Cena en familia
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Mientras la mayoría se encontraba dentro del nuevo departamento de Sakura, frente a la puerta se mantenían sin palabras la familia Haruno junto con Itachi. Sakura tenía la intención de hablar con ambas, sin embargo las palabras desaparecen en cuanto intentaba hablar.
—Venimos a celebrar tu independencia —dijo Sakuna siendo la primera en romper el hielo.
Sakura mentalmente le agradeció a Sakuna su intento de que comenzaran a hablar, por desgracia esto hizo que la incomodidad se hiciera más grande. Desde hace más de un año la pequeña familia Haruno se ha sumido en dramas y más dramas además de un inesperado camino de muertes luego del descubrimiento de familiares desconocidos o ya dados por muertos.
—Me alegra que estés bien —finalmente dijo Lily.
Aquellas palabras fueron más impactantes de lo que se imaginó Sakura porque al segundo siguiente las lágrimas comenzaron a acomularse en sus ojos.
—El abuelo...
—No lo mal entiendas, eso fue una muestra de amor, aceptó su muerte para salvarte —tomó la mano de ambas nietas— Yo misma haría lo mismo por ambas.
Sakuna comenzó a moquear de la nariz rompiendo el suave silencio que acojono los corazones de las tres, en ese instante Sakura siguió a Sakuna y comenzó a derramar lágrimas en gran parte por tristeza y otra pequeña parte por una pequeña felicidad. A pesar de las circunstancias conoció a su abuelo e incluso al final decidió luchas cuando en un principio se veía rendido ante el yugo que King tenía sobre ellos.
Al sentir la mano de su abuela acariciando su cabello sintió el regocijo de estar a salvo apreciando aún más que antes su pequeña familia. En ese instante sin importarle que los de adentro escucharas enterró su rostro en el hombro de su abuela y comenzó a llora, Sakuna le siguió.
—Eso es, está bien llorar por nuestra familia y seres queridos que han vuelto al inicio, algún dia nos reuniremos con ellos. Lloren para lavar la tristeza y luego mirar adelante —susurró Lily consolando a ambas mujeres.
En silencio Itachi miró a las tres mujeres consolarse y ser consoladas. Internamente se relajó viendo que finalmente Sakura estaba viendo a su familia y llorar apropiadamente a su abuelo. Tenía muchas preguntas que hacerle a Lily Haruno aunque este no era el momento más apropiado para hacerlo.
Cuando Lily alzó la mirada hacia Itachi él esperó a que hablara.
—Así que es cierto, estás con mi nieta —en ese instante las dos se tensaron en su regazo.
—No me presenté con usted anteriormente —inclinó su torso hacia el frente con respeto—, conoce quién soy y mi papel en el clan Uchiha, no le prometo que siempre haré feliz a su nieta porque conocemos cómo es de temperamental pero si le prometo que siempre haré lo posible para estar a su lado y protegerla.
Una sonrojada Sakura no sabía si tenía que golpearlo por descarado o evitar su mirada por lo cursi que se estaba volviendo con su abuela, ¿dónde está aquel pervertido del closet?... No mejor no.
Cuando Lily se separó de ambas Sakura palideció al pensar que este era el fin, su abuela lo iba a negar, de nuevo le hará darse de baja de la lista ninja y esta vez la encerrará en casa. Tanto Sakuna como ella se vieron entre si preocupadas hasta que Lily tomó su mano y la guió hasta estar cerca de Itachi e hizo que los dos se tomarán de las manos, confundida vió a Itachi unos segundos que seguía impasible como siempre y luego a su abuela que estaba seria como siempre.
Ahora sí que quería tirarse del pelo hasta quedarse calmado porque tanto su abuela como Itachi eran unas personas impredecibles. Entonces Lily cubrió con ambas manos las manos de los dos, la ansiedad que presentaba se calmó y esta vio apareció la curiosidad en ella.
—Gracias.
Ni un segundo paso cuando las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos color esmeralda. Le estaba dando la aprobación a Itachi con una calidez que le recordó a los tiempos felices que pasaban las tres juntas por las noches antes de irse a dormir. Después de este año de un vaivén de emociones finalmente podía decir que la grieta que se había formado entre ella y su abuela se había corregido completamente con esta aceptación.
Sakuna chilló en el fondo de la emoción, sin poder evitarlo y con las lágrimas escurriendo por sus mejillas corrió y abrazó a los dos mientras gritaba que tiene un cuñado, ahora presumirá a sus amigas que tiene un cuñado muy guapo.
—Ahora falta que mi otra nieta me presente a su futuro novio —Lily miró de reojo a Sakuna que se congeló en el acto.
—A-abuela, y-yo.
—Estos huesos cada día se hacen más frágiles, quiero irme en paz sabiendo que mis nietas están felices, además ese chico es tan despistado que si no haces tú el movimiento ese no se dará cuenta aunque pongan pancartas frente a sus narices.
Sakuna abrió y cerró la boca varias veces. Tanto Itachi como Sakura al mirarla con complicidad provocó que ella se avergonzara.
—Sakuna, ¿Tienes a alguien que te gusta? ¿Por qué no me lo has dicho? —preguntó Naruto que desde el principio estaba escuchando la conversación de los cuatro.
En ese instante Sakuna se sonrojó de pies a cabezas. Sin poder con la vergüenza, empujó el rostro de Naruto para meterlo al departamento.
—¡No te voy a decir nada!... ¡Tonto! —chilló huyendo a la cocina con Naruto pisando sus talones.
Cuando la puerta se cerró de golpe quedaron los tres fuera del pasillo, esta vez sin nadie escuchando a escondidas.
—Sé que tienes muchas preguntas que los dos quieren hacerme pero no es el momento para respuestas —se apoyó en el barandal y miró las estrellas leyendo el secreto que estas dicen entre ellas—, aún no es el momento adecuado.
Aún sabiendo que su abuela no iba a dar su brazo a torcer soltó la mano de Itachi y se acercó a su abuela e intentó leer las estrellas a su lado sin lograrlo, en eso era mejor su hermana.
—Tu una vez dijiste que los Haruno nacemos con una misión, ¿cuál era la misión de mi abuelo?
En el momento que se giró a ver a su abuela sintió que su corazón se encogía al ver que las lágrimas comenzaban a empapar sus ojos.
—Tu abuelo, las amaba a las dos por igual, las amamos y eso nunca cambiará —dijo antes de tomar un segundo aliento—, su misión era protegerte, él sabía que algún día necesitarías su ayuda, no sabían cuándo ni dónde pero sí que un día perderías el control de tí y él estaría ahí para ayudarte.
Las palabras pesaron más de lo que creyó. Él sabía lo que ella tenía dentro... Y su abuela también, nunca lo dijeron, ¿Sakuna lo sabrá? ¿Dónde hay más de esos familiares que no conoce por ahí esperando aparecer sin que ella sepa? Al sentir las huesudas manos de su abuela acariciar sus mejillas con delicadeza todo pensamiento se detuvo.
—Mi misión es hacer que ustedes dos se vuelvan unas chicas fuertes que puedan seguir adelante.
—¿Cuál es nuestra misión? —hizo la pregunta mucho antes de siquiera procesar lo que dijo.
Sus manos abandonaron el rostro de Sakura, sacó una fotografía y se la dió a Sakura, le dio la espalda hasta que llegó a la puerta y la abrió dejando salir todo el ruido que contenía el departamento.
—Vamos a disfrutar tu fiesta—entonces entró.
Cuando Itachi se acercó desde su espalda, apoyó su mentón en el hombro de Sakura para que ambos vieran lo que Lily le había dado.
Una foto de cuando Sakura y Sakuna aún eran pequeñas, ahí estaba toda la familia junta antes de la desaparición y muerte.
Cuando Ino vio a Shisui entrar con una caja de dulces idéntica a la suya parpadeó varias veces. Compraron los mismos dulces de la misma tienda. Casi se quiso reir de la coincidencia si no fuese porque notó que al dejar la caja se escabulló a la sala, estaba huyendo de ella. De nuevo.
Oh, no. Esta vez estaban en un cuarto donde no podrá huir tan fácilmente. Estaba casi segura que iba a venir a la cena sorpresa de Sakura así que aprovechó este momento de incertidumbre para usar sus grandiosas habilidades, tomó su mano y lo arrastró con la guardia baja hasta la puerta más lejana a la sala para tener más privacidad. Al prender la luz resultó ser la habitación de Sakura.
Se cruzó de brazos enalteciendo su pecho a propósito, al ver que por un segundo sus ojos bajaron a verlos antes de volver a su rostro internamente sonrió, eso era al menos una buena señal. Aún así frunció el ceño y fingió estar molesta.
—Habla.
Shisui por primera vez en su vida comenzó a balbucear en una búsqueda de palabras que decir y sobre todo frente a una mujer muy molesta frente a ella. Normalmente se haría el avergonzado y esperaría la bofetada, esta vez esta chica no es así.
Finalmente harta de no tener una sola explicación, puso su dedo en los labios de Shisui para callarlo. Esto es un todo o nada.
