Compromiso
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No menos de una hora de cuando salieron de la junta mucha gente al verla pasar comenzaron a felicitarla o preguntarle si es cierto que está comprometida con el heredero Uchiha, incluso los más audaces preguntaron si él es tan serio o intimidante como lo parece.
Por supuesto no pudo faltar que de pronto aparecieran frente a su departamento Mikoto, Tsunade, Sakuna y sus amigas, incluidas Mia, Tara y las demás. En cuanto la arrastraron dentro Itachi aprovecho para salir diciendo que tenía trabajo que hacer en la sede ANBU. Sakura lo quiso maldecir por dejarla sola aunque sonrió satisfecha cuando Mikoto le ordenó que le enviara una carta a su padre y hermano de que están comprometidos y tienen que venir lo más pronto posible porque sino se perderán la boda.
En ese instante Sakura sudó frío al pensar que Mikoto Uchiha estaba dispuesta a que su esposo pierda de la boda de su hijo mayor por no llegar tarde, solo eso hizo que se preguntó preocupada cuándo es que planean que ambos se casen.
En toda esa tarde hasta entrada la noche hablaron sobre el lugar para la boda, los invitados, los arreglas, las flores, adornos dentro del clan y fuera de este, el licor (por supuesto fue Tsunade quien lo propuso), el vestido, la comida, etc. Tantas cosas que muy pronto Sakura comenzó a marearse al punto en que dejó de hablar y ellas siguieron planeando SU boda.
Por otro lado, tuvo la suerte que gracias a que se le declaró a Itachi en los siguientes días ningún clan se atrevió a darle una propuesta de matrimonio, aunque la vigilancia sobre ella seguía siendo estricta ya que aún se registran intentos de secuestro a su persona.
La agenda de Sakura de pronto se llenó hasta el tope los siguientes días, la preparación de la boda al ir a varios lugares a ver vestidos, comida, decoraciones, etc, el trabajo en el hospital y su investigación secreta sobre el manejo de la sangre oscura (a expensas de Tsunade, su abuela e incluso de Itachi). La tuvieron tan agotada que al llegar a casa, si le iba bien, comía con Itachi apenas murmurando un par de palabras antes de tirarse a la cama y dormir profundamente en brazos antes de levantarse y volver a comenzar su día.
En secreto, porque definitivamente no lo iba a decir en voz alta y menos a su demonio pervertido de closet, extrañaba pasar tiempo juntos o incluso una charla pasajera antes de besarlo y sentir el calor del otro. Cada que lo pensaba se sonrojaba al pensar que parecía una adolescente enamorada de su primer amor.
Con los papeles que Tsunade le había dado para entregarlo al comandante de la sede ANBU, se fue directo al edificio.
Dentro del edificio se encontró a Shikamaru vagando con descuido con las manos dentro de sus bolsillos.
—Ah, Shikamaru —le saludó.
El chico alentó su andar hasta que ambos estuvieron a la par.
Dentro de su oficina, Itachi trabajaba diligentemente como todos los días que no tenía que ir a una misión fuera de las paredes de Konoha. Desde que le pusieron a cargo la vigilancia de Sakura y se anunció su compromiso no había tenido ninguna misión, de eso se aseguraron su madre, Tsunade y Lily.
No se quejaba así las marcas de cansancio en su rostro disminuyeron un poco y la gran pila de papeleo como sublíder de la agencia ANBU que siempre estaba presente cada que se ausentaba, finalmente después de muchos años comenzó a disminuir hasta que solo habían documentos al día y tuvo tiempo de hacer la limpieza en casa e incluso cocinarle a Sakura que últimamente ha estado el doble de ocupada que él. Tanto que a veces le preocupaba como el otro día que al llegar a casa ni se dio cuenta cuando un ninja se abalanzó a ella para llevársela y él se interpuso hasta que desapareció en una nube de humo. Simplemente se fue directo a dormir.
Ya estaba pensando hablar seriamente con Tsunade y su madre para que no la presionen tanto con la boda que podían esperar para no apresurar las cosas, aunque ya se imaginaba a su madre llorando hasta que todos se sientan miserables para estar de acuerdo con ella de que se haga la boda lo más pronto posible.
