El humor de Severus tras dejar el comedor era digno de cualquier depredador a punto de devorar a su presa. (estúpida americana imbécil ¿quien diablos se cree?) Apenas cruzo la puerta para la clase de encantamientos y se percato que su primera clase del curso seria con Gryffindor y sonrió para si.
Dada las circunstancias, la clase de encantamientos se dividía en dos, en la primera mitad practicaban hechizos individualmente y la otra mitad practicaban en parejas solamente con hechizos defensivos.
En su caso, había tenido que cambiar de pareja por lo menos cinco vez el ciclo anterior, este año, le tocaba a una chica de cabellos pelirrojos de nombre Kate Walker, a lo lejos se veía nerviosa mirándole con cuidado, eran pocos los voluntarios para trabajar con el, ya que su carácter acido y el reciente percance con Remus Lupin, en donde le había provocado múltiples cortes razón por la que el profesor Horace Slughorn tuvo que protestar a su favor para que no le expulsaran, alegando que solo se estaba defendiendo contra otros cuatro estudiantes de Gryffindor, cosa que no era mentira, pero que de alguna manera resultaba conveniente para el ya que había podido encargarse de Potter, Lupin, Black y Petegrew, sin necesidad de la ayuda de Malfoy, dejando claro el punto que sin importar la persona el no dudaría en usar magia para defenderse.
Sin embargo a partir de ese día Horace Slughorn, había estado sobre el como una sombra.
La primer clase toco junto Anthony Goldstein, el chico era amable pero nervioso en el trato, temeroso y callado, un poco retraído socialmente, sin embargo esa imagen vulnerable y un tanto torpe se transformaba por completo, cuando se trataba de la clase ya que al hacerlo se mostraba seguro y expresivo, sabia más que cualquiera, incluso el profesor Kattleburn no dudaba en pedir su ayuda en la demostración de algunos especímenes, aquella clase la compartió junto con los estudiantes de la casa de Revenclaw, por lo que la atmosfera en el aula era de lo más común que se podía imaginar, si bien existía un pequeño sesgo de incertidumbre y cuchicheo no pasaba a mas.
(parece que los diarios Newyorkinos son demasiado amarillistas, respecto a la situación en Reino Unido) pensó para sí, durante aquella época las noticias al otro lado del mundo se destacaban por hablar sobre la amenaza que atravesaba Reino unido y de manera particular sobre el cómo la ideología purista de los magos de ese continente había sido el principal problema del conflicto, sin omitir el hecho que todo indicaba al inicio de una guerra, siendo Reino Unido el epicentro convirtiéndose en uno de los lugares más peligrosos para visitar siendo mestizo, Juliet miro a su alrededor y para ella aquel momento parecía un día cualquiera de una estudiante de intercambio, las cosas eran incluso más notorias en Norte América, ya que desde el inicio del levantamiento del señor tenebroso, había toques de queda y las clases se habían vuelto remotas y el hecho que muchas personas con sangre mestiza desaparecían cada día, su madre era una de las Auroras que se había dedicado a investigar sobre las desapariciones, apenas podía creer que esta hubiera estado de acuerdo con llevarla de hecho a un país en donde la situación parecía ser peor.
Juliet, recordó como su madre se despidió de ella.
Flashback on
(Juliet, confió en ti, eres una bruja extraordinaria, estoy segura de que Hogwarts te permitirá aprender muchas cosas sobre ti, estoy muy orgullosa de lo inteligente que eres, tu padre, yo y tu tío seremos siempre tu hogar, aunque ahora estemos lejos, pero se que aquí estarás segura) dicho esto la abrazo de manera prolongada y mientras lo hacia le susurro (no le digas a nadie que eres mestiza, Hogwarts es el lugar mas seguro que conozco por ahora, pero tienes que ser muy cuidadosa con las personas que te relacionas), aquello no era un consejo, parecía una era un orden, su madre había optado por conservar su apellido de pila, en muchas ocasiones su madre le aseguro que no era porque se avergonzara de haberse casado con un no mag, era más por el hecho de asegurarle a ella un futuro sin el peligro de lo que significaba ser mestiza, algo que ella consideraba absurdo ya que en Estados Unidos el convenio de unión con no mag era tan común y aprobado que incluso había un registro por cada familia mestiza de la nación esto con el fin, de bríndales los mismos derechos que cualquier mago tuviera a cualquier no mag en unión con un mago o bruja, sin embargo su madre aún tenía cierto escepticismo por aquel registro, razón por lo que jamás había hecho el papeleo cuando se casó, ni cuando ella nació, producto talvez de haber vivido en la primera guerra donde sus abuelos habían muerto, generando un rechazo natural por cualquier registro mágico, o para hablar sobre su padre, para el mundo entero, ella era la descendiente del gran linaje Decker, hija de otro mago sangre pura y solo eso.
