Examen ANBU (día 3)
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Sakura abrió los ojos de golpe cuando su conciencia volvió a funcionar. Por unos instante una luz blanca la cegó hasta que finalmente comenzó a atenuarse, mientras tanto, los recuerdos de los últimos acontecimientos la comenzaron a bombardear como un fuerte aluvión. Llena de miedo y con el corazón desbocado intentó moverse sin éxito.
Al bajar la mirada se encontró con la razón, ella estaba en lo que parecía una mesa de cirugía, sus manos y pies conectados a unas cadenas de chakra que le impedían utilizarlo y al mismo tiempo moverse.
Aunque sabía que no iba a cambiar nada siguió intentando poder zafarse del férreo agarre del metal que mordía sus muñecas hasta dejarlas rojas del esfuerzo.
—¡Sakura-chan! —escuchó la voz de Naruto embotellada a pesar de escucharse muy cerca.
Al alzar la mirada lo buscó con desesperación hasta que a su derecha encontró un muro de cristal que dividía la sala donde estaba ella y la otra donde al parecer estaban Sasuke y Naruto golpeando el vidrio con fuerza, a diferencia de ella, ellos no estaban acostados en una mesa sino que podían estar libres hasta donde las cadenas en sus pies los dejaban ir, y eso era hasta donde el vidrio los separaba.
—Naruto, Sasuke-kun —la voz de Sakura salió como un graznido.
Intentó moverse sin éxito. Además, estaba muy cansada, mucho más cansada que pasar cuarenta y ocho horas en cirugía.
—Todo va a estar bien, Sakura-chan. Te sacaremos de ahí —dijo Naruto volviendo a golpear una y otra vez el vidrio con ayuda de Sasuke.
De pronto la puerta se abrió y de ella apareció Kabuto con una tabla en mano.
—Despertaste mucho ántes de lo que se esperaba —dijo con tal naturalidad, como si fuese un paciente más en vez de su captor hablando con la víctima—, en la pelea con Orochimaru recibiste heridas profundas, pero luego atacaste y se curaron. ¿Qué esconderá ese delgado cuerpo tuyo?
Haciendo énfasis a su interés, con la parte superior de la pluma comenzó a levantar la playera de Sakura dejando expuesta una parte de su vientre blanquecino.
—¡No te atrevas a tocar a Sakura-chan! —gritó Naruto con ira.
A su lado Sasuke se agitaba igual que Naruto e intentaba romper las cadenas que le impedían utilizar el Sharingan para torturar a Kabuto por tocar a la pelirosa.
Al parecer esto le había dado mucha gracia a Kabuto porque comenzó a reírse a carcajadas.
—El cuerpo de una mujer puede ser muy interesante de explorar, y admito que su amiga es un buen ejemplar —estudió de pies a cabeza a Sakura para disgusto de los tres—, pero, me interesa experimentar con ella más que mancillar. Quizá una vez que se seque por completo y quede solo la cáscara pueda disfrutarlo.
La presión se le bajó a Sakura y Sasuke gruñó audiblemente. Si no fuera por los grilletes que absorben el chakra de Naruto, ahora mismo tendría los ojos rojos de ira.
Con tranquilidad Kabuto comenzó a insertar una aguja en la mano de Sakura sin tener cuidado alguno de que le duela, le estaba insertando lo que parecía suero, y en la otra mano le insertó una aguja con una bolsa vacía, está la bajó lo suficiente como para que la sangre comience a entrar por el tubo y entrar en la bolsa. De pronto un miedo indescriptible comenzó a embargarla por el presentimiento de que esto no era nada bueno.
Una vez más la puerta se abrió y esta vez tanto Naruto como Sasuke se quedaron quietos mirando como si lanzaran dagas de los ojos al nuevo intruso. Cuando Sakura estiró su cuello se encontró con Orochimaru que le dio una gran y frívola sonrisa.
—¿Sorprendidos de verme? —dijo Orochimaru hasta acercarse y ponerse a un lado de Sakura para ver mejor a los tres—, efectivamente ese chico Uchiha Itachi me mató hace ya varios años. Lo que no contaba Konoha es que cometieron un pequeño error.
Hizo una pausa para darle dramatismo.
—No mataron a mi mas fiel estudiante. Mientras haya seguidores con el sello maldito, siempre resucitaré.
