Diodoro observó a su pareja de clientes favoritos, en un principio se sentía la tensión proveniente de la rubia, parecía que no le había echo gracia ver a Nakano interactuar con hachiman, tiempo después parecia que el ambiente se había calmado.
A su lado podía ver de reojo a Nakano-kun, ella también miraba a la pareja de jóvenes de la mesa siete, sin duda su interés estaba en el joven, el no podía culparla por ello, podía entender que en cuestiónes del corazón uno no podía decidir, lo único que esperaba era que si sus clientes se volvían una pareja, ella lo aceptará de buena manera.
- Dido-san, ¿tu crees que ellos se vuelvan una pareja? -
No hacía falta aclarar a quien se refería su empleada - seguramente, con el tiempo suficiente lo serán - vio como nakano hizo un gesto triste, solo esperaba que no hiciera una locura.
Ella miro a su jefe detenidamente - ¿crees que tenga una oportunidad contra Yumiko-san? - su voz sonó inusualmente débil
El cerro sus ojos y lo pensó detenidamente, no quería darle falsas esperanzas, tampoco quería interferir mucho en el tema.
Observo la cara triste que ponía su empleada - no creo que sea imposible, pero tienes que pensar bien que vas a hacer. - la miro fijamente - persigue tus sueños - tal vez lamentaría lo que dijo, pero era lo que tenía que decir, su difunta esposa lo regañaria si no le diera aliento a la joven que tenía frente a el
Ella sonrió se notaba que había recuperado su vigor - por supuesto que lo haré, nadie puede contra mí encantó - dijo adoptando una pose arrogante con las manos en la cintura y sonriendo
- solo no lo hagas en el horario de trabajo - sin duda sentía la aprobación de su difunta esposa cerca, el esbozo una sonrisa nostálgica recordándola
Nakano se puso pensativa - tendré que pedirle su número entonces -
Ellos se levantaron de la mesa siete, caminando a la recepción para retirarse, la rubia había convencido a su tonto amigo para que lo acompañe por más tiempo, ya eran cerca de las nueve y veinte de la mañana.
- adiós Dido-san, gracias por todo - dijo Yumiko con una sonrisa
- hasta la próxima - dijo hachiman no solía ser tan expresivo, por lo que era común en el despedirse asi, o solo con un ligero saludo de cabeza
- hasta pronto jóvenes, por favor vuelvan pronto - hizo una leve reverencia
- ¡Espera Hachi-kun! - se acercó apresuradamente nakano a la recepción - por favor espera un segundo - se acercó a él y rebusco en el bolsillo de su traje de mesera sacando un papel
Quien viera la escena del joven y la mesera lo podría considerar como algo tierno pero si se miraba atentamente, podrían observar a la joven rubia detrás de ellos que tenía una mirada asesina, sin duda está situación no terminaría bien.
- aquí toma - dijo acercando un papel a su cara
El observo a la chica tenía los ojos cerrados y se veia ¿Frágil?
El estiro su mano agarrando su muñeca, esto la sobresalto y abrió los ojos lentamente, pudo ver cómo bajaba un poco su mano sosteniéndola y con la otra tomando el papel, se ruborizo ella no creía que Hachi-kun pudiera actuar de esa manera, esperaba que lo tomara sin más, se había equivocado.
El miro el papel tenía algo escrito.
Hachi-kun este es mí número xxxxxxxxxx, mándame un mensaje más tarde, me gustaría verte más seguido.
El sabía que no era precisamente el mejor para entender los sentimientos de las mujeres, pero claramente una chica como nakano no le daría una nota asi a cualquiera, era evidente que estaba interesada en el, una sonrisa apareció en su rostro y la miró a los ojos, pudo ver cómo el sonrojo crecía en su rostro y se ponía nerviosa escucho algunos suspiros y comentarios de parte de la clientela del lugar.
- te llamaré más tarde - dijo soltando suavemente su mano - nos veremos pronto - se despidió sonriendo
- S-si - sentía arder su cara y sus orejas, esperaba por dios que la gente dejara de mirar, ella siempre fue desinhibida, pero tener tanta gente mirándola en esta situación la sofocaba - nos veremos pronto - dijo apresuradamente mientras hacía una reverencia y salió apresurada hacia la cocina
Se dio vuelta para salir del lugar Miura había salido del local durante la "escena", por lo que estaba esperándolo y por su cara podía decir que no estaba contenta
- perdón por hacerte esperar - se disculpó - parece que tenías razón sobre lo que me estoy volviendo popular - dijo con una sonrisa irónica
- parece ser el caso - lo miro detenidamente - ¿así que la mesera te pidió una cita? - pregunto bruscamente
- no, solo me dio su número - miro como Miura lo miraba, se veía enojada, pero sentía que esa mirada tenía algo más que enojo cargado - ¿quieres hacer algo más? Tengo tiempo todavía -
Ella desvió la mirada - ¿tienes tiempo? Con tantas chicas parece que estarás muy ocupado - había reproche en su voz
- siempre tendré tiempo para ti Yumiko - vio como ella se tensó brevemente y le clavo su mirada de nuevo, no dijo nada - no es como si tuviera novia todavía, no es algo tan simple, además tu compañía es lo que más disfruto - vio como se suavizó el rostro de Miura, logró calmar a la fiera, por ahora.
