Examen ANBU (cancelado)
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Su cuerpo le dolía como si mil agujas se incrustaran mil y una vez a cada segundo. No sabía si habían pasado horas, días o semanas. Lo único que podía sentir es un inmenso dolor que le dejaba el cuerpo inmóvil y sin la energía para estar consciente, es como si su cuerpo le protegiera de no ver con sus propios ojos el dolor y tortura que le infringen a sus amigos y ella. En algunas ocasiones, después de tanta agonía sentía una ola de alivio que sospechaba que era Karin que le curaba antes de volver a su tortura.
No tenía ganas de seguir adelante, hubo momentos que era tanto el dolor que prefería que todo acabase, que la dejaran en paz por fin, ¿no ya había pasado por mucho? En medio de la oscuridad de su mente solo pudo llegar a la conclusión que si estaba maldita como realmente había creído desde hacía mucho entonces no había mejor salida que su fin. Por su culpa sus padres murieron, su hermana casi muere, sus amigos han estado en peligro y no quería saber cómo se encontraban ahora.
Hasta ahora notó que su vida ha sido manejada por un par de cuerdas invisibles que un gran y misterioso titiritero ha manejado, ¿para qué?, ¿Qué busca de ella?
En algún punto de su inconsciencia intentó hablar con inner pero incluso ella no contestó, solo murmuró que estaba demasiado cansada para poder hablar antes de que se quedara Sakura sola en sus pensamientos. Hasta ahora no sabía el significado de completa soledad sin inner molestando con sus molestos, pervertidos o sarcásticos comentarios.
Quizá lo mejor es irse muy lejos de todos para no seguir lastimando a la gente que le rodea.
Los equipos de búsqueda hacía tiempo que habían salido de la aldea, todos con el propósito de buscar al restante equipo siete que había sido capturado. No se necesitaba hablar para saber que el ambiente se sentía pesado. Cada segundo los alejaba de encontrar en buen estado a los tres. Ninguno de ellos deseaba pensar qué cosas podría estar haciendo Orochimaru en estos momentos.
Las primeras horas al salir de la aldea fueron cruciales para buscar los escondites de Orochimaru, y si se encontraba muy cerca sin ser detectado significaba que debía estar no muy lejos de Konoha. Todas las apuestas estaba en la vieja guarida de Orochimaru a medio día de distancia.
Nada podía salir mal a estas alturas. No se lo podían permitir.
Quizá para algunos podría ser demasiado que llevaran un equipo ANBU, el restante equipo siente conformado por un ex agente ANBU y dos activos, el equipo de Asuma y el de Gai a esta misión, doce ninjas en total, ninjas altamente capacitados.
Doce ninjas letales que eran más que suficientes si se enfrentaban a Orochimaru y sus secuaces.
Itachi al ser el que lideraba el gran operativo corría a la cabeza con el sharingan activado, su equipo no se preocupó por cubrir sus rostros en esta misión. Querían que Orochimaru supiera quienes eran al cortar su cabeza.
No muy lejos de el se encontraba Kakashi que miraba atentamente a Itachi sin dejar pasar de largo la seriedad con la que se movió, incluso tuvo que persuadir a que pararan un momento descansar. No todos podían con el monstruoso ritmo que el equipo zero manejaba. Podía entender que posiblemente ya había pasado un día desde que sus chicos habían desaparecido, aquella sensación de hueco en el estómago era tan pesada como la vez que Obito murió y Rin pereció por sus propias manos.
A pesar de su apariencia desinteresada, Kakashi siempre ha sido muy sagaz, toda interacción de sus ex estudiantes siempre era hecho bajo el escrutinio de su único ojo visible. Como el amor no correspondido entre Sakuna y Hinata hacía el despistado de Naruto, la pérdida de amor febril de Sakura hacia Sasuke que finalmente parece darse cuenta de ella como algo más que una molestia y finalmente, la interacción entre Sakura y el segundo al mando de la plantilla ANBU.
Aún recuerda a sus estudiantes cuando eran unos pequeños mocosos que a pesar de ser rechazados por ser un monstruo, una rara de cabello rosa y un antisocial. No pensó que tuvieran un futuro tan brillante con figuras tan fuertes rodeandolos y eclipsando sus logros, hasta que poco a poco lo fueron sorprendiendo e involucrándose a todos en cada paso que daban hasta que se dieron a notar.
Incluso el en secreto los consideraba como sus hijos, al punto en que se preocupó que Naruto tuviera fruta en su cocina, ver que Sasuke fuese más humilde y Sakura no se lastimase.
Cada uno de ellos ahora brilla con su propia estrella y espera el momento en que finalmente lo superen. Desde el fondo de su ser sabe que se encuentran vivos, lo que no quería pensar es en el estado en que los encontrará. Sobre todo que esos tres son muy resilientes a tomar órdenes de aquellos que tienen distintos ideales a los suyos.
