Cambiando el Destino

Capítulo 3: Recordando las pesadillas

El equipo formado por Nara Shikamaru, Haruno Sakura, Sai, Uzumaki Karin y Naruto estaba llegando a la aldea de Konoha trayendo con ellos a Hanabi Hyuga la cual se encontraba en los brazos del ojiazul.

-Oye Naruto ¿Por qué no llevas a Hanabi al compuesto Hyuga y me esperas en casa? Dijo Karin con una sonrisa.

-Ve Naruto yo me encargo de todo. Le dijo Shikamaru entendiendo el estado de Naruto, a lo que solo asintió y se dirigió a los condominios Hyuga mientras que el resto se dirigía a la torre Hokage.

Una vez llegó a la mansión; solo espero a que alguien lo atendiera hasta que apareció el patriarca Hyuga.

-Hiashi-sama, no se preocupe su hija se encuentra en buen estado. Dijo seriamente cosa que le sorprendió enormemente. -Desafortunadamente perdió sus ojos. Sakura Haruno-san vendrá para hacerle un chequeo y le explicará todo lo que le sucedió.

-Naruto, dime ¿en dónde está Hinata? Al escuchar ése nombre el rubio hizo un gran esfuerzo por no mostrar sus sentimientos.

-Hiashi-sama, Haruno-san le explicará con detalle todo lo que ocurrió en la misión; con su permiso me retiro. El Hyuga no podía entender nada de lo que pasaba con Naruto ya que no era de los que actuará de forma fría y cortante; ni cuando Jiraiya murió se comportó de esa manera.

En la torre Hokage todos los que conformaron el equipo de rescate rendían su informe a Kakashi el cual se encontraba algo sorprendido y decepcionado por los acontecimientos que sucedieron en la misión; pero más que nada se veía muy preocupado por cómo se encuentre Naruto. Dio un suspiro de cansancio, y vio a cada uno de los miembros.

-Bien… pueden retirarse excepto tu Karin; necesito hablar contigo de algo.

-De acuerdo. Respondió sin ánimos; una vez que no hubo nadie vio a los ojos la pelirroja directamente.

-Karin quiero… Habló Kakashi pero fue interrumpido por la Uzumaki.

-No tiene que pedirme que cuidé a Naruto. Él es lo último que tengo en el mundo, se que ahora está devastado por lo que hizo ésa Hyuga. Dijo con un tono de tristeza pero en la última parte con algo de molestia.

-En ese caso te pido que me digas todo lo que le suceda. Te lo pido como un amigo de tu primo. Desde un principio yo debí cuidarlo pero todos los que estaban a mi lado se marchaban; produciéndome un dolor y haciendo que me aparté de varios y sobretodo de Naruto, por eso te pido que le ayudes a que no caiga en la desesperación. En una ocasión, por todo el desprecio de la gente se quedó al borde del monte Hokage como viendo si debería tirarse o no.

-¡¿Cómo es que dejó que pasará eso?! Exclamó Karin colérica por lo que escucho.

-No te culpo si quieres odiarme. Eres la única persona que tiene en la vida; por favor sálvalo de su soledad.

-No te preocupes… yo pasé casi por lo mismo no dejaré que haga una locura tiene mi palabra. Dicho eso hizo una reverencia y salió corriendo para llegar al apartamento que comparte con Naruto temiendo que se allá echo algo. Una vez llegó se dirigió a la habitación del rubio, lo vio tendido en la cama con lágrimas cayendo de sus ojos.

Karin suspiro aliviada al comprobar que no se hubiera hecho algo; como el de cortarse la venas o tomarse varias pastillas para dormir. Se acercó a la cama y le limpió las lágrimas, pudo escuchar de su boca que salió la palabra "mentirosa"; al escucharlo le entró muchas ganas de llorar y consolarlo así como él lo hacía cuando ella lloraba al recordar su pasado o al saber que su "amor" Sasuke Uchiha, jamás le correspondería sus sentimientos; pero sabía que no sería nada fácil sobre todo teniendo en cuenta su pasado.

-Descuida Naruto, voy a salvarte junto a todos tus amigos. Lo prometo. Dijo Karin rozando uno de sus dedos en la mejilla del rubio; tiempo después Naruto se despertó por el olor de la comida que preparó su prima.

-Veo que te despertaste, Naruto.

-Solo quiero tomar algo de agua. Dijo con la voz apagada.

-Sé que te sientes mal pero al menos come un poco…. por favor.

-De acuerdo. Dijo al momento que se sentaba a la mesa al frente de su prima que le preparó carne asada con arroz y verduras.