La rubia maldijo internamente, porque tenía que ser tan fácil para el calmarla con palabras dulces, sabía que lo decía solo para calmarla, pero funcionaba
- ¿disfrutas estar conmigo? - pregunto la rubia inconscientemente
La observo atentamente podía ver cómo se removía nerviosa sin dejar de verlo a los ojos, el cerro los ojos y sonrió
- no ahí nadie con quien me sienta más cómodo Yumiko-chan - pensándolo eso no era una mentira, ella era su relación más estrecha y se sentía a gusto con ella, el abrió los ojos y vio la cara de sorpresa de su amiga, vio como lentamente su cara se ponía de un furioso color rojo mientras abría y cerraba la boca sin poder decir algo entendible
- ¿Yu-yu-yumiko-chan? - eso la agarró desprevenida, mentiría si no admitiera que escucharlo decir su nombre de manera tan dulce no la había echo muy feliz
El se giró y empezó a caminar, luego de unos pasos se volteo - vamos a pasear un poco Yumiko, la gente nos mira - dijo haciendo un gesto hacía los transeúntes que miraban con sonrisas
Ella reacciono mirando a todos lados viendo cómo la gente la miraba, bajo la mirada y camino apresurada hacía el tonto que la había convertido en un espectáculo para los transeúntes
Ella empezó a caminar a su lado, alejándose del lugar - eres un tonto -
El la miró de reojo por un instante - perdón, no quería incomodarte -
Ella lo miro y el desvío la mirada - te perdonaré con una condición -
El resoplo - de acuerdo, pídeme lo que tu quieras - se hizo un silencio parecía que ella pensaba detenidamente que pedir.
Ella agarró la manga de hachiman y lo detuvo sorprendiéndolo, tenía la cabeza agachada, su flequillo cubría sus ojos, eso era inusual para alguien como Miura, se veía como una chica tímida, algo muy alejado a su habitual actitud.
- ¿lo que yo quiera? - pregunto suavemente, sin levantar la vista
Esto era inusual, pero hachiman podía sentir que el calor estaba inundando su rostro, tal vez hasta estaba sonrojado, seguramente su rostro sonrojado no sería agradable a la vista de nadie pensó con una mueca
- si, lo que tu quieras Yumiko-chan - vio como hubo otro sobresalto en su amiga al decir su nombre nuevamente de forma cariñosa, era divertido ver su reaccion
Ella lo agarro de su abrigo y lo acerco más, apoyándo la cabeza en su pecho, no quería que el viera su cara, respiro dándose tiempo, podía sentir la fragancia de su amigo, olía bien sentía el calor que venía de su cuerpo, era una sensación maravillosa que le gustaría mantener por siempre.
Hachiman estaba casi petrificado en el lugar podía sentir el calor proveniente de Miura, su dulce fragancia inundaba sus sentidos, a veces olvidaba que su amiga era una belleza sin igual, sin duda está situación nunca la hubiese imaginado.
Si una semana atrás alguien le hubiese dicho que este día se iba a desarrollar como lo estaba haciendo, se habría reído en su cara, o por lo menos lo hubiera tratado de loco, sin embargo en este día el tenía, una cita con una chica que conoció en una aplicación de citas, la mesera nakano quien era una chica muy agradable le había dado su número y su amiga más importante se estaba comportando como una de esas chicas adorables de las novelas ligeras que leía ocasionalmente, seguramente esto era obra del descarado dios de las comedias románticas, no podía haber otra explicación, ¿O si?
Notas de autor
Hola a todos los que están leyendo esta "historia", por llamarla de alguna manera me alegra que hayan llegado hasta aqui, supongo que algo bueno interesante tiene.
En fin estoy tardando un poco más ya que, el trabajo se habilitó en mí ciudad por lo que volví a trabajar después de mucho tiempo en cuarentena, trataré de traer capítulos nuevos más seguido y iré pensando sobre quién escribiré la próxima historia, si tienen alguna sugerencia no olviden dejar un comentario me encantaría leerlos
Datos de personajes
Hikigaya Hachiman Edad: 23 años Signo: Leo Altura: 1,78 mts Peso: 65 kg
Datos curiosos
•Hachiman suele recordar el pasado ocasionalmente, uno de sus sueños sería poder cambiarlo a su gusto, un sueño imposible pero aún así la idea rondo por su cabeza varias veces.
•Aunque ahora este distante de su familia siempre piensa en ellos, todas las semanas les manda encomiendas con regalos para su hermana, su madre y su padre.
•Si bien siempre odio la idea de trabajar fuera del hogar, su actual trabajo con Yumiko Miura lo hace feliz, aunque nunca daría vos a ese pensamiento y mucho menos frente a otra persona
•Durante los últimos años su tiempo para poder leer se redujo en gran medida, pero siempre encuentra algún momento en su trabajo para leer a gusto, siempre atento a que su jefa no lo atrapé
•Su época favorita del año es el invierno, es cuando el café se disfruta mucho más sin lugar a dudas
•Su color favorito... Nunca lo pensó detenidamente pero seguramente se decidiría por el dorado, aunque nunca lo usaría deliberadamente en su ropa.