—Itachiiiiuu, oh vamos por algunos tragos. Estar aquí dentro por mucho tiempo es aburrido, solo entrenas, eres amo de casa y trabajas demasiado —dijo Shisui que a diferencia de Itachi, él se encontraba muy aburrido de estar inactivo viendo a su primo haciendo el papeleo—, es un trabajolico, disfruta los días que te quedan hasta que seas controlado por tu futura esposa.
Itachi lo ignoró y siguió con el papeleo.
—Tiene razón, deberíamos hacer su despedida de soltero, con bellas mujeres, alcohol y música —dijo Genma que estaba acostado de cabeza en el sillón de junto.
—Que se desnuden, quizá un privado para todos —secundo Shisui esta vez más animado—. Conozco a varias que estarían dispuestas a animar el salón y a nuestro soltero más codiciado.
Les siguió ignorando.
—Cierto, de seguro muchas llorarán porque el soltero más codiciado se llevará a la flor de Konoha.
—Y pensar que la princesa lo rechazó la primera vez.
Dejó de escribir y miró a los dos que sonreían victoriosos al ver que finalmente lograron que dejara de trabajar y les preste atención.
—Yo no he sido rechazado, esa vez ustedes lo sugirieron —dijo contundente antes de sonreír sutilmente provocando que la piel de ambos se les eriza—. Si hacen una fiesta como esa no dudo que Ino y Shizune lo sepan muy pronto. Me pregunto qué dirán.
Los dos se pusieron azules al imaginarse a las dos en cuanto descubran que han ido a una fiesta de solteros donde hay mujeres desnudándose. Tragaron en seco y con voz "indiferente" dijeron que es cierto, un striptis no era tan emocionante.
—¿Tu que crees que pueda ser eso? —los tres escucharon la voz de Sakura a lo lejos.
—Problemático.
La risa de Sakura secundo muy pronto. Tanto Shisui como Genma se quedaron intrigados mientras que Itachi volvió a los documentos en su mesa sin notar las sonrisas diabolicas en los rostros de Shisui y Genma.
—Oh, es Sakura con su ex- marido —dijo Genma con alegría.
—Se escuchan muy animados. ¿De qué podrán hablar una ex pareja anteriormente comprometida? —se preguntó Shisui—. Dicen que donde hubo fuego cenizas quedan, ¿será eso cierto?
Genma iba a contestar cuando los dos apenas tuvieron un segundo para esquivar el kunai que iba a sus cabezas. Cuando vieron a Itachi, él los veía con cierta seriedad que logró hacer sudar a los dos.
—¿No tienen que patrullar? —su voz sonó gruesa y oscura.
Ambos se negaron.
—En ese caso, las fronteras de Konoha necesitan una mano extra hoy por la tarde.
—Pero Itachi, tu fiesta de compromiso es hoy en el atardecer —se quejó Shisui.
Cuando los ojos de Itachi brillaron de rojo, sin perder un segundo ambos desaparecieron en una bomba de humo.
Por fin en silencio, tomó nuevamente su pluma y continuó con su papeleo. La voz de Sakura volvió a escucharla seguido por Shikamaru hasta que pasaron de largo de su oficina. Siguió escribiendo hasta que dejó la pluma y se levantó de su asiento.
No era por las palabras de Shisui y Genma que iba ver qué hacían, más bien quería aprovechar que ella estaba aquí para verla sin su estado sonámbulo que la ha visto últimamente y para saber qué hacía en el edificio sin que él esté enterado.
—Finalmente tendrás a alguien que no te deje estar de vago todo el tiempo —dijo Sakura con una gran sonrisa a pesar de la mueca de Shikamaru.
—Problemático. Mi madre está pensando en adelantar la boda para que la nuestra no choque con la tuya —dijo Shikamaru rascándose la cabeza.
Entraron a una habitación vacía. Sakura dejó los papeles y miró de reojo a Shikamaru que sacó el pergamino con el mensaje de Jiraya antes de su muerte.
—Cierto, tu mamá debe estar muy contenta haciendo los preparativos para su boda, he recibido la invitación —dijo Sakura—. Debe estar contando los segundos antes de que su nuera vuelva Temari Nara.