Sakura se tensó al pensar en las muchas personas que tenían uno, Anko tenía uno, miles de otros seguidores fieles y obligados debían tener. Si no daban con ellos y rompían el sello esto podría ser un gran problema para todos.
—¿Fascinada? —preguntó Orochimaru.
Molesta por lo risueña que se escuchaba su voz aunado a que no podía moverse, su respuesta fue escupirle en la cara.
Kabuto dejó de medir la velocidad del flujo de sangre que iba a extraer y la gran sonrisa de Orochimaru se borró. Su blanca y fría mano salió disparada al vientre de Sakura, lo apretó con fuerza y lo torció hasta donde la piel pudo estirarse y aún así siguió tirando.
Sakura se agitó en la mesa del dolor, quiso gritar pero prefirió morder su lengua antes de darle la satisfacción de lo mucho que estaba doliendo, mucho más ya que al no escucharla gritar, apretaba y retorcía con mayor fuerza.
—¡Sakura-chan! —gritó Naruto lo más fuerte que pudo.
—Orochimaru, te mataré con mis propias manos —gritó Sasuke golpeando con toda su fuerza el vidrio.
Las lagrimas comenzaron a acomularse en la comisura de sus ojos por el dolor. Tenía que aguantar, sabía que esto era solo el principio de su tortura, que será la tortura de sus amigos.
—Orochimaru-sama, necesitamos toda la sangre posible de su cuerpo —dijo Kabuto sin emoción alguna al ver el dolor de Sakura.
—Que aburrido —dijo Orochimaru finalmente soltando su agarre del vientre de Sakura—, mejor ellos que parecen ansiosos por gritar.
Presionó un botón y entonces Naruto y Sasuke comenzaron a convulsionarse de dolor, las cadenas a las que estaban sujetos estaban reforzadas con electricidad. Los dos cayeron al piso doblándose de dolor mientras gritaban.
Comenzó a llorar con fuerza por ellos, prefería ser ella la que sufría a ellos. Sus gritos se sentían peor que Orochimaru le quisiera doblar cada parte de su cuerpo.
—¡Por favor, para! No —gritó una y otra vez al punto en que sus lágrimas impidieron que pudiese ver el rostro pálido de Orochimaru y el indiferente de Kabuto.
En lo que no fue más de un minuto pero para ellos tres demasiado tiempo, Orochimaru volvió a presionar el botón y la electricidad dejó de recorrer en los ahora cuerpos inertes en el suelo de Sasuke y Naruto que ni energía tenían para hablar.
—Esto pasará si no obedeces —le amenazó a Sakura antes de acercarse lo suficiente para susurrar en su oído—, me aseguraré que Sasuke sea mi próximo contenedor, absorber todo el chakra del Kyuubi y a ti descubrir el alcance de tu sangre negra.
—De hecho —siguió diciendo solo que esta vez para que todos escucharan—, trajimos a alguien que conoce muy bien de esto y nos podrá ser de mucha ayuda.
Sin energía giró la cabeza hasta la puerta que volvió a abrirse en ese momento. En ese instante Sakura solo deseó que ya muriera, Ahí frente a ella con una gran sonrisa y una jeringa en mano estaba Saito, el chico que alguna vez había sido el chico del laboratorio y que la última vez que se vieron estuvo involucrado en hacer que Naruto perdiera el control del bijuu.
Ya ni las lágrimas podían emerger de la falta de energía que de pronto sintió.
—Trabajar con Sasori había sido algo para matar el tiempo, estar aquí será muy interesante, Orochimaru-sama —dijo Saito acercándose para examinar el trabajo de Kabuto—, recuerdo muy bien que trabaje con Sasori como un intercambio, él me daba dosis de su veneno a cambio de una copia de él.
El cerebro de Sakura de pronto comenzó a relacionar las desapariciones con Saito.
—¿Tu fuiste el que secuestró a todos esos ninjas y civiles? —su voz salió como un suave susurro.
La sonrisa se volvió más grande y perversa en el.
—No, pero se quien lo hace.
No dio más información, solos acercó el carrito de instrumentos de operación y se puso unos guantes.
—Si nos disculpa Orochimaru-sama, comenzaremos los estudios en el experimento cerezo, sin anestesia para conocer con mayor detalle sus reacciones —dijo con deleite al agarrar una enorme aguja para la columna—, si desea escuchar gritos está invitado a quedarse.
Orochimaru para su lamento tenía que atender otros asuntos así que dejó en manos de Kabuto y el el experimentar con Sakura.
