Disclaimer:
Los personajes principales no me pertenecen si no a sus respectivos autores Kyōko Mizuki e Yumiko Igarashi. Esta historia producto de muchos traumas infantiles ocasionados por dichas autoras es sin fines de lucro y solo para mi liberación de los mismos y espero entretenimiento de uds.
De antemano me disculpo por toodos los errores gramaticales y de principiante que pueda tener. Espero estar mejorando ;-P
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CAPITULO 7
La Vida después de Terry
"¡Shhh! silencio ya les dije que no hicieran ruido" el pequeño Hugo daba las órdenes a sus compañeros. "La jefe se dará cuenta si no tenemos cuidado" Les indicaba en un tono- según él- tan serio que provocaba que los demás ahogaran las risas cubriéndose sus bocas. Hugo abrió cauteloso la puerta de la recamara de Candy llevando tras de sí a una fila al parecer interminable de chiquillos emocionados. Trataban de esconder sus almohadas tras de sus espaldas. Se acercaron sigilosos al bulto en la cama y a la silenciosa indicación que marcaba Hugo con sus dedos. "1….2….3….. AHORA!" Una fuerte lluvia de almohadazos calló sobre aquel bulto que extrañamente se encontraba inerte sobre la cama. Más de un pilluelo se rascaba la cabeza sin entender por qué su sorpresa no había resultado. De repente se escuchó el azotón de un fuerte portazo que cimbro a todos los pequeños.
"¡Ajá! Con que esas tenemos pensaron que esta vez sí me atraparían. ¡Ahora verán!"
Les advirtió Candy haciendo caer sobre los desconcertados niños una serie de golpes utilizando su almohada cual molino de viento. Entre gritos y risas se desató la guerra.
Tras la puerta dos mujeres se reían divertidas al ver aquella escena tan digna de la Candy que amaban y conocían. Esa Candy que lentamente daba atisbos de recuperarse a si misma después de tan largo tiempo. Como siempre podría pretender ante todos seguir como si nada malo le hubiera pasado pero esas dos damas sabían lo atribulado de su dolorido corazón. Bastaba con recordar sus cada vez más espaciadas - pero aun presentes - crisis nocturnas.
Todo había empezado justo al terminar aquél picnic organizado por el señor William hace más de 8 meses en Mayo. Cuando al fin se dio a conocer con su verdadera identidad ante la familia.
Flashback
El escandaloso ruido de platos rotos hizo que las amables mujeres entraran con rapidez a la cocina. "¿Pero qué sucedió?" "¿Está todo bien?" preguntaron la Señorita Pony y la hermana María respectivamente. Lo que vieron les heló el corazón. Candy yacía en el piso de rodillas temblando, con una mano apoyada en el piso y la otra sobre su pecho.
"No, sé. No… puedo…. Respirar."
Decía hiperventilando con la voz entrecortada estrechándose el pecho. La hermana María corrió hacia la chica que se encontraba pálida como un fantasma.
"Recuéstela en el piso hermana" le indicó la señorita Pony "Tranquila Candy respira, adentro, afuera, imagina que estas trepada en lo alto del padre árbol, observando el atardecer" La mujer la guiaba con voz pausada y serena haciendo acopio de toda la experiencia que tenía de saber como gurardar la calma ante cualquier situación. Cualidad adquirida al haber cuidado a tantos pequeños a lo largo de su vida. La joven se empezó a calmar poco a poco al escuchar la suave y tranquila voz de la mayor de sus madres, mientras la otra le sostenía la cabeza recargándola sobre su regazo despejándole cariñosamente los rizos de la cara.
Candy sentía que le estrujaban el corazón por dentro. Su formación de enfermera le hacía pensar- si no supiera el verdadero motivo – que se trataba de un ataque cardiaco. Se sentía mareada, débil. Tenía la boca seca y sus brazos entumecidos le hormigueaban. Lentamente su respiración se fue regularizando, pero el dolor que sentía no disminuyo en lo más mínimo. Podía escuchar los latidos de su corazón retumbarle en los oídos. ¡Sentía que moriría!