Su madre la soltó, le dio una cálida sonrisa y acomodo su cabello tras su oreja, después su madre se dirigió con el profesor Dumbledore, mientras ella era guiada de mala gana por un squib de nombre Argus Filch a donde se encontraba el profesor Horace Slughorn
Flashback off
-que lindos colores tienen tus escritos...- menciono un chico junto a ello de cabellos rubios y largos, despertándola de sus pensamientos
-gracias, lindo dije, reliquias de la muerte ¿cierto?- menciono en respuesta Juliett percatándose que este portaba un collar.
-interesante, pocos son los que conocen bien el símbolo de la leyenda de las reliquias de la muerte,soy Xenophillius Lovegood- agrego el chico antes cabizbajo, levantando la mirada y le dio una sonrisa.
-Soy…-Balbuceo
-Juliet Decker…todos hablan de ti…de tu familia, la chica de intercambio de Estados Unidos de la gran escuela de magia Ilvermorny -Afirmo el chico-si te enseñaron la leyenda de las reliquias en historia de la magia, realmente estoy sorprendido-
-mi madre me la contaba cuando era mas pequeña, me dijo que mis abuelos creían que era verdad...-
-lo son, lo son, la familia Lovegood cree fielmente que es así- aseguro con fervor el chico.
Juliet estaba por contestar algo, cuando de pronto el profesor Kattleburn menciono su nombre.
-Señorita Decker, ¿le gustaría participar para la siguiente demostración? -
Juliet giro con sorpresa, y comenzó a blasfemar, el único animal con el que ella tenía contacto desde hace un año era su cuervo, un obsequio de su tío por su séptimo cumpleaños, de ahí en adelante los animales más cercanos eran los del zoológico de central park y las ratas del subterráneo, las clases en Ilvermorny de criaturas mágicas eran de teoría, hasta los últimos dos año en donde había practicas en diferentes cedes, mismas que habían sido canceladas por la situación, apenas había tenido cuatro prácticas y de eso ya había pasado un tiempo, (bueno ahora me doy cuenta que debí prestar atención, en lugar de estar distraída por el estúpido capitán de quidditch de la casa de Wampus Richard Brow) un muchacho con el cual tenía una relación casual, desde hace un par de meses.
Tal y como lo previo fue un completo caos, su participación en la clase fue un completo fiasco, ya que al intentar alimentar al cangrejo de fuego se apresuro demasiado y sucumbió, ante la presión de las miradas y cuchicheos, provocando que hiciera un un movimiento tosco y la criatura reaccionara a la defensiva, generando una quemadura en su antebrazo aunque pequeña punzante mintió al decir que no sentía dolor y que no pasaba nada, Anthony Goldstein le ofreció llevarla a enfermería, pero el orgullo conjugado con la vergüenza de ser la representante de Ilvermorny y dar semejante espectáculo de ignorancia, hizo que rechazara la ayuda.
-Deberías ir a enfermería, Juliet…- fue lo que le dijo Anthony tras ayudarle con sus cosas después le dio un ligero apretón de hombro y una cálida sonrisa, devolviéndole sus libros.
-estaré bien, gracias…-afirmo Juliet, este asintió tímidamente y se fue a su lugar.
Para la siguiente clase, ya renegaba de no haber ido a la enfermería, ya que durante la clase de encantamientos el dolor de la quemadura y el tobillo le hacían verse rígida a la hora de realizar el movimiento de varita, cosa que su guía de ese momento Penélope Prewett no pudo ignorar y le hizo sentir como estúpida durante toda la clase.
Ya que al momento de practicar en parejas, el profesor Flitwick le indico que seria mejor que lo hiciera otro día, notando su rigidez.
-Señorita Decker, no quiero mas incidentes el día de hoy, así que por la clase de hoy solo preste atención a sus compañeros- agrego con tranquilidad.
(¿Otro incidente?)Juliet arrugo el ceño
-no te preocupes si en esta clase tampoco puedes practicar tus...habilidades- fue su comentario alentador y algo presuntuoso, a diferencia de Anthony Goldstein, Penelope era una engreída, que aprovechaba a cada oportunidad hacerla sentir como una imbécil.