El equipo siete, incluyendo a Sai y Yamato, se volvieron unos animales rabiosos que cuidan a su familia con garras y dientes.
Su mirada y mente volvió hacia Itachi que no disminuya la velocidad con la que corría. Sabía que Sasuke siempre ha sido su prioridad pero ahora… Tenía sus sospechas. En silencio se acercó a Itachi hasta nivelar sus velocidades. Se le quedó viendo descaradamente hasta que Itachi pareció notar su presencia o al menos finalmente mirarlo.
—Kakashi —fue lo único que dijo para darle apertura a que hablara. Era cuestión de tiempo para que se acercara y hablara con el. Aunque si era sincero no se lo esperaba justo en este momento.
Kakashi estuvo a punto de decir un comentario descuidado pero la situación en que estaban no dejaba apertura a ninguno de los dos para bromas. Lo mejor por ahora es no ir por las ramas.
—En un principio fue muy divertido monopolizar a Sakura —comenzó a decir Kakashi confirmando la sospecha de Itachi.
Por su parte Kakashi podía comprender un poco al heredero Uchiha, a pesar de esa fachada sería que presenta por ser un agente ANBU y el próximo líder Uchiha, cuando estuvieron en el mismo equipo pudo ver que a él también le gusta jugar con la por nada cuando es mencionado el nombre de Itachi, Sasuke se irrita.
—No cualquiera sabe cómo lidiar a esos mocosos que son peor que perros sarnosos cuando tienen algo en mente —continuó Kakashi mientras saltaban de rama en rama no sin antes notar que tanto Yamato, Sai y Shisui se acercaron un poco para poder escucharlos "discretamente"—. Naruto es peor que una piedra hiperactiva en el zapato, Sasuke es muy terco y taciturno, Sai no tiene filtro social, Yamato parece mamá gallina del equipo siete y Sakura es una flor que a pesar de mostrarse dura y fuerte es más frágil e insegura de lo que aparenta.
Itachi siguió escuchando en silencio.
—Cada uno en el equipo siete carga con sus demonios internos, y entre más uno quiere evadirlos o rumia, más profundo es el abismo. Por eso cuando uno se involucra en algo, los demás nos involucramos. Si uno salta por el acantilado, los demás saltamos para devolverlo a la tierra.
Las piezas finalmente estaban puestas en esta críptica conversación que a cualquiera le sonaría que estaba teniendo una plática de la dinámica del equipo siete. Itachi no es cualquier persona.
—Soy serio con ella —fue su respuesta más sincera que nunca antes ha dado.
El silencio se instaló entre ambos y los oyentes. El único sonido fue el de sus saltos y el viento corriendo contra ellos.
Entonces lo supo, como un padre procurando a su hija, un sentimiento tan pesado que nunca creyó ir a experimentar.
—Cuidala bien.
Después de eso aumentó la velocidad hasta dejar a todos a su espalda.
Entonces lo supo. Como si un velo se levantara, Kakashi suspiró de alivio al igual que Yamato que este lo hizo más fuerte. Viendo la espalda de Itachi mientras este saltaba de rama en rama, Kakashi entendió que después de tantos hombres y citas arruinadas por ellos, quizá sea el único lo suficiente inteligente, paciente, sagaz, atrevido y fuerte como para apoyar, proteger y caminar junto a su pequeña estudiante.
Por si acaso, sabía que no solo él irá a darle una paliza al heredero Uchiha, porque solo es casi imposible que pudiese con el…
Solo esperaba dar con esos tres pronto.
Después de una eternidad en la oscuridad sin poder mover un músculo a voluntad de pronto sus párpados comenzaron a moverse hasta que finalmente la luz que estaba justo frente a ella la deslumbró hasta que finalmente pudo distinguir las sombras. Al instante se tensó al recordar las palabras de Saito.
Esta vez no estaba acostada en la plancha como la anterior vez, sino estaba acostada en el piso con sus manos y piernas conectadas a unas cadenas que se conectaban con la pared. Aún seguía en la misma habitación, solo que esta vez ya no estaba desnuda sino con un holgado trapo que servía como vestido para taparse y estaba junto al vidrio que dividía a ella con sus amigos, los dos al parecer estaban inconscientes.
Al sentir que alguien estaba junto a ella se para de golpe casi cayendo al instante hasta que Karin, quien era la que estaba a un lado corre a auxiliarla.
—Aún estás muy débil deberías tener cuidado —le dijo apoyando en la pared.
Al fijar su vista en ella se preocupó al instante al ver que tenía unas enormes y profundas ojeras y que en la esquina más alejada, junto a la puerta de salida, había una pila de cuerpos abultados uno sobre otros como muñecos. Palideció al notar que estos eran una copia de la Karin original.