—Esa actitud de sonreír, bromear y coquetear a todo mundo es muy frustrante —resopló alejando su mano de él—, está bien en un principio pero sabes, yo no soy cualquier chica tonta que cae en tus encantos, quiero saber cuando estás enojado, cuando estos triste, cuando estás incómodo.
—Estoy incómodo.
—TENGO UN LÍMITE —enfatizó ignorando su respuesta— Al principio todo va bien, siempre te vez feliz pero quiero ver al verdadero Shisui, quiero realmente conocerte. Ya te dije soy Ino Yamanaka y soy muy terca cuando quiero.
—Y yo un Uchiha —bromeó.
Todo el enfado con el que estaba lista para enfrentarlo se esfumó dejando un deje de tristeza. ¿Realmente iba a contestar eso?
—Tienes lástima de mí —le dijo Shisui como un hecho.
—No, me recuerdas a Sakura cuando se segaba a ser feliz por miedo.
Esta vez Shisui no dijo nada.
Envalentonada por su silencio dio un par de pasos hacia él hasta que sus pechos se tocaron.
—No voy a morir pronto, soy Ino Yamanaka y soy lo suficientemente orgullosa como para morir —al no tener respuesta enojada lo agarró del pelo hasta dejarlo a su altura, sus narices se unieron por la cercanía—. Un día todos vamos a morir eso es inevitable por eso hay que ser felices el tiempo que tenemos hasta ese día, si no quieres ser feliz conmigo no te lo voy a estar rogando. No eres tu padre...Adiós.
Se dio la media vuelta lista para irse sin derramar ni una sola lagrima por ese idiota Uchiha, abrió la puerta con la frente en alto, no lo iba a ver, no lo iba a ver. Un buen vino le ayudará a pasar esta amargura y quizá no estaría mal acercarse a Sai, él le dice hermosa. Al estar lista para salir de la habitación dejando atrás su cariño por Shisui la puerta se cerró de golpe, sorprendida se dio la media vuelta viendo a Shisui cernido sobre ella deteniendo la puerta con su brazo sobre la cabeza de Ino.
La seriedad con la que la miraba la dejó sin aliento.
—Tienes razón —susurró en su oído. Ino se estremeció por la seriedad en su voz—, no dejaré que vayas con otro, después de todo tengo mi orgullo como el mayo play boy y gran Uchiha.
La tomó de la cabeza y la besó, sorprendida en un principio finalmente feliz se dejó llevar en el beso que Shisui le estaba dando.
A pesar de que era primavera la temperatura en la noche soplaba una brisa fresca que comenzó a enfriar gradualmente el cuerpo de Sakura. Aún así se quedó apoyada en el barandal mirando la foto que su abuela le había dado de su familia, los seis aparecían muy sonrientes. El ver el rostro de sus padres la hizo sentir nostálgica. Siendo sincera consigo misma, hubo un atardecer que Sakuna y ella caminaron por el parque, vieron a algunos niños protestar por no querer ir a casa y en cambio quedarse más tiempo jugando con sus amigos, los papás en cambio fueron muy firmes y los cargaron ignorando sus llantos. En ese instante Sakuna dijo algo que la hizo sentir culpable.
—Ya casi no recuerdo a papá y mamá.
Desde la muerte de ellos siempre creyó que era su culpa, así que esa vez solo pudo abrazarla, aunque ella tampoco podía recordar a sus padres, solo eran unas siluetas sin contornos.
Gracias a la foto podía recordar las veces que mamá y Sakuna se la pasaban cocinando mientras que ella y papá jugaban al dragón y la princesa caballero. Las noches que ambos les daban besos de buenas noches y cuando los seis pasaban su tiempo comiendo en la terraza justo al atardecer.
—Este es mi madre, Mebuki y este es mi padre, Kizashi—dijo Sakura a Itachi que seguía abrazándola desde la espalda mientras prestaba atención a todo lo que decía sobre sus padres.
Le contó sobre cómo decían que Sakuna y ella se parecían a Mebuki mientras que los chistes de su padre eran tan malos como los del abuelo. Las veces en Sakuna y Sakura en vez de rezar en el pequeño altar del patio se ponían a jugar entre ella haciendose gestos y al ser descubiertas por el abuelo este hacía lo mismo hasta que Lily los descubría y regañaba, las veces que llegaban cansadas de la escuela y mamá las recibía con strudel de manzana.
—Los extraño —dijo Sakura, al sentir que el abrazo de Itachi se hacía más firme ella sonrío y se dio la media vuelta para verlo, alzó su mano y acarició la mejilla—. Los extraño pero también soy feliz.
—Gracias por presentarme a tu familia —le contestó antes de besarla.
Sakura rodeó sus brazos en el cuello de Itachi dispuesta a abrir la boca hasta que los detuvo el sonido de un vaso haciéndose añicos en el suelo dentro del departamento.
—Deberíamos entrar —dijo Itachi separándose.
A regañadientes ella también aceptó. Itachi tomó su mano y entraron finalmente al departamento que ahora con tanta gente dentro hasta se veía muy pequeño, sin embargo los dos no se detuvieron ahí.
—Uh, Itachi, la fiesta está en la sala —dijo Sakura ignorando los varios pares de ojos que los seguían, sobre todo porque se fueron de largo. Al notar que iban a la habitación se mortifica—. I-Itachi, todos están aquí, ¿Qué haces?
Al tomar el pomo de la puerta la miró de reojo con picardía.
—Vamos a ponerlo en tu buró, ¿Qué es lo que pensabas que íbamos a hacer?
Reprimió un chillido de la vergüenza, la había pillado. Murmurando un idiota lo hizo a un lado y abrió la puerta, en ese instante toda emoción fue lavada del rostro al ver a Shisui e Ino besandose en su cuarto en su cama, al menos estaban vestidos. Itachi simplemente enarcó la ceja.
—Tengo suficiente con haberme traumado una vez, tienen cinco segundos para salir de mi cuarto —setención Sakura.
Los dos polizones descubiertos miraron a Itachi y Sakura y simplemente rieron.
—¡Primo bebé, Princesa! ¡Qué sorpresa!
—Este es mi cuarto —dijo Sakura sin rodeos—¿Acaso dije cinco segundos? Me parece que ya pasaron.
—Frente, tienes celos ¡Que linda! no te preocupes ya te daré clases para ser mejor, saber que me extrañas —le guiñó el ojo haciendo referencia a la noche que los tres durmieron juntos.
Sonrojada y molesta Sakura fue directo a los dos listos para sacarlos a patadas, por suerte para ellos Shisui fue muy rápido a la hora de tomar de la cintura a Ino y llevarla en un parpadeo a la sala.
—Ya me las pagarán —gruñó más molesta porque ellos estaban estaban estrenando su cuarto cuando ella no ha podido hacerlo con Itachi. Quería golpear su cabeza contra la pared y maldecir a Kakashi, Naruto e Itachi por volverla una pervertida.
Detrás suyo Itachi se rió haciéndola enojar más hasta que él la enjauló entre sus brazos desde la espalda. Cuando hacercó sus labios su rostro se estremeció involuntariamente al escuchar su voz grave hacer un cosquilleo en su oreja.
—Yo me encargaré de borrar aquella noche con ellos —susurró disfrutando al ver su estremecimiento. Sin soltarla vió un espacio de su hueco libre de cabello y aprobechó para darle un ligero beso que apenas podía contar como uno. Sonrió satisfecho cuando vio su piel erizarse y las puntas de sus orejas enrojecerse.
—Muy pronto —le susurró antes de salir de la habitación dejándola sola.
Sola y en silencio se tumbó a la cama ocultando sus rostro con uno de sus brazos.
—Idiota —murmuró.
No iba a salir hasta que dejara de sentir que su rostro estaba en llamas.
Una vez que se sintió más calmada al abrir la puerta se topó con su hermana que tenía una enorme sonrisa.
—¿Qué estás haciendo? Tardaste demasiado.
Sin decir más la tomó del brazo y la arrastró hasta la sala sin dejar que pudiese decir o hacer lo contrario.
—¡Sorpresa! ¡Feliz cumpleaños! —gritaron.
Tuvo que parpadear varias veces antes de darse cuenta que sus familiares y algunos amigos estaban parados frente a ambas felicitandolas. El cumpleaños de las dos pasó desapercibido gracias a que ella estuvo cautiva.
—No podía celebrar mi cumpleaños sin mi hermana —dijo Sakura sonriendo
Aunque no estaban todos los de la generación rápidamente todos comenzaron a celebrar bebiendo, platicando e incluso algunos bailando como Ino y Shisui. La sala se volvió definitivamente animada, se enteró que Shi y Yamato estaban saliendo mientras que Yuki estaba disfrutando su relación experimental entre Sai y ella, cosa que bromea que Sai y ella bromean que parecen un par de conejos.
Al otro lado de la sala Kakashi, Lily y Tsunade se reían de un enrojecido Yamato. Naruto y Sasuke pelean como siempre mientras que Karin y Sakuna hacen a un lado la comida para que no terminaran estropeandolo.
