Hoy me he despertado con una sensación extraña. No me suele pasar, pero no
le he dado importancia. Estoy nerviosa por la batalla. Y se que él también.
Cuando me he despertado acababa de amanacer, y su sitio al lado mía ya estaba vacío y frío. He salido a buscarle y lo he encontrado aquí, en esta pequeña elevación, observando las tiendas de nuestros compañeros y el terreno donde lucharemos.
Tenemos que acabar con una banda de goblins rebeldes. Hemos sido contratados por el señor de las tierras circundantes, que están siendo atacadas y saqueadas por estas bestias.
Le pongo una mano en el hombro y volvemos a la tienda. Recogemos nuestras cosas y nos equipamos para la lucha. La mayoría de nuestros compañeros se reúnen con nosotros.
Las órdenes son claras, todo parece fácil. Nos situamos cerca de la aldea que usamos como señuelo, ya que sabemos que va a ser atacada en breve. Los goblins salen sin miedo de la espesura, sin precauciones. A una orden, atacamos.
No nos ven hasta que no estamos encima. Entonces lanzan chillidos de aviso a sus compañeros del bosque y se disponen a intentar salvar su miserable vida.
Oponen más resistencia de la esperada. Y del bosque empiezan a salir más y más. También hay grupos de hobgoblins. De golpe, nos damos cuenta que no solo nos superan, si no que nos doblan en número, e incluso más.
Luchamos espalda con espalda, Lork y yo. Estamos a costumbrados a luchar juntos. Pronto nos han rodeado, aunque los cadáveres pestilentes se amontonan a nuestro alrededor.
Arremeto contra un goblin a mi izquierda, y con el mismo movimiento al sacar la espada decapito a otro que me atacaba de frente y hiero a unoa mi derecha. Hago una finta para esquivar al goblin heridoy lo apuñalo. Antes de haber sacado el arma, veo un enorme hobgoblin casi encima mío, y yo estoy desarmada.
En aquel momento miro a la muerte a la cara. Entonces, un violento empujón me saca de la trayectoria del arma del enemigo, y Lork, que acaba de salvarme la vida, recibe el impacto en su brazo izquierdo a la vez que acaba con el hobgoblin.
De su brazo empieza a manar sangre. Grito su nombre, pero otra bestia se interpone entre nosotros y no puedo perder tiempo. Luchamos por separado durante un rato. Yo he recibido bastantes cortes y heridas superficiales, pero ¿cómo estará Lork?
En aquel momento, lo veo. Sosteniéndose en pie a duras penas, con el brazo izquierdo inutilizado, una gran multitud de heridas y cortes leves como yo y un horrible y profundo tajo en el pecho.
Lo veo tambalearse y caer de rodillas alzando torpemente la espada ante su adversario. La furia y la desesperación me invaden. Con un grito terrible, para desahogar el dolor de mi pecho, corro hasta él y atravieso a la criatura de parte a parte. Sin preocuparme de mi seguridad, con un velo rojo de rabia en mis ojos, lucho, matando a los goblins y demas bestias, apuñalando, rajando, vengando a mi amado aunque quizás no esté muerto, dando rienda suelta a mi dolor.
Cuando acabo, me acerco a Lork, inmóvil en el suelo. Me doy cuenta a medias de que los demás nos observan respetuosamentea distancia: la lucha ha acabado.
Aún está vivo, respira dolorosamente, escupiendo sangre, entre estertores... Logra abrir los ojos, y me mira... Aquellos ojos verdes, el pelo negro teñido de sangre, su rostro valiente, ahora tan pálido... el dolor... oh dioses, el dolor me recorre el cuerpo, me oprime el pecho, me nubla los sentidos... Tenía miedo, tenía tanto miedo de amarle, por que sabía que podía acabar así... miedo de sufrir, de salir lastimada...
Haciendo un esfuerzo, logra hablar: -Sigue adelante... lucha, no te rindas hasta que no puedas más, y recuerda lo que pasamos juntos, no lo que pudimos haber pasado...
Después me mira suplicante... Está sufriendo, y lo entiendo... Extraigo su daga, la que me regalo, y la alzo con las dos manos sobre él... Lork sonríe, y cierra los ojos esperando el descanso.
La descargo con fuerza y con amor a la vez, si eso es posible. Apoyo la mejilla en su pecho ensangrentado y mezclo mis lágrimas con su sangre, dando rienda suelta a mi furia y dolor, maldiciendo en silencio a dioses y hombres, y a mi misma. Lork...
Intentare seguir adelante, pero no se por cuanto tiempo...
Ahora que soy yo que me he quedado sola
que no eres mi palabra ya no eres más mi sombra
Ahora que lo veo es cuando más te extraño
que no puedo olvidarte y que todo ha sido en vano
************************************************************************
A ver... la canción es de Malú, "Sin ti todo anda mal". ¿Por qué será que siempre que puedo evito el diálogo? Seguramente por lo mal que me sale... se seguirá intentando! Venga que ya solo queda un capítulo, dejad de bostezar y leedlo xD
Cuando me he despertado acababa de amanacer, y su sitio al lado mía ya estaba vacío y frío. He salido a buscarle y lo he encontrado aquí, en esta pequeña elevación, observando las tiendas de nuestros compañeros y el terreno donde lucharemos.