-Dime ¿Cómo era tu amigo Gaara antes de ser Kazekage? Pregunto con la esperanza de comenzar una conversación.

-Bueno… antes era frío y no le importaba nada y nadie.

-¿En serio?

-Si… por las influencias del Shukaku y los malos tratos que recibía de su aldea solo se sentía vivo era el de matar a las personas.

-¿Cómo es posible?, si no parece en nada a quien es hoy en día.

-Lo sé, pero en un principio creyó tener una persona que lo apreciaba pero… esa persona intento matarlo y lo marcó para que se amé a sí mismo y odió a todos en el mundo; teniendo como propósito el matar a quien se le dé la gana.

-¿Cómo es que cambio?

-Después de tener un combate y charla conmigo, fue que cambio y vio que las personas como nosotros podíamos tener lazos de amistad y amor.

-Valla sí que le debiste dar una "charla" que jamás olvidara.

-Bueno… él quería lastimar a mis amigos por su deseo de matar.

-Me hubiera gustado mucho haberte conocido antes; tal vez mi vida hubiera sido muy diferente a lo que viví.

-Tal vez…

-¿Qué te parece si mañana vamos al campo de entrenamiento de tu equipo?

-Muy bien Karin ¿Qué quiere? Pregunto el rubio con los brazos cruzados y una ceja levantada; mientras que la peli roja inclina la cabeza en señal de derrota, Naruto sabía que cada vez que Karin quería entrenar con él es para que le enseñe algunas técnicas o movimientos de taijutsu.

-Buenooo… quería que me enseñes todas las variables del Rasengan.

-Solo me lo hubieras dicho y yo te lo enseñaba.

-Bueno es que escuche que no le diste muchas explicaciones a Konohamaru sobre cómo hacer el Rasengan.

-Karin… con él dedo ser algo rígido si quiero que se supere. Dijo sereno.

-¿No quieras decir que te supere y quite el puesto de Hokage? Dijo en un tono burlón.

-Tal vez, quizás ¿Quién sabe? Dijo en el mismo tono burlón. –Bueno me voy a dormir ya es tarde.

-Claro, te despertare en cualquier caso. Dijo con una sonrisa ya que logro hacer olvidar el mal estar en el que se encontraba; desafortunadamente no puede evitarle el dolor en sus sueños.

Naruto no podía evitar recordar todo su pasado lleno de tristeza, soledad y rechazo; recordó el día en el que un grupo de aldeanos lo lastimaban hasta dejarlo medio muerto, de cómo reprobaba los exámenes de gennin y muchos se alegraban por ello, de cómo se enteró de que era un Jinchuuriki, de cómo no pudo salvar a Sasuke de Orochimaru, el ataque de Pain (Nagato) de como el Raikage no quiso escucharlo, el ver morir a muchos en la guerra sobre todo a Neji y lo que más dolor le provocó a su corazón fue ver a su amada Hinata quedándose con un desconocido en un reino donde nadie puede llegar fácilmente. Todo eso era visto por Kurama el cual sabia más cosas de Naruto, solo el Kitsune sabía cómo fueron sus primeros años de vida de su contenedor todavía piensa de no ser por el factor regenerativo que tienen sus Jinchuurikis el Uzumaki hubiera muerto al mes que llego al orfanato.

-"Yo no te puedo salvar como tú salvas a muchos; los salvas de su dolor, de su odio, de su tristeza, su soledad y les das esperanzas y deseos por romper sus cadenas pero… ¿Quién o qué te puede salvar, Naruto?" Pensó Kurama mirando con tristeza y pena al chico que lo ayudo; a él y sus hermanos para olvidar y perdonar los HORRORES de los humanos.

Un nuevo día se cernía en Konoha indicando que es hora de levantarse. En el departamento de los Uzumakis, Karin se despertaba con algo de pereza preparar el desayuno; sin embargo se llevó una gran sorpresa al ver que todo está listo para ser servido eso hasta que escucho que la puerta del baño se abre mostrando a un rubio preparado para un día de entrenamiento.

-Buenos días, Karin. Saludo alegre.

-Buenos días. Respondió por inercia dado a que ella prepararía el desayuno. –No es que me moleste; ni nada paro… ¿por qué lo hiciste?

-¿Se te olvido que hoy me toca preparar el desayuno? Era cierto ambos pusieron un cartel indicando que días Karin prepararía el desayuno y que días lo haría Naruto.

-Ha… sí, sí se me olvido jeje. Rio nerviosa.

-Vamos siéntate…ha, antes de ir al campo de entrenamiento pasaremos por una tienda para conseguir los globos y bolas de goma que ocuparas para el entrenamiento.

