Paula se limpió la mano. Cogió aguja, hilo y empezó a coser las heridas.
Sheila se
acercó poco a poco.
-Al mÃnimo movimiento, canto-amenazó.
Laura se estremeció al ver a Paula coserse. Will se acercó lentamente con la Daga.
-En mi mundo, estás condenado a muerte-soltó Paula-. Hacer eso a la Mecanera es muy grave-añadió orgullosa.
Will cogió con fuerza la Daga. Miró a Paula y luego al cielo.
-Eres un peligro público pero bueno... qué horror... Paula, la Daga es tuya. Cuando cortes a alguien esos dedos, será el siguiente portador de la Daga. Mira, funciona asÃ...
Will explicó a Paula el funcionamiento de la Daga, y para lo que servÃa. Paula sonreÃa malignamente. Al acabar, todos tenÃan envidia.
-¡¡BUAAAAAAAA!! ¡¡YO QUIERO!!-gritó Laura.
-Y... ¿no es bastante chorra el método de selección?-preguntó Paula.
-¿Eh?
-Si te corta los dedos... ¿cómo usas la Daga?-dijo Paula.
-Mmm... creo que ya no quiero la Daga-dijo Sheila.
-Ahora TÚ te responsabilizas de ella, no yo-gritó Will, con lágrimas en los ojos.
A Paula se le iluminaron los ojos. Alba temió lo peor.
-Mira si tienes peligro que soy capaz de cortarme mis queridos dedos para salvar a la humanidad del apocalipsis-balbuceó, mirando con temor el objeto.
-¡¡TIEMBLA MUNDO!!-gritó Paula, con la maldad impregnada en cada letra.
-Paula...
-¿Qué?
-¿Me ayudarás a encontrar a Lyra?-preguntó Will, abatido.
-Me lo pensaré-respondió Paula. Vio la cara de rabia de Will-. ¡Que es coña! Pero primero he de cortar este jamón que no se partÃa ni a ostias.
Paula sacó de la mochila una pata de jamón serrano.
-¡¡DE PATA NEGRA DE PATA NEGRA NOSOTROS SOMOS DE PATA NEGRAAA!!
-Como vuelvas a cantar te enteras-sentenció Laura.
Paula cogió la Daga y partió el jamón en varios trozos. HabÃa perdido mucha sangre. Repartió todo el jamón entre los presentes. Will miró la Daga. Paula lo captó.
-Venga, en marcha. Tenemos que Mecanizar... digo, encontrar a Lyra-gritó a todos.
-¿AHORA tengo que levantarme? ¡Mis piernas no me responden! Estaba en la plaza después de ir a comprar toneladas de ropa. Estoy muerta-dijo Alba, poniendo cara de cansancio. Paula vaciló.
-Bueno, unas horas haciendo el vago no sientan mal a nadie-dijo Paula, tumbándose en el suelo.
Mientras Paula roncaba, a ritmo de Mecano, Will se despertó. Alba observaba unas fotos de Juan y Laura y Sheila buscaban tapones para los oÃdos. Como todas estaban absortas, se levantó sigilosamente y fue hacia Paula. Cogió su mochila y la abrió. En los bolsillos grandes habÃan discos, un libro, vÃdeos... pero la Daga no estaba allÃ. Abrió el bolsillo pequeño, cogió lo único que tenÃa y lo sacó. Cuando se dio cuenta de lo que era, empezó a gritar.
-¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHH!! ¡¡QUÉ ASCO!! ¡¡UNA COMPRESA SUCIAAAAAA!!- gritó a pleno pulmón.
Por suerte para él, no desconcentró a nadie. Tras registrar la mochila de Paula se dio cuenta: la Daga estaba junto a la almohada de su dueña. Con mala leche, la cogió, pero...
-¡¡AIII DALAIII LAMAAAAA DALAIII LAMAAAA DALAAAII!!
-¡¡AIII AIII DALAIII LAMAAAA AII DALAI DALAI OOOOOH AI DALAI!!
La Daga tenÃa alarma. Cuando alguien intentara robarla, sonarÃa una canción aleatoria.
-Hola... bonita Daga.