Nuevamente Shikamaru se estremeció aunque el tinte en sus mejillas lo traicionó. Si fuese otra persona no se hubiese percatado pero Sakura lo conocía tan bien que no pudo evitar reírse de él.
—Eres tan problemática, ni deberías ser capaz de decir nada que tu familia y Mikoto-san parecen estar dispuesto a poner de cabeza Konoha para que te conviertas en Sakura Uchiha.
Esta vez fue el turno de Sakura de sonrojarse mientras tartamudeaba un idiota.
—¿Qué? No te escuché. Si sigues burlándote de mí te llegará el karma y quedarás embarazada junto a Ino. He oído que esa cosa se pega.
Esta vez se quedó sin palabras antes de recuperarse. Su rostro estalló en un rojo profundo.
—¿Por qué no puede ser Temari la que quede embarazada?
—No hemos hablado de eso —se encogió de hombros—. Con Ino en ese estado, conociéndote ya has pensado en ese tema. Ustedes las mujeres son muy sentimentales al pensar en bebés.
—Ya hemos hablado de eso.
Los dos se giraron para ver entrar a Itachi tan casualmente a la sala. La vergüenza de Sakura se triplicó al saber que él los escuchó hablar. Estuvo a punto de decir algo cuando Itachi se acercó y le dió un poke en la frente. Ese pequeño gesto provocó mariposas en el estómago. Hacía mucho que no lo veía así que no tuvo el valor de echarlo aunque no lo iba a admitir.
—No hemos pensado tener hijos ahora pero no importa si son ahora o más tarde, cada que podemos practicamos.
Sakura comenzó a toser con fuerza cuando un poco de su saliva se atragantó en su garganta y Shikamaru enarcó la ceja dudando si el gran Uchiha estaba diciendo eso para dejar en claro que ella pertenece a él o no le importaba hablar de eso en público. Como no consideraba a Itachi alguien que se llevará tanto por las emociones decidió que la primera opción era demasiado descabellada y la desechó optando por la segunda.
—Problemático —murmuró encogiéndose de hombros.
—I-itachi tu-
—Sakura, debes irte a descansar, la fiesta es en unas horas y creo que Ino dijo que debes estar a las tres para que te ayuden a arreglarte —le interrumpió Itachi. Al ver el pergamino con el código de Jiraya no le fue muy difícil entender qué hacían los dos aquí. Aunque el código es importante de descubrir también lo era la fiesta—. Nara, puedes quedarte un tiempo antes de irte a preparar. Con gusto te esperamos en la fiesta.
Al verlo asentir tomó a Sakura de la cintura y la arrastró a las afueras del edificio ignorando sus protestas hasta que finalmente cedió en irse a casa.
La fiesta de compromiso se celebró dentro del barrio Uchiha en uno de sus grandes espacios verdes donde pudieron recibir a mucha gente. Y vaya que fueron bastantes, si era así para la fiesta de compromiso no se imaginaba para la boda en la que asisten fácilmente el doble de personas. Por un largo periodo de tiempo se quedó parada en la entrada de la recepción saludando a los invitados junto a Itachi. Sabía que se reía de ella aunque no lo aparentaba porque sufría de hambre y no le dejaban ir a comer algo de la barra de bocadillos.
Saludó a mucha gente, desde grandes políticos hasta compañeros del hospital y niños Uchiha. Todo el rato con Itachi tomando su cintura. Cuando por fin pudieron irse de la entrada sin ser groseros Sakura estaba por llegar a la mesa cuando sus amigas y autoproclamadas madrinas se acercaron y platicaron, cuando se deshizo de ella casi quiso llorar cuando Mikoto llegó con un cansado Fugaku y Sasuke. Tanto Itachi como ella pudieron notar que debieron haber recorrido un largo camino desde donde fueron a entrenar para llegar justo a tiempo a la fiesta de compromiso.
Casi tuvo pena por él, eso fue hasta que Mikoto los arrastró a los cinco hasta algunos parientes allegados a la familia principal.
En su desgracia, a lo lejos pudo ver a Ino platicando con Shisui, a diferencia de otras veces podía ver que se veían muy felices estando juntos. Eso la hizo sentir mejor. Aunque no aprobaba que no le dijese aún sobre el embarazo podía notar los grandes pasos que han dado juntos como pareja.