Aquella clase la compartió con Hufflepuff y Revenclaw igual y aunque estaba tratando de hacer caso omiso de la burla de algunos estudiantes de Hufflepuff y del apodo que le habían puesto el cangrejo de Ilvermorny, Juliet se sentía fastidiada, era una suerte que la siguiente actividad fuera en el exterior del castillo, necesitaba con urgencia respirar aire fresco.
Al fin tras salir de clase y ser escoltada nuevamente por Anthony, Juliet se encontró con su nueva anfitriona
-Hola Juliet…¿todo bien?-dijo Lily aproximándose a ella en forma de saludo mientras esta terminaba de ajustarse su equipo de Quidditch.
- Hola Lily, nada del otro mundo, solo estoy siendo un bufón el día de hoy…-aseguro con sorna y suspiro sin darle importancia, mientras Anthony le devolvía sus cosas y hacia un gesto de despedida.
-escuche lo que paso en la clase de criaturas mágicas… ¿segura que no quieres ir a enfermería? - indago con cuidado la pelirroja.
-Gracias Lily, estaré bien…no quiero perderme nada del primer dia, y menos ahora que podre ver las practicas de Quidditch, ya iré después de clases…-afirmo Juliet un poco más animada.
Una voz se aclaro junto a ella, Lily recordó al cuarteto de Gryffindor que esperaban a ser presentado.
-Olvide presentarte, lo siento, chicos ella es Juliet Decker- afirmo a manera de presentación.
-James Potter, juego como cazador para la casa de Gryffindor – menciono un chico con uniforme de Quidditch, lentes ,ojos avellanados y cabello rebelde, acto seguido rodeo con el brazo a Lily.
- Peter Pettigrew…no juego Quidditch pero siempre acompañamos a James…-aseguro un muchacho regordete, con un par de granos.
-Sirius Black…-dijo un muchacho de ojos grises y cabello negro-tampoco juego Quidditch pero todo sea por apoyar al premio anual- dijo con mofa lo último dándole un golpe en el hombro a James.
Y al fin, el muchacho mas delgado de cabellos castaños y ojos verdes obscuros hablo, este tenia un peculiar rubor cubriendo su rostro- Remus Lupin- se apresuro a decir, Juliet arrugo el ceño ya que no dijo nada mas -¿tu juegas Quidditch?- indago curiosa, al ver que este no decía nada más.
-no- fue tacita su respuesta, sus interlocutores se miraron entre ellos.
-Mencionaste que te lastimaste el tobillo ¿no Juliet? Porque no le ayudas con sus libros Remus- indago Lily empujándolo junto a ella mientras todos caminaban a afueras del castillo.
Remus aclaro la garganta y tomo tímidamente los libros de esta, después ofreció su brazo para que esta caminara usándolo de apoyo
-Gracias- agrego Juliet y lo tomo con cuidado, de inmediato se percato de un par de cicatrices que tenia este, entre estas una más reciente en su mano-¿tu estas bien? - indago al ver la herida un poco ya cicatrizada.
-si, solo tuve un pequeño accidente en la clase de encantamientos-mintió y continuaron caminando.
Ya casi cerca del campo de Quidditch, James arrugo el ceño-creo que tendremos problemas…-afirmo poniéndose serio.
A lo lejos se podían ver un grupo de chicos con uniformes verdes y la otra parte del equipo de Quidditch de Gryffindro alegando.
-Hey Malfoy, hoy le toca practica a los Gryffindor- afirmo al estar mas cerca.
Nuevamente se encontraba en la oficina de Horace Slughorn.
-Estas tan empeñado en demostrar tu valía a las personas equivocadas, estas tan cegado por ser aceptado en el grupo equivocado que desperdicias todo tu potencial Snape- agrego con ferocidad mientras entraban en la oficina tras una larga y turbulenta platica con McGonagall, después de que en clase de encantamientos, este hubiera optado por nuevamente pelear con el cuarteto de imbéciles de Gryffindor .
Mientras el seguía tácito, incapaz de mostrarse afectado por la situación.
-¿si tanto cree que desperdicio mis habilidades porque se empeña tanto en justificarme?-alego sobriamente Snape.
-porque no volveré a equivocarme dos veces-afirmo mientras miraba hacia sus retratos.
-¿señor?-indago.
-no volveré a fingir que no estoy viendo hacia donde va tu camino, antes cometí ese error,y por hacerlo, un chico con todo el potencial de hacer con su vida algo extraordinario es la razón por la que...-se quedo callado-...lo que no entiendo es que si tanto valieras para aquellas personas que buscas tan desesperadamente impresionar, te hubieran visto ya desde el momento que yo te hice parte del club de eminencias, muy por encima de tu propia sangre, te aferras a ofrecer tu lealtad a alguien que no te vera jamas, mas, que como un mestizo..-afirmo harto sentándose de golpe en su asiento.