Desde el suelo Naruto lloró al ver a Sakura gritar y llorar mientras la torturaban, sacaban mucha sangre y desnudaban para no dejar ninguna parte sin estudiar con fines científicos. Sasuke gruñía y gritaba de enojo al ver lo que le hacían, maldijo varias veces en su mente por no poder ni hablar del parálisis, ideó una y otra vez mil manera de matarlos, cada una más lenta y dolorosa que la anterior.
Tanto Sasuke como Naruto no podían moverse, eran espectadores de primera fila de lo que les hacían a Sakura. Y cuando ella se desmayaba del dolor, los dos, Kabuto y Saito se dirigían a ellos para hacer experimentos desde el otro lado del cristal, absorbe el chakra de Naruto y lo usaban en Sasuke y otras cosas que solo hacían que se estremeciera más y más de dolor, incluso a veces, cuando los torturaban, Sakura recobró la conciencia y maldecía por ellos y su impotencia de no poder hacer nada desde la mesa antes de sumirse a la inconsciencia nuevamente.
A la una de la tarde, itachi junto a otros ANBU esperaban a los que no habían obtenido el éxito de conseguir los tres frascos salir con la cabeza gacha ya que sabían que no habían logrado pasar la prueba.
Los que estaban junto al capitán ANBU más joven de la historia preferían hacerse a un lado, incluso los que festejaban de haberlo logrado justo a tiempo decidieron celebrar un poco lejos de él. Itachi Uchiha tenía el ceño fruncido y eso solo significaba problemas.
Shisui siendo uno de los pocos que no temían a su ira, apareció a su lado a observar el bosque de la muerte.
—Ya deberían de estar por llegar —comenzó a decir Shisui con soltura—, de seguro están por aquí cerca esperando el momento de salir sin sentirse tan avergonzados por perder la prueba. No son tan tontos como para morir. Son tan orgullosos que de seguro por eso están tardando en salir.
Itachi tenía que validar el punto de su primo. Ayer habían peleado bien contra los ANBU, quizá habían sido más duros de lo que esperaban y el tiempo de recuperación de ellos fue más de lo que pudieron después del golem de tierra y por eso no pudieron interceptar a otro grupo. Que por cierto, el grupo ANBU parecía que había recibido al final un severo golpe porque apenas parecían reaccionar y buscar la salida.
—Cinco minutos —dijo Itachi.
Shisui se encogió de hombros. Sabía que su primo a veces podía ser demasiado paranoico, no es como si fuese la primera vez que en una prueba alguien sea renuente a querer admitir la derrota luego de que se les acabara el tiempo.
—Mah, mah. Parece que el taicho y yo tenemos la misma opinión —dijo Kakashi apareciendo con su famoso libro naranja en mano.
A su lado saltaron Yamato y Sai, técnicamente los tres son agentes ANBU por lo que tienen permitido el acceso a esta área.
—Si fea y los otros no aparecen tendremos que ir a recoger sus traseros —dijo Sai con su gran sonrisa.
—Disculpa las molestias taicho —dijo Yamato con cortesía que ninguno de los otros mostró.
Con el restante equipo siete también esperando de pronto Shisui se sintió un tanto inquieto. ¿Quizá al final si había algo de qué preocuparse?
Sakura había perdido la cuenta de cuántas veces había entrado y salido de la consciencia, en lo que estaba segura es que esta vez sentía tanto frío que calaba hasta sus huesos, y por si fuera poco estaba totalmente desnuda con manchas de sangre seca en su piel. El único calor existente era el del gotero administrando el suero que la mantenía con vida y del otro lado sentía cómo su vida era arrebatada muy lentamente por la otra aguja que sacaba gota por gota su sangre del cuerpo. No necesitaba usar su chakra para saber que su corazón estaba latiendo el doble de rápido para compensar la extracción casi exorbitante de sangre que habían hecho Saito y Kabuto.
La sangre roja que caía a la bolsa se combinaba con una negra como la noche que estaba dentro de esta. En los momentos de consciencia al menos había descubierto cómo y por qué se tornaba de ese color, al parecer todo aquel sentimiento y pensamiento negativo provoca que derramara sangre negra, es por esa razón que siempre que sacaba muestras no aparecía cuando se hacía ella las muestras.
Con la respiración ronca, apenas pudo girar el rostro para ver a sus dos mejores amigos tirados en el piso dormidos o inconscientes, cualquiera de las dos era cosa buena porque al menos tenían un poco de descanso.
