Cambiando el Destino

Capítulo 4: ¿Por cuánto más?

Han pasado dos meses desde que Hinata se fue de la aldea y dejando a Naruto Uzumaki con el corazón destrozado el cual cambio en ese tiempo Naruto se hizo cada vez más distante con todos en la aldea. Ya no sería como antes ni se pasaba por Ichiraku's desde el Hokage hasta el quipo Konohamaru intentaron hablar con Naruto, pero terminaba en lo mismo, solo con unas pocas palabras y una mirada sin emoción alguna. Solo con Karin se mantenía con una leve sonrisa y mostraba vida en sus ojos.

Karin sabía que no podría retenerlo en la aldea por mucho, por tener a los Hyugas cerca y no ayudo en nada a que una chica llamada Shion apareció. La Uzumaki creyó que con esa sacerdotisa se podrá olvidar de Hinata pero no fue así, recordaba la mirada fría que le dio y las palabras sin emoción.

.…

Flashback

Sakura se encontraba caminando con una chica rubia de ojos perla, piel blanca con un kimono azul atado por un listón blanco, ambas charlaba de varios temas hasta que la rubia pregunto por Naruto.

-Dime Sakura ¿qué es la vida de Naruto? No sé nada de él desde que me ayudaron. Esa pregunta preocupo a la ojijade ya que no le conto el verdadero motivo de su llamado.

-Bueno… Shion… Naruto no se ha encontrado bien en estos últimos días.

-¿¡Qué?! ¿¡Se encuentra hospitalizado?! Exclamo preocupada.

-No, no es eso… vera se encuentra mal por qué alguien que él quería lo dejo sin decirle nada y…

-Quieres que intente animarlo. Dijo con una leve sonrisa pero por dentro bailaba de la alegría ya que ella quería tener una relación íntima con Naruto pero no pudo dado a que él le dijo que tenía a alguien en su corazón y lucharía para estar alado de esa persona.

-Sí puedes hacerlo te lo agradecería mucho. Al llegar al hogar de los dos Uzumakis vieron que ambos se encontraban estudiando sobre varios tratamientos médicos y de los venenos.

-Hola chicos, Karin ella es una amiga se llama Shion y viene del país del Demonio. Presento la peli rosa.

-Es un placer. Respondió Karin con una sonrisa triste, con solo ver a la rubia supo cuáles eran sus intenciones y que se parecía en mucho a la Hyuga que se fue.

-Hola Naruto ¿Cuánto tiempo? Decía Shion muy animada y mostrando partes de sus atributos.

-¿Qué quieres? Pregunto con un tono frío y serio.

-So-solo quería pasar para saludarte.

-No estoy de humor para soportarte… así que vete. Dijo cortante y sin mirarla.

-¡Oh! Vamos, me dijiste que me ayudarías y me gustaría que me enseñes tu aldea. Decía acercando su mano al hombro de Naruto el cual lo detuvo.

-No me molestes, no necesito de la pena de una puta como TÚ… a la próxima vez no seré tan amable. Decía soltándola ya que la agarro de la muñeca y la apretaba con mucha fuerza como para romperla.

-¿¡Qué te pasa!? ¿¡Solo quería animarte como agradecimiento y así es como me pagas!? Le grito con todas sus fuerzas

-Sí quieres conservar tu cara márchate y nunca regreses. Dijo mirándola de frente.

Los ojos azules de Naruto que siempre tenían un brillo de alegría y vida que nadie igualaba; pero ese brillo se apagó por completo ahora solo era una mirada vacía y fría. Sakura por un momento creyó ver a Sasuke pero mucho más fría que provocó miedo en las dos chicas.

Fin Flashback

.…

Tras eso muchos no lo miraba directamente incluso sus amigos no sabían que hacer para recuperar la alegría y sonrisa brillante de Naruto. Eso hasta que vieron a Gaara y Killer Bee que venian desde sus aldeas y preguntaron por el Uzumaki. Con ellos presentes sabían que Naruto volvería a hacer el mismo solo un Jinchuuriki es capaz de entender a otro. Al llegar, Bee le pidió a Karin que los dejara solos sin hacer sus típicas rimas lo que significaba que hablarían con mucha seriedad, pasaron las horas y nadie sabía nada de los dos Jinchuurikis y el Kazekage, cosa que desesperaba mucho a los shinobis los cuales se encontraban en el restaurante favorito de los Akimichi sin comer nada.

-No hay nada que se pueda hacer. Dijo Karin con un tono muy triste.