Sakura definitivamente estaba disfrutando esta velada con los que podía llamar familia de una u otra manera. Al sentir la mirada de alguien sobre ella buscó hasta encontrarse con Sasuke que en algún momento dejó de pelear y ahora estaba apoyado en un rincón. Ninguno de los dos parpadeó, eso le hizo recordar los dos besos que tuvo con él.
Si de algún modo tenía que aclarar las cosas con él. Si tenía que ser ella la que diera por terminado esta tonta pelea entre el equipo siete entonces bien.
Todo se veía bien y animado.
—¿Encontraré un nuevo chisme en la revista? —preguntó Kakashi apareciendo junto a ella con una bebida en mano.
—¿Qué? —preguntó Sakura volviendo a la realidad.
—Estás viendo a Sasuke como si fueras a saltar al otro lado de la sala y atacar.
—No te equivoques es a todos ustedes —dijo con indiferencia.
—Lastimas a tu viejo sensei —dejó escapar un par de lágrimas falsas.
Sakura puso los ojos en blanco.
—Claro un sensei que tenía preferencia por Sasuke. Tendré que ser la que ponga en su lugar a ustedes nuevamente, siempre están metiendo sus narices en mi vida personal y ahora Sasuke viene y me-
Al sentir la mano de Kakashi posarse en su cabeza detuvo toda su diatriba.
—Es que eres tú —le interrumpió con aquella voz que usaba en aquellas raras veces que se sinceró—. No he sido el mejor sensei que pudieron tener. Siempre me recordaste a Rin... Por eso nunca quise entrenar tanto contigo.
Esta nueva revelación sobre Kakashi la dejó sorprendida, siempre ha sido un hombre de pocas palabras, que hablase sobre su equipo o algo personal era muy raro de ver cómo en este momento, por esa razón intentó lo más posible no mostrarse sorprendida o emocional porque sino haría algo estúpido. Simplemente sonrió.
—Gracias —dijo con sinceridad antes de alzar su brazo con energía y apretar el puño—. Ahora ya puedo estar a la par de ustedes y si necesito los golpearé por creer que soy de cristal. Ahora estoy feliz.
El único ojo visible de Kakashi se cerró dejando ver felicidad antes de nuevamente revolver su cabello rosado.
—¿Lo amas?
inevitablemente su vista se dirigió a Itachi que estaba conversando con Sakuna y viendo a Sai y Naruto pelear entre ellos. En ese momento debió sentir que lo miraban porque se giró al verla. Avergonzada le sonrió antes de ver a Kakashi nuevamente con un tinte rosado en las mejillas.
—No lo sé —admitió—. al menos siento que estar con él es el camino correcto, me siento feliz, apoyada y que estamos juntos, por ahora eso es lo que quiero.
Sus niños finalmente estaban creciendo, buscando pareja, encontrando su lugar y no sintiendo que estaban uno detrás del otro como inferiores, sabía que nunca fue un buen maestro, el ver este cambio hizo que se quitara un gran peso de encima y por otro lado se sintió un poco solo ver que lo iban a dejar atrás.
—Debí ponerles más atención —dijo en voz alta sin querer.
Feliz se pegó a su costado abrazando como sanguijuela el brazo de su sensei.
—Entonces sigue con nosotros, no te salvarás. Además ahora se que soy la favorita —le guiñó un ojo, le dio un beso en la mejilla.
Cerró los ojos esperando que nuevamente le revuelva el cabello o dijese algo mordaz, en cambio para su sorpresa sintió unas suaves palmadas tocar su cabeza varias veces con cariño.
—Si quieres un paño que asfixiar ahí está Naruto.
Dejó escapar una carcajada mientras se limpiaba las lágrimas que no se había dado cuenta que humedecieron sus ojos. Ese es el Kakashi que ella conoce.
—¡La cena está servida! —gritó Sakuna.
Itachi como en la mayoría de las ocasiones y por costumbre por sus largas horas en misiones de infiltración ANBU se pasó observando desde que entraron al departamento hasta el momento la interacción de los que se podían considerar como familiares de Sakura, familia sanguínea, compañeros de equipo, maestros que se volvieron como padres, amigos de la infancia y amigos con un fuerte lazo que se unieron y los recibieron con los brazos abiertos.
El reunirse a duras penas en la mesa dándose de codazos de vez en cuando al comer fue una experiencia totalmente nueva para él y por la mirada que se enviaron Shisui y él podía decir que estaban en sintonía. En la residencia Uchiha es todo seriedad, dignidad y honor en cambio aquí es todo lo contrario, risas, burlas y ruido. A pesar de que al sentarse en la mesa Naruto le miró con enojo al ser golpeado en la parte posterior de la cabeza por Sakura y Sakuna eso desapareció en un dos por tres, además sabía que esa mirada no era nada en comparación con las verdaderamente maliciosas que se lanzan entre si los ancianos Uchihas a cualquiera que no le agrade.
Por si fuese poco la etiqueta a la hora de comer salió volando por la ventana, algunos comían con la boca abierta, otros como Naruto y Yuki comían con las manos, increíblemente Kakashi aspiró su comida en un dos por tres y les lanzaba comida a sus perros que aparecieron en quién sabe qué momento, otros reían y hablaban, etc. Esto es novedoso y muy estimulante.
Interiormente se dio cuenta que no le molestaba que de vez en cuando haya este tipo de reuniones en el departamento. Al ver el brillo en los ojos de Shisui supo que él también estaba de acuerdo.
Ahora entendía por qué Sasuke siempre que podía se excusaba de comer con la familia para ir con sus compañeros de equipo, este es el secreto mejor guardado de Sasuke.
Además ver a Sakura así de sonriente lo hacía sentir de mejor humor.
La fiesta sorpresa terminó poco después de que todos comieran al menos una rebanada de pastel. Poco a poco todos fueron despidiéndose y saliendo del departamento luego de que ayudaran un poco a dejar al menos decente el lugar.
—Tengan cuidado en el camino —dijo Sakura un poco preocupada más por Shizune que por Tsunade al ver que esta tenía que cargar con una Hokage borracha.
—Estaremos bien, no es la primera vez —dijo Shizune poniendo los ojos en blanco.
Aunque sabía que su maestra es una gran ninja no quita que se preocupe cada que está en estos estados por lo que esperó a no verlas en el pasillo. Se dió media vuelta para entrar y se llevó un enorme susto cuando fue arrastrada repentinamente hacia dentro. Estaba lista para lanzar un golpe a su captor cuando la sueltan.
—¿Naruto? ¡Qué diablos estás haciendo casi te golpeo! —gruñó molesta. Llevó su mano a su corazón en un intento de regular su respiración el alocado golpeteo de su corazón.
Iba a decir una sarta de maldiciones cuando notó a Sasuke aparecer gracias a que Naruto lo jaló de su playera tan bruscamente como a ella, ahora se quedó muda sin saber realmente qué decir. Le había dicho a Kakashi que iba a dar el primer paso para reconciliarse, aún no está lista.
Por su parte Naruto se cruzó de brazos y miró de manera petulante a Sasuke.
—Sasuke.
Él entrecerró los ojos antes de gruñir como respuesta y girarse hacia Sakura.
—Lo siento.
Sus ojos se abrieron de par en par. ¡Sasuke se estaba disculpando! ¡Primero!... ¿De qué?
Como si Naruto leyera los pensamientos de Sakura carraspeó, sin embargo esta vez Sasuke no dijo nada, entonces Naruto le dio un codazo particularmente fuerte.
—Lo siento, no debí comportarme como-
—¿Un imbesil? —decidió interrumpir Sakura. Realmente estaba saboreando este momento y si se prestaba para esta situación lo iba aprovechar al máximo.
—Hn.
—¿Y? —instigó Naruto.
—Temía que te alejaras de nosotros por querer estar con mi hermano.
—¿Y?
Esta vez Sasuke le gruñe a Naruto antes de girarse a Sakura viéndose realmente arrepentido. Esta vez Sakura se cruzó de brazos y realmente escuchó en vez de querer burlarse.
—Fui egoísta, Itachi siempre ha sido mejor en todo y saber que se estaba involucrando en lo único que podía decir que es mío me asustó. No quería que la dinámica entre nosotros terminara... Eres... Eres como una hermana para mi, lo siento...
Sintiendo que la disculpa era sincera no aguantó más y corrió a abrazarlo.
—Eres un tonto, saben que siempre los voy a perdonar.
Aunque al principio se puso rígido en el abrazo finalmente Sasuke lo aceptó e incluso devolvió el abrazo. Junto a ellos Naruto comenzó a gimotear de la emoción.
—Finalmente estamos unidos —gritó corriendo al abrazo.
Sasuke frunció el ceño.
—Si hablan del equipo yo también soy parte —dijo apareciendo de la nada Sai y se unió al abrazo.
—Qué emotivos están hoy, como su sensei no puedo quedarme atrás —dijo Kakashi ignorando el tic en el ojo de Sasuke y se unió al abrazo.