Ver a Naruto y Sasuke en una posición tan vulnerable y abierta a que… alguno sea asesinado le hacía sentir peor, como si esto fuese su culpa. Y, de algún modo se sentía así. Se mordió el labio con pesar al pensar en aquel día que accidentalmente dejó escapar que los amaba. Nunca debió reconciliarse, debió guardar la distancia y tal vez esperado al siguiente examen.
Nuevamente quería llorar.
Lentamente, la sangre que estaba en el tubo cambio hasta convertirse negra.
—Traje la comida —dijo la voz de una mujer que sobresaltó a Sakura y a los dos chicos que se tensaron al instante. Con gran esfuerzo los dos se sentaron y miraron con odio a la persona que entró.
Sakura giró su rostro y se encontró con una chica de cabello rojo con ojos del mismo color. Nunca había visto algo similar, incluso si hablaban de ella que tenía el cabello rosado.
—Tranquila, no deberías gastar energía —dijo poniendo las placas de comida en una mesa antes de acercarse a Sakura y acomodar una sábana sobre Sakura para agarrar calor ya que temblaba visiblemente.
En cuanto puso la sábana sobre el cuerpo desnudo de Sakura, Naruto y Sasuke se pararon de donde estaban sentados con ayuda del vidrio que los separaba.
—¡no te atrevas a hacerle daño a Sakura-chan —gruñó Naruto.
—No vengo a hacer daño, me dieron órdenes de traer comida a los prisioneros —dijo la pelirroja frunciendo el ceño.
Sasuke bufó y Naruto siguió gruñendo de ira. Ninguno de los dos estaba muy convencido. En cambio Sakura se sentía tan agotada que ni la fuerza para quejarse, gritar o mover un dedo de la mano tenía.
—Les aseguro que no vengo a hacer daño —volvió a reiterar Karin en voz baja.
Con cuidado y a pesar de los renovados gritos de Naruto y golpes de Sasuke. La pelirroja con mucho cuidado ayudó a apoyar a Sakura a recostarse en ella, puso un plato de caldo en el regazo de Sakura y comenzó a alimentarla.
A pesar de que el caldo era uno simple de pollo sin mucho sabor y frío, al deslizarse por su garganta comenzó a hacer efecto en el vacío estómago de Sakura, casi como un arrullo después de lo que pareció una eternidad de tortura; sacar litros de sangre, abrir su cuerpo con chakra para ver su interior, ver su límite de resistencia al dolor con descargas eléctricas e incluso invadir su canal de chakra para extraer y estudiar su composición.
Casi terminando el insípido caldo comenzó a tener un ataque de tos que quemó sus pulmones y tráquea, hasta la cucharada con caldo que estuvo a punto de sorber se tiñó de sangre.
Comenzó a ahogarse con su propia sangre que comenzó a sangrar de dentro de ella, con su esófago ardiendo por heridas que se abrieron.
—¿Qué le hiciste a Sakura-chan? —gritó Naruto golpeando con tanta fuerza el vidrio que los separaba que sus nudillos comenzaron a sangrar.
La intrusa rápidamente comenzó a socorrerla metiendo su mano a la garganta cuando un coágulo particularmente no salía con la tos. Al sacarlo arremangó su brazo e hizo que Sakura le mordiera. Al instante Sakura comenzó a sentir un relajante chakra recorrer su cuerpo, curar sus sistemas dañados e incluso su conteo sanguíneo comenzó a regenerarse hasta el punto en que el frío que penetraba hasta sus huesos comenzó a retroceder.
Muy pronto, tanto Sakura como la pelirroja tuvieron bolsas bajo los ojos.
—Q-qué hiciste —susurró Sakura una vez que dejó de morder a la chica que le había salvado de morir por una obstrucción en sus vías respiratorias.
—Lo siento, tengo la misión de curarte. Nunca he aprendido como tu sobre ninjutsu médico pero tengo la habilidad de curar a alguien dando de mi chakra a que muerdan —dijo ella quitando su agarre del de Sakura ahora que tenía al menos la fuerza suficiente como para levantar ligeramente la cabeza por si sola—, soy Karin Uzumaki.
Uzumaki, ¡un uzumaki como Naruto! Sus ojos vagaron hacia su mejor amigo que estaba igualmente sorprendido que ella.
—Eres un uzumaki.
Karin frunció el ceño y asintió.