¡No podía más! había intentado poner cara de felicidad toda la tarde. Había tratado de disfrutar en compañía de sus seres queridos. Ahí estaba la ironía del asunto "Sus seres queridos" sin embargo por algún motivo no podía dejar de pensar en ese ser que se proclamaba como dueño absoluto de su corazón. No lograba identificar porque justamente ese día era que había sentido aún más la presencia de Terry que en otras ocasiones.
Al principio se había sentido feliz, liberada de haber conocido al fin al escurridizo Tío abuelo, y saber quién era su príncipe de la colina lo cual fue una gran sorpresa. Pero a medida que había avanzado la tarde se sintió invadida por un abrumador sentimiento de incertidumbre y angustia. Un dolor desgarrador le inundaba el pecho. Como si le estuvieran despellejando el alma por dentro.
Se incorporó intempestivamente, abalanzándose a los brazos de la religiosa sollozando sin poderse controlar sobre su pecho. Las damas intercambiaron miradas de preocupación. La joven se veía más pequeña, vulnerable, indefensa. Era la primera vez que ellas presenciaban que Candy era presa de un ataque de pánico de esa magnitud. Pero ambas tenían la certeza que no era la primera vez que la chica se había sentido de así. Solo Dios sabría desde cuando era que la pesadumbre se apoderaba de tal manera del corazón de la siempre valiente joven.
Casi recordaron los tiempos cuando regresó de casa de los Andrey tras la muerte del joven Anthony. No fueron necesarias las palabras. El lazo era tan fuerte entre las tres mujeres que lograban entenderse en silencio. Tan solo los adoloridos sollozos de Candy llenaban el cuarto, más bien el hogar entero.
Por la ventana se filtraba la luz de la fría y solitaria luna que añoraba la cercanía de su cálido sol.-Fin del Flashback
"Señorita Pony, que alegría ver a Candy disfrutar con los niños de nuevo"
"Asi es hermana, es un deleite verla con ellos. Aunque solo sea cuando se permite unos días de vacaciones."
"Ya ve que está muy ocupada planeando el proyecto de la nueva clínica con el doctor Martin en Chicago"
"Sí que bueno que el amable doctor logro recuperarse por completo de su adicción a la bebida"
"En eso tuvo mucho que ver nuestra Candy. Ya recordara las travesuras que le hacía al doctor de esconderle la botella o rebajársela con agua"
"También los pasajes más oscuros de los cuales tan solo podíamos imaginarnos por la cara de angustia de Candy"
"Todavía recuerdo las noches que se pasó en vela cuidando del buen doctor en la cabaña que le presto el señor Andrey para su recuperación. Las veces que llegaba exhausta y en vez de descansar se dirigía directo a la capilla"
"Pues ahora podemos decir que sus rezos fueron escuchados"
"Candy es toda una enfermera experimentada. Un excelente ejemplo. Tan solo me gustaría saber que su corazón realmente ha sanado"
"Recuerde hermana que las heridas del corazón requieren de un poco más de tiempo para sanar. En especial cuando no se han reconocido todas las heridas que siguen presentes en este. Como es el caso de Candy"
De repente se abrió la puerta y la habitación escupió a un puñado de chiquillos sonrojados de la risa y todos cubiertos de plumas que cayeron uno encima del otro al tropezarse entre ellos.
"¿Pero que es esto?" "¡Candy!" le llamaron sus madres al unísono al ver el abundante camino de plumas que revoloteaban sobre los niños.
