modo.

Naruto iba a protestar cuando de pronto los tres se giraron para ver a tres ANBU saltar cerca de donde estaban. Los tres estaban con sus máscaras y por lo visto, se llevaban otro frasco con ellos. La diferencia de las otras veces es que Sakura pudo identificar a uno de ellos. Uno de ellos era Genma, y conociéndolo, en cuanto salga del bosque el equipo zero conocerá de su estado. Si no fuera por la rojez de su cuerpo juraría que se hubiese puesto roja.

—¿Todo bien?, ¿Necesitan ayuda? —preguntó el ANBU de la derecha—, su compañera no se ve bien.

Esta vez fue el turno de Naruto y Sasuke de tensarse junto a ella. Sakura podía ver claramente la renuencia de los dos de decir que todo estaba bien, que podían seguir adelante, pero lo que ella no sabía es que los dos estaban realmente preocupados por ella. Sus quemaduras realmente no estaban viendo.

Sasuke tuvo que lanzar al golem una gran llamarada de fuego al oponente antes de que Naruto utilizara una bala de aire tras tras para endurecer el lodo. Fueron los segundos más largos para los dos.

—Nos atacó un golem de lodo —dijo Naruto no queriendo decidir qué hacer.

Los tres ANBU se quedaron en silencio viéndolos antes de que vieran el campo frente a ellos, efectivamente había grandes charcos de lodo endurecido por todos las y un ave veloz tirada en el piso.

—¿Necesitan ser escoltados para tratar la herida de su compañera? —repitió esta vez el compañero de la izquierda de Genma.

El ceño fruncido de Sasuke se profundizó y Naruto tragó en seco.

—No.

Sakura finalmente habló llamando la atención de todos hacia ella. Su mano derecha estaba rodeada con el chakra verde curativo mientras trataba de curar sus quemaduras en su brazo izquierdo. Con sinuosa y lenta agonía reprimida por la velocidad en la que estaba tratando su piel enrojecida, todos vieron que el rojez en su piel muy lentamente iba cediendo a su color natural

—No saldremos del examen. Soy la aprendiz de la Hokage, sería una vergüenza si no pudiera tratar estas heridas —trató de decir Sakura con tanta tranquilidad como pudo reunir para que sus cuerdas vocales no temblaran por el dolor de la piel sensible y la zona que curaba demasiado rápido para lo normal en una curación. Todo para no ser descalificados porque estaba herida.

Con la decisión tomada por Sakura, Sasuke miró a los ANBU aburrido, como si fueran una pérdida de su tiempo que seguía corriendo y Naruto se pegó aún más cerca de Sakura decidido a continuar ya que ella quería hacerlo. Los tres ANBU se quedaron en silencio, no podían saber qué sentían.

—Bien, sigan con su evaluación —dijo Genma finalmente antes de darse la media vuelta e irse entre las ramas de los árboles seguido por los otros dos.

Los tres los vieron irse, y solo hasta que desaparecieron del radar donde los pudiesen ver o escuchar, Sakura suspiró y la postura de Sasuke se relajó.

—¡Oh mi dios! Sakura-chan, ¿Qué podemos hacer? ¿Quieres agua?, ¿descansar?, ¿comida?, puedo ir al río por si quieres comida no importa si me peleo con una sanguijuela o un cocodrilo por un poco de pescado —comenzó a vomitar Naruto las palabras tan rápido que Sakura y Sasuke apenas lo pudieron seguir.

Siguió hostigando a Sakura hasta que una roca le golpeó la cabeza.

—Cállate, dobe. La estás cansado tú —dijo Sasuke con voz neutra.

—Teme, ¿quieres pelear? —dijo molesto Naruto listo para lanzarse sobre Sasuke.

—Basta los dos —dijo Sakura con voz firme antes sonrojarse ligeramente—, creo que descansar cinco minutos estaría bien mientras curo mis heridas.

Los dos asintieron por una vez de acuerdo.

—Media hora —dijo Sasuke antes de darse la media vuelta y comenzar a preparar todo cerca de un gran árbol para poder descansar.

Sakura parpadeó sorprendida ante la extraña amabilidad de Sasuke. Su comportamiento ha sido tan cambiante de un tiempo para acá que la dejaba confundida. Todo pensamiento se vio interrumpido cuando la mano de Naruto serpentea por detrás de su espalda hasta acomodarse en su cadera y apoyar su brazo quemado con mucho cuidado sobre sus hombros para ayudarla a caminar.