-De que hablas Gaara-san y Killer Bee-san van a ayudarlo así como él lo hizo con ellos. Dijo Ino tratando de animar el ambiente.

-No… su chackra es frio al igual que su corazón…

-¿Qué estás diciendo?

-¿Sabía que para sanar un corazón herido es necesario que reciba amor? Pregunto con las ganas de romper en llanto; pero nadie entendía a que venía eso. –Pero… ¿cómo se sana un corazón que fue destrozado por "esa medicina"? Decía derramando lágrimas.

-¿Qué quieres decir, Karin? Pregunto Sasuke sin entender.

-Él ha salvado a mucho con muchas cosas; con su sonrisa, su fuerza, sus palabras… pero si él puede hacer todo eso ¿Quién o que lo puede salvar? Ya no tiene nada y yo apenas le estoy dando motivos para seguir vivo.

Todos entendieron que nadie podía salvarle ya que era Naruto el que salvaba a todos y haciendo que muchos cambien en sus personalidades. Nadie podía entender el cómo hacia eso; pero era la mayor habilidad que tenía todos no querían admitirlo pero se preocupaban por no tener esa habilidad con las palabras.

Sus palabras eran el consuelo y a libio de muchos junto a su sonrisa. Los shinobis de Konoha recordaban los momentos en el que el Uzumaki se entrenaba en esos días, el cómo se conocieron y los ayudo en diferentes formas, sobretodo Karin la cual no sabía cómo hacer para ayudar a su único familiar.

-Miren chicos ahí están, Bee-san, Naruto-san y Gaara-san. Apunto Lee indicando en la calle frente al departamento de los Uzumakis.

-¿Qué paso con ellos? Pregunto la peli roja a lo que corrió a dirección de los tres hombres.

-Roja rubí… Brillante como sol a Karin se ve… Rapeo Bee para quitar la tención de todos.

-Hola, Karin. Saludo Gaara.

-¿Por qué no nos acompañas a la salida de la aldea? Pregunto Naruto

-Bu-buen. Respondió la oji roja.

-Bueno iré por las llaves de casa y nos vamos. Una vez el rubio se marchó Gaara y Bee pusieron una mano en los hombros de la peli roja.

-Lo sentimos mucho… pero eres el único pilar que lo mantiene. Dijo el peli rojo con pesar.

-Debes sonreír y hacer que Naruto no pierda la poca felicidad que tiene. Dijo el moreno sorprendiendo a muchos ya que no rapeo como siempre hace.

Después de despedir a sus amigos el Akimichi invito a cenar a los dos Uzumakis en el restaurante de barbacoa. Entre charlas y risas alguien fue muy tonto en tocar un tema delicado.

-Ja ja, Hinata en medio de una misión casi se desmaya al tener que ver en los baños termales… Kiba no se dio cuenta de sus palabras hasta que vio a Naruto levantarse con violencia.

-Naruto espera… Dijo Ino tomándolo de la mano.

-No hace falta que tengan pena de mí. Dijo en un tono molesto y frio cosa que sorprendió a muchos.

Todo el tiempo que estuvo con sus amigos fingió una sonrisa como lo hacía en su niñez, no pudo evitar recodar cada una de las veces en el que se metía en problemas y recordó cómo conoció a Hinata.

-No… no debí hacerme la idea que… que alguien como ella me quería de esa forma. Dijo mirando al cielo con unas ganas de llorar hasta que sintió a alguien tocarle la espalda.

-Naruto… al menos… podrías esperarme. Decía Karin entre jadeos.

-¿Por qué no te quedaste con ellos?

-Porque no es lo mismo si no está la familia. Dijo tomándolo de la mano para ir a su casa.

Al igual que la última vez Sasuke y Sakura entraron por la ventana de la peli roja; para ver a su amigo que se va distanciando de todos.

-Ese pulgoso ¿Qué no sabe lo que es la sensibilidad?

-Él es así Karin. Trato de calmar Sakura.

-Cuando llego a la aldea no podía dejar de sentir ese calor que Naruto me hizo sentir cuando lo vi… Dejo la oji roja.

-¿Pero…? Interrogo Sasuke.

-Después de la guerra ya no sentía ese calor en la aldea… me decía que era por las pérdidas que hubo…

-¿Y ahora crees que Naruto deje de darte ese calor? A lo que recibió un asentimiento.