La joven causante del alboroto salió del cuarto con mirada traviesa y actitud de disculpa "Lo siento, nos dejamos llevar. Pero prometo reponer las almohadas." Estaba toda despeinada con los rizos alborotados y cubierta de pies a cabeza de plumas, incluso tenía unas cuantas atrapadas entre sus pestañas. Parecería que hubiera librado una batalla campal con un corral completo de rebeldes gallinas. A las religiosas no les quedo de otra más que unirse a las risas ante tal visión. Hasta entonces fue que Candy se vio a sí misma reflejada en el vidrio de la ventana. Haciendo uno de sus típicos gestos guiñando traviesamente un ojo y sacando la lengua se contagió de nueva cuenta por la algarabía de los presentes riendo a carcajada abierta.
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El bullicio de la tarde había dado paso a la calma de la hora de dormir. Después de haber apoyado a sus madres con la rutina de pijamas, cepillado de dientes y riguroso cuento, se dirigió pesadamente hacia la soledad de su habitación. Empezó a sentir el ya tan familiar dolor en su pecho que siempre terminaba recordándole a la misma persona. No entendía el empecinamiento de su cuerpo por recordárselo de esa manera tan agobiante. Su mente y su corazón invariablemente le hacían pensar, respirar, añorar su cercanía.
Muchas veces se había tenido que reprender a sí misma al encontrarse frente a los puestos de periódicos con el firme propósito de saber noticias de Terry y tratar de calmar un poco la incertidumbre que la inavadia. Con el paso del tiempo se había hecho a la idea de vivir sin él. Lo que más le había dolido había sido enterarse que Susanna lo había dejado por alguien más y él no había ido a buscarla. La única razón válida para ella sería que el joven realmente había terminado por enamorarse de la actriz. El solo pensar en esto le ocasionaba un profundo sentimiento de pena en el alma. Sabía que ella misma le había hecho prometerle que sería feliz pero no podía dejar de pensar en que su felicidad se unía inevitablemente a la de Terry.
Candy se imaginaba que para él su recuerdo de ella seguramente se había ido desvaneciendo de su memoria. Cuando estaban juntos en el San Pablo, en Escocia, sentía que su corazón se incendiaba con el fervor de su amor. Incluso después de su breve encuentro en Chicago, cuando intercambiaban correspondencia seguía sintiendo ese fuego aunque más cálido, menos intempestivo. Ahora le parecía que su llama se había extinguido y por eso siempre tenía frío.
"¿Cuándo será que se me desaparezca este frío?" Se preguntaba- sintiéndose tonta al no poder sobreponerse a su rompimiento- mientras frotaba sus brazos tratando así de obtener algo de calor. Era como si su corazón estuviera trabajando a marchas forzadas para compensar el fuego que sentía se había apagado. Todo le costaba mucho más trabajo que antes. Había podido superar grandes dificultades en su vida pero por alguna razón sentía que esto la superaba y no lograba entender por qué. Como si su alma luchara en sus sueños contra fuerzas extrañas por motivos que ni siquiera se imaginaba.
Sus temores nocturnos la despertaban en medio de la noche con el mismo nombre en sus labios. Por más que lo intentara no lograba sacudirse ese sentimiento de estar perdiendo una batalla importante. Una batalla de vida y muerte que libraba todas y cada una de las noches desde su separación dejándola exhausta.
La única solución era rezar. Trataba de calmarse y dirigía sus rezos elevando sus ojos al cielo. Ese día invariablemente lo recordaba aún más. "Feliz cumpleaños amor donde quiera que estés".
En ese mismo instante sin que Candy pudiera sospecharlo un elegante joven protegía como guiado por sus rezos a un excompañero del colegio, en un baresucho de Baltimore.
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Lo se no es muy largo, pero quise dejarlo hasta aquí para que tuviera mayor contundencia al tratar de darles un panorama de la vida de Candy justo donde empieza mi historia. (La noche después de la fiesta en la Colina de Pony)
Prometo compensarles este breve capitulo lo antes posible!