Tenemos que acabar con una banda de goblins rebeldes. Hemos sido contratados por el señor de las tierras circundantes, que están siendo atacadas y saqueadas por estas bestias.
Le pongo una mano en el hombro y volvemos a la tienda. Recogemos nuestras cosas y nos equipamos para la lucha. La mayoría de nuestros compañeros se reúnen con nosotros.
Las órdenes son claras, todo parece fácil. Nos situamos cerca de la aldea que usamos como señuelo, ya que sabemos que va a ser atacada en breve. Los goblins salen sin miedo de la espesura, sin precauciones. A una orden, atacamos.
No nos ven hasta que no estamos encima. Entonces lanzan chillidos de aviso a sus compañeros del bosque y se disponen a intentar salvar su miserable vida.
Oponen más resistencia de la esperada. Y del bosque empiezan a salir más y más. También hay grupos de hobgoblins. De golpe, nos damos cuenta que no solo nos superan, si no que nos doblan en número, e incluso más.
Luchamos espalda con espalda, Lork y yo. Estamos a costumbrados a luchar juntos. Pronto nos han rodeado, aunque los cadáveres pestilentes se amontonan a nuestro alrededor.
Arremeto contra un goblin a mi izquierda, y con el mismo movimiento al sacar la espada decapito a otro que me atacaba de frente y hiero a unoa mi derecha. Hago una finta para esquivar al goblin heridoy lo apuñalo. Antes de haber sacado el arma, veo un enorme hobgoblin casi encima mío, y yo estoy desarmada.
En aquel momento miro a la muerte a la cara. Entonces, un violento empujón me saca de la trayectoria del arma del enemigo, y Lork, que acaba de salvarme la vida, recibe el impacto en su brazo izquierdo a la vez que acaba con el hobgoblin.
De su brazo empieza a manar sangre. Grito su nombre, pero otra bestia se interpone entre nosotros y no puedo perder tiempo. Luchamos por separado durante un rato. Yo he recibido bastantes cortes y heridas superficiales, pero ¿cómo estará Lork?
En aquel momento, lo veo. Sosteniéndose en pie a duras penas, con el brazo izquierdo inutilizado, una gran multitud de heridas y cortes leves como yo y un horrible y profundo tajo en el pecho.
Lo veo tambalearse y caer de rodillas alzando torpemente la espada ante su adversario. La furia y la desesperación me invaden. Con un grito terrible, para desahogar el dolor de mi pecho, corro hasta él y atravieso a la criatura de parte a parte. Sin preocuparme de mi seguridad, con un velo rojo de rabia en mis ojos, lucho, matando a los goblins y demas bestias, apuñalando, rajando, vengando a mi amado aunque quizás no esté muerto, dando rienda suelta a mi dolor.
Cuando acabo, me acerco a Lork, inmóvil en el suelo. Me doy cuenta a medias de que los demás nos observan respetuosamentea distancia: la lucha ha acabado.
Aún está vivo, respira dolorosamente, escupiendo sangre, entre estertores... Logra abrir los ojos, y me mira... Aquellos ojos verdes, el pelo negro teñido de sangre, su rostro valiente, ahora tan pálido... el dolor... oh dioses, el dolor me recorre el cuerpo, me oprime el pecho, me nubla los sentidos... Tenía miedo, tenía tanto miedo de amarle, por que sabía que podía acabar así... miedo de sufrir, de salir lastimada...
Haciendo un esfuerzo, logra hablar: -Sigue adelante... lucha, no te rindas hasta que no puedas más, y recuerda lo que pasamos juntos, no lo que pudimos haber pasado...
Después me mira suplicante... Está sufriendo, y lo entiendo... Extraigo su daga, la que me regalo, y la alzo con las dos manos sobre él... Lork sonríe, y cierra los ojos esperando el descanso.
La descargo con fuerza y con amor a la vez, si eso es posible. Apoyo la mejilla en su pecho ensangrentado y mezclo mis lágrimas con su sangre, dando rienda suelta a mi furia y dolor, maldiciendo en silencio a dioses y hombres, y a mi misma. Lork...
Intentare seguir adelante, pero no se por cuanto tiempo...
Ahora que soy yo que me he quedado sola
que no eres mi palabra ya no eres más mi sombra
Ahora que lo veo es cuando más te extraño
que no puedo olvidarte y que todo ha sido en vano
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A ver... la canción es de Malú, "Sin ti todo anda mal". ¿Por qué será que siempre que puedo evito el diálogo? Seguramente por lo mal que me sale... se seguirá intentando! Venga que ya solo queda un capítulo, dejad de bostezar y leedlo xD
