Alba dio unos cuantos pasos. Un templo para Obi Wan Kenobi, otro para Anakin Skywalker... y en medio de la ciudad, un gran monumento en el que se veía a una chica con postura heroica. Un robot de apariencia semejante a R2D2 salió a recibirles.

-Bienvenidos al pais de la Reina Hermidala. Soy R9K4. Si quieren entrevistarse con ella, deben reconocer que Ewan es muy guapo-dijo el robot con voz electrónica.

Siguieron a R9K4 hasta una gran mansión. Habían dos estatuas a la entrada. En una se veía a Ewan y en la otra a la que parecía ser la Reina Hermidala. En estatuas, estaban abrazados.

Una anchoa enlatada salió del templo. Paula se le quedó mirando.

-¡Tú! ¿No eres Darth Vader?-gritó Paula.

-No, soy un preso. A los presos nos visten así... como a anchoas enlatadas- contestó la anchoa.

-¡Anda! No soy la única que piensa que Darth Vader parece una anchoa enlatada-dijo Paula, contenta.

Cuando llegaron a la puerta de la mansión, se pegaron una torta contra ella. Se habían abierto las puertas para que salieran dos caballeros Jedis. En la puerta, una inscripción no les gusto un pelo: "La Reina Hermidala aquí está y sólo si eres un Jedi contigo hablará". Tragaron saliva y entraron en la sala. Paula seguía convencida de que le habían plagiado.

-Reina Hermidala, aquí están los turistas-anunció R9K4.

Una chica de trece años estaba jugando con un ordenador.

-¿Eh? ¡Ah, ya! Perdón... Bienvenidos a mi mundo-dijo la chica, apurada.

-Reina Hermidala, estamos buscando a Lyra Belacqua con la Daga. Lo que pasa es que ya estamos hartos de encontrarnos con toda clase de locos por el camino-dijo Will, mirando a la Reina.

-¡Harto estarás tú! Yo estoy encantada-dijo Paula, sonriendo. Rubén, Laura y Alba asintieron.

-¿Qué queréis?-preguntó Hermidala.

-¡EL DISCO DE ANA TORROJA EN FRANCÉS!-gritó Paula.

-¡Cállate!-gritaron Rubén, Laura, Alba y Will. Paula se cabreó y se fue al ordenador de Hermidala, que ahora estaba vacío.

-Un momento, me comunican que mi marido quiere venir a saludar y a enseñaros qué no debe, bajo ningún término, poseer Paula-dijo solemnemente Hermidala.

Ewan McGregor entró por la puerta, vestido de Jedi. Alba se quedó con la boca abierta.

-¡Hola! Soy Obi Wan Kenobi-dijo Ewan.

-¡¡EWAN GUAPOOOOOOOOOOOOOOOO!!-gritó Alba.

-Como vuelvas a decirle eso a MI Ewan, te destierro-amenazó Hermidala.

-¿Veis este sableláser? Pues Paula NUNCA debe poseer esta pistola en caso de que esté un poco contenta. A no ser que sea un caso a vida o muerte-dijo Ewan.

-¿Tan peligrosa es esa arma?-preguntó Laura.

-La peligrosa es Paula-respondió Obi.

-Bueno, eso ya lo sabíamos-dijo Rubén.

-Supongo... ¡eh! ¿A que MoOoOoOoOoOoOoOlAaAaAaaAaAa el sable?-dijo Obi.

-¡SÃ