Después de un largo rato finalmente pudo ir a la mesa de comida donde agarró lo primero que pudo meterse a la boca, sabía a gloria pura. Hasta estuvo tentada en ponerse a bailar de alegría.
—Sakura.
Al girarse vio a su abuela junto a su hermana.
Lily al verla con la boca llena de comida suspiró, como hoy era un día especial decidió pasar de largo ese hábito que adquirió por convivir demasiado con Naruto, por ahora.
—Tengo que darte algo importante —dijo Lily.
Captando la indirecta terminó de masticar lo que tenía en la boca y escuchó un poco nerviosa. Por la seriedad del asunto decidió esperar a que su abuela fuese la que hable primero.
—Como sabes, los Haruno tenemos decisiones muy arraigadas y la historia es muy importante para nosotros es por eso que quiero darte esto —dijo Lily sacando de su bolso un collar, el mismo collar que Lily, Sakuna y ella tienen. Se lo puso en las manos tomando estas por un tiempo—. He sido muy dura contigo, con ustedes, para mi son mis más grandes tesoros y saben que siempre sea donde sea las amaré por siempre. Muy pronto serás una adulta casada que tomará las decisiones con Uchiha Itachi sobre tu familia y por la forma de actuar de ambos puedo decir que realmente se aman. Es por eso que si realmente es el correcto quiero que le des este a collar a Itachi, el collar de tu abuelo, como símbolo de que es parte de nuestra familia.
Tuvo que retener las lágrimas que amenazaban por caer por sus mejillas.
—Abuela —su voz salió ahogada por las ganas de llorar. Tomó el collar y se abalanzó a sus brazos.
Que su abuela le diera esto significaba mucho para ella.
—Gracias —dijo Sakura.
Lily devolvió la sonrisa.
—No llores o te veras horrible con el maquillaje corrido —le dio un par de codazos a pesar de que ella también estaba a punto de llorar.
También abrazó a su hermana con fuerza. Aunque esta no es la boda se sentía como una despedida final ante el comienzo y fin de la etapa en donde toman caminos separados formando sus propias familias.
—Tienes que decirle a ese tonto —le susurró Sakura.
—Lo haré.
Al sentir una mano rodear su cintura se enteró, ahí estaba Itachi esperando por ella. Con solo una mirada supo que le estaba preguntando si estaba bien, como respuesta le dio un ligero apretón al tomar su mano.
Lily vió a los prometidos tomarse de la mano e irse de la fiesta con discreción, los únicos que lo notaron fueron Lily y Tsunade que se sentaron en la misma mesa a beber.
—Cómo crecen rápido —dijo Tsunade.
—Si —contestó con nostalgia.
—Pronto iré a la reunión en la cumbre, iré y les patearé el trasero si dicen que quieren llevarse a mi estudiante.
—Gracias.
—¿A dónde vamos, Itachi? —preguntó por tercera vez.
Desde que la tomó de la mano la arrastró fuera de la fiesta con cuidado de no toparse con alguien que quiera detenerlos. La llevó al pequeño bosque de junto, con cuidado piso para que sus tacones no se incrusten en la tierra.
—Itachi —dijo esta vez sin tanta felicidad por el silencio de este— a dónde va-
Al separar un arbusto pudo ver un lago con un pequeño muelle en este. No era muy grande pero tampoco tan chico. Lo pudo identificar muy rápido, es el lago que alguna vez les enseñó Sasuke que entrenaban el jutsu bola de fuego.
—Aquí estamos a solas —le dijo este acariciando su mejillas.
Como la luz del atardecer comenzó a desvanecerse dando marcha a la noche, con eso a su favor, había menos probabilidades que alguien se acerque y los vea.
Sakura cerró sus ojos con el toque de su mano. Había sido tanto tiempo desde la última vez que tuvieron un tiempo para ellos solos que esa caricia fue suficiente como para relajarse por completo.
—Te extrañé —susurró Sakura.
El le dió un beso en la frente como respuesta. La arrastró hasta el muelle donde se sentaron uno junto al otro. Aprovechando el momento, Sakura se quitó los tacones y dejó que sus pies se remojan en el agua.