Al girarse hacia Karin, la pelirroja hizo una mueca y desvió la mirada. No quería explicar lo que había pasado cuando los tres finalmente sucumbieron a la inconsciencia. Incluso tal vez, lo que vivió nunca lo contará. En cambio se arremangó la manga larga para mostrar su brazo mordido.
—No deberías hacer eso, estás cansada —dijo Sakura sabiendo que eso le perjudicará.
—Es lo que tengo que hacer —dice resignada antes de desviar su mirada hacia Sasuke que estaba tirado en el piso. En el momento que lo miró sus mejillas se tiñeron de rojo.
Sakura al notarlo no pudo evitar reírse a pesar de la situación en la que estaban envueltos.
—Tienes pésimos gustos. Aunque tal vez también los tenga —dijo pensando en su infantil enamoramiento hacia Sasuke y el actual con Itachi. Al notar la tensión de los hombros de Karin al instante intervino—, no me gusta Sasuke-kun, es decir, de niña me gustó. Aunque quizá tenga una debilidad por los Uchiha porque… Bueno su hermano es el que me gusta.
Karin hizo una mueca.
—Chica, tú sí que tienes un problema si te pasas de un hermano a otro —susurró Karin para que nadie más los escuchara.
Sakura no pudo más que reír en voz baja pensando que vaya problema tenía. Como diría Shikamaru, solo le gustan personas problemáticas. El platicar con Karin, con una mujer le hizo sentir nostalgia, pensó en sus amigas, su hermana y las chicas del table de la última vez que pudo estar con ellas. De los momentos divertidos y tal vez ha estado tan envuelta con los hombres de su equipo y otros que no ha convivido con ellas lo suficiente. Nunca lo admitirá frente a la Ino-cerdo pero deberían tener más noches de chicas… Si no decidía irse de Konoha para no lastimar a alguien más.
—¿Cómo es? —preguntó Karin sacándola de sus pensamientos—, se nota que estás pensando en Konoha. Yo nunca he tenido un hogar con el que identificarse.
Un acogedor calor comenzó a brotar desde el pecho de Karin.
—Cuando salgamos de aquí te llevaremos a Konoha —dijo Naruto haciendo saltar a ambas mujeres.
Cuando giraron vieron que los dos chicos estaban levantándose de su sueño.
—Verás que Konoha es todo lo contrario que estar aquí. Sobre todo si te juntas con estos dos —dijo Sasuke ganado una queja de Naruto y una risa de Sakura, por su parte Karin se sonrojó porque Sasuke le habló.
Por un momento las heridas, el dolor y llanto se olvidó al hablar de Konoha, y por un instante, Karin comenzó a desear ver ese lugar con sus propios ojos.
—Si en verdad vienen a rescatarlos no diré nada a Orochimaru —dijo Karin.
Naruto estuvo a punto de decir algo cuando la puerta rechinó al ser abierta. Del pasillo entró Saito con una siniestra sonrisa, los cuatro se tensaron, notaron que en sus manos enguantadas tenía un gran frasco con un líquido oscuro como el petróleo. Sakura comenzó a respirar más y más fuerte como el miedo que comenzaba a aumentar gracias al recordatorio de la amenaza latente que le dio Saito a Sakura justo antes de que se desmayara.
Justo detrás de Saito apareció Orochimaru y Kabuto que parecían igual de emocionados que Saito. Eso solo significaba una cosa; los tres tendrán graves problemas.
—Ah, Sakura. Acabas de despertar en el momento preciso —dijo Saito al acercarse a ella—, ¿recuerdas lo que te dije antes?
Sakura se agitó en sus cadenas estirando su puño hasta donde las cadenas le permitieron, justo a centímetros del rostro de Saito que solo se rió.
—Gracias al apoyo de todos ustedes, ahora mismo seremos testigos de un gran avance en la milicia del mundo ninja —alzó el frasco con el líquido negro—, esto que ven aquí es el elixir que nos llevará a un mundo del caos donde sólo el del poder doblega hasta el más poderoso ninja. Todo gracias a la maldición de los Haruno que aparece cada quinientos años.
Orochimaru no dejó mostrar emoción alguna mientras observaba cuidadosamente a Saito hablar.
—Después de hacer varias investigaciones sobre la sangre de Sakura finalmente pude llevar una fórmula que te llevará al caos Orochimaru, el arma más letal del Haruno maldecido. Y Sakura, podrás ver el alcance de tu poder.
La sangre desapareció de su rostro cuando sacó dos jeringas que llenó con su sangre alterada. Con horror lo vio caminar hacia la cámara de Naruto y Sasuke donde comenzaron a moverse evitando ser inyectados, forcejearon por un momento hasta que unos seguidores de Orochimaru ayudaron a Saito.