—Me alegra que no estén peleando —dijo Yamato abrazándose a ellos con alegría.
Sakura tuvo que contener su risa debido a que si Sasuke lo notaba no solo iba a tener un Tic en el ojo sino que explotaría y arremetiera contra ellos. ¿qué podía decir? tiene que aprovechar estos raros momentos.
—Ejem.
Cuando escucharon el carraspeo de alguien cerca de ellos inmediatamente se separaron y vieron que era nada menos que Lily y Sakuna que les sonreían.
—Siento interrumpir este emotivo momento pero esta vieja anciana ya se cansa de los huesos al caminar, ¿Podría ser alguien muy amable de llevarnos?
A pesar de que estaba lanzando la pregunta al aire sus ojos no se despegaron de los de Naruto en un intento de lanzar la indirecta. Sakuna se sonrojo y los demás a excepción de Naruto se dieron cuenta, inmediatamente comenzaron a dar excusas.
—Sai y yo acompañaremos a Shi y Yuki.
—Sasuke me va acompañar —dijo Karin con la cara completamente roja al dar la excusa por Sasuke.
—Voy a acompañar a otra dulce anciana en el camino de la vida.
Finalmente el rubio se ofreció como voluntario con gran inocencia.
—No te preocupes Oba-san, yo las acompaño —alzó el pulgar con aprobación.
Lily suspiró derrotada al darse cuenta que a Naruto aún le falta un largo camino que recorrer antes de comenzar a madurar.
Naruto fue hasta las dos y les dio sus brazos para que lo tomaran, estaban por irse junto a los demás cuando se detuvo en la puerta.
—De hecho quería decirles que finalmente Tsunade obachan lo aprobó. Me iré al monte de los sapos para entrar al modo sannin.
—¡Idiota! —gritaron las tres Haruno dándole un fuerte golpe en la cabeza que lo tiró al piso.
—Parece que el carácter es de familia —dijo Kakashi viendo con interés los tres chichones que comenzaron a crecer en la cabeza de Naruto.
—Eso no se dice tan casualmente —refunfuñó Sakura.
—Y como de último minuto —concordó Sakuna.
Instantáneamente al ver a las dos estar sobre el se cubrió la cabeza para no recibir más golpes, para su sorpresa las dos se avalanzaron al suelo para abrazarlo.
—Te hubiésemos despedido de mejor manera —dijo Sakuna apretando su agarre en el.
La sorpresa pasó a comprensión y aprehensión, con cariño abrazó a las dos.
—Quería esperar a que ero-sennin pero será mejor que él me alcance y vea mi grandioso avance que me ayudará a ser Hokage.
—Entonces te quedarás en nuestra casa como regalo de despedida y no espero un no como respuesta —dijo Lily contundente.
A pesar del tono serio y autoritario que usó todos sabían que solo estaba aparentando una fachada.
—¡Está decidido! Adiós Sakura-chan, teme, hermano del teme, prima y los demás —dijo Naruto antes de salir con Lily y Sakuna.
—Ugh, no soy su prima —rodó los ojos.
Sasuke solo rodó los ojos por el nada original apodo que le dio a su hermano. Los demás se fueron despidiendo y saliendo hasta que solo quedaron Itachi, Sasuke, Karin y Sakura. Al sentir la mirada de su hermano sobre él sintió que los vellos de su nuca se erizaron, aún sentía un poco de incomodidad por lo que hace poco sucedió.
—Vamos te llevaré —dijo Sasuke.
—¿E-enserio? —tartamudeó.
—Cuidamela mucho, Sasuke. Es la prima de Naruto y mi amiga —sonrió Sakura—, es de la familia.
Esta vez Karin no tuvo palabras que decir ante esto, ni siquiera para refutar que Naruto y ella no son primos.
—Hn.
La tomó del brazo y se la llevó.
Una vez solos, Sakura se giró para ver su sala que nuevamente quedó en completo silencio, esta vez incluso hasta le pareció un tanto extraño que se mantuviera así después de todo el ruido por el que hace unos instantes estuvo envuelto.
Un par de brazos la rodearon por la cintura sintiéndose acogida cuando el silencio había comenzado a envolverla en una extraña soledad. No, no estaba sola. Se giró para encontrarse cara a cara de Itachi.
—¿Qué te pareció?
Sabía que se refería a la cena así que decidió pensarlo bien antes de juntar su frente contra la de ella.
—Interesante.
Sabiendo que se trataba de Itachi supo que es la mejor respuesta que pudo obtener. Contenta por eso alzó sus brazos hasta acariciar sus mejillas y apreciar mejor sus ojos color obsidiana.
—Bueno, más vale que te acostumbres porque así serán las cenas con mi familia —dijo mitad diversión y mitad desafío a hacer lo contrario.
Itachi por su parte no pudo evitar cerrar los ojos saboreando el momento, sobre todo repitiendo en su mente aquella palabra: acostumbrarse. Daban un significado más profundo de lo que Sakura estaba dejando ver y por eso se iba a asegurar que sea mucho más largo de lo que ella piensa actualmente.
—No me molesta.
Al escuchar aquel tono grave y profundo susurrar tan cerca de ella un ligero cosquilleo le recorrió por su columna, además, cuando sus párpados volvieron a alzarse vio un brillo en sus ojos que provocó que sus piernas se volvieran de gelatina y sus mejillas se tornaran rojas.
De pronto sintiendo la habitación muy caliente se separó muy lentamente de Itachi esperando que no vea que se vio afectada por el. Comenzó a mover sin orden los restos de platos a la cocina. Al sentir la mano de Itachi posarse sobre la de ella dio un gran brinco de asombro. Para su alivio Itachi no dijo nada sobre esto.
—Vamos al cuarto.
Instantáneamente sintió que incluso su cuello se puso roja y muy consciente de la presencia de Itachi y el efecto que tenía su toque en su propia mano.
—¿C-cuarto?
—Ya es muy tarde, hay que dormir.
Se quiso golpear contra una pared. ¿En qué momento fue ella la que tenía pensamientos pervertidos en vez de él? Malditas hormonas.
—Si, tienes razón.
Dentro de la habitación nuevamente se sintió un poco tímida, es cierto que no es la primera vez que duermen juntos en la misma cama, la diferencia es que no hay nadie junto a ellos. A diferencia de antes de ser interrumpidos ahora se sentía más íntimo el ambiente. Cómo iba a estar cuidandola y están juntos les pareció sensato que Itachi dejase ropa en el departamento por lo que la mitad del closet tenía ropa de él y la otra de ella.
Para quitarse los nervios innecesarios decidió meterse a bañar dejando a Itachi atrás. Una vez en la regadera con el agua caliente cayendo en su cuerpo que esto era tan real que su estómago dio una voltereta. ¡Va a estar viviendo bajo el mismo techo que Itachi en lo que sería de algún modo el departamento de los dos! indudablemente una sonrisa se formó en su rostro, le gustaba esa palabra.
De pronto esos nervios que hace unos instantes sentía desaparecieron. ¿Por qué diablos está actuando tan nerviosa cuando esta no es su primera vez? Con un nuevo valor apenas descubierto cerró la perilla de la regadera, se lavó el cabello y se envolvió con una toalla. Al tomar su pijama se detuvo.
Con un segundo pensamiento dejó la ropa nuevamente doblada y salió hacia la habitación. Cuando sus ojos se encontraron vio que los de él la miraron de pies a cabeza desde la cama. Ella simplemente le dio una sonrisa "avergonzada" antes de ir hacia el armario y buscar ropa interior y su pijama. En todo momento sintió su mirada en cada uno de sus pasos.
—Mi abuela te aceptó muy fácil, parece que te adora —dijo con casualidad aunque en realidad quería ir y abrazarlo mientras celebraba. Desde lo de Itachi eso quedó con un mal sabor de boca.
No tuvo respuesta y no la esperaba.
—Espero que mañana en la cena con tus padres también sea buena —dijo agachándose ligeramente para ponerse el calzón.
—Hn.
Soltó el calzon de la sorpresa al sentir a Itachi tomarla de la cinturaa. No se dió cuenta en qué momento pasó de la cama hasta su lado.
—A ellos ya les agradas —le susurró en el oído.
Con el corazón desbocado intentó no mostrarse tan inquieta. Se giró para verlo hasta que sus pechos chocaron entre sí por la proximidad.
—Pero iba como la compañera de Sasuke, ahora voy como tu novia —hizo un puchero.
Los ojos de Itachi brillaron con diversión oculta antes de acariciar su mejilla.
—Les agradas y si no, no importa.
Siempre había aceptado el hecho de que haría lo que el clan quería mientras no hicieran algo que perjudique a Konoha. Así que había aceptado que viviría dentro del clan, se casaría con alguien que escogieran como la mejor candidata y tendría hijos para mantener el clan fuerte justo como el consejo Uchiha lo quería, todo con tal que todas estas responsabilidades no pasaran a manos de Sasuke. Ahora que conoció a Sakura, ese pensamiento se desmoronó en el aire como la tierra luego de un poderoso golpe propinado por Sakura.