Continuando con la tradición les contesto sus amables y muuuy bienvenidos reviews. Ya sean cortos largos muchos o pocos, creanme que son extremadamente valorados. Les agradezco infinitamente el que me hagan sentirme acompañada en esta aventura.
Becky7024:
Gracias a ti por comentar y dejarme saber que te va pareciendo esta historia. Asi es con Archie tiene muuucho trabajo ppr delante ya te imaginaras con lo testarudos que son nuestros amados protagonistas. Lo bueno es que podemos confiar en su propia terquedad para que no desista. Ahora si tendra mucho que probqar nuestro querido elegante. Jaja que bueno que te gustó eso del disfraz de oso. como lo mencione en el capitulo anterior Albert ultimamente no sabe como dirigirse a Candy tal vez sea por culpa de sus sentimientos (eso esta por verse =P ) Linda ya te subiste a este tren y bienvenida seas, ahora abrochate el cinturon que lo bueno esta por venir. Me encanta ver que estas al pendiente de mis locos desvarios y siempre eres la primera en opinar.
Phambe:
¿Que te digo? me encanta tu retroalimentacion. Es verdad, mi historia esta restringida porque quiero tener absoluta libertad de expresar y tocar todos los temas como mejor me plazca y según lo vaya requiriendo la trama ya que no pretendo sacarme nada de la manga si no justificar cada escena basándome en las necesidades mismas de los personajes y el desarrollo de los mismos. Habiendo dejado eso en claro siéntete tu también con la libertad de expresar lo que creas conveniente para ayudarme a mi crecimiento como aficionada de las letras.
Me alegra que percibas a este Terry de la manera que describes porque justamente es lo que pretendía lograr. Sí el amado Terry tan perfecto en su imperfección! Yo también aborrezco las historias donde solo lo ponen como un personaje gris olvidándose por completo de todos los matices que su creadora nos regalo al introducirnos un poco en lo que fue su niñez. Si te pones a pensar realmente no dio grandes detalles acerca de la vida de Terry. Muchas de las cosas que probablemente le tocaron vivir solo podemos imaginarlas. Pero en mi humilde opinión siento que en esos pequeños rasgos que Mizuqui nos regalo se encuentra la fascinación que muchas sentimos por este entrañable personaje. Casi me atrevo a pensar que cuando la misma autora lo creo se le salio de las manos por su ímpetu y logró saltar a través de las imágenes y letras para atraparnos a las Terrytanas con su fuerza, su rebeldía su picardía pero sobretodo con su pasión, su vulnerabilidad y su corazón de oro.
Precisamente es por este abandono en su niñez uno de los motivos del porque para mi logra ser la pareja perfecta con Candy. Porque se entienden, se reconocen como almas a las que les tocaron vivir cosas muy duras desde temprana edad. La diferencia entre ellos obviamente es el enfoque que cada uno le dio a lo vivido y la red (o falta de ella) de apoyo de la que se rodeaban.
Como ya lo mencione antes, tenia muchas ganas de explorar estos personajes mas a fondo y uno de ellos que siempre me pareció que quedo relegado a segundo termino siempre, fue Archie. Una de mis escenas favoritas en el manga es cuando toca la gaita para sus dos hermanos caídos en el funeral de Stear. Me partió el corazón ya que te da a saber que el también ha sufrido grandes perdidas y sin embargo sigue adelante, como roble apoyando incluso a Albert en su papel como cabeza de familia y como único y mas lógica suceción en el clan. Así pues para mi lo mas lógico era que la relación entre él y Terry evolucionara ya que los dos tenían una gran necesidad de amor fraternal y se encontraron en un momento por demás vulnerable para ambos con sus corazones lastimados.
Espero te guste como se va desarrollando la trama. Ten por seguro que no estoy tomando nada a la ligera y cada linea que escribo tiene su razón de ser. Ya se irán revelando una a una esas ambigüedades que mencionas.
Sin mas por el momento las dejo chicas.
Nos seguimos leyendo!
Elby8a ;)