—Media hora y estarás tan bien como antes, Sakura-chan —dijo Naruto con una gran sonrisa que calentó el corazón de Sakura e incluso la hizo olvidar del dolor por un instante. Indudablemente una sonrisa se estiró una sonrisa contagiada por el ánimo de Naruto.

—Gracias —dijo de todo corazón.

—Lo que sea por Sakura-chan.

Cuando los pequeños pasos que ambos dieron los llevaron a la base del árbol que Sasuke había escogido, el pelinegro ya había montado un pequeño e improvisado campamento. La mochila de Sasuke se utilizó como respaldo improvisado para Sakura mientras Naruto le ayudaba a sentarse para seguir curándose mientras que Sasuke sacaba comida para calentarla, después de todo, han gastado casi todo el día buscando los frascos que ni tiempo para comer habían buscado.


Cuando Genma pasó la reja que dividía el perímetro del bosque de la muerte con Konoha sin dudarlo fue directamente a la oficina de Itachi, donde sabía que ahí debía estar atendiendo unos trabajó junto a Shisui. Su sorpresa fue mayor cuando se encontró con una escena un tanto extraña para el. Itachi trabajaba tan diligentemente como siempre en su pila de papeles por sus deberes como capitán de un equipo ANBU y sublider de la organización ANBU mientras que Shisui estaba sentado en uno de los sillones acomodados a un lado mientras hablaba con Tsunade que tenía un frasco de sake en su mano.

—Esos mocosos me sacaran canas antes de tiempo, ese niño no respeta al decirme abuela, mi estudiante tan explosiva y desobediente que se parece a mi y ese maldito Uchiha que se cree el culo del Universo, típico de un Uchiha —se quejó Tsunade antes de beber de su taza.

—Hokage-sama, ¿recuerda que está frente a unos Uchiha que se creen el culo del universo? —preguntó Shisui claramente más divertido que molesto por el comentario de Tsunade—, yo diría que más bien que se creen mejor que cualquier cosa viviente.

Si Itachi estaba molesto que su primo y Tsunade estuvieran en su sala platicando mientras él trabajaba no lo demostró, solo seguía rascando el papel en sus manos con tinta para rellenar un informe como si ellos no existieran en su oficina.

—¿Si, Genma? —dijo Itachi sin molestarse en subir la mirada.

—¡Hey, Genma! Siéntate con nosotros —dijo Shisui con ánimo haciéndose a un lado para que se sentara junto a él.

Aunque tuviese ganas de hacerlo le pareció correcto y oportuno que Tsunade estuviese ahí también.

—El equipo siete se encontró con un pájaro veloz y un golem de lodo —dijo Genma.

Esta vez Shisui y Tsunade dejaron de bromear e Itachi dejó de escribir para mirar a Genma con el rostro en blanco. No dijo ni una sola palabra esperando que siguiera hablando, por desgracia, fue interrumpido por Shisui.

—¿Un golem de lodo?, ¿no esas cosas están al borde de la extinción?

—El último que se avistó fue hace cuarenta años y lo derrotó mi tío—dijo Tsunade frunciendo el ceño—, esos mocosos tienen la marca de la desgracia.

Por una razón a Tsunade no le gustaba que el golem se apareciese, esas cosas son un augurio de que algo fuera de su alcance estaba por pasar, había pasado algo similar cuando apareció. Vagamente se preguntó si tendrá que ver con los bijuu o Lili Haruno, esa mujer siempre sabía más sobre el movimiento de los hilos del universo que cualquier otra persona. Aquella vez que aparecieron golems fue poco después de su llegada con su familia a Konoha para establecerse. Sólo lo supo porque después de escabullirse un día a la oficina de su tío por lo aburrida que estaba y encontrar que su abuela, su tío con su equipo hablaban con la familia Haruno. Ahí mismo descubrió que los Haruno son una familia con muchos secretos, entre esos, poder comunicarse con los Bijuu.

—Me ofrecí a traerlos de vuelta —comenzó a decir Genma sacando de los pensamientos a los tres—, Sakura tenía quemaduras en todo el cuerpo, creo que terminó dentro del golem y no tuvieron otra opción que quemar al golem para sacarla, estaba llena por completo de quemaduras y lodo seco por todo su cuerpo.

Eso preocupó aún más a Shisui.

—¿Están en la enfermería? —preguntó listo para ir a ver a la pelirosa.

—No, decidieron quedarse. Ella dijo que es la aprendiz de la Hokage y sería una vergüenza que no sepa tratar esas heridas.

El pecho de Tsunade se infló como un pavo real al pensar con orgullo sobre su hija adoptiva.