Ella era como la naturaleza, hermosa pero mortal.
La mirada de Sakura se suavizó al escuchar aquellas palabras de Itachi, no es la primera vez que lo decía y lo demostraba. Que incluso estuviese dispuesto a ir en contra del clan y hacer caso omiso de su pasado hizo que su corazón diese otro vuelco.
—Solo itachi y sakura susurró.
Era cierto, por primera vez ese paso que le faltaba para saltar por el precipicio y ver que había más allá lo deseó y lo dió.
Dio un paso hacia atrás sin dejar de mirar los ojos de Itachi, tomó el borde de su toalla y la dejó caer al piso en un golpe seco quedando desnuda frente a él. Está dispuesta a ir más allá.
Vio sus ojos recorrer su cuerpo antes de acercarse y acariciar con cuidado, en donde tocaban sus yemas la piel se erizaba. Rodeó su cuellos con sus brazos para acercarlo aún más hasta que no había espacio entre ellos entonces lo beso esperando transmitirle todas aquellas emociones que con las palabras no podía expresarlas.
La pegó a la puerta del armario para arrinconar y besarse mientras sus manos comenzaron a explorar el cuerpo del otro, muy pronto la playera de Itachi desapareció y su pantalón también. La tomó del trasero para levantarla y llevarla a la cama.
Se besaron, exploraron cada rincón de su cuerpo hasta que sus cuerpos temblaban de placer y el aliento les hacía falta.
La primera vez que se unieron hicieron el amor tratando diciendo el nombre del otro hasta llegar al final, la segunda vez, ella lo arrastró a la cama mientras tomaba un papel más activo la tercera fue más rudo, lo que Sakura podía recordar era su rostro contra la cama mientras Itachi se cernía sobre su espalda mientras se enterraba en ella con fuerza incluso recuerda que el cabezal de la cama se agitaba con fuerza, la tercera ella lo arrastró a la cama mientras tomaba un papel más activo y la última vez estaban tan cansados que solo dejaron que sus cuerpos se movieran lentamente uno sobre el otro mientras las oleadas de pasión los embeben con cada embestida hasta que él se dejó venir dentro de ella por última vez esa noche.
Poco después de eso finalmente se quedaron dormidos.
El día siguiente tanto Itachi como Sakura no salieron para nada del departamento, la mayor parte del tiempo estuvieron uno sobre el otro abrazándose y mirando al otro casi como si el haber pasado por la intimidad los conectara de una manera más profunda uno con el otro. Solo hasta que tuvieron hambre pararon de hablar en la cama, se metieron juntos a bañar y juntos (Itachi solo le dejó hervir agua y cortar algunas cosas), en general todo el día y la tarde la pasaron juntos hasta que comenzó a entrar la noche.
Por décima vez Sakura se miró en el espejo arreglando su cabello y arreglando las arrugas invisibles de su kimono.
—¿Segura me veo bien?
—Hn.
Puso los ojos en blanco antes de volver a retocar su cabello, de nuevo. Eso fue hasta que Itachi se puso detrás de ella y comenzó a acariciar su vientre mientras su nariz recorría su cuello. Frente al espejo las mejillas de Sakura se sonrojaron al ver esta escena.
—Itachi, n-no vamos a llegar si haces eso —trató de decir sin que le temblara la voz cuando sintió que le comenzó a dar besos por el cuello.
Itachi la ignoró llevando su mano hasta el obi que sutilmente comenzó a buscar el nudo para desenredarlo.
—¡Vasta! —gritaron tanto Sakura como Ino.
Instantáneamente, y de malas, Itachi se hizo para atrás. Si fuera por el no irían a la cena familiar, si le decía a Sakura sabía que se enojaría y diría de manera contundente que deben ir porque su madre los vio besarse en frente de todos y es una grosería no ir y hablar con sus padres.
—Ay el amor, primo bebé. Estas mujeres son peores que nuestros enemigos —dijo Shisui asomándose por la puerta.
Los tres le lanzaron dagas con la mirada por distintas razones.
—Bien, bien —dijo alzando las manos en señal de rendición, no era bueno tener tres personas peligrosas mirándole así por lo tanto decidió cambiar de tema, obvio, sin dejar de molestar a su primo—, deberían relajarse un poco, mi primo no te va a comer, al menos no por ahora.
También es divertido tomarle el pelo a la princesa de vez en cuando.
—Shisui, si no sales en este instante te mataré —dijo Sakura.
En un dos por tres el desapareció, justo entonces Ino se dejó caer sin cuidado sobre la cama con cara contrita.
—¿Ino? —preguntó Sakura decidiendo eliminar el apodo con el que estaban acostumbradas a hablarse. El verla así no era algo normal.
Decidiendo que no era momento que se quedara dentro de la habitación Itachi en silencio se dirigió a la puerta para darles espacio.
—Estoy embarazada.
Los dos se congelaron en su lugar al escuchar la respuesta de la rubia. Cuando Itachi salió del shock siguió adelante para digerir esta información en silencio hasta que un kunai se incrustó en la puerta.
—Oh, no. Tú te quedas —dijo Sakura lanzando una advertencia. No iba a quedarse sola después de que él escuchó también esto y tranquilamente se iba a lavar las manos.
Cuando vio que cerró la puerta que ya había abierto se relajó y fue a sentarse con su amiga que parecía estar toda preocupada. Le acarició la espalda con suavidad.
—¿Shisui lo sabe? —preguntó.
Cuando negó con la cabeza Sakura inspiró profundamente. ¿Hace cuánto que lo sabe? ¿Por qué no lo dice? ¿Qué la detiene? Tenía muchas dudas que no se atrevía a decir por miedo a que se ponga a llorar su amiga. Sabe con certeza que es muy orgullosa como para llorar abiertamente, muy pocas veces la ha visto hacerlo desde que la conoce.
—Apenas he conseguido que acepte que esté conmigo, ¿cómo voy a decirle que ahora estoy esperando a su bebé? ahora si lo espanté o peor aún pensará que lo hice para amarrarlo. ¡YO NUNCA me rebajaría a hacer algo como eso!
Sakura no sabía qué decir.
—Shisui puede ser muchas cosas —comenzó a decir Itachi sorprendiendo a las dos kunoichis—, pero si algo sé es que él desea lo mismo que yo, una familia.
Las mejillas de Sakura se tiñeron de rojo, las palabras de Mikoto comenzaron a sonar en su cabeza.
—Si decidió estar contigo, no es de los que se retractan fácilmente.
En cuanto Ino comenzó a llorar de alegría Sakura hizo lo mismo.
—Voy a tener un bebé.
—Voy a ser tía.
Las dos se abrazaron con entusiasmo.
—¡Te gané, tendré a mi bebe primero! —gritó Ino.
Solo por esta vez puso los ojos en blanco ignorando la competitividad entre las dos. Esta vez Itachi sí logró salir en silencio dejando a las dos celebrar juntas.
Después de un rato que las dos comenzaron a disminuir su entusiasmo por la noticia las preguntas comenzaron a salir. ¿cuánto tiempo tiene desde que se enteró? Hace dos días, ¿Cuánto tiene? Dos meses, etc.
—¿Realmente crees que no me embaracé para amarrarlo? —preguntó Ino.
Sakura le puno una mano en su hombro en señal de apoyo mientras le sonreía.
—Si. Y realmente no lo hace me encargaré de mandarlo directo al hospital, tengo en mente a varios que me ayudarán a torturarlo y por no olvidar a tu padre.
Ambas se rieron.
Poco después con el ánimo renovado se terminaron de alistar hasta que ambas estuvieron listas. Los primeros en salir fueron Shisui e Ino, al despedirse las dos mujeres se rieron en secreto. Poco después ellos fueron camino a la residencia Uchiha con tranquilidad con Sakura tomando el brazo de Itachi.
El recuerdo de que Ino está embarazada y en unos meses tendrá su bebé en brazos hizo que inconscientemente llevara su mano libre a su vientre. Por el rabillo del ojo Itachi lo notó. Los dos se detuvieron.
—¿Estás...?
—¿Qué?, N-no, no. Yo estoy usando el jutsu anticonceptivo por eso no puedo estar embarazada cuando no usamos protección —sus mejillas se tiñeron de rojo al pensar en tener un bebé con Itachi. Un pequeño sentimiento de incertidumbre comenzó a crecer dentro de ella—. ¿Estarías enfadado si lo estuviera?
Era extraño hablar de un bebé que no tienen. Al no tener una respuesta de él comienza a sentirse más ansiosa que antes, no estaba embarazada, secretamente se hizo un chequeo por si acaso mientras se arreglaba a pesar de ser pronto. Había entendido mal eso de que él quería una familia, ¿por qué debía plantearse esto ahora? ¡No quiere bebés ahora! Genial, ahora estaba pensando en plural.
—Yo se que tenemos cada quien sus metas, quiero seguir mejorando en el campo de la medicina y tu debes ser jefe de clan —él la siguió viendo poniéndola aún más nerviosa—, ¡Aún somos muy jóvenes!