-Desde que mi madre murió, siempre sentía frio no importaba que hacía mucho calor o estuviera rodeada de fuego; siempre sentía mucho frio en mi corazón. Ni Sasuke o Sakura sabían cómo sentirse con esas palabras. –Solo cuando le conocí sentí ese calor que mi madre me daba, y cuando me sonrió veía a mamá.

-Karin…. Nosotros te ayudaremos a…. En ese momento escucharon los sollozos de Naruto.

Vieron que el rubio salía de su habitación con lágrimas cayendo de sus fríos ojos azules.

-Lamento decirte que deberás acostumbrarte a la soledad de nuevo niña. Dijo Naruto con la voz de Kurama.

-¿A… a que te refieres Kurama? Pregunto con temor de la respuesta.

-Su corazón está destrozado y la aldea de Konoha es un lugar con muchos recuerdos dolorosos.

-¿¡Cómo puedes usar el cuerpo de Naruto y decir eso?! Grito Sakura; no le agradaban los bijuus por más ellos hayan cambiado.

-Miren quien habla… la que mintió para seguir rechazando a alguien que se preocupaba por su felicidad. Contra ataco con un tono molesto y conteniendo las ganas de golpearla.

-¿A qué te refieres con eso? Pregunto Sasuke.

-¿No te dijo sobre su mentira a Naruto? No me sorprende es igual a ti, Uchiha. Dijo con desdén, todavía no se acostumbra a la presencia de un Uchiha.

-¿Cómo que es igual a mí? Pregunto la peli rosa entre molesta y alegre.

-Que solo le interesan sus cosas y sus deseos egoístas… por eso eres una llorona; porque no tienes lo que quieres a la primera. Decía mirando fijamente a los ojos de Sakura. –Y volviendo a lo que decía… esta mocosa trato de manipular los sentimientos del chico para que deje de buscarte y tenerlo como su mascota.

-Sin mencionar que la muy perra siempre lo golpea cuando hace alguna broma. Agrego Karin molesta con la Haruno.

-No importa eso. Lo que quiero saber es ¿a qué te referías cuando dijiste que debía acostumbrarse a la soledad?

-Que ya no soporta, tener muchas cosas que le traen malos recuerdos.

-Sabemos que lo paso mal de pequeño pero… Decía el portador del rinengan hasta que fue interrumpido.

-Ustedes saben lo que vieron cuando ingreso a la academia pero no que le pasaba antes. Ya al día que nació sufría los maltratos de muchos.

-¿Pu… puedes mostrárnoslo? Pregunto temerosa, no se podía imaginar la vida de bebé con mucho odio.

El Jinchuuriki le extendió su mano y antes que la tomara fue tomado por el Uchiha mirando lo amenazadoramente con su Mankeyko Sharingan activado; ese acto no le sorprendió al zorro.

-Tómense de las manos y les mostrare como fue la vida de Naruto antes de los tres años. A lo que obedecieron y sintieron un golpe eléctrico que los obligo a cegar los ojos y cuando los abrieron vieron que estaban en un cuarto sin ventanas y que solo estaba iluminada por una vela. Escucharon que algo se movía en un rincón de la habitación, se acercaron para ver que era pero se abrió la puerta del lugar y vieron a una mujer gorda con una charola de leche y pan en las manos; a simple vista se veía que la leche estaba rancia y el pan se podía comparar con una roca.

-¡Despierta maldita cosa! Grito con fuerza y un tono de molestia, en eso vieron que algo salía del rincón y vieron sin creer a un bebé rubio con tres marcas en sus mejillas con estado que mostraba la falta de comida y con algunos moretones que gateaba con los brazos temblorosos y se veía que el pequeño trataba de no llorar y miraba con mucho miedo a la mujer la cual dejo caer la bandeja de leche con el frente al niño.

Ninguno de los tres espectadores no podían soportar el ver semejante trato a una criatura como un bebé. De no ser que eran conscientes de lo que veía son los recuerdos de Naruto ya se hubieran lanzado a esa mujer.

-Así fue su vida desde que lo dejaron en este orfanato. Se escuchó la voz de Kurama que provocó un sobresalto en Sasuke y Sakura, pero Karin solo miraba con lágrima cayendo de sus ojos.

-¿Nunca tuvo nada, antes de entrar a la academia? Pregunto con la voz rota.

-Un mes… Dijo confundiendo a los tres; sus miradas se dirigen a una parte de la habitación y ven que el pequeño intentaba ponerse de pie pero es tomado con brusquedad por la mujer de antes.