—Estarán bien, Sakura es más que capaz de salir bien —dijo Itachi interrumpiendo las objeciones de Shisui al tomar nuevamente su pluma y seguir escribiendo en su papeleo.

Esta vez Tsunade alzó la ceja curiosa. Nunca en su vida había escuchado que Itachi alabara abiertamente a alguien. Hubiese sido igual de perturbador si menciona hermano pero menos sospechoso. Aunque, habían trabajado varias veces en el mismo equipo por lo que debía conocer cómo trabajaba su estudiante. Por esa misma razón una pequeña sonrisa se deslizó en sus labios.

—Uchiha, si buscas una mujer para casarte tienes mi bendición para casarte con mi hija —levantando su taza con sake para brindar—, muchos menosprecian sus habilidades, si tu puedes ver lo que los demás no ven entonces no puedo encontrar a alguien mejor.

La oficina se sumió en un silencio cuando Itachi alzó su frente para mirar los ojos almendrados de Tsunade sin permitir ver algún indicio de emoción. Genma tenía la boca abierta hasta el suelo por este brusco cambio de dirección.

El silencio fue cortado por la estridente risa de Shisui.

—Creo que tu bendición fue desperdiciada, Tsunade-sama —dijo Shisui limpiando las lágrimas que comenzaban a resbalar por sus mejillas—, una vez ya le propusimos a Sakura salir con nuestro querido capitán y lo rechazó en menos de cinco segundos.

Tan absortos estaban los tres en la conversación que no vieron a Itachi que al volver a escribir, una ligera sonrisa adornaba su rostro. En su mente solo rondaba una cosa: Él no se había declarado a Sakura, al menos directamente recordando el beso que habían tenido en aquel sillón de su oficina que Tsunade estaba sentada en este momento.

—Apuesto que se casará con alguien de otra aldea, como Gaara—dijo Genma.

— Entonces apuesto que es más fuerte que ella y alguien conocido —dijo Shisui.

—Rayos, eso iba a apostar, apuesto que se casará con alguien que será alguien menos fuerte que ella que puede tener en la palma de su mano. Mi estudiante es más fuerte que muchos ninjas de aquí o fuera y como muchos conocen su temperamento tiene que ser alguién que aún no conoce y sea dócil —dijo Tsunade con mucha seguridad.

La comisura de sus labios se hicieron aún más grande. Finalmente las apuestas de Tsunade jugaban a su favor, casi quiso romper los largos años de práctica de control emocional. su primo sabía que ya había hablado con el consejo de ancianos y sus padres. Aún recordaba la cara que había puesto al saber que tenía interés en Sakura. Por eso mismo, ahora había jugado y encasillado a Tsunade para hacer una apuesta segura a favor de el.


Había pasado más de media hora desde que se sentaron a que ella cure sus quemaduras. Dejó una que otra mancha por su cuello y brazos con la promesa de que en cuanto tuviesen tiempo lo arreglaría porque decidió ir a curar las heridas de Sasuke y Naruto aún cuando el último protesto y el otro gruñó.

Mientras terminaba de curar las heridas de Naruto su mente nadaba en la tarea que tenían por delante. Ya comenzaba a oscurecer y aún tenían un solo frasco y no podían atacar a otros participantes.

Esto se estaba volviendo muy duro.

Una vez que terminó se levantó de estar entre las piernas de Naruto y comenzó a caminar.

—¿A dónde vas? —preguntó Naruto levantándose para seguirla.

—Voy al rio, no vengas. Voy a refrescarme un poco antes de seguir en la búsqueda —dijo Sakura. Su cabeza comenzaba a palpitar de tanto que estaba pensando.

—Está bien, Sakura-chan —dijo con una gran sonrisa que contagió a Sakura un momento.

Con cansancio se adentra en el bosque hasta que finalmente estuvo junto al ancho río. Desde que había curado casi por completo sus heridas tenía muchas ansias por sumergirse en agua helada para dejar a un lado la picazón que sentía en algunas zonas de su cuerpo aún sonrojadas por el calor.

Con casi morbosa fascinación se acercó al agua. Miró a todos lados tratando de ver si no había alguien cerca. Cuando vio que no había nadie se quitó su playera roja y su falda rosa y lycra perfectamente dobladas para dejarlo junto a la orilla antes de adentrarse al agua. Se estremeció al sentir la gélida agua tocar su piel conforme iba sumergiéndose hasta que llegó a su cadera. Sumergió su cabeza un momento antes de sacarla para disfrutar del momento.