—Sí, ¿Y qué? —dijo un tanto a la defensiva.
—Él es un Uzumaki —finalmente habló Sasuke aunque aún tenía un poco de reserva al hablar con Karin.
Cuando Karin se fijó el Uchiha sus mejillas se sonrojaron tenuemente antes de desviar el rostro a Naruto que estaba con la boca abierta por la sorpresa. Karin pareció titubear un poco cuando los dos se vieron. La realización de que fueran parientes era un tanto extraña pero a la vez un viejo sentimiento de reconocimiento empezó a brotar en ellos. Naruto con la idea de que quizá tenía un familiar de sangre con quien contar después de tantos años de estar solo mientras que ella después de la muerte de su madre se había quedado sola y con miedo, un miedo que no terminó cuando Orochimaru la descubrió y se la llevó.
—Yo no sé nada sobre él —dijo a la defensiva tomando los platos de comida de Naruto y Sasuke.
Pasó por una puerta que estaba a un lado de la pared, estuvo desaparecida unos segundos antes de que se abriera una puerta del otro lado de donde se encontraban los chicos. Con cuidado y ruborizada le entregó su plato a Sasuke y luego frunciendo el ceño le dio de mala gana a Naruto su plato.
Por su parte, la mente embotada de Sakura comenzó a pensar, a idear. Karin estaba abierta a hablar, quizá y podían obtener ayuda de ella. No sabía cuánto tiempo habían pasado ahí pero de seguro a estas alturas ya deben saber que algo había pasado con ellos.
El recuerdo de su hermana, Tsunade, el vago de Kakashi, el amigable de Yamato, el molesto de Sai, el bobo de Shisui e. Itachi inundó su mente. Quería estar con ellos, desearía despertar en la cama de Itachi y bromear que esto solo fue una pesadilla de muy mal gusto.
Pesadilla que era demasiado real para ser un simple sueño.
Itachi saltó de rama en rama a gran velocidad. Había pasado exactamente cinco minutos cuando sin una sola palabra se adentro al bosque, no tenía caso decir lo que iba a hacer cuando ya lo había dicho anteriormente. Por el movimiento del chakra de Kakashi, Yamato y Sai supo que los tres también se dividieron para abarcar más lugar para buscarlos, e incluso después de un momento tanto Gemma como Shisui se unieron.
El equipo siete puede ser muchas cosas pero nunca harían en vez de dar la cara aunque pierdan. El primer lugar que decidió buscar fue en donde se encontraban aquellos ANBU que se movían demasiado lento para ser normal, entrecerró los ojos al pensar que quizá habían sido emboscados, quizá estaban mal heridos y por eso no habían dado la alarma, una droga posiblemente.
Cuando los encontró su sentido ninja se agudizó al ver sus rostros pálidos. Sin dudar lanzó tres kunai que aterrizaron en la frente de cada uno de ellos. Los tres ninjas miraron sorprendidos antes de caer inertes al suelo como costal de papa. Ni una gota de sangre derramaron.
No eran ninjas de Konoha. Como vice capitán de la fuerza ANBU se había encargado de investigar a cada uno de los integrantes y aspirantes a ANBU, naturalmente conocía a cada uno de los ninjas de Konoha por esa misma razón. Uno nunca sabía cuando alguno de ellos podría intentar algún golpe de estado.
Cuando se acercó a ellos se tensó ligeramente al ver que aquellos ninjas que mató no estaban vivos cuando los mató, ya tenían al menos cinco días muertos. Eso solo significaba una cosa.
Atacaron al equipo siete.
Sin perder tiempo selló los cuerpos y corrió hasta el último punto en donde sintió el chakra de los tres. No tardó más de un minuto para saltar a la zona donde pelearon. Con su sharingan activado pudo notar que en el aire flotaba los restos de una barrera que utilizaron para camuflar la presencia de alguien. Su ceño se marcó aún más cuando se adentra a la zona.
Entonces lo supo.
No solo por los restos de chakra flotando en el aire. La sangre en el piso, la inconfundible banda de Sasuke, el collar de Naruto y una gran cabeza de una serpiente lo decía todo. Este chakra es inconfundible, hace más de cinco años lo había asesinado por haber intentado capturar a su hermano. ¿Cómo había resucitado?
Hizo una señales de manos antes de que aparecieran varios cuervos que salieron volando a varias direcciones para dar las noticias que debían reunirse en este instante en la oficina de la Hokage. Selló el chakra, la serpiente y tomó la banda de su hermano.