Primero inyectó a Sasuke en el cuello y luego a Naruto en su hombro. Los dos cayeron en el suelo retorciéndose de dolor. Naruto comenzó a escupir espuma de la boca justo cuando comenzó a convulsionarse mientras que el cuerpo de Sasuke se cubrió de un humo negro al retorcerse, la marca de la maldición se activó llenando su cuerpo de flamas negras y su sharingan comenzó a brillar con intensidad mientras los tres tomoe giraban a gran velocidad, sin control.
—¡Sasuke-kun!, ¡Naruto! —gritó a todo pulmón Sakura golpeando el vidrio que los separaba. Las lágrimas corrían por violencia por sus mejillas. Su rostro se giró violentamente a los tres espectadores que miraban emocionados—, ¿Qué les hiciste? ¡Qué les hiciste!
—Hice que la locura que corre por tus venas despertara.
La fuerza se fue de su cuerpo haciendo que cayera de rodillas al suelo. Apoyó sus manos en el vidrio, no pudo despegar su mirada de la adolorida de Sasuke, sus ojos comenzaron a sangrar, y la ida de Naruto que seguía convulsionando. Esto es su culpa.
Su culpa.
Su sangre.
—¿Uno podrá controlarlos? —preguntó Orochimaru muy interesado por saber más sobre la sangre de Sakura. ¿Quién sabía que había uía tal joya escondida en Konoha? Incluso podría rivalizar con los bijuu.
—Esta solo es la fase preliminar, tengo la ambición de poder usar esto para controlar a los demás, yo—
Saito fue interrumpido cuando de pronto Naruto dejó de convulsionarse y en cambio el chakra del Kyuubi reaccionó a salir de su cuerpo hasta que dos colas aparecieron. A duras penas las cadenas de chakra podían contenerlo, un par de grietas se crearon en estas, en cambio Sasuke dejó de agonizar, las grandes alas en forma de mano indicando su transformación final.
Cuando Naruto y Sasuke alzaron la mirada comenzaron a forcejear con las cadenas.
—Deberíamos dormirlos —aconsejó Kabuto—, esas cadenas no durarán mucho tiempo.
—Espera —dijo Orochimaru.
Sakura desde el piso miró horrorizada a sus dos compañeros de equipo. Esos no eran los Naruto y Sasuke que ella conocía. De tantos años que ha convivido y dormido con ellos podía decir que esa mirada violenta y vacía no era sus amigos que trataban de salirse de sus cadenas. Es como si hubiesen llegado a la parte más salvaje de ellos. Se miró las manos y pensó en que esa sangre que provocó ese estado atacó a Orochimaru y llevó a la locura a sus amigos.
¿Ella es capaz de llevar a ese estado a ellos? ¿Puede controlarlo?
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando de pronto las cadenas que sujetaban a sus amigos se rompieron de un golpe. Cuando ambos se encontraron con su roja mirada corrieron entre sí y se atacaron hasta la muerte.
Fue como aquella vez en la cena.
—No se reconocen —susurró asustada al ver Sasuke al golpear a Naruto probablemente le rompió dos costillas.
—Parece que tendré que hacer unas modificaciones —dijo pensativo Saito.
—¡Dejenlos en paz! Saquen toda la sangre que quieran, torturen me, hagan lo que quieran. Incluso matenme pero no les hagan daño.
Orochimaru y los otros se rieron.
—Eres muy inocente si crees que dejaré a mi próximo contenedor y mi experimento —dijo Orochimaru.
Sakura se alteró y volvió a forcejear con sus cadenas, sus muñecas comenzaron a sangrar de la fuerza que comenzó a usar.
—¡Sasuke, Naruto! Les juro que no saldrán vivos de aquí —maldijo Sakura toda alterada.
Ninguno de los tres se alteró por su comentario. Incluso Kabuto y Orochimaru siguieron viendo con fascinación la pelea en el pequeño cuarto de enfrente entre Sasuke y Naruto. En cambio Saito vio lo poco que quedaba de la sangre negra modificada de Sakura con interés.
—¿Por qué no? —sacó una tercera jeringa que extrajo el resto del líquido.
Con la jeringa alzada se acercó a Sakura, esta forcejeó en el suelo hasta que Saito la inmovilizó dejándola boca abajo. Con su rodilla en su espalda y su brazo libre agarrando su cabeza, metió la aguja en su hombro sin cuidado ya que Sakura siguió moviéndose hasta que sintió el líquido entrar a su cuerpo.
Un golpe de calor comenzó a estallar dentro de ella, como si lava caliente corriera y quemará cada vena, cada arteria, nervio y célula viva dentro de su cuerpo. La estaba consumiendo al punto que deseó nuevamente morir. Trató de gritar pero incluso el dolor era tan fuerte que su grito quedó ahogado. Se sentía como si cayera en un mar petro que lentamente la iba hundiendo.
