Unos golpes resonaron en el pasillo, el silencio parecía persistente mientras observaba la entrada al departamento de Miura, unos instantes después escucho ligeros pasos detrás de la puerta "mantén la calma, todo saldrá bien" espero unos momentos y la puerta no se abrió –¿Miura, estás bien?- el sabía que ella estaba detrás de la puerta, pero ¿por qué no abría?
Se escuchó un pequeño quejido de sorpresa al otro lado de la puerta, no se esperaba que la sorprendieran –s-si, estoy bien...– dijo y volvió el silencio, que se extendio varios largos segundos
"Esto no irá bien a este paso" debía hacer algo –¿puedo entrar?– pregunto suavemente, esperaba que eso ayudara a Miura a avanzar en esto
–entra... está abierto– dijo Miura alejándose de la puerta para que Hikigaya pudiera ingresar
Empujó la puerta hasta abrirla, Miura se había alejado hasta la sala a unos pasos de la entrada, ella estaba de espaldas a él, pudo ver qué se había cambiado de ropa, llevaba puesto un abrigo de algodón grueso blanco que dejaba al descubierto sus hombros dejando expuesta la piel de sus hombros, tenía puesto un short ajustado y unas medias blancas largas bastante ajustadas se veía hermosa y sensual
Hacía muy poco tiempo estaba vestida de otra forma, la razón de cambiarse se debía ¿a él? "¿Te pusiste eso por mí?" No lo preguntaría nunca en voz alta, siguió viéndola detenidamente por unos instantes, admirando a su gran amiga, eran pocas veces las que se permitia admirarla en todo su esplendor
–¿Te gusta Hikio?– la dulce voz de Miura resonó en el silencioso apartamento, ella lo veía con una sonrisa en su rostro, había un leve rubor en su cara mientras lo miraba, estaba complacida por como la miraba detenidamente, deseaba que lo siguiera haciendo
La pregunta lo tomo desprevenido, un rubor se extendía por su rostro al verse descubierto, tosió en su mano y desvió la vista –T-te ves hermosa– eso era verdad y mentir no tenía sentido después que la mirara tan descaradamente "concéntrate Hachiman mantén la calma... Huele muy bien" la miro de nuevo ella estaba sorprendida cuando se cruzaron sus miradas, por lo general rehuía a sus ojos siempre que intentaba cruzar sus miradas, ella sonrió felizmente a esto
–me alegra que te guste Hikio, pensé en que te haría feliz- delineo su figura con sus manos acentuando las curvas de su cuerpo para el -pensé que te gustaría que vistiera así para ti, la idea de estar con poca ropa paso por mi cabeza, pero decidí dejarlo para más tarde– dijo dando una vuelta lentamente y de manera sensual, estaba ruborizada y sonriendo, nada le gustaba más que notar la mirada deseosa del hombre del que estaba enamorada
El estaba algo conmocionado, lo tomo por sorpresa, pero el sabía que nada de lo que dijo ella era mentira, todo era verdad, su mirada recorrió su cuerpo admirándola detenidamente, sabia que nunca llegaría tan lejos con una broma, era muy real lo que estaba pasando, su corazón martillaba fuerte en su pecho parecía estar atrapado en un sueño muy agradable, la miro a la cara "¿Como puedes ser tan hermosa Yumiko? ¿Cómo puede interesarte alguien como yo? Podrías tener a quien quisieras" –¿Yo te gustó?– pregunto apurado, debía ser directo y aclarar sus emociones
–Me gustas– una respuesta instantánea y directa, ella lo miraba con ternura mientras acortaba lentamente la distancia entre los dos
Eso lo avergonzó, nunca espero tener una respuesta tan clara "pudiste ser menos directa" desvió la mirada para calmarse –¿Desde cuándo?– sentía calor y se sentía muy ligero, queria saber mas
Ella dio unos pasos para achicar la distancia hasta menos de un metro –fue desde la universidad, poco a poco me interese por ti... Entre más te conocia, más me interesabas, más quería saber de ti, más quería estar cerca de ti, hablarte, mirarte, tocarte, que me vieras, me hablaras...– ella se abrazo resaltando sus atributos –quería tenerte, que estemos juntos...– lo miro fijamente su cara estaba roja por la verguenza de sacar sus sentimientos a flote sin control –no quiero que estés con nadie más, quiero que solo me mires a mi, ser tu persona más importante Hikio– dijo con tono dulce y suplicante, podía sentirse el anheló en su voz
Esas palabras lo sorprendieron, nunca imagino que lo viera así, no podía creer que fueran tan profundos sus sentimientos –no soy nadie tan increíble, sin duda no podría hacerte feliz como mereces Yumiko– era consiente de las cosas que pensaban las personas de el, tenía la apariencia de un yakuza, su mirada era siniestra para los demás, lo sabía, lo había escuchado el mismo, nunca encajaría con alguien como Yumiko Miura, solo le traería problemas, malos rumores, lastimarían su imagen sin dudas –estoy seguro que con tiempo encontraras algui...– no pudo seguir hablando