Sin detenerse a felicitar o continuar con los aspirantes del examen ANBU se fue de largo directo a la oficina de la Hokage.
Itachi saltó de rama en rama para encontrar al equipo siete, cuando llega a una zona donde hubo una pelea, había sangre y entonces ve la banda de Sasuke tirada y la cabeza de una serpiente.
—¡No he bebido! —gritó Tsunade escondiendo de golpe la botella de sake que tenía en sus manos—, Uchiha, ¿Que demó-
Le interrumpió el discurso liberando la cabeza de la gran serpiente en su escritorio con un fuerte golpe. Los ojos de Tsunade se opacaron y su gran temperamento desapareció al contemplar el animal sin vida.
Poco después aparecieron el resto del equipo siete, equipo zero, Shizune y Shikamaru.
Cuando vieron la serpiente en la mesa de la Hokage ninguno de los presentes se atrevió a decir lo que cruzaba en sus mentes.
—¿Qué significa esto, Uchiha? —preguntó finalmente Tsunade con voz de acero. No iba a ir por las ramas cuando una había una serpiente decapitada en su mesa.
Itachi sin dejarse atropellar por la dura mirada de la Hokage puso en la mesa la banda ninja de su hermano y el collar de Naruto y los tres cuerpos de los cadáveres cayeron al piso.
Lentamente los párpados de todos se abrieron e incluso el icha icha de Kakashi quedó olvidado en el piso. Había sangre en los objetos.
—Orochimaru esta vivo.
Naruto, Sasuke y Sakura habían sido atacados por Orochimaru, de nuevo. Sin rastros de ellos más que dos pruebas del ataque Si habían sido atacados ayer ahora podrían estar…
Tsunade golpeó con tanta fuerza su escritorio que se partió en mil pedazos dejando derrumbar todo sobre este.
—¡QUIERO UN EQUIPO DE RASTREO INMEDIATAMENTE! —rugió Tsunade—, EQUIPO ZERO; EQUIPO SIETE; SHIKAMARU JUNTO CON EL EQUIPO ASUMA Y EL DE GUYI IRÁN INMEDIATAMENTE A BUSCAR AL RESTO DEL EQUIPO SIETE.¡QUIERO A OROCHIMARU MUERTO!
Ninguno dejó pasar un segundo más antes de salir hacia la misión. Cada segundo contaba para salvar las vidas de los tres.
—¿Eres fiel a Orochimaru? —preguntó Sakura a Karin que estaba comenzando a curar las heridas de Sasuke al dejar que le mordiera a pesar de que se veía pálida por haber tratado a Sakura primero.
—Por su puesto que no ¿crees que estoy a gusto estando con estos locos? —respondió Karin casi al instante—, No soy tonta como para no saber que si esto le puede hacer a ustedes, por estar de su lado no signifique que puedo ser yo la que esté en esa plancha.
—Por tu poder —terminó Sasuke luego de que dejó de morderla.
Karin le miró con fiereza como hizo unos instantes con Sakura, pero al ver esos fríos y oscuros ojos de Sasuke no pudo más que balbucear un par de incoherencias antes de irse hacia Naruto.
Los tres miraron a Karin en silencio. A pesar de que tenía el ceño fruncido su labio inferior comenzó a temblar dejando en evidencia que realmente tenía miedo de que ella fuese a estar en el lugar de ellos.
—¿Por qué no escapas? —le preguntó Naruto esta vez serio—, no veo que tengas una cadena que te detenga.
Karin dejó de curarlo y se paró de golpe para alejarse de ellos lo más posible. Se sentía exasperada.
—No es tan fácil —respondió con enojo que se convirtió en tristeza y rendición—, No sería la primera que lo intentaría. Muchos lo han tratado y todos han terminado como experimentos científicos o muertos de la forma más dolorosa. Lo sé porque… Tengo la habilidad de rastrear a los fugitivos y veo las consecuencias de ir en contra de Orochimaru.
—Hn, tal vez porque no has estado con otros para escapar —dijo Sasuke—, ese hombre murió en manos de mi hermano. Si nos ayudas, te sacaremos.
Los párpados de Karin se abrieron al ver directamente a Sasuke con gran fascinación, casi como si fuera su salvador que siempre pidió a los cielos.