Su cuerpo comenzó adormecer el escozor con agradable alivio que desde hace unos momentos no la dejaban en paz.

Sola y sin alguna molestia mas que el sentir el agua pasar como un ligero roce junto a ella, su mente volvió a la misión que tenían, esta vez sin preocupación. Tienen que encontrar dos frascos más antes de que sea la una de la tarde del día siguiente.

—Una cosa más —dijo Shisui—, no podrán atacar a otro equipo participante para tomar los frascos que tengan, si se les descubre haciendo eso o es reportado, serán inmediatamente descalificados.

Como una avalancha hubiese caído sobre ella, se levantó de donde estaba sentada cuando la realización llegó a ella. ¡Eso era! Podían buscar los frascos o podían conseguirlos. Shisui había mencionado que no podían atacar a los otros equipos pero no dijo nada sobre atacar a los agentes ANBU que se llevaban los frascos fuera del bosque de la muerte. Era una idea descabellada atacarlos, pero ser agente ANBU es tomar riesgos. Lo no prohibido está permitido.

—Tendremos que emboscarlos —susurró resulta.

Casi dio un brinco cuando unas manos comenzaron a arrastrarse por su cintura. Por inercia apretó el puño y dio la media vuelta lista para golpear a la persona que se acercó hasta que este detuvo su golpe tomando su muñeca. Cuando se dio cuenta, estaba frente a Itachi que tenía una ligera sonrisa maliciosa. Al instante se sonrojó de vergüenza por casi golpearlo y ser consciente de que estaba medio desnuda frente a él.

—¿P-por qué andas sin camisa? —se maldijo mentalmente por el tambaleo de su voz. No podía culparse, estaba desprevenida por verlo dentro de la prueba y para empeorar la situación sólo con lo que parecía un par de calzoncillos negros. Tomo todo de sí misma para no dirigir su mirada hacia abajo y solo concentrarse en su rostro—. No deberías estar aquí.

La sonrisa en el rostro de Itachi se hizo más grande, con sus brazos rodeó la cintura de Sakura hasta que sus pechos se tocaron y la distancia entre ellos se hizo más corta.

—Me enteré que te lastimaste y quise verte, fue una agradable sorpresa encontrarte en el agua así que decidí estar en igualdad de condiciones —dijo pasando su nariz por su cuello para inhalar su aroma.

Sakura se estremeció por la mano de itachi que pasó por un punto sensible por el fuego y sus mejillas comenzaron a arder.

—Si crees que no puedo cuidarme sola puedes retirarte en este instante Uchiha —dijo Sakura con un dejo de rencor. Ha luchado implacablemente para hacerse conocer para que ahora Itachi creyese que es débil. Posó sus manos en el pecho de Itachi y con delicadeza lo empujó para que se fuera.

A Itachi no le gustó ni un poco que lo alejara por lo que la tomó del mentón para que lo mirara y con la otra mano la acercó aún más a él hasta que sus caderas chocaron entre sí.

—Yo se que eres capaz de cuidarte tu sola —dijo Itachi con tal intensidad que Sakura no supo si su cuerpo se estremeció por la cercanía o por que su cuerpo comenzó a calentarse nuevamente—, pero a veces, las personas de tu alrededor también quieren cuidarte.

Acto seguido, la mano en su cintura se tornó verde y comenzó a curar las partes sonrojadas del cuerpo de Sakura con tal habilidad que dejó a Sakura sin aliento nuevamente.

—¿Dónde lo aprendiste? —preguntó Sakura fascinada de conocer algo nuevo en Itachi.

—Me interesó el chakra curativo luego de que tu lo usaras en nuestra primera misión —dijo con ligereza.

—Lo haces muy bien —dijo con una pizca de envidia al sentir ningún dolor en su cuerpo.

—Soy un genio —dijo con un ligero toque de burla.

La boca de Sakura se aflojó de sorpresa. Primero aparece Itachi en medio de la noche, luego descubre que puede evocar chakra curativo aunque sea un poco y luego ¡hizo una broma! ¿desde cuándo Shisui comenzó a influenciar tanto en Itachi?

Sus ojo color esmeralda se quedaron viendo con fascinación aquel brillo en la mano de Itachi, apreció el frescor se su chakra meterse debajo de su piel como una brisa primaveral lanzando suaves ondas para calmar y contrarrestar la quemazón en los lugares restantes que Sakura no tomó importancia curar por el momento. Se sentía tan extraño y al mismo tiempo tan reconfortante que no pudo evitar cerrar sus ojos e inclinar su cabeza hacia adelante hasta que su frente se ahuecó en el cuello de Itachi.