Severus por primera vez levanto la mirada (como si de verdad usted fuera capaz de verme lejos de ser mestizo) y lo miro con sequedad - me temo que yo no puedo ser su acto de redención profesor Slughorn, no trate de limpiar su conciencia conmigo- afirmo con seguridad.
Un pequeño silencio se hizo en la pequeña oficina, Slughorn le miro con cautela
-descuide Snape, no es mi proyecto hacer de usted mi lazarillo a la redención, si bien no puedo evitar que en cada clase de encantamientos, lastime o hiera a algún compañero o tomo sus propias desciones, tenga por seguro que me empeñare en lograr que sea mi ultimo error en esta escuela -afirmo mirándolo con seguridad
- ¿eso es todo?- dijo secamente.
-si Snape, por cierto, procure ser un buen embajador con nuestra adquisición de Norteamerica o me asegurare de mantenerlo el resto del año limpiando cada botella de la bodega- afirmo con dureza mientras desviaba la mirada.
De un momento a otro el ambiente se volvió hostil, ya que mientras caminaban hacia el campo de Quidditch podía percibir como sus interlocutores, se ponían serios y mantenían de manera discreta su mano sobre sus varitas, en el caso de Remus quien era quien la escoltaba como presionaba con mas fuerza su brazo en cada paso, Juliet supo de inmediato que todo aquello que se decía de Inglaterra parecía tomar peso en cada paso, miro hacia arriba un par de aurores resguardaban las instalaciones desde el exterior, al fin llegaron a donde se encontraban ambos grupos.
-la cancha estaba reservada para Gryffindor- dijo con dureza James mientras le plantaba cara a Lucius.
-¿así? parece que tenemos que arreglar ese asunto, porque el profesor Slughorn nos firmo para practicar hoy-esta vez Malfoy miro de a reojo a los interlocutores contemplando a la nueva visitante
-bueno, parece que tendrás que ir y arreglarlo tu Malfoy, aunque sabemos que eso se te da fatal, porque todo te lo soluciona tu padre- dijo con ironía Sirius.
-Black, que puedo esperar de un pulgoso excomulgado por su propia familia- dijo con asco mirándole de arriba a abajo Malfoy y Peter se escudaba tras ellos
Al oírlo Juliet miro con desprecio al rubio.
Sirius estaba por decir algo cuando Lily le tomo por el hombro
-mira Malfoy no quiero tener problemas, tenemos el permiso de ocupar las canchas el director Albus Dumbledore es quien nos autorizo- afirmo Lily, mostrandole la papeleta.
-aquí solo dice que se autoriza por esta ocasión un partido amistoso con el fin de mostrarle la cancha a la estudiante de intercambio, pero no enfatiza a quien se le da la autorización-
-me toco a mi por esta hora ser la embajadora de la invitada ¿no te parece obvio Malfoy?- dijo con sorna Lily
-mucho cuidado Sangre sucia - menciono con asco Malfoy
-ten cuidado Malfoy no siempre vas a tener a tu sequito de imbéciles cuidándote- menciono un poco mas sobrio James dando un paso hacia adelante.
Este estaba por mencionar algo cuando Juliet hablo.
-¿y cual es el problema, ambos equipos ya están aquí, tengamos un juego rápido- afirmo colocándose entre ambos mientras se soltaba del brazo de Remus
-Mira ¿a quien tenemos aquí?-dijo con sorna Evan Rosier mientras plantaba su mirada en Juliet con una ceja levantada.
-no es la tonta americana de la que todos hablan- afirmo Lucius, mientras su rostro se iluminaba con satisfacción- -dijo con una procaz risa.
Remus estaba por decir algo cuando Juliet volvio a hablar.
-mira hooligan, me importa un comino lo que necesites decir para reafirmar tus notables carencias emocionales, solo vine a ver como se juega Quidditch no a ver como un par de hombres se pelean para ver quien tiene el ego mas grande - dijo con sequedad dándole una sonrisa de vuelta y unas palmaditas, acto seguido le dio la espalda y comenzó a andar a donde se .
Nadie exceptuando al club de merodeadores había sido capaz de hacerle un desplante a Lucius Malfoy, nadie en sus cabales, se atrevía a siquiera ponerle una mala cara, ya fuera por sus nuevos nexos con magos tenebrosos o por el puesto que su padre ocupaba en el ministerio, la gente temía por las repercusiones que podría tener.