-Ya no soporto tener que darte la comida y nadie te quiere; así que vete y nunca regreses a este lugar porque si lo haces te matare. Le dijo tirándolo en la calle y le dio el trapo que usaba para dormir.

-¡¿Por un mes vivió en la calle?! Pregunto Karin aterrada al pensar que Naruto vivió como un animal en la calle.

-No. Respondió la voz de Kurama. –Por un mes vivió feliz y sin que nadie lo maltrate. En eso ven que el infante se pone de pie y trata de caminar para no volver; con paso torpe se adentró a un callejón que estaba cubierto de cajas lo que sirvieron como refugio al pequeño.

Sin que se dieran cuenta un chico de cabello corto negro con el símbolo del clan Uchiha en la espalda, el cual se adentró en el callejón para saber que eran esos sollozos que escuchaba. Se llevó una gran sorpresa al ver a un niño de apenas tres o cuatro años acurrucado con un trapo en medio de tantas cajas, su único pensamiento fue el llevárselo con el Hokage ya que reconocía al niño como el contenedor del zorro demonio.

Para los espectadores vieron cambiar la escena, se ve a un Hiruzen Sarutobi sumamente molesto y a un Uchiha meciendo con cuidado al rubio que sostenía en brazos.

Shisui… dime ¿en dónde encontraste a Naruto?

-Lo encontré en un callejón a unos metros del orfanato.

-Sabía que no debí dejarlo sin vigilancia al niño. Dijo Sarutobi con pesar.

-¿Hokage-Sama porque no ven que este niño es el hijo del Yondaime Hokage? La pregunta sorprendió mucho al Sandaime e hizo que el Uchiha respire hondo para hablar. -Yo no soy siego sólo un tonto sin ojos no vería las similitudes físicas que tiene Naruto-San con Yondaime-Sama… es como ver un clon pequeñito; Hokage-sama. Hiruzen casi se cae de la impresión; con sólo ver a Naruto se dio cuenta de quienes fueron sus padres.

-No cabe duda que eres un genio y prodigio en tu clan Shisui-san.

-¿Cómo nadie puede ver el parecido que tienen? Pregunto con pena viendo el miedo en los ojos del rubio.

-El miedo impide que todos vean al niño. .. Dijo Sarutobi con tristeza. -Shisui-san llévalo a mi casa y alimentalo hasta que llegue… yo me encargaré de cuidarlo hasta que…

-No crees que el consejo lo permita, Hokage-Sama…

Tanto Sasuke como las dos chicas que le acompañaba no tenían ni idea del sufrimiento que pasó Naruto, y sólo estando a lado de Hiruzen; fue feliz y supo lo que era la felicidad y el dejar atrás el miedo que siempre sentía por todo y todos. Vieron como fueron los primeros días que pasó con Sarutobi y Shisui, les partían el corazón el ver como el niño se ponía en un rincón sin mirarlos de frente y tomaba la comida que le dejaban con miedo en algunas ocasiones se atragantaba por comer muy rápido.

-Vamos Naruto-kun no te pasará nada. Dijo Hiruzen tomando con cuidado al niño.

-Sarutobi-San me preocupa el que no hablé… Dijo Shisui mirando con mucha preocupación al rubio… -Ya tiene cuatro y no ha dicho ni una palabra.

-Lo sé Shisui-san… pero no que me angustia es que no podremos cuidarlo más de esta manera. Dijo el Hokage con dolor.

-No me diga que… No pudo continuar por el sentir del anciano.

Al día siguiente fueron a una zona medio pobre de la aldea donde dejaron al niño en un departamento y estaban a punto de salir del lugar hasta que los tomo de las manos a cada uno.

-"Tengo miedo" Fueron las primeras palabras de Naruto pero ni el anciano ni ese chico le explicaron nada. Se escuchó la voz de kurama con mucha ira. -Naruto nunca tuvo una infancia y lo poco que sabía lo aprendió por sí mismo.

-Sabía que no tenía mucho pero…

-¡Las pocas cosas que tenía las tomo de la basura! ¿¡Por qué creen que hizo esa técnica?! Su mente infantil se corrompió y no sabía nada sobre sus verdaderas capacidades. De no ser por ese Shisui que le enseñó a ser un bromista y le hizo rápido quizás no hubiera sido como lo fue antes. Gritó Kurama asustando a sus tres invitados y a la vez haciendo que Karin se preocupa más por el estado de su primo; ni ella soportaría tanto.

Fin capítulo 4.