El calor que emanaba su cuerpo y el de su chakra en contraste con las aguas heladas en las que ambos nadaban le dejaban la piel de gallina. Itachi sintiendo la comodidad se Sakura se acercó más a ella hasta que sus cuerpos estuvieron unidos hasta donde era humanamente posible.

Esto no debía pasar, ella estaba en una evaluación, él es el sublider de la organización ANBU, ella una kunoichi sin clan fuerte mientras que el el futuro líder de uno de los más poderosos y antiguos clanes de Konoha y quizá de la tierra. Esto no estaba bien y aún así, había un magnetismo que no la podía dejar lejos de Itachi.

Cuando la luz de la palma mística de Itachi se desvaneció, Sakura alzó la mirada, en medio de la oscuridad, solo iluminados por la luz de la luna apenas pudo ver sus rasgos, y eso le bastó para tener un solo pensamiento. Tirar todo por la borda.

Instintivamente los dos se acercaron hasta que sus labios se tocaron en un beso brusco y necesitado. Ella en la necesidad de verdadero afecto y atención que él ha logrado brindarle sin levantar sus barreras de culpa o miedo y él por su necesidad simple y llana de ella, de ser la chica que logró meterse bajo su piel con su gran energía, su terrible fuerza y su desinterés como hombre hasta que él hizo que ella se diera cuenta de él no solo como el molesto hermano de Sasuke.

Las manos de Sakura se anclaron en los hombros de Itachi mientras que los de Itachi vagaron por la espalda baja desnuda de Sakura hasta quedarse en sus nalgas donde les dio un ligero masaje antes de apretarlas con fuerza para que su cadera choque con la suya.

En el beso Sakura gimió, nunca creyó que la sensación de frío y calor fuese tan excitante. Deseando no ser la única que se hiciera papilla ante sus toques, movió sus labios por el mentón del pelinegro, dejó un camino de besos hasta que se ancló en el cuello de Itachi dándole lamidas a este. Casi ronroneó de delicia al sentir sus rígidos músculos tensarse sobre ella. Deleitada, saboreó su piel hasta que decidió morder el lóbulo de su oreja con travesura.

Casi al instante que escuchó un gutural gruñido de un animal salvaje salir desde el pecho de Itachi, él la tomó del trasero y la levantó, por inercia rodeó sus piernas a la cintura de Itachi. Los dientes nacarados atacaron la blanquecina piel de Sakura para saborear su piel. La respiración de Sakura se hizo más errática conforme las descargas eléctricas que se reunían en su vientre.

Quería sentir más, sentirse viva, sobre todo porque por segunda vez estuvo a punto de morir. Quería sentir ese fuego arder en sus venas, esa electricidad expandirse como un supernova y aferrarse a Itachi como si eso dependiera su vida. Comenzó a mover sus caderas sobre las de Itachi, tuvo que morderse el labio al sentir el delicioso cosquilleo provocaba en ambos la fricción de sus centros cubiertos por una delgada . Los labios de Itachi volvieron a los de Sakura mientras que sus manos tentativamente se dirigieron a las ataduras de Sakura para liberarlas.

Los ojos de Itachi se abrieron de golpe cuando escuchó un ruido provenir de un arbusto. Soltó a sakura de su cintura y con gran velocidad movió a los dos para quedar más al fondo del agua hasta que le llegó a los hombros de Sakura y él se sumergió. Con la mente adormilada, Sakura apenas había procesado lo que había pasado cuando de pronto se aclaró al escuchar el ruido aún más cerca.

—¿Quién está ahí? —casi se dio una bofetada cuando escuchó su voz salir un poco ronca.

De entre los arbustos salió Naruto, visiblemente se veía aliviado.

—Ya te habías tardado, Sakura-chan. ¡Creí que te habías ahogado en el río! El teme dijo que iba a venir a buscarte pero dije que yo vendría —gritó desde la orilla.

Fue entonces que Sakura pisó los pies sobre la tierra y acaba de darse cuenta para su horror que tuvo una sesión muy candente y peligrosa con Itachi Uchiha que por cierto estaba bajo el agua pegando su rostro sobre la espalda de ella mientras que sus manos bajaron por sus muslos. Afortunadamente, su rostro no mostraba nada de lo que sentía y las mejillas sonrojadas podían pasar como efecto del agua helada.

—Esta bien Naruto, enseguida voy. Solo necesitaba relajarme y curarme —trató de ser lo más convincente.