-¡Ladrón! ¡NO TOQUES ESO!-gritó Paula.
Alba, Sheila y Laura se acercaron. Paula estaba bastante enfadada... y con la Daga en la mano.
-Tranquilidad, Paula, tranquilidad-susurró Alba.
-Hay que ver... ¡Paula! CreÃa que tenÃas más... sentido común no... ¡autocontrol!-gritó Sheila.
-¿Sentido común? ¿Autocontrol? ¿PAULA? ¿En qué mundo vives, Sheila?- preguntó Laura.
-En el de Paula no, gracias a Dios-suspiró Sheila.
-¿Qué tiene de malo?-preguntó Paula, enfadada, con la Daga apresada entre sus dedos.
-Nooo qué va, si es maravilloso-contestó Sheila, intentando ocultar el tono de ironÃa, mirando con temor el arma de Paula.
-Tengo una cosa en mi mano que a este paso usaré para inmolarme- Estáis todas LOCAS-dijo Paula.
-¿Te has mirado alguna vez al espejo, Paula?-preguntó Laura sarcásticamente.
-Lo rompà por un ataque de furia-comentó Paula.
-Bah, yo lo rompà porque vi al demonio reflejado-dijo Laura.
-Bueno es lo normal...-susurró Sheila.
-¿Por qué?-preguntó Alba.
-Si ella es el demonio, lo normal es que se refleje en el espejo-explicó Paula. Laura le pegó una torta.
-¡TÚ, GUARRA!
Paula soltó la Daga y se lió a ostias con Laura. Cuando Sheila la cogió para dársela a Laura, la alarma sonó. Paula dejó de pegar y se emocionó tanto que se puso a cantar. Laura veÃa todo flipada.
-¡¡LLEGA LA NOCHEEE CIERRA LA PERSIANAAA HAY UN MOSQUITOOO PREPARA LA EMBOSCADAA BAJO LA CAMA SOBRE LA NEVERA DÃ"NDE TE ESCONDES SAL QUE YO TE VEAAA!!-cantó.
-¡¡HAWAIII BOMBAYY SON DOS PARAÃ
acercó poco a poco.
-Al mÃnimo movimiento, canto-amenazó.
Laura se estremeció al ver a Paula coserse. Will se acercó lentamente con la Daga.
-En mi mundo, estás condenado a muerte-soltó Paula-. Hacer eso a la Mecanera es muy grave-añadió orgullosa.
Will cogió con fuerza la Daga. Miró a Paula y luego al cielo.
-Eres un peligro público pero bueno... qué horror... Paula, la Daga es tuya. Cuando cortes a alguien esos dedos, será el siguiente portador de la Daga. Mira, funciona asÃ...
Will explicó a Paula el funcionamiento de la Daga, y para lo que servÃa. Paula sonreÃa malignamente. Al acabar, todos tenÃan envidia.
-¡¡BUAAAAAAAA!! ¡¡YO QUIERO!!-gritó Laura.
-Y... ¿no es bastante chorra el método de selección?-preguntó Paula.
-¿Eh?
-Si te corta los dedos... ¿cómo usas la Daga?-dijo Paula.
-Mmm... creo que ya no quiero la Daga-dijo Sheila.
-Ahora TÚ te responsabilizas de ella, no yo-gritó Will, con lágrimas en los ojos.
A Paula se le iluminaron los ojos. Alba temió lo peor.
-Mira si tienes peligro que soy capaz de cortarme mis queridos dedos para salvar a la humanidad del apocalipsis-balbuceó, mirando con temor el objeto.
-¡¡TIEMBLA MUNDO!!-gritó Paula, con la maldad impregnada en cada letra.
-Paula...
-¿Qué?
-¿Me ayudarás a encontrar a Lyra?-preguntó Will, abatido.
-Me lo pensaré-respondió Paula. Vio la cara de rabia de Will-. ¡Que es coña! Pero primero he de cortar este jamón que no se partÃa ni a ostias.
Paula sacó de la mochila una pata de jamón serrano.
-¡¡DE PATA NEGRA DE PATA NEGRA NOSOTROS SOMOS DE PATA NEGRAAA!!