Su cuerpo comenzó a ganar la fuerza como de mil hombres. Se agitó con violencia. No podía ver nada del dolor. No tenía control de su cuerpo, solo sabía que se estaba agitando violentamente. Una explosión se creó, una pared de concreto se escuchó derrumbarse, vidrios romperse en mil pedazos y lo que parecía gritos de varias personas.
No podía saber exactamente qué hacía ella y qué pasaba, ella estaba en ese ancho mar oscuro que la consumía.
A lo lejos creyó haber escuchado a Saito decir que quizá debería experimentar en los demás antes que ella. Poco a poco en ese mar negro que estaba siendo succionada que la llevaba a un lugar oscuro lleno de miedo, ira, locura y terror desapareció como si fuera succionada. Solo quería dormir y dejarse llevar con la corriente.
De pronto el inmóvil mar comenzó a moverse con violencia. Al abrir los ojos vio el cielo agrietarse, de un enorme hueco del cielo rojo apareció un gran y majestuoso dragón dorado que voló hasta ella abriendo su gran fause. Intentó moverse y huir pero no pudo, la mitad de su cuerpo estaba hundido. Solo acertó a cerrar sus ojos al ser engullida.
Al abrir los ojos nuevamente se encontró en el laboratorio, solo que esta vez en vez de estar limpio y estilizado había herramientas en el suelo, una lámpara se columpiaba de su cable, miles de vidrios rotos estaban tirados en el piso y una tubería de agua rota tiraba agua al piso. Otra cosa que notó es que sus manos estaban libres, aún tenía las esposas con la cadena colgando con un poco de concreto al final. Al parecer en algún momento tuvo la fuerza suficiente para romper la pared.
Buscó a Naruto y Sasuke, pero ninguno de los dos estaban del otro lado, incluso no había vidrio, este estaba hecho trizas en el piso. Cuando sintió algo moverse a su derecha se puso en guardia hasta que notó que esa persona no era otra más que Karin.
Con sus piernas débiles corrió hacia ella.
—¡Estas sangrando! —gritó Sakura preocupada al ver un hueco en su costado de donde salía su sangre.
—Ustedes son unos monstruos. Tienen demasiada fuerza —intentó bromear Karin sin éxito. Siseó de dolor cuando Sakura puso sus manos en su costado para curarla—, luego de que te inyectara tu sangre Saito enloqueciste, rompiste el muro y comenzaste a atacar sin preocuparte por ser herida, incluso Sasuke y Naruto dejaron de pelear porque fueron contra tí, rompieron el vidrio y entonces en vez de ir por ti empezaron a pelear contra Kabuto, Orochimaru y Saito, luego quedaste inconsciente y Naruto y Sasuke corrieron a seguirlos.
Sakura estaba preocupada por ellos, quería salir corriendo a buscarlos pero primero tenía que ayudar a Karin. Mientras lo hacía la tierra sobre ellas se sacudía, al parecer estaban teniendo una encarnizada batalla que no hacía nada para calmarla.
—Tenías razón —dijo Karin una vez que terminó de curar lo necesario para poder huir—, tenías razón. Tus amigos llegaron en cuanto perdiste el conocimiento.
El corazón de Sakura comenzó a martillear con fuerza.
—Lo último que pude escanear es que estaban peleando contra Orochimaru y sus secuaces.
—Vamos —dijo Sakura con prisa de poder salir. Debía de buscar a Sasuke y Naruto lo más pronto posible. Por desgracia sus piernas aún se sentían débiles por lo que entre Karin y ella se apoyaron mutuamente y las mesas y paredes cerca para caminar—, te llevaremos a Konoha.
Karin que tenía los ojos llorosos solo pudo asentir por el nudo en la garganta que comenzó a formarse. Incluso Sakura tenía ganas de llorar, la noticia de que habían llegado por ellos había calado más fondo de lo que creyó, sentía su nariz hormiguear y sus ojos comenzar a sentirse vidriosos. No, primero tenía que llegar a sus amigos.
Pasaron por un pasillo pobremente iluminado, dieron vuelta en una esquina y saltaron los cuerpos sin vida de algunos incautos prisioneros. Sin la ayuda de Karin para buscar a sus amigos gracias a sus bajos niveles de chakra tuvieron que adivinar el siguiente lugar al cual buscarlos. Al abrir la siguiente puerta que daba a una sala de entrenamiento jadearon las dos.
—Sakura-chan —dijo un moribundo Naruto que sonrió al verla.
Él y Sasuke estaban tirados en su propio charco de sangre, aquellos ojos oscuros habían sido reemplazados por sus vivos ojos azul ceruelo y negro que conocía muy bien. Ambos se veían muy mal.