—¡Claro!, y si eres un uzumaki eres de la familia, nuestra familia en Konoha. Oba-chan no dirá que no al futuro Hokage —dijo Naruto con optimismo.
Las lágrimas comenzaron a juntarse en sus ojos ante el sentimiento de sentirse apoyada por un par de extraños que apenas iba conociendo, pero al estar con ese rubio, el uchiha y la chica inexplicablemente se sintió en confianza.
—Y-yo
La burbuja de seguridad explotó en un segundo cuando la puerta para entrar se abrió. Fue Saito quien entró sin ceremonias.
—Parece que ya los curaste, perfecto —dijo con una fría y siniestra sonrisa plasmada en su rostro.
Karin no pudo más que estremecerse y mirar hacia abajo como la dócil y temerosa prisionera que era, que aunque no tuviera cadenas en los pies o estar sobre una plancha, así se sentía.
Saito sin perturbar su sonrisa se acercó a Karin, con su pulgar levantó su mentón hasta que sus ojos se encontraron.
—Creo que tenemos unas ratas que están hablando de más en esta caja.
El equipo siete y Karin se tensaron al instante, ¿Cómo lo supo? Ahora Karin tembló visiblemente.
—Una pequeña ratita como tú debería saber lo que pasa si te metes con las ratas de otras personas —dijo Saito—, justo en este momento Kabuto se ocupó en otro asunto, me vendrá bien tu ayuda para curar a ellos con tu habilidad. Pero como no queremos que mueras muy pronto me tomé la libertad de hacer un regalo especial para tí.
De la puerta aparecieron otras tres Karin. Las tres eran idénticas a la original que estaba muy sorprendida.
Como cáscaras vacías, las tres tomaron posición cerca de cada uno de los prisioneros y se quedaron paradas como estatuas que no tenían mente propia.
—¿Por qué? —preguntó Sakura con miedo, tanto miedo más por ellos que por ella misma.
Saito se separó de Karin ignorando que a ella le fallaron las piernas y cayó al piso del miedo. Como una presa lista para atacar a su víctima se acercó a Sakura hasta que los dos se quedaron viendo más cómodamente.
—¿Por qué más? para descubrir el origen, ¡por el conocimiento! —dijo emocionado antes de mirar la bolsa de sangre que recolectaba con el ceño fruncido—, Mm. No nos sirve tu sangre roja, queremos la oscura.
—¿Por qué?
Sus ojos marrón se encontraron con los esmeralda de Sakura con una mezcla de sorpresa y diversión.
—¿Aún no lo sabes? —su larga, fría y siniestra sonrisa resonó en toda la habitación como un violín mal afinado—, A estas alturas creí que lo sabrías. tu eres la pieza clave. Todo estuvo cuidadosamente arreglado para llevarte a conocer quién eres. La misión de salvar al familiar del feudal, la casi muerte de tu hermana, infiltrarme en el hospital, la expedición arqueológica y la casi liberación del bijuu de diez colas fue por un objetivo.
Hizo una pausa dramática.
—Tú.
A Sakura se le hizo un nudo en la garganta. ¿Qué? ¿Por qué ella? ¿Qué tenía que ver con ellos? Ella solo es una civil que quiso ser ninja. Eso fue hasta que la realización llegó y lo comprendió.
—Si, así es —comenzó a hablar lo suficiente bajo como para que solo ellos dos fueran los que escucharan la conversación—, la familia Haruno. Un clan muy antiguo con tradiciones muy, muy antiguas. ¿No te has preguntado por qué tu abuela no quiso que fueras ninja?, ¿Qué hicieron los ninjas que te atacaron y aparentemente no te hicieron nada? ¿Por qué alejó a esos familiares ahora muertos cuando llegaron a Konoha? ¿Qué esconde tu abuela que sepa de cada uno de los bijuus?
Si. Por supuesto que lo había hecho, muchas veces, pero terminaba por enterrarlo para enfocarse en otras cosas.
—¿Por qué tu sangre se vuelve oscura?, ¿por qué ese dragón reaccionó estando tu dentro del altar?
Cada pregunta que hacía Saito hacía que el pecho de Sakura se encogiera más y más. Una tras otra se amontonaban en un pequeño vórtice que juntas, parecían que una se unía con la otra como una tela de araña donde ella era la pequeña mosca atrapada en el telar para ser devorada por la araña que escondida, veía a su víctima retorcerse antes de tar el ataque final.