–cállate– Miura había acortado la distancia y ahora lo estaba abrazando –no me importa lo que digas, no me interesa lo que pienses, que digan lo que quieran no me importa, solo importamos tú y yo nadie más tiene nada que ver en esto– el abrazo se intensifico, sus brazos lo apretaban con fuerza
El lentamente fue colocando sus brazos alrededor de ella, abrazándola por la cintura, aun con dudas, pudo sentir como ella se sorprendió cuando sintió sus brazos hacer contacto con su piel, pero no dijo nada, solo lo disfruto, bajo su cabeza hasta poder susurrar a su oído –¿Estás segura de esto? Terminaré decepcionándote seguramente– pregunto más tranquilo intentando hacerla entrar en razón
–no tengo dudas de lo que siento Hikio, no importa que pase, no me importa nada mas... Mientras estés a mi lado...– los susurros resonaban en la habitación el ambiente cálido se sentía muy agradable, el calor debido al contacto se intensifico agradablemente -solo te quiero a ti-
–no soy lo que crees que soy, no sé que ves en mí, ya deberías saber que soy una persona con muchas fallas, con muchos problemas, pero no puedo negar que estoy muy feliz en este momento– el la apretó un poco más hacia el en su abrazo
Miura rio suavemente –me alegra hacerte feliz Hikio, nada quiero más que seas feliz... a mi lado- apretó una vez más su abrazo haciéndolo sentir su cuerpo -entonces déjame decírtelo apropiadamente– ella se separó de él y se alejó un poco
El la vio alejarse paso a paso, quería detenerla, que no se alejara de el, sintio como poco a poco se perdía el agradable calor que sintió hasta hace poco
–Hikigaya Hachiman– ella levantó su mano señalándolo –tu me gustas– se ruborizó al decirlo –t-tu me enamoraste– bajo su mano y desvió la mirada, pero solo un poco, estaba muy avergonzada –dado que cometiste estos terribles actos para enamorar a una inocente y pura doncella debes hacerte responsable– se rió un poco y lo miro feliz, debía llegar al final y darlo todo –por tus crímenes te condenó a una eternidad a mi lado, espero que eso no te moleste–
El la escucho atentamente, Yumiko Miura era sin lugar a dudas la mujer más hermosa del mundo, y solo alguna intervención divina permitiría que esto estuviera pasándole a alguien como el, se acercó lentamente a ella acortando la distancia que ella había puesto –sin dudas la condena parece arbitraria señorita Miura– se detuvo delante de ella –sin embargo una condena que más bien parece una recompensa esta más allá de cualquier expectativa que pudiera tener, nunca me causaría una molestia– estiró su mano para acariciar la mejilla de ella suavemente, un ligero gemido escapó de Yumiko cuando lo hizo –solo espero que no te arrepientas de tu veredicto– dijo sonriéndole gentilmente
–nunca me arrepentiré de esto Hikio– ella paso sus brazos alrededor de su cuello y pegó su cuerpo al de el –nunca te dejare ir, estarás conmigo hasta el final, esa será tu condena y espero que la cumplas felizmente– acercó su cara a el entrecerrando sus ojos
–espero poder hacerte feliz como mereces Yumiko-chan– dijo suavemente cerrando la distancia hacia los labios de Miura
Un ligero roce de sus labios fue su primer beso, o el inicio de este, Miura presionó de nuevo sus labios contra los de el, beso suavemente, lamió suavemente la boca de el pidiendo permiso para profundizar el beso, casi por instinto abrió su boca y sus lenguas se encontraron con cariño se besaron aumentando la pasión del beso a cada minuto, separándose ligeramente para respirar
Yumiko no podía ser más feliz, hace unos días nunca imagino estar tan cerca de su objetivo, pero felizmente la suerte le había sonreído y tenía a su amado Hikigaya besándola no importaba nada mientras pudiera tenerlo a su lado
Se separaron un poco, los dos respiraban pesadamente, se miraban felizmente –te amo Hikigaya-kun, aunque tú no lo hagas en este momento te aseguro que pronto lo harás, solamente dame tiempo– volvió a besarlo –ahora eres mío para siempre– declaró felizmente con la sonrisa más feliz que tuvo en su vida.
Cristal Dorado Final
Notas de autor
hola querido lector, espero que la historia te haya gustado, queda un epílogo como cierre de esta ruta y le seguirá una nueva historia de oregairu, si la historia te gusto déjame un review, dale a fav y follow, ese apoyo me ayuda a seguir escribiendo y trayendo capítulos más seguido