Las dos corrieron hasta caer al piso de la prisa. A gatas se arrastraron hasta los dos.
—Perdimos el control —dijo Sasuke que fue apoyado entre las piernas de Karin quien se preparaba a ayudarle—, fue como si pudieramos ver qué hacíamos pero no podíamos controlarnos.
—Lo siento Sakura-chan —dijo Naruto triste al pensar en un golpe doloroso que le propinó a su mejor amiga.
Las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas.
—No importa, yo no recuerdo qué pasó luego de que me inyectaran —dijo entre lágrimas.
Las dos comenzaron a curar a los chicos a pesar de que las dos sentían sus niveles de chakra muy bajos. Al menos hasta que no estuvieron en peligro de muerte por desangrarse. Naruto fue ayudado por Sakura para pararse mientras que Sasuke por Karin.
—Están aquí, llegaron —dijo Sakura para darles esperanza.
—Kaka-sensei siempre llegando tarde.
—Hn.
Los tres se rieron de la pequeña broma de Naruto a pesar de que sabían que cuando las cosas eran serias siempre es el primero en reaccionar y atacar. No dudaban que en este momento Kakashi, Sai y Yamato estaban matando a cada quien se aproxima hasta encontrarlos. Porque el equipo siete cae del acantilado cuando uno de ellos cae.
Clap, clap, clap.
Los tres se tensaron cuando escucharon el sonido de aplausos. Al voltear vieron a Kabuto con la ropa hecha girones y manchas de sangre en su cuerpo.
—Sus amigos de Konoha han llegado, nos han atacado. No permitiré que tengan la satisfacción de que los recuperen. Mataré a todos ustedes —dijo Kabuto sacando un kunai.
Estaba muy enojado.
Como Sasuke y Naruto no se podían parar, Karin y Sakura gracias a la adrenalina que comenzó a correr por sus venas se levantaron listas para atacar. Los tres comenzaron a pelear, principalmente por sus heridas, las chicas solo podían esquivar los golpes mientras que Naruto y Sasuke trataba de pararse, pero por sus huesos rotos no podían lograr ponerse en pie.
Con cada golpe que esquivaban sus movimientos se volvían más y más lentos al punto en que poco a poco comenzaron a tener más y más heridas. En una de esas con su mano libre Kabuto crea un escalpelo de chakra cortando limpiamente los ligamentos de la pierna de Karin y con su mano con el kunai tiró su ataque hacia Sakura. Con ambas manos detuvo el brazo de Kabuto con el kunai a centímetros de su rostro. Los dos forcejearon en un intento de ganar contra el otro hasta que Kabuto usó su pierna izquierda para barrer las de Sakura quedando ella en el piso bajo el cuerpo del peligris.
En aquel momento Kabuto se puso sobre ella y con sus dos manos apretó el cuello de Sakura. De la puerta aparecieron tres seguidores de Orochimaru directo para llevarse a Naruto, Sasuke y Karin.
—Di tus últimas palabras, si puedes —dijo Kabuto.
Sakura trató de patearlo y quitar sus manos de su traquea, le arañó el brazo lo golpeó y trató de moverse de su agarre pero lo fuerza la abandonada. Sus pulmones quemaban ante la falta de oxígeno y su visión comenzaba a mostrar manchas.
—¡Sakura-chan!/Sakura —escuchó a Naruto y Sasuke gritar a pesar de que ellos también estaban en problemas.
Esta vez iba a morir. Ya había burlado a la muerte más veces de las que podía recordar. Sus manos comenzaron a perder la fuerza, su torso dejó de moverse y sus brazos comenzaron a deslizarse por los de Kabuto. No quería que él fuese la última persona en ver. Quería saber que al menos los otros estuvieran bien y a salvo.
El último pensamiento que tuvo fue el de querer ver al equipo siete, a su hermana, su abuela aunque sea una última vez.
—Itachi —suplicó cuando una lágrima resbaló por su mejilla.
Kabuto sobre ella dejó escapar un quejido antes de caer sobre ella, su apretado agarre sobre el cuello de Sakura se aflojó y entonces Sakura dio grandes y temblorosas caladas de aire. Antes de que se diera cuenta fue jalada por alguien luego de escuchar el sonido de un metal caer. Al enfocarse después de unos segundos notó que estaba sobre el férreo abrazo de alguien y junto a ellos con un kunai lleno de sangre estaba Itachi mirando a kabuto antes de mirarla.
Al verlo sintió volver a la vida.
—Llegamos a tiempo —susurró Kakashi en su raro y restrictivo abrazo en Sakura.
Cuando Itachi y él entraron corriendo a la habitación junto a Shikamaru, Sai y Yamato, sintió frío en todo su cuerpo al ver que Sakura estaba perdiendo la vida en manos de Kabuto. Sin dudar un solo segundo tanto Itachi como el se abalanzaron para clavarle cada uno un kunai sobre el. Por un instante creo que se iba a repetir la historia de su equipo.