-De acuerdo. Respondió no muy segura de lo que usaría para su entrenamiento.

Una vez terminaron de desayunar y comprar lo que usarían se dirigieron al campo número 3.

-Bien antes que nada ¿Qué es lo que puedes ver y entender al ver el rasengan? Le pregunto mostrándole el rasengan en su mano derecha.

-Es una esfera de chackra que con tiene más chackra en forma de torbellino. Dijo mirando con atención la técnica.

-Sí pero el chackra no solo forma un torbellino es como si usaras el chackra para crear un huracán en la palma de tu mano.

-Entiendo.

-Bien, para dominar la técnica se tiene que dominar tres pasos. El primero es el reventar el globo de agua usando vapor de chackra.

-¿Es decir que haga la técnica de caminar en el agua para reventarlo?

-Así es, te muestro y luego inténtalo. Al terminar el mostro como se movía el agua dentro del globo y reventó por el mismo movimiento; Karin pensó que sería fácil ya que el caminar en el agua no le cuesta nada y hace eso en un globito sería igual de sencillo.

Pasaron varias horas desde que empezó el entrenamiento; se llevó una gran sorpresa al ver que le costó mover un poco el agua en una dirección eso hasta que llegó la hora de comer.

-Bien Karin… tomate un descanso.

-Bien… nunca me imaginé que fuera tan difícil. Dijo tratado de regular su respiración.

-Ja ja a mí también me paso lo mismo.

-¿Cuánto tiempo te llevo el dominar el primer paso?

-Mmm… me llevo más o menos dos o tres días no lo recuerdo bien. Decía con una sonrisa y rascándose la nuca.

-¿¡QUE?! Grito sorprendida.

-Ya, ya… vamos a comer y luego te mostrare el truco que use para dominar cada uno de los pasos. Le decía caminando a su departamento.

Después de preparar y comer el almuerzo, Naruto comenzó con su explicación tomando una hoja de papel.

-¿Karin recuerdas para que sentido dirigías tu chackra cada vez que movías el agua?

-No, no se creó… Decía la oji roja con la mano en el mentón pero fue interrumpida por el rubio.

-Déjame ver. Dijo acercándose y colocando una mano en la cabeza de su prima la que se sintió como una niña. –Hee… eres igual que yo.

-¿Cómo que igual? Pregunto confundida. –Tu cabello al igual que el mío crece de derecha a izquierda formando un remolino pequeño en la nuca o centro de la cabeza.

-Es muy interesante toda la cosa pero ¿Qué tiene que ver? Dijo entre irritada y confundida.

-La dirección en el que crece el cabello es en el que se guía el chackra. Al tiempo usa el papel que tenía para formar una pelota. –Imagina que es el globo, debes de darles golpes por todas partes como lo hace un gato con la bola de estambre. Decía moviendo la pelota de papel de un lado a otro.

-Entiendo. Después de esa explicación ambos Uzumakis se dirigían al campo para seguir con el entrenamiento hasta que se toparon con alguien.

-Hola, Naruto-kun, Karin-san. Dijo con energía Lee.

-Hola cejotas. Respondió el rubio.

-Hola Lee. Dijo Karin con calma.

-Dime Naruto-kun ¿Cómo te encuentras?

-Estoy bien ¿por qué preguntas? Respondió sin entender a que venía eso.

-Bueno… Dijo mirando a Karin la cual lo miraba diciéndole "que tenga cuidado con sus palabras o se arrepentiría". -Es que no te vi en el Ichiraku's esta mañana y hace poco estuve allí por eso iba a ver si estabas en casa.

-Déjame adivinar el por qué… quieres que entrene contigo ¿verdad? Dijo el rubio con seriedad; sabía los verdaderos motivos y no estaba con ánimos de hablar así que se inventó una excusa.

-Sí, entrenemos juntos para que nuestras llamas de la Juventud no se apaguen. Decía con llamas saliendo de sus ojos.

-No. Respondió cortante.

-¡¿QUE?! Grito el cejotas.

-Lee, él me está enseñando una técnica nueva. Dijo la peli roja.

-Bien, en cuanto termines con esa técnica quiero que te enfrentes a mí Karin-san.

-Sí te digo no me molestaras hasta que acepte ¿no es así?

-Así es. Dijo Lee con el pulgar arriba y mostrando una sonrisa brillante.

Ambos Uzumakis dan un suspiro de fastidio para retomar su camino; una vez llegaron retomaron el entrenamiento. Durante un tiempo Karin siguió con el primer paso usando el consejo que le dio logrando reventar el globo.