El grupo de Gryffindor siguió el paso tras de ella.
Mientras que los Slytherin se quedaron de piedra mientras esperaban la reacción del rubio.
-¿De nuevo en problemas con Slughorn?- indago con curiosidad una rubia que le esperaba en el corredor.
-Hola Narcisa ¿porque no estas estorbando en otro lado?- afirmo mientras caminaba con dirección a la biblioteca.
- creí que seria bueno vieras una cara familiar, he oído que tu día va fatal- afirmo mientras caminaba a la par con el.
-¿que acaso tu no eres igual de superior que tu noviecito y por eso es indigno hablarme?-dijo con sobriedad.
-no seas tonto Severus...- comento mientras le daba un codazo- seria así, se me hubieran reclutado- agrego, provocando que se detuviera de golpe Severus y la mirara -al parecer no soy tan especial,solo un adorno bonito- dijo con sequedad y su rostro se ensombreció un poco mientras negaba con la cabeza.
-y yo pensaba que mi autocompasión era repugnante -agrego con sorna tratando de no darle tanta importancia-¿ y Bellatrix?- agrego
-¿tienes que preguntarlo? la reclutaron antes que Lucius , por eso ya no quiso volver este año-afirmo y apretó los labios- Andrómeda esta oculta con su familia no sabemos donde este, pero es mejor así... -
(que raro la fan numero uno del señor tenebroso tenia que ser la primera en reclutarse)
-Claro- afirmo con sequedad-si tu estas aquí conmigo ¿quien esta con Lucius?-levanto una ceja
-esta en el campo de Quidditch, oí que tenia practica - levanto una ceja.
-¿acaso no están los de Gryffindor, ocupando el campo?- indago
-si, así que ya sabrás con que humor estará-aseguro Cissy, dirigiéndole una mirada de suplica
-ah no, yo no te voy a acompañar..-(la buena voluntad de la proncesa Cissy tiene un precio)
-Vamos Severus, tu sabes que me acompañaba Bella, pero no le caigo muy bien al cincuenta porciento del castillo y el otro porcentaje me tienen miedo...-afirmo solemne, sin dar crédito
(¿porque sera?, ¿sera porque los tratas como basura o porque los amenazas a la menor provocación? o claro es tu carácter infantil)
- y el uno por ciento de la población, osea yo ¿te tolera?- afirmo con ironía-¿no se enojara Lucius si te ve conmigo?-agrego
-¿porque? ¿por ser mi niñero?- agrego con una sonrisa.
Severus levanto la ceja y dibujo una diminuta sonrisa.
Cissy Black la heredera y prima del miserable perro sarnoso de Sirius, era por difícil de admitir su mejor amiga, aun mas que Lucius, si bien durante los primeros años de conocerla había sido un verdadero dolor de cabeza, por sus actitudes infantiles y aires de superioridad junto con la pesada actitud de su hermana Bellatrix con sus ideas puristas , habían sido la mezcla perfecta para atraer al narcisista Lucius y su grupo de amigos, Evan Rosier, Avery, Mulciber, y el si se le podía considerar así, con el tiempo su relación de Lucius y ella se hizo cercana, mas por atracción y ego que por propia compatibilidad, en aquellos tiempos la prioridad de Lucius como con todos los juguetes nuevos de este, era presumir y darle hasta el ultimo detalle, sin embargo con el paso del tiempo se convirtió en un vil adorno, mismo que solo mantenía a su lado por vanidad y seguridad social.
Durante el ultimo año, el ver sufrir a la princesa Cissy era de lo mas común, las múltiples infidelidades de Lucius sin olvidar la forma en la que la trataba, bastaba con hacer correr a cualquiera, pero ella al estar tan comprometida para no correr con la misma suerte que su hermana Andromeda de ser desheredada y repudiada por casarse con un hijo de muggles, se aseguro de ser el adorno perfecto de Lucius que ansiaba por comprometerse y asegurar su linaje.
Y ahí entraba el, siendo por defecto el paño de lagrimas y protector no solo del cretino de Lucius también de Cissy, uno que con el tiempo lejos de verlo por la pureza de su sangre, lo miraba como el amigo que le escuchaba y acompañaba , y así era como aquella niña mimada al parecer le había tomado un poco de afecto.
Severus suspiro profundamente-vamos...tengo de todas maneras buscar a la nueva adquisición de Norteamérica y ser su niñero- dijo con pesadez.
-el cangrejo de Ilvermorny- dijo con una sonrisa procaz.
-¿el que?-