-Como vuelvas a cantar te enteras-sentenció Laura.
Paula cogió la Daga y partió el jamón en varios trozos. HabÃa perdido mucha sangre. Repartió todo el jamón entre los presentes. Will miró la Daga. Paula lo captó.
-Venga, en marcha. Tenemos que Mecanizar... digo, encontrar a Lyra-gritó a todos.
-¿AHORA tengo que levantarme? ¡Mis piernas no me responden! Estaba en la plaza después de ir a comprar toneladas de ropa. Estoy muerta-dijo Alba, poniendo cara de cansancio. Paula vaciló.
-Bueno, unas horas haciendo el vago no sientan mal a nadie-dijo Paula, tumbándose en el suelo.
Mientras Paula roncaba, a ritmo de Mecano, Will se despertó. Alba observaba unas fotos de Juan y Laura y Sheila buscaban tapones para los oÃdos. Como todas estaban absortas, se levantó sigilosamente y fue hacia Paula. Cogió su mochila y la abrió. En los bolsillos grandes habÃan discos, un libro, vÃdeos... pero la Daga no estaba allÃ. Abrió el bolsillo pequeño, cogió lo único que tenÃa y lo sacó. Cuando se dio cuenta de lo que era, empezó a gritar.
-¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHH!! ¡¡QUÉ ASCO!! ¡¡UNA COMPRESA SUCIAAAAAA!!- gritó a pleno pulmón.
Por suerte para él, no desconcentró a nadie. Tras registrar la mochila de Paula se dio cuenta: la Daga estaba junto a la almohada de su dueña. Con mala leche, la cogió, pero...
-¡¡AIII DALAIII LAMAAAAA DALAIII LAMAAAA DALAAAII!!
-¡¡AIII AIII DALAIII LAMAAAA AII DALAI DALAI OOOOOH AI DALAI!!
La Daga tenÃa alarma. Cuando alguien intentara robarla, sonarÃa una canción aleatoria.
-Hola... bonita Daga.
-¡Ladrón! ¡NO TOQUES ESO!-gritó Paula.
Alba, Sheila y Laura se acercaron. Paula estaba bastante enfadada... y con la Daga en la mano.
-Tranquilidad, Paula, tranquilidad-susurró Alba.
-Hay que ver... ¡Paula! CreÃa que tenÃas más... sentido común no... ¡autocontrol!-gritó Sheila.
-¿Sentido común? ¿Autocontrol? ¿PAULA? ¿En qué mundo vives, Sheila?- preguntó Laura.
-En el de Paula no, gracias a Dios-suspiró Sheila.
-¿Qué tiene de malo?-preguntó Paula, enfadada, con la Daga apresada entre sus dedos.
-Nooo qué va, si es maravilloso-contestó Sheila, intentando ocultar el tono de ironÃa, mirando con temor el arma de Paula.
-Tengo una cosa en mi mano que a este paso usaré para inmolarme- Estáis todas LOCAS-dijo Paula.
-¿Te has mirado alguna vez al espejo, Paula?-preguntó Laura sarcásticamente.
-Lo rompà por un ataque de furia-comentó Paula.
-Bah, yo lo rompà porque vi al demonio reflejado-dijo Laura.
-Bueno es lo normal...-susurró Sheila.
-¿Por qué?-preguntó Alba.
-Si ella es el demonio, lo normal es que se refleje en el espejo-explicó Paula. Laura le pegó una torta.
-¡TÚ, GUARRA!
Paula soltó la Daga y se lió a ostias con Laura. Cuando Sheila la cogió para dársela a Laura, la alarma sonó. Paula dejó de pegar y se emocionó tanto que se puso a cantar. Laura veÃa todo flipada.
-¡¡LLEGA LA NOCHEEE CIERRA LA PERSIANAAA HAY UN MOSQUITOOO PREPARA LA EMBOSCADAA BAJO LA CAMA SOBRE LA NEVERA DÃ"NDE TE ESCONDES SAL QUE YO TE VEAAA!!-cantó.
-¡¡HAWAIII BOMBAYY SON DOS PARAÃ