-Bien… ahora harás lo mismo con esta pelota de goma. Le decía el rubio dándole una pelota de goma.

-A penas logre hacer el primer paso y ¿ya quiere que haga el segundo?

-Vamos no te quejes estas avanzando más rápido que yo o Konohamaru. Dijo sonriendo.

-Sí vas a estar de mirón sin hacer nada. ¡¿Por qué no practicas algo para pasar el tiempo?! Exclamo con una vena en la frente y apuntándolo de forma acusadora.

-Bueno… ¿qué me sugieres?

-Aprende lo mismo que yo…

-Sí ya se el Rasengan, Karin. Dijo burlón.

-Ja ja que gracioso, me refería a que aprendas todos los Ninjutsus Médicos del mundo.

-Hmm… bien en ese caso iré a buscar algunos pergaminos y rollos con el tema. Decía levantándose para ir a la biblioteca.

-Bien te esperare aquí y cuando vuelvas ya lo tendré a este paso.

-De acuerdo, así me ayudas con los jutsus médico.

En el transcurso del camino pudo sentir las miradas y escuchar los susurros de las personas; hacia un gran esfuerzo por no darles una paliza a todos ya que no podía evitar recordar los maltratos y miradas frías que recibía de pequeño.

-Hey Naruto. Se volteó para ver a Ino Yamanaka.

-Hola Ino ¿Qué pasa? Pregunto cortésmente.

-Se lo que paso con Hinata. Dijo la rubia sin darse cuenta que Naruto la miraba fríamente. –Yo nunca pensé que ella…

-No me molestes con estupideces. Dijo cortante cosa que sorprendió a la Yamanaka.

-Pero…

-Pero nada yo no le importo; pues bien a mí no me importa y si no quieres que pierda la poca paciencia que tengo te iras ¡¿Ahora?! Decía con seriedad y un leve instinto asesino, eso provocó mucho miedo en Ino que salió corriendo.

-"No crees que fuiste muy rudo con ella". Le dijo Kurama mentalmente.

-"Sabes por qué lo hice y no quiero pensar en "ella" nunca más" Respondió Naruto para seguir su camino.

Después de buscar cada pergamino y libro se disponía salir hasta que vio a su antiguo amigo y rival; al que lo miro con fastidio pasando de largo.

-Si te encierras en tus emociones terminaras como yo. Se escuchó en el aire.

-No, Sasuke… no terminare como tú… tú viste como te rompían el corazón pero yo sentí como me rompieron el corazón… Es muy diferente. Dijo con seriedad.

-Naruto… Decía Sasuke sorprendido por la seriedad con la que hablo su amigo.

-Sí realmente se preocupan por mí… no me hablen por un tiempo…

-Pero Naruto todos…

-¡Pero Nada! ¡No quiero recordar nada, así que no me molesten! Grito con toda su fuerza y llendoce con su prima, la cual ya tenía tres bolas de gomas.

-Veo que terminaste con el segundo paso.

-Kyaaa… Na-Naruto me asustaste.

-Je je lo siento. Mira ya es tarde vamos a casa y mañana. Decía el ojiazul a Karin la que asintió y salieron juntos del campo de entrenamiento. En el camino hablaban sobre el futuro entrenamiento de Naruto en los jutsus médicos; al llegar al departamento cenaron, tomar un baño cada uno por separado y se dirigieron a sus habitaciones para dormir.

En medio de la noche Karin escucho como alguien tocaba su ventana.

-¿Sasuke? ¿Qué pasa? Pregunto algo somnolienta.

-Solo queríamos saber cómo se encontraba Naruto.

-¿Queremos? Pregunto confundida y abriendo la ventana dejando pasar al poseedor del Rinengan y a Sakura Haruno.

-Entiendo que se preocupen por el… pero no quiere hablar del tema y me preocupa su condición. Dijo Karin preocupada.

-¿A qué te refieres? Pregunto Sakura.

-Antes su chackra era muy cálido pero… después de esa misión… Decía la peli roja con lágrimas en los ojos. –Su chackra se hace más frío. En eso escucharon un quejido de la habitación de Naruto.

-¿Qué es lo que le pasa? Pregunto Sasuke, los tres fueron a la habitación del rubio viendo que se encontraba llorando en sueños y moviendo los labios. El Uchiha sabía que decía gracias a su Sharingan.

-Karin, tendrás que acostumbrarte a que Naruto se vuelva frío con muchos.

-¿Por qué lo dices?

-Por qué no soportara una segunda vez.

-Me dices que él… Dijo Sakura preocupada a lo que Sasuke asintió mirando al Uzumaki.

Fin capítulo 3