Cambiando el Destino

Capítulo 5: Despedida y búsqueda

Al mes de lo sucedido las cosas no mejoraron desde el punto de vista de sus amigos. Cada vez se hacía más distante, no hablaba con nadie al menos que sea necesario, no se lo veía en Ichiraku's y con los Hyugas liberaba un gran instinto asesinó no tenía miramientos con ninguno ni siquiera con la ciega de Hanabi. Sólo parecía que con Karin su ira disminuía y ella sabía muy bien que no podía retenerlo por mucho ya sabía todas las técnicas del rubio; y él sabía todas las suyas e incluso le dio una excusa para que aprendan otras técnicas y dominen sus habilidades naturales.

-Karin me marchare mañana. Dijo sorprendiendo a la peli roja.

-Lo…lo entiendo… pero prométeme que vas a venir a visitarme. Decía derramando lágrimas en eso siente como Naruto la abraza para hacerla sentir mejor.

-Lo prometo. Le dijo cargándola en brazos dirigiéndose a casa donde podían charlar con más calma y sin molestias.

-Vendré para el aniversario de mis padres, tu cumpleaños y me quedaré todo el mes de Diciembre.

-También quiero que me escribas al menos dos veces a la semana. Dijo Karin con la voz apagada. -¿También verás a tus amigos cada vez que vengas?

-No. Respondió secamente. -No quiero recordar nada de mi pasado y ellos siempre me lo recuerdan de forma consciente o inconscientemente. Esa respuesta no sorprendió mucho a la pelirroja ya que es lo mismo que hizo al "salir" de su aldea.

-Es cierto que somos familia… Dijo la chica con una triste sonrisa. -Hacemos muchas locuras tenemos una gran cantidad de chackra… somos tan iguales y tan diferentes… Decía con lágrimas cayendo de sus ojos.

-Sé que no quieres quedarte sola… pero entiende que lo hago por dos motivos…

-Sé que uno es para que olvides a esa chica… ¿pero cuál es el segundo?

-El segundo es para buscar toda nuestra herencia perdida, las tierras de nuestro clan. Dijo Naruto con suavidad y al escuchar eso Karin se quedó entre impresionada y confundida por eso. -No quiero que las técnicas y secretos de nuestro clan se pierdan o sean usadas de forma incorrecta como lo fue el sello del cielo que usaba Orochimaru.

-¿Eso… eso quiere decir que restauraremos el clan? Pregunto con inexpresividad.

-Será mejor que después de un tiempo nos pongamos en el programa de restauración de clanes; pero te aviso que si no quieres no estas obligada a hacerlo.

-No; Naruto. No me importa eso solo que no te quiero ver con mujeres que están contigo por interés y no porque te quieran.

-Karin ya intenté estar con alguien que dijo que me quería… pero mira lo que paso ya no me importan los sentimientos. Decía levantando un poco la voz.

-No digo que te quieran de esa forma sino que se preocupen como yo lo hago… Da un suspiro para calmarse y piensa lo que dirá a su primo; para que no cometa una tontería como ella lo hizo al irse con Orochimaru. -Si quieres podemos dejar en el hospital muestras de esperma para que cualquiera que se interese lo use una vez que lo creas oportuno formaremos el clan con todos esos niños que lleguen a nacer de esa muestra que dejes. Decía con una sonrisa triste y mirándolo a los ojos a lo que Naruto asiente aceptando la idea de la pelirroja ya que no se fijaba más en las mujeres.

A la tarde se dirigieron al hospital para dejar una gran cantidad de esperma para las mujeres que quieran tener hijos con la condición que les cambiarían sus apellidos una vez que se forme el clan Uzumaki; y se les diga la verdad de quien es su "padre". Después de eso le avisaron a Kakashi de todo lo que harían y que Naruto se marcharía mañana a primera hora, eso último no le sorprendía; conocía bien a Naruto para saber que no soportaba la presencia de los Hyugas y que quería recuperar su herencia Uzumaki; haciendo que aceptará pero en el fondo no quería dejar ir al Shinobi más fuerte de la aldea.

Al día siguiente se dirigieron a la entrada principal Naruto tenía puesto un pantalón negro con una chaqueta naranja que estaba cubierto con una capa blanca mientras que Karin se veía vestida con un kimono blanco con el símbolo del clan Uzumaki en los hombres y en la espalda.

-Iras primero a ver al Kazekage ¿no es así? Pregunto Karin.

-Así es… es el segundo en el que puedo confiar. Dijo con tranquilidad.

-¿Te vas sin decir adiós? Pregunto una voz femenina se trataba de Ino Yamanaka. –Vine en nombre de todos los chicos para despedirte. Decía abrazando como despedida.

-Gracias Ino. Le respondió devolviendo el abrazo. –Diles que veré si tendré una pequeña charla pero no prometo nada.

-No hay problema sabrán entender que quieras estar con tu prima.

-Gracias; ya es hora de irnos. Dicho eso se marchó dejando a las chicas algo triste.

Tres días después Naruto se encontraba en la entrada de la aldea de la Arena, siendo guiado por Kankuro al despacho de Gaara.

-¿Qué paso, Naruto? Pregunto Gaara al ver a su amigo con una mirada seria y le conto todo lo que paso y su idea de recuperar la herencia del clan Uzumaki.

-Entiendo; ¿entonces dime, en que puedo ayudarte?

-Sé que tu aldea es una de las pocas tiene los mapas de los primeros días en que se fundaron todas las aldeas del mundo. Dijo con mucha seriedad.

-Ya se lo que quieres, le diré a uno de mis ninjas que te ayude con la búsqueda y si lo deseas puedo darte acceso a los pergaminos con las técnicas del país. Decía Gaara con una sonrisa. A lo que el rubio asintió como forma de agradecimiento.

Paso una semana desde esa charla en la que aprendió muchas cosas de las cinco naciones y de cómo fueron las relaciones del Viento y el Fuego, el cómo inició las aldeas las habilidades de los kages y de algunas técnicas que aprendió pero más que nada tomo varios pergaminos para copiar todo lo que podía. Después de eso se marchó de la arena y se dirigió a las otras aldeas e hizo lo mismo.

Pasaron los meses en los que iba de aldea en aldea en algunas era recibido por muchas chicas que intentaba en seducirlo pero las despachaba diciendo que ya tenía a alguien y los ponía en cara a algunas que son infieles a sus esposas o novios. Durante el tiempo que paso se dedicó a buscar todo lo que pudiera de país del remolino y de diversas técnicas y como lo prometió regresaba a Konoha para sentirse que tenía a alguien que lo quería; le contaba de lo que descubría y le respondía a todas sus preguntas. Karin se sentía feliz al tenerlo en casa solo con él con se sentía sola.

Fin capítulo 5.