Afortunadamente para ellos, Naruto se lo creyó y se fue directo al campamento. Cuando estuvo a una distancia segura, Itachi emergió del agua como si no hubiese tenido problema alguno con la respiración.

Esta vez los dos se quedaron mirando al otro sin dejar entre ver alguna emoción hasta que al final quien fue obviamente el ganador fue nada menos que Itachi. Sakura bajó los ojos avergonzada.

Obviamente esto no era lo mejor para tratar de su mente pendeja cuando se trataba de relaciones de pareja, no cuando era la segunda… No, tercera vez que se besaban solo que esta vez los dos querían. Una parte de ella quería pensar que esto no solo era curiosidad por parte de él, seguía soltero y son… Conocidos, amigos. Pero su parte pendeja le decía que no podía, ella no podía meterse con alguien como él por como es ella y todo lo que provocaría que ella esté con el.

Se aclaró la garganta antes de mirarle a los ojos, al instante se sintió empequeñecida ante él que le miraba expectante.

—Gra —su voz salió como un graznido. Se aclaró la garganta y siguió hablando—, gracias por preocuparte por mi Uchiha-san, es muy amable de su parte pero ahora tengo que irme a armar el plan para tener éxito en la misión.

Un pesado silencio se instaló entre ellos dejando como único sonido el movimiento del agua entre ellos y el ocasional grillo que pasaba a lo lejos. La intensa mirada que le dio Itachi casi la hizo estremecer, podía ver el ligero ceño apenas perceptible en su frente, no estaba feliz por ser llamada por su apellido, casi podía escucharlo reprenderla diciendo que debe llamarlo Itachi.

Esperaba a todo corazón que entendiera que no quería hablar de esto, no quería confrontar lo que sea que esté pasando entre ellos por miedo a salir lastimada, por miedo a lastimarlo o lo que fuese a cambiar en su dinámica.

—La próxima vez, Sakura.

Desapareció tan pronto como apareció. Sakura se quedó sola en medio del río sin su acompañante, de pronto se sintió más sola de lo que nunca lo había estado. Se pasó las manos por los brazos para consolarse antes de caminar hacia su ropa que hace poco estuvo junto a la de Itachi que por suerte Naruto no notó.

Itachi había hecho una promesa de que la próxima vez que se vieran todo quedaría aclarado. Su pecho se comprimió y calentó a la expectativa de lo que podrá pasar al día siguiente, miles de escenarios comenzaron a volar en su mente.

No, tenía que concentrarse. Tienen una misión más importante que su situación sentimental.

Con decisión se centró en su equipo. Se vistió y fue con ellos, les habló de su plan y ambos parecían interesados y hasta animados.

—Será difícil —dijo Sasuke.

—Pero no imposible —casi gritó Naruto de la emoción contenida—, con mi super grandeza, tu mediana habilidad y la inteligencia de Sakura-chan podremos. ¡Caray, Sakura-chan! Si el estar casi al punto de congelación en el rio te ayudó, debes meterte más seguido a uno.

Esquivó el golpe que fue directo a su cabeza.

Rápidamente Sasuke y Sakura comenzaron a idear un plan de rastreo y ataque con una que otra idea por parte de Naruto. Atacar a un ANBU había sido impensable hasta el momento, pero si lo lograban podrán quizá hasta acabar antes que los otros, porque hasta ahora, no había escuchado o visto algún equipo con marcas de haber atacado a algún ANBU.

Sin duda, el equipo siete siempre ha sido un equipo que aceptaban los retos.

Alrededor de las tres de la madrugada los tres integrantes del equipo siete estaban escondidos entre los árboles con el mayor cuidado posible. Gracias a Sasuke habían encontrado un equipo ANBU al que siguieron hasta que encontraron el frasco que estaba escondido debajo de una roca. Con sigilo total los siguieron, Sasuke debajo de ellos que saltaban de rama en rama, Naruto detrás de ellos y Sakura que se adelantó y los esperó detrás de un árbol frente a ellos.

Tenían que ser certeros, el elemento sorpresa tenía que estar a su favor. Sakura sostuvo la respiración al escucharlos pasar más y más cerca de donde estaban. Todo tenía que estar perfecto. Muy lentamente y con cuidado Sasuke había tejido un genjutsu por la zona donde estaban, era tan delgado que solo un usuario del Sharingan podrá ver, por eso rezó que no fuera un Uchiha el que estuviera bajo una de esas máscaras.