Antes de que se diera cuenta fue envuelta en un abrazo que la dejó sin habla. Itachi se acercó a su oreja hasta que su respiración provocó que Sakura se estremeciera.
—Me gustaría tener al menos dos —sonó baja y bronca de modo que las piernas de Sakura comenzaron a temblar.
Todo el rostro de Sakura se tornó rojo. Esto no es llevarlo lento, apenas están juntos y de manera indescriptible estaban hablando de bebés, no, esto tendrá que culpar a cerda por meter estas ideas en los dos... Tener hijos con Itachi.
—Me gustaría tener gemelos —finalmente dijo haciendo un leve puchero.
Los ojos de Itachi brillaron. Aquí estaban ellos hablando de sus futuros hijos. Puede que Sakura no le haya dicho te amo abiertamente pero ahí estaba la muestra de que lo aceptaba. No iba a dejar pasar esto, definitivamente va a ser suya de todas las formas posibles.
—No suena mal un niño y una niña —dijo Itachi apoyando su cabeza contra la de ella.
Totalmente avergonzada decidió cambiar de tema antes de que lleguen muy tarde a la cena. Tomó su brazo y lo llevó al recinto Uchiha.
—No sólo Ino está embarazada, hace poco descubrimos que Temari también lo está, fue al estar en el hospital recuperándose —se rió—. Dice Temari que casi se cae al suelo como pez fuera del agua, su mamá está que salta de alegría así que adelantarán la boda.
—¿Qué tal si empezamos para que Yamanaka no se jacte de que te ganó? No me molesta intentarlo—le susurró.
Nuevamente su rostro se puso rojo y su corazón comenzó a latir con fuerza al pensar en lo que tienen que hacer para quedar embarazada, un cosquilleo recorrió toda su espalda ante la anticipación. Aún así trato de verse lo más seria posible.
—No —dijo con la voz temblorosa antes de que su semblante se volviera lúgubre—, ¿y si les pasa algo porque quieren llegar a mi?
Itachi se detuvo en seco, la agarró, la arrastró más cerca y lo siguiente que supo, sus labios presionados contra los suyos. Él disfrutó mientras ella se estremecía en el beso, sin embargo esta era opacada por el enojo de aquellos pensamientos que Sakura externó. Inclinó su cabeza aún más para tener más espacio. Ella gimió en su boca, lo que le permitió deslizar la lengua entre sus labios, sus lenguas lucharon entre sí mientras enterraba sus dedos dentro del cabello sosteniendo su cabeza para que no se alejara de él. Cuando su pequeño cuerpo se estremeció bajo el suyo llevó una de sus manos a su cintura para acercarla aún más, la abrazó con fuerza, disfrutando de la forma en que su cuerpo encajaba perfectamente en el suyo.
El beso fue de alguna manera lento y urgente y cuanto más duraba, más quería llevarla lejos de este lugar y llevarla a su cama. Él besó su garganta mientras ella renunciaba al beso y se deleitaba con sus suaves respiraciones y gemidos mientras él bajaba. Finalmente, al darse cuenta de que estaban en un lugar muy público, Itachi recuperó la compostura y se apartó de ella. Ella lo miró con los ojos entrecerrados, un rubor teñido de rojo en las mejillas, pero había un auténtico éxtasis en ella, un vértigo que reverberaba dentro de él.
—No dejaré que les pase nada —dijo contundente.
Podía ver que lo que decía era una promesa, Sakura realmente quería creer en ella, tanto que se estremecía de pensarlo. Lo tomó de las mejillas y le dio un casto beso.
—Somos ninjas. Siempre es posible no regresar —dijo con un toque de tristeza.
Fue en estos momentos que deseó que ella sea una civil en vez de haber decidido ser una ninja, pero, si no hubiese tomado estas decisiones ahora no hubiese encontrado a tan grandiosas personas, sobre todo a Itachi. Tan solo serían unos ninjas que los protegen.
—Es raro hablar sobre hijos imaginarios... —dijo tomando su mano. Ambos volvieron a seguir el rumbo. En el camino ella le miró de reojo—. No me molestaría tener hijos contigo.
En un segundo la irritación de Itachi por sus responsabilidades y la carrera que escogieron se evaporó en el aire al escuchar la declaración de Sakura. Esto no solo era una declaración para él, no, este es un no hay vuelta atrás. Reprimiendo el éxtasis simplemente le dió un beso en la frente.
Finalmente se fueron con tranquilidad hacia el barrio Uchiha con las manos juntas.
Una vez frente a la casa del líder del clan la puerta se abrió dejando ver la cabeza de Mikoto que les sonrió feliz de verlos antes de mostrarse avergonzada, cosa que no pasaba a menudo. Incluso Itachi alzó la ceja curioso
—Hay un cambio de planes... —dijo mientras los llevaba dentro y pasaron de largo la cómoda mesa del comedor—. Se supone que íbamos a ser nosotros cuatro y Shisui con su novia pero de alguna manera los ancianos del clan se enteraron.
No tenía que seguir explicando para que los dos entendieran. Ellos vinieron por cuenta propia para ver la presentación de la novia a la familia y de paso para evaluarla. Una vez frente a la sala grande se detuvieron. Mikoto se giró ligeramente a ellos para sonreírles.
—Esto será una "formalidad" Mi esposo y yo estamos de acuerdo de que te unas a la familia —les guiñó el ojo.
Avergonzada, Sakura intentó decirle que apenas están como novios, por ningún momento están hablando sobre casarse... Aunque ya hablaron sobre bebés, sí que están haciendo todo mal... No tuvo tiempo de decirle nada porque la puerta se delizó a un lado y varios pares de ojos color negro se posaron en ellos. Sakura tuvo que tragar en seco, por suerte su mano aún estaba unida a la de Itachi quien le dio un ligero apretón de manos y en entre los Uchiha vio a Shisui, Sasuke y la cabellera rubia de Ino quien no parecía muy a gusto de estar entre los ancianos y miembros Uchiha, parecía que la mitad de la población Uchiha estaba aquí. Al menos se podrán dar apoyo mutuo.
Los primeros en saludar fueron Fugaku y Sasuke.
—Sakura-san, es bueno verte bien —fue lo que dijo Fugaku.
Nunca fue muy allegada a Fugaku, lo ve como una figura de autoridad estricta y un poco distante. Que diga esas palabras eran consoladoras y agradables. Por desgracia, luego de Fugaku y Sasuke llegaron los ancianos, algunos a leguas se veía que miraban con ojos codiciosos mientras que otros analizandola de arriba abajo como si se hubiesen tragado una mosca por accidente, (esto fue sobre mayormente mujeres junto a sus hijas con edad casadera).
Ya estaba harta de tanto saludar y recibir miradas como una extraña que estaba invadiendo su territorio cuando finalmente se acercaron a ellos Shisui e Ino.
—Esto es una mierda —susurró Ino—. Ve a esas viejas, quieren llevarse a nuestros hombres. Me dan ganas de meterme en ellas y dejarlas en ridículo.
Finalmente Sakura pudo reír a gusto con la gracia de Ino. Es verdad que varias chicas Uchiha las miraban con disgusto y como si fueran de la nobleza y ellas del establo.
Además técnicamente ellos realizan incesto con la escusa de no disluir la sangre, no le sorprendería que por eso es que algunos Uchiha con su sharingan avanzado tengan distintos grados de ceguera dependiendo del uso de su límite de sangre.
—No hay problema, nosotros sólo tenemos ojos para ustedes —dijo Shisui pasando su brazo por los hombros de Ino.
Esta puso los ojos en blanco.
—¿Nosotras? Eso me suena como que disfrutaste el trío entre nosotros —dijo con veneno.
Tanto Shisui como Itachi se tensaron al recordar ese momento mientras que Sakura se avergonzó. ¡Esas eran las hormonas de Ino hablando!
—N-no, yo hablaba de la princesa con Itachi y y-yo contigo —tartamudeó al ver la mirada punzante de Itachi sobre él y las lágrimas comenzar a acomularse en los ojos de Ino. ¡Esta vez no había dicho nada malo!
—Hey.
Sakura alabó a los dioses cuando fueron interrumpidos hasta que vio que quien estaba ahí no era otra que Izumi. Shisui tomó a Ino de los hombros al ver que estaba lista para otro ataque y se la llevó lejos.
—Izumi, hola —dijo un tanto incómoda.
—Hn.
Para su sorpresa la mano de Izumi se estiró con la mano extendida.
—Quiero hacer las paces. Me he equivocado contigo —miró de reojo a Itachi que seguía con el rostro plano antes de volver a ver a Sakura con una gran sonrisa—, se nota que le gustas. Cuando llegaron a Konoha nunca lo vi tan preocupado y expresivo como contigo.
Se veía tan genuina que no pudo evitar sonreír, le devolvió el apretón de manos. Finalmente creyó que las dos al menos podían llevarse bien y quién sabe, quizá en el futuro ser buenas amigas entre estos lobos.
—¿Ustedes qué están viendo? —dijo Izumi mirando mal a las chicas que al instante desviaron la mirada a otro lado.