—Sensei —graznó Sakura respondiendo su abrazo.
Se quedaron así un buen rato mientras los ojos de Itachi no se despegaba de los de Sakura y los demás acababan con los otros secuaces. Solo hasta que las emociones de Kakashi se apaciguaron se separó de Sakura y le dió una torpe palmada en la cabeza.
Kakashi miró de reojo a Itachi y decidió pasar el momento para dejarlos solos. Solo por esta vez iba a dar tregua.
—Iré a ver a los otros dos mocosos, Itachi, cuida de ella.
Itachi asintió. Kakashi se paró y se dirigió a auxiliar a Naruto, una vez que Kakashi estuvo con Naruto Sakura miró nuevamente a Itachi que se agachó y la ayudó a sentarse. A estar tan cerca no pudo evitar ver las marcas púrpuras que comenzaron a marcarse en su cuello. Con su dedo trazó la línea y ella siseó.
—Estás helada —le dijo.
—Digamos que esto no fueron las mejores vacaciones que tuvimos —trató de hacer una broma que solo hizo que Itachi frunció el ceño—. Está bien, está bien, fue un mal chiste.
En verdad estaba muy feliz de que estuvieran aquí. Se sentía muy tonta, después de tanto llorar por Naruto y Sasuke creía que sus lágrimas debieron haberse secado de tanto llorar pero al parecer estaba muy equivocada porque al ser abrazada por Itachi comenzó a llorar, otra vez.
—Se tardaron mucho —dijo Sakura—. Tenía mucho miedo, creí que íbamos a morir. Yo sabía que llegaría, siempre supe que lo harías, pero en el último segundo lo dude.
Itachi dejó que Sakura llorara y desahogará en su pecho. La Sakura que conocía se estaba desmoronando. No podía imaginar el dolor que debía estar pasando. Esta vez se había asegurado de matar a Orochimaru, había sido un poco más tardado que la primera vez pero al final pudo cortar su cabeza. Los demás se habían quedado atrás matando al resto mientras que el pequeño grupo liderado por el fue a buscar al trio. Contadas veces con una mano es que ha sentido mucho miedo como ahora, tuvo mucho miedo de perderla nuevamente.
—Estoy aquí, estoy contigo —le respondió apretando más su agarre en ella como consuelo de saber que estaba ahí finalmente con ella. Cuando la escuchó susurrar su nombre cuando Kabuto la estaba matando no dudó en abalanzarse a ella en vez de su hermano.
Itachi comenzó a darle palabras de consuelo y junto su olor que podía oler desde que su cabeza estaba enterrada en su pecho,Sakura comenzó a relajarse hasta que finalmente pudo tranquilizarse y sentirse protegida. Como en casa.
Neji que estaba entre el grupo de rescate había quedado atrás peleando con algunos seguidores de Orochimaru por lo que no pudo seguir al instante al grupo de Itachi y Kakashi, fue tiempo después de que pudo correr hacia ellos hasta encontrarse con la escena de Itachi y Sakura sentados en el piso con este rodeando a ella en sus brazos. En ese momento es que Neji pudo entender una cosa: ella nunca será de él A su lado, Shikamaru se paró y le dio un apretón en su hombro como si entendiera el sentimiento de Neji como suyo propio, después de todo una vez estuvo con Sakura y estuvieron comprometidos.
—Ten cuidado con ella —dijo Karin una vez que Yamato le ayudó a pararse—, ha perdido mucha sangre y sus niveles de chakra son muy bajos.
Itachi le agradeció. De su mochila sacó una de sus playeras y con cuidado se la puso sobre el harapo ensangrentado que tenía puesto hasta que parecía un pequeño vestido.
—La voy a ensuciar, voy a estar bien Itachi —trató de persuadirlo a que no le ayude a ponerla.
—No me importa —le contestó. Una vez que terminó la tomó con cuidado y la cargó entre sus brazos—, no te tenses. Como médico sabes cómo está tu condición. Déjame cuidarte por ahora.
¡Click!
Tan absortos habían estado cada uno ayudando al equipo siete que no habían notado que Kabuto al parecer no había muerto. En su último aliento abrió un viejo pergamino que de el salió una luz directo hacia Itachi y Sakura. En ese instante Sakura usó lo último de sus fuerzas para voltear a Itachi y ser ella la que recibiera el golpe.
Todo se volvió negro.
Lo siguiente que supo Sakura al abrir los ojos es que estaba en una habitación blanca sobre una cama. Frente a ella estaban Kakashi, Sai, Yamato, Naruto y Sasuke aguardando por ella.
—¡Sakura-chan! —gritó Naruto emocionado. Estuvo a punto de saltar sobre ella pero Sasuke le detuvo.