Todo pasó muy rápido. Cuando el viento pasó junto a ella, los tres estaban en la rama adyacente a la suya, un fuerte crujido se escuchó en toda la zona y el genjutsu se rompió, los tres cayeron en lo que creía que era una rama sólida en la que saltar cuando en realidad estaba quebrada gracias a Sakura.

Cuando cayeron al piso ninguno de los tres tuvo tiempo para recuperarse porque junto a ellos Sakura cayó con el puño en alto hasta que esté tocó el suelo creando un gran terremoto en el suelo que hizo temblara cada uno de los árboles del bosque de la muerte.

Con el gran temblor, el pico de charka característico de Naruto y el chakra quemándose de Sasuke todos los participantes e inspectores hasta miembros ANBU que el equipo siete estaba más que activo.


Tsunade estaba a la orilla del bosque de la muerte junto a Itachi y Shisui esperando con calma junto a otros miembros ANBU como Genma y otros a que aparecieran algunos participantes. No fue sorprendente para ellos ver al equipo de Kiba aparecer con una gran sonrisa triunfante al enseñar los tres frascos en mano, con su olfato y el poder de Ino pudieron encontrar los escondites, el otro equipo que apenas llegó fue el de Leer con Tenten que tenían un Hyuuga con ellos.

—¿Aún no llega Naruto y Sakura? —preguntó Tenten a Ino que estaba de brazos cruzados y de muy mal humor de tener que estar junto a Shisui sin poder golpearlo a pesar de que de vez en cuando desde que llegó los dos se mandaban miradas.

—No, esa frentona no ha aparecido. Juro que si no llega después de mañana le golpearé y la torturaré ventilando sus momentos más vergonzosos —dijo casi sonriendo al pensar en su rostro de agonía mientras les decía a todo sus más oscuros secretos.

—¡Mi flor llegará! ella tiene la llama de la juventud dentro de ella.

Los novatos se agruparon mientras especulaba lo que debían de estar haciendo los tres, desde metiéndose en problemas hasta buscar debajo de cada roca que ven o incluso la loca idea de Naruto de escarbar la tierra por si encuentran algo ahí.

—Estarán bien, confío en que ellos llegarán a tiempo —les interrumpió Tsunade con voz firme y segura de lo que decía.

—Hokage-sama tiene razón —siguió Shisui con una gran sonrisa—, de seguro esos mocosos hacen alguna locura.

Genma e ITachi no tuvieron que decir nada más que mirarlos para decir que estaban de acuerdo.

Como respuesta, un gran temblor comenzó a sacudir la tierra lo suficiente como para que el edificio ANBU comience a tambalearse así como todos los que estaban cerca que no reaccionaron lo suficiente rápido como para usar chakra para estabilizarse. Una gran sonrisa se dibujó en el rostro de Tsunade y tanto Genma como Shisui comenzaron a reir a carcajadas.

—¡Lo sabía! esos definitivamente lo iban a hacer —dijo Shisui triunfante.

—Son unos monstruos —dijo Genma.

A cambio, Ino, Kiba, Tenten, Chouji y Lee miraron asombradas y un poco asustados al sentir el chakra de los tres quemarse y crecer en lo que parecía una pelea apocalíptica.

—¿Por qué están dejando que pelen? —casi gritó Ino asustada y enojada al ver la despreocupación de los cuatro—, ¿no se supone que no debíamos atacar?

Esta vez Itachi se giró a ver a Ino con tranquilidad.

—Shisui dijo que no podían atacar a otros participantes, nadie dijo nada de equipos ANBU.

Entonces la bomba cayó. Los cinco miraron sorprendidos de que el equipo siete haya llegado a esa conclusión y en vez de ir por el camino "fácil" de buscar los frascos, fueron directo al de atacar a unos ANBU mucho más experimentados que ellos pueden ser.

—¡Están locos! —gritó Ino.

Los temblores, picos de chakra y agitación de aves a lo lejos se detuvo así como el flujo de chakra. Ya estuvo, los tres sensatamente escondieron su chakra y seguramente dejaron a los otros tres ANBU tirados hasta que recobraran la conciencia y regresaran.

—Son los próximos sannin —anunció Tsunade por primera vez en voz alta.

Itachi, Genma y Shisui estuvieron de acuerdo y sonrieron. Todos sabían que ellos tres serían los próximos sannin por sus grandes avances, pero que finalmente uno de los dos sannin vivos lo dijese hizo que sea aún más importante.

—Será mejor que vayan a descansar —dijo Tsunade queriendo tomar su consejo ahora que estaba más tranquila.