—Tu sangre, lo que recorre en ellas —sacó una muestra de un pequeño frasco. La sangre tan oscura como el petróleo—, tu sangre es veneno y poder. Una maldición que te sigue a todas partes.
El pánico comenzó a inundar, poco a poco comenzó a tener secuelas cuando su sangre comenzó a tornarse nuevamente oscura.
—El poder de destruir, de descontrolar a los bijuu. Tú estás maldita por una maldición que está en tu familia desde el inicio de los Haruno, tu cabello es una prueba de ello. ¿Has visto a alguien más con cabello rosa natural? cada quinientos años una chica viene con el poder de la destrucción, en tu sangre corre el poder del dios árbol mancillado por las emociones negativas de la gente.
El cuerpo de Sakura se sintió tan pesado como si hubiese sido convertido en plomo. La muerte de sus padres, la desaparición de su abuelo, el que cada persona a la que le decía te amo terminase dañado… Todo lo que ha pasado… Ha sido su culpa.
—Tu deber será despertar aquel mal y destruir todo a tu paso —dijo Saito con deleite—. Mis investigaciones están tan avanzadas que tu misma verás las consecuencias en tus amigos. Me aseguraré que veas la capacidad de tu gloriosa sangre.
El pánico comenzó a embargar. Tenía que escapar y huir con sus amigos. Se sacudió lo más fuerte que pudo en vano.
—¡suéltame! —gritó con miedo y desesperación. Las lágrimas se desbordaron. No debía lastimar a Naruto y Sasuke.
—¡Sakura! —gritó a Sasuke gritar.
Los gritos de sus amigos solo hicieron que comenzara a sentir más y más miedo.
—Eso es Sakura-chan, ten miedo porque la próxima vez que despiertes, verás a tus amigos caer por tu propio poder —dijo Saito inyectándole una solución para dormirla.
Su mente mientras se apagaba contra su voluntad y sus músculos se relajaban, el miedo no se iba. Su mente pensó una y otra vez que debía escapar con Naruto y Sasuke. Lo último que escuchó antes de sumirse por completo a la oscuridad fue los gritos de Naruto y Sasuke.
Hola!, no pude no dejar de escribir la continuación del capítulo anterior al ver que dejé a varios con las ansias de saber que pasó luego de que Orochimaru apareció sorpresivamente. ¡Finalmente se sabe sobre lo que se escondía detrás de la sangre oscura y los Haruno! Me siento tan feliz de lo mucho que ha avanzado la historia hasta el momento. Nos leemos en el próximo capítulo: Examen ANBU (cancelado)
¡Espero saber qué opinan!
Saludos
Finalmente después de mucho tiempo! ¡Comentarios!:
xXxXxYoOsYxXxXx
jajaja, si, creo que al final termine dejando caer una bomba. Aunque al final sabemos cómo es que Orochimaru regresó a la vida. No fue gracias a Saito, pero si se hicieron aliados. Y si, al fin se sabe qué onda con la sangre oscura de Sakura.
Gracias por otro capitulo 3 saludos!
Briyitt
Hola! me hace muy feliz que te guste la historia 3. Ahora si me dio curiosidad, dudas y confusiones por? es por la gramática o cambio cosas en la historia? me gustaría saber para tratar de corregirlo :) igual me ha gustado mucho cómo se van desarrollando, a veces siento que me enfoco más en Sakura así que trato de los otros personajes al menos estos bien definidos para que no se pierdan como una tercera rueda que está ahí solo para que no sea solo Sakura e Itachi la historia. Créeme que también me encantan las luego improvisadas escenas de Itachi con Sakura, no se, me gusta decir que fue por cómo los desarrollé que al escribir ellos me guían a que se den esos encuentros entre ellos.
Y sí, me encanta dejar un final dramático como te habrás dado cuenta con otros capítulos.
Marce
Hola!, esta vez traté de no tardar tanto jaja solo que creo que no dejó mas que con más tensión? xD
Maribalza
si, totalmente inesperado el final donde aparece Orochimaru, pero me gustó la idea de hacer honor al examen chunnin y hacer que de nuevo aparezca él. En el próximo capítulo veremos qué harán Itachi y los demás.
AliceTedy-chan
Hola!, lo siento! me encanta dejar los finales con suspenso. Pues esta vez no tarde mucho y gracias por tu mensaje. Saludos!
Faena
(Traducido con google traductor porque no se portugués jeje) Obrigado! Aqui está o próximo capítulo. Espero que tenham gostado.