—Espera dobe, dale un poco de espacio.
Sakura parpadeó varias veces mientras veía en silencio a los cuatro chicos al rededor de ella.
—Me alegra que estes despierta, Sakura. Nos tenías preocupados —dijo Yamato.
—Para alguien tan fea como tu, parece que tienes siete vidas como las de un gato —comentó Sai.
Sakura siguió viéndolos en silencio hasta que bajó sus mirada hacia sus manos que abría y cerraba como si se tratara de una novedad. Kakashi que tenía su libro porno en mano lo cerró al notar que estaba muy callada.
—Sakura, ¿todo bien? ¿sabes quienes somos? —preguntó
Naruto, Sasuke y Sai que se habían enfrascado en una pelea le miraron con atención. Sakura que volvió a verlos les sonrió radiante.
—De maravilla, sensei. Nunca me había sentido tan bien como ahora —le respondió parándose de la cama ignorando la sugerencia de Yamato de estar un rato más acostada porque pronto iba a llegar Tsunade a revisar.
Cuando se paró de la cama movió sus dedos de pie con fascinación antes de dar unos pequeños saltos.
—Uh, creo que Sakura-chan se golpeó en la cabeza —dijo Naruto que al instante recibió un golpe en su cabeza gracias a Sasuke.
—No recibí ningún golpe Naruto —dijo ella haciendo un puchero. Luego se acercó a Kakashi y lo miró demasiado cerca al punto en que comenzó a incomodarle—, en verdad que eres demasiado guapo, es un crimen que tengas esa máscara ocultando tu rostro.
—…
Kakashi no supo que decir, mucho menos al sentir la mano de Sakura frotar su pecho, una caricia que para nada parecía fraternal y amistosa.
—Siempre quise hacer esto, es mejor de lo que creí.
Naruto, Yamato, Sasuke e incluso Sai estaban sorprendidos. Antes de que Kakashi le pudiera decir algo fue hacia Yamato y le dio un pellizco en la nalga, el pobre de Yamato solo pudo congelarse en su lugar.
—Me gustan tus nalgas, ¡siempre quise decirlo! —dijo emocionada Luego se acercó a Sai y lo examinó hasta fruncir el ceño. Antes de parpadear lo mandó a volar hasta dejarlo incrustado en el piso—, no ser cómo te pudo soportar tanto tiempo, ¡Finalmente, te lo mereces por decirme fea!
Miró a Naruto y le sonrió.
—Es una lástima que seas de mi hermana, aunque nunca olvidaré ese beso que nos dimos —le guiñó el ojo.
Naruto palideció.
Al girarse hacia Sasuke que le miraba con firmeza, le sonrió con travesura.
—Siempre quise hacer esto —dijo antes de tomarlo de la solapa de su playera y plantarle un gran y lujurioso beso que dejó a él y todos congelados.
En ese momento la puerta del cuarto se abrió dejando pasar a Tsunade, Lily, Sakuna, Shisui e Itachi que se quedaron viendo con asombro la escena de Sakura y Sasuke besandose.
Finalmente aquí está el siguiente capítulo, espero que les guste, comenten que tal estuvo, ¿qué le habrá pasado a Sakura? lo veremos en el siguiente capítulo. ¡Adios!
Maribalza: Hola!, gracias por tus comentarios que has hecho hasta ahora!
alexiel21 Hola! pues gracias por seguir mi fanfic hasta el momento, se que estuvo muy lento en un principio pero ya finalmente están moviéndose todas las piezas que puse para arrancar con esta fase de la historia. Créeme que hasta yo me he emocionado por cómo ha avanzado esta pareja hasta el momento!. ¿Qué tal te pareció este nuevo capítulo? ¿Qué pasó con Sakura? ¿No que había admitido amar a Itachi?
angel kou Hola!gracias trato de mejor cada que escribo la escritura para que sea mas fluida y que los personajes tengan vida así que en serio me alegra que digas que te gusta cómo escribo. Y si, he tenido cuidado con la historia para llegar a este punto ¡y lo que aún falta! jajaja pero juro que como han visto en estos últimos capitulos, ya no será tan lento sino será un torbellino de momentos y emociones por lo que pasaran ahora. Finalmente pudieron escapar de las garras de Orochimaru y finalmente lo mataron (definitivamente) Si, nada ha sido fácil para el equipo siete pero al menos dan un paso a la vez. Espero leerte pronto.
Saludos!
valu wow!, cinco veces? wow. ya finalmente he actualizado así que espero que no hayas muerto de ansiedad! ¿qué piensas que le pudo haber pasado a Sakura? muero de ganas de escribir en este momento la continuación pero ando con mi familia y quiero pasar un tiempo con ellos. Cuando pueda escribiré. Saludos!