Sin poder desobedecer una orden de la Hokage todos comenzaron a retroceder dejando como comidilla de todos el nombre de los tres integrantes del equipo siete.


Cuando Sakura abrió los ojos vio una gran mancha negra, su cabeza le dolía, su cuerpo estaba adolorido y tenía un corte profundo en la frente de donde salía sangre. Por un momento se preguntó dónde estaba hasta que lentamente la vista fue mejorando. A unos metros de distancia se encontró a Naruto y Sasuke tirados en el piso con un charco de sangre debajo de cada uno. Su pecho se comprimió y el miedo comenzó a embargarla.

Trató de moverse pero tenía los brazos rotos. Entonces, escuchó a dos personas del otro lado.

—Parece que nadie detectó la diferencia —dijo una voz viscosa y helada que solo hizo que se le hiciera un hueco en el estómago del horror.

—Es un jutsu prohibido, hizo indetectable nuestro chakra y en cambio creerán que estos cuerpos muertos imbuídos de chakra gracias a los estudios que hice del jutsu de sasori creerán que son agentes ANBU hasta que mañana por la tarde se acabe —dijo la otra voz.

Esto no podía estar pasando. No otra vez. Su peor pesadilla se estaba volviendo a cumplir, solo que con una persona que creían muerto.

Ella lo había visto morir en manos de Itachi hace muchos años, cuando ellos tan solo tenía doce años.

Cuando se supone que habían planeado el plan para atacar por sorpresa al equipo ANBU en realidad quienes tuvieron la sorpresa no fueron otros más que ellos cuando los tres cuerpos cayeron inertes y desde las sombras atacaron Orochimaru y Kabuto. Habían esperado pacientemente a que atacaran desde que entraron al bosque para así ellos aprovechar el momento y capturarlos.

Cuando Orochimaru y Kabuto se acercaron a los cuerpos inertes de Naruto y Sasuke, el sannin invocó una serpiente que comenzó a tragarse a los dos. Sakura entre lágrimas comenzó a sacudirse en el intento de pararse y hacer algo por ellos.

—Vaya, parece que tenemos una testigo —dijo Orochimaru fijando sus afilados ojos amarillos sobre Sakura—. Ku, ku, ku. pobre, pronto se quedará sin sus amigos y su familia llorará su muerte. Es una lástima.

Claramente no sentía lastima.

—Kabuto mátala. Nos llevaremos a Sasuke y el jinchuriki.

—Si Orochimaru-sama —dijo Kabuto ajustando sus lentes antes de sacar un kunai.

Su respiración se hizo más pesada, el pecho le dolía y las lágrimas comenzaron a correr al ver que sus dos amigos fueron tragados por Manda. Su cuerpo comenzó a sentirse más y más pesado.

Sin ser consciente, la sangre de Sakura comenzó a tornarse negra llamando la atención de Kabuto y Orochimaru.

—*Sakura, escúchame, tranquilizate. No lo hagas, hay que escapar. ¡Sakura!*

Se iban a llevar a sus amigos, los iban a matar. No podía dejar que se repitiera la historia de sus padres. No después de decirles que los amaba.

—*¡Sakura!* —volvió a gritar inner.

No podían morir.

Gritó tan fuerte como pudo. Al instante su mente se sumió en la oscuridad sin saber cuánto tiempo estuvo así. Al minuto siguiente que recobró la conciencia. Se sentó asustada, su corazón palpitaba con fuerza en sus oídos. Ninguno de sus huesos estaban rotos pero su cuerpo se sentía muy pesado, como si se hubiese hecho de plomo.

Al enfocar su vista donde vio por última vez a Orochimaru lo encontró a un metro de ella sentado en el piso con una gran sonrisa en su rostro mientras que trataba de cerrar con su mano manchada de sangre un enorme agujero en su estómago, tenía varias heridas en su cuerpo así como también Kabuto que trataba la herida de Orochimaru mientras la miraba con interés y cautela.

—Ku, ku, ku —se rió Orochimaru con malicia como si el agujero no sea más que una herida por una hoja—, ¡Quien diría que Konoha escondía algo como esto entre sus puertas! Eres una pequeña casa de sorpresas Kunoichi.

Sabía que moverse, hablar, correr incluso gritar, pero su cuerpo se sentía muy pesado, tan pesado que solo pudo ver a la gran serpiente que se había engullido a Naruto y Sasuke arrastrarse por el suelo hacia ella.

La boca de la serpiente se abrió y la cubrió por completo al mismo tiempo que volvió a perder la consciencia.