—Han pasado muchas cosas —dijo Sakura.
—Hn.
Con el sonido de los grillos y las luciérnagas que danzaban sobre el agua mientras la luna se reflejaba sobre esta provocaba un ambiente casi místico con solo ellos dos ahí.
—Aquí a veces venía luego de estar muy cansado de la presión del clan y veía a mi hermano contigo y Naruto los tres felices —dijo Itachi. Sakura se giró para verlo, estaba sonriendo abiertamente—. Siempre perseguían a mi hermano como una de sus fans, al final fui yo quien te robó de mi hermano. No me arrepiento.
Las mejillas de Sakura se escarcharon de rojo al pensar que sin que ellos se dieran cuenta, él los veía en secreto. Igualmente ella ni en sus más locos pensamientos creyó que se terminaría casando con el hermano mayor de su primer amor. Casi quiso reírse de lo irónico que es.
—Yo tampoco me arrepiento —le contestó. En realidad quería darte esto —le mostró el collar que hace unos momentos se lo dió su abuela—. Pertenecía a mi abuelo. En el clan existe una tradición que se intercambian sus collares como símbolo de amor y eterna felicidad. Yo... Obvio no eres del clan asi que, bueno, quiero decir, si te parece quiero darte esto, claro si tu quieres.
Itachi se quedó en silencio viendo a Sakura que se veía totalmente avergonzada sosteniendo el collar que le estaba regalando. El collar que tenía mucha más historia de lo que pensaba, algo muy íntimo entre las parejas y se lo daba como símbolo de que es parte de ella. Inclinó su cabeza y dejó que se lo pusiera.
Una vez con el collar colgando en su cuello, lo guardó bajo sus ropas.
—Gracias —dijo antes de tomar su mentón y besarla.
El calor de los labios del otro se sintió tan electrizante como la primera vez que lo hicieron. Al separarse Itachi terminó apoyando su cabeza en el hombro de Sakura.
—¿Por qué no escapamos y nos casamos en secreto? —dijo Itachi.
Esta vez Sakura le dió un pequeño empujón.
—Tu madre nos mataría luego de tan emocionada que está por la boda.
—Nos perdona si le damos un nieto.
Se rió al ver que la pelirrosa se quedó congelada y el rostro completamente rojo. Tomó su mano y le dió un beso.
—Hemos hecho las cosas en desorden aún así después de un un poco más de un año de conocernos bien. Siempre pensé que me casaría por deber en vez de deseo —le acarició la mano con su pulgar—. Aunque a veces te cueste verlo eres extraordinaria, con tus manos sanas y destruyes al mismo tiempo, cuidas a los demás a expensas de ti. Digan lo que digan, llamaste mi atención siendo emocional, explosiva y amorosa, terminé enamorandome de ti. Sakura, ¿te casarías conmigo?
Aspiró profundo cuando le vio sacar un anillo de uno de sus bolsillos, un precioso anillo de diamante con un aro de plata. Se puso a llorar.
—¡Si! —dijo entre el llanto.
En cuanto Itachi deslizó el anillo en su dedo se le abalanzó encima cayendo sobre el. En medio de la embarcación se besaron los dos con pasión pasando su lengua sobre la boca del otro saboreando cada rincón. Las manos de Sakura se afianzaron en el cuello de itachi mientras que las manos de este pasaron de su cintura a su trasero para pegarla más a sí mismo. Sakura gimió entre los besos calentando más el ambiente. Una de sus manos temblorosas se deslizó hasta su camisa para desabotonar mientras que la de él llegó al cierre de su vestido.
¡BOOOM!
Los dos se pararon en un instante. Eso había sido una bomba. Sin dudarlo se levantaron y corrieron a la fiesta donde todos al igual que ellos estaban confundidos y alertas.
¡BOOOM!
—Tsunade-sama —dijo Sakura apareciendo junto a su maestra que ya estaba rodeada por un grupo de ANBU—. ¿Qué sucede?
—¡Hokage-sama! —un ninja apareció con su ropa sucia y la frente manchada de sangre. Se veía que le faltaba el aliento—. Estamos siendo atacados... Akatsuki se ha infiltrado.
El ninja cayó muerto.