—Eso fue inesperado, se siente bien —dijo con felicidad. Sobre todo porque esas chicas ya no los veían por el momento.
—Hn.
—Queridos familiares y amigos, la cena está lista —dijo Mikoto.
Poco después la gente comenzó a tomar sus lugares. Fugaku un lado de la cabecera de la mesa, en su lado derecho Mikoto a su lado Sasuke e Izumi, del lado izquierdo de Fugaku se encontraba Itachi junto a Sakura, Ino y Shisui, después de ellos se fueron sentando los demás miembros Uchiha hasta que del otro lado de la cabecera finalmente se sentó el anciano más grande de la familia Uchiha.
Sakura e Ino se estaban aburriendo muchísimo al escuchar a los hombres hablar sobre política y logros sobre sí mismos, por la cara de Izumi y Sasuke podían apostar que al menos fingían interés. Ninguna de las mujeres despegó la vista de su plato hasta que terminó y asentía a lo que los hombres decían en silencio.
¡Sólo deseaba poder regresar a casa y tirarse a la cama! esto no se parece en nada a una cena en familia, solo personas codiciosas o con segundas intenciones. Estuvo a punto de bostezar cuando los hombres se quedaron en silencio y fue al parecer el turno de las mujeres de hablar.
La mujer más grande que estaba junto al anciano en la cabecera fue la primera en hablar.
—Y dinos Sakura-san, ¿qué puedes decirnos del poder que circula por Konoha que posees?
Las mujeres comenzaron a susurrar entre ellas mientras que los hombres miraron con interés. Por su parte Sakura se tensó ligeramente, no podía creer que la primera vez que se dirigen a ella sea para preguntar eso, no bueno, debe corregir eso, sí los cree capaz pero no ser esa la primera pregunta.
—Es cierto, si Sakura-san va a estar con Itachi-sama debe tener una gran reputación —dijo otra mujer de mayor edad.
—Creo que eso se ve en duda con su antigua relación con los Hyuuga, ¿cómo sabemos que aún no queda algo por ahí?
Con cada pregunta o duda que ponían sobre ella su temperamento comenzaba a calentarse gradualmente al punto en que estuvo por lanzar la mesa por los aires ignorando si se sentían indignados, por suerte y sorpresa eso no pasó cuando alguien salió a defenderla.
—Callense —gruñó Sasuke.
Tanto hombres como mujeres miraron con desprecio que él interrumpiera a sus mayores, en cambio Fugaku, Mikoto, Shisui, Itachi y Sakura miraron un poco sorprendidos que Sasuke fuese el primero en hablar cuando en estas reuniones usualmente está callado y lo que busca es escabullirse.
—Sakura es una miembro muy importante y respetada salvando incontables vidas dentro y fuera de Konoha, si alguien se mete con ella se mete con el equipo siete —era una amenaza que no pasó desapercibido por nadie.
Cuando sintió un ligero apretón en su mano vio a Itachi que le dirigió la sombra de una sonrisa en señal de apoyo.
—Aunque mi hermano puede haber sido irrespetuoso con ustedes, debo estar de acuerdo con el —las caras de los Uchihas estaban más que descolocadas al ver que el dócil futuro líder estaba arremetiendo de una forma calmada—, Sakura está aquí para presentarla a mi familia y sin una invitación entraron a la casa de su líder a cenar con nosotros, por ser queridos por mis padres lo aceptaron, les presenté a Sakura y le miraron con desprecio a pesar de que no tenían que estar aquí, se sentaron en la cena y con permiso de ustedes empezaron a dudar de mi desición de estar con Sakura que no tiene segundas intenciones.
Tanto hombres como mujeres empezaron a sudar frío.
—Y eso no lo voy a permitir —su Sharingan se activó mostrando el Mangekyo ante todos.
Muchos de ellos jadearon ante la sorpresa de que su futuro líder poseía el nivel más alto del Sharingan.
Sasuke, Shisui e Ino se mostraron satisfechos asintiendo a lo que decía Itachi mientras que Fugaku y Mikoto estaban ligeramente sorprendidos. Por otra parte Sakura estaba conmovida por Itachi de no apartarse y quedarse callado, pero ella tampoco era alguien de quedarse con las manos cruzadas, quitó su mano de la de Itachi y la puso en su hombro, cuando se vieron a los ojos el Mangekyou desapareció volviendo al color onix que también le encantaba.
Sakura teniendo la oportunidad y el silencio de todos miró a todos y especialmente a las mujeres que hablaron sobre ella.
—No lo repetiré una vez más, sobre el poder que poseo o no, no tengo obligación de decirles al respecto así como ustedes guardan celosamente el secreto sobre sus ojos —comenzó a decir—, mi relación con el Hyuuga como ustedes dicen no les importa es algo mío que no tengo por qué decirle a ustedes, si no tengo su respeto no me importa menos, tengo mucha gente que me quiere, aprecia y sabe cómo soy sin influenciarse por los rumores, lo que tengo con Itachi es entre nosotros dos, venimos con sus padres como parte del respeto y cariño que les tenemos para anunciar que queremos estar juntos, no porque sea el futuro líder del significa que esté interesada en su posición como muchas de las mujeres que puedo ver aquí —algunas desviaron la mirada—, si hubiese sido así me hubiese casado con Shikamaru, quedado en Suna con Gaara o aceptado la propuesta de Neji. Si estoy con Itachi no es por su posición, sino porque tenemos sentimientos uno por el otro.
Todos se quedaron en silencio, aunque finalmente estaba aceptando que tuvo algo con Gaara eso no tuvo importancia ahora que estaba dejando todo en claro antes de que le lanzaran mas mierda en la cara y hubiese daño colateral, además esto no solo es por ella sino también por Ino que aunque no estaba en la mirada de los Uchiha ahora, es obvio que luego de terminar con ella iban a ir contra ella y en un futuro por Karin, tenía la ligera sospecha de que algo estaba sucediendo entre ella y Sasuke. Satisfecha de sí misma ignoró la abierta felicidad que le daba Itachi y siguió comiendo con calma.
Mikoto estaba entre sorprendida y feliz, su hijo que desde muy temprana edad tuvo una dura educación poco a poco fue encerrando sus sentimientos para mostrar lo que la sociedad quería de él dejando sus necesidades a un lado ahora le sonreía abiertamente a Sakura frente a todos, se alzó en contra de los ancianos en la reunión anunciando que a ella la quería junto a él y si no la aceptaban dejaría de ser el futuro líder e incluso la besó frente a desconocidos. Definitivamente tuvo que reprimir las ganas de llorar de alegría de ver finalmente dentro del cascarón. Desde que conoció a Sakura la quiso por lo cariñosa y cuidadosa que fue con Sasuke y ahora amorosa con Itachi, estaba en deuda con ella.
En silencio tomó la mano de Fugaku bajo la mesa, su esposo está más allá de pasmado por la muestra de Itachi sin embargo al ver que tanto sus hijos como Sakura estaban firmes en sus ideales, lo apreció.
—¿Qué hay de la boda? —preguntó el líder de la junta de ancianos que se encontraba en la cabecera.
Después de estar en silencio tanto tiempo finalmente habló, sus ojos oscuros miraron fijamente a Itachi y Sakura que de pronto se atragantó con la comida al igual que Ino.
—Por ahora disfrutamos de nuestro noviazgo —dijo Itachi con templanza.
—Creo que estoy hablando por todos —su voz rasposa hizo que Sakura se estremeciera luego de recuperarse de la tos, aquellos ojos fríos parecían taladrar su cráneo así que trató de imitar al usual Itachi y ocultar sus emociones a pesar de que pensar en casarse saltaban alarmas en su mente—, viendo el historial que la propia Sakura-san nos ha contado no podemos asegurar si esto es algo que dure tanto, no podemos dejar que nadie se la lleve a ella y su poder lejos.
Eso fue lo más descarado que dijeron en la noche. Sakura e Ino estaban tan sorprendidas que no pudieron decir ni una sola palabra. Los ojos de Sasuke, Shisui e Itachi sangraron de rojo, varios de los ancianos respondieron haciendo lo mismo al igual que el anciano.
Aunque ninguno se movió la tensión se volvió palpable en el aire, con un pequeño movimiento todo dentro de la cena se volvería un campo sangriento.
De pronto el sonido estruendoso de los platos y copas temblar contra las manos que chocaron la mesa hizo que todos giraran sus ojos hacia la Matriarca Uchiha, un aura oscura la rodeaba y se expandía hacia afuera, incluso Sasuke y Fugaku que estaban a su lado se estremecieron apenas.
—Ustedes que vinieron sin avisar y que fueron aceptados de todas maneras se atreven a hacer desorden en mi casa —sus ojos se tornaron rojos—, esta es mi casa y no aceptaré desorden e insultos a mi nuera.
Incluso el anciano Uchiha no tuvo opción más que desviar la mirada y desactivar su Sharingan.
—La decisión de matrimonio será únicamente de ellos si están de acuerdo, y si realmente lo hacen tienen todo mi apoyo —sentenció Fugaku—. La cena termina aquí.
