Hijo#5: Mi lugar seguro

Amane veía sin ninguna emoción el programa de concurso con las luces apagadas, eran las cinco de la tarde, pero a pesar de eso su habitación estaba a oscuras y solo iluminada por la luz de la televisión.

Refugiado debajo de un cobertor que lo cubría por completo a excepción de su rostro y vestido con un pijama verde lima pálido que era perfecto para el invierno.

De no haber sido por el aire acondicionado enfriando su recamara, su cuerpo estaría sufriendo una hipertermia por estar escondido debajo de un grueso cobertor.

Los días posteriores a ser violado por su propio hermano, lo paso recuperándose en unas de las tantas propiedades de su familia, incluso la emoción de estar hospedado en esta propiedad ya no lo sentía como antes.

La mansión al estilo japones era una de sus favoritas por estar rodeada de árboles de gran altura y un patio extenso para dar paseos cuando se le antojara, su estructura lo hacía perfecto por estar lejos de la civilización.

Era por ese motivo que su querido padre le permitió remodelarla a su antojo para que se sintiera a gusto en sus días de estadía.

Pero ahora la recamara que años atrás remodelo para sentirse seguro, solo le traía una sensación de nerviosismo a pesar que aquí tenía todo lo que necesitaba sin la necesidad de que su gente estuviera dando vueltas para traer sus cosas de la casa principal.

Lo único que deseaba era no salir de su habitación por mucho tiempo, sin embargo, él se sentía aprisionado en estas cuatro paredes, al punto que ha llegado a llorar por el sentimiento de culpa que crecía en su interior.

Fue ahí que se dio cuenta de una terrible verdad.

Su lugar seguro ya no lo reconfortaba.

Sin siquiera haberlo notado, Tsukasa le había quitado su lugar seguro.

Amane abrió los ojos al darse cuenta de ese hecho.

- E-este bastardo – Murmuro entre dientes al mismo tiempo que unas lágrimas rebeldes caían por sus mejillas.

El omega cerro los ojos sin molestarse en limpiar las lágrimas que seguían fluyendo de su rostro y simplemente dejó caer su peso hacia el respaldo del sofá con un solo pensamiento en mente.

Necesita vénganse de su hermano.

Sino no todo lo que le enseño seria en vano.

Cuando era tan solo un cachorro de cuatro años casi cinco, su padre organizo una gran fiesta para festejar su quinto cumpleaños y el de su gemelo, pero en esta ocasión invito a varias personas cercanas al clan como algunos invitados de honor para que pudieran conocerlos.

Antes de que los invitados llegaran a la fiesta, su padre les entrego sus regalos por separado y en privado.

No se acordaba de lo que recibió su hermano, pero si se acuerdo con claridad del suyo.

Fue una hermosa horquilla de rosas y mariposas en un extremo del adorno.

Recuerda con nostalgia lo emocionado que estaba al recibir su regalo, a pesar que no podía usarlo por tener el cabello corto.

Ese momento dio pequeños brincos de la emoción y se lanzo a los brazos de su padre para agradecerle su regalo con un beso en la mejilla, su padre solo lo miraba con ojos llenos de cariño, se acuerdo mucho de la sonrisa que tenía y lo que le dijo cuando ambos se separaron del abrazo para mirarse las caras.

"Si alguien te molesta, clávaselo en el ojo. Papa se encargará del resto".

Fue lo único que le dijo.

Para su inocente mente, no entendía por qué su padre le decía eso o porque debía de clavarle a alguien su regalo.

Pero su papa seguía insistiendo en eso e incluso le enseño a sostener la horquilla entre sus ambas manos para enseñarle como apuñalar a alguien con aquella barrilla de plata.

Él solo asintió a lo que le decía y miraba con curiosidad la horquilla por pequeños ratos hasta que fue hora de ir a la fiesta con su familia.

No fue hasta años más tarde que entendió el significado de sus palabras, mientras él sea el hijo de un jefe yakuza, su vida siempre estaría en peligro y habría ocasiones que no tendría a nadie de su lado para apoyarlo.

Entonces él necesitaría que mancharse las manos para sobrevivir.

Lo ha hecho en el pasado.

Fueron muchas ocasiones como para decir con seguridad que no le tenia miedo a mancharse con sangre para lograr sus objetivos, ni mucho menos le tenía miedo a forzarse a realizar actos delictivos.

El omega se levanto del sofá de golpe y sin molestarse por la cobija que caía en el suelo se dirigió a paso rápido hacia su cama para después lanzarse sobre ella.

La nariz le dolió un poco por golpearse en el colchón de la cama, pero no le importo.

En su lugar le presto más atención a sus planes de venganza.

El secuestro o el chantaje no era un método que podía utilizar en estos momentos.

Mucho menos el asesinato, por mucho que él deseara lo contrario.

Mierda.

Amane sabia con certeza que tenia las manos atadas en esta ocasión, pero no quería que su hermano quedara impune por lo que le hizo.

Tenia que sufrir, Tsukasa tenia que sentirse tan miserable como él se sintió cuando se despertó en esa habitación desnudo y desflorado por alguien a quien confiaba.

Pero no se le ocurría nada.

Incluso si se tomaba todo el día para pensar en un modo de vengarse, sus pensamientos no llegaban tan lejos como para tener una base sólida.

No se le ocurría nada, a excepción de una cosa.

Con la mano tenebrosa, acaricio el vendaje que cubría toda su garganta.

Rascando el borde del vendaje con cuidado, el pelinegro medito un poco sus opciones.

Era una marca unilateral ya que él no estuvo consiente al momento de ser mordido, por lo que era cuestión de tiempo para que la marca solo fuese una cicatriz decorativa que se iría desvaneciendo con el paso del tiempo.

El mero hecho de portar la mordida de su hermano lo repudiaba por completo, pero ahora podía aprovecharla para su venganza.

La marca por un corto periodo de tiempo actuaría como lo haría una normal, eso significa que Tsukasa podía sentir su aroma y si se lo permitía, hasta podría percibir sus emociones.

¿Y que otra cosa servía la unión?

Exacto, evitaba que otros alfas lo cortejaran.

Algo que no estaba limitado solo a él, sino hasta su gemelo.

Entonces qué pasaría si se fuera a seducir a otros alfas y los persuadiera lo suficiente como para llevarlos a la cama.

No había mayor vergüenza para un alfa que ser traicionado por su pareja, sobre todo para los ligados en el inframundo.

Tal vez no fue la mejor decisión que haya tomado, pero en estas circunstancias ya no sabía que más hacer.

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Curiosidad que anhelo#5

¿Explique bien con la marca? La marca de Amane es una unilateral, por lo que solo la parte que quiso la unión podrá tener las ventajas y desventajas que trae consigo la marca.

En otras palabras, Amane no está obligado a obedecer la marca o Tsukasa, siendo de algún modo libre.

En cuanto lo que pasara, bueno, estoy retomando información del manga y de varios fics de katekyo hitman reborn para las escenas que involucran la mafia. Y aunque el manga/anime esta en base a la mafia italiana, tomare algunos aspectos para la trama.

Como, por ejemplo, uno de los principios de la mafia italiana es nunca traicionar a su esposa. Si eres capaz de traicionar a quien confía en cerrar los ojos y dormir a tu lado, no eres digno de la confianza de nadie.