Poco después de eso no hubo más opción sino que la gente comenzó a salir de la residencia hasta que finalmente solo quedaron Itachi, Sasuke, sus padres, Sakura, shisui e Ino.
—Eso sí que fue intenso —dijo Ino comiendo en la sala el postre que no llegaron a comer por el desarrollo de la cena. Con cada bocado su rostro se iluminaba— Mikoto-san, debe mostrarme la receta de esto.
—Si quieres puedes llevarte algunos, quedaron muchos para nosotros tres, por tu estado es mejor que lo disfrutes tú que nosotros —le guiñó el ojo.
Tanto Sakura como Ino parpadearon incrédulas, ¿Mikoto sabía sobre el estado de Ino? ¡Si aún no se nota! ¿O si? Las dos miraron el estómago de Ino sobre el Kimono que llevaba, no veían nada distinto que se pudiese ocultar. Mikoto se rió suavemente.
—No pueden engañar a alguien que ha pasado por eso.
—¿De qué hablan? —preguntó Shisui apareciendo con los otros.
—De postres, están deliciosos, Mikoto-san me dejó llevarme algunos —dijo Ino con elegancia e inocencia.
—¿No te preocupa tu peso?
Ino le lanzó su cuchara con fuerza golpeando la frente de Shisui.
—¡Me dices gorda!
—¡Tu eres la que siempre se está preocupando por su peso! —dijo Shisui confundido por su arranque de enojo.
Ino puso los ojos en blanco.
—Creo que hemos estado suficiente tiempo aquí, nosotros también nos iremos —dijo Ino dulcemente a Fugaku y Mikoto.
—Oh, espero vernos muy pronto querida, los acompañaré y te daré una bolsa con los postres —dijo Mikoto sacándolos de la habitación.
Itachi y Fugaku seguían hablando entre ellos por lo que Sakura se relajó en el sofá deseando poder quitarse pronto este Kimono que comenzaba a estorbar.
—Lo hiciste bien —dijo Sasuke sentándose a su lado.
Sakura enarcó una de las cejas.
—En la cena —dijo poniendo los ojos en blanco.
—¿Eso fue bien? ¡Fue casi como estar con Tsunade frente al consejo de ancianos! —se quejó ella.
Sasuke se encogió de hombros. Si esto iba a seguir siendo así Sakura suspiró fuerte y echó la cabeza hacia atrás, no pudo evitar maldecir a Itachi y su familia.
—Gracias —dijo luego de enderezar su cabeza—, enfrentaste a tu familia por mi.
Cuando vio la dulce sonrisa en el rostro de Sakura simplemente giró su rostro hacia el frente.
—Hn.
Feliz saltó sobre él para abrazarlo y alborotar su cabello, una de sus más preciadas posesiones que tardaba mucho en arreglar cada mañana.
—¿Así que harías lo que sea para protegernos? —se rió.
—¡Quítate! —forcejeó a pesar de que ella estaba usando su fuerza sobrehumana.
Hace tiempo que no hacía algo parecido con su equipo y estaba disfrutando esto.
Cuando escucharon un carraspeo los dos se soltaron y vieron a Itachi y sus papás mirando.
—Siento lo que pasó hoy Sakura, no creí que se descontrolara de este modo —dijo con cara arrepentida.
—Descuide, no es tan distinto como tratar al consejo de ancianos.
—Debes estar cansada, ¿qué tal si te quedas aquí? —dijo Mikoto.
Al ver aquellos ojos color obsidiana brillar de esperanza, Sakura no tuvo el corazón para decir que no así que al final estaba usando una playera de Itachi y los dos estaban en su habitación preparándose para dormir luego de ducharse juntos.
—Debiste haberme dicho que sería así de difícil —dijo Sakura entrando dentro de las sábanas.
—¿Habría hecho un cambio? —enarcar la ceja.
—Huh, bueno no, no sé —respondió.
Aún así el recuerdo de la cena rondaba en su mente repitiendo una y otra vez. Estaba segura que ellos no serían los únicos que deben de estar pensando eso, aunque no quisiera de algún modo le dolía. Al escuchar el movimiento de las sábanas se movió hacia Itachi que se giró de lado y medio cierne sobre ella
— Estuviste hermosa —dijo metiendo un puñado de cabello detrás de la oreja de Sakura.
Al ver aquella mirada suave sobre ella sintió que sus mejillas se tiñeron de rojo. Le gustaba y parecía un tanto irreal que Itachi le diera elogios, una pequeña parte de ella pensaba que esto es un sueño. Tentada por ese sueño estiró su mano hasta su cabello negro suelo disfrutando de la suavidad casi envidiable, no solo tenía un hermoso rostro, un cincelado cuerpo y un suave cabello sino que eso ojos que la miraban con fuego hacían que su vientre se estremecieran de anticipación.
Como si él supiera qué es lo que ella quería se acercó y la beso que lentamente comenzó a calentarse hasta que gimió cuando la mano de Itachi que vagó por su pierna acarició la parte interna de su muslo. Aprovechando ese momento metió su lengua dentro de la de ella calentando aún más el beso, explorando cada extremo de la cavidad del otro. Itachi se cierne por completo sobre Sakura usando su mano libre como apoyo. Impregnada de placer por las caricias rodeo con sus manos el cuello de Itachi raspando cuidadosamente la parte posterior de este, al sentir cómo se estremeció sonrió en el beso con orgullo al saber que esto le gustaba, como venganza él beso y deslizó su lengua por el mentón de ella hasta llegar al cuello.
Su respiración comenzó a agitarse por el deseo gracias al placer que le proporcionaba en el cuello y pierna. Estaba muy segura de que estaba dejando una marca ahí. Quería más así que con sus piernas rodeó la cintura de él hasta que sus sexos cubiertos rozaron entre sí, Sakura gimió e Itachi gruñó moviendo su cadera para darse placer mutuo. Quería más y no quería esperar mucho así que usando como palanca sus piernas dieron vueltas en la cama hasta que fue ella la que estaba sobre él.
Sonrió triunfó e Itachi se recostó cómodo viendo la escena desde abajo, no le disgustó ver qué es lo que ella iba a hacer.
Sakura se quitó la camisa quedando más que en pantaleta, se inclinó hacia adelante besando con sensualidad la boca de Itachi mientras seguía moviendo su cadera contra la de él. Dejó la boca de ITachi y fue dejando besos por el cuello de Itachi hasta que fue y mordió ligeramente la unión del cuello con su hombro. Como respuesta Itachi puso sus manos sobre el trasero de Sakura y apresuró la marcha de sus caderas.
Sakura dejó escapar un gemido.
—Shh, te oirán —susurró Itachi.
Llevó una de sus manos hasta los muslos de Sakura, tomó su pantaleta y la hizo a un lado metiendo dos dedos dentro de ella. Sakura tuvo que morder su labio para no gemir alto. En su sangre corrió fuego líquido y si no fuera poco la atención que recibía de Itachi ver sus ojos tornarse rojos y verla con intensidad esto lo hacía más erótico. Tuvo que llevar sus manos a sus hombros para sostenerse de algo mientras la acariciaba con su pulgar y la embestía con sus dedos.
—Itachi —susurró.
El color rojo del Sharingan brilló más intensamente si era posible. Se sentó quedando más cerca uno del otro la besó antes de ir por uno de sus pezones.
La cabeza de Sakura daba vueltas, el placer era intenso hasta que finalmente su cuerpo comenzó a temblar e Itachi la besó para opacar su gemido.
Una vez que el orgasmo terminó Itachi la bajó hasta quedar acostada le quitó su prenda y la suya también. Los dos estaban más que listos.
—Te quiero —gimió Sakura.
Oh, él pensaba ir lento pero aquellas palabras encendían su sangre. No iba a detenerse aunque los escucharan en la casa o en todo el barrio.
Se acostó sobre ella y entró de una estocada. El vaivén fue muy rápido, la beso, la acarició y dejó marcas de amor mientras que Sakura gemía de placer y le mordía en un intento de que no escuchara.
—Itachi
—Sakura
Los dos siguieron hasta que finalmente el orgasmo llegó e Itachi se vino dentro de ella. Sudorosos y cansados, Itachi se quitó de ella para ponerse a su lado, ella se enroscó y lo abrazó.
—Te amo —le dijo Itachi como respuesta.
Finalmente se quedaron dormidos.
29/Septiembre/2020
N/A: Sin comentarios... Nah, espero que la espera haya valido la pena y muchas gracias por las personas que pensaron que mi inactividad fue por estar enferma, estoy en buen estado y entera hasta el momento. ¿Qué les pareció? ¡Finalmente Itachi y Sakura tuvieron su momento luego de ser interrumpidos jajaja!
Próximo capítulo: Si no puedes con el mundo azótalo.
El título de este capítulo es en honor a una historia que me gusta mucho que se encuentra en Fanfiction de itasaku que se encuentra en inglés. a pesar del título está muy lejos de ser la gran obra que llegué a leer :)
